Disclaimer: los Vocaloid no me pertenecen, sino a Yamaha, Sega y Crypton. ¨DE FANS, PARA FANS, SIN FINES DE LUCRO¨

-Llegaron unas nuevas fotos, con una nueva víctima, será mejor que las vean- decía Kiyoteru.

-¡Que horrible!- exclamaba Dell tapándose la boca.

-Pues a mí me parece muy ingenioso- miraba Haku atentamente una de las fotos.

-Díganme ¿Qué es lo que ven?- preguntaba Yuki muy interesada mientras se recostaba en un gran sillón con forma de manzana.

-Es un trabajo bien hecho- respondió Haku mientras se servía una copa con vino –es una chica, le cosieron la boca e hicieron cortadas estratégicamente bien elegidas, para no matarla al momento; también por el estado en el que se ve, parece que fue alguien que ella conocía y por último en su espalda clavaron varias agujas; mirándolas desde arriba parece escrita otra frase que sería ¨impuissant¨-

-Que vendría siendo ¨indefensa¨- respondía Yuki mientras se acercaba a Kiyoteru y se sentaba en sus piernas –yo pienso que esto lo hacen por venganza y que hay más de 3 personas que serán asesinadas-

-Es una buena deducción- decía Dell mientras sacaba un cigarrillo muy nervioso.

-¿Y ya saben quién sería capaz de hacer eso?- pregunto un poco irritado Kiyoteru.

-Tenemos un sospechoso, se llama Kaito Shion y participo en un delito con el difunto Kamui; los dos fueron inocentes y los dejaron ir; actualmente Kaito trabaja como ayudante en una biblioteca escolar- comentaba Dell mientras fumaba.

-Con más razón… es el- decía Yuki mientras llevaba una manzana a su boca –Si trabaja en una biblioteca, puede enterarse en donde estarían esos días sus víctimas, además de que puede estudiar deliberadamente cualquier tema sobre el cuerpo humano y la química-

-El cuerpo de la chica llegara hoy mismo, con su expediente- decía Kiyoteru mientras miraba las fotos –así que solo queda esperar y hacer una biopsia para saber si también tomo el veneno que mato a nuestra anterior víctima-

Mientras tanto Miku dormía plácidamente en su habitación, mientras que recordaba aquella gloriosa escena que revivió gracias a Luka…

-¡Miku!- gritaba un rubio afuera de la casa de la verde aqua.

Miku se levantó un poco adolorida de las manos y se asomó en la ventana, dejando ver una de sus hermosas sonrisas, que provocaba un gran sonrojo en Len.

-Buenos días… Len- decía Miku muy animada ya que sabía que hoy iba a ser un buen día.

La verde aqua se preparó, se puso una tanga azul con encajes negros, un sostén que hacia juego, llevaba medias negras en su bolso al igual que su ropa deportiva, ya que hoy también era día de educación física y tendría que ver a la castaña que tanto deseaba…

*EN LA CASA DE RIN*

-Miku ne~- decía Rin mientras la abrasaba –me entere del problema que tuviste ayer con la suplente del profesor de educación física-

-Yo creo que todos se enteraron- respondió la verde aqua con una gran sonrisa de satisfacción.

-Pero se lo merece- dijo rápidamente Len -¿Cómo se atreve Meiko a decir tales cosas de la reina de la escuela?-

-No exageres…- contestaba Miku mientras tomaba de la mano a Len –Me conformo con que ustedes me crean y sean mis amigos-

-Pero Len tiene razón- contesto rápidamente la rubia –Eres la reina de la escuela, además de ser muy sociable, tienes las mejores calificaciones sin esfuerzo, además de ser muy hermosa; y Meiko se atrevió a ofenderte, me alegra que ningún chico la haya molestado por ofenderte-

-Bueno… es que Miku la dejo en su lugar- contesto Len –más humillación ya no se le podía dar a la suplente-

-Lo siento…- respondió Miku con lágrimas en los ojos; la verdad ella sabía conseguir lo que quería y en ese momento era que dar como la niña inocente que avía aparentado perfectamente hasta ayer –no era mi intención… lastimar a Meiko san-

-No, no llores Miku- respondieron los dos rubios –sabemos que no fue tu intención…-

De pronto se acercaron más chicos a consolar a Miku mientras ella fingía que se sentía muy mal, cuando en realidad disfrutaba toda la atención que obtenía… *¡Qué bien!* pensaba ella muy gustosa, mientras que los demás, le daban ánimos para que no se dejara quebrantar por la suplente…

Después de clases fue a ver a su profesor Akaito, para decirle que le iba a pagar todas las clases que había faltado.

