Bueno, aquí el capitulo donde se verá el desarrollo de la 57th expedición de la legión de reconocimiento. Habrán muchos feelings a lo largo del capitulo, cargados con un par de viseras volando y una referencia directa a Pink Floyd. Solo añadir a Pink Floyd a la receta ya lo hace perfecto.
TheGarci: La esencia del personaje de Faraday es crear una genialidad alrededor del resultado de su esfuerzo, crear una esperanza. Sin embargo, eso no significa que Faraday sea imparable, de hecho ese es uno de los conflictos internos que él tiene: No poder salvar a todos a pesar de tu fuerza. Hasta ahora eso ha sido lo que he querido transmitir con sutileza estos capitulos; puedes ser el más fuerte, el más veloz, el mejor lider, y aun así fracasar. Toma a personajes como Spider-man o a Rock Lee como ejemplo. Spider-man siempre termina perdiendo a los que más ama y Rock Lee perdió contra Gaara a pesar de que merecía ganar. Poniéndonos más extremos, personajes como Superman han sido derrotados por simples mortales
Capitulo 6: Evil Angel.
Diario de un soldado.
Hoy es el día de la expedición. Sé lo que podría pasar hoy; sé que hoy morirán muchas personas, pero no dejaré que nadie muera delante de mis narices. Preparé 5 pares de espadas personalizadas para esta misión.
Mikasa estuvo nerviosa está última semana, estaba preocupada por Eren; le di mi palabra de que Él había mejorado mucho y que ya no era el mismo impulsivo de hace un mes. Fue bastante escéptica, hubiera querido mostrarle personalmente uno de nuestros entrenamientos, pero el Capitán Levi no permite a nadie más que a su escuadrón en sus entrenamientos y más en los relacionados con Eren. Ella terminó confiando en mi palabra de todas formas.
Estaremos bastante alejados en la formación. Espero que no le pase nada. No sé qué haré si la pierdo a ella u otro ser querido para mí.
Sé que son bastante ingenuos mis pensamientos, pero solo aquí, en este diario, puedo revelar mis mayores miedos y no ser ese genio que tengo que ser para sobrevivir.
Mina, Thomas, Mamá, Papá, Abuelo Gai, todos esos soldados sin nombre que murieron en Trost bajo mi mando; les prometo que las alas de la libertad que porto en mi espalda harán volar sus almas.
Fin diario de un soldado.
La legión de reconocimiento se encontraba a la espera de la apertura de la puerta exterior del distrito Karanese. Todos los soldados portaban sus uniformes con sus capas que llevaban las alas de la libertad con orgullo.
Los ciudadanos del distrito se habían reunido para despedir a la Legión, muchos dando palabras de apoyo puesto que confiaban mucho en el comandante Erwin y el soldado más fuerte de la humanidad junto con soldado titán.
Faraday había decido dejar su cabello suelto, se lo había cortado un poco y ahora lo tenía tan largo como Petra; llevaba la capa de la legión de reconocimiento, obviamente, en versión negra; ya le habían estado lloviendo burlas por su elección de color. El peliblanco se encontraba al lado de Eren, el cual veía con nostalgia como unos niños miraban con admiración a los soldados.
"Hacemos esto por ellos, Eren. Para que no pierdan la inocencia en sus ojos tan rápido, como nosotros." Comentó solemne el peliblanco, causando que el castaño asintiera y mirara hacia el frente con determinación.
Se dio la orden de abrir las puertas y los soldados alzaron las espadas en jubilo.
"¡AVANCEN!" Fue el grito del comandante Erwin, y todo empezaron a galopar hacia el infierno.
"¡La pentagesima séptima expedición fuera de los muros acaba de comenzar! ¡Soldados, avancen!" Siguió gritando el comandante de la legión.
Todos estuvieron en poco tiempo atravesando el viejo pueblo a las fueras del muro; las casas estaban destrozadas y se notaba el olor a muerte en el ambiente. Pronto, un titán de 10 metros apareció y el escuadrón de cobertura fue a encargarse de él para que el resto pudiesen avanzar.
El peliblanco miró al equipo de cobertura enfrentarse al titán. Él podría ir allí y terminar con todo en pocos segundos, pero eso rompería filas y no se vería bien que un novato tomará esa osadía, más teniendo en cuenta que él era parte del escuadrón de Levi.
"No mueran, por favor." Pidió mentalmente el ojiceleste a aquellos soldados sin nombre.
En poco tiempo la legión atravesó el pueblo, y el comandante rubio dio la orden de empezar la formación de reconocimiento a larga distancia.
Faraday dirigió su mirada hacia la derecha; en la lejanía pudo reconocer a Mikasa. Con sus ojos de halcón observó a todos sus amigos alejarse para tomar sus posiciones en la formación.
"Chicos… Sobrevivan." Fue el pensamiento casi ahogado del peliblanco antes de dirigir su mirada al frente, volviendo a transformas sus ojos en mares gélidos y su expresión en una calculadora.
Tiempo después. Con Armin.
El rubio estaba asustado, pero aún más intrigado. Hace no mucho había aparecido una titánida con aspecto femenino, notándose principalmente sus senos, aunque estos carecían de pezones. Era claro para Armin, era un titán cambiante. Buscó rápidamente dos bengalas, pero la titánida se le abalanzó rápidamente, tumbándolo de su caballo. Cuando Armin creyó que iba a morir, aquella titánida únicamente comprobó su rostro, antes de dejarlo y seguir corriendo.
Ahora Armin se encontraba junto a Jean y Reiner, discutiendo la posición incierta de Eren mientras pensaba en una conversación que había tenido con Faraday.
Flashback. Hace unos días.
Faraday se había ido a encontrar con sus amigos con permiso de Levi. Habían platicado por unos minutos antes de que estos tuvieran que irse a seguir con sus deberes. Faraday sujetó el brazo de Armin una vez vio que todos ya estaban adelante.
"¿Qué sucede, Faraday?" Preguntó desconcertado el rubio, observando cómo los ojos del chico pasaban de un celeste que recordaba a los ríos cálidos de verano a los ríos congelados en época invernal.
"Armin, quiero pedirte un favor. No preguntes. En la expedición, si notas o ves algo raro, y lo sabrás cuando llegue el momento, quiero que dispares dos bengalas sucesivas: una negra y una roja." Casi ordenó el peliblanco. Armin estaba intrigado, no entendía por qué Faraday le pedía eso, pero dada su expresión debía ser importante.
"Está bien, lo haré." Prometió Armin. Entonces el peliblanco relajó su mirada y le sonrió con amabilidad al rubio antes de despedirse y volver con el escuadrón de Levi. Armin miró a su amigo alejarse, era increíble lo rápido que podía cambiar de actitud. Pronto corrió para alcanzar a sus amigos.
"Oye, Armin, ¿qué quería Faraday?" Le preguntó Reiner curioso. Armin pensó un momento qué decirle.
"Eh, Él quería… Preguntarme si estábamos ocupados mañana porque quiere pasar tiempo con Mikasa." Dijo el rubio lo más rápido posible. La pelinegra se sonrojó y todos se rieron.
Fin Flashback.
Armin tomó las dos bengalas, y ante la mirada curiosa de Jean y Reiner, disparó una negra y una roja sucesivamente.
"Armin, ¿qué fue eso?" Preguntó el pelimiel extrañado.
"Es para atraer más atención. La situación está siendo bastante critica." Se excusó Armin, esperando que sus amigos no hagan más preguntas.
Escuadrón de Levi.
Todo el escuadrón, incluido Eren, habían notado que algo malo estaba pasando. Las bengalas de emergencia se lanzaban en montones y ya había titanes colados hacia el centro de la formación.
