Disclaimer: Todo le pertenece a J.K.R salvo la situación.
Capitulo 6: Sinceridad
Caminaba sin importarle que sus compañeros la mirasen como si fuera una prófuga del centro psiquiátrico de San Mungo.
Subió las escaleras sin siquiera notar las miradas de interrogación y el flash de la cámara de Colin Creevey, una vez hubo comprobado que no había nadie en la habitación que ocupaba se arrojó sobre el baúl y lanzó unas cuantas piezas de ropa limpia y seca sobre la cama para luego desvestirse y colocarse lo recientemente sacado. Lo hacía todo muy rápido y mantenía sus pensamientos vagando entre la cena y la nada, no quería pensar, no quería razonar.
Se plantó frente a las puertas del Gran Comedor. Se sentía como una tonta por estar tan nerviosa. No había motivos para los cuales estarlo "De acuerdo, Hermione, se honesta contigo misma"-pensó- Bueno, más allá de la honorable experiencia de hacer el asombroso y bien reconocido Amago de Wronski, volar por los aires como loca y tomar un rico chapuzón junto con el calamar gigante que no deseaba repetir jamás. Jamás. Había algo más. Ella lo sabía pero por algún motivo ni en su mente se sentía segura para admitir tal cosa. ¿Qué le había gustado la cercanía de Draco Malfoy? Cualquiera moriría o se partiría de la risa si es que escuchara eso, pero ella no se sentía tan valiente en esos instantes para hacerlo.
Negó con la cabeza.
Debía negarlo, estaba más que claro que debía negar que el aliento suave y a la vez embriagador del joven siguiera nublándole los sentidos y también debía negar el que su corazón no hubiera perdido el ritmo acelerado si no más bien retumbado con más violencia en su pecho provocándole desfallecer. Cerró los ojos con fuerza. También tendría que negar que había sentido un fuerte ardor en la boca del estomago cuando abrió los ojos y comprobó que tenía la respingona nariz a menos centímetros de los que recordaba en su vida. Era perturbador el tener todo eso rondándole la cabeza a cada segundo, no dejándola en paz, no permitiéndole dar un respingo en el que él no estuviera presente.
Eso había querido evitar pero no parecía poder hacerlo mucho más.
Estaba confundida, vale, lo reconocía-y eso era un gran paso- pero en realidad nada había cambiado ¿verdad?, si bien habían tenido un cordial silencio hasta el hall en el que ambos se despidieron con un "adios" "si, hasta luego" aún recordaba las acaloradas discusiones del día y el pequeño presente que le otorgo el rubio haciéndole montar una escoba, claro que no descartaba las incontables situaciones en el pasado pero por algún motivo que desconocía se presentaban en su mente difusas…lejanas…ausentes…
-Hola, Hermione-una suave y dulce voz la despertó del trance en el que se encontraba.
-Ah-dio un salto y vio a su lado a una pálida chica de ojos saltones con una rubia y algo desordenada cabellera. Con el collar de corchos, con los pendientes de rábanos. Sonrió- Hola, Luna…
-¿Buscabas algún knipilly?-preguntó con expresión ausente como solía hacerlo todo, pero Hermione percibió que la rubia Ravenclaw hablaba muy en serio- Porque a ellos les encanta roer la madera de muebles u objetos viejos, ahí también depositan sus huevecillos y pasan la mayor parte del tiempo, aunque también salen de caza, les gusta asustar a la gente con el polvillo que…-la rubia empujó un poco la puerta haciendo que Hermione diera un nuevo salto, se había quedado sumergida en la información sobre aquel knipilly…Luna si que podía distraerla de una manera tan agradable.
-Gracias, Luna-murmuró y la rubia solo le miró para luego sonreírle de forma risueña.
-Por nada y salúdale-respondió y se adentró en el Gran Comedor con paradero seguro en la mesa de Ravenclaw. ¿Salúdale? A quien se refería… ¿Harry¿Ron?... ¿Ginny?, parpadeó unos segundos y decidió dar el encargo a los tres, porque era para alguno de ellos.
