Capítulo V
A la mañana siguiente me levanté tempranito, pero en vez de ponerme mi bata como siempre, me cambié así me quedaba lista. Cuando terminé de vestirme, salí de mi pieza a espiar a los chicos. No pude evitar reírme cuando los vi…
…Edward tenía todos los pelos revueltos y estaba durmiendo boca abajo. En cambio Jasper tenía la misma pose que tiene un muerto cuando está en su cajón, con las manos juntas y apoyadas sobre su pecho, mirando para arriba y bien recto.
Bajé rápidamente la escalera, para desayunar. Me encontré con Esme leyendo el diario y con Carlisle que tomaba su café y, de vez en cuando, espiaba el diario.
- Buenos días…-Dije refregándome los ojos.
- Buenos días -Repitieron a coro ambos.
Me preparé el desayuno. Al rato bajaron Edward y Jasper, seguidos de Emmett y Rosalie, todos cambiados de ropa y listos para ir a la escuela. Desayunaron rápidamente mientras yo tomaba mi mochila, la cual estaba en el segundo piso. Mientras bajaba, Carlisle les decía adiós a todos y se marchaba a trabajar.
- Alice, vamos que se hace tarde.- Me apuró Ed, con la mitad del cuerpo adentro de la casa y la mitad afuera.
Dije que si con la cabeza y corrí hasta la puerta. Afuera ya estaban todos, hasta Esme, que quería saludarnos. Salimos en el Jeep, con los mayores adelante y nosotros tres atrás. Entonces me acordé de algo que me serviría para sacar tema de conversación.
- Buenos días, ¿no?- Dije mirando a Ed y Jazz que estaban uno a cada uno de mis costados.
- Buenos días- Me dijo Jazz y tomó mi mano por un segundo, la acarició y la soltó rápido para que no nos vieran.
Le sonreí mu tiernamente y me di vuelta para ver a mi hermano.
- Buenos días.- Dijo con una voz suspirosa y triste mirando para abajo. Síntomas que yo ya había notado cuando me dijo que me apurara.
- ¿Qué te pasa, hermano?- Le dije mirándolo fijamente a los ojos después de haber levantado su rostro con mi mano.
- Nada, nada.- Dijo con un tono frío y miró para adelante nuevamente, fingí que no me preocupaba y me di vuelta para ver a Jazz.
- Guerra de pulgares.- Dije mientras tomaba su mano y la acomodaba para jugar a guerra de pulgares. Luego le susurré- Para mantener nuestras manos juntas, me haces falta.
Me guiñó el ojo y empezamos a jugar. Edward se hacía el relator, diciendo cosas graciosas sobre nosotros como: "Y en esta esquina, el campeón de peso completo, con doscientos kilos, Jasper. Y en la otra, la bailarina más famosa y hermosa de Hollywood (esta frase la dijo referida a mi mamá, que me la decía cuando yo era bailarina de ballet.), Alice". Y entre risas y estos comentarios yo y Jazz manteníamos la guerra solo por tener nuestras manos juntas.
Pero cada tanto yo notaba un tono raro en la voz de mi hermano. Era como que algo le incomodaba, como que tenía un secreto trancado en la garganta y ni a mí ni a Jazz se lo podía contar. Era como un grito ahogado por auxilio. Pero era solo un tono de su vos y un seño fruncido en su cara. No tenía ninguna prueba, y como solo se comportaba así una vez cada diez años, no sabía que significaba.
En la escuela todo fue mucho ruido y pocas nueces, los recreos los pasé con Ángela y Jessica, y de vez en cuando recibía una visitita de Jazz acompañado por Ed. Traté de pensar mucho en el problema de mi hermano, solo para tener una pista y saber que hacer.
A la salida, Edward tenía la cara roja, como si hubiera estado llorando. Camino al Jeep, me dijo hola sin verme y se adelantó, entonces alguien me tomó por atrás. Cuando me di vuelta para ver quien era me susurraron:
- Chau mi amor.
Efectivamente era Jazz, me di vuelta y le dije:
- Chau, bello. ¿Qué le pasa a mi hermano?
- No se, me dijo chau y se fue para acá.
Le di un beso en el cachete y corrí hasta el Jeep. En el camino a casa, Edward no dijo una sola palabra, y eso me preocupaba.
Cuando llegamos a casa pasó directamente a su habitación sin decir nada. Esme, se preocupó al ver correr al niño tan rápidamente sin decir siquiera hola.
- ¿Qué pasa con mi hijito?- Me preguntó mi mamá al verme parada.
- Me pregunto lo mismo.- Le dije, tiré mi mochila al suelo y me acerqué a ella para añadir- Me tiene muy preocupada y me dan mucho miedo sus actos. Está raro, ma.
- No debe ser nada, pichoncita. Seguramente se enamoró y lo dejó la novia, o algo así. No te preocupes.- Me dijo mi mamá y me dio un beso en la frente.
Subí arriba a ver que le pasaba, pero me detuve a la altura de su puerta cerrada al escuchar que lloraba en voz baja. Entré a mi pieza y busqué un papel y una lapicera. Rápidamente y con la letra torcida escribí:
"… ¿Qué te pasa?..."
Y luego lo envié. Al ratito me llegó un papel que decía:
"… ¿A que te referís? …"
Entonces le respondí:
"… ¿Cómo a que te referís?, sabes que me refiero a tu comportamiento, estas raro… ¿se te fue la chispa o que? ¿Qué pasó con lo de hermana favorita? Si te pasa algo yo soy una buena persona para que me cuentes…"
El papel que volvió decía:
"… YA TE DIJE QUE NADA… no me pasa nada… ¿entendés…? N-A-D-A…"
Enojada, rompí el papelito y lo tiré a la basura. Entonces bajé rápidamente las escaleras y me dirigí al patio de atrás. Cuando llegué allí, me tiré al suelo boca abajo y comencé a llorar.
holaaaa
acac el nuevo capitulo y para los que leeen mis otros fics la verdad es que estoy seca de ideas! sorry no es mi intencion ='(
espero que les guste!
Besos
Emmii