"Esto es malo. La formación está siendo violada muy rápido, creo que algo les pasó a los exploradores." Reflexionó el peliblanco en voz alta.
"Probablemente estén muertos." Fue la cruda realidad compartida por Levi, quien estaba cabalgando a su lado. Faraday frunció el ceño.
El peliblanco sabía que Levi era uno de los involucrados en el plan de Erwin, sin embargo, el resto del equipo era ajeno a dicha situación. Si él no fuera sospechoso de ser el enemigo dudaba que le hubieran comentado el plan; de hecho, ahora dudaba de si Levi lo había aceptado como miembro oficial en su escuadrón por sus habilidades o por ser sospechoso.
Faraday entonces notó dos bengalas contiguas. Una negra y una roja. Era la señal.
"Capitán." Llamó al pelinegro, quien lo miró de reojo y asintió, para luego aumentar el galope de su caballo.
En media hora llegaron al bosque de los arboles gigantes, y ahí al fin todo estaba empezando a perturbar a todos. El escuadrón de operaciones especiales se había precipitado hacia el bosque. Eren no entendía el porqué de tal acción.
"Capitán Levi, ¿por qué entramos al bosque? No tenemos manera de ver a los titanes que nos vienen de frente. Estamos ciegos y la formación se rompió hace unos minutos." Dijo Eren preocupado, pero tratando de mantener la calma. El entrenamiento con Faraday había servido.
"Eren, abre los ojos. Un bosque con árboles exageradamente grandes, un campo perfecto para luchar con tu equipo de maniobras. Usa la información que tienes a tu disposición para deducir lo que pasa." Dijo simplemente el Capitán.
"Ya veo. Dado que soy nuevo no me dice las cosas directamente porque quiere que lo descubra por mí mismo." Al pensar eso, Eren dirigió la mirada hacia sus compañeros. Pudo escuchar cómo Auruo maldecía en voz baja preguntándose qué estaba pasando, Petra, Eld y Gunther tenían una mirada nerviosa en su rostro; el único que se mantenía serio era su amigo peliblanco.
"¿Qué? Ellos tampoco saben lo que pasa… Pero Faraday se mantiene tranquilo, ¿sabe lo que pasa o solo trata de mantenerse tranquilo? ¿O está tratando de deducir lo que pasa? ¿El Capitán Levi sabrá lo que pasa?" Se preguntaba el ojiverde desconcertado, la situación era muy confusa.
Faraday pudo notar la mirada agobiada de Eren; era su mirada de pensamiento. Obviamente no entendía lo que pasaba, de hecho, nadie en el equipo excepto el capitán y él lo sabían.
Centro su mirada en Petra, se notaba claramente desconcertada, inclusive con un deje de miedo a la incertidumbre.
"Petra. Cálmate. Piensa en aquella canción."
La voz del peliblanco llegó a los oídos de la pelirroja. Ella lo miró, sus ojos celestes trataban de confortarla.
"Él no se ve perturbado. ¿Acaso sabe qué pasa? No, él es un novato, muy habilidoso, pero un novato. ¿Será que solo está tratando de hacerse el fuerte para calmar a los que le rodean? No me extrañaría; tú y tu complejo de héroe, tonto hermanito." Pensaba la pelirroja, antes de sonreírle. Se suponía que ella era la mayor, tanto en rango como en edad, no podía mostrarse insegura ante los novatos. Entonces, un recuerdo vino a su mente.
Flashback. Hace algún tiempo.
Petra estaba limpiando su habitación. Desde que ingresó al escuadrón de Levi la limpieza se había arraigado a su ser, tal vez no tanto como al Capitán, pero lo suficiente para limpiar su habitación al menos cada dos días.
Sin darse cuenta, ella comenzó a tararear una canción especial para ella.
Faraday justo había ido a buscarla a su habitación, puesto que su entrenamiento personal iba a comenzar en unos minutos. El peliblanco se detuvo en la puerta al escuchar el sonido de la voz de la ojimiel.
Era bastante bonita y melodiosa. El peliblanco no pudo evitar quedarse en el marco de la puerta, observando a la mujer barrer mientras continuaba su melodioso tararear.
No fue hasta que a ella le dio por darse la vuelta que vio al peliblanco; del susto que le provocó pegó un grito y le lanzó la escoba, la cual el ojiceleste atrapó.
"Oye, ¿no sabes tocar? Casi me matas del susto." Se quejó la chica, causando que Faraday se riese.
"¿Oh? ¿Tan mal me veo?" Preguntó juguetón el chico, dando una falsa cara de pesar. La pelirroja suspiró y fue darle un golpe suave en el pecho.
"Tienes una bonita voz. ¿Qué canción era esa?" Preguntó el peliblanco. La mujer se apenó un poco ante el hecho de que la habían escuchado.
"Es… una vieja canción que mi padre me cantaba cuando era pequeña." Informó la pelirroja. Faraday dio un vistazo por primera vez a la habitación de la mujer; antes solo había llegado hasta la puerta por respeto, pero sintiéndose un poco más en confianza decidió entrar. Notó casi de inmediato una vieja, pero limpia guitarra acústica recargada contra la pared.
"Oh, ¿te gusta la música?" Preguntó el peliblanco, aunque ya suponía la respuesta. Petra miró al novato tocar levemente el diapasón de su guitarra.
"Sí… Es de familia. Mis padres se conocieron por la música. Mi madre cantaba en un bar y mi padre tocaba la guitarra en una plaza cercana, todo esto en el distrito Utopía. Un día coincidieron y se hicieron compañeros, haciendo dueto en bares." Le contó la historia la pelirroja con toda confianza y con una sonrisa triste. Faraday sabía por qué, ella ya le había confesado que su madre había muerto cuando ella era muy pequeña. Petra casi no tenía recuerdos de su madre.
"Es curioso. Mis padres se conocieron por la música también, aunque fue algo diferente. Mi padre estaba en un bar y fue retado a tocar la guitarra, aunque no tenía nada de conocimiento o practica; hizo tal desastre que la guitarra terminó dándole en la cabeza a mi madre. Y así se conocieron." Fue el turno de Faraday contar su historia, con una sonrisa entre graciosa y triste. Petra sonrió ante esto también.
"¿Cómo se llama la canción que tarareabas?" Preguntó el peliblanco.
"Oh, el titulo está en inglés, algo poco común, se llama: Wish You Were Here. Significa Desearía que estuvieras aquí."
Fin Flashback.
Los recuerdos de la pelirroja fueron interrumpidos por el sonido de una bengala a sus espaldas. Una bengala negra.
"Es lo que nos ha estado siguiendo por la izquierda." Comentó Gunther y Levi dio la orden de preparar sus espadas.
Pudieron visualizar a un soldado de la legión antes de que un titán extraño apareciera a toda velocidad, matando al soldado mientras se acercaba.
Todos en el escuadrón miraron a la titánida con horror.
"Lo mató… Ni siquiera pude reaccionar cuando apareció." Se regañó el peliblanco, haciendo galopar más rápido su caballo debido a que la titánida ahora los perseguía.
"¡¿Qué demonios es eso?! ¡¿Un anormal?!" Eran los gritos de pregunta del rubio del escuadrón.
Faraday notó a algunos soldados que se acercaban. Seguro intentarían atacar a la titánida dado que desconocían que simplemente la estaba guiando a una trampa.
Miró a Levi. Él no lo dejaría enfrentarse a la bestia, pero sí debería poder advertirles que no se acercarán y luego ponerse al día con el equipo. Con su velocidad no le costaría rodear a la titánida, además ella buscaba a Eren.
