Capítulo 6: Esteban, Maud y la Tormenta

Ya era viernes, el tan esperado día de la relajación, el día en que todo el peso que llevamos arrastrando desde el lunes, cae para jamás volver. Incluso es como si una parte muriera y otra comenzara a vivir. Nunca en la vida comprendí el porqué de ese sentimiento tan…tan…celestial. Pero yo no controlo las emociones humanas.

Applejack quien había bajado del autobús tiene un pequeño dilema y sin darse cuenta comenzó a hablar sola, la tensión puede hacernos reaccionar de esa manera, lo bueno para ella es que no había nadie cerca -¿Qué hare?-. Se pregunta ella misma en voz baja –Ayer lo tuve cerca todo el día y no averigüe mucho-. Camina con la mirada agachada -…Solo he hecho unos cuantos apuntes de su comportamiento….pero el proyecto debe tener más que eso. Ya hice solo el principio del método científico. ¿Cómo podre tan siquiera lograr que me hable?-. Applejack estaba tan concentrada que no se dio cuenta de que Rainbow Dash se acercó por atrás.

-¡Hola Applejack!-. Saluda de muy buen humor. Applejack solo responde con un pequeño grito. –Jeje ¿Te asuste?-.

-No, no…sabes que últimamente no he estado prestando atención-.

-Últimamente ya estas así por todo ¿Sigues pensando en lo que tienes que hacer?-.

La chica rubia influenciada por sus sentimientos de presión deja escapar un suspiro desde lo más hondo de su pecho, como si de esa manera pudiera huir de todo lo que la rodea, más nunca esa de esa manera -…Sabes que sí. ¿Es que…que voy a hacer?, me quiero acercar a él pero las pocas veces que lo he visto…no parece tener un interés de tan siquiera hablarle a alguien-.

-Meh…Yo en tu lugar pensaría en hacer otras cosas, te aseguro que ese chico está mal de la cabeza o algo así-.

Applejack la miro un tanto molesta –No quiero pensar de esa manera, no creo que de verdad exista alguien que se quede en el mismo estado de ánimo durante tanto tiempo-.

-¿Qué me dices de Maud? Ella siempre tiene la misma cara y nadie hace ningún drama por eso-.

-Eso es diferente-. Refuta Applejack –Maud solo no muestra bien sus expresiones pero nos ha dicho que si llega a sentir algo...pero con él es distinto…siento que está molesto por todo…es deprimente verlo o estar al menos cerca de el-.

Rainbow Dash mueve su cabeza hacia un lado rápidamente para acomodarse varios mechones de su cabello que no la dejaban ver -…Dime lo a mi…pero yo insisto en que él es un caso perdido, pierdes tu tiempo…-. Comienza a caminar más rápido dejado a Applejack, a los pocos metros ella termina desapareciendo entre las grandes cantidades de personas que ya están listas para comenzar el ultimo día de clases de la semana, las ansias estaban por todos lados y podían sentirse en el aire.

Seguido de que todos entraron en el edificio las nubes comienzan a hacerse presentes, tan colosales capaces de cubrir todos los rayos que solo un sol de verano podría ofrecer, no tenían un muy buen aspecto, parecían amenazadores cual animal depredador esperando a su víctima…solo mirándola paciente sin que la misma sepa que algo terrible estará por suceder. Las nubes dignas del mismísimo desastre, tan preciosas…tan catastróficas…tan atractivas…como una mujer.

Por otro lado en un ambiente muy distinto, el salón clandestino, más bien un lugar para el cultivo de rocas, tenía otros sucesos.

-¿Estás seguro de esto Esteban? Maud mientras entre los dos cargamos una bocina demasiado grande que tomamos "prestada"-.

-Claro que si….al menos solo es una simple experimentación ¿No quieres probar este método?-. Cargo con un poco más de fuerza para que se equilibrado el peso y no termine cayéndose.

-No estoy del toda segura…pero supongo que averiguarlo será mejor que quedarme con la duda-. Ella solo hace un movimiento con la mano y puede cargar la pesada bocina completa por ella misma. –Oye ¿Sabías que yo pude haberla cargado desde el principio?-.

Siempre me asombra demasiado la impresionante fuerza física de Maud -…Bueno si sabía pero no quería sentirme inútil, no perdamos tiempo, hay que conectarla-.

