Este capítulo se basa en la canción homónima de Adele y tiene un significado muy especial. La entrega de este capítulo debió ser hecha el día 13, pero por cuestiones creativas no pude terminar entonces, así que se los traigo hoy 15 y espero haya valido la pena.

Hace tres años, un día 13 de julio, no me habría imaginado que estaría dedicando este capítulo, es más, aún no sabía de la existencia de Shingeki no Kyojin ni que la persona a quien lo dedico sería quien me haría obsesionarme con esta saga.

Gracias por darme las mejores cosas de mi vida.

Para NK.

Skyfall

This is the end
Hold your breath and count to ten
Feel the earth move and then
Hear my heart burst again

Escuchaba mi propia sangre latir en mis oídos. Todo pasaba tan rápidamente que me era imposible contabilizar bajas o pensar en nada. Intensas punzadas en el vientre me mantenían por raro que suene, concentrada. Maté sin pensar a tres titanes frente a mí mientras que vi irse al resto sin matar ni comer a un solo humano. Únicamente habían muerto aquellos que estaban en el camino de los titanes en su misteriosa desaparición, tan misteriosa como su misma aparición. El humo y el hedor que desprendían eran indescriptibles.

Tenía el rostro cubierto de sudor y desesperadamente tuve que inclinarme.

Una vez más vomité en el suelo árido.

For this is the end
I've drowned and dreamt this moment
So overdue I owe them
Swept away, I'm stolen

La mano fresca de Levi me sacó de mi estupor. Asombrada, con las punzadas del vientre cada vez más intensas, lo miré y me sorprendió de pronto que estuviese allí. Su semblante imperturbable. Su cabello negro moviéndose ligeramente con el viento. Su aroma demasiado limpio para ser cierto.

- Es verdad, Cuatro Ojos, está allí.

- ¿Qué está allí?

- Tienes algo allí – y apuntó con su dedo ligeramente a mi vientre. Parecía tratar de convencerse y al mismo tiempo de que yo siguiera negándolo. Pero no lo hice. No había que negar nada.

- ¿Pudiste encontrar a tu esposa? – dije y en ese instante, aquel rostro se perturbó por una fracción de segundo, pero estaba allí también. Ese mismo rostro que cambió ligeramente en medio de la persecución a campo abierto donde hubo que deshacerse de los cuerpos de su escuadrón.

- Lo hice. Está muerta.

Sin querer, mi cuerpo tembló. Tomé una bocanada de aire antes de intentar incorporarme, pero Levi me sostuvo para que no tuviera que hacerlo.

Let the sky fall
When it crumbles
We will stand tall
Face it all together…

- Levi, yo…

- No tienes que lamentarlo. Era una buena mujer . Su vida iba a ser terrible y ella no quería tener un hijo.

- Pero… Entonces…

- Entonces tenemos que reunirnos con Erwin y reincorporarnos a la vida militar… Bien, no sé qué piense él de que combatas pero…

- Levi, está bien si… Cumples alguna especie de duelo por tu esposa – Balbuceaba. No tenía idea de qué decir.

- Tenía unos dos meses de conocerla, Hanji. Ella era amable y no merecía morir. Pero no me sentaré a lloriquear ni a lamentarlo. No hay tiempo. ¿Te sientes bien?

- Yo… No – Y me senté apoyada en la torre.

- Te revisarán. Ahora, hay que irnos – y me tendió la mano para ayudarme a incorporarme.

Su cravat estaba impecable, pero en su saco, había manchas de humedad.

Let the sky fall
When it crumbles
We will stand tall
Face it all together
At skyfall
That skyfall

Erwin estaba realmente ocupado, movilizando al cuerpo de emergencia del pueblo y tomó la Academia de Shiganshina para tal fin. Cuando llegamos allí, sin saber que él estaba allí y nos vio juntos, parecía impresionado.

- ¿Cómo supieron que estábamos aquí?

- No lo sabíamos, estamos buscando al esposo de Hanji – no había el menor rastro de sorna en su voz.

