Hola chicas ¿Cómo están? Bueno, quiero disculparme con ustedes por tardar tanto en publicar el sexto capi u.u. Lo que pasa es que se me pasó la fecha para reinscribirme a la uni & mis padres me obligaron a buscar un trabajo… & lo encontré jaja. Me requieren desde la mañana hasta en la noche; debido a eso intentaré actualizar los domingos que es mi día libre, ok? Muchas gracias por leer y darme apoyo por medio de sus reviews, las quiero! n_n

*Chiibi2010

*mitsuki minami-chan

*temanalumi-chan

*nura jenova

*Hiltory Chan

*FATUA

Los personajes de Bleach pertenecen a Tite Kubo.

"The night I laid my eyes on you felt everyting around me move.

Got nervous when you looked my way, but you knew all the words to say.

Then your love slowly moved right in; all this time, oh my love, where you've been?"

...

Capítulo 6:

Closer


El sol del la mañana invadía todo el apartamento, haciendo relucir cada rincón en él. Orihime se levantó de la cama animada, miró el reloj en la pared, eran las nueve con ocho minutos. Se talló los ojos y fue al baño, el cual no había visto aún.

¡Guau! Pero qué lindo baño, sin duda es el sueño de toda chica, pensó Orihime. Caminó un poco más hasta llegar al espejo, se acercó a él; enseñó los dientes, sonrió, gesticuló un beso, hizo muecas. Se gustaba. Aquel día sin duda, podría conquistar a cualquier hombre. Pero ¿para qué? Ya lo había decidido, no me entregaré a nadie más. Algún día llegará el indicado, pero ahora no, se dijo a sí misma.

El baño estaba tapizado de mosaicos color blanco con algunos matices en marfil, a la izquierda de la puerta estaba un espejo que ocupaba toda la pared, debajo de éste, un lavabo con una tarja bastante grande, también. A la derecha de la puerta se encontraba un espejo de cuerpo completo pegado a la pared y debajo de él, una báscula. Al fondo a la derecha se encontraba la ducha cubierta una cortina color marrón y a un lado el water.

La chica abrió la llave del agua caliente, se despojó de su pijama y entró a la ducha. Tarareaba mientras daba un masaje a su cabello cubierto por la espuma del shampoo.

Al poco rato la chica ya estaba lista, se había vestido y arreglado para salir a pedir trabajo. Volvió a mirarse al espejo mientras cepillaba su larga melena pelirroja y la peinaba amarrándola detrás de su cabeza en una coleta. Llevaba una sombra de ojos clara; que resaltaba sus grises ojos y su blanca piel, también se aplicó un poco de rimmel haciendo lucir mucho más largas sus pestañas, un rubor color durazno que acentuaba sus pómulos y como toque final, un gloss color rosa pálido.

Salió del baño hacia la habitación. Traía puesta una blusa blanca de manga larga y botones al frente; abajo, una falda negra un tanto ajustada, que empezaba justo debajo de su ombligo y terminaba al llegar a su rodilla. Calzaba unos zapatos de tacón negros clásicos.

Ahora tenía que ir a ver a Nel, tal vez ya habría despertado. Tomó su móvil del pequeño buró que estaba a un lado de la cama y en ese instante recordó haberle prometido a Tatsuki que llamaría al llegar a su destino, así que abrió el pequeño aparato rosa y tecleó en él el número de su amiga. Lo puso enseguida en su oreja mientras esperaba unos segundos.

– ¿Hola? – se escuchó la voz al otro lado del teléfono.

– ¡Tats! ¿Cómo estás? – preguntó alegre Orihime al escuchar a su amiga.

– ¡Hime! Bien, ¿Tú cómo estás? ¿En dónde estás? Estoy preocupada por ti, tonta. – reprendió la chica.

– No, no te preocupes, amiga; estoy muy bien. Estoy en Nueva York ¿Puedes creerlo? –confesó la pelirroja emocionada mientras se sentaba en la cama.

– ¡Mentirosa! No puedo creerte. –gruñó Tatsuki.

– ¡En verdad! Tendré que enviarte algunas fotos para que me creas. –propuso Orihime.

– ¡Vale! Promételo porque aún no puedo creer que estés allá, estás loca, Hime. –dijo a su amiga.

– Pero sólo un poco, – rió la chica –Tats, debo irme. Voy a ir a buscar trabajo, te llamaré luego, ¿ok? – prometió a su amiga.

– Mmm… bueno, vale. Cuídate mucho, por favor… y mucha suerte. –se despidió la chica.

– Gracias, igualmente, amiga. Bye bye. – dijo al tiempo que cerraba el móvil y se levantaba de la cama.

