Atención: Los pingüino de Madagascar no me pertenecen.

Observación: Debido a que ya me quiero retirar de los fanfic; he decidido terminar de una buena vez con todo ellos incluyendo este, aunque en un principio no quería, pero en fin, aquí les presento este final adelantado que espero que les guste, así que ya solo me resta decirles adiós y me despido.


En los Himalaya. Foxmagic, usando un abrigo, guía a los 4 pingüinos hasta la entrada de una cueva en medio de las montañas a una altura muy considerable, posteriormente entrar a dicho lugar a pesar de la poca iluminación y el zorro hechicero utiliza su cetro mágico como antorcha.

—Gracias Foxmagic —agradece Cabo

—No hay de que —responde el susodicho zorro.

—Vaya ese sí que fue un largo viaje —comenta Kowalski aguantando el cansancio.

—Oscuridad —Rico vomita una linterna al entrar a la cueva.

—Estén alertas muchachos, este lugar puede ser peligroso —aconseja el pingüino líder.

Entonces los 4 pingüinos y el zorro se adentran hasta lo más profundo de la cueva, durante un buen tiempo solo encuentran rocas y más rocas: también han perdido de vista la luz de la salida por estar moviéndose un buen tiempo en zigzag

—Aquí solo hay un montón de rocas —se queja Kowalski.

—¿Seguro que vamos por buen camino? —pregunta Cabo.

—Seguro, sé por dónde vamos —responde Foxmagic aun iluminando el camino.

De repente llegan a un gran cuarto e inesperadamente Rico alumbra con su linterna a una de las esquinas donde aparece un Halcón muy anciano.

—¿Pero qué carajos? —se altera Skipper.

—¡Eeh! —se impresiona el pingüino demente aun iluminando con su linterna.

De repente Foxmagic ataca a los 4 pingüinos por la espalda con la ayuda de su cetro mágico con el cual aprisiona a todos.

—¿Qué significa esto Foxmagic? —pregunta Kowalski.

—Muy bien Pingüino les cuento, él es el gran halcón milenario, usamos la fuerza vital de aves no voladores para rejuvenecernos y vivir eternamente, al pobre halcón ya se le acabo la juventud y ya no le queda mucho tiempo de vida pero allí es donde entran ustedes —responde el zorro mágico mientras prepara el ritual.

—Pero Foxmagic confiamos en ti —comenta Cabo muy desilusionado.

—Lo sé y contaba con ello —contesta fríamente el malvado zorro.

—Pero la pluma es mágica —responde el pingüino líder con algo de enojo.

—La verdad que no tanto, solo era un señuelo para traerlos hasta acá con mayor facilidad y la verdad funciono de maravilla —revela Foxmagic sin siquiera voltear a ver.

—Ya no queda mucho tiempo —dice débilmente el halcón milenario en cuanto se le hizo literal polvo una de sus alas.

—No se preocupe maestro ahorita termine con esto —se expresa muy tajante el zorro mágico.

Foxmagic se coloca al centro del circulo que dibujo con sus ojos cerrados y comienza a hablar en un lenguaje muy extraño e inentendible mientras que los 4 pingüinos intenta liberarse de la magia de su ahora enemigo pero no consiguen absolutamente nada.

—Es inútil Skipper, no podemos liberarnos —reconoce el más joven de los 4.

—No, aun no, Rico —ordena Skipper a su compañero.

Este intenta vomitar algo pero la magia se lo impide; Kowalski sencillamente se rinde y acepta su destino.

—No lo puedo creer, eliminado por fuerzas que consideraba inexistentes —acepta el pingüino científico por fin que la magia es real, pero en sus posibles últimos momentos.

—Basta Kowalski, aquí nadie se rinde hasta el final —responde con fura el pingüino líder.

Enseguida Skipper en verdad con todas sus fuerzas hace todo lo posible por liberarse y con la ayuda de su innegable fuerza imparable logra moverse aun cuando la fuerte magia se lo impide; esto causa que Foxmagic abra uno de sus ojos para ver tal alboroto y se queda sorprendido por la gran hazaña del fuerte pingüino, lo que lo obliga a parar momentáneamente el poderoso hechizo.

—Es admirable tu fuerza del voluntad pero eres débil, la magia de la pluma te dio tu fuerza y yo te la puedo quitar —sentencia el zorro mágico sin perder más tiempo.

Skpper al recibir el disparo de Foxmagic pierde toda su fuerza y regresa de forma inmediata con sus demás compañeros pingüinos.

—Anchoas estuve tan cercas —es lo que dice Skippe muy frustrado.

—¿Tú? Disculpa pero lo que pasa es que yo soy realmente fuerte —a Foxmagic le molesta bastante hasta el punto de no concentrarse cuando no reconocen sus logros o su poder abrumador que tiene.

—Eso es, Oye Foxmagic tú nunca nos vencerás pero hay otros villanos que llegaron más lejos que tú —Kowalski encuentra su punto débil.

—Si como la vez que la ardilla roja logro comprarse sus tan anciados frijoles mágicos con el dinero de julien, el sí que logro su cometido —Cabo entiende lo que su compañero inteligente quiere hacer.

—Si, como cuando el doctor espiráculo me borro la mente y obligo a todos a cantar, esa vez casi nos gana —Skipper se les une a sus compañeros pingüinos.

—¡Chuck charles! —grita Rico.

—Sí, es cierto, él sique nos ganó, estamos todo de acuerdo —los 4 pingüino empiezan a hablar sobre cómo les gano un reportero que había sido sacado de su trabajo esa vez.

—¡Basta!, ¡Basta!, ¡Basta! ¡Yo soy mejor que todos ellos! Yo les gane y los voy a eliminar en este preciso instante para demostrarlo —Foxmagic se enoja con los pingüinos por no reconocer que ya les había ganado.

