Ángel de ojos perlados

Ese Sasuke… No puedo pasar un minuto aburrido a su lado… Y me aseguro que él tampoco lo pase a mi lado.

Aun que nuestro inicio fue... Intenso por decirlo menos cuando llego: lo hicimos en la ducha, en la sala, en el cuarto… En todo mi apartamento. No parecía interesado en clavármelo de cada rato, era más juguetón de lo que esperaba.

Era la primera vez que aceptaba salir con un cliente a una fiesta, sin mencionar que me encontraba por ver los "frutos" de mi trabajo por así decirlo. No tan solo vería de nuevo a Naruto -al cual debía de hacer que no lo conocía, o que Sasuke me había hablado de él, ética profesional- sino a que también vería a su esposa, la cual se encontraba a cinco meses de embarazo, ¡no podía estar más emocionada!

Mientras buscaba que vestido para ponerme, que zapatos combinaría con que, Sasuke se escurre detrás de mí y empieza a besar mi cuello al tiempo que sus manos se deslizan debajo de mi camisón, acariciando mi vientre y mis costados. Esperaba que subiera y juguetease con mis senos, o bajara o tocara mi vagina, pero simplemente se queda ahí… Volviéndome loca con sus caricias.

Me toma una media hora elegir con Sasuke detrás jugueteando conmigo. Quería cogerme a Sasuke, agarrar ese enorme pene he introducirlo dentro de mí. Pero una vez que terminó de escoger mi ropa, me libera y se acuesta en mi cama. Alcanza el control de mi televisor, lo prende y me pide que le haga compañía.

Era primera vez desde hace mucho que alguien se comportaba tan… Casual conmigo, tan familiar. Antes de que me diera cuenta estábamos disfrutando de un película como si nada, cada cuanto un coqueto, un beso, una caricia íntima… Y en el transcurso de la tarde solo lo hicimos un par de veces más cuando nuestros jugueteos se salían de control. Fuera de eso, fue un día de lo más normal: vimos películas, conecte mi laptop a mi televisor y me puse jugar mientras Sasuke me veía, fue… Normal… Fue maravilloso.

Tanto así, que esa noche me costó conciliar el sueño. El tener a un hombre como él a mi lado me ponía un tanto nerviosa. Los hombres solo me veían como un juguete o una "maestra"… Pero Sasuke no veía como nada de eso, no tengo idea de cómo me veía y siendo honesta tenía miedo de preguntar.

Comencé este trabajo por diversión, para ayudar a mi amiga Ino con su novio Sai, y antes de que me diera cuenta se volvió mi estilo de vida. Ningún chico que me gustó en el pasado, ni hombre que me gustase en el presente quería algo serio con una "puta" como yo, y creo que eso me detenía, el miedo de que ser rechazada por la única persona que hasta la fecha me había tratado como a una mujer… Y uno como a una cualquiera. Por ahora me llenaba el estar a su lado disfrutando en silencio de estos momentos.

El sábado comenzó igual que el día anterior, prepare el desayuno y el coqueto estuvo a la orden del día, tanto la mañana como la tarde estuvimos un poco más activos que la tarde y la noche del viernes, aun así… No me molestaba en lo absoluto que penetrara cuantas veces quisieras, el hacerlo con él se sentía completamente diferente, simplemente… Me llenaba… figurativamente, ya que a nivel literal también se aplica… Pero no me refiero más a nivel figurativo, donde me siento bien con solo estar a su lado…

La fiesta comenzaba a las cinco de la tarde. Sasuke y yo nos metimos al baño a las cuatro ya que él le había informado a Naruto que llegaría a las cinco y media. Explícitamente me dijo —Nada de sexo Sakura… —era una pena, realmente disfruté hacerlo en la ducha el primer día, admito que es uno de mis lugares favoritos para hacerlo, en general, me gusta hacerlo donde halla agua. Aun con su advertencia en pie, decidí portarme mal.

