Isabella Swan.

By: Sofía de Lautner.

Capítulo cinco: ¡Sólo amigos!

Bella P.O.V.:

Cerré la puerta detrás de mí, arrojé las llaves y el celular sobre la mesa y me encaminé al living donde me esperaba mi padre, mis hermanas y mis amigos, demasiado furiosos. Me miraron por un rato, como si no pudieran hablar.

-Isabella Swan… Eres… una… desquiciada.-consiguió articular al fin Emmett, y Charlie explotó.

-¿Una desquiciada? ¡Eres más que eso! ¡Eres una maldita inconsciente, Isabella! ¡Nunca puedes pensar en los demás, sólo te importa tú, tú y TÚ!-por cada palabra que soltaba, Charlie me golpeaba en el pecho con el dedo índice. Se había puesto más rojo que aquella vez, hace 5 años cuando robé su coche patrulla y lo estrellé contra un árbol.

-Papá, lo siento, de veras… es sólo que no pude contenerme… y no sabía que le iba a destrozar tanto la nariz…-intenté disculparme, pero Charlie no me escuchaba.

-No me interesa nada de lo que digas jovencita, estarás castigada por toda la eternidad. Nada de salidas nocturnas, irás a la escuela y volverás. Si quieren visitarte, que vengan a verte. Y no conducirás, Alice te llevará a la escuela en su auto. No recibirás nada más que la mitad de tu habitual mesada y no podrás faltar a clase ni retirarte antes, ni siquiera si te estás muriendo. ¿Entendiste? –soltó, y no se cual habrá sido la expresión de mi cara; pero Charlie se retiró sin decir más. Salió por la entrada diciendo que tenía que volver al trabajo.

Me volví para ver las caras de mis amigos. Rosalie estaba indiferente, como si se negara a hablarme. Alice estaba completamente roja, inclinada levemente hacia delante con los brazos en jarra y el rostro ceñudo. Emmett sonreía de oreja a oreja, él único. Y Jasper… tenía una mirada de terrible decepción en sus ojos, y sólo verlo me hizo sentir muy mal.

-estás loca. ¿Porqué lo golpeaste de tal manera?-preguntó Alice, intentando no gritar.

-Alice, yo…

-No se ni para qué lo pregunto. No cambias más. –suspiró y relajó su mirada. Me esquivó para ir a la nevera.

-La familia no se elije…-comentó Rosalie, y la miré sorprendida.

-¿Es que no van… a gritarme?-pregunté asustada.

-Bella, te conocemos lo suficiente como para saber que lo que hiciste hoy no fue nada fuera de lo normal, eres así y así te queremos. Aunque deseemos matarte.-agregó Emmett, y Rosalie me miró sonriente.

-No sirven de nada nuestros gritos, si de todas formas seguirás siendo así… -me dijo la rubia, levantándose. Atrapó la botella de gaseosa Light que Alice le arrojó y comenzó a subir las escaleras. Jasper no se movió.

-Aunque a veces quisiéramos… que te controlaras un poco.-comentó mi hermana y se encerraron en su habitación.
Emmett se despidió y salió por la puerta, cantando algo que reconocí como Pokerface, de Lady Gaga.

Me giré, aún incrédula; para ver a Jasper.

-Jasper, de verdad… lo siento. Fue algo casi instintivo.-me disculpé, pero él se volteó para no verme. Alcancé a ver la mirada de decepción en sus ojos, y vi cómo se limpiaba una diminuta lágrima que ni siquiera había alcanzado a caer. -¿Jazz?

-No bella. No importa qué digan ellos; me lo habías prometido. Pensé que quedaba algo de decencia en vos como para mantener una promesa, pero no es así. ¿Y sabes qué es lo peor? Que yo sabía que ocurriría esto, pero de todas formas intenté creer en vos. Y me fallaste, una vez más. Lo siento Bella, pero yo no puedo perdonarte. No hasta que me demuestres que todavía eres algo normal.-me dijo. Se giró para enfrentarme.

-Jasper…

-No Bella. Pruébame que puedes con él y yo confiaré de nuevo en ti.-soltó, y salió por la puerta, azotándola.

Furiosa, y sin nadie a quién golpear; pateé el sillón y subí las escaleras de dos en dos. Estampé la puerta de mi habitación y me arrojé sobre la cama.

