Como planear una boda
DISCLAIMER: los personajes que aquí aparecen son propiedad de Masashi kishimoto, son utilizados para ocupar mis tiempos de ocio.
Algo más que preparativos
Entre telas y más telas; nueve mujeres pasaban la tarde escogiendo telas y colores para los vestidos que usarían las damas de honor; satín, chiffon, tafeta, organza, mate satinado y muchas más, eran las muestras en la tienda de novias, los exquisitos colores cautivaban a las mujeres, pero solo una tenía la decisión; todas se estaban divirtiendo y opinando sobre los colores y hacían bromas sobre el modelo del vestido que llevarían; solo una estaba distraída, Temari quería que los colores fueran al gusto de sus amigas, no quería imponerles sus gustos, aunque también, deseaba que todas fueran del mismo tono elegido por ella – que problemático – pensó, para después sonreír al darse cuenta de que la muletilla de su novio ya se le estaba pegando.
– Tierra llamando a Temari – vocifero Ino, Temari salió de sus pensamientos y parpadeo varias veces
– ¿Eh? Lo siento, me perdí en los colores de las telas – Hekima negó con la cabeza en señal de desaprobación y tomo la palabra
– Bueno, mientras tú pajareabas hemos decidido los colores para los vestidos – Temari frunció el ceño ante la palabra "pajareabas" y antes de que dijera algo su suegra se le adelanto
– Perdón, ¿"hemos"? – Interrumpió Yoshino – nadie más que tú, quiere ese color fiusha
– Es el color adecuado para esta boda, además, te recuerdo que yo soy la experta
– Y yo te recuerdo que no es tu boda – todas las chicas miraban a las dos señoras con asombro, parecía más un campo de batalla que una planeación de una boda.
– Tampoco la tuya, de hecho, eres la que menos derecho tiene a opinar – Temari escucho el desdén en eso ultimo y se acercó a su organizadora como una fiera
– Escúcheme bien, porque solo lo diré una vez; no quiero que le vuelva a faltar el respeto a Yoshino-san – Hekima comenzó a sudar frio, esta chica era de temer – ella tiene más derecho que usted en esta boda y si no le parece, se puede ir, ya que no es indispensable en esta planeación ¡le quedo claro! – Temari ya estaba alzando la voz, y las encargadas de la tienda estaban al pendiente de todo para llamar a seguridad.
– Tranquila Temari – tercio Yoshino – estoy segura de que esto no volverá a ocurrir, ¿verdad, Hekima? – la mencionada resoplo lo más que pudo y solo contesto con un frio "si" para zanjar la disputa.
– Perfecto, entonces sigamos – fue como termino la discusión
Después del incidente en la tienda de novias, se tomaron un descanso para conversar sobre los colores y poder tomar un poco de té con unos dangos para acompañar la bebida; por su parte Hekima decidió no acompañarlas y tomar el almuerzo aparte, excusándose con querer adelantar unas cosas para otro evento que tenía. Ninguna de las chicas le insistió ya que no querían que hubiera tensión entre Temari y la coordinadora a la hora de escoger los colores.
– Temari-sama – comento por lo bajo Matsuri - ¿sabe que le tengo que informar lo que paso con la coordinadora a Gaara-sama?
– No tienes que hacerlo – contesto Temari – no hagas que se preocupe por cosas que no tienen importancia
– Pero…me dijo que le cuente cada detalle de la planeación con la boda, y que si no está a gusto con la organizadora, le va a mandar a la mejor de Suna para que le ayude,
– Mira, deja que yo le cuente como están las cosas… - dudo un poco –…mmm, le voy a mandar una carta contigo y ahí le diré todo, pero a mi manera ¿entendido?
– Esta bien Temari-sama – acepto sin rechistar. Las demás kunoichis y su suegra estaban muy animadas escogiendo los posibles colores para los vestidos, que no se dieron cuenta de la pequeña conversación entre las chicas de Suna.
…
En la torre Hokage, cierto azabache estaba sentado a la orilla de la ventana fumando un cigarrillo y pensando en lo largo que se le había hecho el día, a pesar de que lo habían levantado temprano para recoger a las visitas de Suna. Tan sumido estaba en sus pensamientos que no se escuchó cuando ingresaron a la oficina, no fue hasta que la persona que entro se para a su lado y comenzó la plática.