"Capitán, permiso para avisar a los soldados no entrar en combate." Le dijo el peliblanco a Levi, causando que todos lo miraran.
"Este mocoso sabe cuál es el plan. Su estúpido complejo de héroe lo dominó; sin embargo, que esos soldados mueran o no, no afectará la misión." Pensaba el pelinegro.
"Tienes 20 segundos."
Faraday no necesito oír más y a toda velocidad se lanzó hacia los árboles. No dejó de ver a la titánida mientras mantenía su distancia. Ella lo notó y lo siguió con la mirada, instintivamente colocó una de sus manos sobre su nuca; vio a un soldado sin nombre a su lado, y sin pensarlo lo aplastó contra un árbol.
"¡Maldita sea, llegué tarde!" Se lamentó mentalmente el peliblanco, lanzándose a toda velocidad contra el otro soldado que se acercaba, embistiéndolo y cayendo sobre la rama de un árbol.
"¡Que nadie se acerca al titán! ¡Corre la voz! ¡Es una orden directa del Capitán Levi!" Le gritó al soldado quien en pocos segundos asimilo la información. Para cuando lo hizo ya Faraday había alcanzado a su equipo.
Con gracias, aterrizó sobre su caballo.
"Te tardaste 22." Dijo simplemente el Capitán.
"Uno murió." Se lamentó en voz baja el peliblanco frunciendo el ceño.
"Los soldados mueren, niño, no seas quejica." Se quejó Auruo.
"No tolero los sacrificios innecesarios." Rebatió el peliblanco. La titánida se acercaba rápidamente.
"¡Capitán! ¡Ordenes!" Pedía todo el equipo. Levi solo miró hacia atrás y les dijo que se taparan los oídos. Entonces levantó la pistola de bengalas, pero solo se escuchó un Boom.
"Recuerden la razón de su misión. Proteger a ese mocoso, que no le toquen ni un pelo. Dejen de actuar como idiotas." Les dijo el pelinegro. Eren los miró con sorpresa.
"¿Protegerme? Creí que solo estaban preparados para fulminarme si me saliese de controla… Hay algo extraño aquí. No entiendo por qué no atacamos a ese titán, ya ha matado a varios y aunque Faraday haya enviado la orden de no acercarse se puede colar algún soldado." Como si de un profeta se tratase, los pensamientos de Eren se hicieron realidad. Un soldado apareció al lado de la titánida, intentando cortarle la nuca, solo para ser aplastado por la mano de esta. Eren y Faraday miraron esto con horror.
"Maldita sea… no escuchan." Se quejó el peliblanco; estaba pasando de nuevo, soldados morían y él no podía hacer nada.
"¡Capitán! ¡Debemos acabar con esa cosa ahora! ¡No podemos dejar que siga matando a nuestros compañeros!" Gritaba Eren a todo pulmón, solo para ser callado por Gunther, quien le dijo que debía acatar las órdenes del capitán y siguiera cabalgando.
"¡No entiendo por qué nadie me dice nada! ¡¿Por qué dejamos que ese titán mate a nuestros compañeros?!" Preguntó desesperado el castaño. Se le estaba calentando la cabeza.
"¡No necesitas entender, solo acatar órdenes! ¡No entiendes porque eres un novato, solo sigue las ordenes de tu capitán!" Esta vez fue el turno de Auruo para regañarlo.
"¿Por qué depende de ellos? Yo puedo hacerlo solo…" Pensaba el castaño mirando su mano, a punto de morderla, solo para ser detenido por Petra.
"No, tienes razón. Ella es un monstruo, debería morir. Tu voluntad es fuerte, sin embargo, nuestra decisión y la tuya están diferenciadas por la experiencia. Tú decides si confiar en nosotros, en la legión o confiar en tus habilidades. La verdad es que no importa qué tanto confié en mis habilidades o en las de mis compañeros, al final no se sabe que pasará… solo hay que tomar la decisión de la que menos nos vamos a arrepentir." Fue el discurso del capitán Levi.
Faraday miraba con sorprendido al Capitán. Él se había mantenido al margen dado sus conocimientos sobre el plan, a pesar de su desagrado por las muertes innecesarias.
Pudo notar por el rabillo del ojo cómo Eren una vez más hacia el ademán de morderse.
"Eren… Confía en nosotros."
Las palabras de Faraday chocaron en Eren. El peliblanco miraba a Eren con su típica expresión relajada pero honesta. Eren entonces recordó la primera vez que se transformó delante del equipo.
A pesar de estar avisados de su transformación, cuando él lo hizo, todos lo miraron con miedo; a excepción de Faraday y Levi que eran neutrales y Hange que lo miraba excitada. Los demás miembros del escuadrón lo observaron con miedo y con las espadas listas. Más tarde se disculparon por su actitud poco profesional y se mordieron la mano como Él lo hacía.
"¿Qué escoges, Eren?" Preguntó Levi, con exigencia en su voz. Faraday notó que se estaban acercando al punto; habían recorrido 300 metros desde que Levi lanzó su bengala sonora.
"¡Seguiré!" Gritó el castaño.
La titánida se acercaba a gran velocidad. Faraday miró hacia adelante y sonrió.
De repente, la titánida se dio cuenta de que había dispositivos de captura y varios soldados esperándola.
"¡Fuego!" Gritó el comandante Erwin, y todas las armas se dispararon. La titánida solo tuvo tiempo de cubrir su nuca con sus dos manos mientras que todos los alambres se incrustaban en su piel.
Entonces todos en el escuadrón de Levi entendieron; el objetivo siempre fue capturar a la titánida.
"Eld, quedas al mando. Sigan moviéndose." Ordenó Levi antes de impulsarse hacia los árboles.
Petra sonreía aliviada, y al dirigir su mirada hacia el peliblanco notó que este aún se mantenía impasible.
"Faraday, ¿tú sabías de esto?" Preguntó Petra, curiosa.
"Petra, no seas tonta. Si nosotros no sabíamos mucho menos el novato." Dijo el pelimiel. Faraday solo los miró y les dedicó una sonrisa un poco juguetona.
"Ese tonto…" Pensaba Petra sonriéndole al chico que había llegado a querer en el último mes; tal vez era poco tiempo, pero en este mundo solo basta un segundo para morir por lo cual hay que vivir rápido.
Pronto, el escuadrón de Levi se detuvo para descansar y discutir la situación.
"Logramos el objetivo, pero hay algo más aterrador en todo esto. Yo había esperado que fuese el titán acorazado el que apareciera, dado que es obvio que el colosal no es una opción. No esperaba ver a un nuevo titán cambiante. Es aterrador pensar que no sabemos cuántos titanes cambiantes hay y cuántos pueden estar infiltrados." Reflexionaba el peliblanco, saliendo de sus pensamientos para ver cómo el equipo discutía sobre por qué el comandante no les confió la información. Eld había hecho una gran deducción.
"Oye, mocoso, ¿en serio tú sabías de esto?" Preguntó Auruo de repente con incredulidad. Faraday suspiró.
"Supongo que no hay motivos para ocultarlo ahora. Sí, el comandante Erwin en persona me comentó del verdadero objetivo de la expedición, sin embargo, eso se debió principalmente a que yo era uno de los principales sospechosos de ser un espía." Reveló el peliblanco, haciendo que todos se sorprendieran.
"¿Tú un sospechoso? Eso es imposible." Dijo Eren con confianza.
