Preámbulo

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La mañana en la ciudad es más fría de lo normal, aunque sin mucha sorpresa dada la época del año, todos se abrigaban bien antes de salir, mucho más en la zona donde viven los Oliver, pues, al ser puros suburbios, el sol tardaba mucho más en llegar a las zonas bajas y aunque su departamento se encontraba a la mitad del edificio, no es suficiente a la hora en que todos salían a sus diversas labores.

-No olviden que espero verlos a medio día para comer. –habló la señora Oliver, levantando el dedo índice, como si aquello fuera también una amenaza. Maxxie y Tony asintieron sin atreverse a contradecirla. Después de eso, salió.

Justo en el momento en que se encontraron solos, juntaron sus cuerpos y comenzaron a besarse con lujuria y pasión, sus cuerpos chocaban con fuerza, provocando que inevitables jadeos salieran de la boca de ambos, al tiempo que se tocaban por casi todas partes. Llevaban días haciendo lo mismo, casi como una rutina, que estaban próximos a dejar, pues a partir de ese día volverían al colegio, hoy solo se retrasaron porque se trataba del regreso de Tony y querían provocar expectación en sus compañeros y amigos.

-Será mejor que nos vayamos, hacerlos esperar no nos ayudará. –dijo un Maxxie sereno en todo lo posible, tratando de calmar el ímpetu de su novio.

-Solo cinco minutos más. –le suplicó Tony, haciendo una voz de necesitado que no podía resistir nadie. El rubio tuvo que acceder, después de todo, ni siquiera el mismo quería dejar de hacerlo.

Mientras se enfrascaban en una nueva serie de toques y caricias muy sugerentes, el sol terminó de salir y dio de lleno en la ventana, señal de que las horas pasaban con mayor rapidez de la que pudieran desear. La mente del mayor de los Stonem seguía prácticamente igual, aunque sus terapias habían terminado, nadie se atrevió a afirmar que se trataba del mismo Tony de antes, sin embargo, les agradaba su forma de ser, menos arriesgada y más correcta, probablemente inculcada por la educación de Maxxie. Una vez que decidieron detenerse, se sonrieron y tomándose de la mano salieron del lugar.

Durante el camino al colegio, se vieron juzgados por muchas personas que los miraban con extrema curiosidad, todo aumentó cuando llegaron al colegio, aun tomados de la mano y avanzando por los pasillos hasta la dirección. Nadie podía creer que ambos estuvieran juntos, mucho menos las chicas que conocían a Tony por su increíble forma de complacer, sexualmente hablando.

-Es un placer tenerlo de vuelta joven Stonem. –después de varios minutos de explicaciones, buenos deseos y saludos cordiales, el director Doug dejó salir a Tony, con un Maxxie esperándolo tranquilamente en la sala de espera. Ahora, lo que menos sentía el rubio, es la necesidad por tener a alguien a su lado, ni mucho menos desesperación por no conseguirlo.

-¿Qué tal? –Preguntó el rubio, con cierto interés.

-Sigue siendo raro… -fue la simple respuesta de Anthony. Se echaron a reír y salieron de la oficina con paso acelerado, querían llegar a su salón cuando antes.

Tocaron ligeramente la puerta, un segundo después la abrieron y entraron, por inercia, todos en el salón se giraron y los miraron con relativa sorpresa, algunos de sus más cercanos amigos sonrieron con emoción, tal fue el caso de Chris, Cassie y Anwar.

-Adelante chicos. –Tony miro con inseguridad a la profesora Angie, quien justo en ese momento impartía su clase, aun así, entró con paso dubitativa pero con la seguridad que Maxxie le transmitía al tomarlo del brazo y dirigirlo a su asiento, como si aun estuviera delicado de salud, aunque eso no lo notó al ver las miradas de Michelle, Sid y Jalander.

La calidez con que el resto recibió al chico fue de lo más confortable, no tuvo que sentirse tenso por mucho tiempo y su novio le daba ánimos para no sentirse como el bicho raro, algunos incluso lo felicitaron. Fue agradable ser recibido de esa forma luego de mucho tiempo de ausencia. El resto del día fue menos complicado, al menos en cuanto a relaciones, pues en el estudio se sentía súper ausente, no comprendía muchas cosas, a pesar de que Maxxie siempre lo mantuvo al tanto de las clases. Su poco entendimiento se lo atribuía a su cabeza.