Respiró hondo y se estuvo dando golpes mentales cuando se pilló lanzando miradas mal disimuladas a la mesa de Slytherin, sin embargo se distrajo de la tarea para cuando empezó a caminar hacia su mesa sintiendo ¿desazón? No había visto la rubia cabellera del Slytherin en toda la mesa. No había ido a cenar y una idea de porqué pasó por su cabeza. Pronto en sus mejillas comenzó a aglomerarse la sangre al percibir el silencio en el que se había sumido el comedor al verla entrar, sin contar que todos la miraban de una forma bastante descarada.
-Hola, chicos-saludo sentándose al lado derecho de Harry, Ginny le sonrió.
-Hola, Hermione-respondieron los dos al unísono. Ella los percibía algo extraños.
La pelirroja miraba con una extraña sonrisa a la castaña, era una mezcla de picardía y preocupación, Harry parecía bastante concentrado en su plato, Ron había fruncido el ceño y gruñido al verla sentarse frente a él y Lavender sonreía radiante junto al pelirrojo y Parvati al otro lado.
-¿Cómo está todo?-preguntó tratando de ignorar los murmullos y las miradas punzantes que la atacaban por todos lados.
-Bien-respondió el moreno mientras le sonreía, parecía algo ¿nervioso?
-¿Pasa algo?-preguntó ella de nuevo.
-Bueno, eso…-la pelirroja no pudo continuar pues la chillona voz de Lavender irrumpió con una gran y perturbadora sonrisa, mostrando todos los dientes.
-¿Cómo esta todo con Zacharias, Hermione?
-¿Con Smith?-repitió ella arqueando una ceja.
-Vamos, Mione, no es necesario que lo llames así frente a nosotros…
Hermione entrecerró los ojos como clavando mil puñales en el frágil cuerpo de su compañera de habitación y la idea de el porque de la pregunta se presentó con violencia en su mente. Recordaba la mentira de la mañana. Había incluido a Zacharias Smith porque fue el único nombre que recordaba tras las clases y porque le pareció el chico con menos probabilidades de acercársele considerando su hostilidad en el E.D. Entrecerró aún más los ojos volviéndolos dos rendijas brillantes de color miel almendrada y Lavender se removió junto a Ron que volvió a gruñir.
Volteó el rostro y parte del cuerpo hacia la mesa de Hufflepuff y vio a la mayoría de chicos y chicas mirándoles atentamente, sin pestañar. A una Hannah Abbot mirándole con odio antes de esquivarla y a un Zacharias Smith sonriéndole de una manera bastante sugestiva mientras le guiñaba un ojo y vocalizaba algunas palabras que Hermione no logró descifrar pues se volteó hacia su plato tan roja como el cabello de los Weasley imitando el habito de Ronald de sonrojarse hasta las orejas.
-¿Hermione, estás bien?-preguntó de una manera bastante descuidada Harry mientras se arreglaba algo las gafas.
La castaña asintió e inmediatamente se levantó de la mesa con expresión contrariada.
La pregunta de los diecisiete mil billones¿Cómo pudo confiar tal mentira al par de cotillas más grande de todo Hogwarts, el mundo mágico y posiblemente del muggle también?
Sin duda ese fue el lapsus brutus que la dejaría marcada para toda la vida. Sus cinco segundos de brillantes no parecían haber funcionado en lo absoluto porque tratar de zafarse de ellas mintiendo de tal forma y con tal calibre solo sería su perdición y su más grande horror-bueno, el 2do más grande-No era necesario acudir a una clase forzada con Trelawney para "suponer" que ese par anduviera comentado todo con nuevas y mejoradas versiones a cada Hufflepuff y porque no Slytherin que viera.
Abrió de una patada la puerta del gran comedor que volvió a sumirse en un silencio incomodo a excepción de los llamados de la menor de los Weasley que Hermione ignoraba olímpicamente. Las miradas se centraron en la mesa de Gryffindor a continuación y solo tres rubios vieron el último mechón castaño esfumándose tras la puerta: Una risueña rubia que parecía mirar apenada la escena, una serpiente rubio-albina que llegaba al comedor con su paso elegante y una mueca que tras ver a Granger él nunca definiría como de preocupación y malestar y un embobado rubio perteneciente a la casa de la leal Helga Hufflepuff.