"No es imposible, Eren. Hubo varios motivos por los que el comandante desconfió de mí y son válidos. Dependía del resultado de esta misión mi inocencia, culpabilidad o acusación. Dado que logramos capturar a la titánida, quiero creer que el Comandante despejó sus dudas sobre mí. El último mes tuvo los ojos agudos de Levi y los demás involucrados sobre mí." Explicó el ojiceleste.
"¿Te contó para ponerte en jaque en caso de que fueses el enemigo? ¿Y en caso de que no lo fueses, como, quiero creer, es?" Preguntó Eld. Faraday alzó los hombros.
"El único motivo que me dio el comandante fue que yo tenía información importante de la batalla en Trost y que esta misión podría ayudarme a atar cabos y encontrar más infiltrados." Explicó Faraday.
"Entonces al final sí confió en ti, de una forma algo bizarra. Así es el comandante." Dijo Petra, sonriéndole al peliblanco. Ella sabía que él no era un traidor; como soldado debería desconfiar y esperar dicha posibilidad, pero su corazón le decía que era imposible.
Siguieron debatiendo sobre la situación, aunque Faraday se sumergió en su mente.
"El titán colosal rompe la puerta exterior y el titán acorzado la interior. El titán colosal no rompe ambas puertas porque eso significaría que el humano tendría que infiltrarse dentro del distrito luego de desaparecer; eso o una sola transformación gasta energía, después de todo es un titán de 50 metros, debe suponer alguna carga para el cuerpo. Dado esto al haber dos se reparten el trabajo, pero, entonces, ¿para qué sirve esta titánida? ¿Qué papel tuvo en la invasión hacia Shiganshina y hacia Trost? Vamos, piensa en las diferencias. El titán acorazado no apareció debido a Eren, los titanes tardaron en entrar más en Trost mientras que en Shiganshina estaban amontonados en la puerta aun cuando los informes de la guarnición decían que esa mañana no había titanes al acecho… ¡Eso es! El titán hembra atrae a los titanes de alguna manera, pero, ¿por qué no hizo su trabajo en Trost? Eren no puede ser el motivo puesto que ese no es su punto de empleo… Salvo ese agujero en mi deducción, todo apunta a que ella es la que atrae a los titanes, la pregunta es: ¿cómo?"
Justo en ese momento, un grito lo sacó de sus pensamientos. Era el grito de una bestia, retumbando por todo el bosque. Entonces se calló.
"¿Qué fue eso?" Susurró el peliblanco. Un par de minutos después, la señal de retirada fue lanzada.
Todos procedieron a irse, pero Petra notó que Faraday no se movía, seguía con sus ojos fijos en el lugar donde habían atrapado al titán hembra.
"Faraday, ¿qué pasa? Tenemos que irnos." Llamó la pelirroja al ojiceleste, despertándolo de su reflexión.
"Sí, ya voy."
Faraday despegó junto con su equipo, pero aún estaba pensativo. Ni siquiera escuchó la conversación de que Petra y Auruo se habían orinado en su primera misión. Pronto Gunther vio una señal verde, y, pensando que era el capitán Levi, él lanzó otra. Faraday los seguía en modo automático.
"Ese grito… Lo escuché una vez, cuando cazaba con Sasha… Ella me dijo que era el grito de un animal desolado que lo había perdido todo… ¿Qué significaba? Acaso… ¿Con ese grito atrae a los titanes? En ese caso…"
Cuando el peliblanco dejó sus pensamientos para avisar al grupo, era demasiado tarde. La figura que ellos habían creído que era el capitán Levi le rajó el cuello a Gunther.
"¡Señor Gunther!" Gritó Eren dirigiéndose hacia el cuerpo colgante del moreno. Faraday tenía una expresión de sorpresa.
"¡Es el titán hembra! ¡Escapó, no importa el cómo! ¡Protejan a Eren!" Fueron los gritos del peliblanco, no importándole rellenar los huecos en su deducción. Como un misil se precipitó hacia la figura, quien al parecer reconoció el peligro que se venía, por lo que sin dudarlo se dejó caer. Lo que supo Faraday fue que había un titán en su lugar. Esperándose ese cambio, Faraday cambió rápidamente de dirección, girando y cortando alrededor del brazo del titán hembra que había apuntado hacia él en un intento de agarrarlo; Faraday rápidamente se posicionó detrás de su nuca, arremetiendo contra el lugar como un tornado. Sin embargo, sus espadas no cortaron la carne, se rompieron. El peliblanco notó que la piel de la nuca se había endurecido, y sin perder tiempo se alejó de la titánida, esquivando un contraataque y poniéndose al día con su escuadrón.
"Ese endurecimiento es como el del súper soldado de hace un mes." Pensó el peliblanco.
"¡Hay que acabar con ella ahora!" Gritó Eren cuando vio a Faraday volver, preparándose para transformarse en titán.
"¡No! ¡Eren, debes volver al cuartel general rápidamente! ¡Faraday, escolta a Eren!" Fueron las ordenes de Eld.
"¡Yo también quiero luchar!" Fue la respuesta de Eren.
"Eld, necesitamos atacarla con todo. Todos juntos podremos derrotarla." Fue la voz del peliblanco, sorprendiendo a Eren puesto que no esperó que él se pusiera de su lado.
"¡¿Acaso tú también estas dudando de nosotros, Faraday?!" Se quejó Auruo.
"Eren, Faraday, confíen en nosotros." Pidió Petra, mirando específicamente al peliblanco, quien tenía una mirada de indecisión.
"Debo confiar en ellos, puedo confiar en ellos. Ellos no necesitan protección, son la elite de la elite… ¿por qué estoy dudando? Tal vez ellos no sean débiles, pero Petra es un ser amado para mí… tal vez eso es un motivo más grande para confiar en ella." Eran los pensamientos conflictivos del peliblanco, mirando a la pelirroja que le sonreía.
Eren y Faraday se miraron antes de asentir, y se fueron. Faraday pronto tomó a Eren de la capucha.
"Eren, soy más rápido, sujétate a mí." Ordenó el peliblanco. Eren, aunque no encantado, lo hizo.
"Debo confiar… Ellos estarán bien, ella estará bien…" Pensaba el peliblanco, y unos recuerdos llegaron a su mente.
Flashback.
"Mikasa de verdad es bonita."
Faraday se quejó.
"¿Otra vez vas a empezar?" Le preguntó a la pelirroja. Ambos estaban en la cima del castillo, mirando la luna llena.
"No tiene nada de malo, Faraday. Ella es bonita, inteligente y fuerte, creo que ustedes harían una hermosa pareja y tendrían hermosos hijos." Se puso soñadora la mujer, haciendo que Faraday se sonrojase.
"Creo que estás yendo muy lejos…" Susurró el peliblanco con una sonrisa nerviosa. Petra solo rio tiernamente.
"Obviamente hablo a futuro, aún son muy jóvenes." Dijo juguetona la pelirroja.
"Petra, ya te he dicho lo que pienso de esas cosas. No pienso tener hijos. Soy un soldado, podría morir en cualquier momento; no quiero que ningún niño tenga que pasar por lo que yo pasé." Declaró el joven suspirando.
"No deberías poner tanto peso sobre tus hombros, Faraday. No eres una máquina de guerra, aun eres solo un niño." Dijo con tristeza la pelirroja. El ojiceleste miró a la luna.
"Hace 5 años dejé de ser un niño." Declaró el joven. Para su sorpresa, la pelirroja lo abrazó, atrayendo la cabeza del chico hacia su hombro.