Cuando las clases llegaron a su fin, todos los de la pandilla se reunieron en los jardines, al principio todos trataron de mantener la normalidad, excepto Michelle, que estaba más alejada de lo normal, de ahí en fuera, se trataron asuntos poco relevantes y bromas para amenizar el regreso del que podría ser considerado "líder". Hasta que Anwar rompió el encanto.

-Entonces, ¿son novios cierto? –preguntó, señalándolos con la mirada, provocando el sonrojo descomunal del rubio y una cara de incredulidad en Tony, quien solo asintió.

-Hay algo que no me queda claro. –siguió Chris, mostrándose interesado en el tema. -¿Cómo es que decidiste pasarte al otro bando? –la pregunta incómodo un poco a Tony, pero mantuvo la compostura.

-Bueno, creo que así son las relaciones. –contestó el chico con toda la naturalidad que pudo. –Maxxie estuvo ahí desde que recuerdo, me ayudó mucho y de no ser por él, tal vez estuviera en cama todavía. –esa afirmación hizo que Cassie se levantara con emoción.

-Siempre he dicho que el amor es maravilloso cuando se les ve en el rostro y ustedes lo demuestran como nadie. –la chica miró de reojo a Sid, quien solo se removió incómodo. Mientras que Jal solo asintió, pero sin mantenerse neutral, pues notaba la molestia de Michelle.

-¿Esto es una broma o qué? –la repentina intervención de Michelle provocó que todos tuvieran distintas reacciones, solo Chris se quedó sentado, mirando la escena con expectación, mientras que Jal sostenía a su mejor amiga del brazo y Tony se interponía entre ella y Maxxie.

-Este no es el momento Chelle. –fueron las siguientes palabras que se escucharon por parte de Jal, quien se mostraba muy preocupada.

-¿Crees que no sabemos lo que hiciste Maxxie? –preguntó la furibunda mujer. -¡Lo engatusaste, le mentiste y lo obligaste a decidir a tu favor! –escupió con fuerza. –Todos sabemos que desde hace mucho tiempo estás enamorado de él, este solo fue un conjunto de coincidencias que supiste aprovechar… Tony me ama a mí, no a ti… ¡ramera de cuarta! –las últimas palabras ofendieron al rubio quien se mostró dispuesto a contestar, pero Tony lo detuvo.

-No creo que pudiera amar a alguien que culpa de esa forma. –habló con tranquilidad, tratando de no exasperarse. -¿Dónde estuviste cuando más necesitaba de alguien? –preguntó, pero mirando a todos, pues ninguno de ellos estuvo en los momentos de mayor necesidad. –Amar es dar todo por la otra persona, en las buenas y en las malas. –sus palabras parecieron contundentes, pues la chica no pudo contestar. –Solo una persona me demostró que me amaba. –tomó al rubio de la mano y finalizó sus palabras.

-Estás equivocado… no fue así. –contestó Michelle, con lagrimas en los ojos por la ira contenida. –Él te miente y lo demostraré. –señalaba a Maxxie con determinación, como si se tratara de una amenaza. Luego, se dio la vuelta y se alejó de ellos, con rumbo desconocido.

-Esto no debe repetirse. –Habló entonces Jalander, torciendo un gesto de insatisfacción, no de apoyo a Michelle, pero tampoco a ellos.

-Creo que han despertado a un monstro. –Dijo de pronto Cassie, hablando con aparente inocencia, medio sonriendo. –Los veo luego y… felicidades, son los más felices por aquí. –Aquello no lo comprendieron muy bien, sin embargo, lo tomaron como un halago.

-Este sábado hay una fiesta en casa de McCoy, ¿vendrán? –esa pregunta los sacó un poco del trance en el que se sentían. –Tienen que venir, fliparán. –la sonrisa perversa de Chris no dejó mucho a la imaginación, aunque se abstuvieron de contestar.

Prácticamente ya todos se habían ido, solo quedaron Sid y Anwar, ambos acompañando a sus mejores amigos respectivamente. Pasaron unos largos minutos de silencio, de hecho, solo le viento de la tarde se escuchaba entre ellos; tomaron asiento en el césped y se quedaron pensativos, aquel momento se volvió demasiado complicado para el gusto de Anwar, quien comenzó a mover la pierna en señal de nerviosismo.

