Capítulo 5- Poder, ideales y amigos

Naruto y Sakura salieron del campo de entrenamiento después de haber superado el examen con éxito. Tanto Yahiko como Konan se habían mostrado muy satisfechos por el trabajo en equipo de los dos ninjas del antiguo Equipo Siete, así como por sus capacidades en el combate individual. Ahora mismo los cuatro caminaban hacia la Villa Uzumaki.

Naruto no sabía cómo sentirse con respecto a su hermano mayor Yahiko. Era cierto que le había devuelto sus recuerdos, pero aparecer de repente y además diciéndole que tenía mucho que hacer, era simplemente absurdo. Y además Yahiko pertenecía a Akatsuki, la organización criminal que le buscaba para extraer al Kyubi de su interior y utilizarlo para un fin todavía desconocido.

Sakura estaba impactada por la revelación de que Naruto tenía un hermano mayor. El parecido físico era sutil: ambos compartían el color azul de los ojos y el estilo puntiagudo del peinado. Pero la forma de sus rostros era distinta, ya que el de Naruto era más redondeado mientras que el de Yahiko era más alargado.

Mientras pensaban en sus cosas, Yahiko y Konan los guiaron a través de una zona arbolada al noreste de Konoha desde donde se veían los monumentos a los Hokage. Un camino atravesaba el lugar y llevaba a lo que parecían ser los terrenos de algún clan de la Aldea Oculta. En el pórtico de entrada al complejo, había dibujado un símbolo: se trataba de un círculo rojo con una espiral en el centro.

"¿Qué es éste símbolo?" preguntó Naruto con curiosidad.

"Como ya sabrás, todo clan posee un símbolo que lo representa. Éste es el símbolo de nuestro clan, el Clan Uzumaki" explicó Yahiko orgulloso.

"¡Ahora caigo!" exclamó Sakura. "Éste símbolo está en el uniforme de Konoha" señaló los chalecos de Yahiko y Konan.

"Eres muy observadora, Sakura" alabó la peliazul. "Está claro que las inteligentes en los equipos son siempre chicas".

"Maldición. ¿Por qué siempre van de listillas?" protestaron mentalmente los dos hermanos.

"Ejem, será mejor que entremos" dijo Yahiko.

El pelianaranjado les enseñó lo que quedaba de la Villa Uzumaki: una biblioteca semiderruida, un extraño templo que según Yahiko contenía máscaras y una casa unifamiliar. A Naruto le pareció triste que todo estuviese tan abandonado y que el lugar hubiese perdido su esplendor.

"No te preocupes Naruto" le confortó Yahiko con una mano en su hombro. "Algún día reconstruiremos este sitio. Puede que no logremos gran cosa, pero lo intentaremos".

"Nii-sama…" Naruto le miró un segundo y luego sonrió. "¡Lo haremos, ttebayo!"

"¿Ttebayo? No me digas que has heredado eso también" Yahiko se llevó la mano a la frente en un gesto de resignación. "Es cómo ver a mamá de nuevo".

"¿Cómo dices?" cuestionó Naruto.

"¡Nada, nada!" Yahiko desvió la atención. "Entremos en casa".

Los cuatro entraron en la vivienda. Mientras Naruto y Sakura se sentaban en un sofá, Konan se retiró para darse una ducha y cambiarse de ropa, y Yahiko comenzó a preparar la cena. En el proceso de cocer unas zanahorias y unas patatas para hacer un puré de zanahorias, el Namikaze se puso a reflexionar.

Yahiko no sabía cómo tenía que actuar frente a su hermano. Naruto no le había rechazado a pesar de haber vuelto tras más de nueve años de ausencia. Se había molestado un poco pero no le duró mucho. Además, Yahiko iba a cargarle con muchas responsabilidades y a lo mejor no quería. Sin Naruto, todos los esfuerzos de Minato, Kushina y Yahiko habrían sido en vano.

Tras veinte minutos de cocina, Yahiko anunció que solamente faltaba poner la mesa. Naruto y Sakura ofrecieron su ayuda pero fueron rechazados amablemente por Konan. La peliazul se encargó de hacerlo pues ya se había cambiado. Ahora llevaba una blusa lisa de color blanco y una falda de color azul. La joven mujer dispuso todo al tiempo que Yahiko traía la olla rebosante de puré.

