"El rey solitario y la sirviente"


Resumen: Jareth está derrotado en su castillo cuando recibe una nueva llamada. Una joven ya harta de su vida invoca al rey Goblin para que se la lleve, aunque ella no lo sabe. ¿Qué sucederá si Jareth la transforma en una de sus sirvientes? Mejor aún… ¿Podrá hacer la muchacha que Jareth se olvide de Sarah?

Disclaimer: Labyrinth no me pertenece. Créanme, si fueran míos yo estaría en el castillo más allá de la ciudad de los Goblins.


Capitulo 6: ¿Lo sucedido anoche? Anoche no ocurrió nada.

Amelia lentamente fue abriendo sus ojos. Su cuerpo le dolía horrores. Cuando recordó el porqué de ese dolor un nudo se le hizo en el estómago.

Observó a su alrededor y notó que estaba en su cuarto. Seguramente Jareth la habría llevado ahí después de que se durmió. Observó sus manos y ambas estaban vendadas.

Vio a los pies de su cama la ropa con la que llegó al Underground. Se sorprendió bastante ya que Jareth siempre dejaba algún vestido y además le había dicho que había quemado sus ropas. Sin pensar nada más se levantó de la cama y fue al baño. Necesitaba una larga ducha antes de enfrentarse al rey Goblin.

Cuando termino de asearse salió a paso lento de su habitación, tratando de demorar lo inevitable. Camino por los largos pasillos hasta el comedor del castillo, suponía que Jareth se encontraría ahí.

Cuando entró en el comedor lo vio sentado en su lugar de siempre. Con un paso nervioso fue y se sentó en su lugar de siempre. Un silencio extremadamente incomodo se hizo presente entre ellos.

-¿Cómo durmió su majestad?.-Preguntó Amelia tratando de romper el silencio. Jareth se sorprendió al escuchar la palabra "majestad". La chica nunca lo nombraba de ese modo, ni siquiera cuando se enfadaba con él.

-Amelia.-La chica le miró sorprendida. Jareth pudo observar cierto nerviosismo en los ojos de la joven.-Creo que después de lo de anoche lo mejor será que vuelvas a tu hogar.

-¿Lo de anoche majestad?.-Dijo Amelia con tal tono de voz que sorprendió a Jareth.-Anoche no ocurrió nada. No veo porque debo irme.-Amelia sintió como un nudo se le hacía en la garganta. Quería llorar, eso era cierto, después de todo lo ocurrido la noche anterior, lo amaba. Le dolía lo que le había hecho, pero más que nada le dolía el hecho de que él amase a otra.

-Sabes de lo que hablo.-Dijo Jareth serio.-No digas que nada ocurrió.

-Pues yo no quiero irme.-Dijo Amelia levantándose de su silla.-No deseo irme… aunque como tú dijiste, son tus órdenes no las mías.-Jareth sintió como un dolor aparecía en su pecho.

-Vas a volver a tu hogar.-Dijo Jareth con tono frió mientras se levantaba de la silla para estar a la misma altura que Amelia. Sabía que estaba cometiendo un error, una parte de él lo sentía, pero no iba a dar su brazo a torcer.

-Claro su majestad.-Dijo Amelia con el tono más frió que pudo.-Volveré a mi hogar fingiendo que nada ocurrió, que nada fue real.-No lo podía evitar ya, sus lágrimas estaban resbalando por sus mejillas.

-Pequeña, yo…-Jareth no sabía qué hacer. En toda la noche no había podido cerrar los ojos debido al recuerdo del llanto de la joven.

-No me quiero ir… por favor no me mandes de regreso a mi casa, Jareth. Anoche no ocurrió nada… solo tuviste un sueño y ahora piensas que fue verdad.-Era la mayor mentira que podía haber dicho, pero no deseaba irse.-Solo es eso… eso solamente…-Calló cuando sintió los brazos de Jareth abrazarla. No hizo ningún amago por rechazarlo, todo lo contrario, se acurruco en el pecho de Jareth llorando. No sabía bien porque lloraba. Si era porque debía volver a esa casa que nunca considero su hogar o porque debería separarse del Underground, del laberinto, de los Goblin, de… Jareth.

-No volverás.-Dijo Jareth cuando sintió que el llanto de la chica fue disminuyendo.-Ahora lo de anoche…

-¡Gracias Jareth!.-Dijo Amelia alzando su rostro y besando tiernamente la mejilla de Jareth, para luego salir corriendo del comedor en dirección a los jardines del castillo. Necesitaba pensar y ese era el mejor lugar para hacerlo.

Jareth se quedo paralizado en ese lugar. Le había dado la opción de volver y de olvidar todo, pero ella no quiso marcharse. En lugar de rechazar su contacto, como la noche anterior, ella se había dejado abrazar y luego le da un beso en la mejilla.

-Pequeña… si tú lo deseas… anoche no ocurrió nada.-Jareth sabía que por más que tratara de convencerse de eso, el daño estaba hecho ya. Aunque la joven no se mostrara distante sabía que nunca sería lo mismo que antes. Ella ya no estaría cómoda a su lado.

Jareth sonrió con tristeza, nada sería igual después de esa noche. Y aunque el rey aún no lo hubiese notado, sus sentimientos hacía la chica tampoco serían los mismo.

TBC


Gracias a todos los que leen este fic y dejan comentario. Acepto críticas.