-Akaito…- decía la chica mientras entraba al salón del susodicho.

-Así que por fin vienes Ehh?- contestaba el peli rojo que comenzaba a desatarse la corbata.

-Bueno vine a decirte que vendré a pagarte en la tarde- Miku se acercó más a él para darle un beso en la mejilla a su profesor.

-Pero… ¿Por qué no ahora?- replicaba el muy lujurioso profesor.

-Tengo otros planes- respondió simplemente la chica –además dentro de muy poco tendré mi clase de educación física y no quiero ir agotada- decía Miku mientras sonreía pícaramente.

-Está bien, te veré en la tarde- decía Akaito mientras miraba lujuriosamente las piernas de la chica.

Miku se retiró a su clase de educación física ya vestida y con el cabello recogido en una cebollita como anteriormente, ahí estaba sentada mirando los estúpidos esfuerzos que hacia Meiko por convencerla de que entrara a la clase.

-Lo siento mucho Miku- decía la castaña –no era mi intención ofenderte-

-Sensei… también lo siento mucho por lastimarla, pero me enoje mucho cuando critico mi cabello- decía Miku aparentando ser inocente e ingenua; mientras tanto los alumnos se la pasaban consolando a la sexi chica que ¨sufría¨ ante los reclamos de Meiko.

-Pero por favor entra a clase, si no entras tú, nadie lo ara- suspiraba Meiko –ahora entiendo por qué no hay que meterse con las reinas de la escuela, además de que nadie aquí me ara caso…-

-¿Qué tal a la siguiente?- respondía Miku mientras sonreía –Ahora estoy muy cansada y debo recuperar una clase ¿vale?-

-Me parece bien- decía Meiko mientras miraba fijamente a sus alumnos que se encontraban alado de Miku, explicándole que eso era como perder la batalla y que ellos la iban a defender de Meiko si volvía a molestarla.

Después de eso Miku se retiró a los baños a cambiarse, ahora llevaba su short azul muy pegado y su playera con tirantes, además llevaba algo muy especial para su ¨sirviente¨ pues llevaba esas medias negras puestas, asiéndola ver más provocadora de lo común. Terminando de vestirse miro la hora en su reloj; *ahorita no hay nadie*, ya que todos habían entrado a su clase y ella era la única que faltaba en esa hora, pero no importa ella tenía que festejar su triunfo…

Cuando entro a la biblioteca, no encontró a más que un muy aburrido peli azul y una castaña muy coqueta con él, así que Miku entro sin que ninguno de los dos la oyera y se sentó cerca de ellos como para escuchar y no tanto para que la vieran…

-Kaito ni~… eres un chico muy lindo- decía la castaña que casualmente era Meiko.

-Mmm… gracias- respondía el chico muy aburrido mirando a otra parte, mientras tanto la verde aqua escuchaba fascinada la conversación.

-¿Por qué no te tomas una hora y vamos a tomar algo?- pedía insistentemente Meiko –acabo de ganar una batalla con una chica muy odiosa y tenemos que festejar-

-*Conque odiosa*- pensaba Miku divertida ante las suplicas de la castaña.

-No Meiko, no puedo abandonar la biblioteca, ahora no- decía Kaito con la esperanza de que Miku viniera y lo hiciera sentir tan bien como ayer.

-¡Que lastima!- dijo rendida la castaña –pero te dejo mi numero… para que me llames cuando te desocupes y vallamos a beber algo ¿vale?-

-Si…- contesto el peli azul mientras tomaba un papel con el número de la susodicha –yo te llamo-

Meiko se retiró rápidamente, cuando Miku vio que ya no regresaba salió inmediatamente, recargándose de una mesa…

-Con que kaito ni~ eres un chico muy lindo- pronunciaba Miku mientras reía.

-Mi reina, lo siento mucho, que haya tenido que escuchar a la odiosa de Meiko- respondió Kaito sin dejarle de mirar esas medias que tanto le excitaban.

