Toda la clase me la pase mirando el reloj de mi celular, moría de ganas por que fueran las 12:30, sé que sonara un poco desesperado teniendo en cuenta que hace unas horas estaba con ella, pero ya quería ver a Quinn otra vez, todo el cuento de revelar fotos solo me sirvió para verla en su ambiente, darme cuenta lo mucho que le gustaba la fotografía, incluso si significaba realizar maniobras en completa oscuridad, pero por la forma en la que hablaba de cada proceso, la delicadeza con el que lo realizaba y lo mucho que sonreía, hacía que de alguna manera me sintiera identificada, porque yo también suelo mostrar esas señales cada vez que es algo relacionado con mi carrera, cada vez que trato de implantar justicia por medio de las leyes del país, cada vez que debato sobre algún tema y defiendo mi posición, es algo difícil de explicar, pero que para aquellos que lo sienten y saben de qué hablo, no es necesario las palabras.
Mire mi reloj una vez más, el tiempo no avanzaba, aún faltaba una hora y media, pero ya no me podía concentrar en la clase, es desesperante saber que estoy desesperada por ver a alguien, todo mi cuerpo se sentía ansioso, movía el dedo índice de mi mano derecha todo el tiempo, estaba inquieta y era algo que me preocupaba, ¿todo se debía a Quinn?, ¿era posible que generara tal efecto en mi cuerpo por solo pasar un tiempo con ella?, ¿en verdad estaba tan mal?, desde que los sueños empezaron me había sentido vacía, cuando me despertaba del mundo maravilloso que la rubia misteriosa (ahora conocida como Quinn) creaba, era como si no tuviera más motivos para levantarme, prefería seguir durmiendo, al principio pensé que era solo porque me sentía sola, romper con Brittany fue duro, antes de ser novias, ella fue mi mejor amiga, empezamos a salir en la mitad de la secundaria y siempre era feliz a su lado, pero cuando las cosas se terminaron di lo mejor para seguir adelante y al poco tiempo empezaron los sueños. Tal vez Brittany no era la persona con la que debía pasar el resto de mi vida, tal vez solo fue el empujón que necesitaba para ser honesta conmigo misma y poder recorrer el camino a lo que espero sea mi felicidad.
-con eso damos por terminada la clase de hoy, recuerden traer sus ensayos para la próxima sesión-dijo el maestro, inmediatamente me levante de mi puesto, recogí mis cosas y salí del salón, el tiempo que me pase reflexionando acerca de mi vida, fue suficiente para que el tiempo avanzara, ya solo faltaba media hora, pero ahora tendría que encontrar algo que hacer, antes de que pudiera hacer algo mi celular empezó a sonar, el nombre de Rachel se asomó en la pantalla.
-Berry-conteste secamente
-¿Por qué no me habías dicho que Kurt y Mercedes iba a realizar una fiesta el sábado?-me pregunto bastante alterada y utilizando su voz chillona de diva ofendida.
-no sé de qué me hablas-me hice la desentendida, no quería lidiar con sus quejas por toda la semana.
-no te hagas la que no sabes, Puck ya me lo dijo-maldito Puck, ¿acaso Kurt no le comento nada?-¿no me iban a invitar?-ahora escuchaba su voz con un tono de tristeza, podía imaginarme la cara de tragedia que debía tener en estos momentos al solo pensar que no la iban a invitar.
-¿Por qué no le preguntas a ellos?, yo aún no sé de qué estás hablando-trataba de lavarme las manos del asunto, lo que menos deseaba era tener que lidiar con el drama que se había armado, sabía qué no decirle a Rachel lo de la fiesta era una mala idea, pero si no me aguantaba los berrinches de uno me aguantaba los del otro, de igual forma iba a perder.
