El Secreto de la Princesa
Las trompetas sonarán
Capítulo VI
Disclaimer: Los personajes de Sailor Moon utilizados en esta historia son propiedad de Naoko Takeuchi.
Saludos
Atte.
Zibo Kou.
Un nuevo amanecer llegaba al reino Star Light. Sus habitantes aun permanecían dormidos, el baile se había extendido hasta altas horas de la noche. El cielo se mantenía despejado anunciando un hermoso día.
Mina daba vueltas en su habitación se sentía culpable por el sufrimiento de Serena. No encontraba las palabras que disminuyeran el dolor que sentía su amiga. Salió de su habitación y encontró a Haruka sentado junto al gran ventanal que daba vista al palacio. La rubia trato de no hacer ruido. Haruka continuaba indiferente con ella y lo menos que quería era que soltara su rabia en contra de ella.
Lentamente la puerta de la habitación de Serena se abrió. Haciendo que Haruka y Mina fijaran su mirada en ella. Con los ojos llorosos y con el corazón destruido trato de parecer fuerte ante ellos.
-Molly y Kevin llegan en menos de dos semanas. Es el tiempo necesario para dejar las cosas en orden en Moon Light...dijo Serena.
Mina estaba sorprendida por la reacción de su amiga.
-Serena, yo quería...
-No quiero saber nada de lo ocurrido en el baile. Para mi Seiya no existe y nunca existió...Serena presionaba sus puños contra su largo vestido.-Les pido a los dos que no permitan que alguien de la familia real se acerque a mi. El único con el voy hablar antes de marcharnos será con el rey Artemis III.
-Será como tú digas...dijo Haruka acercándose a Serena.
Mina bajo la cabeza
-Lo que tú digas.
Serena dio la vuelta y se encerró en su habitación no quería ver absolutamente a nadie.
Los días pasaban, Mina se encargaba de las cosas de la tienda. Lo menos que quería era molestar a Serena que permanecía oculta en su habitación. La rubia se había enterado que Seiya se casaría pronto y rogaba a todos los dioses porque Molly y Kevin llegaran lo antes posible.
Los habitantes del pueblo visitaban Moon Light frecuentemente para vestir las mejores telas para la boda real. Era un acontecimiento importante y el movimiento que esto ocasionaba era evidente.
Haruka impidió que el mensajero real le entregara a Mina la invitación de la boda de Seiya y Kakyu. Quería evitar más sufrimiento a Serena.
-Solo cinco días más y dejaré atrás todo este sufrimiento...musitó Serena para si.-Olvidarte será difícil, pero confió en que lejos de ti será más fácil cargar con este dolor.
-¿Te encuentras bien?...preguntó Haruka, tomando la mano de Serena y depositando un dulce beso.
Ella asintió con la cabeza
-Necesito que me lleves al Palacio. Tengo que hablar con el rey Artemis III.
Haruka emitió una mirada de desaprobación
- Es muy peligro, podrías encontrarte con él.
Serena bajo la mirada
-Lo sé, por eso necesito que envíes un mensaje al Rey pidiendo que el príncipe no se entere de mi visita. Sé que el lo entenderá. Haz lo que te digo Haruka...Serena hizo una pausa.-Sabes que es necesario que hable con él antes que nos marchemos.
- Esta bien pequeña, pero será la última vez que pises ese lugar.
Se despidió de la rubia y salio a cumplir su mandato.
A los pocos días, Serena recibió respuesta del rey invitándola al palacio. Seiya había salido de Star Ligth por un mandato del rey y llegaría más allá de la puesta del Sol.
- Mina acompáñame...dijo la rubia a su amiga.
-De ninguna manera, seré yo quien te acompañe...protestó Haruka.
Serena se dirigió a él.
-Lo siento, pero Mina y yo tenemos mucho de que hablar. Estaremos bien, si el rey envió por mi es por que no hay peligro alguno. Entiéndeme Haruka.
Haruka abrazó a Serena.
-Si algo te llega a pasar, jamás me lo perdonaría.
Ella respondió al abrazo y deposito un beso en su mejilla.
