Hola!

Aquí yo de nuevo jeje pido perdón por no haber actualizado en todo este tiempo pero es que la flojera me ganaba, trate de luchar contra ella pero siempre me ganaba. Espero y disfruten de este capítulo.

-Alice ¿te encuentras bien? – se le escuchó pronunciar al moreno.

La chica aun mantenía los ojos cerrados, pero al ver que no estaba lastimada empezó a abrirlos lentamente para encontrarse con los ojos dorados de su salvador. Alice estaba atónita por la rapidez con la que reacciono el muchacho pero al mismo tiempo se encontraba algo avergonzada por lo que acababa de ocurrir.

-Si estoy bien – contesto con dificultad, sin embargo una pregunta cruzo por su mente - ¿Cómo es que sabes mi nombre? –

Esa pregunta tomo al muchacho por sorpresa, se esperaba palabras de agradecimiento, halagos, cualquier cosa menos esa pregunta, de cierto modo el comentario de Alice lo había tomado por sorpresa.

-En la mañana hable con Dan y el menciono que tenía una amiga en tercero, creo que tome por hecho que eras tú – en la cara del pelinegro se pudo ver que sus mejillas se pintaron de un casi imperceptible color carmín, que para su suerte la pelirroja no notó – te he visto un par de veces con el –

- ¿Dan? Y desde cuando el llega temprano –

- Eso fue lo mismo que yo dije –

Alice rio divertida ante el comentario del pelinegro, sin embargo más preguntas comenzaban a surgir en su mente sobre el muchacho de ojos dorados.

-Y ¿de dónde conoces a Dan? –

El moreno cambio su semblante a uno serio por lo que la pelirroja sintió que había metido la pata.

-Éramos amigos de la infancia –contestó secamente.

Alice no quería verse entrometida, así que decidió guardarse para sí misma el resto de sus preguntas, pero una de ellas amenazaba con salir, la curiosidad de la chica era mucha y esta pregunta la tenía desde el día en que lo vio por primera vez.

-¿Cómo te llamas? –

- Shun, Shun Kazami – contestó el pelinegro relajando su semblante y viéndose más tranquilo.

En ese momento se formo un silencio sepulcral para los dos sin embargo no era incomodo para ninguno, la atmosfera que se había formado era cálida y un tanto extraña y aun mas para Shun. Pero para la mala suerte de la pelirroja ese momento no pudo durar más, ya que algo o más bien alguien lo interrumpió.

-¡Alice! – se escuchó gritar a una voz

-¿Julie? – Exclamó la chica pelirroja mientras volteaba su cabeza y veía a sus amigos subir por las escaleras hasta llegar con ella y Shun - ¿qué hacen todos aquí? –

-Pues como tardabas en bajar decidimos venir a ver qué es lo que te entretenía tanto aquí arriba, pero al parecer creo que llegamos en un mal momento – explicó Joe.

-Si Shun, no te conocía esas mañas – se burlo Dan mientras soltaba una carcajada.

Shun y Alice se encontraban confundidos ante los comentarios de sus amigos, pero al verse la cara el uno al otro se dieron cuenta de la posición en la que estaban puesto que después de que Shun atrapara a Alice antes de caer, no la había bajado. Al darse cuenta ambos se separaron rápidamente y la pelirroja con un ligero rubor en las mejillas.

-Cállate que estas mañanas tú no te las tienes tan guardadas – le reprocho Shun.

-¡¿A qué te refieres?! –

-¿Quieres que te lo explique con manzanas o puedes tu solo? –

-¡Ya verás! –

-Ya dejen de pelear – interfirió la pelirroja.

-Pero él empezó – se defendió Dan mientras Shun lo miraba amenazantemente.

-No importa quien haya empezado primero, Shun solo me estaba ayudando yo me resbale por las escaleras pero él me atrapo a tiempo, Dan – explicó Alice.

-Haaa ya veo, pero aun así yo creo que… ¡HAA! - el pelicafe no pudo terminar la frase puesto que Runo le había dado un coscorrón.