-no creas que te vas a salvar, sé muy bien que ya sab….-no la deje terminar cuando mi dedo se deslizo accidentalmente por la pantalla y termino la llamada, necesitaba mantenerme de buen humor para mi cita, digo mi almuerzo con Quinn, así que el Hobbit tendría que aguantarse hasta que lo hubiera hecho. Lamentablemente no pasaron más de diez minutos cuando mi celular volvió a sonar, esta vez era Kurt el que llamaba.
-Lady Humm…
-¿Por qué le dijiste?-me grito desde el otro lado
-¿yo?, yo no le dije nada, fue Puck, ¿acaso no le advirtieron?-le conteste molesta, no iba a permitir que me echaran la culpa del asunto.
-Maldición, fue Mercedes la que le dijo, tal vez se le olvido, no sabía que Rachel y Puck se hablaran mucho
-yo tampoco, ahora ustedes fueron los de la idea de no decirle nada y ustedes serán los que lidiaran con ella
-¡Ugh!, prepárate para una fiesta al puro estilo de Broadway y que no se te haga raro toda una noche de escuchar a Rachel cantar las canciones
-bastante predecible, ahora colgare porque todo este asunto ya me está colmando la paciencia- y una vez más el extraño fenómeno que hace que mi dedo se mueva hacia la pantalla hizo que finalizara la llamada.
A veces me pregunto cómo he podido sobrevivir todo este tiempo con el montón de locos con los que convivo, Rachel y Kurt son los más dramáticos, Mercedes no lo es tanto pero tiene sus momentos y cuando está en modo diva es preferible alejarse, y Puck es un mujeriego que siempre se está metiendo en problemas con las chicas y la única que sabe librarlo de tantos líos soy yo. Debería ser premiada por toda la paciencia que les tengo, incluso a estas alturas ya debería tener una estatua que representara la virtud de ser paciente, en el diccionario, junto a la palabra paciencia debería haber una foto mía. Bueno, tal vez estaba exagerando, no era la persona más paciente del mundo y por cómo me comportaba hasta hace unas horas, era la prueba de ello, pero sí debería tener algún reconocimiento por lograr sobrevivir a todas las locuras de mis amigos.
Ya iba llegando a la entrada principal de la universidad, aún faltaban diez minutos, pero mientras me acercaba logre reconocer a la mujer más bella del mundo sentada en una banca, estaba leyendo un libro y se veía muy concentrada en el contenido de este, de un momento a otro el impulso que tenia de saludarla se calmó, no quería interrumpirla. Me acerque un poco y me quede parada al lado de ella apreciando su rostro de concentración, podía notar como sus gestos cambiaban de vez en cuando, que me daban una pista de los sucesos del libro, algo emocionante estaba pasando, tal vez estaban en medio de una aventura o una pelea, pero la emoción que se reflejaba en su rostro.
-¿no te han dicho que mirar fijamente es de mala educación?-la voz de Quinn me asusto un poco, ella seguía con la mirada en su libro, pero una pequeña sonrisa se había dibujado en su rostro.
-es que….te veías tan concentrada que no quería interrumpirte, lo siento-evita mirar a la cara, ahora me sentía avergonzada.
-no tienes por qué disculparte, la verdad es un gesto muy considerado-aunque no la estuviera mirando con mucho detalle, supe que había cerrado su libro y se había puesto de pie-¿vamos?
-sí, espero que te guste el lugar, no queda muy lejos-empezamos a caminar, el restaurante no estaba precisamente en la zona de la universidad pero tampoco quedaba muy lejos, así que caminar no sería un problema, Quinn estaba cerca mío y yo hacía todo lo posible por parecer lo más tranquila posible, había esperado unas cuantas horas para poder volver a pasar un tiempo a solas con Quinn y no quería arruinarlo.
Después de caminar un poco llegamos al restaurante, era un restaurante temático de arabia basado en las mil y una noches, se llamaba Arabian Rock, a mi parecer el nombre era malo, pero lo demás se compensaba con una comida deliciosa y un buen ambiente, mire disimuladamente el rostro de Quinn, quería saber su reacción, lo peor que podía pasar es que se mostrara desinteresada y disgustada, pero para mi suerte lo que más podía ver era curiosidad.