"Te has pasado" criticó Konan.

"¿¡Qué dices!? Es una ración normal" respondió Yahiko.

"Es normal si eres un monstruo" rebatió Konan con ironía.

"¡Bah, que sabrás tú!"

Naruto y Sakura se rieron por la relación de los dos mayores, cosa que avergonzó a Yahiko y Konan. El pelianaranjado se apresuró a desmentir que estuvieran saliendo, lo cual causó un rastro de tristeza en los ojos de la peliazul. Sakura se dio cuenta del detalle pero no dijo nada. Con la cena terminada, Yahiko tomó la palabra.

"Bueno pues, Naruto" el rubio miró a su hermano expectante. "Voy a contarte todo".

"Nosotras os dejaremos solos" dijo Konan y se retiró a la cocina con Sakura.

Yahiko se levantó y guio a su hermano hacia las ruinas de la biblioteca. Era de noche ya y la Luna estaba en fase de cuarto creciente. Naruto caminó sin decir nada, cosa rara en él que nunca se callaba. Llegaron al edificio abandonado, entraron en el recinto y caminaron hacia una entrada secreta.

"Bienvenido a lo que queda de la Biblioteca Uzumaki" dijo Yahiko mientras desbloqueaba el Sello de Cierre a Gran Escala que mantenía cerrada la entrada.

"¿Qué hay aquí?" quiso saber Naruto.

"Oh pues en esta planta hay un montón de libros de Historia, ya que el Clan Uzumaki era experto en ese campo" murmuró Yahiko mientras terminaba de hacer los sellos manuales para abrir la trampilla. Sacó un trozo de madera de los Sellos de Almacenamiento y envolvió en él otro Sello distinto. Aplicando chakra en el palo, uno de sus extremos se encendió con una llama.

"¿Cómo has hecho eso?" preguntó Naruto asombrado.

"Es un Sello Elemental, en el que se guarda una muestra de chakra de una Transformación de la Naturaleza para usarlo como tú quieras. Yo he aprendido a canalizarlo en objetos usando Flujo de Chakra" explicó Yahiko.

"Ahhh" Naruto respondió vagamente.

"No me has entendido ¿a qué no?" inquirió Yahiko y su hermano menor negó. "Estar en éste pueblo te ha vuelto tonto. ¿Por qué tuve que abandonarte?" el pelianaranjado empezó a refunfuñar como un abuelo.

"Nii-sama has cambiado" observó Naruto. "Tú solías amar Konoha".

"¿Qué? No me malentiendas no odio este pueblo. Es sólo que las cosas podrían haberse hecho mejor, para crear shinobis más capaces. Tu generación debe cambiar eso".

"Ya veo" Naruto sonrió.

"En fin entremos ya" respondió Yahiko incómodo por haber sido leído con tanta facilidad.

Entraron por la trampilla y bajaron por un tramo de escalones de piedra, que llevaba a una gran sala de estudio. La sala estaba llena de estanterías con pergaminos por todas partes y había una mesa en el centro. Al fondo había un mural con representaciones de Historia. Yahiko se acercó a una estantería y extrajo un enorme rollo de pergamino.

"Mira Naruto" dijo el mayor enseñándole el documento. "Ésta es la genealogía de nuestro clan. Todos los nombres de los Uzumaki que han existido están aquí grabados".

"¿Los nuestros también?" Naruto miró la nube de nombres en busca del suyo. Lo encontró al final. "Naruto Uzumaki… ¡Mira el tuyo también está! Y nuestros padres son Minato Namikaze y Kushina Uzumaki".

Naruto se quedó de piedra. Según el cuento de su hermano, Minato y Kushina eran los nombres de los héroes que habían salvado Konoha del Kyubi. Y según la historia de Konoha, el Yondaime Hokage salvó el pueblo. Uniendo ambas versiones…

"No puede ser…" murmuró totalmente sin palabras. "Entonces mi padre ¿era el Cuarto Hokage? Mi héroe, mi modelo a seguir, ¿ha sido siempre mi propio padre?"