Maud y yo tuvimos cierto cuidado. La pusimos en la esquina al fondo del salón. Lo que me gustaba de la escuela es que por lo menos tienen equipos bastantes decentes que cualquiera puede utilizar, no nos estábamos adueñando de ella, claro está, al final la devolveremos, sin que nadie se dé cuenta obviamente. Una vez que estaba lista y funcionando, conecte mi celular (Lo bueno es que funciona con cualquier cable auxiliar) –Espero que a las rocas les guste el hard rock tanto como a mí-. Seleccione una de mis canciones favoritas.

El volumen estaba moderado, puesto que no podías hacer tanto escándalo, pero por el simple hecho de estar en el tercer piso, nos dimos cierto lujo de subirle un poco. La introducción de la sencilla pero bastante rítmica, incluso Maud la disfrutaba. -¡Ahora trabajemos con la música!-. Le dije en voz alta por si no me escuchaba.

Ella las estaba regando con un agua especial, pero se notaba como movía su pie rítmicamente, después esa breve introducción musical haciendo demasiado uso de la nota "Do", comenzó la parte cantada:

Tonight I want to give it all to you

In the darkness

There's so much I want to do

And tonight I want to lay it at your feet

Cause girl, I was made for you

And girl, you were made for me

Yo por mi parte barría demasiado animado, quería subirle al tope, pero por el momento eso no se podía. – ¡Mi parte favorita!-. Dije entusiasmado, sin dejar de mover los dedos al compás de la canción, listo para cantarla con cierta moderación.

I was made for lovin' you baby

You were made for lovin' me

And I can't get enough of you baby

Can you get enough of me

Literalmente al fin el trabajo se había hecho muchísimo más animado y más acompañado de música. La prepuse a Maud que quizá la música (El ambiente) podría afectar de manera positiva al "crecimiento"" de sus rocas. Se había vuelto tan divertido y emocionante que no me quería ir de allí nunca, teniéndola a ella como amiga y este lugar junto con buena música, me daban motivos suficientes para no irme jamás, además ¡Maud también lo disfrutaba! No podía percibirse a simple vista, pero hacia lo típicos movientes que alguien hace con los pies o la cabeza cuando disfrutas de una canción que esta excelente. Y la música seguía, llenando toda la sala de un ritmo de rock clásico.

Tonight I want to see it in your eyes

Feel the magic

There's something that drives me wild

And tonight we're gonna make it all come true

Cause girl, you were made for me

And girl I was made for you

I was made for lovin' you baby

You were made for lovin' me

And I can't get enough of you baby

Can you get enough of me

I was made for lovin' you baby

You were made for lovin' me

And I can give it all to you baby

Can you give it all to me

Oh, can't get enough, oh, oh

I can't get enough, oh, oh

I can't get enough

Yeah, ha

Siendo esto provechoso o no para las rocas, ambos pasábamos un muy buen rato. La canción finalizo. Pero después de esa, hubieron muchísimas más, tanto hard rock y punk no hicieron nada mal al ambiente de este lugar tan oscuramente frívolo, si las rocas pudieran hablar o al menos que fueran seres vivos, puedo jurar lo que sea, que ellas nos agradecerían por poner buena música. Aunque yo jamás he sabido de los gustos musicales de Maud…solo sé que su color favorito es el gris.

¿El experimento con la música habrá resultado? Quien sabe, a veces pienso que solo lo sugería porque quería escuchar música…y también porque quería compartirla con Maud, si voy a ser miserable toda mi vida, por lo menos tendré a alguien con quien poder hablar de las mismas cosas…bueno "hablar" entre comillas, ya que Maud apenas me dirige la palabra, pero al menos es lo doble de lo que me decía hace unas semanas.

Entre el tiempo pasaba, minuto tras minutos, tras hora, tras segundo, tras instante. Las nubes estaban aumentando su tamaño y pequeños destellos se notaban desde el horizonte, quizás Dios estaba enojado conmigo por aquella vez hace dos años en la que tome un paraguas sin permiso de nadie y al fin me tocaba lo que merecía. O simplemente se trataba de una lluvia leve. Escuchamos la campana de emergencias desde abajo.