- No está aquí. No había nadie aquí pero sí había gran desorden en todos lados. No tuvieron tiempo de evacuar. De haberse retirado la gente de las calles, no habría un solo muerto – Y Erwin se acercó ligeramente besándome la mejilla – Necesito que comiences de nuevo con tus investigaciones. El presupuesto como sabes, siempre es bajo para esta parte de la batalla, pero confío en que el matrimonio te haya hecho una mujer más sabia – Me miró más detenidamente y notó dos cosas. Ninguna le gustó. Su entrecejo se frunció.

- ¿Estás esperando, Hanji?

La pregunta me incomodó y reí como antes, tratando de ocultarlo. Sus ojos y su expresión confirmaron que no creía en la poca importancia que mi risa parecía desprender sobre el asunto.

- ¿Por qué dices esas cosas? Por supuesto que no.

- No trates de engañarme. Estás muy pálida. Y veo tu vientre.

- Oye, soy vieja, la carne se afloja.

- No se afloja en una mujer delgada y atlética, que hace ejercicio con constancia y dedicación. Levi – y se dirigió entonces a él - ¿La dejaste luchar?

- Lo anciano que eres no te ha hecho más sabio, Erwin – dijo fastidiado - ¿Crees que de ser por mí la habría dejado luchar? No hay tiempo para preocuparse de estupideces, si tienes que salvar tu vida, la salvas y no importa. Había que hacerlo y Hanji se puso el equipo y salió dispuesta a hacerlo. Esta loca no ha cambiado nada.

Erwin me miró de nuevo.

- Dudo que haya de qué preocuparse ahora. Al parecer eran pocos titanes y no devoraron ni atacaron a nadie mientras se iban. Por eso, Hanji – y se dirigió a mí de nuevo – necesito que te revisen, te necesito aquí.

Asentí. Me removí el equipo bajo la mirada severa de ambos hombres y me acerqué a uno de los doctores. Su cabeza me pareció conocida, tenía cabello castaño, era alto y atlético.

- Doctor, necesito que me reconozca, por favor – Era Eren y no pude por menos de sorprenderme - ¡Eren! ¿Eres tú? – Yo no sabía con quien compararlo, pero según Armin, Eren era la viva imagen del doctor Grisha, su padre, y en verdad a mí me pareció lo más maduro y al mismo tiempo lo más bien parecido que podía ser un muchacho como él.

- Comandante Hanji, ¿Todo está bien con usted? ¿Está herida? – dijo solícito sin contestar a mis preguntas, pues me observaba buscando sangre.

- Estoy bien. Pero sabes que Erwin es un tipo precavido y Levi prefiere tener reservas siempre, así que me han obligado a que me acerque a ti para que certifiques si puedo pelear o no.

- En su estado, Comandante, yo no recomendaría que lo hiciera - ¡Demonios! ¿Acaso era tan obvio?

- ¿En qué estado?

- Usted está en gravidez, Comandante, sabe que no puedo certificarlo así. ¿Ha tenido alguna molestia además de nauseas y vómito? – Tuve que reconocer que Eren era demasiado bueno en su trabajo.

- He… Experimentado… Algunos dolores extraños en el vientre. Se irradiant ligeramente a la espalda y no me permiten mover las piernas.

- ¿Ha tenido temblores?

- Sí – Admití ya con cierta vergüenza.

- Necesito llevarla al consultorio, tendré que revisar más a fondo – Miré alrededor y descubrí ocupados a Erwin y Levi organizando a los pocos soldados de que podían disponer para las labores de rescate y reconocimiento y seguí con recelo a Eren.

- Dime la verdad, Eren – dije entrando a un espacio limpio y separado por una cortinilla - ¿Crees que es serio, no?

- Está teniendo un aborto – Mocoso tonto, no tenía el más mínimo tacto.

- ¿Me preguntas por temblores porque… El… Producto ya no está con vida y tengo una infección, no es así?

- Es así, Comandante. Debo practicarle un legrado de inmediato. ¿Su esposo está aquí?

- Ya no tengo esposo, Eren, yo lo… Autorizo. ¿Dolerá mucho?