"Así es Naruto" confirmó Yahiko.

"Jaja, jajaja, ¡QUÉ FELIZ SOY!" exclamó el rubio en un estallido de júbilo, sacando una sonrisa feliz a Yahiko. "Eso quiere decir que no soy un fraude. Si soy hijo de un Hokage, soy el mejor del mundo. ¿No es así ttebayo?"

"¡No seas arrogante!" Yahiko le dio una colleja. "Tú has salido a mamá, que fue una kunoichi genial, pero tuvo que trabajar muy duro para serlo. Igual que yo".

"¿Mamá? ¿Cómo era ella?" quiso saber Naruto.

"Aquí tengo una foto de ella" dijo Yahiko y sacó una fotografía de la Familia Namikaze-Uzumaki. En ella aparecían Minato y Kushina, y también el pelianaranjado.

"¡Qué madre más guapa tengo! Me encanta su pelo. Es tan rojo y brillante…" comentó el rubio.

"Sí que lo era" contestó Yahiko con nostalgia y luego su rostro se ensombreció. "Escucha Naruto. Papá y mamá murieron por salvar la Aldea y a nosotros, sus hijos. Aquella noche, el Ataque de Kyubi no fue un accidente sino que fue provocado por alguien".

"¿Qué? ¿Qué clase de persona haría algo así?" preguntó el rubio.

"Su nombre es Madara Uchiha y es el líder de Akatsuki. En cuanto a si es una persona o no, tengo mis dudas. Si algo le caracteriza es su capacidad de destruir y corromper todo lo que toca. En otras palabras, es el Caos" respondió Yahiko con odio.

"¿Caos?"

"Mira Naruto, acércate al mural" le pidió el pelianaranjado.

El rubio se acercó al mural que había en la sala. En una parte de él estaban representados los Nueve Biju Guardianes. Cada uno tenía escrito debajo un kanji que simbolizaba su atributo divino, a saber: Viento, Muerte, Agua, Vida, Equilibrio, Rayo, Hielo, Tierra y Fuego.

"¡Eh ése es el Kyubi!" Naruto señaló a un enorme zorro de pelaje naranja y nueve colas.

"Así es, este mural representa el Origen del Mundo. Estos nueve Bijus son los originales".

"¿Originales?"

Yahiko decidió entonces contarle a su hermano la verdad sobre el mundo, que ya existía desde mucho antes de los shinobi y del Rikudo Sennin. También le habló de sus ancestros del Clan Uzumaki, y su especialización en historia y en Fuinjutsu.

"Entonces, ¿no tenemos Kekkei Genkai? Algo así como un Sharingan naranja que puede disparar rayos por los ojos" Naruto dejó volar su imaginación libremente.

"El Fuinjutsu es mejor que esos ojos cutres que sangran sin parar y te dejan ciego" contestó Yahiko. "Imagínate el Fuinjutsu como una forma de magia. Si conoces la naturaleza de algo y lo escribes en forma de palabras, puedes utilizar ése algo en tu beneficio. Eso sí, necesitas una muestra de lo que quieres dominar antes de hacer nada" aclaró el pelianaranjado.

"Si me lo explicas todo de golpe no lo voy a entender" respondió Naruto.

"Parece que tu entrenamiento con Jiraiya terminó de volverte estúpido" Yahiko suspiró resignado. "¿Qué te enseñó ése viejo verde?"

"Me enseñó a distinguir entre una chica simpática y una chica diez" contestó el rubio.

"¡Oh qué bien! Sabrás elegir entre una chica fea y una atractiva" dijo Yahiko con sarcasmo. "¡No me interesa ése tema! Lo que quiero saber es cuál es tu poder que no mostraste en tu entrenamiento".

"No sé de qué hablas" trató de disimular Naruto.

"Hablo de tu Modo Sabio" dijo Yahiko con seriedad. "¿Por qué lo ocultas?"

"Es un poder que puede matar a una persona normal. No lo usaría a menos que alguien amenazase con hacer daño a la gente" declaró Naruto.