Mientras nos enjabonábamos, nuestras lenguas bailaban, saboreaba su dulce y exquisita cavidad, su fornido cuello y disfrutaba de sus manos tallando mi cuerpo. Disfrutaba cada segundo de estar bajo la regadera con él.

Cuando fue mi turno de enjabonarlo, me tome mi tiempo, disfrutando de cada momento que mis manos recorrían su cuerpo, de mi pecho y abdomen frotándose contra el suyo, sus brazos envolviéndome… En fin, tan pronto termine, sujete su pene y empecé a masturbarlo— Sakura… Te dije que… —su voz era entre cortada y decidí silenciarlo con un beso antes que dejarlo terminar su oración.

—Se lo que dijiste, "Nada de sexo", es decir nada de penetración —comente coqueta, solté mi mano derecha, tome su muñeca izquierda y la guie hasta mi entre pierna—, no dijiste que no podíamos hacer nada de esto… —tan pronto solté su mano puede sentir sus dedos deslizándose en mi interior mientras nos envolvíamos con el brazo que nos quedaba libre

Sus labios se sellaron con los míos una vez más, e incluso con la ventaja que yo llevaba, acabe primero que el… Claro, tuvimos que enjabonarnos de nuevo, solo que esta vez fue mucho más rápido y normal.

—Ya me las pagaras… —escuche en su dulce voz algo de malicia mientras yo salía campante y victoriosa de la ducha. Lo mire de reojo, sacudí mi trasero y le guiñe el ojo mientras entraba en el cuarto, probablemente esta noche, después de la fiesta sería bastante movida, me mojaba toda del solo pensarlo.

Me porte mal adentro y me porte mal afuera. Le pregunte a Sasuke si quería participar en un pequeño jueguito más… Normalmente cuando un comienza, empieza con un beso y procede a desvestir a su pareja, le pregunte si quería hacer la inversa de eso, su respuesta fue soltar su toalla y sellar nuevamente nuestros labios.

No me imaginaba que sería tan divertido practicar un foreplay a la inversa, sentir los labios y manos de Sasuke rozando mi cuerpo mientras me colocaba pieza a pieza de mi ropa, se sintió extrañamente excitante. Comenzó con mi ropa interior, yo coloque la suya, mis leggins, sus pantalones y así hasta que estuvimos listos.

No me preocupe mucho por mi cabello, me gusta mi estilo casual, y en cuanto a maquillaje, solo me coloque una base, una sombra negra, y un rosa suave en mis labios, me pinte mis uñas rosa muy claro.

Mi vestido, un Qipao chino rojo carmesí, con hojas de color dorado decorando todo el traje, aunque este vestido no necesita llevar ningún tipo de leggins, era gusto personal llevarlas, eran de color negro plano, sin ningún tipo de decorado.

Si por mi fuera llevaría mis botas, pero muy raramente estoy invitada a un fiesta de este tipo, así que opte por unos tacones rojos de corte bajo y una cartera del color del vestido con un dragón dorado decorando el bolso.

Sasuke por su lado se veía… Bueno, me robaba el aliento. A diferencia de nosotras, los hombres tienen un traje tan sencillo y sin embargo…

Un smoking azul marino y camisa blanca, zapatos negros y corbata vino tintó con rayas doradas, por si fuera poco el perfumen que carga empezaba a marear, no en el sentido de que me sentía mal, si no en el sentido de que le iba a pedir que se lo pusiera la próxima vez que lo hiciéramos.

— ¡Espera! —le pedí a Sasuke cuando se encaminaba a la puerta, regrese a mi cuarto y salí de inmediato con una bolsita de regalo.

— ¿Para Hinata? —me preguntó.

— Así es —le respondí un tanto nerviosa. La bolsa de regalo era algo que ya tenía y en cuanto el contenido… Bueno, no era algo para él bebe, era más para ella. Un collar de plata con un broche para meter una foto; lo compre hace tiempo porque me gusto mucho, el broche tenía el diseño de un árbol con un sol de fondo, pero nunca lo había usado… Ni tampoco tenía la foto de alguien para meter en él, así que se me ocurrió que sería un lindo regalo para una mujer casada apunto de tener un hijo.

