Reafirmando nuestro amor
Yuuri había lo había decidido "pasara lo que pasara recuperaría a Wolfram", eso era un hecho, lo acontecido en el pasado no impediría que recuperara a Wolfram, recordó nuevamente su plan de acción (ver cap. 4)
Sabía que no podía repetir las mismas estrategias que había hecho semanas atrás, así que aprovecho la ausencia de Kessler para así acercarse a Wolfram de una forma muy peculiar.
Eran las cinco de la madrugada, Wolfram aun dormía y a su lado ocultos entres las sabanas dormían sus hijos: Yuuri y su hermana Leo. Era una tierna imagen, leo abrazaba al pequeño Yuuri como si se tratara de un oso de pela, mientras este abrazaba a su "madre", y por ultimo su "madre" (Wolfram) abrazaba una almohada, todos emitían un leve ronquido en forma sincronizada.
Los niños aprovechaban toda oportunidad para dormir junto a su madre, debido a que su "padre" (Kessler), nunca los dejaba dormir con ellos cuando estaba presente en el castillo.
El pequeño Yuuri odiaba esto, por no decirlo de otra manera. Cada vez que su padre se lo prohibía le decía que lo odiaba, aunque después iba a disculparse por su osadía, no había lógica, pero el sentimiento y la añoranza de estar con "madre", era muy poderosa, era como si lo estuvieran arrancado de ella y privándole su misma existencia.
Leo por su parte comprendía bien los sentimientos de su hermano y los motivos de su padre, por eso mismo ella siempre estaba a su lado, no era lo mismo, pero era algo, lo cual en su momento llegaría a significar todo.
Yuri se aseguro que nadie lo viera, verifico que el perímetro estuviera despejado, y si ya frente a la puerta de la habitación matrimonial que tenían Kessler y Wolfram, se aventuro a entrar en ella y comenzar su aventura con Wolfram, o por lómenos morir en el intento.
Ya dentro pudo escuchar leves ronquidos, lo cual le hizo tener una leve mala impresión de Wolfy, pero no se retracto – unos cuantos ronquidos no arruinaran mi plan, el amor superara todas las noches de insomnio que me provoque- dijo caminado en la oscuridad guiándose por el sonido de los ronquidos- estoy seguro que hay medicamentos eficaces que solucionaran el problema.
Llego al pie de la cama donde Wolfram descansaba, y se introdujo por debajo de las sabanas, así que si las cosas se ponían mal y todos despertaban y los encontrara, no importaría, estaba dispuesto a asumir todas las consecuencias de su comportamiento.
Se introdujo con calma y delicadeza rodeando el cuerpo de Wolfram, el cual tenía el sueño profundo como siempre, -gracias al cielo que sigue siendo un dormilón- pensó Yuuri, deteniéndose en cuando escucho al rubio exclamar:
-¡cinco minutos más!- Wolfram se movió en la cama por la incomodidad quedando expuesto frontalmente hacia Yuuri.
Yuuri rio, parecía que nada había cambiado, solo el color de pijama que usaba. Que por cierto no le quedaba nada mal, era de noche casi no se veía nada, pero el blanco era uno de los pocos colores (pese a no ser un color) que sin importar lo débil de la luz era capaz de distinguirse en la oscuridad.
El avance continua hasta que Yuuri se hallaba por la cintura del rubio, y de por si, como por arte de magia se le ocurrió una magnifica forma de despertarlo.
Se arrodillo sobre las piernas del rubio que aun dormía, parcia que podía llegar el fin del mundo y nada lo despertaría. Recorrió sus muslos como la primera vez que lo hizo, rememoro cada recuerdo reviviéndolo, pero de una manera más morbosa.
Escuchaba leves quejidos provenientes del rubio, cosa que lo ponían caliente, hasta que decidió hacer caso al llamado del cuerpo abajo suyo, cuya parte privada (pene), comenzaba a despertar, así que Yuri metió su mano por debajo del camisón del rubio y atendió a cierto pedio, y decidió que el también requería atención, así que quiso despertar al rubio, pero para evitar ser rostizado, necesitaba acomodarse sobre sus extremidades. Así su presa no podría escapar.
Lamentablemente para los presentes existía una pequeña personita que no había heredado el sueño profundo de su madre, todo lo contrario, estaba siendo testigo mudo de todo el acontecimiento que se vivía en aquella cama, y al sentir como por equivocación cierto rey mazoku tomaba la mano de cierto hermano, que cierta espectadora sobreprotegía, decidió ponerle fin a todo esto.
-!-el grito de la niña de una forma tan potente como aguda que levanto de un salto al rubio chocando contra el cuerpo de Yuuri que estaba encima de él, lo mismo ocurría con su hermano, el pequeño Yuuri que despertaba asustado, pero la menor lo abrazaba y el tomaba la acción defensiva, debía proteger a su madre y su hermana de aquello que ocurría.