La chica salió de la habitación caminando hacia el pasillo, al llegar a la sala no encontró a Nel dónde la había dejado. ¿Dónde está? ¿Habría ido al trabajo? Orihime caminó unos cuantos pasos más hasta llegar a la cocina, dónde encontró dos tostadas, fruta en un pequeño bowl y un vaso de jugo de naranja; junto al desayuno estaba una nota en un papel de color pegada a la mesa que decía:

"Te dejo el desayuno, chica. Si te quedas con hambre, puedes buscar algo en la nevera. También te dejo el periódico, tal vez encuentres un buen trabajo anunciado por ahí. Yo volveré alrededor de las 2 de la tarde. XOXO. Nel."

La pelirroja volteó a su derecha y ahí estaba el periódico, se estiró para alcanzarlo y lo hojeó para encontrar la sección de trabajos mientras empezaba a comer su desayuno. Algunos le parecieron atractivos; secretaria, asistente de editor, hostess de un restaurante, entre otros; los cuales marcó con un bolígrafo, pero había un detalle… todos pedían solicitud de empleo elaborada, así que fue por su laptop, la encendió y buscó: "formatos de solicitud de empelo".

El buscador arrojó varios sitios, la chica encontró uno y procedió a llenar a solicitud. Ahora el problema era imprimir. Orihime se levantó de la silla y caminó hacia la sala, no encontró nada. Nel debía tener una impresora, era mestra, pensó la chica mientras revisaba la casa sin éxito. Nada. Caminó por el pasillo y entró a la recámara de Nel, encontrando ahí un escritorio con una computadora y la impresora. La de ojos grises sonrió triunfante. Corrió a la cocina por su portátil y regresó al cuarto de su compañera. Después de unos minutos pudo imprimir cinco juegos de solicitudes.

Bien, vámonos.

La chica tomó el elevador y bajó hasta el primer piso, donde se encontraba la entrada principal del edificio. Nunca había entrado o salido por ahí, siempre había llegado por el estacionamiento. Al salir del ascensor, la joven caminó hacia la puerta, cuando se percató de que en la recepción había un joven que parecía ser quien cuidaba del edificio; estaba detrás de un escritorio con un ordenador, a un lado de la entrada principal.

Tenía el cabello negro, peinado por el medio, que caía hacia atrás de su cabeza, piel blanca y ojos grises. Orihime salió por la puerta con prisa, lo único que pudo hacer fue gritar un Buenos Días al joven que miraba hacia el monitor concentrado en alguna cosa que hiciera.

La pelirroja salió a la calle mirando todos los edificios que había alrededor de ese lugar, al parecer vivían en una zona bastante transitada. Miró a una nota que tenía entre sus manos, la cual tenía escritos los puestos vacantes y las direcciones de cada uno.

Claramente, la chica no tenía idea a dónde ir, no conocía la cuidad y no tenía un inglés fluido. Por lo que, después de meditarlo un par de veces, tuvo que acercarse la primera persona que viera para averiguar por dónde debía ir. Vio pasar a un joven que caminaba entre la multitud con prisa, la pelirroja se acercó y dijo:

– Excuse me… ahmm… yo… – musitó nerviosa– want to… saber… where this edificio… is… – trató de explicar mientras mostraba el papel con la dirección al joven, señalando la primera dirección.

El joven la miró como si fuera un bicho raro, frunció el ceño y la miró de nuevo extrañamente.

– You wanna go to this place? –preguntó a la chica mientras señalaba la nota con su dedo índice.

– Eh… yes! –exclamó la joven con una sonrisa en su rostro.

– Gimme – dijo el chico mientras tomaba la nota en su mano y con la otra sacaba un bolígrafo del pequeño bolsillo en su camisa blanca. Comenzó a escribir algo.

La chica trataba de ver lo que el chico escribía en su nota, pero la mano del joven y su altura no dejaban que ella viera.

– There you go – dijo el joven mientras le extendía la nota con nuevas anotaciones a la pelirroja. La cual lo miraba a él con sorpresa esta vez.

– Ahh… – musitó la pelirroja al tiempo que miraba la nota, que en la parte posterior tenía dibujado un pequeño mapa señalando perfectamente cómo llegar a cada lugar desde el punto dónde estaban tratando de comunicarse. –Thank you so much! – agradeció la pelirroja con una sonrisa al muchacho que miraba su reloj y gruñía con palabras altisonantes en inglés.

– I got to go, kid. Later – se despidió el hombre de cabello negro, amplia boca, delgado, muy alto y con un extraño parche en un ojo; el cual se alejaba con paso apresurado perdiéndose entre la multitud.