-Puedes irte si quieres Anwar. –le habló Maxxie, mirándolo con condescendencia, librándolo de la obligación de quedarse ahí para apoyarlos. El musulmán se quedó quieto y se levantó, sacudiéndose las ropas.

-Yo apoyo su relación chicos. –esas palabras parecieron de compromiso. –De verdad y espero que dure mucho tiempo. –al decir esas palabras miró a Tony, como si creyera ver al mismo de antes, jugando con su nueva presa y nada más. Esa muestra de preocupación por Maxxie lo halagó, así que solo sonrió y agradeció con un asentimiento.

-Creo que también me voy. –Sin se levantó, lo que no sorprendió a nadie, obviamente no se quedaría solo con la pareja, considerando lo tremendamente incongruente que era con la vida y por ende, con sus pensamientos. Solo los miró por unos momentos, torció la boca y se adelanto, siendo seguido por Anwar. Los miraron alejarse, hasta que desaparecieron de su vista.

Ninguno dijo nada por otro largo tiempo, claramente no fue el regreso esperado que en algún momento predijeron, pero al menos ninguno de ellos salió golpeado por Michelle. Maxxie decidió recostarse en las piernas de Tony, quien se sintió gustoso por aquel gesto, comenzando a acariciarle los cabellos, mirando a la lejanía, disfrutando del cálido día y de la sombra del árbol bajo el que se encontraban. Ninguno tenía miedo a la ex de Tony, sin embargo, para Maxxie se volvía prioridad mantenerse precavido, la chica tenía un carácter peligroso y tenía el presentimiento de que haría algo para separarlos.

Ninguno supo determinar el tiempo que estuvieron de esa forma, ambos inmersos en sus propios pensamientos, hasta que unos pasos acercándose los hicieron prestar atención, dándose cuenta de que se trataba de Effy, la hermana de menor de Tony. Maxxie se levantó lo más lento que pudo, para no demostrar otra cosa, observando el rostro impasible de la chica, quien es tan parecida a Tony, que le daba curiosidad saber hasta qué punto tenían el mismo carácter, de ser así, se volvía una chica de cuidado.

-Hola Tone. –ese saludo lo conocía Maxxie, solo se lo decía él, ¿cómo es que la chica lo aplicaba? –Cuñado… -esas palabras sonrojaron al rubio quien no pudo evitar soltar una sonrisa nerviosa, al parecer alguien más estaba de acuerdo con su relación.

-Effy. –El rostro de Tony se iluminó, mucho más cuando su hermana saludó también a su novio. -Creí que ya estarías en casa. –agregó, mirándola con el cariño que le tenía, después de todo, una de las cosas que jamás olvidó, es el cariño por su hermana.

-Reuniones extracurriculares. –contestó desdeñando sus propias palabras, sentándose con normalidad, sacando un cigarrillo y encendiéndolo, esa actitud no fue del agrado de Max, sin embargo, no dijo nada, no mientras echara el humo hacia el lado de contrario de Tony. -¿Aún no piensas regresar a casa? –esa pregunta demostró la naturaleza de la chica, un modo nada temeroso y directo de decir las cosas.

-Supongo que sí. –la chica miró a Maxxie, esperando ver su reacción, pero no se veía sorpresa en el rostro del rubio, lo cual la extrañó. –Esperaba hablar con nuestros padres este fin de semana. –agregó. – Creo que al estar en casa, terminaré de recordar muchas cosas, aun tengo problemas con la semana anterior al accidente. –al decir la última palabra, el rostro de los tres se oscureció por un segundo, pero pronto volvió a la normalidad.

-Bueno, podría ir preparando el terreno para que no haya dificultades. –se ofreció la chica, aunque mirando con una extraña sensación de molestia, lo que claro, es normal en ella, sobre todo después del accidente de su hermano y mucho más asentado cuando se enteró de la relación de este con otro chico. No que juzgara a los gays, solo que no comprendía el repentino cambio de su hermano, siempre lo vio con Michelle, de ahí que la apoyara.