-Espero que ya te hayas tranquilizado – comentó la ojiverde al portador de los lentes de sol.

-Pues con esos golpes quien no aprende – respondió el susodicho en voz baja.

-¿dijiste algo Dan? – preguntó Runo.

-No he dicho nada, porque abría de decir algo –

-Así está mucho mejor – dijo la peliazul con una sonrisa de satisfacción.

-Sí, sí muy lindo, pero si nos quedamos aquí parados, perderemos nuestro valioso tiempo de libertad –se quejo Julie.

-Querrás decir a lo que queda de nuestro receso –corrigió Joe.

-Lo que sea, solo hay que aprovecharlo – dijo Julie mientras se dignaba a ir bajando las escaleras.

-Está bien, ¿vienes? – preguntó Alice al moreno.

-¿he?- pronuncio Shun desconcertado.

- No te juntas con nadie ¿cierto? Ven con nosotros – sonrió la pelirroja.

- Gracias pero yo… - no pudo terminar la frase ya que su amigo lo interrumpió.

-Vamos no seas amargado Shun, tómalo como una muestra de agradecimiento por haber ayudado a Alice y para ponernos de acuerdo sobre el concierto de mañana – se apresuro a decir Dan – ¡Mira ya conseguí un boleto! – dijo Dan mientras le mostraba el pequeño pedazo de papel.

-No sabes cuánto me alegro – comentario sarcástico por parte de Shun.

-¿También iras al concierto? – Preguntó Alice, a lo que el portador de los ojos acaramelados solo asintió – Entonces todo está arreglado, ven con nosotros –

El pelinegro se quedo pasmado unos segundos mientras observaba a la chica pelirroja, había algo en ella que le resultaba extraño, no podía definir esa sensación, y eso lo frustraba un poco, pero al final de cuentas termino por aceptar la oferta de la chica y sus amigos. El grupo de jóvenes bajo las escaleras para dirigirse al patio principal.

-Creo que deberíamos de ponernos de acuerdo para ir al concierto de mañana – insinuó Joe – aunque por lo visto Dan y Runo ya se nos adelantaron –

Los susodichos se sorprendieron por el comentario de Joe y sus mejillas comenzaron a tornarse de un color rosado ¿Cómo es que él se había enterado?

-Saben, las jardineras del colegio resultan ser cómodas para tomar un breve descanso chicos – menciono Joe, mientras Runo y Dan se daban cuenta de que el lugar donde se habían puesto de acuerdo concordaba con la descripción que les había dado Joe, Shun no estaba muy sorprendido puesto que el ya se lo esperaba por lo ocurrido en esta mañana mientras tanto la pelirroja no entendía muy bien el asunto.

-Eres un entrometido – farfullo Runo

-Parece que nuestra niña está creciendo – dijo Julie mientras abrazaba a Runo.

-¡Hey no me molestes con esas cosas Julie! –

-Está bien ya no hay que complicarnos, nos veremos 15 minutos antes de que comience el concierto en el parque – dijo Dan poniendo la misma hora para evadir el tema.

-Parece que a Dan ya se le subieron los colores – se burlo Shun.

-Tú eres nuevo así que no opines – se quejo Dan haciendo un puchero; lo que provocó que los demás soltaran algunas risas.

-Un momento ¿dónde está Julie? – Preguntó Alice al no ver a su amiga con ellos.

-Tienes razón, es muy extraño tener tanta tranquilidad – comentó Runo.

-Creo que ya la encontré – contestó Joe mientras señala un punto determinado del patio.

Los demás miraron hacia la dirección que les había indicado Joe y vieron a Julie platicando cómodamente con Billy en una de las bancas del colegio.

-Ahora ya sabemos cuál era su prisa por estar aquí en el patio – dijo Runo.

Mientras Runo y los demás reían, Julie y Billy seguían conversando muy animadamente.

-¡¿En serio Billy?! – Grito la chica de cabellos plateados.