"No, aun lo eres. Eres un niño asustado detrás de toda esa armadura de héroe, pragmático, estratega y asesino de titanes; tú eres un niño que solo desea ser amado, sé que odias la violencia innecesaria; crees que tienes que salvarlos a todos porque hubo un tiempo en que deseaste ser salvado. Faraday, detrás de ese corazón de metal, si quitamos todo tu intelecto, fuerza, velocidad, queda una persona que simplemente no quiere ver morir a nadie. No llevamos mucho de conocernos, y aunque para otros eres un misterio, para mí eres un libro abierto."
Las palabras de la pelirroja eran dulces y sinceras, aquel tono le recordaba a Faraday las veces que su madre lo calmaba al momento de tener una pesadilla o hacerse daño, las veces que ella lo abrazó cuando él lloraba porque los otros niños se burlaban y se metían con él.
Petra lo molestaba, jugaba (entrenaba) con él, lo entendía, lo reconfortaba. Era como tener a la hermana mayor que nunca tuvo. Faraday, por primera vez en mucho tiempo, dejó que las lágrimas salieran de sus ojos, mientras se aferraba a la pelirroja como si de soltarla moriría. Petra solo dejó que el peliblanco se desahogara, acariciando su cabello platino.
"No dejaré que te roben tu humanidad…" Susurró la pelirroja. Faraday pudo escucharla, y se aferró más a ella.
Fin flashback.
"No, no puedo perderla… Confío en ella, pero prefiero que se enoje conmigo a que muera." Faraday se detuvo de repente, causando que Eren lo mirara extrañado.
"Faraday, ¿qué pasa?"
"Sigue tú, Eren. Yo volveré a ayudarlos." Ordenó Faraday dejando ir al castaño.
"Si tú vas yo también voy." Dijo Eren determinado. Faraday lo miró con sus ojos gélidos.
"No. Tú eres imprescindible, debes alejarte del peligro lo más que puedas."
"Pero-
"¡Es una orden!" Gritó el peliblanco, sorprendiendo a Eren; en los años que llevaba conociéndolo Faraday muy pero muy rara vez perdía los papeles.
Sin esperar respuesta el peliblanco despegó a toda velocidad hacia donde había dejado al resto del equipo.
A medida que se acercaba sentía más escalofríos, tenía un mal presentimiento.
"Tengo que apurarme." Pensaba el peliblanco aumentando su velocidad gastando más gas de lo que normalmente gastaría.
Al fin pudo visualizar al titán hembra a lo lejos, parecía que sus brazos se estaban regenerando. Miró hacia el suelo…
Y entonces lo vio.
Eld, o lo que quedaba de él; la mitad superior de su cuerpo estaba tendida sobre el pasto, sus ojos abiertos denotaban la muerte misma. Auruo, tenía todo su cuerpo en una pieza, pero su cuello estaba en una posición antinatural; sus ojos abiertos denotaban la muerte misma.
Faraday se congeló.
Petra, yacía tendida al lado de un árbol, sus piernas estaban en una posición antinatural, totalmente dobladas; no podía ver su rostro, estaba contra el piso.
La respiración de Faraday se cortó; sus irises se hicieron pequeñas.
"No es verdad…" Susurró el ojiceleste.
Flashback
"¿Cantarías para mí?"
Petra se sorprendió ante la repentina pregunta del peliblanco.
"¿Eh? ¿Por qué me pides eso?" Preguntó la pelirroja algo avergonzada.
"Es que me di cuenta el otro día que tu voz es relajante. Vamos, canta esa canción que tarareabas, me gustaría escuchar qué dice la letra." Animó el peliblanco ante la mirada nerviosa de la ojimiel.
"La canción está en inglés, recuerda." Dijo Petra, ya que el inglés era un idioma poco común en las murallas, normalmente solo lo usaban los de interior para ser pretenciosos.
"Sé inglés, Petra. Vamos, canta." Siguió presionando Faraday. La pelirroja suspiró.
"¿Sabes? Cualquiera pensaría que te gusto y que esto es solo un intento de cortejarme, ¿eh, Faraday?" Sonrió juguetonamente la pelirroja tratando de avergonzar al peliblanco, aunque este no se vio afectado.
"Lo siento, pero no me gustan mayores." Devolvió la pelota el ojiceleste.
"¿Me acabas de llamar vieja?" Preguntó la pelirroja peligrosamente. Faraday alzó las manos en rendición, no queriendo morir hoy.
"No te pongas así, solo quiero que cantes." Pidió con rostro de victima el chico.
"Sí, de todas formas, sé que te gustan pelinegras." Quiso volver a avergonzar al chico, y esta vez funcionó.
"Supongo que no me importa cantar un poco…" Terminó por ceder Petra suspirando en derrota. Faraday la miró expectant.
Fin flashback.
"So, so you think You can tell…"
El titán hembra había visto llegar a Faraday, y consciente de su peligro, llevó una mano a su nuca y la cristalizó desde ahora para evitar sorpresas.
Pero no pudo evitar una gran sorpresa.
"Heaven from hell...?"
La titánida no supo cuándo ni cómo algo le rajó la cara, cortándola verticalmente. La rubia gigante dio un paso atrás, buscando al hombre con su único ojo bueno.
Un corte profundo en su abdomen la hizo doblarse; y luego otro, y otro. Entonces lo vio.
"Blue skies from pain…?"
Allí mismo estaba la encarnación de la ira humana. Los ojos de Faraday estaban casi completamente blancos pues sus irises eran minúsculas; su cabello largo se había erizado, las venas de sus brazos, su cuello y su frente estaban marcadas. Chispas de electricidad empezaban a aparecer en sus espadas y piernas.
Como un rayo se precipitó hacia la titánida, cortándole el cuello; luego, bajo hacia sus pies girando mientras cortaba su carne.
"Can You tell a Green field…"
Las chispas se volvieron pura electricidad alrededor del cuerpo de Faraday mientras cortaba a toda velocidad las piernas del titán, con tal fluidez y rabia que no iba a dejar nada más que pedacitos de carne cuando terminara. Y eso era lo que él quería, no bastaba con matarla, quería torturarla hasta que pidiera clemencia.
"Sufre…"
"From a cold Steel rail…?"
La parte superior del cuerpo del titán cayó al piso. Faraday no perdió el tiempo y comenzó a cortar certeramente la carne de su torso, aunque se notaba que no iba tan rápido. El peliblanco quería disfrutarlo.
"Sufre… como todos ellos…"
"A smile from a veil?"
Faraday dejó de rebanar la carne del titán y comenzó a apuñalar su pecho con gran velocidad; puñalada por puñalada, le electricidad a su alrededor se incrementaba cada vez más, hasta el punto de provocar grandes y varios haces de luz.
"Te odio. Sufre…"
"Do you think You can tell?"
Faraday saltó, quedándose suspendido un momento en el aire, cargó al máximo sus espadas de electricidad antes de lanzarse como un tornado tormentoso hacia el torso del titán, cortándolo y quemándolo con furia.
"Devuélvemela…"
"Did they get You to trade Your heroes for ghosts?"
La persona en la nuca del titán estaba experimentado el dolor más espantoso de su existencia; sentía cómo su cuerpo era rebanado fibra por fibra, tendón por tendón, musculo por musculo. La electricidad que desprendía Faraday no solo cortaba, sino que también incineraba todas las partes que tocaba.
"Te voy a matar…"
"Hot ashes for tres? Hot air for a cold breeze? Cold comfort for change?"
Faraday se lanzó hacia los brazos, uno de los cuales aún seguía protegiendo la nuca cristalizado. A Faraday le importó poco cuando comenzó a rebanar nuevamente la carne de sus únicas extremidades restantes, disfrutando cada segundo de la agonía del titán.
