Hell
Hoy ha sido un día muy largo. Hoy he podido sentir mi viejo ser renacer en mí, ha sido como volver a la Universidad, como reencontrarme conmigo misma.
Llegamos al bar con un poco de adelanto, así que mi chico y yo escogimos sitio. Fui directamente a nuestra antigua mesa, junto a la ventana, alejados completamente de la televisión infernal que pasaba letras de canciones.
Mike y yo nos cogíamos las manos, jugando. Nos habíamos hecho muy amigos a lo largo de la noche, no como para cogerle confianza, pero sí para tratar con él algunos temas. Me preguntó si de verdad estaba interesada en hacerle la vida imposible a aquél profesor, que si de verdad me valía la pena.
"A veces es mejor dejarlo correr, ¿sabes? No es bueno estancarse demasiado en las cosas del pasado" el muy cabrito me ha tenido mucho tiempo pensando en sus palabras.
Estábamos todavía haciendo manitas cuando llegaron los novios, acompañados del padrino y una chica que yo no conocía.
—¡Leslie! ¡Tomy! —sonreí levantándome para abrazarles. Fueron incluso más efusivos de lo que a mi me resulta agradable, pero después de tanto tiempo poder abrazarles y felicitarles, aunque jamás lo admitiera, me gustó demasiado.
—Gale —Leslie lloraba sobre mi hombro de felicidad. No había cambiado, seguía siendo tan efusiva como siempre—. ¡Te he echado tanto de menos!
—Vamos, vamos... —suspiré, obligándola a sentarse a mi lado—. Que no es para tantos.
—¡Hacía años que...! —ella seguía murmurando cosas mientras Tomy se reía al verme rodar los ojos. Al profesor ni siquiera le saludé, se sentó en la esquina contraria a la de Mike y, juraría que a ratos le dedicaba alguna sonrisa siniestra. Le di otra patada, y cuando me miró le sonreí. ¡Já! ¡Jódete! ¡Por mirar mal a mi novio! —. ¿Quién eres tú? —sonrió con carita de ángel cuando se le pasó todo el berrinche. Suspiré y me la quité de encima con un poco de brusquedad, tanta melosidad me ponía enferma. De verdad, si Leslie se fuera de fiesta y volviera borracha a casa vomitaría arcoiris.
—Me llamo Mike —le sonrió y se dieron dos besos—, estoy con Gale —en ese momento sentí un codazo de Leslie. ¡Qué daño! Su cara lo decía todo; qué pilla, no me habías dicho nada...
Estaba segura de que por no ser yo la novia de Mike hubiera dejado a Tomy en ese mismo momento. Sentí la imperiosa necesidad de marcar territorio así que deslicé la mano por la rodilla de Mike, hacia arriba, mientras no paraba a sonreír a los demás. Sentí que Mike se reía y le di otro codazo. Oh, sí, mami ha vuelto.
Pude ver la mueca del profesor y me reí también.
Pasamos la tarde ahí, incluso nos quedamos a cenar. Leslie y Tomy no paraban de hablar de la boda, los preparativos, cómo decidieron casarse, la pedida... Mike me pasó una bolsa disimuladamente, en broma. Era realmente increíble la química que teníamos, tanta que me daba nauseas, ¿pero qué le iba a hacer? ¡La cara del profesor valía mil!
—¡Cena gratis al ganador del karoke!
—Gale... —me hizo arrumacos mi amiga.
—No —le dije muy seria.
—Porfa...
—He dicho que no.
—Anda... —por más que le amenacé con romperle su carita de niña buena me pudo con la excusa de que yo era la dama de honor y debía complacerla.
—Mike, vamos —suspiré tirando de él.
—P-Pero...
—He dicho que vamos —apreté tanto su brazo que tuvo que acceder—. ¿Cuál escogemos? —miramos la lista de canciones.
—¿Qué te parece esta?
—No... —sonreí con malicia, esta mejor...
And truth be told, I've miss you... And truth be told, I'm lying!
When you see my face, hope it gives you hell, hope it gives youuu heeell.
When you walk my way, hope it gives you hell, hope it gives youu heeell!
If you find a woman that's worth a damn and treats you well... then SHE's a fool, you're as well, hope it gives youu hell!
Con cada verso de la canción Mike y yo reíamos, y reíamos de verdad. En un momento incluso nos besamos, yo no podía parar de mirar al Prof. Todd en algunas ocasiones, incluso se me escapó el femenino en vez de masculino. En cuanto acabó ese fragmento de la canción le vi levantarse e irse, pero yo seguí pasándomelo bien.
—¿Por qué se ha ido? —pregunté inocentemente volviendo a sentarme junto a Leslie.
—Joe, Miley, te has pasado —suspiró retomando su comida.
—¿Qué? ¡Pero si era una canción completamente inocente! He cambiado mucho —tomé mi bebida con disimulo.
La verdad es que lo había hecho a posta. ¡Que se muriera por dentro! Me daba igual. Tengo derecho, él me destrozó la vida y yo no le denuncié, ¿verdad? ¡Pues eso! Y tampoco le denuncié cuando matábamos gente, ni cuando casi me mata a mí, ni cuando... Ahora tendrá que aprender lo que le ocurre a las personas que niegan las cosas. ¡Já! ¡Y re-Já!
Sí, ha sido un día movidito.
