El sol empezaba a ponerse en el horizonte, Applejack y su hermana menor, Applebloom, terminaban las últimas tareas de la granja.

La mayor termina de reparar una tabla salida de la cerca, intenta moverla un poco para asegurarse que esté bien colocada, con una sonrisa de satisfacción limpia el sudor de su frente.

La voz de su abuela, Granny Smith, se oye desde la casa.

Granny Smith: Applejack! Applebloom! La cena está lista, dejen lo que sea que están haciendo y vengan acá!

La mayor ríe un poco ante el tono mitad autoritario mitad bromista de su abuela, voltea a ver a su hermana quien lleva entre sus manos una cesta de madera llena a medias con manzanas.

Applejack: vamos dulzura, ya oíste a la abuela.

Applebloom: iré en un minuto, solo dejaré estas en la bodega.

Applejack: bien pero no te tardes, sabes que a la abuela no le gusta que uno se pierda la cena.

La pequeña asiente y mientras su hermana mayor regresa a la casa ella lleva la cesta hasta la bodega. Con sumo cuidado baja por la escaleras un escalón a la vez, llegando hasta abajo deja la cesta en el suelo y descansa sus brazos, tras eso empuja la cesta arrastrándola hasta la pared contraria, sonríe satisfecha y se voltea dispuesta a irse.

Más no da ni tres pasos cuando choca suavemente contra alguien, levanta la vista, y ahí… ve un rostro conocido…

Applebloom: Su… Sunset…?

La presencia de la chica la confunde, y la mirada que le dirige, la asusta…

La chica de cabello de fuego mira a la pequeña con una mirada seria, fría, sus ojos parecen desprender un brillo extraño.

Ya había visto esa mirada, la misma que le dirigió en la entrada de la escuela. Al igual que esa vez, esos ojos comenzaron a intimidarla y hacerla temblar.

Applebloom: qué… qué haces aquí…?

La mayor no responde, solo la mira en silencio con esos ojos. La niña da unos pasos hacia atrás, pero no aparta la mirada de esos ojos.

Un escalofrío recorre su pequeño cuerpo, sus ojos amenazan con querer llorar, siente todo su cuerpo temblar, y un fuerte impulso de correr. Pero la chica está justo en frente, interponiéndose entre ella y la única salida del lugar, está atrapada…

De repente oye una voz a la distancia, más fuerte, y más… alguien la está llamando.

Applejack: Applebloom!

La niña reacciona y ve a su hermana mayor bajar las escaleras.

Applejack: ahí estás, te dije que no te demoraras, la abuela se está enfadando ven de una vez.

La pequeña Apple no responde, mira a su alrededor notando la ausencia de Sunset, la Apple mayor se le acerca y nota el estado de su hermanita.

Applejack: Applebloom? .. qué sucede?

La niña por instinto se acerca a su hermana mayor y la abraza a con fuerza mientras sigue observando alrededor. La hermana mayor acaricia la cabeza de la menor en un intento de calmarla.

Applebloom: … Su… Shim…

Applejack: puedes repetir eso dulzura?

Applebloom: Sunset Shimmer…!

Applejack: Sunset? Qué pasa con ella?

Applebloom: e-ella… estaba aquí! Aquí abajo!

Applejack: eh? Cómo aquí? En donde?

Applebloom: aquí! Estaba frente a mí y… me miraba… me miraba… de una manera extraña…

Applejack voltea a los lados, en la bodega solo ve algunas cestas con manzanas, barriles, y algunas botellas de sidra de manzana.

Applejack: pero Sunset no está aquí, y no pudo haberse ido sin que la viera salir.

Applebloom: pe-pero estaba aquí… yo la vi…

La mayor se arrodilla para ver a su hermanita a los ojos y le limpia los pequeños rastros de lágrimas en sus ojos.

Applejack: mira hermanita, Sunset no está aquí, seguramente te lo habrás imaginado, las cosas en la escuela han estado muy feas por culpa de Sunset.

Oír esas palabras hace que el pecho de la pequeña se enfríe…

Applejack: y has estado trabajando mucho últimamente, de seguro tu cerebro te hizo una mala broma.

Applebloom: pe-pero…

Applejack: ya tranquila, ella no está aquí, y no puede hacerte nada, yo no se lo permitiría.

Un pequeño beso en la frente de la pequeña y la mayor se pone de pie.

Applejack: ahora vamos, hay que cenar y luego a la cama, te sentirás mejor mañana.

Toma la mano de su hermana pequeña y la lleva fuera del lugar, ella no se resiste, en su mente sigue presente aquella imagen, y en silencio reza porque su hermana tenga razón.


Sunset mantiene una expresión neutra mientras mira al maestro dar su clase, anotando datos en la pizarra y citando frases de un libro en sus manos.

Mira su cuaderno viendo las notas que había registrado de la clase, suspira con cansancio y observa a los demás estudiantes, todos centrados en sus propios libros y cuadernos.

Eventualmente suena la campana que da por finalizada la clase, y como si todos en la clase hubieran sido entrenados, el maestro detiene su hablar y los alumnos comienzan a guardar sus elementos.