-Así como lo oyes, después del concierto los chicos y yo planeábamos irnos a celebrar a algún otro lugar, tú y tus amigos pueden venir si quieren –

-Eres genial Billy – dijo Julie mientras se le echaba en sima y lo abrazaba, a lo que el chico no puso ninguna resistencia.

-Si lo sé – se rio el chico mientras se sonrojaba un poco.

-Y ¿Quiénes son los demás integrantes de la banda? –

- Todos van en esta misma escuela, solo que la mayoría se encuentran en la parte de preparatoria, los únicos que vamos en secundaria somos Chan y yo – contesto el rubio – ya los conocerás mañana.

- ¡No puedo esperar a mañana! –

- Si yo tampoco, aunque si quieres después del concierto nos podríamos dar una escapada lejos de los demás – dijo Billy, a lo que Julie se sonrojo y provocó que Billy se riera.

-Sabes, te vez muy linda sonrojada – bromeo el chico de los ojos azules.

-¡Hay Billy! – se quejo Julie.

El timbre de entrada a clases no tardo mucho en sonar y todos se separaron para dirigirse a sus respectivos salones. Alice y Shun se encaminaron a subir las escaleras ya que Joe tenía que ir a recepción, la chica se encontraba algo nerviosa al ir con el muchacho de los ojos dorados que en los últimos dos días había cautivado toda su atención, no podía negarlo el muchacho era agraciado físicamente, aunque por más que quisiera no podía sacar un tema de conversación que le pudiera interesar al moreno, prácticamente no sabía nada sobre él, lo había conocido hace poco o por lo menos eso parecía.

-Bueno este es mi salón – anuncio Alice – gracias por lo que paso en las escaleras, no tuve tiempo de agradecerte –

- No hay problema, cualquiera lo abría hecho –

-Aun así, gracias – dijo la chica mostrando una de sus sonrisas – Pero, ¿Cómo fue que llegaste tan rápido al otro extremo de las escaleras? –

Otra vez, el comentario de Alice había tomado desprevenido al pelinegro y esto lo estaba desconcertando un poco, no era común que él se encontrara en ese tipo de situaciones, él es quien generalmente las provocaba jamás le había tocado estar en una. Sin embargo no estaba dispuesto a responder con toda sinceridad esa pregunta.

-Practica – respondió Shun.

-¿Practica atrapando chicas que se caen por las escaleras? – Volvió a preguntar la pelirroja con un tono divertido en su voz - ¿Practicas algún deporte? –

-Algo por el estilo – contestó - *no es una mentira después de todo* - se defendió el muchacho mentalmente.

-Pero mira que tenemos por aquí, tienes buen ojo Shun – dijo Billy en un tono divertido, el cual apenas y había subido las escaleras para ir a su salón.

- ¡Pero qué cosas dices Billy! – respondió rápidamente la chica de cabellos naranjas algo avergonzada por el comentario del rubio.

- Pero mira si hasta te has puesto roja – rió Billy haciendo que la pelirroja se pusiera más roja que un tomate. Estaba dispuesta a replicar pero al parecer cierto pelinegro se le adelanto.

- Vamos Billy ya deja de bromear que se nos hace tarde para ir a clase – concluyo Shun sin prestar atención al comentario de Billy mientras se alejaba del lugar.

- Nunca me dejas divertirme a lo grande – se quejo Billy – nos vemos Alice –

La pelirroja solo los vio alejarse para después entrar al salón y para su sorpresa vio que muchas otras chicas de su salón se encontraban mirando embobadas al muchacho de cabellos negros, Alice para evitar las preguntas de sus compañeras de clase sobre el chico, caminó rápidamente hacia su lugar y aparento estar dormida sobre su banca, hasta que sintió que una mano se posaba sobre su hombro.

-¡Lo juro no sé nada! – se defendió rápidamente sin siquiera levantar la cabeza.

- ¿Nada de qué? – preguntó Chan confundida.

Al oír la voz de Chan, Alice levanto rápidamente su cabeza y la miro; se había equivocado.

-No es nada, ignora eso – dijo la pelirroja nerviosamente.