Al día siguiente todo parecía olvidado. Jasper y Emmett no aparecieron por casa pero para Alice y Rosalie era como si nada hubiera pasado, y eso fue un gran alivio para mí.

Salimos en mi camioneta pero con Alice al volante, por órdenes estrictas de charlie.

Jacob me esperaba en la entrada del estacionamiento sonriendo con unos lentes de sol puestos. Cuando Alice estacionó y yo me bajé, se acercó y me rodeó con su brazo. La gente nos miraba, curiosa, y él sonreía tanto que parecía que se le iban a romper las mejillas por el esfuerzo. Alice y Rosalie no se lo creían; y con el rabillo del ojo alcancé a ver a Jasper y Emmett apoyados en el gran Jeep, mirándome con la boca abierta.

A decir verdad, yo tampoco entendía este comportamiento de Jacob. ¿Qué se le pasaba por la cabeza?

-¿Jake?-pregunté cuando llegamos adentro, fuera de la vista de todos.

Me soltó y me sonrió, feliz.

-¿qué pasa?

-¿Porqué te comportas así?

-Aposté 30 dólares a Embry a que no podía abrazarte sin que me patees.-contestó.-Espero que no te moleste.

-Está bien. Oye, ¿Te importaría venir a mi casa después de la escuela? Iría de nuevo a tu garaje, pero estoy castigada. Podríamos ver una película o algo así.-le pregunté.

Me gustaba estar con Jacob. Era cálido y un buen amigo, y el único que parecía ser tan inmaduro como yo.

-Claro. ¿Quieres que te lleve?-dijo. Iba a negarme, pero me gusta romper reglas; sobre todo las de Charlie.

-Seguro. Nos vemos luego, Jake.-me despedí. Besé su mejilla y él me acarició el cabello; y luego me alejé para correr a clase de Biología; donde me esperaba Emmett, bastante impaciente.

-¿¡Se puede saber qué está pasando contigo?-gritó al verme. Me senté en mi asiento junto a él mientras esperábamos al profesor.

-¿Por qué lo dices?-murmuré.

-No lo sé, nunca te había visto con Black. ¿Qué sucede entre tú y él?-preguntó.

-Sólo somos amigos, nada más. Ayer después del… eh… incidente; fui a su casa y nos la pasamos en el garaje, reparando la motocicleta de su amigo.-contesté. Después lo miré de arriba abajo.- ¿Estás celoso?-pregunté.

-Claro que no. Sólo que últimamente estás peor de lo normal, y salir con black es lo único que te falta.-dijo, y antes que pueda replicarle entró el profesor y pidió silencio.

La escuela pasó algo aburrida, pero tranquila. Hoy no tuve biología así que no vi a edward en todo el día. En el almuerzo no hubo ninguna novedad, así que ahora me dirigí al estacionamiento junto con alice y rosalie.

-…el azul eléctrico queda fascinante junto al negro, más esas hermosas botas que compramos creo que…-Alice seguía hablando, sin que yo la escuche; y por estar tan distraída fue que no vio la brillante moto negra y la gran sonrisa de Jacob, aguardando por mí cerca de mi camioneta.

Encendió su motocicleta de una patada, y yo salí corriendo hacia él; atrayendo la mirada de Edward y de todos en el lugar.

-¡Bella!-gritó Alice, asustada y sobre todo, enojada.

-¡Lo siento, Alice!-respondí, y me subí a la motocicleta. Jacob arrancó con fuerza y pasó al lado de Cullen; dándome el tiempo suficiente para empujarlo con la mano y dejarlo sentado en el suelo.

ADELANTOS DEL PRÓXIMO CAPÍTULO:

-Bella, charlie se fue de viaje por un año a España. Están investigando no se qué cosa, pero dijo que ante el menor problema le ordenara a alguien que te arreste hasta que él vuelva.-me dijo Alice, sonriendo. Pese a que anunciaba que mi padre desapareció sin decir nada, estaba feliz: ahora sí vivíamos solas.

….

-Bella, tenemos que empezar a hacer el trabajo de identidades trigonométricas. ¿Porqué no nos reunimos en tu casa?-preguntó cullen, intentando no mirarme a los ojos.

-Claro Cullen. A las cuatro.-contesté, recordando que a esa hora no había nadie en mi casa.