-Bueno… me lo puedes recompensar- dijo pícaramente Miku, para luego darle un lujurioso beso en el cual sus lenguas no dejaban de tocarse y jugar entre ellas.

-Más…- pedía jadeante el peli azul.

-Si quieres más… tienes que hacerme un favor- respondió Miku mientras se sentaba en el escritorio en donde Kaito trabajaba.

-Lo que usted pida…-

-Quiero que vayas a una cita con Meiko- dijo Miku mientras bajaba uno de los tirantes de su playera.

-Pero… yo no quiero ir a ninguna cita si no es con usted- respondió rápidamente Kaito mirando a otra parte para no caer en los encantos de la verde aqua.

-Bueno… tu recompensa era muy buena…- Miku se bajó del escritorio y volvió a tomar su mochila -Adiós-

-No, espere…- Kaito tomo a Miku de la cintura, mientras la atraía más a él.

-Quiero que vallas con esa chica… la enamores y juegues con ella, si ella lo pide quiero que la beses-

-Pero estos labios son solo tuyos- respondió Kaito mientras se veía la tristeza en su cara, pues el realmente amaba a la verde aqua.

-Y lo seguirán siendo…- respondió Miku, inmediatamente lamio la mordida que tenía el en su labio inferior –pero si me amas, arias todo por verme feliz y ahora lo que más me haría feliz es que me hagas este pequeño favor…-

-Mi reina… yo la amo con todo mi corazón y are lo que usted me pida…- respondió muy sonrojado Kaito.

-*Pero aun así él va, buscando a quien amar, imposible yo jamás entenderé por que el hombre se deja llevar por sus instintos y lo puedes manipular a tu antojo*- pensó Miku, mientras le daba un abraso y sonreía ampliamente.

-Are lo que usted me pida- respondió Kaito mientras abrazaba a ¨su reina¨.

-Como dije anteriormente, quiero que la seduzcas y hagas creer que la amas; después quiero que en una de sus bebidas viertas esto- decía Miku mientras le daba ¨cantarella¨ disuelta en alcohol que provocaba su retardo, haciendo que después de 4 horas surtiera efecto –Que le des un último beso antes de que beba y le jures amor eterno, después de que ella beba todo; te vas a tu departamento-

-¿Ya no veré a mi reina?- preguntaba muy triste el peli azul mientras guardaba el pequeño frasco.

-Mmm ¿no puedes vivir sin mí?- decía Miku muy feliz por las reacciones que provocaba en su ¨sirviente¨.

-Permítame probar esa especia- decía Kaito mientras pasaba una de sus manos por la pierna de la verde aqua y podía sentir esas medias que tanto le fascinaban.

-Bueno… te veo en la mañana o tal vez más pronto de lo que te imaginas- Miku sonrió y se quitó rápidamente las medias, entregándoselas –no quiero que las vea nadie, solo tú puedes verlas, tocarlas y olerlas- dijo la verde aqua para luego retirarse.

Después de eso… busco a Len, dejándose la pequeña ropa que de educación física y decirle que otra vez no podía estar con él, porque iba a recuperar clase con su profesor Akaito, esto no le agradó mucho a Len, provocando que la acorralara en la pared…

-¿Por qué Miku? ¿Por qué te pones en peligro?- reclamaba el chico de cabellos dorados.

-¿En peligro?- Miku había vuelto a ser la misma de antes, ya que asía Len no sentía odio.

-¿Por qué te haces eso?- comenzaba a llorar Len mientras la mantenía agarrada de las muñecas, Miku podía zafarse fácilmente, no era que Len fuera bajito y débil; al contrario era más alto que ella, con un buen cuerpo, fuerte… pero Miku prefirió quedarse a escuchar lo que él decía.

-Ne~ Len kun-

-¡No, no me gusta que me trates como un niño!- reclamaba de nuevo el chico -¿Por qué no me vez como un hombre? ¿Por qué a los demás si…?-

-Len…- dijo Miku para acercarse a él y luego besarlo tiernamente, cada rose con sus labios, provocaba que la verde aqua se sonrojara y Len pidiera más aumentando la calidez en sus caricias, mientras Miku susurraba ¨que lo quería¨ para luego apartarse e ir al dichoso salón de su profesor; dejando al rubio feliz, retirándose como siempre lo hacía.