- Sentirá muchas molestias y deberá usar compresas por unos días, pero estará bien y se repondrá sin problemas. Por favor, acuéstese. Le suministraré algunos antibióticos y con eso debería remitir la infección. La dejaré sola para que pueda retirarse su ropa y se ponga esta bata – dijo señalando una bata blanca que dejó sobre la camilla – Sentirá mucho dolor y me disculpo de antemano por ello, pero no puedo administrarle medicamentos para ello o perdería su estado de alerta, lo que puede dañarle o incluso causarle la muerte. Volveré, practicaré el procedimiento y podré entonces certificarla. Necesitará unos dos o tres días para descansar y luego puede continuar con su vida normal.

Una vida normal. Escupo sobre esa supuesta vida normal.

¡Qué curioso era no saber que se llevaba un hijo y qué triste no sentir casi nada por perderlo sin siquiera haber sabido de su existencia ni haberlo conocido!

El pensamiento fue conciso y rápido.

Cuando Eren volvió, yo tenía las rodillas dobladas, acostada en la camilla mirando al techo de color crema y sólo asentí cuando preguntó si estaba lista.

Mis manos se aferraron a la camilla y mis ojos se concentraron en el color crema del techo, que, liso, constituiría mi única distracción en tan doloroso e incomprensible momento.

Definitivamente era mejor que concentrarse en el pensamiento de que había perdido todo.

Skyfall is where we start
A thousand miles and poles apart
Where worlds collide and days are dark
You may have my number, you can take my name
But you'll never have my heart

Mientras mis ojos permanecían fijos en la inmensidad del limitado techo de esa habitación, sin emitir sonido, soportando un punzante y ardiente dolor, de pronto mi pensamiento se concentró en algo más.

Alguien más.

Levi.

También lo perdió todo.

Una vez más, volvíamos al comienzo. Al momento en que llegó al Cuerpo de Reconocimiento con Farlan Church e Isabel Magnolia y me dirigía miradas terriblemente cansinas y fastidiadas mientras añoraba que me largase y yo hablaba rápidamente de cuan fascinante me parecía su perfección para matar titanes sin nunca haber visto uno antes.

Había pasado tanto tiempo de eso y yo no podia quitar mis ojos de él. Simplemente no sabía cómo. No sabía tampoco como había llegado a ese punto. No sabía cómo pasamos de sus miradas odiosas a sentarnos juntos a beber en la soledad del comedor de la tropa por la madrugada.

No sabía cómo había llegado al punto de necesitar beber té negro en vez de café porque eso implicaba pasar tiempo en su compañía, por extraño que le pareciera a todo el mundo.

Kuschel, Farlan, Isabel, Petra, Gunther, Auruo, Erd… Y ahora Layla.

¿Cuánto tiene que sufrir un hombre para perder su alma?

Yo misma había sufrido pérdidas, es cierto. Pero ninguna me había quebrado hasta ese momento. Ninguna había roto todas mis barreras.

No.

Si hubo una.

Cuando los titanes desaparecieron y él con ellos, me quebré. Tal vez no tan escandalosa y obviamente como él lo hizo cuando murieron Isabel y Farlan. Pero ¿Qué se yo?

La mente de otra persona siempre es tan lejana como las estrellas.

Let the sky fall (let the sky fall)
When it crumbles (when it crumbles)
We will stand tall (we will stand tall)
Face it all together

Salí ajustándome la ropa y ambos me miraron atentos. Erwin de inmediato alcanzó una silla. Levi se limitó a mirarme sin expresión.

- ¿Y bien? ¿Qué te ha dicho Eren?

- Dice que necesito tres días de descanso antes de luchar si hace falta.

- ¿Está todo bien, Cuatro Ojos? – Levi parecía alarmado.

- Todo bien. Estoy algo anémica, es todo. Les dije que no estaba esperando nada.

Levi me miró fijamente. Supe de inmediato que no estaba convencido, pero no dijo nada.

- No creo que haga falta entonces que luches por ahora, Hanji – dijo Erwin más aliviado. ¿Crees poder quedarte aquí? Lo tomaremos como cuartel por ahora.