—¡Foxmagix! —se le desintegra la otra ala— se acaba el tiempo —es lo último que dice el halcón milenario.

—¡Maestro! —por fin entiende que cayó en el juego de sus futuras víctimas —muy astuto pingüinos pero no me engañaran más, quieren perder el tiempo antes de completar mi hechizo rejuvenecedor para así poder arruinar mis planes, pero eso ya no les funcionara —Foxmagic vuelve a cerrar sus ojos y comienza a volver a hablar extraño.

—Vaya sí que es muy listo, y tengo que reconocerlo ¡nos venció! Si, un zorro con magia nos venció, no lo hizo un malvado, una ardilla psicópata o tan siquiera un simple reportero ¡No! Nos tenía que vencer un zorro mágico —Kowalski ahora intenta desconcentrar a su enemigo con elogios.

—Sí, eres brillante Foxmagic, tú enserio que nos venciste, eso de engañarnos para llevarnos hasta acá y después atacarnos por la espalda fue muy brillante, demasiado diría yo —Cabo también le vuelve a seguir la corriente a su compañero inteligente.

—De verdad ¡por fin lo comprenden! Si, lo hice, ¡soy el mejor!, no lo puedo creer ¡yo el villano que logro derrotar a los pingüino! —el plan de Kowalskii funciona y el zorro mágico pierde la compostura para enorgullecerse de sí mismo aunque técnicamente todavía no ha ganado pero ya celebra como tal.

—Exacto, vaya que si nos venciste Foxmagic, lo reconozco ¡tu enemigo mío! Nos venciste, eres el primer villano que nos vence, si, lo acepto, ¡nos venciste! —Skipper por fin reconoce que un villano lo venció.

—No lo puedo creer, ¡este es el día más feliz de mi vida! —Foxmagic grita de júbilo— tengo que festejarlo, ¿pero cómo? Ya se invitare a mi amigos si tan solo los tuviera y además de todo tiene que ir mi… —se da cuenta que el ave milenaria literalmente ella no le queda más tiempo —my astutos pingüinos peor esta vez ya no caeré más en sus jueguitos tontos que me distraen bastante de mi misión en esta vida.

—Si, que listo eres Foxmagic nos descubriste —el pingüino científico aún se las ingenia para ganar tiempo.

—Exacto, eres hastante fuerte que me lograste derrotar en un 2 por 4 ¿o era 3? Ya ni sé, pero tú entiendes, ¡bien hecho! Ahora sí que nos diste con todo —se expresa el pingüino líder aun con las mismas intenciones que su compañero inteligente.

—¿Pero cómo no caer derrotados con tal increíble poder? ¡Si tu solo derrotaste al rey rata! Ha nosotros siempre nos generó problemas el derrotarlo y tú lo venciste a la primera y sin titubear —el más joven de los pingüinos también pone su grano de arena para hacer que se le acabe el tiempo a su actual enemigo.

—Por fin me reconocen, ¡Si!, es cierto, me declaro culpable, quero que todo el mundo tenga bien presente esto ¡yo soy el más grande y poderoso villano que los pingüino de Madagascar hayan tenido! —Foxmagic por fin cae en el juego de los pingüinos y por consiguiente se le agota el tempo definitivamente.

Los 4 pingüinos repiten lo que el zorro mágico acaba de gritar con mucha alegra y pasión.

—Halcón —cuestiona el pingüino demente.

—¡Que! —el zorro mágico se acuerda de su maestro y de lo que se supone que debería estar haciendo —¡No!, ¡No!, ¡No! —ve que su maestro ahora es irreconocible— ¡Maestro!, ¿pero qué es lo que he hecho?, perdí el tiempo sin querer odiarme tan siquiera cuenta, hay no, ya no me queda tiempo, ¡no maestro perdóname!

Foxmagic prosigue con lo que se supone que debía a hacer pero ya es demasiado tarde, sus esperanzas terminan vuélvenos polvo como su maestro y con él se le escapo su futuro.

—Malditos pingüinos, ¡me vengare de ustedes asesinándolos yo mismo! — grita de la furia el zorro mágico.

Los 4 pingüinos se preparan para lo peor, pero al menos se sienten satisfecho de que el malvado halcón milenario ya no este para hacer sufrir a otros; pero para su sorpresa antes de que su enemigo los eliminara definitivamente del mapa, este se vuelve de roca y eso significa que nunca más volverá a molestar a los demás. Los 4 pingüinos son liberados de la magia de Foxmagic.

—Si somos libres —es lo que dice Cabo.

—Zorro malo —comenta Rico.

—Bueno tengo que reconocer que con esta aventura, la magia existe —por fin lo acepta el pingüino científico.

—Pues te tardaste un poco Kowalski —se expresa Cabo por lo que dice su compañero.

—Bien muchachos, regresemos a casa que me muero de frio—Skipper está ansioso por regresa.

Mientras tanto en la cima del Everest; los 3 lémures fueron en busca del legendario poder del halcón milenario pero mientras seguían sigilosamente a los pingüinos terminaron definitivamente perdiéndose de forma literal en la sima del mundo.

—¿Oigan y donde se supone que estamos? —se queja Julien al mismo tiempo que se abraza a si mismo por el intenso frio que siente.

—Creo que sería mejor regresar —comenta Maurice algo preocupado por la ubicación actual.

—Pies… fríos— Mort apenas puede hablar.

—Mort ¡no toques los pies! —El rey de los lémures intenta quitar al molesto súbdito de sus pies pero resulta que este se pegó al queda congelado junto con su pie— Mort te exijo que sueltes mis pies —ordena Julien.

—Ojala pudiera —es lo último que dice el pequeño lémur.

El fin.