Maestro: no olviden estudiar para el examen de la próxima semana, que tengan buen día.

Eso sirve como despedida al hombre que guarda todos los elementos de su clase y se retira.

Sunset: -pensando- otro examen?! Ya van cuatro! Y todos la misma semana, que nadie se apiada de la chica nueva que solo tiene unos días en este lugar?

Con un suspiro de derrota comienza a guardar sus cosas. Todos los alumnos salen del salón y van por su propio camino, lo mismo hace ella.

Camina por le pasillo sin prestar atención a nada, y sin llamar la atención de nadie alrededor. Al llegar a su casillero intercambia sus libros para la próxima clase.

Una sensación atraviesa su espalda, repentinamente comienza a sentirse observada.

Mira hacia los lados, muchos estudiantes caminan por ese pasillo, pero ninguno parece importarle lo que esté haciendo. Cierra su casillero y empieza a caminar.

Alguien la está siguiendo, lo sabe, desde sus primeros tiempos, cuando este mundo le mostró su lado oscuro, había desarrollado una especie de instinto.

Voltea la cabeza, el pasillo se ve en relativa calma, los estudiantes atendiendo sus propios asuntos.

Sigue caminando. Y sigue teniendo esa sensación. Sus oídos parecen agudizarse, o quizá es su mente que le juega una broma, pero oye unos pasos que sincronizan con los suyos.

Se detiene y deja de oírlos.

Retoma su caminar, ahora además de los pasos logra sentir una presencia detrás.

Acelera su caminar, siente a su perseguidor hacer lo mismo. Sin correr, pero si con paso presuroso va por los pasillos pasando a otros estudiantes, estos no se molestan en verla.

Tras haber hecho lo que cree es un distancia considerable con su perseguidor, dobla en una esquina y se mantiene oculta tras esta. Sus oídos captan un sonido, alguien había empezado a correr.

Extiende la pierna y pronto ve a alguien doblar esa esquina corriendo, la persona no logra ver a la ex equina y tropieza con el tobillo de esta ganando un grito de sorpresa y una caída.

Sunset se sorprende un poco al ver a la chica en el suelo, la Dazzling que había visto en su primer día.

La chica peliazul se levanta y se agarra la nariz, en su expresión se ve su intento por no llorar.

Sunset: tú?

La voz de la ex equina la hace incorporarse con prisa. Ambas se miran con sorpresa.

Sunset: … estás… siguiéndome?

La peliazul se muestra nerviosa ante la pregunta, pero rápidamente cambia su expresión a una seria, casi intimidante. … casi.

Sunset mantiene su expresión de desconcierto mientras ve a la ex sirena. Esta a su vez mantiene su mirada seria, pero se le notan algunas cotas de sudor en la frente.

Pasan un par de segundos, ninguna dice nada, Sunset gira un poco los ojos para asegurarse que nadie las esté viendo y regresa su mirada a la peliazul.

Finalmente decide romper el silencio.

Sunset: pues-

Sonata: No se que pretendas pero no lo lograrás!

La interrupción y el repentino grito acaban por confundir más a la peli fuego.

Sunset: … eh?

Sonata: voy a detenerte! Quizá ya no tengo magia pero…! Pero… eh… yo se… Kung fu! Jiaaa!

Como para enfatizar su declaración la chica levanta los brazos y una pierna en un intento, … no muy bueno, de imitar la pose de grulla.

Sunset queda con el rostro en blanco, su cerebro hace mucho dejó de funcionar.

Sunset: -pensando- debí ir al Colegio Trottingham.

La ex sirena al ver la falta de reacción de su adversaria se pone más nerviosa y en un ataque, bastante desesperado, se lanza contra ella agitando los brazos.

Sunset se mueve a un lado y la peliazul acaba chocando con fuerza contra la pared. Sunset se le queda viendo, se separa de la pared agarrándose la nariz, se oye un sollozo y se ven las lágrimas en sus ojos.

Esta era una de las sirenas que había amenazado conquistar el mundo?

Con ojos semi cerrados mira a la ex sirena quien sigue sollozando y frotándose la nariz. Introduce la mano en uno de los bolsillos y nota algo dentro, lo saca y ve que es una bendita adhesiva.

Se acerca a la sirena y apartándole las manos revisa un poco su nariz, acto seguido le coloca cuidadosamente la bandita. La ex sirena se sorprende un poco ante la acción.

Sunset: mira, lo que sea que estés pensando, está mal, no vine aquí por ti ni nada parecido, ni siquiera sabía que estudiabas aquí cuando me inscribí en esta escuela.

La peli azul se muestra más sorprendida a la vez que cruza los ojos para ver la bendita en su nariz.

Sonata: … tú… pero… entonces por qué estás aquí?

La peli fuego desvía la mirada y se toma unos segundos antes de responder.

Sunset: eso no es de tu incumbencia, de cualquier forma, no tengo ningún asunto contigo, solo estoy aquí para asistir a las clases.

Ojos esmeralda muestran una expresión neutral mientras miran los confundidos ojos cereza.