Orihime se quedó parada un momento, pensando; cuando regresó a la realidad. Miró el papel y se decidió a ir al primer lugar señalado en el pequeño mapa. No tardó mucho en llegar, era un edificio enorme cubierto por espejos.

Al entrar, la pelirroja sintió un poco de miedo; no sabía si la entrevistarían, o tendría que explicar algo en inglés, sabía muy pocas cosas; sólo las básicas para sobrevivir. No iba a tener idea de qué le preguntarían, en caso de tener una entrevista, y mucho menos qué contestar. Todo eso estaba empezando a darle miedo, pero aún así caminó hacia un escritorio en donde habían varias mujeres atendiendo a toda la gente que entraba en el edificio.

La no tan amable señorita le preguntó en un tono demandante qué era lo que deseaba, a lo cual, respondió la pelirroja, con muy poca fluidez, que quería saber dónde o con quién podía informarse sobre el empleo de secretaria en oficina. La mujer le respondió que podía dejar con ella su solicitud de empleo, que le llamarían en algunos días si es que la consideraban competente y arreglarían una entrevista.

Orihime salió aliviada de aquel lugar. ¡Qué suerte! Por lo menos tendría unos días para ensayar sus habilidades del lenguaje con Nel y no verse tan mal en caso de que la llamaran para entrevistarla.

Decidió entonces la chica ir al segundo posible empleo: un restaurante. Miró su pequeño mapa y se dirigió hacia el mencionado lugar. Al llegar, pudo ver que era un restaurante muy grande, con unas mesas fuera. La pelirroja entró al lugar y preguntó a una mesera por el empleo, la cual la llevó con una mujer mayor que se encontraba detrás de una barra, contando dinero. La chica, de nuevo, se presentó con dificultad, lo que hizo que la mujer hiciera algunas muecas al recibir su solicitud. Todo eso estaba comenzando a desanimarla. De todos modos, sólo quedaba un lugar por visitar, por fin, el último.

Tercer posible empleo: Asistente de editor. La chica, quien estaba en la acerca a unos pasos del restaurante, dio un enorme suspiro mientras veía la nota donde el extraño chico alto había escrito anteriormente, levantó la cabeza y caminó hacia aquel lugar, tratando de pensar positivamente.

Al llegar, la joven se sorprendió bastante. No era un edificio enorme, de hecho, era modesto y pequeño. Comparado con los rascacielos de mil pisos que había visto hace unas horas; éste sólo tenía 4 pisos. La chica entró al edificio y se dirigió hacia el tercer piso, dónde debía ir para llevar su solicitud. Al llegar, caminó hacia una puerta de cristal, no tan grande, dónde se encontró a un hombre bastante atractivo, llevaba un traje gris, camisa blanca y corbata roja. Sus ojos eran castaños, su piel blanca y era muy alto; su cabello era castaño también, lo llevaba peinado hacia atrás, con un mechón que caía a un costado de su cara.

– Good morning… – habló el hombre con un tono amable a la joven que salía del ascensor.

– Good morning, sir… Uhm… Excuse me, I came here because… I wanted to know if…

– Ah, you mean the job? – completó el amable castaño mientras miraba las manos de la chica que sostenían algunos documentos.

– Yes! The job… – rió la pelirroja mientras se rascaba la cabeza en señal de nerviosismo.

– Of course. Follow me, please. – dijo el hombre mientras abría la puerta de cristal y le daba el paso a la chica.

La pelirroja entró hacia lo que parecían oficinas, bastante tranquilas, por cierto. Había varios escritorios, con gente trabajando en los ordenadores. En las paredes había fotografías de paisajes, personas, hasta de animales. El hombre caminó por un pasillo hasta llegar al fondo del piso, en dónde se encontraba su oficina, al parecer él era el jefe del lugar.

Volvió a cederle el paso a la joven y le pidió que tomara asiento, mientras caminaba alrededor de su escritorio, abría una silla y se sentaba en ella. Cruzó una de sus piernas.

– My name is Sousuke Aizen, I'm the manager of this company, what we do here is, basically, greeting cards. So, the job is for you to be my assistant. To plan my dates, the meetings or anything else. What do you think? Are you interested?

(Mi nombre es Sousuke Aizen, soy el gerente the esta empresa, lo que hacemos aquí, básicamente, son tarjetas de felicitación. El trabajo para ti, es ser mi asistente. Planear citas, reuniones o cualquier otra cosa. ¿Qué te parece? ¿Te interesa?)

– Ahmm… That's very… interesting! And yes, I would be… uhm… happy to work here. – contestó la pelirroja sonriente, al parecer había entendido lo que el jefe le decía, parecía un trabajo fácil.