Me sentía por demás emocionada mientras caminábamos por el pasillo, llamamos al ascensor y mientras subía me dirigió una mirada extraña, acercando su brazo izquierdo a mí persona. Le sonreí, entrelace nuestros brazos y me recosté a este. ¡Con un demonio!, esto tenía que ser un sueño…

Cuando llegamos a su carro se detuvo de repente— Se me olvidaba —me comentó sin dirigirme la mirada, extendió su derecha apuntando al carro—, te presento a Itachi —dijo bastante animado.

Lo mire extrañada y señale el carro, no pude evitar reírme. Había escuchado que algunos chicos tenía una "relación" con sus carros, esperaba que llevara el nombre de una chica, no de un chico, pero quien soy yo para juzgarlo. Lo solté y me acerque a Itachi-kun para saludarlo.

— Un gusto en conocerte Itachi-kun —lo salude haciendo un reverencia— por favor llévanos a destino seguro —añadí con una sonrisa. Para sorpresa el carro sonó en ese instante y me eche para atrás, por momento pensé que realmente me escuchó. Mire a Sasuke y lo vi sonriéndome con las llaves en la mano, ambos nos echamos a reír ante la ocurrencia.

El viaje de ida fue bastante casual, Sasuke me permitió colocar algo de música de mi elección y estuvimos hablando todo el trayecto. Me contó acerca de Naruto y Hinata, lo cual me dio a entender porque Naruto fue tan cuidadoso y discreto el día que lo hicimos. Con una familia como la de Hinata, el descubrirlo haciéndolo con otra sería el equivalente a prisión de por vida para él.

Cuando llegamos, una hermosa luz naranja cubría el firmamento y le realzaba la belleza de la casa Hyuuga. Una villa antigua Japonesa, nunca me canso de estas casas; son tan grandes y hermosas.

Un par de chicos esperaban en la entrada, ambos miembros de la familia por lo que veía, sus hermosos ojos aperlados los delataban. Vestían ropa tradicional japonesa. Esperaba no haberme equivocado de vestimenta, pero si Sasuke eligió un smoking, entonces no creo hubiera problema conmigo.

Uno me ayudo a bajarme y el otro tomo las llaves de Itachi y se lo lleva. Me dieron ganas de despedirme de Itachi, pero estaba más ocupada con Sasuke a mi lado. Entrelace nuestros brazos de nuevo y lo seguí dentro de la mansión.

Realmente es imposible cansarse de estos lugares, los muros y pisos de madera, el decorado que te transporta a otra época, son cautivantes estas casas.

Aunque afuera vestían Kimono tradicional, dentro todo el mundo llevaba traje de fiesta, vestidos las mujeres y smokings los hombres, me relaje al ver a los invitados vistiendo así.

Fuimos escoltados hasta el jardín principal… Y que jardín. Inmenso, con varios caminos de piedra, girasoles y flores de todo tipo, un estanque lleno de peces y con puente que lo cruza, en medio de toda esa belleza me pareció distinguir algo familiar a la distancia en una esquina, y si era él… ¡no podía creerlo Orochimaru estaba aquí con una barra de bebidas, y no tan solo se encontraba el, Kabuto, Karin, Anko, se trajo todo su bar a esta fiesta!

A medida que avanzábamos vi todo tipo de personas curiosas, un chico con perro pequeño de color blanco en su cabeza, otro con lentos obscuros y cabello desorganizado y puntiagudo que transmitía una sensación tétrica. Lo que me pareció más extraño es que muchos de los miembros de la familia de Hinata, nos miraban con desprecio, como si no quisieran que nosotros estuviésemos aquí.