-Estaremos bien, no tardaremos...respondió la rubia.
Mina y Serena subieron al carruaje con dirección al palacio. Durante el camino Serena habló con Mina tratando de que la relación entre ellas no se rompiera. Mina lloró suplicando el perdón de su amiga. Serena la abrazó y le dijo que jamás volviera a pedirle perdón que ella no tenía algo que perdonarle. Era su mejor amiga y que pronto daría inicio nuevas vidas para ellas dos alejados de Star Light. Todo estaba arreglado y desde ese momento Serena y Mina volvían a ser las mismas que antes.
Las dos jóvenes llegaron al palacio y fueron escoltadas hacia un gran salón donde se recibía a las visitas. La decoración era extraordinaria y Mina estaba fascinada. En el salón se encontrá una pequeña puerta decorada con hermosas figuras talladas a mano.
-Serena esto es absolutamente bello...dijo Mina. -Nunca había entrado a este lugar.
Serena dibujó una leve sonrisa y asintió con la cabeza. Repentinamente la puerta se abrió y el Rey Artemis apareció.
Las dos chicas hicieron una reverencia.
El rey dirigió su mirada a Serena y pudo ver el profundo dolor que llevaba en su corazón.
-Serena, sígueme hablaremos en otro lugar. Le pediré a Nicolas que lleve a tu amiga a los jardines del palacio. Después nos reuniremos con ella...dijo el Rey.
Serena asintió se despidió de Mina y se fue con el Rey. Nicolas llevó a la rubia a los jardines del palacio. Ella continuaba atónita por la belleza del palacio. No se había percatado de la belleza del lugar. Al fondo de los jardines había una hermosa construcción de mármol color blanco que le llamó la atención. Parecía un cuento de hadas y se dirigió a ella dejando a Nicolas atrás. El viento alborotaba su cabello haciendo que la rubia se sintiera relajada después de tantos días de ver el dolor de Serena. Se sentó en unas de las tantas bancas que adornaban el lugar mientras pensaba en la nueva vida que eles esperaba fuera de Star Ligth.
-¿Qué es lo que haces en este lugar?...le gritó la pelirroja.
Mina volvió a la realidad pegando un pequeño brinco.
-Ese no es asunto tuyo...dio la vuelta tratando de ignorar a Kakyu.
-Si viniste a ver a Seiya, temo decirte que él no esta. Y que estas perdiendo el tiempo. Así que vete de este lugar inmediatamente.
Mina no soportaba más los gritos de la pelirroja. Presionaba sus manos contra si misma para evitar ponerla en su lugar.
-Kakyu, te he dicho que no es asunto tuyo. Y me iré cuando yo quiera no cuanto tu me digas.
La pelirroja echaba chispas
-Sabes que te puede pasar si desobedeces mis ordenes...le gritó a la rubia.
Mina fijó sus ojos en ella.
-Si, lo sé...dijo tajantemente. Pero mientras no te hayas casado con Seiya...hizo una pausa.- Tú no puedes darme órdenes. Así que hazle como quieras pero yo no me muevo de aquí.
Kakyu estaba furiosa, pero lo que decía Mina era cierto. Se dio la vuelta y pudo ver que el Rey y Serena venían hacía ellos. Sintió una fuerte presión en el pecho y trato de tranquilizarse para que pareciera que nada había pasado. Mientras Mina dibuja una sonrisa en sus labios.
Serena también pudo ver a su amiga, y cuando vio que Kakyu estaba con ella. Miles de recuerdos vinieron a su mente. Respiró profundamente y siguió caminando junto al rey.
Mina y Kakyu hicieron una reverencia cuando el rey llegó donde estaban ellas.
-Es hora de irnos Mina...dijo Serena con voz frágil.
Su amiga asintió con la cabeza y corrió hacia ella.
-Le agradezco que me haya recibido.
-Fue un gusto querida Serena.
La pelirroja no entendía lo que pasaba y por qué había venido hablar Serena con el rey. Acaso quería impedir la boda. Los nervios eran evidentes pero terminaron cuando Serena se dirigió a ella y le sonrió.