Maud y yo paramos la música- ¿Qué sucede?-. Pregunte mirando a todos lados para intentar saber el origen de ese ruido tan irritante.

-Sera mejor que bajes tú y lo sepas, yo me quedare aquí arriba-. A ella jamás le ha parecido que se preocupe por algo o por alguien. Me sentí algo preocupado por tanto ruido.

Baje como pude, todos los estudiantes parecían bastante agitados, no como de costumbre, solo que esta vez se estaban moviendo más de prisa…no estaba entendiendo. Decidí ir al único lugar en la escuela en donde desde luego las explicaciones estarían presentes: El salón de música del primer piso, si es la hora correcta entonces mis amigos estarán ahí.

Después de esquivar a más de una multitud por los pasillos de la escuela agitada, llegue al aula de música. Entre…pero no había nadie. Cerré la puerta tras de mí, encendí las luces y…todo estaba normal. Los instrumentos en sus lugares. Todos en estuches y la batería en donde mismo, el cuidado que le hacen a estos instrumentos es algo admirable. No había nadie aquí, ni las chicas, ni Dreamer Deetz ni Solar Strings, llego a preocuparme que ellos estuvieran entre el escándalo incesante de afuera.

La curiosidad me llevo a tratar de averiguar que sucedía. Había una ventana algo elevada en la parte de atrás de este salón. Tome un pequeño banquito, me subí encima de el para poder presenciar la razón más inquieten del ser humano: La naturaleza.

Veía como esas grandes nubes se tornaron en un negro profundo, como si fuera el mismo cielo de noche avanzando y abriéndose paso tan imponente sobre nosotros. Sin ser suficiente, también se estaba acompañado por rayos que rasgaban brevemente esas oscuridad para iluminarla por solo unos segundos, aquel espectáculo resulta ser maravillosamente horrendo, la furia de la naturaleza se estaba volviendo inminente…pero preocupaba más el hecho de que venía hacia nosotros.

-No puede ser…es hermoso-. Me baje de allí inmediatamente. Salí para tratar de encontrarme con Maud, quizás aún no se da cuenta de lo que sucede y piensa quedarse aquí todavía. Los alumnos se movían rápido, tomaban las cosas de sus casilleros y después se iban, faltaba muy poco para comenzaran a gritar y a empujarse. Una voz salía de los altavoces –Atención estudiantes, la tormenta llegar a nosotros dentro de una hora, llamen a sus padres para que puedan venir por ustedes, en caso de que no sea posible, el transporte escolar los llevara hacia sus hogares, por favor mantengan la calma-.

-Una tormenta-. Dije para mí mismo -¡Maud!-. Corrí ignorando todo a mi alrededor.

Tratando de llegar hacia las escaleras que llevaran hacia el tercer piso, por la esquina de un pasillo me tope a Dreamer Deetz -¿Esteban? ¿Qué haces? ¡Hay que irnos!-.

-Lo sé, lo sé, ¿Qué hay de sus instrumentos?-. Pregunte recordando que había visto las guitarras el bajo, la batería, etc.

-Amigo, ya no tenemos tiempo. Tendremos que dejarlos aquí, estoy seguro que no les pasara nada. Solaris y las demás ya estamos listos pero no hay espacio que todos llevemos nuestras cosas ¡Vámonos ahora!-.

-¡Tengo que ir por Maud!-. Hice aun lado el hecho de que teníamos muy poco tiempo para huir de la escuela…En realidad no veo mucho el porqué, pero creo que es porque nadie se quiere quedar atrapado en la escuela y mucho menos un viernes. Tal vez todos prefieren encerrarse en sus habitaciones tranquilamente. La tormenta podría durar en día entero o solo un par de horas.

Subí por las escaleras corriendo como si en realidad el mundo se fuera a terminar. -¡Maud!-. Entre en la granja de rocas.

-Lose…la tormenta está demasiado cerca-. Ella veía sus rocas sin dejar de regarlas, la cantidad de agua correcta en cada una.

-¡Bueno, vámonos! Tu hermana debe estar demasiado preocupada por ti-. Por un segundo que Maud reaccionaria como lo haría cualquier persona: Nervios, algo de pánico, temor. Nada de eso.

-Esteban tengo que pedirte algo-.

-… ¿Qué es?-. Me tranquilice un poco, pero aun mi corazón latía tan fuerte que podría salirse de mi pecho.

