Nota autora: Hola! Me sentí de ánimos para un update... No se. Debería hacerme más de rogar ¿no? En fin. El asunto es que aún quedan unos cuantos capítulos para que esta cosa termine. Espero que lo disfruten~ Y en caso de que queden dudas, no, Hetalia no me pertenece (Aunque vaya que me gustaría eh!)
Inicia POV Ludwig:
Es bastante tarde. Que extraño, Gilbert aún no vuelve de su visita a Elizabeta. Me preocuparía de no ser porque lo conozco. Pasó a un bar mientras volvía. Ese idiota, espero que al menos le page a alguien para que lo traiga con el coche, o que al menos se vuelva con cuidado. Mejor seguiré corrigiendo el presupuesto. Muchos creen que ser un país es cosa sencilla, que los políticos son quienes hacen el trabajo y nosotros solo nos dedicamos a existir. Ningún país en su sano juicio dejaría que lo mesclaran con las cosas del estado, para subsistir nada mejor que asegurarme de su trabajo. Pero como siempre, fueron bastante eficaces en la administración del dinero, seguimos sin quebrar y los impuestos se podrán mantener al mismo precio. Debo reconocer que he cometido bastantes errores estúpidos en la redacción de este informe, creo que debí hacerle caso a Italia y haberme dormido temprano, en lugar de desvelarme. Bueno, solo un párrafo más y habré terminado.
Berlitz está ladrando. Alguien viene, pero al parecer es conocido porque Blackie no está gruñendo. Al fin debió haber llegado. En cierta forma es un alivio. Creo que tendré que regañarle como siempre. Sí, es su auto, no hay problema, tiene llaves así que puedo seguir trabajando. En que estaba… ¿El timbre? Debió de beber mucho y ni siquiera es capaz de insertar la llave en la cerradura. Si, lo se Aster, ya voy a abrir la puerta.
-Hermano, ya te he dicho que no deberías excederte de tal… - ¿Antonio? – Perdón, creí que eras Gilbert, vienes con él, ¿no?
-Ludwig… Hay un problema – Algo le ocurre. No lleva su habitual sonrisa de despistado.
-¿Problema? ¿Dónde esta Gilbert? ¿No llevó dinero para pagar el trago y por eso te mandó?
-Él esta en el auto pero… creo que algo anda mal con él. Me lo encontré cuando venía hacía acá. Me pidió que lo acompañara a ver la repetición de un partido y, bueno tío, me topé con su auto a un lado de la carretera, estacionado sin problemas, pero con las luces encendidas y el motor andando. Gracias a la Virgen Santa que lo encontré yo y no algún ladrón.
-Espera, ¿Él estaba dentro del auto?¡¿Sufrió algún accidente?!
-Joder, tranquilo. Él esta bien. Eso es lo que me preocupa. Se quedó dormido al volante, al parecer, pero ahora no quiere despertarse. No pareciera haber sufrido un accidente ni nada, pero se niega a despertarse.
Verdammt, no de nuevo. Últimamente Gilbert ha estado sufriendo de trastornos en el sueño, me cuesta mucho más de lo normal hacer que despierte por las mañanas. Hoy mismo tuve problemas graves. Estuve despertándolo por casi una hora y no reaccionaba. No quise decirle nada, tal vez solo está agotado, pero, ¿ahora esto? Si algo te ocurre, hermano, no podré perdonármelo. Sabía que no debía dejarte salir en ese estado. Soy un idiota, debí llamar inmediatamente a alguien. ¿Pero a quién? ¿Qué se supone que debería decir? Somos países, no simples mortales. Por lo tanto no tenemos los problemas de cualquier mortal y solo podemos recurrir a nosotros para saber que nos ocurre.
-¡Lud! Coño, te digo que me ayudes a sacar a tu hermano del auto, que no puedo solo.
-¡Já! Disculpa… estoy algo choqueado por el asunto. – Gilbert, lo más preocupante es verte tan saludable y aun así saber que algo no anda bien contigo.
-Joder, y yo que pensaba que era liviano - ¿De qué te quejas? Llevo la mayoría de su peso.
-España… ¿Qué hago? Hay que despertarlo.
-Cuando Lovi no quiere despertar por las mañanas, voy por un tomate bien helado a la cocina y se lo coloco sobre la barriga… Siempre despierta de sobresalto y empieza a golpearme - ¿Qué hace Lovino despertando junto a…? Olvídalo, debe ser como con Feliciano. Mejor solo iré por el tomate.