-Descuida, trataré de que todo quede claro esta vez. –los humores de su padre no son precisamente algo con lo que se pudiera ir a la ligera, necesitaba una preparación. –Ahora creo que nos vamos, los padres de Maxxie nos esperan. –mientras hablaba se levantaban.

-Yo también estoy de salida, los acompaño a la parada. –miró a Maxxie como si esperara que se negara, pero el otro solo la miro con una sonrisa tímida. Los chicos se tomaron de la mano, con Effy a su lado. -¿Y qué tal tus presentaciones de baile Max? –a los dos les sorprendió que la chica se dirigiera la rubio, considerando que en ningún momento previo a ese encuentro lo había hecho.

-Genial, el próximo mes tengo una presentación con todo el equipo en el teatro de la ciudad. –contestó con la mejor normalidad que pudo pensar. –Estas invitada. –agregó, para que aquello sonara más formal.

A partir de ese momento se enfrascaron en una plática muy amena, compartieron deseos y gustos que no trataron en otro momento, pero que fue terapéutico para Tony, quien en un par de ocasiones recordó algunas cosas de las que hablaron. Llegaron hasta la parada del bus y todavía se quedaron alrededor de media hora hablando, Effy se mostraba muy cooperativa al verlos juntos, tomarse de la mano, mirarse como dos enamorados y hasta aceptó que de vez en cuando se tocaran de manera amorosa. Fue un momento que no se hubieran imaginado después del fatídico día con el resto de sus amigos.

Una vez que se encontraron solos en el bus, rumbo a los suburbios, hablaron sobre lo que pasó con los demás, trataron de mostrarse lo más objetivos posible, pues sabían que no sería fácil para los demás verlos como pareja, llevaría tiempo, mucho más para Michelle, suponiendo que algún día llegue a aceptarlo. El llegar a su casa se encontraron con los padres de Maxxie, comieron y hablaron sobre lo que harían el fin de semana, advirtiendo sobre su salida a la fiesta del tal McCoy, a la que accedieron con tal de que regresaran temprano. Parecía extraño, pero llevaba tiempo viviendo como si fueran una pareja de recién casados y no sentían ni un ápice de inconformidad.

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Effy regresaba en el bus que la llevaría a su casa, cuando el móvil vibró en su mano, apenas miró el número cuando contestó. –Vendrá a casa este fin de semana, supongo que después de la fiesta… tienes suerte. –habló con tranquilidad, mirando por la ventana.

-Perfecto, espero que estés lista con Sean. –le habló la otra voz; se trataba de la inconfundible Michelle, con un tono fuerte, casi colérico.

-Descuida… vio a Maxxie por fotos y dijo que aceptaría sin recibir pago alguno, al parecer le gusta. –no sabía como es que todo parecía ir tomando forma conforme el tiempo, como si cada detalle fuera trazado solo para ellas.

-Más puntos a nuestro favor. –se escuchó una sonrisa de emoción. –Ahora solo dejaremos que todo se dé por sí solo… te veré en la fiesta. –la chica colgó el teléfono, pensando en las cosas que estaban sucediendo, aunque estaba a favor de Michelle, no estaba cien por ciento segura de que Maxxie fuera como su anterior cuñada lo describe, hasta donde lo ha tratado le ha parecido menos malo. Como fuera, todo estaba en marcha y no tenía ganas de detenerlo.

El siguiente día será viernes, pero es feriado para todos los ingleses, la reina dará incluso un discurso como todos los años, pero el sábado tendrían la oportunidad de olvidar las formalidades para enloquecer con el ambiente de la ciudad, pues cabía mencionar que, McCoy, es bien conocido por su calidad de fiestas. Nada faltaría. Nada.

Continuara…

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¡Hola! No puedo creer que haya pasado más de un año para que actualizara esta historia, tengo miles de excusas, pero creo que no son necesarias mencionarlas, dado que no merezco su perdón. Como se dieron cuenta, cambié un poco el modo de escribir o más bien, con más lógica y menos faltas de ortografía, creo yo xD. Espero que les haya agrado. Un saludo especial a todas las personas que me han dejado comentarios: maxxietony, FeelLikeSuperhuman (Que largo ), Fran Ktrin Black, Luis, Cass, y H Koutalidou Aligizaki. Me han inspirado para seguir chicos. Y también a los que han agregado las alertas. Saludos.