"Esa manera de pensar es muy noble, pero infantil. Un ninja a veces tiene que matar a uno para salvar a muchos" respondió Yahiko.

"Yo pienso que hay que dialogar antes que matar".

"Hay gente con la que no se puede dialogar, y Madara Uchiha es uno de ellos. No puedes cambiar a todo el mundo".

"¿Tan malo es?" cuestionó Naruto.

"Él es el enemigo del mundo. Su objetivo es revivir al Juubi y para ello necesita a los Nueve Bijus. Solamente quedáis Gaara, Killer Bee y tú" explicó el pelianaranjado.

"¿Por eso te uniste a Akatsuki? ¿Para averiguar sus planes?"

"Así es pero no es la única razón. Mira ésta parte del mural ahora"

La siguiente parte del mural ilustraba a un enorme cíclope, de diez colas y cuyo ojo estaba compuesto por una pupila y tres círculos concéntricos con tres tomoe (N/A: las 'comas' del Sharingan) cada uno. Debajo de su figura había un kanji, que significaba 'Caos'.

"Esto representa al Demonio del Caos, que absorbió a los Nueve Bijus Guardianes y se transformó en el Juubi" explicó Yahiko. "Y ahora mira las dos últimas partes".

En la tercera viñeta del mural, había una silueta de un hombre cuyos ojos eran púrpuras, con un patrón de círculos concéntricos como los del Juubi. Llevaba una armadura de ninja y una capa de cuello alto, además de un collar de magatamas (N/A: parecido a los tomoe pero un poco más grandes). Como armas, tenía una katana y un báculo de monje. En la viñeta aparecía también el cíclope de antes.

"Éste hombre es el Rikudo Sennin, quien se enfrentó al Juubi y lo derrotó. El Rikudo Sennin nació con el Rinnegan, los ojos benditos que le otorgaron los Dioses" explicó Yahiko.

En la cuarta y última viñeta, aparecía el Rikudo Sennin y los Nueve Bijus actuales.

"A ver si lo entiendo. Los Bijus, como Kyubi, existieron desde el principio y luego cambiaron a lo que hoy conocemos ¿no?" dijo Naruto.

"¿Eso es lo único que te interesa?"

"Sí" afirmó el rubio. "Lo único que quiero es que me digas qué tengo yo que ver con todo esto".

"Muy bien pues te lo cuento. Como te he dicho, Madara quiere revivir al Juubi. Pero hoy en día no hay otro Rikudo Sennin, así que de alguna manera han reaparecido los Bijus Guardianes para salvar al mundo".

"¿Kyubi es un Biju Guardián?" cuestionó Naruto. "Nunca me dijo nada".

"Mmm… No sé cómo funciona la mente de un Biju pero quizá ha perdido sus recuerdos. Bueno no te preocupes por eso ahora. Lo que tienes que hacer ahora es ejecutar la Operación Reunión" dijo Yahiko.

"¿La qué?"

"La Operación Reunión consiste en buscar a todos los Jinchurikis de nueva generación y crear una organización llamada Jinchurikis Guardianes. Son todos jóvenes de más o menos tu edad. Representan a los grandes grupos de guerreros del continente: tenemos a una kunoichi de Kumo, dos mellizos ninjas de Kiri, una miko del Bosque Neko, un monje del Monte Saru y una samurái del País de la Luna. A ellos les sumamos a Gaara y a Bee".

"¿Y yo?"

"Tú también. Serás el líder de esta organización y serás el encargado de traer la paz al mundo" declaró Yahiko.

Naruto abrió mucho los ojos. Por un lado estaba contento de ser el líder de un equipo de otros Jinchurikis como él, y por la posibilidad de ser reconocido por todo el mundo. Pero luego cayó en la cuenta de que era demasiada responsabilidad para él. Y además tenía que traer a Sasuke de vuelta primero.

"Nii-sama no quiero hacerlo" se disculpó Naruto.

"¿Qué?" Yahiko lo miró con sorpresa. "¿Qué has dicho?"