Ella suspira –Cada vez que hay una tormenta me preocupa demasiado mi granja…-.

-Oye Maud…-.

-Me quedare aquí…y quiero que te quedes conmigo-.

-Pero... ¿Y tus padres?-. Era algo que en sí mismo se me hacia una verdadera locura.

-Ellos entenderán, tú lo has dicho, me puedo cuidar sola-.

-Si…Pero Maud, estamos hablando de una tormenta-. Esperaba que ella reaccionara o por lo menos que me diera una explicación más sólida, ella no tenía nada de miedo, su actitud tan serena incluso me llego a tranquilizar a mí, como si yo fuera el paranoico que esta exagerando por un poco de lluvia. Maud siempre consigue que tú sientas exagerado por cualquier cosa.

-Esteban sé que esto que te estoy pidiendo incluso es algo arriesgado, pero de verdad te necesito, si no hubiera una buena razón entonces ni se me ocurriría pedírtelo…es solo que… la vuelta para mirarme inexpresivamente-…No tengo a nadie más a quien recurrir-. Eso me basto, solo necesitaba saber la verdadera razón, un verdadero amigo siempre estará ahí par cualquier situación.

De todas formas esto no era tan arriesgado, estamos en una estructura sólida, solo necesitaremos cerras bien las ventanas y alejarnos de ella. Sería una verdadera locura si fuese al aire libre o en una pequeña casa de madera. Nadie estaría esperándome en casa, no quiero pasar mi viernes encerrado en mi casa sin ninguna especie de contacto humano. Me quedare con Maud. Cuando se lo dije otra vez hizo de sus diminutas sonrisas que me tranquilizaban cualquier inquietud.

Cabe mencionar que Maud no es nadie tonta o despistada como yo, es alguien muy responsable que siempre piensa en los demás y en su seguridad, puedo confiar en esto porque se Maud prefería morir antes de poner en peligro la vida o salud de alguien. Aunque esto no fuese arriesgado, ella no tenía la confianza suficiente de pedirle esto a alguien más…solo a mí, quería probarle que soy su amigo en un nivel de confianza alto. Cerramos la puerta con seguro y las ventanas y nos quedamos dentro por horas…mientas la tormenta avanzaba y comenzábamos a ver sus principios que algunas veces llegarían a ser caóticos.

A las afueras de la escuela.

Dos trabajadores discutían sobre algo referente a la tubería. –Rápido, rápido, esto debe de estar listo antes de que llegue la tormenta-. Reclamaba el primer trabajador que tenía demasiada prisa por irse a casa.

-Oye tú no eres mi jefe-. Responde molesto el segundo trabajador que estaba dentro de un hoyo reparando una fuga en la tuviera que conectada con el drenaje de la escuela.

-Técnicamente desde que me asciende ron la semana pasada ahora soy tu jefe-.

El da unos cuantos apretones más, mientras el aire comenzaba a hacerse más rápido y fuerte como para sacudir con violencia las ramas grandes de los árboles. –Y listo, por fin termine con esto, ya podemos irnos verdad…-.Él se limpia el sudor de la frente con su brazo pero en ese movimiento se llave inglesa se cayó por el agujero en donde él estaba trabajando -…Ay no…era la última que tenía-.

-Ya no tenemos tiempo, la recogeremos mañana la tormenta no espera a nadie-.

-Hmmm…de acuerdo ¿No causara problemas?-.

-No lo creo, anda larguémonos, quiero terminar el trabajo por hoy-.

La escuela estaba vacía completamente, no había nadie, ni el conserje, ni los maestros que se quedan aquí unas horas después de clases, ni la directora Celestia llena de papeleo para dejárselo a la Sub Directora Luna. Nadie. Solo Maud y yo encerrados en ese salón con las luces encendidas. Las ventanas muy bien cerradas (Para que nadie viera que había una habitación iluminada). Solo escuchábamos la poderos lluvia azota contra las paredes y el suelo, se hacía presente con un muy fuerte viento que hasta parece un gemido fantasmagórico.