Creo que no funcionó, Antonio. Mierda, no quiero pensar siquiera que se trate de lo que Feliciano me comentó. No lo dijo a raíz del tema pero… No, es imposible. A Gilbert no le pasará eso. Mi hermano estará junto a mí por siempre. Brüder, si no despiertas pronto verás en el gran lío que vas a meterte. Deben haber otras maneras, agua, música ruidosa, Aster ladrando a todo volumen, decirle que le llegó algún correo… ¡Por Dios, al menos reacciona si te digo que Matthew te trajo hotcakes! Brüder ¿Qué mierda está pasando?
-Antonio, llama a Elizabeta. Pregúntale si Gilbert estuvo raro o algo durante la tarde. Yo veré quién puede ayudarme…
-De inmediato, dame el teléfono que ya llamo.
-Gracias, el teléfono está en el arrimo junto al librero, justo al lado de la cocina.- Por favor Feliciano, contesta el celular. Sé que es tarde pero…
-¿Ciao?- Está bostezando. Lo desperté.
-Hallo, Feliciano.
-¡Alemania! Me despertaste, pero no importa. Si Alemania me llamó a esta hora ha de ser algo importante, ¿no? – Esto en cierta forma me alivia un poco.
-Sí, discúlpame por llamarte a estas horas. Tengo un problema y me preguntaba si…
-¿Alemania tiene problemas? Lud… digo, señor, digo, capitán… esto… Si necesitas ayuda, solo dime.
-D…danke, Italia, es solo que, algo le pasó a Gilbert y la verdad no tengo idea de que será pero… No quiere despertarse. No se suficiente de medicina como para saber a que se debe esto.
-¿Gilbert no quiere despertar? Ah, es que Alemania no conoce el cansancio. No, no, siempre tienes energías para todo, ve… Tal vez solo quiere dormir una siesta.
-Italia, no. Esto es serio. Por más cansado que estés, siempre despiertas ¡Él no está reaccionando!
-Lo… lo siento. En realidad no creí que fuera tan grave. Puedo llamar a Heracles si te sirve de algo.
-¿Grecia? ¿Crees que sepa algo?
-Fue un griego quien inventó la medicina, ¿no?
-Cierto – A veces olvido cosas por dar por sentado que solo somos de la manera en que actuamos a diario- Danke, Italia. Siento haberme enojado.
-No te preocupes Alemania. Y no tienes que agradecer, aún no hago nada y además, tú siempre haces cosas para mi ¡es hora de demostrar que también puedo serte útil!
Ser útil. Siempre sale con ese tonto comentario. De alguna forma me hubiera bastado solo con que me dijera que todo estaría bien, y espero que así sea. Ojalá Gilbert solo esté tomando una siesta. Creo que seguiré haciendo mis propias llamadas para lograr averiguar algo.
-Ludwig… No pude hablar con Elizabeta. Estaba durmiendo.
-¿No te contestó el teléfono?-Probaré suerte con Kiku…
-Si contestaron, pero fue Roderich. Creí que había marcado mal así que le colgué. Pero cuando volví a llamar ahí estaba de nuevo. Para mi que esos dos volvieron juntos o algo…
-Antonio, concéntrate.
-¿Ah? Sí, lo siento. Joder, ¿en qué iba? Ah si, Roderich contestó y me explicó que ella se fue a dormir temprano, pues se había descompensado durante la tarde y que él estaba allí para cuidarla. Que le estaba haciendo el favor a alguien, o algo así dijo.
-¿No mencionó nada sobre Gilbert?
-Dijo que Gilbert lo llamó durante la tarde y que se oía bastante bien, aunque algo molesto. Nada más.
-Creo que no podré saber más hasta mañana… - Esperen, Kiku acaba de contestar – Hallo, ¿Japón?
-Moshi Moshi. ¿Hablo con Ludwig-san?
-Sí, soy yo Japón. Perdóname la hora de la llamada.
-¿De qué habla? Estaba desayunando, por eso no le conteste de inmediato. ¿Qué ocurre?
-Cierto, el huso horario… Discúlpame de todas maneras. Kiku, ¿sabes de medicina?
-Bueno, algo de medicina han aprendido estos viejos huesos en todos estos años. Además Yao me ha intentado enseñar algunas de sus técnicas milenarias, pero creo que sigo prefiriendo la tecnología. ¿Está enfermo? ¿Quiere que vaya a verle?
-La verdad no soy yo el del problema. ¿Me harías el favor de venir? Puedo ir a buscarte.
-No hace falta. Iré de inmediato. Solo déjeme terminar mi taza de té.