"Que no puedo hacer eso. Pídeselo al mismo Gaara o a cualquier otro"

"No puedo creer lo que estoy oyendo" Yahiko agarró a Naruto de la chaqueta. "¡¿Te das cuenta de la situación?! ¡El mundo que conocemos está en peligro y tú no vas a salvarlo! ¡Nuestros padres murieron creyendo en ti! ¡Keima-san y Natsuko-san se encargaron de ti aunque eso implicase el odio de toda la Aldea! ¡YO MISMO ME INFILTRÉ EN AKATSUKI PARA AYUDARTE!"

"Y YO QUÉ, ¡¿EH?!" exclamó Naruto. "¡Me abandonaste y me hiciste creer que estuve totalmente sólo! ¡A punto estuve de convertirme en un ser lleno de odio! ¿Y por qué? Porque los adultos hicisteis mal vuestro trabajo".

Yahiko entonces se dio cuenta de que él mismo le había dicho algo similar a Jiraiya el día anterior. No estaba siendo justo con su hermano menor. Había abandonado a Naruto con el fin de protegerlo, pero a lo mejor tenía que haberse quedado. Al final no era tan distinto de Itachi. Yahiko soltó a su hermano.

"Perdóname Naruto. Yo solo quería cumplir la promesa que les hice a papá y mamá de ayudarte a proteger el mundo. Tal vez hayamos sido muy exigentes contigo" se disculpó Yahiko.

"Nii-sama yo…" Naruto no sabía qué decir. Su hermano había tenido una gran responsabilidad con él. "No es que no quiera salvar al mundo. Pero si no puedo salvar a un amigo, no hay manera de que salve al mundo".

"Puedes" aseguró Yahiko. "Si algo nos caracteriza a los Uzumaki y a los de Konoha es que nuestra Voluntad de Fuego es inextinguible. Además yo creo en ti".

Naruto se quedó sin palabras. No era la primera vez que alguien reconocía su existencia, pero que su propio hermano mayor lo hiciese después de tanto tiempo llenó al rubio de felicidad. Súbitamente abrazó a su hermano con fuerza. Yahiko iba a protestar pero no lo hizo. Tras unos segundos, los dos hermanos se separaron.

"Bueno, ¿entonces aceptas ayudarme con mi plan?" preguntó Yahiko.

"Vale pero primero debo encontrar a Sasuke. Cuando sepa que vuelve a Konoha te ayudaré".

"Supongo que te refieres a tu amigo Sasuke Uchiha" dijo Yahiko y entonces tuvo una idea. "Sasuke está en Kumogakure con la Jinchuriki del Rayo que tiene en su interior a Rokubi o Comadreja de Seis Colas. La chica tiene diecisiete años y se llama Rin Yotsuki. Es la hija adoptiva del Yondaime Raikage A".

"¿Sasuke está allí? ¿Por qué?" preguntó Naruto.

"¡Yo qué sé! Tendrás que preguntárselo a tu amigo cuando le veas" respondió Yahiko.

"Muy bien entonces. Vayamos a Kumo cuanto antes" determinó Naruto.


Sakura y Konan estaban en la cocina fregando los platos, dado que Yahiko había hecho la comida. Para hacerlo más rápido, se dividieron el trabajo entre lavar y secar y de ese modo tardaron sólo diez minutos en hacerlo. Viendo que los chicos tardaban, las dos se quedaron en la cocina para hablar.

"Sakura ¿quieres beber algo?" ofreció Konan, sacando una botella de té verde.

"Oh sí, gracias" aceptó Sakura.

"Bueno Sakura como sabes llevo mucho tiempo fuera de Konoha. ¿Te importa ponerme al día sobre Naruto?" preguntó la peliazul.

"Claro pero antes, ¿cuál tu relación con él?" inquirió la pelirosa.

"Soy su hermana mayor adoptiva" respondió Konan. "Como sabes, él se quedó huérfano muy pronto. Entonces mis padres que eran amigos de los suyos, le adoptaron a él y a su hermano mayor Yahiko".

"Vaya" murmuró Sakura. "No sabía nada de eso. Bueno pues te contaré la vida de Naruto que yo conozco".