- Me quedaré aquí, por supuesto. Igual es mejor que no estemos moviéndonos de sitio a menos que haga falta.

- Pero tu esposo está aún contigo y tienes una casa y una familia a quien volver.

- Estás muy desinformado, Comandante. Me quedaré aquí. ¿Ya tienes soldados para usar en mi investigación?

- Estoy en ello. Descansa, en verdad necesito que permanezcas en este equipo.

- Claro que sí, no tienes a nadie mejor que yo – y reí.

Levi sólo me miraba con desconfianza.

Let the sky fall (let the sky fall)
When it crumbles (when it crumbles)
We will stand tall (we will stand tall)
Face it all together
At skyfall

Esa noche nadie durmió. Y aunque lo intenté, me sentía muy obligada a ayudar. Me levanté de la cama y me volví a calzar las botas. La luz de la luna atravesaba los cristales y no encendí ninguna vela ni luz. Me limité a salir de la habitación y al llegar al área donde se atendía a los heridos, vi que Levi estaba sentado, sin hacer nada, en una de las mesas, con una botella enfrente y nuevamente un vaso.

¿Se había transformado en un alcohólico?

Si hubiera estado bebiendo con Erwin, no me habría alarmado, pero era la segunda vez desde que volví a verlo que bebía alcohol, cuando por lo corriente era té y eso no me agradó, pues quería decir que su estado mental tampoco era bueno.

Después de preguntar a Eren cómo iba todo, me acerqué una silla a la mesa y me senté despacio.

- ¿Qué demonios pasa contigo, Levi?

- ¿Qué mierdas pasa contigo, Cuatro Ojos? Estoy bebiendo, ¿No ves?

- Lo veo. Me parece que te estás transformando en un ebrio y no me parece que puedas matar titanes estando en tal estado.

- Me parece que tu no puedes matar titanes después de abortar ¿O sí, Hanji? – Y su mirada se hizo dura y burlona al mismo tiempo. Esa mueca sarcástica me descolocó y me hirió sobremanera.

- ¿Pero qué rayos estás diciendo?

- Le pediste al mocoso que te practicara un aborto, te conozco lo suficiente para engañarme al respecto. ¿Tanto te importa mi jodida opinion sobre tí, eh?

- Por supuesto, eres un imbécil. Eren ya no es ningún mocoso. Y no le pedí nada. Para que tengas otro motivo para ahogarte en esa maldita botella, te dire que no aborté. Eren me practicó un legrado porque el feto estaba muerto, tengo una infección – y me bebí el contenido de su vaso – y tú no eres más que un jodido idiota concentrado en su propia conmiseración para darte cuenta que hay otros pasándola mal aquí. ¡Carajo, Levi, deja de lloriquear y sé un maldito hombre!

Me miró, confundido.

- ¿Perdiste un hijo?

- Como tú al tuyo.

- Sabes bien que el hijo de Layla era de…

- Sí, sí. Sabemos que era hijo de Moblit pero en el momento en que decidiste encargarte de esa mujer y su hijo, automáticamente se transformaron en tuyos. Así que no me vengas con esa mierda. Si vas a llorar, llora de una vez pero deja de derrumbarte frente a todos. Si vas a quebrarte, hazlo en tu cuarto, como lo hacen los verdaderos hombres y no les demuestres tu debilidad. ¿Te extraña,no? Que te diga todo esto habiendo pasado por lo más terrible que una mujer puede pasar por su implícita naturaleza para engendrar. Pues bien, Levi, te dire que no todas las mujeres somos tan débiles.

Y sonrió. Con una de esas pocas sonrisas suyas, como si de pronto fuese otro tipo y no Levi. Alzó la botella y con el contenido íntegro, la puso en un cubo de basura de hospital.

(Let the sky fall
When it crumbles
We will stand tall)

Where you go I go
What you see I see
I know I'd never be me
Without the security
Of your loving arms
Keeping me from harm
Put your hand in my hand
And we'll stand

- ¿Recuerdas la única ocasión que estuvimos juntos? – Su pregunta fue directa. Estaba suficientemente ebrio para hacerla.