-Serás una buena esposa para Seiya...dijo Serena mientras abrazaba a Kakyu. -Cuídalo y hazlo feliz.
Kakyu y Mina estaban impactadas por las plabras de Serena. ¿Cómo podía verse tan tranquila?, parecía que había aceptado todo lo que pasaba. Y que renunciaba a Seiya sin luchar por él.
-Lo haré, él estará con la mujer que ama...contestó la pelirroja.
Serena asintió con la cabeza sin mostrar que la respuesta de Kakyu le había destrozado el alma y la poca esperanza que guardaba en su corazón.
Después de hacer una reverencia al rey, Serena y Mina partieron hacia el carruaje que las llevaría de regreso al pueblo.
-Espero logres entender lo que significa el verdadero amor...le dijo el rey a Kakyu dejándola atónita por sus palabras mientras el rey se alejaba de ella.
-No sé que habrás venido hacer aquí Serena, pero jamás tendrás a Seiya. Dos días más y lo perderás para siempre...musitó Kakyu para si.
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Después de la visita que hizo Serena al rey ella se encontraba más tranquila. En unas cuantas horas llegarían Molly y Kevin y todos los asuntos pendientes que tenía antes de su partida quedaría resueltos. Mina se negaba a preguntarle acerca de qué había hablado con el rey. Además, de las últimas preguntas que le dijo a Kakyu.
-En dos día será la boda Seiya...dijo Serena. -Ese mismo día en el que todo el pueblo estará en el palacio nos marcharemos. Los únicos que saben de esto es el rey Artemis III, Molly, Kevin y ustedes.
Haruka se acercó a ella
-Pronto terminará este sufrimiento pequeña, te prometo que jamás dejaré que alguien de vuelva a ser daño.
Serena sonrió y deposito un beso en la mejilla de Haruka.
Los días fueron largos pero tranquilos para Serena. Después del baile ella no tuvo ninguna noticia de Seiya. Parecía que él la había sacado de su vida rápidamente.
Abandonar su hogar, a Moon Light y a sus amigos le destrozaban el corazón. Pero también sabía que era lo mejor. No podría ver a Seiya sin sentirse derrotada y traicionada por su desconfianza.
Haruka y Mina hacían lo posible porque ella se sintiera tranquila y amada por ellos. Al volver a ver a Molly y Kevin supo entonces que había tomado la mejor decisión. Su tienda estaría en las mejores manos. Por otro lado, Molly no podía creer que Seiya se fuera a casar con Kakyu. Pero entendió el sufrimiento de Serena y decidió no darle más vueltas a ese asunto. Todo estaba listo ahora Serena tendría que hacer un último esfuerzo por dejar atrás todo lo que había vivido en Star Light.
-Hoy es el gran día...pensó Mina para si.-Eres un tonto Seiya, no puedo creer que renunciaras al amor de tu vida. Porque no te das cuenta que estas apunto de perderla para siempre.
Mina seguía empacando algunas cosas mientras esperaba que su amiga le diera la indicación de su partida.
-Siento mucho lo que le pasa a Serena...dijo Molly
-Si yo también, pero ahora todo está perdido...suspiró Mina.
-Mina, Tenemos que intentar hablar con Seiya. Él tiene que entender que esta cometiendo un error. Necesitamos hacer algo por nuestra amiga.
Mina sonrió
-Es inútil, el no quiero escuchar nada...dijo Mina dejándose caer en una de las sillas de la tienda.
Molly se acercó a ella.
-Tenemos que intentarlo. Si vamos las dos posiblemente nos escuche. No perdemos nada, Mina este será el último intento.
Mina se quedó pensando un poco. Sorpresivamente se levanto de la silla asustando un poco a Molly.
-Tienes razón este será el último intento. Seiya tendrá que escucharnos.
Y las dos chicas salieron de la tienda rumbo al castillo evitando ser vistas por Haruka y Kevin.
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Todo era un caos en el castillo, los sirvientes preparaban el gran banquete para recibir a los invitados. El príncipe se casaba por lo tanto era un acontecimiento sumamente importante.
-Bombón...suspiró el príncipe.- Si tan solo fueras tú y no Kakyu.