*EN EL SALON*

-Así… que por fin vienes…- decía un peli rojo mientras se acercaba a besar a Miku.

-Bueno… no quiero reprobar- respondió ella muy indiferente a lo que iba a suceder –porque esto ya es una rutina para mí-

-Pero nadie te trata como yo…- respondió inmediatamente Akaito.

-Bueno… eso es cierto, normalmente son chicos muy jóvenes que no me satisfacen como lo haces tú- dijo Miku mientras se sentaba en el escritorio del profesor –Un profesor tan sexi de 27 años que sabe cómo tratarme…-

Inmediatamente el peli rojo se abalanzó sobre Miku, siendo más baja que él, tomándola de las muñecas y con los dientes quitaba rápidamente la pequeña ropa que ella levaba; después con una sola mano comenzó a desvestirse, mientras metía su miembro asiéndola hacía gemir, pidiendo más; Akaito era un experto total, ahí se encontraban dos chicos cubiertos en una capa de sudor… llenos de placer.

Mientras tanto Kaito estaba en su cita con Meiko, él había hecho todo lo que su ¨reina¨ anteriormente había pedido… así que ya había vertido en la bebida de la castaña ¨cantarella¨.

-Kaito… ¿Por qué no vamos a un lugar más solo?- pedía la chica mientras miraba seductoramente a Kaito.

-No puedo- checando la hora –debo ir a la biblioteca, todavía hay muchos alumnos-

-Pero nos veremos a la próxima ¿vale?- insistía Meiko

Kaito solo sonrió y se retiró, inmediatamente Miku llamo… ¨Kaito… quédate otro momento con Meiko ¿Cuánto tiene que le pusiste la poción en su bebida?¨ Kaito respondió que unas 3 horas aproximadamente… ¨!Qué bien¡¨ respondió Miku ¨voy para allá, por cierto, quédate con Meiko y llévala a un hotel… o algo así, cuando lleguen me mandas un mensaje y salgo directa al lugar en donde se supone que tendrían sexo…¨ Kaito asintió y se fue directamente con Meiko hacia el dichoso hotel que no se encontraba a menos de unas cuadras del bar en donde anteriormente estaban. Llegando ahí Kaito mando el mensaje con la dirección a Miku y no le quedo de otra más que esperar en una habitación mientras llegaba la verde aqua.

~TOC- TOC~ sonaba al otro lado de la puerta, el peli azul salió a ver y se encontró con su ¨reina¨ para luego dedicarle una sonrisa llena de amor, que también correspondió Miku; Meiko estaba sentada en la cama, mareada, con mucho sueño y poco a poco perdió la movilidad de sus piernas, al igual que la de sus brazos.

-Buenas tardes… Meiko- saludaba la verde aqua muy animada mientras dejaba una gran mochila en la cama, sacaba sus guantes y se dirigió a tomarle el pulso.

-¿Qué haces aquí?- pregunto la castaña muy irritada, se supone que estarían a solas su príncipe y ella.

-Hiciste un buen trabajo amor…- decía gustosa Miku mientras volvía a tomar la mochila.

-¿Amor?- pregunto muy triste la castaña.

-Claro… ¿nunca te conto Kaito sobre nosotros?- decía la verde aqua mientras se acercaba a la cara de la castaña que permanecía callada –jum… creo que esta ¨odiosa¨ nunca pierde y te lo voy a demostrar…-

Dijo Miku mientras se acercaba a Kaito y le daba un beso muy apasionado enfrente de la castaña que no podía hacer nada más que llorar.

-Amor… dile la verdad- se mofaba la verde aqua.

-La verdad es que mi reina me pidió que saliera contigo…- decía Kaito mientras abrazaba a Miku -¿no es muy buena? Ella se compadeció tanto de ti…-

Meiko comenzó a llorar desesperadamente, ella había aceptado ser suplente solo para ver a Kaito; el que ahora se besaba con otra chica en sus ojos…

-Amor… debes irte…- pedía Miku mientras le daba un tierno beso –mañana nos veremos de nuevo; yo creo que mi maestra quiere un momento de chicas para asimilarlo-

-Si mi reina- decía Kaito mientras se retiraba –esperare con ansias volver a verte…-

Kaito salió muy rápido del hotel y se dirigió a su casa; muy feliz ya que él piensa que su amor es correspondido, mientras que Miku se mofaba en la cara de Meiko, gustosa de ver la cara pálida de la castaña, mientras se recostaba en la cama; la droga poco a poco la estaba matándola, quemando sus intestinos, provocando que esta no pudiera moverse del dolor.

