CAPITULO V: "Kimi No Suki Na Uta" –Segunda Parte–
「リサ」:
Soné con esto tantas veces que ya me estaba acostumbrando. Takuya-kun y yo juntos, paseando por Tokio y ahora sentados en una cafetería. Nada andaba mal… ¡Un momento!
-"¿Qué crees que haces, Takuya-kun?"- Exclamé viéndolo tomar una cerveza en lata.
-"Ehmm… ¿Tomando una cerveza?"- Dijo sarcásticamente.
-"¡Eso no! ¡Esta es una cafetería, no un bar!"- Pronuncié alterada quitándosela de las manos.
-"Phew, está bien. Eres anticuada. Muy anticuada"- Murmuró apoyando su mejilla en el brazo derecho.
Saqué de mi cartera medicina y me apresuré en tomarla con mi bebida fría; a lo que Takuya preguntó:
-"¿Y eso? ¿Para qué son?"- Refiriéndose a las pastillas.
-"Son para el corazón. Mi abuela falleció porque padecía de lo mismo y me heredó su enfermedad. Aunque con esto se controla"- Enfaticé sonriéndole tranquilamente.
El joven de quien estaba enamorada, quedó en postura preocupada y a la vez distraída. Aún no sabía que era lo que pensaba; pero quise suponer que estaba preocupándose por mí. Q-Quizás lo hacía… Q-Quizás…
Salimos de ahí después de conversar largo rato. Me daba algo de tristeza el saber que se iría pronto; pero él se paró justo en frente de mí diciendo:
-"¿Me acompañas a un lugar?"-
-"Claro. Está bien"- Afirmé reanimándome.
Fuimos juntos a un lugar silencioso; pero con muchos árboles de cerezo. Reposamos debajo de uno. Takuya miraba hacia el cielo sin decir palabra alguna; Se veía tan sereno. Mientras mi corazón no paraba de agilizar sus latidos… Tenía los nervios de punta… Y a la vez un poco de esperanza…
Cuando pensé que las cosas andaban demasiado formales, él tomó mi mano entrelazando sus dedos con los míos. Giré un poco mi rostro para mirarlo avergonzadamente; pero él tenía los ojos cerrados. Al verlo así me dieron ganas de darle un gran… ¡Gran abrazo! Pero ambos nos quedamos dormidos bajo la sombra de aquel hermoso árbol rosa.
Sentí unos cosquilleos en mis mejillas. Cuando desperté, pude sentir muchísimos pétalos de Sakura rozando mi cabeza y cayendo delicadamente. Busqué con la mirada a mi amado; pero no lo hallaba. Me levanté y empecé a gritar su nombre. ¡Nada de nada! Entonces entendí que tal vez ya se había marchado; y que no se había despedido por temor a que yo llorase. Me arrodillé tomando una hoja de cerezo, pensando en él…
Entonces, escuché su voz tan cerca de mí, expresando:
-"¿Quieres beber algo? Toma, traje chocolate caliente. Si sigues en el suelo, te resfriarás"-
Recibí la bebida y poco después, le dije: -"Pensé que te habías ido"-
-"Sólo fui a comprarte esto. No quise despertarte, ya que dormías profundamente"- Acotó sentándose a mi lado. Agradecí inclinando mi cabeza y sintiéndome más tranquila.
-"Estaba componiendo algo cuando venía para acá; aunque aún no está listo"-Mencionó.
-"¡Ah! ¿En serio? ¿Puedo oírla? Al menos el coro, por favor"- Exclamé casi rogando. Takuya sacó la guitarra que cargaba en su espalda y empezó a tocar la introducción.
-"Está bien. Va así: …Otra vez no pude decirte "Te quiero" […] Recordé tu canción favorita y empecé a cantarla de camino a casa…"- Cantaba y tocaba, mientras acercaba su rostro hacia mí.
Dejó de cantar para cerrar sus párpados y acercar sus labios. Yo no dudé ni un segundo y me acerqué también para recibir un beso. De esos besos que sólo te imaginas al leerlo en un libro de cuentos, como en jardín de infantes… Me tomó de los hombros y fue guiando con sus manos mi cuerpo lentamente, bajándolo hacia el suelo. Abrí mis ojos para ver las hojas de Sakura que seguían cayendo; Y además, quería cerciorarme de que no era un sueño que parecía real. Al sentir el cabello de mi querido chico palpando mi rostro, supe que lo que estaba pasando era verdad, y así, caí en lo más profundo de este sentimiento…
Rendida en sus labios… Era una escena de la cual jamás olvidaría el final de ese día maravilloso.