Antes que cualquiera pudiera decir algo más suena la campana de inicio a clase.

Sunset: y con eso debo irme, adiós.

No espera ninguna respuesta y simplemente se retira dejando a una aún confundida ex sirena, esta toca suavemente su nariz y sigue viendo la bendita que le había puesto.


Las cosas estaban tranquilas en Canterlot, la atmósfera un tanto depresiva y sumamente pesada que se había cumulado en la escuela durante las últimas semanas había desaparecido.

Los estudiantes charlaban entre sí, se preparaban para sus clases y, básicamente todo era normal en la escuela.

Applebloom camina por el pasillo sin ninguna prisa, al llegar a su casillero intenta abrirlo, pero este parece haberse atascado, jala con fuerza pero no cede, deja su mochila en el suelo y apoyando su pie en el casillero de al lado jala la puerta haciendo uso de todo su cuerpo.

Consigue abrirlo, y también consigue caerse y tirar la mitad de sus cosas en el suelo. Gime con frustración y procede a levantarlo todo.

Estudiante: escuchase acerca de Sunset?

Una plática cercana entre dos estudiantes llama su atención.

Estudiante 2: qué pasa con ella ahora?

Estudiante 1: se fue de la escuela.

La frase deja pasmada a la niña y hace que vuelva a soltar todas sus cosas.

Estudiante 2: se fue?! En verdad?!

Estudiante 1: si, eso es lo que todo el mundo ah estado diciendo.

Estudiante 2: vaya, con razón nadie la ah visto en toda la semana.

Estudiante 1: si, de seguro la directora decidió expulsarla de una vez.

Los ojos de la niña se abrieron, y sus pupilas se dilatan al oír eso.

Estudiante 2: bien, no más Anon-A-Miss.

Ambos se marchan sin darse cuenta que la niña que escuchó su plática está ahora helada con una mirada perdida.


Sweety y Scootaloo: EXPULSADA?!

Las Crusaders por llamada de emergencia de su líder se habían reunido en el patio trasero de la escuela, específicamente bajo las gradas del campo de futbol. Fuera de la vista y el oído de otros.

Scootaloo: AB, estás… segura de lo que dices?

La Apple menor asiente con una mirada de pánico en su rostro.

Applebloom: lo escuché de unos chicos hace un rato, Sunset no ah venido a la escuela desde hace días, y… vi las redes sociales, parece que Flash Sentry le dijo a alguien que Sunset ya no es alumna de nuestra escuela.

Los ojos de Scootaloo se abren de par en par, Sweety cubre su boca y sus ojos tiemblan.

Scootaloo: esto… esto es…

Sweety: esto no está bien… no se suponía que pasara esto…

Applebloom: … chicas, tenemos que hacer algo, hay que ayudar a Sunset.

Sweety Bell asiente rápidamente, Scootaloo por otra parte voltea la cabeza y mira hacia la nada.

Scootaloo: … por qué deberiamos?

Sus compañeras la ven confundidas por la pregunta.

Scootaloo: digo, hicimos esto, para que nuestras hermanas pasaran más tiempo con nosotras, Sunset se las estaba robando.

Applebloom: Scootaloo! Cómo puedes decir eso?! Esto no es para nada lo que queriamos!

La pequeña atleta no responde, y tampoco mira a su amiga.

Applebloom: querer que nuestras hermanas nos escuchen está bien, pero… hacer que expulsen a Sunset… eso es malo y lo sabes!

Scootaloo baja la vista y sus ojos se humedecen un poco.

Scootaloo: … lo se…

Las tres chicas miran hacia el suelo, todas con expresiones de derrota y culpa. Sweety bell pronto se frota el vientre con una mirada de dolor.

Sweety: auh… siento que el estómago me da vueltas…

Scootaloo: estás bien?

Sweety: no…

La niña se deja caer de rodillas agarrando su vientre, sus amigas se aproximan y la consuelan.

Sweety: … hicimos mal… muy mal…

Applebloom: tenemos que arreglar esto.

Scootaloo: pero cómo…? No podemos decirles la verdad… nuestras hermanas nunca nos volverían a hablar…

Las tres quedan en silencio por un rato. La pequeña de moño es quien rompe el silencio mientras saca su teléfono.

Applebloom: … creo… primero lo primero… hay que acabar con Anon-A-Miss.

Mira a sus amigas, como en espera de alguna objeción, más no hay ninguna, sino que recibe un asentimiento de ambas.

La pequeña Apple en seguida abre la sesión, en un rápido vistazo distingue lo que habían hecho, aquello que habían publicado, y las consecuencias que eso había traído. Un par de toques y un mensaje se aparece en la pantalla.

-Está seguro de querer eliminar la cuenta "Anon-A-Miss"?-

No lo duda un momento, y da su respuesta.

-Si-

Segundos después, se había ido, aquella página que tantos problemas había causado, había dejado de existir. Suspira con cansancio, sus amigas la imitan.


Sunset se mantiene centrada en la clase, o lo hace en mayor medida. Repentinamente una pregunta asalta su mente.

Sunset: -parpadeando- … por qué tenía una bendita en mi bolsillo…?