Levantó inconcientemente la voz ante el cuadro de la dama Gorda que la miró con rudeza y subió las escaleras como hace unos minutos lo había hecho, solo que esta vez ni tenía una sonrisa escondida en el rostro ni mucho menos había alguien que la observara enfurecer y tensar los músculos a cada paso. Abrió la puerta del dormitorio la cerró de un portazo violento y se arrojó sobre la cama, tratando de asfixiarse con la almohada en un intento de esconderse.
-Cruciatus…
Sonaba bien, una pequeña dosis nocturna no encresparía más de la mitad de los cabellos de su adorada y para nada bocaza Lavender Brown, además tal vez así y perdía su afán de lapa. Sonrió con malicia. Incluso podía pensar en algo más sanguinario…haría una pequeña tregua con la pava de Parkinson. No, ni pensarlo. Eso estaba descartado por las múltiples razones que acudían su cabeza sin necesidad de pensar mucho y el complejo de superioridad que se albergaba en algún remoto espacio de su cerebro de troll conmocionado.
Bufó y se maldijo cuando los ojos comenzaron a picarle junto con la nariz y el pecho a hinchársele para luego concluir en un gran y húmedo…
AAAAAACHOOOOOO
Genial. Su pequeño chapuzón en el lago estaba trayendo cola consigo y eso no era algo ciertamente tentador, no tenía ánimos, ganas y mucho menos nervios que destruir lidiando con una gripa, fiebre, tos y clases perdidas a la vez que debía quemarse las pestañas en la biblioteca para salvarse del castigo divino que se le había sido impuesto. De las malas experiencias se aprende…-pensó-Aquello más que una mala experiencia parecía su perdición. Aquel tipo llevaba al demonio dentro si no es que algo más….
-Ew-giró el rostro con ambas manos cubriendo su nariz y vio a una pelirroja mirándola con una cara de asco incomparable-¡Accio pañuelo!-agitó la varita que acababa de sacar del bolsillo de su túnica y le tendió una blanca tela mientras se sentaba a los pies de su cama.
-Lo siento-su voz sonaba graciosamente distorsionada mientras se limpiaba.
-Hermione, creo que te debo una disculpa-la castaña arqueó una ceja y ella agrego-No debí haber permitido que Lavender pregonara lo de Zacharias y tú…
-Ah, por eso no te preocupes-trago saliva mientras dejaba el pañuelo sobre su mesita de noche-Discúlpame a mí por no habértelo comentado…pero es que en ese momento necesitaba decirlo y…-suspiró tras poner su mejor cara de inocencia y sonrisa de culpabilidad.
-No, Hermione, para nada…-sonrió la pelirroja- pero cuéntame es cierto que te pasaste entre la biblioteca y la enfermería todo el día por verlo tras el accidente con su escoba…
-No…es decir, no es como ellas lo dijeron…tuve otras cosas que hacer y bueno Hagrid me pidió su ayuda para con Madame Pomfrey y fue ahí cuando me di cuenta de que Sm…Zacharias estaba en la enfermería…-respondió ella con expresión cansada.
La pelirroja asintió y sonrió pícaramente, Hermione creyó oír algo de "buen chico" o "depravado" pero en realidad su atención estaba puesta sobre otra idea, más concretamente sobre su mentira, la profundidad que iba adquiriendo arrastraba consigo no solo a sus unicelulares compañeras si no también a Hogwarts y una gran amiga como era Ginevra Weasley y a la vez a sus mejores amigos con los que ya de ante mano tendría que hablar. ¿Quién la había mandado a exigir hacer una ronda sola¿Por qué Ron no la pudo acompañar? No. Mala idea. Si él hubiese ido con ella posiblemente sería él el que tuviera el mismo problema que ella, ahora, tenía con Malfoy. ¿Es que no podía limitarse ese chico a actuar como un alumno normal sin tendencias terroristas? Hasta ahora todo lo que los involucraba no era para nada positivo, salvo tal vez el hecho de que la hubiera salvado… ¿Salvado¿Por qué lo hizo¿Por qué¿No era su más grande sueño infantil y adolescente verla muerta?...y además aún no podía quitar su cercanía de su cabeza…
-…por lo menos no le llevas media cabeza oi…oye… ¿'Mione?-chasqueó lo dedos frente a los ojos de la Gryffindor- ¿Me oyes?