Estaba recostado en el suelo leyendo uno de mis libros favoritos, La naranja mecánica. En todo ese momento la tormenta parecía solo un ruido más, quizás todos estaban haciendo demasiado escándalo por nada, esto me hace pensar en que a veces nosotros exageramos muchas cosas solo para poder irnos a casa temprano. No había escuchado ningún ruido, solo el agua cayendo. Maud y yo hablamos de un millar de cosas y en ningún momento bostezamos. Hablamos de la vida, la existencia, las rocas, los libros, el comportamiento social, el futuro y el pasado, dios existe o no, las mejores películas de este año, las buenas y las sobre valoradas. La noche entera se volvió tan esplendida para mí, nunca había escuchado hablar a una persona como lo hace ella. Su actitud insípida parecía que ayudaba a su buen juicio.

Dejamos de conversar. Ella miraba por la ventana, eran las 11:30 y de la noche, ya era imposible que alguien más nos viera, además de que apagamos las luces solo una al fondo estaba encendida para poder ver aunque sea nuestras narices. Yo estaba sentado y recargado de espaldas en la pared.

Me relajaba y el suelo empezaba a venir sobre mí. La tormenta no causo ningún daño después de todo, solo un par de goteras pero ya las logramos solucionar, unos cuantos baldes y listo. Fue divertido, no me arrepiento de nada.

Estaba a punto de dormirme los parpados me pesaban y el sueño me sofocaba cruelmente exigiendo un descanso. De pronto se cortó la luz. Ya no podíamos ver nada, lo único que iluminaban por escasos segundos eran los rayos a causa de la tormenta. -¡¿Maud?!-. Debo admitir que sentí cierto miedo, la oscuridad no es algo que me guste, creo que a ningún ser humano, nosotros como personas necesitamos sentir que tenemos el control sobre algo, la oscuridad nos quita ese sentimiento y nos sentimos asustados.

-Calma Esteban-. Ella saca su celular y abre la aplicación de Linterna que inmediatamente enfoco en ella misma. –Al parecer, como en todas las tormentas, uno de los generadores debía de haber fallado-.

-Genial, nos quedamos a oscuras-.

-¿Me crees tonta acaso señor Reynolds? En el casillero del fondo encontraras varias velas y una caja de cerillos, anda ponlas-.

Estuvo mal haber subestimado a Maud, con esto veo que ella no se toma nada a la ligera. Coloque las velas de tal modo que una vez podíamos ver. Maud veía intrigada la ventana -¿Pasa algo?-. Le pregunte mientras también me asomaba para tratar de averiguar qué era lo que tenía tan sorprendida a Maud.

-Hm… un pequeño ruido de curiosidad -…. ¿Ves eso?- Señala una alcantarilla de la que brotaba agua, apenas podía verla, pero se llegaba a notar muy poco. Esta pequeña rejilla en la acera estaba expulsando agua en lugar de solo tragarla.

-Si… ¿Qué pasa con eso?-.

-Es extraño, esa es la conexión del paso del agua en Canterlot High, literalmente si de ahí no sale…entonces…-.

-El agua está entrando en la escuela…. í sintiendo pesada la cabeza por tan…no se ni como decirlo, quizás era impresión pero también era miedo. Empecé a recordar vagamente cuando me encontré a Deetz…el me menciono algo…me menciono unas palabras que no dejan de rondar cruelmente por mi cabeza sin dejarse ver claramente para mi…música…Dreamer Deetz, un salón….las chicas….Solaris….Tormenta -…..Los instrumentos….-.

-¿Qué?-.

-¡Los instrumentos, Maud!-. Recordé entonces, si el agua estaba entrando por un problema de las tuvieras esta llegaría a los instrumentos y si eso es así…entonces se estropearían en su máxima expresión…la verdad no tengo idea de que pase en realidad pero que se mojen no es una idea bastante reconfortante. -¡Tengo que ir por ellos!-. Tome mi celular.

-¡Espera!-. Me detiene Maud. Frene mi paso -¡No salgas, podría ser peligroso!-. De verdad se comenzó a preocupar.

-Lo siento Maud, pero tengo que hacerlo por ellos-. Le hable de una manera seria en la que ni yo miso sabía que era capaz de lograr…y fue suficiente para que no me volviera a protestar.

Salí de allí y la oscuridad se hizo presente.