– Largo día ¿eh? – menciono el visitante
– ¿uhm? – reacciono Shikamaru – si, termine el trabajo hace media hora y no sé qué hacer
– ¿Porque no te vas a tu casa?
– No hay nadie, mi madre y Temari se la pasan todo el día en la calle
– En ese caso yo también debería de quejarme, no he visto a Ino desde que tu novia está aquí – Shikamaru suspiro – no será que son amantes
– ¡Que! Que cosas dices Sai
– He leído que en ocasiones, dos mujeres que antes no eran amigas, pueden desarrollar atracción física
– Ellas no – sentencio Shikamaru – ¿dudas de que Ino te sea fiel?
– No – respondió tranquilamente – pero Ino es insaciable en la cama y si necesita algo que yo no le pueda dar, no me voy a oponer – Shikamaru se quedó sin palabras y se le subieron todos los colores al rostro; ciertamente no quería enterarse de la vida privada de su amiga – además…
– ¿Sabes qué? – Lo interrumpió – por qué mejor vamos a buscar a Choji y vamos a comer; Sai lo miro con su típica sonrisa fingida y asintió
– Pero tienes que saber que el sexo no tiene nada de malo
– Lo sé, pero tampoco está bien que vayas pregonando tu vida privada por todos lados.
…
En la tienda de novias, las modistas le tomaban las medidas a cada una de las kunoichis; como mujeres que eran, era natural que las dejaran en ropa interior para que las medidas fueran más precisas, no fue hasta que Ino pego un grito cuando vio el semejante cuerpazo de Hinata
– ¡Wow! Eso sí que no me lo esperaba, Hinata que guardadito te tenías ese cuerpazo
– I-Ino, no digas eso
– Apuesto a que Naruto no se aburre con tus niñas – Hinata estaba tan colorada de los pies a la cabeza, que no sabía que decir
– Ya déjala – tercio Sakura y volteo a ver a Hinata – aunque tiene razón la cerda, el matrimonio te ha sentado de maravilla.
– Sa-Sakura – lo dijo poniéndose más roja y cubriéndose los senos con sus brazos – no digas eso
Ino y Sakura se soltaron a reír, y Hinata ya contagiada también soltó la carcajada; después de desinhibirse pasaron con la modista para que ya les tomaran las medidas, antes de ellas habían pasado las tres kunoichis de Suna.
Temari estaba checando con su suegra y Hekima los colores y los tipos de telas; después de estarlo pensando mucho, Temari escogió la tafeta para los vestidos y en cuanto al color decidió que tenían que representar a la unión de las dos aldeas, las kunoichis de Suna llevarían los vestidos en un suave tono verde menta y las Chicas de Konoha llevarían un tono champagne para representar el desierto. Ella no quería ser cursi pero una parte de su corazón siempre le seria fiel a su querida aldea y si podía honrar la unión de esa manera, podía permitirse un poco de cursilería.
…
En el restaurante de ichiraku, Choji, Shikamaru y Sai se encontraban platicando de la alianza shinobi; por fortuna había logrado que dejara el tema del sexo de lado, y no era que le avergonzara, no, solo no quería tocar un tema que no podría desahogar con su rubia.
Mientras comían y charlaban, un mensajero llego diciendo que el Sexto buscaba a Nara Shikamaru y a Sabaku no Temari, los tres shinobi se miraron entre si y decidieron pagar su comida y atender el llamado, posiblemente se trataba de una misión de la embajada y los precisaba a ellos dos juntos, pero en vista de que Temari no se encontraba disponible bien podían acompañarlo sus amigos.
Cuando llegaron a la torre Hokage notaron que había guardias de Suna en la entrada, Shikamaru se alarmo al verlos y apresuro sus pasos a la oficina principal; al llegar con Kakashi vio que Gaara y Kankuro estaban ahí.
– ¡Cuñado! – Exclamo Kankuro – pero que milagro que no andas por ahí dormido – Shikamaru hizo muecas por el comentario y se acercó a saludar al Kazekage
– Bienvenido, Kazekage-sama – Shikamaru hizo una reverencia para después preguntar – ¿Que lo trae por aquí?