Sakura narró todos los eventos ocurridos en su vida como ninja: la graduación de la Academia, la formación del Equipo Siete, la misión al País de las Olas, los Exámenes Chuunin interrumpidos por Orochimaru y Suna, la búsqueda de Tsunade y la deserción de Sasuke.

"Después de eso Naruto se fue con Jiraiya-sama a entrenar y yo me quedé aquí como alumna de Tsunade" terminó de relatar la pelirosa.

"Madre mía" musitó Konan. "Sois muy jóvenes pero ya habéis vivido muchas cosas".

"A veces miro atrás y esos recuerdos parecen de otra vida" comentó Sakura. "Desde que he cumplido dieciocho, me siento una abuela" Sakura se rio.

"¿Entonces qué soy yo? ¿Una bisabuela?" bromeó Konan y las dos se echaron a reír.

"Konan-san ¿puedo preguntarte algo?" dijo la pelirosa con tono cauteloso. "Si no es mucha molestia, ¿qué os hizo abandonar Konoha?"

La hasta ahora mirada radiante de Konan se ensombreció. Sus nueve años de infiltración en Akatsuki fueron desesperados y llenos de dolor y miedo. Ésa era una herida muy profunda que tardaría mucho en curarse. La joven mujer miró a Sakura y decidió contarle parte de la verdad.

"Yo fui un miembro de ANBU a los trece años junto con Yahiko y otro compañero. Mis padres habían muerto por culpa de un secuestro al que fui sometida y ya no me quedaba nadie más que mis amigos y Naruto. Una vez bajo las órdenes del Sandaime, ocurrió la Masacre del Clan Uchiha y descubrimos que había alguien detrás de ello".

"Espera un momento. Según Sasuke, fue su hermano mayor quién asesinó a su propio Clan. ¿No será que…?" Sakura se quedó muda.

"Itachi Uchiha fue mi otro compañero de equipo" reveló Konan. "Pero él sólo no podría haber matado a tantos Uchihas. Hubo otro asesino aquella noche y ése fue Madara Uchiha".

"¿Uno de los Fundadores?"

"De alguna manera pudo sobrevivir hasta la actualidad. El caso es que tras ésa tragedia, el Sandaime nos envió la misión de infiltrarnos en la organización que Madara lideraba, Akatsuki. Yahiko y yo hemos estado allí desde entonces".

"¿Por qué el Sandaime envió a unos jóvenes de trece años a un sitio tan peligroso?" cuestionó Sakura horrorizada.

"Él no quería hacerlo, pero Yahiko insistió en tomar la misión y yo quise ayudarlo. Por ése motivo lo tuvimos que hacer".

"Sigo sin comprenderlo".

Sakura negó con la cabeza y empezó a llorar pues la información dada era abrumadora. Ella era muy joven todavía y la dureza del mundo ninja era mucho mayor de lo imaginado. Ahora mismo se sentía frágil e impotente, ya que sus experiencias como kunoichi eran ridículas.

Konan decidió entonces abrazar a la joven pelirosa para consolarla. Ella ya había experimentado lo que Sakura sentía, y lo mejor era calmarla con contacto físico. Con suavidad logró tranquilizarla.

"Gracias Konan-san ya estoy mejor" dijo Sakura.

"Vale" respondió Konan. "Si te he contado esto es porque creo que tú puedes ayudar a Naruto".

"¿Ayudarlo? ¿A qué?"

"A traer la paz al mundo" dijo repentinamente Yahiko Namikaze.


Yahiko y Naruto habían vuelto un par de minutos antes, a tiempo de ver a Sakura llorar y ser consolada por Konan. En ése momento el pelianaranjado decidió incluir a Sakura en su proyecto para la paz.

"¿Qué es eso de la paz?" inquirió Sakura.

"Venga Naruto, cuéntale lo que ya sabes" ordenó Yahiko.

"Nii-sama, ¿por qué?" replicó Naruto. "No quiero involucrarla".

"Es una kunoichi y sabrá asimilarlo. El mundo está a las puertas del caos y todos estamos implicados. Así que venga".

"Está bien" accedió el rubio a regañadientes.