– Good! What's your name? – preguntó el hombre inclinándose hacia adelante y apoyando sus codos en el escritorio.

– Ahmm… I'm Inoue Orihime. – contestó la chica.

– Orihime, nice too meet you. Did you bring your application? – preguntó de nuevo el hombre.

– Oh, yes. Here it is. – dijo la pelirroja mientras ponía su solicitud en el escritorio.

– Great. I'm calling you on this week, ok? I'll tell you when you can start and all the details. – dijo el apuesto hombre mientras se levantaba del escritorio.

– Oh, ok. – musitó la pelirroja mientras se levantaba también, parecía que el hombre tenía prisa, aunque era muy amable.

– I'll call you later. Have a nice day. – se despidió el hombre con una sonrisa mientras se alejaba de la puerta caminando hacia otra oficina.

La chica se quedó parada en la oficina de Sousuke tratando de asimilar lo que pasó. Parecía que tenía el trabajo. ¿Eso fue una entrevista? Había sido mucho más fácil de lo que pensó. La chica volvió en sí cuando miró el reloj de pared en el cuarto. Eran las 3 de la tarde.

Contenta, la chica salió por el pasillo, cruzó la puerta de cristal y entró al ascensor. Estaba ansiosa por regresar a casa y contarle a Nel todo lo que había pasado; a pesar de haber tenido una mañana no tan alentadora. Cuando salió del ascensor, se dirigió hacia la salida del edificio con emoción y fue hacia la acera. Caminó a la esquina de la calle, miró su pequeño mapa y regresó a casa tarareando quién sabe qué canción.

– ¿De verdad? ¿Y qué le dijiste?

– Pues, que sí me interesaba.

– Wow, no puedo creerlo. Pero ahora debemos mejorar tu inglés, chica. No puedes trabajar sin saber hablarlo.

– Lo sé, Nel; pero aún tengo unos días para practicar, pero… ¿tú me vas a ayudar verdad? – susurró la pelirroja mirando suplicante a su amiga quien se servía un poco de agua.

– Mmm… no lo sé, chica. No estoy segura. Me quitaste mi taxi ¿Recuerdas? – contestó en tono burlón la chica de cabello azul.

– ¡Qué mala eres! ¿No me vas a ayudar? – expresó con voz chillona la pelirroja.

– Es broma, chica. Claro que te ayudaré... – rió Nel – pero tienes que retribuirme con algo ¿no crees? – musitó la chica mientras levantaba una ceja mirando a Orihime.

– ¿Cómo qué? – preguntó perpleja la de ojos grises.

– Mmm… no sé. Tal vez podrías presentarme al guapo ése que nos encontramos en el restaurante… – susurró sugerente Nel, mientras se paseaba por la cocina con un dedo en la barbilla.

– ¡¿A Ulquiorra? – gritó abriendo los ojos Orihime.

– ¿Así se llama? ¡Dios! Vaya nombre, pero no estoy segura… es el alto que me sostuvo en sus fuertes brazos. – dijo Nel, mirando hacia arriba y abrazándose a ella misma.

– ¡Ah! – exclamó aliviada Orihime. – Grimmjow, quieres decir.

– ¡Sí, ése! – suspiró la chica mientras se recargaba en una de las sillas de la cocina.

– Oye… entonces, eso quiere decir que ¿estabas conciente aquella noche? – miró Orihime a Nel entrecerrando los ojos.

– Eh… ¡NO! Cómo iba a estar despierta, chica. ¡Por Dios! – se excusó Nel, nerviosa.

– Mentirosa, entonces ¿cómo recuerdas a Grimmjow? – se levantó Orihime a dejar un vaso en el lavabo.

– Ahh… pues… verás, tengo recuerdos borrosos de aquella noche, chica. – volvió a excusarse Nel.

Orihime miró divertida a Nel por unos instantes.

– No te creo nada, chica. – respondió en tono burlón la pelirroja soltando una risa. – Pero está bien, te lo presentaré. En verdad necesito practicar inglés.

– ¡Bien! ¡Ésa voz me agrada! ¿Cuándo será eso? – gritó la chica emocionada.

– Mmm… primero tendrás que enseñarme algo – negoció Orihime.

– ¡Vale! Podemos empezar de una vez.

...

¿Qué les ha parecido? Ha estado no tan interesante por ahora, pero con el nuevo trabajo de Orihime pasarán muchas cosas donde se encontraran Ulqui y ella... así que no desesperen, prometo traer algo más de acción, sólo no quiero caer en Ooc o así; pero en fin, espero les guste & gracias de nuevo por su apoyo. Si estás leyendo esto agradecería que dejaras tu opinión en forma de Review, es muy importante para mí. Gracias!