Empecé a caminar por el tercer piso, yo solo me iluminaba gracias a la luz de mi celular y su aplicación. Avanzaba rápido, no contaba con mucho tiempo si de verdad pasa lo que decía Maud. Tenía algo de miedo por el ambiente aterrador que tenía la escuela que a veces se iluminaba por rayos, temía con toda mi alma que apareciera un fantasma o alguna ridiculez infantil por la que me asustaría estando aquí solo. Encontré la escalera y comencé a descender. El segundo piso llegando al primero. -¡Por las barbas del Julio Verne!-. Exclame al ver como el agua "inundaba" un poco el suelo. Este me llegaba hasta los tobillos pero notaba como subía lentamente, lento como tortuga de tierra en una carrera contra un caracol. –La sala de música…la sala de música-. Camianab escuchando el agua pasar por mis pies, como si algo me los jalara. -¡Aquí es!-. Abrí la puerta y todos los instrumentos, por fortuna, se hallaban por encima de un mueble…excepto la batería de Pinkie Pie…pero esa se ve que si resiste el agua. Tome todos los que pude en mi espalda… ¡Pesaban! Las guitarras de Deetz, Solaris y Rainbow Dash pesaban…quien sabe porque. El bajo de Applejack era casi del mismo peso, el Keytar de Rarity y por ultimo pero no menos importante el pandero de la chica pelo rosado. -¡Listo!- Deduzco que cargaba con 33 kilos en mi espalda. Era demasiado, no soy muy fuerte pero al menos lo estoy intentando, me la deben.

Puse todos los instrumentos a salvo en el segundo piso, después vendría por ellos. Por ahora me quería enfocar en cómo solucionar que el agua descienda. La mejor manera es ir al sótano.

La puerta estaba abierta para mi suerte. Pero como estas contenían escalares que bajaban aún más…estaba inundado literalmente. Si quería saber la causa, que espero que se halle allí, debo nadar…todo sistema debe tener alguna especie de tubería principal o algo así. Inhale lo más que pude y me sumergí en el agua.

Nadaba como podía, no había vuelta atrás o lo resolvía…o…creo que esto sería todo para mi…pero creo que exagero una vez más. Me abría paso entre cajas y demás cosas que se guardaban aquí. Me quedaban creo que unos 30 segundos de oxígeno. Trataba de ver o encontrar el problema para intentar solucionarlo rápidamente y salir de ahí.

Cuando estaba a punto de darme la vuelta y regresar para tomar aire, note algo…Me acerque un poco haciendo fuerza en mis piernas para nadar. En la parte más profunda en la esquina a mi derecha había una llave inglesa tapando la rejilla, pero no completamente solo un poco, pero gran parte se veía obstruida. Mire arriba, tal parece que esto se quedó dentro de alguna tubería y ahora impide el paso del agua y como es una fuerte tormenta con demasiada lluvia pues la tubería no es capaz de evacuar todo esa agua con rapidez, además esa rejilla era muy pequeña-. Ya no me quedaba mucho aire. Solo tome la llave con fuerza, estaba atascada entre las rejillas, use mis piernas como apoyo contra la pared y tire una vez más de esa llave. Y de un solo tirón salió…pero la rejilla estaba tan afilada que me causo un pequeño corto en mi dedo anular.

El agua comenzó a descender…pero yo…me quede sin aire…sentía que me ahogaba…que me sofocaba…mi cabeza daba vueltas. Así termine, vaya vida.

De pronto sentí unos brazos rodeando mi abdomen y como me estiraban hacia arriba.

Volví a respirar…estaba en las escaleras de nuevo…tosí un poco, agua salió de mi boca. Maud estaba mi lado, mojada y sentada viéndome. -¿Estas bien?-.

-Si… entre cortado por el enorme alivio que sentí por verla y haber esquivado la muerte -….Gracias Maud-.

-Lo siento, no debí dejarte solo, el agua ya descendió…podría decirse que salvaste a la escuela…o solamente una pequeña parte, ya que en realidad el agua hubiera salido por la puerta principal de haber subido más-.

Me acomode en el suelo sentándome a su lado -…Gracias Maud…por un momento pensé que…-.

-Te entiendo…solo que la próxima vez, por favor ponte un maldito patito de hule para que no te hundas-.

Después de eso los dos nos reímos….el agua se detuvo…y por una vez en mi vida…sentí que había hecho algo bien.