Naruto la puso al corriente de la situación. Le contó sobre su origen y sobre su condición como Jinchuriki. Sakura le escuchó en silencio, y no dijo nada durante un rato. Naruto esperó con tensión por la respuesta de la chica.

"Ahora todo encaja" dijo Sakura. "Ahora entiendo tu ridículamente grande cantidad de chakra y resistencia, y tu rápida mejoría".

"Entonces ¿no me odias por ser un Jinchuriki?"

"Al contrario" negó Sakura. "Te admiro por ser capaz de mantener tu juicio con tanta facilidad".

"Sakura-chan" Naruto miró a la pelirosa con infinito amor. Ella desvió la mirada totalmente roja.

"A ver jóvenes hormonados ya vale" cortó Yahiko con irritación. "Tenemos cosas pendientes".

"Nii-sama en este momento te odio por interrumpir el momento" replicó Naruto.

"Se te pasará" contestó Yahiko despreocupado y luego se dirigió a la pelirosa. "Escucha Sakura, Naruto es la clave para la paz. Mis padres lo decidieron en el momento de sellar al Kyubi dentro de él y yo soy su guía. Pero también necesita compañeros, así que ¿estás dispuesta a ser mi cuñ… digo parte de mi proyecto?" preguntó Yahiko.

"¿Por qué suena como un sacerdote casando a dos novios?" pensó Konan.

"Estoy dispuesta" respondió Sakura.

"¡Perfecto!" exclamó Yahiko. Entonces preparó una pizarra con un mapa del mundo y nueve fotos de los Jinchuriki. "Prestad atención por favor. A ver la base del plan consiste en formar una organización compuesta por estas personas. El primer objetivo es una kunoichi de Kumo llamada Rin Yotsuki" expuso el pelianaranjado con un tono de puro liderazgo.

"Una pregunta" interrumpió Sakura.

"Primera regla de Yahiko Namikaze: Nunca me interrumpas" dijo el pelianaranjado. "Pero como eres novata te dejaré por esta vez. Habla".

"¿Cuál será mi papel?" quiso saber Sakura.

"Tú serás la médico del grupo" respondió Yahiko. "Necesito un especialista que se encargue de controlar la salud de los Jinchurikis. Van a participar varias peleas y tendrán que ser atendidos. Además quiero saber cómo funciona exactamente un Jinchuriki".

"Esto nii-sama no somos extrañas criaturas de otro mundo" dijo Naruto sonriendo nerviosamente.

"A mí me intrigáis bastante" respondió Yahiko sonriendo maquiavélicamente. "Pero antes de hacer eso debemos resolver el asunto de Sasuke".

"¿Qué asunto de…?" empezó Sakura.

"¡Itachi! ¡Sé que llevas allí mucho rato así que baja!" llamó Yahiko.

Se oyeron unos pasos provenientes del piso superior y poco después apareció una figura por la puerta de las escaleras. Se trataba de Itachi Uchiha, el cual vestía una camiseta negra de cuello alto y unos pantalones negros a juego. Cuando entró en la sala, su rostro se mantuvo impasible.

"Ha pasado tiempo, Naruto-kun" fue su saludo.

"Itachi Uchiha…" Naruto se sorprendió al principio y luego le miró con odio. "Voy a llevarte ante Sasuke para que se vengue".

"Eso no será necesario" respondió Itachi. "Como vas a ir a Kumo, quiero que me traigas a mi estúpido hermano menor".

"¡No te atrevas a menospreciarlo!" gritó Naruto pero Yahiko le detuvo.

"Espera" dijo poniéndole una mano en el hombro. "Es de los nuestros".

"¡¿Qué?! Nii-sama, este tipo es un asesino".

"¡Itachi es un ninja como ningún otro, que cumple cualquier misión por mucho que le duela! Así que no hables sin saber" le regañó al rubio con severidad.

"Déjalo Yahiko" pidió Itachi. "Renuncié a mi honor aquella noche y asumí el papel de villano".

"Un momento ¿qué pasa aquí?" cuestionó el rubio confundido.

"Naruto tú ya conociste a Itachi hace tiempo ¿no lo recuerdas?" dijo Yahiko.