Su mirada fija hacia el pueblo. Preguntándose si debería irla a buscar y terminar con todo esto. Los días después del baile habían sido un tormento para él. Quería ir tras ella pero su orgullo se lo impedía.
-Taiki aun no regresa, creo que no llegará a tiempo para la ceremonia.
Seiya dio la vuelta y miró a Yaten.
-Llegará, él no se perdería mi boda...susurró Seiya.
Yaten caminó hacia él.
-¿Estas seguro de lo que vas hacer?. Porque después de esto jamás podrás volver con Serena. Y tendrás que aceptar que ella probablemente también haga su vida con otro hombre.
Al escuchar esas palabras, Seiya sintió como los celos lo invadían.
-¡Jamás!...gritó el príncipe. -¡Jamás!, dejaré que Bombón sea feliz con otro hombre. ¡Jamás!.
-Cálmate Seiya, pero eso no podrás evitarlo. Creo que estas haciendo un tanto egoísta. Serena es una mujer hermosa y un buen partido para cualquier caballero, príncipe o Rey. Piénsalo Seiya, no quiero que después descargues tu ira conmigo por robarte a Bombón...terminó de decir Yaten en tono de burla.
Seiya se puso furioso
-No te atrevas Yaten, no sabes de lo que soy capaz.
Yaten dibujó una sonrisa en sus labios.
-Piénsalo bien Seiya, porque ella es libre y yo también...dijo el platinado mientras salía rumbo a los jardines del palacio y dejaba a su amigo furioso.
Seiya se llevo las dos manos a su cabeza mientras jalaba de su cabello.
-No hay marcha atrás...dijo para sí.
Por otro lado, Mina y Molly había llegado al Palacio. Al ver el alboroto que tenía los sirvientes con los preparativos de la boda pensaron que sería muy difícil encontrar a Seiya. Mina alcanzó a ver a Nicolas y junto con Molly corrieron hacia él.
-¡Nicolas!...gritó Mina.
El joven se sorprendió al verla
-Necesitamos ver a Seiya, por favor llévanos con él. Es muy importante que hablemos con él.
Nicolas negó con la cabeza. Pero ellas no dejaban de insistir hasta que él accedió.
-Esperen aquí, no tardaré. Pero si el príncipe Seiya no desea verlas tendrán que marcharse.
Mina se acercó al oído de Nicolas para que nadie más escuchara.
-Dile que le diré toda la verdad.
Nicolas asintió y se marchó. El joven comenzó a buscar a Seiya ya que no se encontraba en su habitación. Pero no había rastro de él. Cuando regresaba donde se encontraba las chicas, Kakyu apareció.
-Mi Lady...dijo el joven haciendo una reverencia.
-Nicolas necesito que lleves esto a Moon Light y se la entregues a Serena. Solo ella puede recibirla dile que es departe del príncipe.
El joven asintió con la cabeza.
-Por cierto, ¿qué haces por aquí?. Pensé que estarías supervisando que todo esté perfecto para la ceremonia.
Nicolas se puso nervioso y la pelirroja pudo notar que algo andaba mal.
-Tal vez en este momento no tenga ninguna autoridad en el castillo, pero en unas cuantas horas seré princesa y no me gustaría acusarte de traición. Si sabes lo que te conviene dime qué es lo que pasa.
El joven trataba de esconder la mirada, pero no quería que se le acusará de algo que jamás había pasado por su mente.
-Mi Ladies Mina y Molly quieren hablar con el príncipe, ellas lo están esperando en la entrada del palacio. Pero no encontré al príncipe por ningún lado.
Kakyu se puso furiosa pero intento tranquilizarse.
-Perfecto, ahora no tendrás que llevar la carta al pueblo. Dile a Mina que Seiya no puede recibirlas pero que su príncipe le ordena que esta carta sea entregada a Serena antes de que se lleve acabo la ceremonia.
-Si mi Lady como usted diga.
Y el joven se retiro para reunirse con las chicas.