-Está bien, bueno y dime… ¿ya averiguaste algo sobre Joe? –

- Lo siento Chan no he tenido tiempo de preguntarle, pero ya verás tengo algo planeado para el concierto de mañana, ¿Estas en la banda no? –

-Sí, pero eso que tiene que ver ¿qué es lo que te traes entre manos? –

- Ya lo veras, es una sorpresa – rió Alice divertida.

-No es justo, anda dime – suplico la china pero la pelirroja negó con la cabeza.

-Sabes, dejar a alguien con tanta curiosidad podría ser causa de una muerte prematura –

- Si Alice y no queremos que le pase nada a Chan – dijo Joe mientras se acercaba por atrás de Chan y ponía su mano sobre el hombro de esta, haciendo que Chan se sorprendiera por su acción y sus mejillas se enrojecieran.

-Creí que estarías en la recepción – dijo Alice.

-Sí, pero la recepcionista no estaba así que mejor regrese – respondió el susodicho – Ahora ¿si me dirán de lo que han estado hablando desde la mañana? –

- No –

-Bueno al parecer tu nos quieres matar de la curiosidad Alice y que hay de ti Chan ¿tu si me dirás verdad? –

- Yo… lo siento es un secreto –

Joe se puso en frente de Chan y se le quedo viendo muy atentamente provocando que Chan se sonrojara más y que Alice se sintiera un poco confundida con el acto del chico.

-*Será que Joe ya se dio cuenta de lo que Chan siente por el* – pensó Alice.

- ¿Chan tienes fiebre? –

-*Sabia que era demasiado bueno como para ser cierto…* - se corrigió la pelirroja en su mente.

- No ¿Por qué lo dices? –

-Bueno es que estas un poco roja, ¿no quieres que te lleve a la enfermería? –

- No te preocupes estoy… - pero Chan fue interrumpida.

-Si será mejor que la lleves a la enfermería Joe, tal vez si se siente mal – dijo la pelirroja tratando de juntarlos a ambos.

-Ven Chan – dijo el muchacho mientras le tomaba la mano a su compañera y ambos salían del salón de clases, antes de salir Chan le hiso una señal de agradecimiento a la pelirroja y esta se la devolvió con una sonrisa.

Apenas y sus amigos se retiraron hacia la enfermería cuando el profesor de química entro al salón, pasaron los minutos y las horas hasta que para la suerte de muchos sonó el timbre que indicaba la salida de la escuela. Alice estaba algo extrañada ni Joe ni Chan habían regresado desde que ella los convenció de ir a la enfermería y la curiosidad por saber donde estaban y que estaban haciendo la carcomía por dentro. La muchacha tomo sus cosas y se dispuso a ir a la enfermería, para ver el por qué de la demora de sus amigos. Cuando llego vio la puerta entreabierta y escucho la voz de Chan, se asomo sigilosamente por el orificio que había quedado entre la puerta y la pared y encontró a Joe y a Chan platicando y riéndose, Alice sonrió levemente al ver que estaba haciendo bien su trabajo.

-Sabes, espiar no es bueno – dijo una voz atrás de la chica.

Alice se sorprendió y se giro rápidamente para encontrarse con unos inconfundibles ojos azules.

-Billy me asustaste – dijo mientras comenzaba a caminar hacia afuera de la escuela.

-Valla no sabía que mi cara dará tanto miedo – dijo con un tono burlón y sarcástico en su voz mientras la seguía.

-Bien sabes que no me refería a eso – rió Alice

-Si lo que necesitaba divertirme un rato, por cierto ¿qué hacías espiando a Chan y a Joe? –

- No los estaba espiando –

-Entonces que se supone que estabas haciendo –

- Solo los estaba viendo sin que ellos se dieran cuenta – respondió la pelirroja.

-De donde yo vengo a eso se le llama espiar – se burlo el rubio.