Gaara suspiro y se acercó a él para tenderle la mano – No me trates con formalismo, somos familia – Shikamaru susurro "Mendokusai" y le acepto la mano.
Choji y Sai trataban de no reírse de la cara de su amigo, pero fue Kankuro que soltó la carcajada y le pego una palmada en la espalda – Tranquilo, hemos venido porque hay una reunión de Kages y necesitamos a mi hermana
– Pensé que tenía un tiempo libre para, ya sabes, la boda y todo eso – no quería aceptarlo pero le molestaba saber que ahora iba a pasar menos tiempo con su novia
– Bueno Shikamaru – interrumpió Kakashi – de hecho tu también tienes que acompañarme
– ¿Quiere que vaya como su guardia?
– No, tienes que ir como embajador – shikamaru se sintió más aliviado, podía disfrutar a su novia durante el viaje, aunque eso incluyera a sus cuñados – por cierto Choji y Sai, ya que están aquí ustedes serán mi guardia – los dos shinobi solo asintieron
– Shikamaru – lo llamo Kankuro – podrías llevarnos al hostal donde se aloja Temari
…
Los vestidos de las damas de honor ya estaban encargados, ahora querían checar el vestido de la novia pero Temari no quería que la vieran todas sus ¿amigas?, y no es que no quisiera su opinión, solo que en ese momento no se sentía mentalmente preparada.
– yo creo que el vestido lo dejamos para la siguiente ocasión – dijo la princesa de Suna – ya es tarde llevamos ocho horas fuera y ya estoy cansada, además Matsuri, Sari y Maki no han descansado desde que llegaron.
– No se preocupe por nosotras Temari-sama – interrumpió Sari – si no vemos ahora el vestido, ya no vamos a tener oportunidad
– Eso es cierto – tercio Maki – recuerda que el Kazekage nos dio un permiso especial – a Temari le tildaba la vena de la frente, en vez de que la ayudaran, más la hundían; por suerte su suegra se dio cuenta de su incomodidad y decidió ayudarla.
– Chicas la verdad yo también me siento cansada – mintió – además todavía hay tiempo, y por Gaara-kun no se preocupen que yo le pediré permiso por ustedes. Las tres kunoichis de Suna no quisieron contradecir a la futura suegra de su princesa y no tuvieron más remedio que aceptar.
Hekima se despidió de todas y tomo un camino diferente, de hecho Sakura y Hinata también se querían ir por otro camino, pero Yoshino las invito a cenar y les dio pena rechazar la oferta, así que todas juntas emprendieron el camino hacia la residencia Nara.
…
– Aún no puedo creer que Temari se esté quedando bajo el mismo techo que tu Nara – se quejó Kankuro – ¿y tú Gaara, no vas a decirle nada?
– Él ya nos dio su palabra – respondió con tranquilidad – no creo que no sea un hombre de honor – Shikamaru solo sonrió más a fuerza que de ganas, si supieran que ha estado a punto de mandar la promesa al diablo y tomar a su mujer como es debido, ya lo hubieran matado.
Antes de que llegaran a la casa, habían pasado a comer ramen por antojo de Gaara y es que desde que lo probo antes de la boda de Naruto, cada que estaba de visita en Konoha pedía comer en ichiraku.
Cuando llegaron a la casa de los Nara, vieron que todas las luces de la planta baja estaban encendidas y había música demasiado fuerte, se escuchaban risas y gritos de mujeres. Shikamaru abrió lentamente la puerta y dijo tranquilamente "estoy en casa" pero nadie le contesto, por el contrario escucho más ruido, volteo a ver a sus cuñados y ambos estaban con el ceño fruncido.
Los tres se encaminaron a la sala principal y lo que vieron les dejo los ojos de platos; Temari, Ino y Maki, estaban bailando sobre la mesa y en vez de traer su ropa de siempre, estaban vestidas con un short y una playera de tiras muy pegada, y no solo ellas, Sakura, Hinata, Matsuri y Maki; estaban vestidas igual ¿De dónde carajos habían sacado eso?