Con inmediato no exageraba. Llegó exactamente 23 minutos, 27 segundos después de haberle cortado. ¿Cómo lo hizo? Ni idea, pero al menos ya está acá. Lo guiaré a la habitación de Gilbert. Fue realmente difícil subirlo, sobretodo porque España no cerraba su boca nunca y se concentraba más en hablar que en ayudarme, pero al menos me da cierta seguridad verlo dormido en su cama, como si solo fuera otro de sus días de pereza, y no esta extraña situación. Hasta su pequeño pajarito se ve preocupado, aunque tal vez sea solo yo, viéndome en él. Yo tampoco sé que haré si Gilbert desaparece.
-Ludwig-san, creo que ya tengo una vaga idea de lo que le está pasando a su hermano.
-¿De veras? ¡Woah! Japón, eres sorprendente. Tal vez no sería tan pobre si tuviera tus habilidades - ¿Cómo puede reírse después de haber dicho algo así?
-¿Qué es? Él esta bien, ¿cierto?
-Quisiera saber… ¿Usted vio alguna vez "Captain Tsubasa"?
-¿Captain Tsubasa? ¿"Super campeones"?
-¿Qué tiene que ver eso con esto, Japón? No es el mejor momento para que…
-Antonio ¿Vio el episodio final?
-Oh, si que lo ví ¡No sabes cuanto lloré! Eres demasiado cruel. – esto me esta hartando.
-¡Por favor! ¡¿Quieren concentrarse?!¡Mein brüder está allí, inconsciente, y ustedes se ponen a hablar sobre una serie infantil! – Cálmate por favor, Ludwig, solo intentan ayudar… pese a que no lo estén haciendo bien.
-Sumimasen, tal vez no me expliqué con claridad. El asunto es que, al final todo lo que había pasado no era más que un sueño del protagonista, que estuvo por años en coma…
-Alto. ¿Y esto qué tiene que ver con Gilbert? – Nein, nein¸ de seguro solo es uno de sus momentos Otaku que le dan de vez en cuando.
-Me temo que, Gilbert-san padece algo similar. Un sueño profundo del cual ni el ruido más fuerte podrá despertarlo. Pero al menos sus signos vitales no parecen alterados y… ¿Algo les ocurre?
¿Coma? ¿Signos vitales? ¿No podrá despertar? Qué se supone que debo interpretar. Japón lo dice con tanta naturalidad, como si ya supiera lo que viene y simplemente se le hace de lo más natural. Mi hermano está bien, estoy seguro. El muy idiota debe de estar demasiado ebrio y eso no lo deja despertarse. Antonio, sonríe, Gilbert despertará mañana. ¿Por qué pones esa cara de tristeza? ¡Es solo un idiota y perezoso, eso es todo! O nos esta haciendo una broma, y Kiku está consiente de ello. No le resultará. Hermano, no lograrás engañarme.
¿Es enserio que estas mentiras de autocompasión se las puede tragar alguien? Quisiera poder hacerlo, pero por desgracia, he visto la suficiente cantidad de muertes como para saber que el mundo no es de color rosa, si no más bien de un profundo y obscuro rojo sangre. Es verdad que no puedo aceptar esta realidad, y escaparé de ella de la manera que sea posible, pero no puedo, simplemente no puedo creerme esto de que estará bien para el día de mañana. ¡Idiota! ¿Por qué no despiertas? Se supone que debes estar conmigo y protegerme, esa era tu misión, ¿no? Eso es lo que siempre me decías, según los pocos recuerdos que tengo. Cumple con tu palabra y despiértate, pedazo de imbécil. España, no tienes por qué llorar, se levantará, lo hará porque debe hacerlo.
-Alemania, si necesita cualquier tipo de ayuda, no dude en llamarme. Tendrá que preocuparse de cosas sencillas, ya que al parecer el señor Prusia no necesita maquinas de apoyo vital. Esperemos que solo sea una intoxicación menor. Se excedió bebiendo, sin embargo, creo que esa no es la razón de este desmayo.
-¿Desmayo? – Era solo eso. Tal vez no supo expresarse bien. Que alivio – Entonces, ¿despertará mañana?
-Es un hecho que el señor Gilbert se desmayó. Lo que no podemos saber es cuándo despertará. Es por eso que le dije que podíamos tomarnos esto como una especie de coma.
-Pero, mierda, la "coma" es un símbolo gráfico que usamos para dividir una oración, o es una orden educada para decirnos que comamos. ¡Es imposible que esto le esté pasando a Gilbert, coño! – Ver a Antonio reaccionar así solo te puede dejar preocupado. Después de años de haberle visto sonriendo hasta en las peores situaciones, esto es algo que…
-Trate de calmarse, voy a prepararles una infusión, están demasiado tensos. Como ya dije, esto es solo una especulación y haré lo posible por averiguar que es lo que le pasa exactamente al señor Prusia.