-Tus amigas lamentaran a ver venido a buscar a Seiya. Porque posiblemente Nicolas nunca te hubiera podido entregar el mensaje que Seiya jamás escribió...dijo Kakyu para sí.
-Por qué tarda tanto. Haruka y Serena pueden sospechar...dijo Mina.
-Mina, ese es Nicolas. Pero viene solo...dijo Molly.
-Mi Ladies, Seiya me ha pedido que mi lady Serena reciba esto cuanto antes. Es muy importante que se la entreguen antes de su boda con la mi Lady Kakyu.
Mina recibió el mensaje mientras Nicolas se alejaba si decir más palabras.
-Tal vez Seiya lo pensó y quiere que Serena regrese con él. Tenemos que engregarle este mensaje sin que Haruka se de cuenta. Tiene el sello real sin duda es de él.
-Mina, no sé si es buena idea. Y si son malas noticias terminariamos por destrozar a Serena. ¿Que vamos hacer?.
La rubia sabía que Molly tenía razón pero tenía que arriesgarse. En ese mensaje podría estar la felicidad de Serena o posiblemente la destrucción de su amor.
-Se la entregaré, tengo que arriesgarme es la última oportunidad que tenemos...dijo Mina, mientras salían corriendo hacia el pueblo.
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Serena observaba a la gente pasar hacia el palacio. El pueblo se estaba quedando desierto. No más lágrimas, no más sufrimiento, no más dolor se repetía una y otra vez. Quería que todo esto terminara e iniciar con una nueva vida alejada de todo la que la estaba dañando.
-Partiremos en poco tiempo...dijo Haruka.
-Lo sé, pero antes me gustaría despedirme de alguien.
Haruka asintió y vio como Serena se ponía su capa y salía de la tienda.
-¡Serena!...gritó Molly
-Chicas pero que les pasa, ¿dónde se había metido?
Mina estaba agitada de tanto correr que no podía pronunciar ninguna palabra.
-Que bueno que te alcanzamos, necesitamos entregarte esto...dijo Mina, mientras extendía su mano con el mensaje para Serena.
La rubia estaba confundida, qué era lo que pasaba. Al ver el sello real se percató que sus amigas habían estado en el palacio.
-Serena, el príncipe nos pidió que te dieramos esto. Es importante que lo leas antes de que lleve acabo la boda...dijo Mina.
Molly tomó de la mano a Serena que no salía de su asombró sería acaso queé existiera una esperanza entre ellos.
-No quiero más dolor...la rubia bajo la mirada.-Entienda se los suplico, no quiero saber el contenido de ese mensaje.
Mina se acercó a Serena.
-Pero también podría ser tu felicidad...dijo su amiga y depositó el mensaje en las manos de Serena. Pero será tu decisión.
-Mina, Molly necesito estar sola para pensar en lo que está pasando.
Las chicas asintieron con la cabeza y regresaron a la tienda.
La incertidumbre estaba matando a Serena, quería conocer el contenido de la carta aunque su corazón le decía que hiciera caso omiso de ella. Continuo su camino tenía que despedirse de aquel lugar en el que había compartido con Seiya tantas cosas. Era su refugio y posiblemente jamás lo volvería a ver.
Estaba por ocultarse el Sol, y la boda de Seiya estaba por llevarse acabo. La rubia tomó la decisión de abrir el mensaje. Fuera lo que fuera no podía dañarla más. Quitó el sello real y comenzó a leer.
Las trompetas sonarán por todo Star Light y cuando eso suceda mi vida estará unida a la de ella.
Serena comenzó a llorar
-¿Qué significa esto?. Cuando las trompetas suenen tu y ella estarán unidos para siempre.
En ese momento las trompetas sonaron anunciando que Seiya y Kakyu se habían casado tal y como estaba escrito en el mensaje. Serena cayó sobre sus rodillas ya nada había que hacer. Él ahora le pertenecía a otra mujer.
-¡Seiya!...gritó ella liberando todo su sufrimiento pero nadie pudo escucharle ya que las trompetas seguían sonando.
Espero disfruten este capítulo.
También espero no tardar mucho en actualizar.
Gracias por sus comentarios.
Saludos
Zibo Kou.