-Bueno aquí estamos-le abrí la puerta del restaurante y la sostuve para que ella pasara primero, ella me agradeció y seguido entre yo, en el interior había un pasillo decorado con ambientación árabe, al frente había una puerta y al lado derecho había una pequeña ventanilla con una lámpara del genio en su interior.
-solo he visto un pasillo y debo decir que ya me fascino la decoración-Quinn miraba todo el lugar con asombro, me alegraba que le hubiera gustado y eso que aún no había visto nada-¿Por qué no entramos?-me pregunto con curiosidad
-por que estoy esperando que pidas un deseo
-¿un deseo?-ahora su rostro mostraba confusión, me limite a señalar un cartel que estaba sobre la ventanilla, el cual decía que para entrar había que pedirle un deseo al genio-¡oh!-ella dejo soltar una pequeña risita-ya veo, esto será interesante-se acercó a la lámpara y la froto suavemente, en ese momento la puerta que se encontraba al frente de nosotros se abrió y dos chicas vestidas de bailarinas de danza árabe nos dieron la bienvenida. Quinn me dirigió una gran sonrisa y se acercó nuevamente, las dos ingresamos al restaurante y las meseras nos acomodaron, pedimos nuestra comida y nos dejaron solas.
-debo admitir que no me esperaba el truco de la lámpara-me dijo aun sonriente-fue bastante interesante y mágico
-la primera vez que vine también me tomo por sorpresa, pero es un plus que tiene el lugar
-la ambientación también es increíble, puedo reconocer alguno de los lugares que son mencionados en libro y el hecho de que el menú incluya nombres relacionados con los cuentos es aún más emocionante-lo podía ver, sus ojos eran como un libro abierto para mí, le fascinaba el lugar y eso solo me hacía sentir más confianza, me daba cuenta que estaba haciendo las cosas bien, que posiblemente estuviera abriendo camino a las posibilidades de que ella muestre un interés por mí.
-lo sé, bueno me alegra que te gustara el lugar-nos mantuvimos en silencio un rato, no era un silencio incomodo, era más bien ese tipo de silencio que se generan para que cada quien pueda apreciar algo, mientras Quinn apreciaba el restaurante yo la apreciaba a ella.
-¿Cómo encontraste este lugar?-su voz rompió el silencio
-bueno, uno de los chicos con los que Berry salió nos "invitó" a almorzar-alce mis manos e hice la imitación de comillas en mis dados-y digo "invito" por qué las dos tuvimos que pagar por todo-Quinn sonrió y negó con su cabeza en una señal de desaprobación-fuera de esa terrible experiencia, el lugar me pareció genial y a veces vengo a almorzar, cuando quiero cambiar un poco el ambiente.
-pareciera que siempre estás en las citas de Rachel
-no lo hago por gusto, ella siempre termina arrastrándome a todo tipo de situaciones, pero después de tantos años de conocerla, solo te terminas acostumbrando…aunque no me puedo quejar mucho, la última vez que lo hizo termine bastante feliz
-¿ah sí? ¿Y eso como por qué?-no sé si fue mi imaginación pero pude notar un leve tono coqueto en la voz de Quinn
-bueno por que pagaron toda la comida-Quinn sonrió aún más, pero por alguna razón seguía mirándome, como si esperara que dijera algo más, un dosis de confianza invadió mi cuerpo y de alguna manera, mi boca ya estaba abierta antes de que pudiera pensar bien las cosas- y porque te conocí.
El rubor llego a las mejillas de Quinn, pero ella intento hacer que no se notara tanto desviando un poco la mirada y girando levemente su cara-tampoco me puedo quejar porque Brody me haya llevado a su cita-dijo ella con un tono suave y sonriendo aún más.