「琢也」:
Risa era la chica a la que buscaba sin siquiera saberlo. La monotonía se marchitaba a medida que la conocía más y más… La condena de la que me habló una vez Akira, tal vez podía cambiarse. Todo era cuestión de intentarlo; y yo, quería hacerlo sin pensar en las consecuencias.
Al día siguiente, me puse algo triste porque era el último día de estancia en Tokio; pero le quería pedir a mi ahora novia que se vaya conmigo. Era lo ideal…
Entré al hotel donde nos hospedábamos y pasé a la habitación de Shintarou: Vi a todos jugando a las cartas. Me senté en la cama de éste en silencio.
-"¿Y? ¿Qué te pasa?"- Preguntó Katsu, poniendo las cartas sobre la mesa.
Fui hacia ellos e incliné mi cabeza: -"Lo siento. De verdad lo siento mucho"-Expresé con sinceridad.
-"¿Qué?"- Dijeron todos al mismo tiempo.
-"Me he dado cuenta de mis errores, y tenían razón. Prometo ser el mismo Shimizu Takuya de siempre, ¡Lo juro!"- Acoté manteniendo mi postura.
Ellos se quedaron mudos unos segundos; y luego, todos me abrazaron y palmearon mi hombro. Todos menos uno: Nobuto… el cual, sentado me dijo cómicamente:
-"¡Bienvenido de vuelta, bobo!"-
Tomamos algunas botellas de jugo de naranja para después dejarlos y visitar a Risa-chan. Ella me había dejado su dirección. Hallé su casa con mucho esfuerzo; pues estaba en una calle cerrada. Cuando llegué, toqué el timbre principal y me abrió una chica muy parecida a ella:
-"¡Ah-Ah-Ah-Ah…!"- Exclamó con el tono muy fuerte tartamudeando.
-"¡Takuya-kun!"- Me recibió Risa abrazándome, apareciendo detrás. Luego se despidió de su pariente que aún estaba asombrada de verme y salimos tomados de la mano. Aproveché para proponerle lo que había pensado…
-"Risa-chan, hoy es mi último día en Tokio y quería proponerte que—"- No pude decir más; pues mi mirada se chocó con el rostro de aquella mujer del pasado. La que me había abandonado esa fría mañana, dejándome sólo una nota de despedida: Mizuki Risa. La cual me vio con esos penetrantes ojos…
-"¿Takuya-kun? ¿Te comieron la lengua?"- Preguntó Risa-chan, empujándome levemente con su cintura, al verme atontado.
-" Takuya-san, ¡Cuánto tiempo! ¿Ella es…?"- Saludó la mujer.
-"Soy Fuyuki Risa. Mucho gusto. Soy su… eh… su… no-novia"- Enfatizó Risa-chan ruborizada.
-"¿Fuyuki Risa? Yo soy Mizuki Risa, una amiga de tu novio. El gusto es mío"-Dijo mientras frotaba su vientre. De hecho, noté que su vientre estaba muy grande.
-"¡Nos llamamos igual! ¡Qué divertido!"- Rió mi inocente novia junto a mi ex.
-"Dime… ¿Cómo has estado?"- Pregunté a Mizuki Risa al verla otra vez.
-"Muy feliz. Estoy embarazada. Ya tengo 8 meses ¿No es genial? Vine a Tokio a comprarle ropa y artículos de primera necesidad al bebé"- Dijo emocionada.
Estaba entre triste y nervioso, pero aún así la seguí mirando.
-"¡Muchas felicidades! Estoy segura de que tu esposo estará tan feliz. Los han bendecido"-
Exclamó la tierna Risa-chan.
-"Sí, es una bendición; pero por desgracia no estoy casada con él. A decir verdad, el padre de este niño está a tu lado, querida"- Reveló la malvada mujer.
-"¡¿Qué?!"- Expresamos ambos eufóricos.
-"Eso mismo, Takuya-san. Es tu hijo… Es nuestro bebé…"-
Estaba tan impactado que dejé de sentir la mano de Risa-chan tocándome. Ni siquiera me había dado cuenta de que ella huyó llorando y corriendo por la acera. ¿Mi hijo? Resalté en mi mente muchas veces...