-S-si…claro-agitó la cabeza y luego asintió.
-¿Sabes que te conozco bien, verdad?
-Si…-la miro dibujando una mueca de confusión en su rostro.
-¿Y también sabes que a mí no me engañas, cierto?
-Ginny, no me pasa nada, de verdad, estoy en perfectas condiciones…solo estoy un poco distraída…eso es todo…
Ginny la miró con expresión seria que poco a poco se fue relajando hasta volverse una pequeña sonrisa. Se puso de pie y caminó hasta la puerta.
-Cuando estés preparada, cuéntamelo ¿si?- castaña automáticamente asintió tratando de evitar a toda costa soltar eso que se moría en su boca por intentar ser contado, que se moría por la mínima esperanza de recibir una ayuda o por lo menos unas palabras comprensivas-Buenas Noches
Cuando vio la puerta cerrarse se volvió a lanzar contra la almohada. Se sentía impotente por varias cosas y la principal era el silencio que tenía que mantener. Ella nunca había sido una persona potencialmente parlanchina pero sabía cuando las palabras afloraban en la garganta y morían en la boca por cargas mentales de negatividad y ella sufría ese proceso ahora. Mantener el silencio era necesario por razones diversas y la que destacaba de todas era que estaba envuelta en una situación bastante, fuera de lo común, con un chico que muy aparte de ser un Slytherin-motivo por el cual debería limitarse a considerarlo ser vivo, materia existente mas poco interesante- era el chico que le había hecho la vida imposible a ella y a sus amigos durante seis largos años, desde el primer día, y que venía con paquete completo de insultos, menosprecios, bromas pesadas y hasta conflictos bélicos entre sí…tenía varias cosas en las que pensar desde ya y que probablemente no la dejarían ni tener una noche tranquila.
Se zafó de las ropas, se colocó el pijama y escurrió por entre los cobertores y sabanas para sumirse en un estado de calma al que deseaba con todas sus fuerzas llegar y el que se volvería desde ese día en el único momento de calma y piedad hacia ella, su psiquis y su pobre cuerpo.
AAAAACHOOOO
AAAAACHOOOO
Ingresó al aula de Historia de la Magia con Harry al lado, Ron ya hablaba más que otro tipo de sonido relacionado con los perros sin embargo de vez en cuando, algunas veces al día, le lanzaba indirectas sobre su romance con Zacharias y ya que la noticia se había puesto tan " de moda" en el colegio ella había decidido ignorarlo en dichas situaciones- aunque claro ya se habían gritado antes en los jardines- y pedirle a Harry que la acompañase a algunas clases, el morocho no se había opuesto para nada y además también lo consideraba bueno pues Hermione se pasaba cada vez más horas en la sala común sumida en algún ejemplar de la biblioteca, aunque claro ahora por lo menos conversaba más con ellos.
Se sentó junto con Harry en una de las carpetas del medio, tras ellos se sentaban Dean, Seamus y Ron mientras que al lado, Malfoy, Pansy y Zabinni. Sacó sus apuntes y luego el potecito con tinta que abrió con zumo cuidado y una pluma. Se froto los ojos tratando de despejarse y propuso concentrarse al máximo en esa clase, cosa que como era obvio no lograba ya transcurrida la segunda mitad del tiempo determinado para dicha clase.
Pensaba en varias cosas, desde las tareas que debía hacer ese día, el libro inútil que debía devolver a la biblioteca y el permiso que debía conseguir para la Sección Prohibida hasta la traumante semana que había vivido hasta ayer: No solo había tenido que preparar y aplicar una loción mágica exfoliante al bien cuidado rostro de Parvati y al suyo propio-debía admitir que tenían ciertas cualidades…- si no que también se había visto sometida a aceptar que botaría más de la mitad de la ropa de su closet porque a ninguna de sus compañeras de habitación le agradaba-se estaba tomando su tiempo para cumplir esa especialmente, gracias a Merlín no habían dado fecha- además había tenido que ir brincando como pastorcita por todo el hall por una tontería que había dicho Ginny y había metido la mano izquierda en excremento de hipogrifo gracias a una tontería que todavía no perdonaba a Seamus.