-Pues yo prefiero llamarlo estar informada de lo que sucede con mis amigos –

-Está bien ya no lo discutiré – dijo el joven de ojos azules para luego cambiar de tema - Pero lo que sí quiero discutir es que no sabía que eras tan buena amiga de Shun –

-Apenas lo conocí hoy no sé si puedo considerarme su amiga – explico la muchacha – además ¿Por qué tanto interés en eso? –

-No me malinterpretes no estoy insinuando nada, lo que pasa es que Shun no es precisamente el chico más amigable del mundo –

- ¿Qué quieres decir? – pregunto Alice sin poder contener su curiosidad.

- Pues que no está muy interesado en tener muchos amigos, de que los tiene los tiene y puedo sentirme orgulloso de ser uno de ellos – bromeo Billy - pero me llamó la atención que eres la única chica con la que lo he visto sostener una conversación de más de tres frases – concluyo el rubio.

- Tal vez se preocupa más por otras cosas –

- Tal vez si tal vez no - dijo Billy mientras se paraban en una esquina de la calle – Bueno mi casa queda por este lado, nos vemos mañana y que ni se te ocurra faltar al concierto –

-Allí estaré, adiós –

La pelirroja siguió su camino pensando en lo que le había dicho Billy hasta que al pasar por el parque vio que ya estaban comenzando los preparativos para el concierto del viernes, se quedo observando el parque un momento cuando de golpe le vino algo a la mente, se sacudió la blusa de la escuela para después abrir su mochila y revolver todas sus cosas pero sin éxito, entonces regreso lo más rápido que pudo a la escuela que para su suerte aun tenia las puertas abiertas, entro rápidamente y comenzó su búsqueda en su salón de clases pero nada, por lo que comenzó a hacer memoria…

-*Piensa Alice donde puede estar, ¡las escaleras!* -

Alice salió del aula de clases y llego a las mismas escaleras en donde sucedió su pequeño accidente de esta mañana al que ella agradece de sobremanera que hubiera pasado, nunca había estado más contenta de caerse por las escaleras pero no era momento en estar pensando en eso ahora.

-¿Dónde podrá estar? – se preguntaba a sí misma, hasta que desde las escaleras pudo ver que algo brillaba en el suelo.

Al llegar al lugar se tranquilizo, se arrodillo lentamente y tomo la cadena con el dije de media luna, se puso de pie y abrocho la cadena asegurándose de que esta vez la cadena no quedara floja, por último la escondió adentro de su blusa del uniforme para que la próxima vez que se volviera a zafar la cadena ella sintiera cuando se le callera.

-No sé qué haría si la perdiera – dijo Alice refiriéndose a la cadena.

Tomo sus cosas y se dispuso a salir de la escuela, sin embargo cuando llego a la puerta principal esta se encontraba cerrada, Alice quiso mantenerse calmada, trepar y saltar la puerta no era una opción, aunque los barrotes se vieran resistentes estos solo se encontraban de forma vertical y la barra en la cual si se podría sostener se encontraba en lo más alto de la puerta la cual tampoco era una opción puesto que la puerta era muy grande y medía aproximadamente más de cuatro metros y el traer puesta la falta del uniforme no la ayudaba en nada, buena era la hora para quedarse sin crédito en su teléfono celular.

-Pareciera como si el destino estuviera en mi contra –

Resignada decidió esperar a que alguien de intendencia llegara para tomar el turno nocturno, pero para eso faltaban varias horas, además de que tendría que escuchar el sermón de su abuelo y de cierta manera tampoco lo quería preocupar.

- ¿Alice? –

- Shun ¿Qué haces aquí? – pregunto la pelirroja sorprendida de ver al portador de esos ojos dorados parado en la calle enfrente de la puerta de la escuela.

-Eso es lo que yo debería preguntarte – contesto el muchacho acercándose a la puerta – Antes vivía aquí, decidí dar una vuelta por las calles y ver si han cambiado en algo, ahora dime ¿Qué haces allí? Ya son las 3:00 la escuela término hace una hora –

-Bueno es que se me olvido algo muy importante, pero cuando quise salir las puertas estaban cerradas – explico un poco avergonzada la pelirroja.