"Si no me la devuelves, te mataré lentamente…"
"Did You Exchange a walk on part on the war for a lead role in a cage?"
El titán cambiante no lo soportaba más, necesitaba huir, quería huir; no quería morir, sabía que, si su sufrimiento había sido grande estando en forma de titán, si él la sacaba de la nuca su tortura sería mil veces peor que la muerte.
Al fin, de la boca del titán salió una queja de dolor. Faraday se quedó quieto.
"Oh… ¿Te duele?"
"How I wish… How I wish You were here."
Faraday dejó de cortar la carne de la rubia. Caminó por todo su cuerpo destrozado en regeneración; el cuerpo de Faraday estaba rodeado de un aura de electricidad amarillenta que chamuscaba todo a su paso. Pronto, la tormenta de la humanidad se posó frente al único ojo del titán. Ese gran ojo azul lo miraba con autentico miedo.
"Acaso… ¿me estás pidiendo clemencia?"
"We're just two lost souls swimming in a fish bowl…"
Faraday enterró su espada en el pómulo del titán, enviando una descarga que hizo gritar de dolor a la bestia. El ojiceleste miró fijamente el ojo atemorizado de la gran rubia.
"Me pides clemencia… ¿La misma que tuviste con ellos?... ¿Con ella?" Gruñía el peliblanco. De sus ojos empezaron a salir lagrimas que reaccionaban a la electricidad a su alrededor.
"Year after year, running over the same old ground…"
Faraday se elevó nuevamente, suspendiéndose en el aire mientras veía con furia y lágrimas en los ojos al titán. Petra no merecía morir, nadie de los que esta cosa mató merecía morir. Él los vengaría, al menos eso haría ya que falló en protegerlos, en protegerla.
"¡Te mataré!"
"And how we found? The same old fears…"
Faraday cargó toda la electricidad posible en sus espadas; todo el bosque estaba empezando a sufrir a causa del fenómeno natural humano que estaba aconteciendo. La naturaleza reaccionaba ante la furia de la humanidad. Todos en el bosque sintieron el rugido del dolor.
Todos vieron cómo el cielo se rompió
"¡TE MATARÉ!"
"Wish You were here…"
Faraday quiso precipitarse hacia la titánida. Ella sabía que iba a morir.
Entonces hubo silencio.
La figura de Faraday se había quedado quieta, suspendida en el aire con una expresión de shock en su rostro, con toda la electricidad aun rodeándole.
"Mi cuerpo… No responde."
Entonces colapsó.
"¡AARG!"
Faraday gritaba de dolor mientras su cuerpo trataba de controlar todo el poder que había despertado, fracasando miserablemente. El peliblanco se retorcía en el aire mientras trataba de aferrarse al control.
"No… ¡no! ¡Debo matarla!"
Entonces ya no hubo nada.
La electricidad se escapó del cuerpo de Faraday en un suspiró. Las irises celestes rodaron hacia atrás y el cuerpo del peliblanco cayó en picada, chocando contra el piso. A unos cuantos metros de donde estaba el cuerpo de Petra.
Faraday, con sus últimos momentos de consciencia, miró el cuerpo de su persona amada. Trató de acercarse, pero apenas y pudo medio levantar un brazo.
"Petra… Hermana… Lo siento." Dijo el peliblanco con lágrimas en los ojos, antes de sucumbir al vacío.
De los restos del titán surgió una persona, la cual se apoyó contra un árbol, se podía apreciar su expresión de horror y terror total. Todo su cuerpo temblaba y su respiración era pesada e irregular.
Sus ojos azules se atrevieron a mirar hacia su casi verdugo, totalmente inerte.
Ella tuvo dos minutos para descansar, antes de escuchar cerca un equipo de maniobras. Ella sonrió, sabía de quién se trataba.
Con Eren.
Eren se había quedado en el mismo lugar donde Faraday lo había dejado. Tal vez no iría a la batalla, pero al menos los esperaría. El castaño esperó con paciencia hasta que un gran estruendo, como si de un trueno se tratase, lo desconcertó, y al dirigir su mirada hacia el cielo notó como rayos caían a pesar de no haber nubes negras. Tan pronto como llegó, desapareció.
"¿Qué fue eso?" Se preguntó el castaño en voz alta. Apretó la mandíbula, ya no podía esperar más.
Eren fue a buscar a su escuadrón.
Cuando estaba cerca de llegar, otro estruendo se escuchó, aunque este era familiar. Entonces Eren se congeló.
El titán femenino acaba de surgir al lado de su anterior cuerpo en descomposición. Eld estaba en suelo, partido a la mitad; Auruo tenía el cuello quebrado; Petra tenía sus piernas torcidas, y a unos cuantos metros de ella estaba Faraday, su amigo, acostado boca abajo sin ninguna lesión aparente. Sin embargo, dado el marco general, Eren solo pudo pensar en una cosa.
"No… No… Ellos… Faraday… ¡NO!"
"¡Te mataré!" Gritaba Eren mientras se lanzaba a la batalla mordiéndose con furia la mano.
El titán hembra no se esperó tal velocidad por parte de Eren cuando este la golpeó con una patada voladora, enviándola a través de los árboles.
Eren corrió hacia ella, tratando de golpearla mientras estaba en el suelo, pero esta fue rápida y se apartó. La rubia intentó barrerlo, pero Eren saltó hacia atrás.
"Tú… vas a pagar… Tal vez fue mi decisión la que los mató… ¡Pero esto sigue siendo tu culpa!"
Eren titán se puso en posición de pelea, la posición que le había enseñado Faraday: el Goken.
Eren gritó y se precipitó hacia la rubia. El castaño le soltó varias patadas, las cuales eran bloqueadas con mucha dificultad por la titánida. Ella entonces decidió endurecer su puño y golpearlo de lleno en la cara, sin embargo, Eren arrastró sus dientes sobre el brazo del titán hembra mientras le daba una patada de lleno en el plexo solar que la envió a volar varios metros en el aire.
"Te mataré usando la técnica del hombre que asesinaste. ¡Maldita perra!"
Con Levi.
Levi estaba recargando gas y rellenando sus espadas, cuando de repente comenzaron a caer truenos y rayos del cielo cuando no había ninguna señal de lluvia; tan pronto como aquel fenómeno vino se fue, y Levi se apuró a recargar. Una vez estuvo reabastecido, escuchó un grito, el grito de Eren.
Levi se precipitó a toda velocidad hacia el origen del grito. No se esperó la escena que tendría que ver.
A la distancia logró ver un cuerpo colgando de su arnés. Era Gunther. Levi pasó a su lado sin verlo.
Más adelante miró hacia el suelo. La mitad del cuerpo de Eld lo miraba fijamente con sus ojos muertos; el cuello de Auruo no le permitió verlo.
Entonces, cerca de un árbol vio dos cuerpos. Petra con sus piernas torcidas y a unos metros estaba Faraday, totalmente inerte boca abajo, aunque sin ningún miembro faltante o torcido.
Levi no tuvo tiempo para el luto. A pesar del dolor que sentía en esos momentos, solo ofreció una oración silenciosa a sus cinco soldados caídos.
Sin saber que algunos pechos aun subían y bajaban al son de su respirar irregular.
Más tarde.
Mikasa había encontrado a Eren luchando contra el titán hembra, y ella procedió a ayudarle sirviéndole como apoyo.
Eren, al ver a Mikasa, ni siquiera pudo verla a los ojos en su forma titán. ¿Cómo le diría de la muerte de Faraday? Él ni siquiera la había aceptado aún.