Wolfram miro sin hablar a Yuuri, pese a la oscuridad supo que era él.
Los leves segundos de silencio fueron rotos cuando Wolfram exigió una explicación:
-enclenque, ¿qué rayos haces aquí?!!!!
Reclamo furioso, parado sobre la cama, y sus hijos se pusieron detrás de este, el pequeño Yuuri, mostraba una hermosa carita de sueño, mezclada con una de absoluta ingenuidad.
Yuuri se quería morir, no se percato de los pequeños, daba gracias al cielo de que la oscuridad estaba de su parte, ya que estaba seguro que nadie ni el mismo Wolfram se habían percatado de que le había sacado la ropa interior y tampoco podrían ver que los pantalones de Yuuri se hallaban por debajo de su cintura y con la cremallera abierta y cierto miembro que salía con la cabeza en alto (pene).
-te doy cinco segundos, y espero que tu explicación sea convincente o serás hombre muerto
Amenazo Wolfram que se contenía por no rostizarlo, mucho material inflamable, no era buena idea, menos con los niños dentro.
-si quieres una explicación, será a solas- dijo Yuuri, que aun seguía empecinado en llevar a cabo su plan, además necesitaba soledad para calmar cierta cosa que ya estaba en su auge, aun se preguntaba- ¿cómo era que Wolfram no se sentía incomodo?- si se hallaban en la misma situación
Wolfram quería decir algo cuando sintió un vientecito por debajo que lo dejo frio como una paleta, y a cierta partecita elevad, que le hacía recuerdo a cierto sueño húmedo que había tenido minutos antes.
-¡yu…yuuri!- la cara de Wolfram se tornaba roja como la de un tomate, la oscuridad poco a poco se iba perdiendo y era remplazada por la luz del alba, lo cual dejaba ver el color rojo de las mejillas de Wolfram, un rojo muy particular, una mezcla de vergüenza gusto y mucha rabia, rabia elevada al infinito.
-niños salgan a fuera- dijo Wolfram tratando de mantener todo el autocontrol que tuviese, lo mínimo que deseaba era que sus hijos fueran testigos del asesinato del rey Mahou, o que distinguieran el estado en el cual ambos estaban.
-mami, porque estas roja como un tomate, y que es esa cosa?- pregunto el pequeño Yuuri apuntando el bulto formado en su camisón, a lo cual su hermana lo tomo de la mano y se lo llevaba casi a rastras diciendo
-por la misma razón que el pervertido Henkay tiene los pantalones abiertos, y eso es … te lo explico luego.
Yuri miro a ambos pequeños salir de la habitación
-mamá rostízalo, es un pervertido!!!
Dijo Leo sin muestra de compasión con el rostro encendido por la rabia.
-Yuuri!!!!!, como te atreves maldito imbécil, pervertido!!!!
Las puertas de la habitación matrimonial de Wolfram von Bielefield y Kessler von Rastrel se cerraron, nadie en el castillo se atrevía a interrumpir, solo se resignaron a escuchar los gritos de terror que Yuuri lanzaba a los cuatro vientos.
Pensamientos de los oyentes:
Conrad:
Yuuri, se que aun amas a mi hermano, pero… procura ser más discreto
Günter von Christ:
Henkay, no se rinda, aun no puede morir, maldito lord mocoso, como se atreve a ponerle un dedo al amado Henkay
Gwendal von Walde:
… (Piensa en algo bonito, piensa en algo bonito)
Cheri sama:
Así se hace, yuuri-kun, lucha por el amor de mi hijo y no mueras en el intento, ¡kya!, que lindos deben de verse
Las intenciones de Yuuri no parecían desaparecer ni dar pauta, todos los días lo mismo, ahora que sabía que en ausencia de Kessler y Wolfram no dormía con sus hijos, decidió usar a su "pequeña" hija Greta, para pasar las noches cerca al rubio, poniendo como escusa que ella quería que pasar la noche con ambos y sus hermanitos, idea que pareció agradar al pequeño yuuri, que se moria por dormir junto a su mama y sus hermanas, tanto asi que podía soportar a un extraño, ¿qué había de malo en ello?.
Flash back
-papa, sabes que te quiero, pero no puedo hacer esto
-vamos Greta, siempre solíamos dormir juntos cuando eras pequeña
-eso mismo, lo acabas de decir, padre. Cuando era ¡pequeña!, ahora soy una ¡mujer!, ya tengo 16 años
-y eso qué, para mí siempre serás mi pequeña princesa
Greta bajo la cabeza en gesto de derrota, y se acerco a su padre adoptivo.
-está bien, pero que quede claro que lo hago únicamente porque de verdad quisiera que volviéramos a ser la familia que éramos antes, y el esposo de mamá nunca me agrado.
-eso es imposible-dijo Yuuri, a lo cual Greta puso una cara de (quien eres tú, y donde esta papá) - ahora somos una familia más grande- dijo Yuuri seguidamente mirando tiernamente a Greta, la cual correspondió al gesto con otra sonrisa.