Suspiró tras pensar que aún podía sentir el olor.
Lo bueno es que su compañero de sufrimientos y desgracias había mantenido su bocota cerrada y no había escuchado de él salvo en algunas clases que en ese determinado momento no recordaba. No había oído ni un Granger o sangresucia de su boca, pero aunque le agradara su repentino y nada menospreciado silencio unas punzadas en el pecho no la dejaban tranquila cada tarde a solas, cada noche y cada mañana en la el rubio pasaba por su cabeza. Tal vez solo se estaba estresando mucho con el tema por ese este sábado lo dedicaría nuevamente-esperaba que con positivos resultados, a ella.
Sin darse cuenta ni siquiera ya estaba caminando con el morral a un hombro para cuando sintió un brusco empujón que casi la tumba al piso al no ser que Zacharias Smith la sujetara. Levantó la cabeza y tras ver una minúscula parte de esos ojos de hielo que ella sabía a quien pertenecían volteó a ver al chico que había estado evitando toda la semana.
-Gra-gracias…-compusó.
-¿Estás bien, Hermione?-Harry parecía haberse perdido entre la multitud que se atoro en la puerta huyendo de Binns.
-Si, Harry-asintió mirando esperanzadoramente a un chico de gafas que la miraba inocentemente.
-Hermione, te importaría, ya sabes si puedes, salir conmigo mañana -el rubio cambió su tono de voz a uno bastante sutil y calmado a pesar de lo nervioso que lo hacía lucir el sudor en su frente y sus pómulos levemente rosados- A las seis, en las tres escobas…
-Ahhh, yo…digo- ¿C-Comó? Tres escobas, tres no dos… ¿En que piensas, Granger? Merlín, ehmmm espera no tengo porque decir ehmmm mentalmente, suena raro…ehmmm…sonrisa mental se llevo una mano al cuello y lo rasco inconcientemente.
-¿Pu-pue-puedes?-comenzaba a ponerse nervioso y Harry al que solo le faltaba un violín, traje negro y una canción que tocar miraba de su amiga al rubio, esperaba que alguno dará por terminada la conversación al ver al chico bañado en fluidos humanos que dejarían un rastro más oloroso que el perfume que solía utilizar.
-AH-despertó de su reciente trance- Si, claro-maldita conciencia, maldito remordimiento- Mañana, en Las Tres Escobas, si…por supuesto-le comenzaron a picar los ojos pero lo ignoró soberanamente.
El chico sonrió mostrando sus perfectos dientes más brillantes que el propio sol, la castaña creyó haberse quedado ciega por algunos segundos, para luego alejarse de ella a grandes zancadas murmurando un "hasta mañana Hermione" y la Gryffindor no pudo evitar que sus mejillas se sonrosasen, un espécimen del sexo opuesto, nada feo además, la invitaba a salir y se tomaba la molestia de tener un ataque de sudorismo-no existe-frente a ella, tal vez a pesar de no tener ni un poquito de ganas de salir y estar extenuada en su máximo, él la haría sentir un poco mejor, tal vez solo un poco…aunque eso significase utilizarlo para su bien.
-¿Vamos?-escuchó la voz de Harry y asintió.
AAAAAAAAAAAAACHOOOOOOOOOOO
-Hermione… ¿No deberías verte ese resfriado¡Ninguna gripecita tropical dura más de una semana!-exclamó exasperada al ver que su castaña amiga abría la boca.
-Ginny, ya te dije que no es nada es solo algo pasaj…-otro estornudo, desde la última de las clases hasta ahí la llevaba así, solía comenzarle una vez que llegaba el anochecer por la baja de temperatura-…ero…
-¿Contando que te has dormido en dos clases a lo largo de la semana? Además de que las chicas insistieron en su versión de que te despiertas todas las mañanas bañada en sudor... ¡Hermione, estás enferma!-la castaña seguía con la nariz hundida en un pañuelo mientras daba una ojeada el último libro que esperaba útil-¡HERMIONE JANE GRANGER!