Ambos le estaban dando una batalla pareja a la rubia. Sin embargo, en un momento dado Eren se distrajo cuando vio a Mikasa a punto de ser atrapada por el titán hembra, lo cual le dio el tiempo suficiente a la susodicha para darle una patada mejorada con cristalización que le voló la cabeza, dejándolo K.O.
Cuando la titánida se dispuso a ir por Eren, la pelinegra mitad oriental se lanzó y le hizo un corte en la mano y luego con rapidez le cortó los dos talones de Aquiles, poniendo a la gran rubia de rodillas.
Entonces, el capitán Levi entró en acción.
"Capitán, Eren aún está en su titán, pero está noqueado." Le informó rápidamente Mikasa. Levi la reconoció como la amiga de Eren y la novia de Faraday, no sabía si ella sabía de la muerte del último.
"¿Lo viste?" Preguntó crípticamente el pelinegro. La ojinegra lo miró confundida.
"No entiendo."
"No es nada, olvídalo. Ve por Eren, yo distraeré a la perra." Entonces Levi se precipitó hacia la rubia, quien ya se había levantado.
Levi giró por todo su brazo cortándola, para al final clavarle las espadas en los ojos. El pelinegro se impulsó hacia el aire, sacando otro nuevo par y cayendo en picada hacia la titánida, cortando a lo largo de todo su cuerpo. Entonces se dispuso a cortar la mayor cantidad de músculos posibles, hasta que la rubia quedó expuesta.
Mikasa, quien ya había sacado a Eren de su titán, vio la nuca descubierta del titán y sin pensarlo se lanzó hacia ella a pesar de la advertencia de Levi.
La rubia levantó sorpresivamente una mano lista para para atrapar y aplastar a Mikasa, sin embargo, Levi llegó a tiempo para salvarla, aunque se terminó doblando un tobillo.
Levi se puso seguro en una rama alta donde Mikasa ya había llegado con Eren.
"Preocúpate por tu amigo, no por tu sed de sangre. Tenemos que irnos de aquí, olvídate de ella." Dijo el pelinegro, a lo cual la chica asintió algo avergonzada por tener que ser salvada.
En el aire, Levi sostenía a Eren, miró a Mikasa de reojo.
"Oye. Tú eres la novia de Faraday, ¿no?" Preguntó de repente el capitán, causando que Mikasa se sonroja.
"No… solo somos amigos." Sin embargo, pensar en Faraday la hizo darse cuenta de que él no estaba por ningún lado, lo cual era raro puesto que debería haber estado protegiendo a Eren junto con Levi y su escuadrón.
"Pero, ¿dónde está? ¿Está ayudando en otro lado?" Preguntó Mikasa, ansiosa por saber del peliblanco. Levi la miró fijamente.
"Está muerto."
Aquellas palabras se sintieron como si la hubieran atravesado con un cuchillo 50 veces en el mismo lugar. Mikasa, incrédula, se detuvo en una rama. Levi también lo hizo.
"Mientes…" Dijo incrédula la pelinegra.
"No. De camino aquí me encontré con los cadáveres de todo mi escuadrón, Él incluido…" Dijo sinceramente el ojigris, notando como Mikasa comenzaba a temblar y cayó de rodillas, con lágrimas saliendo de sus ojos.
"No… otra vez…" Susurraba la pelinegra, agarrando su muñeca izquierda.
Flashback.
"Ya te lo dije, Mikasa, Eren lo está haciendo muy bien. Ya casi ni lo reconozco." Decía el peliblanco cargando algunas cajas junto con la pelinegra.
"¿En serio? ¿No te ha dado problemas?" Preguntó la chica, causando que Faraday se riese.
"Si no me causara problemas no sería Eren." Ambos rieron ante eso.
"Ne, Faraday… Mi líder de escuadrón me mandó a comprar algunas cosas al distrito… me preguntaba si… quisieras acompañarme…" Fue la petición tímida de la pelinegra, casi tartamudeando. Faraday no pudo evitar sonreír ante lo tierna que se veía.
"Te acompañaré a dónde a cualquier lugar que desees." Le dijo el ojiceleste, sonriéndole. La chica le sonrió de vuelta, con rosa en sus mejillas.
El viaje hacia Trost duró una hora a galope rápido. Pronto llegaron a la tienda donde el líder de escuadrón de Mikasa le dijo que le consiguiera las cosas; la chica le entregó la hoja al dueño y este asintió y fue por la orden.
El ojiceleste miraba alrededor de la tienda. Era principalmente de metales y materiales. Sin embargo, pudo ver algo que brillaba un poco más que el resto. Se acercó y se dio cuenta de que era una pulsera de oro solitaria en una vitrina. Una empleada se dio cuenta de que el peliblanco miraba la pulsera y se acercó.
"Oh, veo que te interesa la pulsera." Le sonrió amable la señora; tendría alrededor de 40 años.
"Creí que era una tienda de armamento, señora." Dijo el ojiceleste.
"Y lo es, lo que pasa es que el otro día me sobró algo de oro fundido, entonces hice esta pulsera; la puse en venta por si algún curioso le interesaba." Explicó su historia la señora. Faraday siguió mirando la pulsera. Entonces la empleada se dio cuenta de la chica pelinegra que había llegado con él.
"¿Por qué no se la das a tu novia? Seguro le gusta." Propuso la señora, haciendo que Faraday se sonrojase un poco.
"No es mi novia…" Murmuró el chico. La señora solo sonrió y rio un poco.
"Aun así, sería un lindo detalle." Presionó un poco más la señora. Faraday miró la pulsera y luego a Mikasa, quien estaba absorta esperando la orden. Miró la piel de sus brazos, parecía hecha en la más hermosa amalgama de marfil y porcelana.
Sin pensarlo más, compró la pulsera.
Más tarde, ambos llegaron al cuartel general y Mikasa dejó los paquetes con el líder de escuadrón. Ambos jóvenes decidieron caminar un poco antes de tener que separarse. Entonces, Mikasa notó la bolsa dentro de la chaqueta de Faraday, ya que este estaba jugueteando con ella.
"Faraday, ¿qué es eso?" Preguntó curiosa la chica, exaltando un poco al ojiceleste.
"Algo que compré en la tienda… para ti…" Confesó el peliblanco desviando un poco la mirada en vergüenza. A Mikasa se le iluminaron los ojos.
"¿Para mí?" Preguntó queriendo confirmar. Faraday asintió y levantó la bolsa, entregándosela a Mikasa. Ella abrió la bolsa y los ojos le brillaron más. Ahora sostenía la pulsera entre sus manos. Ella nunca fue fan de la joyería, pero por alguna razón esta le parecía hermosa.
"La vi y no pude evitar pensar que se vería bien en ti."
Fin flashback.
La pelinegra apretaba la pulsera en su mano izquierda.
"Él no está muerto… no puede estar muerto…" Seguía diciendo la pelinegra.
"Escucha, sé que es duro y lamento tu perdida; hoy también he perdido mucho, mi escuadrón entero. Pero tenemos que seguir adelante y llevar a Eren sano y salvo de vuelta a los muros." Dijo Levi, tratando de que Mikasa se levantase. No debió haberle dicho lo de Faraday todavía.
Mikasa se puso de pie, agarrando su muñeca izquierda.
"Él está vivo. Lo sé." Fue todo lo que dijo la pelinegra antes de impulsarse hacia los árboles. Levi suspiró e hizo lo mismo con Eren a cuestas.
En otro lugar.