-a ver como convenzo a mamá de esto, mira que después de la escenita del cuarto, no estoy muy segura de dejar que te le acerques, podría matarte.
Greta había crecido tanto físicamente como en sabiduría, siempre caminaba junto a su madre y le hacía compañía desde que Yuuri se había marchado, recordaba con nostalgia las tardes en las cuales su madre se la pasaba suspirando preguntándose por que Yuuri no regresaba.
Greta siempre la animaba, y le repetía que su padre volvería por que lo amaba. Sonrió con nostalgia al ver a su padre tratando de recuperar el amor de su madre, le daba risa porque nadie podía recuperar algo que jamás había perdido.
Fin del flash back
A Wolfram no le quedo más remedio que aceptar, eso si las miradas que le lanzaba a Yuuri era de un muy sincero "te voy a matar", finalmente la noche cayo y todos se dispusieron a volver a ser testigos mudos de lo que ocurriría esa noche.
Las posiciones en la cama (que gracias al cielo era enorme), estaban para el gusto de Yuuri excelentes.
De derecha a izquierda, primero se hallaba Greta abrazando a su hermanito Yuuri, que era igualmente abrazado por su herma Leo, y así solos y olvidados Wolfram y Yuuri, siendo que Wolfram había puesto un muro de almohadas entre él y Yuuri, cosa que no agrado mucho a Yuuri
-que significa esto?
-es una muralla
-y, ¿para qué sirve?- pregunto Yuuri tratando de fingir la mayor ingenuidad e inocencia posible
-para alejar a un pervertido Henkay que conozco!!-dijo Wolfram con una venita adornando su frente, la cual amenazaba con explotar si las cosas seguían como seguían.
Yuuri tomo un par de almohadas y se apresuro a la ventana
-que hace henakoko?-dijo Wolfram un poco mas histérico de lo que ya estaba
-solo hago un poco de espacio- dijo mientras las almohadas caian por la ventana hacia un destino desconocido.
-papa!!- exclamo Greta- ¿solo dos?
Yuuri sonrió a Greta, que había entendido el juego, la cual le aventó el resto de las almohadas
-basta!!!!-gritaba Wolfram, cuyo jueguito no le agradaba para nada- hablo enserio!!!
-Yuuri se en camino a su lugar sin importarle mucho el enfado que mostraba Wolfram por su comportamiento sin lógica.
Ahora solo una almohada separaba a Wolfram de Yuuri
Lo niños no entendían nada, o a lo menos eso aparentaban ya que leo comprendía a la perfección el plan de su hermanastra y del Henkay- (idiotas, ya me las pagaran).
Las luces se apagaron, los niños dormían abrazados, Wolfram abrazaba la única almohada que le quedaba, con la cual cabria su rostro, Yuuri, ya que Wolfram se había puesto en posición defensiva cubriendo con la almohada toda la parte frontal de su cuerpo, y dando la espalda a la nada, esto evito que Yuuri si quiera pudiese abrazarlo como quería así que se conformo con tener así de cerca a Wolfram
Cuando los niños y Greta se habían dormido, wólfram descubrió la cara, encontrándose con la mirada fija de Yuuri que no dejaba de verlo desde que se apagaron las luces.
-ni se te ocurra hacer alguna idiotez!!-dijo restándole importancia a la mirada penetrante de Yuuri, y dándose la vuelta, dejando la almohada en medio de ambos
Yuuri sonrió, y le respondió en voz seductora
-tratare, pero es casi imposible, no después de ver como aun te derrites por mis toques…
El almohadazo aterrizo en la cara de Yuuri, en respuesta a tal atrevimiento.
-por favor…- la voz de Wolfram dejo de ser agresiva, cambiando a una sumisa, inclusive implorante- deja de hacer estas cosas Yuuri, ya no lo soporto…
-no lo soportas porque sabes que me amas, por eso te incomoda tanto, por eso te enfadas, si no me amaras simplemente me ignorarías, o me hubieras matado.-dijo esto último con una sonrisa irónica, ya que de verdad casi lo había matado
-Yuuri…-dijo wólfram casi dejándose cegar por el encanto del pelinegro "yo… quisiera que me amaras tanto como lo amaste a él" pensó para sí mismo -…Nada- mientras el rostro de Yuuri avanzaba hacia el suyo, tratando de capturar su labios.
Wolfram logro sentir esa calidez, rememorando la primera vez que Yuuri lo había besado y correspondió al mismo, de forma cálida afirmando que si lo amaba más de lo que nadie en este mundo u otro podría siquiera imaginarlo.
Mientras a sus espaldas sus hijos dormían, o a lo menos eso creían, la pequeña leo, había escuchado todo.
-(disfruta mientras puedas, madre.)
Nuevamente abrazo a su hermanito, y cerró los ojos era hora de dormir, mañana seria otro día.