-Intentaste brincarte por la puerta -

La chica no se molesto en contestar por lo que el moreno se extraño por su comportamiento, la miro atentamente y entonces se dio cuenta de su problema… la falda. Alice al darse cuenta de que Shun la miraba prácticamente en la zona de la falda se sonrojo inmediatamente.

- Emm Shun te molestaría ayudarme a salir de aquí y de ser posible mirarme a la cara por favor – dijo Alice para llamarle la atención al pelinegro.

- Hmp si claro – aceptó Shun un poco avergonzado y con un leve color carmín en sus mejillas.

Shun dejo su mochila en el suelo y de un brinco se aferro a los barrotes de la puerta, subió rápidamente por los barrotes hasta que llegó al final de ellos y se paró en la barra en forma horizontal que se encontraba hasta arriba de la puerta y de un brinco quedo al lado de Alice dejándola sorprendida por la facilidad con la que cruzó la puerta.

-Dame tu mochila – le pidió el moreno a lo que la chica le paso sus cosas.

Shun se puso la mochila de Alice en uno de sus hombros para después acercarse a ella y tenderle la mano, pero la pelirroja lo miro un poco confundida, al ver esto el muchacho se acerco a ella.

-¿Puedo? –

Alice no sabía muy bien a lo que se refería pero aun así asintió con la cabeza después de todo el sabía lo que hacía, el pelinegro la tomó por la cintura con una mano y con la otra tomó sus piernas quedando en la misma posición que utilizo para atraparla cuando cayó por las escaleras, solo que esta vez ante el miedo de caer, Alice rodeo el cuello de Shun con sus brazos. Sin embargo esta vez Alice pudo apreciar mucho mejor la fuerza del muchacho, ya que pudo sentir su torso bien formado y la fuerza de sus brazos, sea lo que sea que practicara Shun la chica deseaba que lo siguiera haciendo.

-¿Lista? –

-Si – dijo Alice aunque la respuesta fuera otra.

Ante la afirmación de la chica Shun tomo distancia con la puerta para después dar un salto hacia ella quedando a la mitad del camino por lo que se impulso con su pierna en uno de los barrotes y llego hasta la barra horizontal.

-Alice – la llamo el pelinegro.

-¿Qué pasa? – Pregunto la chica de cabellos naranjas y al darse cuenta de que el moreno se había quedado parado en lo más alto de la puerta no pudo evitar hacer la primera pregunta que le vino a la mente - ¿Estoy muy pesada? –

-No, que va pesa más tu mochila que tu – dijo mientras soltaba una pequeña risa – escúchame tendrás que quedarte parada aquí mientras yo bajo con tus cosas, cuando yo te diga que saltes, solo salta y yo te atrapare ¿entendiste? –

-Espera un momento ¿te refieres a que yo salte desde aquí? tiene que ser una broma, no puedes saltar desde aquí sin tener que saltar yo –

-Lo haría pero en el peor de los casos perdería el equilibro y… supongo que te imaginaras el resto, nunca he saltado desde tan alto cargando a alguien-

- Tal vez sea tu oportunidad de intentarlo, en verdad quisiera ahorrarme la parte en donde yo tengo que saltar –

- ¿Crees que te pediría que saltaras tu si no fuera necesario? Ya te dije no he saltado mientras cargo a alguien así que si tu saltas tal vez sea más seguro –

La pelirroja iba a replicar pero al ver que Shun hablaba enserio se dio cuenta de que no tenia opción.

– Esta bien –

Shun bajó con cuidado a Alice mientas ella trataba de conservar el equilibro en la barra, una vez que lo consiguió el chico bajo de un solo salto y dejo la mochila de Alice al lado de la suya, miró hacia arriba y noto que la pelirroja no estaba muy convencida, aun así el moreno extendió los brazos preparándose para atraparla.

-Salta ahora – le ordeno Shun.