Faraday abrió los ojos de repente. Asustado, lo único que vio fue hierva frente a él; luego se dio cuenta de que estaba boca abajo. El peliblanco notó que todo el cuerpo le dolía y le hormigueaba, apenas y podía moverse. Usando sus brazos, uso todas sus fuerzas restantes para apartar la cara del suelo. Tomó varias respiraciones hasta que al fin pudo hincarse sobre sus rodillas, para terminar, cayendo sentado.
Entonces recordó donde estaba.
Miró el cuerpo inerte de Petra frente a él. Con una expresión de agonía, tristeza y culpa, Faraday casi se arrastró hacia ella.
"He fallado otra vez… ¿De qué me sirve mi poder? ¿De qué me sirve esforzarme tanto… si no puedo salvar a los que amo?" Se lamentaba el peliblanco, llegando al fin hasta el cuerpo de la pelirroja. Una vez volvió a notar la forma de sus piernas, no pudo evitar dejar caer lágrimas.
Con dolor, tomó suavemente a Petra para darle la vuelta; le dolería ver su rostro, pero quería hacerlo. Con delicadeza de no empeorar la posición de sus piernas, Faraday al fin puso a la mujer boca arriba. Tenía una brecha en la frente con sangre seca en la parte izquierda de su rostro; sus ojos estaban cerrados y su boca entre abierta.
El peliblanco no pudo evitar y abrazó el cuerpo de la mujer mientras lloraba, enterrando su cabeza en su pecho.
*Latido*
Faraday paró de llorar y abrió los ojos, apartándose levemente de Petra. Incrédulo, pegó su oreja a su pecho y se concentró.
*Latido* *Latido*
Faraday se volvió a apartar, miró la boca de petra y puso su mano cerca.
Respiraba.
"Está respirando… Es leve, pero es regular."
Faraday hizo de todo; le quitó la capa y le arrancó la camisa para dejar libre su caja torácica. Tomó su pulso, le hizo RCP repetidas veces, tomó su pulso, RCP, y así un par de veces más hasta que sintió cómo su pulso y respiración se hacían más notables.
Faraday lloró. No la había perdido; la vida le daba otra oportunidad.
El peliblanco se repuso e inspeccionó la parte inferior de su cuerpo; pudo notar que, al tocar, un quejido salía de la boca de Petra; por primera vez se sintió feliz de hacerle daño. Inspeccionó sus piernas, la mayoría de los huesos estaban rotos, pero lo más preocupante era su cintura; estaba desencajada. Ahí supo que Petra no volvería a caminar; todo porque él no pudo hacer nada.
Por ahora se concentraría en hacerla vivir. Ignoró todo el dolor en su cuerpo y ató a petra a su espalda con sus capas, teniendo especial cuidado con las piernas. Faraday se elevó hacia los árboles, siendo cuidadoso, pero apurándose.
"Vas a vivir, Petra… No me importa si me odias por el resto de la existencia, vas a vivir." Pensaba con certeza el peliblanco. Pronto, llegó a las afueras del bosque, a la base general.
"¡Ayuda! ¡Por favor!" Gritó el ojiceleste, corriendo hacia los soldados que al verlo fueron a su ayuda.
Hange y Erwin vieron a Faraday con Petra en su espalda y se apresuraron.
"Está herida. Casi todos los huesos de sus piernas están rotos y su cintura sufrió mucho daño, tal vez no vuelva a caminar, pero su pulso es estable." Explicaba el peliblanco mientras los soldados médicos bajaban a Petra de su espalda y la ponían en camilla. Faraday tomó la mano de uno de los soldados.
"Por favor, no deje que le pase nada a mi hermana." Rogó el peliblanco mirando directo a los ojos al soldado, quien asintió con fiereza.
"¡Faraday!"
Era la voz de la sub-comandante Hange. Faraday la miró, su cuerpo estaba a punto de colapsar, pero al notar al comandante se forzó.
La pelirroja se arrodilló junto al peliblanco, sosteniéndolo.
"Faraday, ¿qué pasó?" Pidió Erwin la información.
"Fuimos atacados por el titán hembra. Mató a todos en el escuadrón… solo Petra y yo sobrevivimos… Fue mi culpa, ellos me mandaron a escoltar a Eren y yo los deje solos, cuando quise volver ellos ya…" La voz del peliblanco se cortó, mientras Hange le acariciaba la espalda. Erwin lo miraba impasible.
"Creemos que Eren está luchando con el titán femenino ahora, acompañado con Levi." Le dijo el rubio. Faraday lo miró.
"Señor… Ya sé quién es el titán femenino."
Una vez esas palabras salieron de la boca de Faraday, su cuerpo se colapsó y cayó en la inconsciencia, dejando a Erwin con una mirada indescifrable.
Unos minutos más tarde, Petra y Faraday estaban uno al lado del otro, ambos con dosis de calmantes; aparentemente, la razón por la que Petra logró vivir fue porque no tuvo hemorragia interna; de ser así ella estaría muerta.
Erwin vio a Levi cargando a Eren y a Mikasa con la mirada perdida a su lado.
El comandante se acercó a su soldado más valioso.
"Me alegro de que hayan llegado a salvo." Dijo el rubio.
"Todo mi escuadrón está muerto. Fue una suerte poder rescatar a Eren." Declaró sin pelos en la lengua el capitán, haciendo que Mikasa se tensara; ella estaba luchando por no romperse frente al comandante.
Erwin lo miró confundido.
"¿Todo? Tengo entendido que murieron tres de los cinco."
Aquella declaración llamó la atención de los dos pelinegros.
"¿A qué te refieres con que tienes entendido? Yo vi sus cadáveres." Preguntó Levi oscuramente.
"Es extraño, entonces, ¿Quiénes son esos dos que están en ese carruaje?" Preguntó capcioso el rubio. Levi le dejó a Erwin la custodia de Eren mientras partía junto con Mikasa rápidamente hacia el carruaje que había señalado el rubio.
Cuando llegaron, Mikasa contuvo la respiración mientras lagrimas caían de sus ojos.
En aquel carruaje estaban Petra Ral y Faraday Furorem, visiblemente respirando; algo pálidos y notablemente heridos, sobre todo Petra. Pero vivos.
Mikasa se dejó caer al lado de Faraday, tomando su mano entre las suyas. Levi estaba incrédulo, había estado tan impactado cuando vio a todo su equipo muerto que ni se molestó por revisarles el pulso a los que, al menos, no les faltaban partes.
La legión se tomó su tiempo para volver. Recolectaron todos los cadáveres posibles y se marcharon. Sin embargo, debido a la necedad de dos soldados terminaron siendo perseguidos por titanes y tuvieron que descartar los cadáveres.
Mikasa nunca se alejó del lado de Faraday y Eren.
Aparentemente, la humanidad había sido derrotada. Sin embargo, la guerra un no terminaba.
Después de todo, Erwin Smith y Faraday Furorem hablaron mucho a puertas cerradas el último mes. Y ahora, lo más seguro es que Armin Arlet se les uniría.
Uf, el capitulo más largo hasta ahora.
Ok, ok, antes de que me tiren piedras, daré mis motivos para dejar a Petra viva. Numero 1: La amo alv. Pero ya, en serio, sí pensaba apegarme al canon y matarla, pero luego pensé que si se quedaba viva pero fuera de servicio la enseñanza y el trauma sería mayor para Faraday que si solo moría; ahora él tendrá que vivir con la culpa de, según él, haberla dejado invalida. Me pareció mejor para el desarrollo del personaje. Además amo a Petra no mamen, y fue un buen Plot Twist; literalmente hasta que no se lee lo del latido parece que de verdad la palmó, aunque si notabas que la posición en la que quedó no fue como en el anime podías sospechar. En un futuro flashback explicaré cómo sobrevivió.