- Si lo recuerdo – contesté simplemente – Éramos personas muy distintas entonces. Pero fue divertido. Para ser la primera vez de esta indefensa mujercilla – y sonreí.

- También fue la primera vez para mí en cierto sentido – dijo, sin arrogancia – Realmente fue la primera ocasión en que me abrí a alguien para algo más que follar un rato.

- ¿Vas a confesarte ahora, ebrio, en medio de la noche, viendo las estrellas y la luna, de la forma más romántica que puede haber? Tú no eres así – Estábamos fuera, en la entrada.

- ¿Te daría gusto, verdad?

- ¿Qué cosa?

- Poder mandarme al demonio.

- Sí, en cierto grado, sí.

- ¿Por qué?

- ¿Todavía lo preguntas? Los titanes desaparecieron y tú sólo huíste. No dijiste una palabra, sólo desapareciste sin decir nada. ¿Qué se suponía que debía sentir? No éramos precisamente desconocidos.

- Es verdad. Ahora somos diferentes.

- ¿A qué viene eso, Levi?

- ¿Qué cosa?

- Pensar en el pasado.

- Quiero hacer todo diferente porque no lo hice bien la primera vez.

- Basta, Levi – y lo miré a los ojos con una de mis manos sobre la suya que aún se sentía como siempre, recia y fuerte para ser una mano blanca y delicada – No puedes venir aquí a decir todas esas cosas que suenan maravillosamente pero que no son dichas ni de forma consciente.

- ¿Estoy hablando, no? Aún no tengo retraso mental, apestosa.

- Estás ebrio.

- ¿Y por eso ya no te amo?

Lo mire fijamente.

¿Había escuchado correctamente?

Let the sky fall (let the sky fall)
When it crumbles (when it crumbles)
We will stand tall (we will stand tall)
Face it all together

Let the sky fall (let the sky fall)
When it crumbles (when it crumbles)
We will stand tall (we will stand tall)
Face it all together
At skyfall

Sus labios tibios, con gusto ligeramente a whisky se apropiaron de mi boca y sus manos tomaron mis antebrazos como para afirmarme y afirmarlo en su sitio. Primero me asombró. En años, nadie me había besado más que Moblit y hay una inmensa diferencia entre el cariño de un hombre débil y el amor aplastante y posesivo de un hombre fuerte como Levi, pese a ser un enano. Era algo que yo extrañaba y necesitaba.

La sumisión en ese beso, me arrastró con él.

Sus brazos cruzaron la barrera y sus manos entonces estaban en mi espalda, atrayéndome aún más a él. Ni por un segundo pasó por mi mente que era una mujer casada y debía comportarme como tal y propinarle un golpe o alejarme. ¿Por qué?

La deslealtad al matrimonio jamás fue mi estilo.

Pero era Levi.

Toda la vida, desde la primera vez que lo vi, enrareció aún más mi mundo. Movió todas mis fibras y me fascinó y obsesionó.

Era Levi, así de simple.

Estaba loca por él y de eso se aprovechaba en ese instante el muy maldito.

Siempre supo que casada o no, lo amaba sólo a él.

Cuando me soltó, mi cabeza comenzó de nuevo a funcionar.

Probablemente no recordaría nada al amanecer.

Let the sky fall
We will stand tall
At skyfall

Me miró un momento y fijé mi vista en sus ojos.

Los ojos grises más hermosos que viera jamás. No iba a dejar que me engañasen bajo su hechizo.

Me levanté y entré al ahora cuartel, dejándole sentado en el escalón, con un rostro lleno de confusión.

Por primera vez sentí ganas inmensas de llorar, pero no podia ser vulnerable y partirme en pedazos en ese instante. Mi mente, mi alma y mi cuerpo debían permanecer juntos por el momento y tenía que hacer que eso pasara.

Corrí tanto como pude y me encerré el resto de la noche en mi nueva habitación, sin poder evitar mirar a la entrada desde la ventana.

Levi ya se había ido.