En el centro del jardín, sobre el puente del estaque se encontraba quien supongo era la estrella de la fiesta, y quien reconocí por la foto que Naruto me había mostrado… Eso, y que tenía una enorme barriga, esa sin duda tenía que ser Hyuuga Hinata. Sentada y con un vestido negro de gala espectacular; no pude distinguir maquillaje a la distancia y para ser honesta… No creo que le fue necesario. Era primera vez que veía un piel tan hermosa, podría jura que esa mujer estaba hecha de porcelana, pude ver también que sostenida una copa, por un instante me pareció curioso ya que no debía de estar tomando licor con cinco meses de embarazo, luego me dije "claro es Orochimaru…sea lo sea que tenga, puede tomarlo."

Me pareció que nos detectó, ya que miro de reojo en nuestra dirección y tan pronto avisto a Sasuke nos saludó a la distancia y nos llamó.

—Sasuke-kun, que gusto que hallas podido venir —nos saludó con una voz daba gusto escuchar.

—No pensaba perderme esto por nada Hinata —respondió con sumo respeto y con un tono profundo. Casi me sentía celosa de que esas palabras eran dirigidas a Hinata.

—Esta de aquí es Haruno Sakura, una gran amiga mía —comento mientras me señalaba, Hinata me dirigido su mirada con la misma sonrisa que había recibido a Sasuke me saludó.

—Encantada de por fin conocerte Hianta-chan. Sasuke-kun me hablado mucho de tu persona y tu esposo Naruto —salude con una gran sonrisa. No tenía que fingir, realmente me emocionaba mucho el estar aquí.

—Un detalle —añadí entregándole mi regalo, lo tomó curiosa, vaciando su contenido en su mano.

— ¡Es hermosa, gracias Sakura-san! —me agradeció de un modo tan adorable que por un instante me dieron ganas de secuestrarla y escaparme con ella.

—Sasuke-kun, Sakura-san —una voz familiar nos llamaba levantamos la mirada y encontrando a Kabuto vistiendo su típico traje de mesonero, con una charola y dos bebidas en ella.

— ¡Mi bienvenida! —exclame tal cual una niña pequeña sorprendiendo a la misma Hinata, ya me hacía falta una de las malteadas de cereza de Orochimaru… Aunque pensándolo mejor se me ocurrió un mejor uso para ella.

— Hinata-chan, ¿quieres probar? —le ofrecí el tarro, por un momento tuvo que rechazar ya que no podía tomar ningún tipo de licor. Kabuto de inmediato intervino y explico que mi bienvenida no poseía ni un 1% de licor, le dijo los ingredientes dándose cuenta de que se trataba de un malteada cualquiera… Aun que lo que prepara Orochimaru no se le puede llamar "cualquiera", curiosa por lo llamativo de mi tarro acepto mi ofrecimiento.

—Esto… Está exquisito —dijo sorprendida. Le sonreí y le dije que podía quedársela, de inmediato le pedí a Kabuto una segunda bebida.

—Sasuke, ¿te molestaría si me quedo un rato con Hinata? —pregunte un tanto nerviosa, me sonrió y me dijo que no tenía problemas, siempre y cuando Hinata no los tuviese.

—Para nada Sasuke-kun —se dirigió a él con una sonrisa—. ustedes son las únicas personas que faltaban por darles la bienvenida, por fin puedo moverme de esta silla —añadió Hinata con una gran sonrisa.

—En ese caso… —Sasuke me dio un beso en la mejilla con el cual no pude evitar sonrojarme. No podía creerme a mí misma, después de hacerlo más de una docena de veces con él en solo día y medio. Manosearlo, masturbarlo, saborearlo, devorarlo… Y aquí yo me sonrojo como una niña de cinco años que recibe un beso del chico que le gusta— Que te diviertas Sakura —añadió con una sonrisa, dejándome parada y fría con Hinata quien soltó un risita, supongo que al ver en la situación que me encontraba.