-Pero… -

-¿Qué sucede? –

-No puedo, no con esto – dijo sonrojada mientras se sujetaba la falda haciendo que Shun igual se sonrojara por la indirecta de la chica, el no era un chico pervertido pero aun así hablar del tema provocaba que el rubor subiera hasta sus mejillas.

-Te aseguro que no veré nada, aun así sería mejor que te la sujetaras cuando saltes – dijo el pelinegro.

-De acuerdo – dijo la pelirroja mientras se agarraba la falda.

-Ahora, ¡salta! –

Alice dudo unos segundos pero sin saber cómo, sus piernas se movieron y saltó para luego comenzar a caer, cerro fuertemente sus ojos y reprimió el grito que quería salir de su garganta. Shun se movió ágilmente hacia el lugar en donde caería Alice, todo pintaba con salir bien, hasta que por obra del destino ya sea para bien o para mal, cuando Shun atrapo con éxito a la pelirroja no se fijo en donde pisaba, sus pies se atoraron con las mochilas de ambos, el trato de mantener el equilibrio pero la chica en su intento de aferrarse más a él provocó que Shun perdiera por completo el equilibrio, haciendo que los dos cayeran al suelo.

-*¿Pero qué paso?* – se pregunto a sí misma la pelirroja.

Alice no sabía muy bien lo que había ocurrido después de haber saltado de la puerta, abrió los ojos lentamente para después ver sorprendida que tanto ella como Shun estaban tirados en el suelo, ella sentada sobre el torso de este y el viéndola directamente, la chica primero se sorprendió de haber salido ilesa para después avergonzarse de haber caído de esa manera sobre el chico pelinegro el cual solamente la miraba sin ninguna expresión definida en su rostro. La pelirroja intento ponerse de pie lo más rápido que pudo seguida del moreno, lo que ella menos quería era oír a Shun reclamarle sobre lo sucedido.

-No estás lastimada ¿verdad? – dijo Shun mientras tomaba sus cosas y le entregaba su mochila a Alice.

-No muchas gracias, de verdad te agradezco que me hayas ayudado a salir, en todo el día no he hecho nada más que darte problemas – dijo un poco triste la muchacha.

- No tienes que agradecer nada, si lo hago es porque quiero no porque me sienta obligado a hacerlo –

Alice no supo que responder, se limito a mirar al chico para darse cuenta de la cortada que este tenía un su brazo derecho.

-¿Te hiciste eso por mi culpa? –

-No te fijes en pequeñeces esto no es nada – dijo señalando la cortada, pero la pelirroja no le hiso caso, tomo un pequeño trapo que tenía en la mochila y con cuidado lo utilizo para limpiar la cortada y vendarla.

-No es necesario – le replico él, pero Alice actuó indiferente al comentario del muchacho.

-Con eso bastará, es lo mínimo que puedo hacer por todo lo que has hecho por mí –

-Te han dicho alguna vez que eres un poco terca – dijo en un tono burlón el pelinegro.

- Si, algunas veces aunque tu tampoco te quedas atrás – contesto inocentemente – bueno será mejor que me baya, mi abuelo debe estar preocupado por mi tardanza, nos vemos – dijo mientras se alejaba de lugar –

Shun solo se limito a verla partir para después centrar su mirada en el vendaje improvisado que la pelirroja había hecho en su brazo. Comenzó caminar hacia su casa o más bien mansión, la verdad no llevaba mucha prisa él sabía que su abuelo le reclamaría por haberse saltado parte de su entrenamiento pero eso a él le tenía sin cuidado, lo único que ocupaba su mente en estos momentos era que si quería encontrarla tendría que trabajar más duro que antes lo único que tenía que hacer era esforzarse más.

-*No debe estar muy lejos* -

Y pensando esto el pelinegro se perdió en el camino que llevaba a las afueras de la ciudad.

Continuara…

Espero que les haya gustad, trate de hacer este capítulo un poco más largo que los demás para compensar el tiempo que estuve sin actualizar. Si tienen alguna sugerencia para mejorar mi redacción díganme soy de mente abierta :D

Cuídense!