-hablando del chico Ken, ¿hace cuánto que lo conoces?-trate de aligerar un poco el ambiente, mi corazón ya estaba acelerado y si continuábamos con el tema puede que se me diera un ataque.
-lo conozco de toda la vida, ha sido mi vecino desde que tengo memoria y siempre estudiamos juntos, nuestras familias se llevan muy bien.
-amigos de la infancia, que lindo, ¿y que los trajo a Nueva York?-tal vez no debería hablar mal de Brody en presencia de Quinn, ya que eran mejores amigos y se conocen de toda la vida, pero él simplemente no me cae bien y no pensaba pretender que me agradaba.
-nuestros sueños, Brody siempre quiso triunfar en el mundo de la música y NYADA le ofrecía todas las oportunidades para lograrlo, mientras que a mí siempre me encanto esta ciudad, pese a todo el ruido y los peligros se me hace que tiene un aire mágico-podía entenderla, Nueva York me atrapo la primera vez que vine aquí, era una ciudad con la que me identificaba y sencillamente supe que cuando me graduara tenía que venirme a vivir aquí- y al fotografía siempre me apasiono, NYU tenía un plan de estudios que se ajustaba bastante a mis expectativas y sin dudarlo nos vinimos, ¿Qué hay de ti?
-Soy de Lima, Ohio, la ciudad más aburrida de todos, siempre sentí que no encajaba en ese lugar y desde un principio tenía planeado irme, lo único es que no sabía a donde, visite Nueva York una vez y supe que tenía vivir aquí, aprovechando que Berry y varios amigos míos también se venían a vivir a Nueva York, empaque mis maletas y nos fuimos de Lima.
-así que también conoces a Rachel desde hace tiempo
-bueno, no somos amigas de la infancia ni nada, la conocí en la secundaria y aunque al principio la odiaba, siempre se esforzó por ser mi amiga y termine aceptándola, pero no se lo vayas a decir, solo subirías su ego
Quinn rio una vez más a la vez que sacaba su celular para apagarlo, por lo que veía alguien la había estado llamando todo este tiempo, incluso su celular estaba vibrando cuando lo saco, pero ella hizo caso omiso de todas las llamadas.
-puedes contestar, tal vez sea una emergencia-trate de no darle muchas vueltas al asunto, posiblemente era algo importante.
-no, es solo Sam-me tomo por sorpresa escuchar el nombre de su novio salir de su boca, pero a la vez me sorprendió que no quisiera hablar con él, tal vez se debía a que estaba tratando de ser educada conmigo, pero muy dentro de mi esperaba que fuera por que disfrutaba más de mi compañía.
-¿Sam?-pregunte con curiosidad, trataba de averiguar si en verdad era su novio o Brody solo le había mentido a Rachel.
-sí, es mi nov…-Quinn se detuvo antes de poder decir la palabra que tanto temía, pude ver como se mordía el labio y se quedaba pensativa, al parecer estaba teniendo algún tipo de conflicto interno- novio-dijo al fin en un tono bajo.
-ya veo-aunque ya lo sabía, no pude evitar que la decepción se asomara a mi voz, debido a la inusual tranquilidad de mi corazón el día de ayer, pensaba que tal vez todo era mentira o un mal entendido, pero oírlo decir de su propia boca fue como si me hubiera mojado con un balde de agua fría-¿también está en Nueva York?-pregunte tratando de controlar un poco mis emociones
-no, él vive en Boston-me contesto algo incomoda.
No sé por qué todo el ambiente cambio en el instante en que ella dijo que era su novio, pero lo bien que lo estábamos pasando fue reemplazado rápidamente por una incomodidad entre las dos. Las camareras nos trajeron nuestros pedidos y ambas empezamos a comer, ninguna de las dos decía nada, en mi mente solo podía maldecir a ese tal Sam, todo iba tan bien, pero ahora temía que Quinn se alejara de mí.