Ayude a Hinata a colocarse de pie y la lleve hasta una mesa desocupada cercana donde se sentó y respiro hondo para recuperar el aliento, me senté a su lado al tiempo que Kabuto, tan eficiente como siempre deposita mi bienvenida en la mesa.

— ¿Es, tan incómodo? —pregunte nerviosa al ver la reacción de Hinata.

—Es un tanto inquieto —me respondió de la misma manera que le pregunte, no podía contener más mi curiosidad y le pregunte si podía escucharlo— ¡Claro!, no hay problema —realmente no creo que esta mujer pueda dejar de sonreír.

Moví mi silla aun lado y posee mi odio sobre su vientre, lo cual sorprendió tanto a Hinata como a mí

— Creo… —dije mientras me enderezaba—… Que no me quiere —añadí nerviosa. Tan pronto coloque mi odio sobre el vientre de Hinata sentí una patada en el lugar exacto que me había puesto.

—Te dije… Inquieto —no pudimos evitar reírnos del suceso, sin importar como se viera, resultaba muy cómico.

Hablando con Hinata el tiempo no importaba, hacía mucho que no me divertía tanto. Los temas de los que hablamos eran tan variados como desde su esposo y sus ocurrencias, hasta política y ciencias. No podía parar de hablar con ella, tampoco podía creer que ella siguiera los pasos de su familia, cosa que aclaro que no hacía, era profesora de primaria. No lo digo, creo que no encontró mejor carrera para ella.

—Y dime Sakura, ¿cuánto tiempo llevan tú y Sasuke juntos? —preguntó mientras daba un sorbo a su malteada. Sus palabras me tomaron por sorpresa, cosa que no pude ocultar, nerviosa le pregunte a que se refería.

Hinata no puedo evitar reírse, coloque el tarro en la mesa— Por favor Sakura, hablas con una mujer casada… Y una muy observadora. —sentenció. Sus ojos se abrieron y clavaron en los míos, hechizándome, ya que no pude desviarle la mirada—. Es la primera vez que veo a Sasuke sonreír de esa manera, por primera vez, ude ver a un Sasuke completo cuando te presentó.

¿Es primera vez que lo ve sonreír de esa manera, Realmente escuche bien? Por lo que se Sasuke y Naruto se conocen toda la vida, es decir Hinata no podría conocer a Naruto, sin haber conocido a Sasuke al mismo tiempo o poco después, y ella me dice que es la ¿primera vez lo ve sonreír de esa forma?

—Hinata, puedo ser honesta contigo… —le dije algo apagada, tenía que confirmarlo.

— ¿Que sucede Sakura? —me pregunta algo preocupada, supongo que mi desanimo causo esa reacción

Hasta la fecha, nunca me había molestado ni costado decir lo que era yo, pero frente a Hinata, sentí que me tomaba una eternidad articular las palabras— Veras Hinata, yo en realidad… Yo soy una… —no podía terminar mi oración, no podía siquiera mirarla, no podía decir "puta" así como así, y no encontraba de hacerlo de que no sonara tan horrible.

— ¿Puta? —sus palabras tan seca me sorprendieron, me dejaron fría. Lentamente le dirige la mirada y más fue la sorpresa de lo que encontré. Sus ojos mostraban más confusión que prejuicio, no me juzgaban. No parecía importarle mi profesión sin importar que tan mal vista era por todos los demás, no tenía idea de cómo rayos aserto… A lo cual me respondió que fue lo peor que se le ocurrió ya que me estaba costando tanto decirlo. Aun con lo certera y frías podrían sonar esas palabras, Hinata no dejaba de sonreír y su tono de voz no cambiaba en lo absoluto.

Nuevamente desvié la mirada, me encogí entre hombros, sentí su mano en mi espalda y el sonido del tarro de mi bienvenida deslizándose frente mío. La mire de reojo y seguía sonriéndome, Quizás… solo quizás podía hablar de esto que tanto me afligía con ella.