Uoh-oh, Síndrome Molly Weasley aflorando en su pelirroja amiga. Levantó la cabeza y le echo una miradita. En serio que se parecía a la madre de Ron en esas situaciones.
-Gin…
-¡Deja de leer y ve a la enfermería por algo¡Estás así desde el sábado pasa…
Auch, No…
-¿Qué sucedió el sábado, Hermione?- La calma precede a la tormenta, ese sutil tono de voz-Hermione… ¿Acaso estuviste practicando tu estilo mariposa en el lago?
-Ehhh, bueno-se maldijo al estar balbuceando, fijo su vista en el libro y lo cerró, si lo iba a contar sería ahora-Pues sí…solo que ni llegue al estilo pollito…
-¿Qué?-Ginny Weasley no creía lo que estaba oyendo
-Más bien fue, estilo huye-por-tu-vida-del-calamar-gigante –sonrió y Ginny abrió más los ojos.
-¿No era que no sabías nadar?-Hermione no contesto y comprendió que el silencio otorga-Entonces que…
-Me subía a una escoba y bueno…
-¡UNA ESCOBA¡TUUUUUU!-abrió aún más los ojos-¿Qué hacías sobre una escoba¡Dime!
Hermione sintió un chispazo y un ardor en la lengua.
-Fue un reto-repuso- Si, un reto con Malfoy- No sabía porque lo había metido a él pero sostuvo la idea de que lo había hecho para probar la reacción de su amiga y al verla curvar las cejas hasta el punto en el que nacían sus cabellos continuo con un relato que ella definiría como bastante posible pero totalmente lógico si es que metía a la poción de por medio, aunque no podía hacerlo, estaba algo confundida, mejor esperar…mejor, cabía la posibilidad de que montasen un drama para salvarla y no deseaba que eso llegase a los oídos de profesores y menos alumnos demás.
-Ruega por no estar intoxicada por andar nadando en lagunas contaminadas por calamares gigantes-bromeó la pelirroja sonriéndole, sentada frente a ella, en uno de los sillones tapizados de rojo- Pero aún creo que deberías ir a verte…
-No es nada, en verdad, es más creo que pronto se irá-hizo un gesto con la mano como restándole importancia.
-Deberías agradecerle…digo, él nunca ha sido del tipo comprensivo pero te salvo de una, Hermione, y por lo que me contaste se preocupó, tal vez luego de verte roncar sobre un pergamino lo está aún más…
-¡No estaba roncando! Y…voy a pensar en eso…pero no entiendo porque dices que debe estar preocupado, estamos hablando de…
-¿De quién están hablando?-escuchó de tras de sí la voz de Harry y miró a Ginny suplicante. Habían llegado ya del entrenamiento.
-De…de…Snape
-No finjas seguro Hermione ha estado contando sobre su idolatrado rubio arrugado…- la castaña sintió una corriente eléctrica al escuchar el apodo de Zacharias, más bien, lo relacionaba con alguien más.
-Cállate, Ronald, estábamos hablando sobre la clase pociones y como Snape le quitó puntos injustamente a Gryffindor-recobró la compostura y lo miró ceñuda.
-Como sea-el pelirrojo se encaminó hasta su habitación seguido de Harry que les sonrió a las dos encogiéndose de hombros.
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Preocupación. Ira. Citas. Desmembramiento.
Abrió los ojos con pesadez cuando la escasa luz que se filtraba por las mazmorras le perturbó los sueños y los gritos de gallo hervido de Blaise le trajeron al mundo real. Lejos de todo aquello que había soñado y que, como muchas otras veces le había pasado, no lograba recordar, pero esta vez había algo patente, algo cosquilleándole la nariz, caramelo, eso y la destrucción de un Hufflepuff.
-¿Se puede saber quien se acabo todo el shampoo?