El rubio miró a Itachi y recordó que él era amigo de su hermano. También recordó que una vez le vio con Sasuke sobre sus hombros y lo bueno que era con él. Todo eso entraba en conflicto con lo dicho por el propio Sasuke.

"¿Por qué mataste a tu familia?"

"Está bien, te lo contaré pero nunca se lo reveles a Sasuke ni a nadie de Konoha" advirtió Itachi. Acto seguido comenzó la charla "El Clan Uchiha siempre se ha caracterizado por la Maldición del Odio que existe desde hace mucho tiempo. El odio es el arma más poderosa para nosotros y nos da poder. Lo malo es que nos podemos convertir en seres oscuros y despiadados". Itachi tomó aire y continuó. "Los años de dominación del Clan Senju sobre el Clan Uchiha provocó un intenso odio del segundo hacia el primero, que derivó en un intento de Golpe de Estado".

"Espera un momento Itachi-san. ¿No se supone que ambos clanes eran aliados?" intervino Sakura.

"Tú debes ser Sakura Haruno ¿correcto? Había oído que eras muy perspicaz y parece ser cierto" alabó Itachi y luego respondió a su pregunta. "Los dos clanes fueron enemigos durante mucho tiempo. Después se aliaron y formaron Konoha, pero fueron los Senju quienes gobernaban. Si los Uchiha hubiesen dejado de lado el orgullo y hubiesen aceptado ése hecho, todo habría ido bien. Pero como ya he dicho, hubo un intento de revuelta".

"¿Puede ser que tú lo detuvieras?" preguntó de nuevo Sakura.

"Sí, pero tuve que tomar medidas drásticas. Asesiné a mis padres, primos, parientes cercanos y lejanos… Todo para conseguir la paz. Al único al que no pude matar fue a mi querido hermano Sasuke. Le dije que me odiase y se aferrase a la vida, para conseguir poder y vengarse de mí" dijo Itachi con dolor en su rostro.

"¡ESO ESTÁ MAL!" gritó Naruto silenciando a todos. "¡¿Quién te ordenó hacer eso?! ¡Este mundo ninja está mal! ¿Por qué tiene que ser así? ¡No me gusta esto!" dijo Naruto con impotencia. Entonces su hermano apoyó su mano en su hombro.

"Entonces cámbialo" le dijo Yahiko. "Aprende a utilizar el poder que se te ha dado y demuéstranos a todos que estamos equivocados y cambia las reglas del juego".

"Nii-sama…"

"Naruto-kun, no sabía que fueses tan noble. Algunos te llamarán estúpido, otros te apoyarán sin reservas. Lo que tienes que hacer es no olvidarte de tus ideales nunca" dijo Itachi.

"Itachi…"

"Naruto-chan, parece que mis compañeros se han quedado con las mejores frases. Así que como tu hermana mayor adoptiva te digo que no hagas todo tú sólo y que te rodees de buenos amigos" dijo Konan.

"Nee-chan también…" Naruto miró a todos y tomó una decisión. "Itachi, siento haberte juzgado sin saber. Traeré a Sasuke ante ti, y tú harás lo que desees con él. Yo estaré allí para mi mejor amigo" declaró el rubio.

"¡Sea así! Naruto, Sakura y ojalá también Sasuke. Heredad nuestra voluntad y cumplid con la misión de cambiar el mundo ninja" dijo Yahiko con solemnidad.

"¡Sí!" respondieron Naruto y Sakura a la vez. Todo iba a cambiar en sus vidas, y tal vez Sasuke les ayudaría.

Fin del Capítulo

Notas de Autor

Hola a todos/as. Con este capítulo se acaba el primer arco argumental de la historia. El arco se llama 'El hermano olvidado' y contiene el prólogo y los capítulos del 1 al 5. Espero que os haya gustado, pues vienen más arcos.

Por cierto voy a cambiar el Rating de T a M, porque quiero dirigirme a gente más adulta (si alguien más joven lo lee no hay problema). Además voy a editar el Summary para resumir mejor el argumento.

De nuevo gracias por el seguimiento a mi historia. Cualquier review o favorito o follower es bienvenido. Hasta la próxima.