Intente decir algo, pero ella se adelantó— No importa lo que seas Sakura, Sasuke no es del tipo de persona del que juzgue a alguien por lo que piensen los demás, eso es algo que el aborrece… Porque él ha sufrido ese dolor — ¿Sasuke ha sufrido el mismo prejuicio que yo? ¿Cómo, cuándo y porque? Tenía un sinfín de preguntas que hacer a Hinata, pero no me atrevía a interrumpirla.

—Como te dije, conozco a Sasuke desde que conozco a Naruto, de hecho, gracias a él es que Naruto y yo estamos casados hoy en día —entre más la veía, más brillaba su sonrisa, y más me llenaban y despejaban mis miedos sus palabras.

—Por eso puedo decirte que jamás había visto a Sasuke sonreír de esa manera, puedo asegurarte que eres alguien muy especial para él, probablemente tan especial como lo soy yo para Naruto —no podía contener mis lágrimas, intentaba ahogar mi llanto pero se me era imposible. Apoye mi frente en mis manos para que Hinata no me viera llorar, pude sentir el cómo alguien limpiaba mis lágrimas, y la vi aun sonriéndome, esta mujer no era una persona ordinaria, casi podría decir que se trataba de una ángel.

—Y puedo ver que el sentimiento es mutuo Sakura-san —esa fue la gota de derramo el vaso tome la servilleta de las manos de Hinata y cubrí mi rostro entero para desahogarme por completo en un instante. No podía perder la compostura, quebrarme y llorar a todo pulmón en ese lugar, necesitaba tranquilizarme, con un rápido movimiento sujete el tarro de Hinata y tome del hasta no ver el fondo, seco, lo coloque en la mesa y me limpie la boca, mucho más tranquila, la azúcar de la malteada había logrado calmarme, de inmediato procedi a retocarme.

—¿Quieres saber cuáles fueron las palabras con las que Sasuke nos unió a mí y Naruto? —no podía negar que la curiosidad me mataba, quería saberlas. Aclaró su garganta y trato de imitar a Sasuke — "este de aquí es un zonzo, lento que no se da cuenta de nada, si no se lo dices a la cara, seguirás persiguiéndolo toda tu vida y tarde o temprano alguien más te lo quitara Hinata-san" —no eran las palabras más románticas de todas… Pero sonaba a Sasuke.

—Los más embarazoso de todo fue que Naruto estaba a su lado cuando dijo eso —todo el rostro de Hinata se coloro como un tomate y hundió su rostro en una de las servilletas. No pude evitar reírme de su expresión apenada y de la escena que se habrá montando en aquel entonces. Pero había algo cierto, si no hablaba con Sasuke no llegaría a ningún lado y simplemente seguiré presa de este sentimiento toda mi vida.

—Gracias, —Hinata destapo su rostro y lo que encontró en mí fue una sonrisa, de eso estoy segura—, Muchas Gracias Hinata-chan —las palabras de Hinata me habían dado una fuerza que jamás había tenido, disiparon cualquier duda y miedo que me ataba y aprisionaba, una vez que regresáramos hablaría con Sasuke.

Ya no me importaba si realmente era correspondida o no, solo deseaba soñar… Por primera vez en mucho tiempo, soñar con lo que era Hinata… Y con lo que llevaba en su vientre… Quería ser la mujer con la que despierta su lado cada mañana, la que lo despide y recibe cada día de su vida, la mujer… Que lleve en su vientre a sus hijos, tenía que aceptarlo, amo… A Uchiha Sasuke.

Como se habrán dado cuenta, este capítulo fue desde el punto de vista de Sakura, aun que el resto del fic ha sido desde el punto de vista de Sasuke, espero haberlo hecho bien y lo hayan disfrutado.

Por ultimo quiero decir que…al menos que mi cabeza cocine un cap más, quedan tres capítulos más de este fic, de mi primer AU, nuevamente espero lo hayan disfrutado y espero leerlos en el siguiente cap, hasta entonces, cya :D