-Te refieres al de frutitas-giró el rostro y vio a un chico de ojos levemente caídos y sinceros a medio vestir mientras sonreía de lado.
-No friegues Nott-un moreno entró con una toalla atada a la cintura y muy mala cara mientras el rubio se levantaba y despejaba su boca pastosa- Yo solo puedo utilizar ESE shampoo ¿entiendes? Mi cabello es muy delicado aunque no lo parezca…
-¿Desde cuando duermen viejas en esta habitación?-arqueó una rubia ceja e hizo su habitual mueca-sonrisa.
-No te hagas el tercio, Malfoy que quién empezó la tradición fuiste…
-…tú-concluyó Draco levantándose.
-Es un día demasiado malo para escuchar sus cochinadas -Theodore se terminó de poner el jersey y salió por la puerta con aire tranquilo-Hasta más tarde.
-¿Qué le pasa a ese? Lleva días apareciéndose tarde por el dormitorio sin contar que los días libres no hay ni pista de él ¿Qué clase vida lleva ese tipo¿Estará en las drogas?
-Déjalo, no te afecta ni a ti ni a nadie, mejor no meternos con él…-estiró el cuello y dirigió sus pasos a la habitación de la que acababa de salir Blaise.
-Pero lo que tú haces si-Draco se giró para ver a su compañero de habitación-Tenemos que endurecer las practicas y soportar a los tarados de Gryffindor más veces a la semana solo porque tú tienes la cabeza en Júpiter, hoy he tenido que madrugar…es sábado…
El rubio entrecerró sus grisáceos ojos.
-Insinúas que…
-…un poco de ejercicio no te vendría mal, no estás actuando como tú mismo.
-Zabinni cierra la boca, no me cuestiones, gracias a mí ganamos el partido contra Ravenclaw.
-Si, ya sé Malfoy pero solo te decía lo que los otros no se animan a decirte…-miró a otro lado sintiendo los pesados ojos de Draco Malfoy sobre él. Blaise odiaba cuando Malfoy se creía superior a él pero por mucho que lo detestase no tenía como evitarlo o como mandarlo bien lejos, lo más probable es que su padre viniese y le colgase de cierta parte que no quería dejar inutilizada, era demasiado valiosa para él y su familia.
El joven rubio retomó su camino hacia la ducha cuando no pudo evitar erguirse en su totalidad y que las piernas comenzaran a funcionarle solas, por arte de magia.
-Sube a la torre de astronomía unas sesenta veces, a ver si ruedas por las escaleras-escuchó decir a Blaise Zabinni antes de salir disparado a hacer ejercicios matutinos con pijama, el cabello revuelto, legañas y no olvidar unas tremendas ganas de destruir por segunda vez la escoba de su compañero y una que otra cosa más de él, como su cabeza, hígado, estomago, páncreas, pulmones, etcétera, etcétera.
Hola, volví luego de una semana de estar leveleando con evas y ufff un monton de cosas con las que no quiero aburrirlas. Parece que solo podré actualizar una ves dentro de los cinco días útiles de la semana y el sábado que es muy muy probable que siempre actualice, espero que me entiendan, realmente quería subir más capitulos a lo largo y ancho de la semana pero el tiempo no me va a dar pa' tanto, bueno sobre le capítulo...Ginny ya sospechaba, como saben es bastante aguda para olerse las cosas y Hermione le ha salido con un cuento baratocon buenos resultados y un 10 xD, además la pobre está enferma y Luna le ha mandado saludos a alguien a quien se supone Hermione frecuenta-por algo los manda no- pero no ha dicho a quien ((ya pondré más sobre eso y algun personaje más...quien sabe)), por otro lado Draco- viva!, viva!- ha estado en su semana del mes, un poco apagadillo y se ha ganado un sermón de parte de Zabinni quien además lo ha mandoneado y quien seguro precereá a lo largo de la historia, Xd broma... no olvidemos a Zacharias que se ha emocionado con lo de la castaña y los posibles atentados que ésta sufra. En fin...espero que todas esten bien y bueno yo esperaba subir dos capitulos hoy pero prometo subir uno mañana, cuidense mucho...
Saludos y pasenla