Terminamos de almorzar y me dispuse a pagar la cuenta, pero antes de que pudiera levantarme Quinn me tomo de la mano, la energía se hizo presente una vez más, pero esta vez ella no me soltó.
-no voy a dejar que pagues-me dijo en un tono serio
-¿Por qué no?, yo te invite a almorzar
-es que no me parece justo, primero logras algunas entrevistas y una foto grupal para el periódico y ahora pagas el almuerzo, se supone que era yo la que tenía que agradecerte-me pareció tierno que en verdad quisiera agradecerme por algo que para mí no fue un gran problema y que más bien, solo fue una excusa para poder hablarle.
-ya te lo dije, que me acompañaras fue más que suficiente-Quinn se sonrojo pero aún se mantenía firme, su mano sobre la mía era la sensación más bella que haya podido experimentar y no me quería imaginar cómo sería besarla, si es que alguna vez llegara a pasar, ella abrió su boca para protestar pero decidí interrumpirla-pero ya que insistes, que tal si el próximo almuerzo lo invitas tu- inmediatamente me sonrió, supongo que era un si, por que no dijo nada más, soltó mi mano e inmediatamente sentí como si una parte de mi fuera arrebatada.
-no siempre te funcionara ese truco-me dijo sonriente mientras me acompañaba a la caja a pagar.
Salimos del restaurante, Quinn tenía clases en la tarde así que debía volver a la universidad, por lo que la acompañe todo el camino de regreso, hablamos un rato recobrando el ambiente que teníamos antes de que la palabra N fuera pronunciada, cuando llegamos al edificio de fotografía Quinn se giró y me miro a los ojos.
-Gracias por todo, prometo que te lo recompensare-me dijo y luego se acercó a mi mejilla para dejar un suave beso, mi cuerpo se estremeció y por un momento sentí que me iba a desmayar, como si fuera un adolescente enamoradizo, también hubo otro choque de energía, es como si nuestra conexión fuera tan fuerte que éramos demasiado para nuestros dos cuerpos juntos, no tuve tiempo de decir nada pues Quinn ya había seguido su camino a clases. Me quede quieta en medio del camino, mientras varios estudiantes pasaban por mi lado, pero mi miraba no se apartaba de la entrada del edificio, mi bolsillo empezó a emitir un sonido, saque mi celular casi mecánicamente, mi mente aun no funcionaba, era un mensaje pero ni siquiera mire de quien.
Prepárate para una noche de Karaoke, Kurt decidió que Rachel organizara parte de la fiesta como compensación por "no" haberla invitado y ahora tenemos noche de Karaoke en el apartamento, no se chica, yo de ti invito a alguien para distraerme porque lo que iba a ser una súper fiesta para disfrutar la juventud y la belleza se ha convertido en una noche de escuchar a Rachel cantar, (como si no lo hiciera todo el tiempo), ahora iré a matar a Puckerman por arruinar mi fiesta-M
Las cosas iban mejorando, puede que escuchar a Rachel vaya a ser una tortura, pero una vez más se me presentaba otra excusa para estar con Quinn, solo lamento que Puck tuviera que sacrificarse.
Hola una vez más, paso por acá dejando otro capitulo, esta vez un poco más largo de lo normal pero es posible que este un poco ocupada esta semana, en la U estamos diseñando un videojuego y soy la encargada del diseño y demás...así que me van a explotar :/, por otro lado tengo varios programas que hacer para mis clases, pero tratare de sacar tiempo para actualizar, muchas gracias a todos los que dejan reviews y le han dado follow a mi historio, de verdad apreció mucho que le den una oportunidad y puede sonar repetitivo (por que lo digo en cada capitulo) pero es lo que siento.
PD: para contestar el Review de Gabu...ammmm digamos que por ahora no he pensado en escribir el POV de Quinn, pero ¿quien sabe? tal vez en el futuro lo escriba.