-Mi querida sensei- Miku comenzaba a sacar de esa gran mochila un bate, de fierro, color negro, mientras se recogía el fleco con un pasador –Kaito no te quiere porque estas fea, senil… mírate criticando a los demás cuando tú eres la más perdida de todas…-

Miku miraba con satisfacción la cara de miedo y odio que mostraba Meiko así que se sentó a su lado mientras le contaba como ella había tenido sexo con su primer amor y el ultimo que tendría.

*FLASH-BACK*

-Kumi… Kumi… eres fea, nunca nadie en la vida te va a querer…- decía una castaña mientras jugaba con un bate –déjame que te arregle ese rostro…-

Meiko comenzó a pegarle a la verde aqua que se encontraba indefensa, atada de manos y pies, para que no escapara; comenzó a darle golpes en la piernas, provocando al instante moretones; en las manos, que anteriormente se había vendado Kumi pues esta no era la primera vez que Meiko le pegaba con ese dichoso bate de fierro, color negro… hasta que le dio un último golpe en la cabeza, provocando de inmediato en desmayo por parte de la verde aqua.

*FIN FLASH-BACK*

-¡Querida! Tus manos están horribles- decía Miku mientras ataba las manos de Meiko y seguía con los pies.

-Miku…- susurraba la castaña, que estaba casi moribunda…

-Como te decía… ¿qué se siente que te digan que eres fea?- sonreía Miku –a mí nunca me lo han dicho y me gustaría saber… ¡Ah! Yo sé mucho sobre cirugías plásticas, a ti no te vendría mal que te arreglara ese horrible rostro-

Miku comenzó a golpear la espalda de Meiko

-¡Que mala puntería tengo!- decía la verde aqua entre risas.

Después se dirigió hacia sus piernas y comenzó a golpearlas, hasta que noto que se ponían muy moradas y Meiko comenzó a llorar ahogadamente, ya que ¨cantarella¨ definitivamente le había quitado todas sus fuerzas. Así que Miku volvió a echar otra mirada a sus piernas de la castaña y sonrió al darse cuenta de que le había fracturado un hueso; después de eso, volvió a su espalda, dando fuertes golpes mientras reía felizmente…

-Querida Meiko… ¨cantarella¨ ya debe estar quemando tus intestinos ahora mismo- decía la verde aqua mientras sonreía felizmente –pero podemos hacer que en tu funeral, esa cara tan deforme que tienes, se vea mejor…-

Así Miku comenzó a golpearla en la cabeza, provocando que esta reventara, salpicándola en sangre; esto le recordó la primera vez que veía a una chica contaminada *¡Que hermoso!* pensó, esto provocó un sonrojo departe de Miku… mientras pasaba uno de sus dedos por la enorme herida de la chica… veía como no paraba de fluir ese néctar color carmesí, como había materia gris que seguía palpitando *parece un enorme balón…* pensó ella mientras lamia su dedo *hasta ahora tú has sido la mejor… gracias* Miku se sentía tan feliz… tan bien; miraba como los ojos cafés de Meiko habían cambiado a volverse blancos, pronunciados de venas; como de su boca salía pus verde y sangre; pero le fascinaba más aun ese dolor, el dolor de una chica a la que le habían roto el corazón…

-Jum… 5 y van 3; pero mi sirviente… me puede seguir sirviendo en un futuro…-

Bueno… eso fue todo, espero que les haya gustado y ¡si me animare! Escribiré otro fic de terror, pero muy diferente a este ¿vale? :D también plis… no me pequen (sacando mi puerro para defenderme) pero mi pareja favorita es el Miku y Len; así que de seguro será de esa pareja… si me animo hago de otra pero… por el momento estoy muy inspirada en ellos dos ¿oki? Perdón por tardarme mucho en subir… he tenido problemas con el internet y no escribiré por varios días… pero no dejen de leer mis fic ¿ne? Obvio los que ya subí… bueno bye nye