Gaara estaba avergonzado por ver el comportamiento de su hermana, pero también porque no se había dado cuenta de que su alumna ya tenía cuerpo de mujer y eso lo hizo tragar en seco. Por su parte Kankuro estaba ardiendo en coraje, ¿ese era el comportamiento de su hermana cuando estaba en esta casa? Si seguía así, terminaría siendo una bailarina exótica; mientras tanto Shikamaru recorrió con la mirada el cuerpo de su novia como diez veces, y es que esa diminuta ropa le quedaba como anillo al dedo, dejaba ver toda la sensualidad curvilínea que tenía y eso lo volvía loco; trato de concentrarse y poner orden, pero cuando intentó quitar la música su madre lo detuvo.
– Ni se te ocurra –dijo con voz fría – las damas estamos de fiesta – él la miro atónito, su madre estaba borracha y si ella lo estaba, significaba que las demás también.
– ¡Mi amor! – grito temari y se colgó de su cuello.
– ¡¿Mi amor?! – dijeron los tres al mismo tiempo, Temari no era de las que demostraban su afecto en público y ni hablar de ser melosa, los tres sabían que no le gustaba ese comportamiento, pero ahí estaba, borracha y cursi:
– ¡Gaara y Kankuro! – Temari se soltó de su novio para abalanzarse en sus hermanos – ya los extraño – Shikamaru negó con la cabeza y se dirijo a la cocina para poder traerle un vaso con agua y llamar a Naruto y a Sai
…
Ya entrada la madrugada, las chicas empezaban a sentir los estragos del alcohol, la madre de Shikamaru se había llevado a su habitación a Sari y a Matsuri ya que las pobres ya no se podían ni sostener, con ayuda de Kankuro y de Gaara, las acomodaron en la cama de la matriarca.
Por su parte Naruto había convencido a su esposa de irse a su casa, el mismo le puso un pantalón y su sudadera, ya que no permitiría que su esposa fuera por la aldea con semejante ropa; ahora las únicas que quedaban riendo y bailando eran Temari, Ino, Sakura y Maki.
Kankuro entro a la sala de estar y se acercó a Shikamaru – Tu madre ya se recostó con las niñas de mi aldea y Gaara se fue al cuarto que nos asignaste – Kankuro dudo en proseguir - … Ahm, bueno lo que pasa es que me siento cansado y…
– Claro, ve y descansa – dijo ahogando un bostezo
– ¿Estás seguro?
– Si, entre Sai y yo podemos encargarnos de esto – Kankuro salió rumbo a la habitación y dejo todo en manos de su cuñado.
Alrededor de las tres de la mañana, las chicas habían pasado de la alegría y la euforia al llanto, ahora solo quedaban Temari e Ino, pues sus compañeras de juerga estaban dormidas en el sillón abrazadas.
– No puedo creer que te cases antes que yo – dijo Ino gimoteando – hasta el idiota de Shikamaru se puso las pilas
– oye, aquí estoy
– Sai no me ama lo suficiente para dar ese paso – Sai solo sonreía y le sobaba la espalda a su novia – Solo me ha de querer por el sexo – Temari soltó una carcajada y negó con la cabeza
– Al menos te desea – dijo mirando a Shikamaru, Ino comenzó a reírse como loca y se acercó a Temari
– Ya te dije que es un idiota – de pronto Ino tomo a Temari por el cuello y se fue acercando a su rostro lentamente – pero eso podemos resolverlo – Ino beso a Temari y esta le siguió el juego respondiendo con un beso más apasionado.
Shikamaru y Sai se quedaron pasmados ante la acción de las rubias, en ningún momento pudieron preverlo y lo peor de todo era que sus cuerpos no respondían para detenerlas, al contrario esa escena les parecía excitante, Sai tomo del brazo a Shikamaru y se acercó para susurrarle "te lo dije"
Cuatro meses y solo esto logre =( bueno espero que este capítulo les haya gustado, quiero darle un pequeño giro a la historia porque a mi parecer estaba resultando monótona; gracias a todos los que me dejaron un review, fiorelaa91, ANABELITA N, naratemari1688, Diana Nara, SangoSarait, Shirae, Karma3985, Arikina y Karinits-san, sus comentarios hacen mi día.
Nos leemos
