Descargo de responsabilidad: ni Glee ni sus personajes me pertenecen.

Gracias a todos por los comentarios, realmente me gustan las dos historias que estoy escribiendo y siempre leo sus opiniones, tratando de cumplir con las expectativas. Aqui va un capitulo con mucho fútbol, para el proximo se viene la primera cita...quizas. Besos!


Capitulo 6: El debut.

Era sábado. Hoy jugaba el primer partido de la temporada con su nuevo equipo, Los Angeles Galaxy. Rachel no estaba nerviosa ni mucho menos, ella tenía mucha experiencia pese a su corta edad. La noche anterior habían concentrado en un hotel muy cercano al club y por suerte para ella le habían designado de compañera a Mika, por lo que se pasaron la noche jugando videos juegos y viendo películas. Temprano ese día la entrenadora Sylvester las llevó al gimnasio del hotel para correr un poco antes de desayunar. Luego las jugadoras se fueron a sus habitaciones a prepararse para emprender el corto recorrido en colectivo hacia el estadio. Al salir del hotel varios medios de comunicación y fans esperaban por ellas, pero principalmente queriendo hablar con Rachel. Ella saludó y firmó algunos autógrafos antes de subir al transporte. Una vez en el estadio, se dirigieron a los vestuarios para cambiarse. La morena amaba el vestuario, era elegante por donde se lo mire. En su taquilla se encontraba su equipo perfectamente doblado junto a sus canilleras y botines. Sonriendo para si misma, se colocó una remera hecha por ella debajo de la camiseta, la cual seria revelada si metía algún gol.

Una vez cambiadas, las jugadoras se dirigieron hacia un gran salón con arcos pequeños y todo tipo de accesorios que normalmente utilizaban como pre calentamiento. Ya eran casi las dos de la tarde y el partido comenzaba a las cuatro. Desde el sum se podía escuchar la multitud que ingresaba al estadio, y eso hacia sonreír a las chicas mientras que desde una cabina cerca de los palcos se encontraba un dj pasando música pegadiza para entretener a los hinchas mientras esperaban el comienzo del partido.

Luego del pre calentamiento Sue junto a las chicas para darles una charla antes de que salieran a trotar por el campo y patear un poco el balón para terminar de entrar en calor.

-Bien chicas, ustedes saben que esta temporada tiene que ser nuestra. Quiero el trofeo al final del torneo sobre mi escritorio si no yo misma pateare sus huesudos traseros- comentó la entrenadora- Hemos entrenado duro para salir hoy a la cancha y dejar en vergüenza al equipo contrario, espero que no me decepcionen. Ahora todas afuera no quiero verlas hasta que hayan terminado de entrar en calor!- gritó haciendo que las jugadoras emprendieran su viaje hacia el pasillo que las conducía al campo.

Cuando pisaron el césped, la multitud comenzó a aplaudir alentando. Rachel se encontraba pasándose la pelota con Mik mientras miraba hacia los palcos esperando ver a Puck y los chicos, o a Quinn, Santana, Britt y Beth. Luego de unos minutos los divisó, estaban todos en uno de los palcos centrales, vestidos con camisetas del equipo. Ella logró ver a Beth apuntando hacia ella, por lo que le lanzó una sonrisa y una reverencia haciendo reír a sus amigos. Puck solo le dio un pulgar para arriba mientras Quinn le dirigía una sonrisa.

-Hey Rach es hora de ir al vestuario- comentó Mika arrastrando a su amiga.

Una vez allí, Sue les dio una charla técnica sobre la alineación y las marcas sobre las jugadoras contrarias. Ellas habían estudiado a sus contrincantes la noche anterior por lo que conocían sus virtudes y falencias.

-Muy bien chicas, pongan sus manos aquí- alentó Sue poniendo su mano abierta hacia el centro de la ronda de jugadoras. Todas pusieron una mano sobre ella- a la cuenta de tres, dos, uno…-

-GALAXY!- gritaron todas antes de romper la acumulación de manos en el centro.

-Ahora salgan a patear traseros!- gritó la entrenadora.-Berry tu ven aquí un segundo- Rachel se volvió hacia la mujer mayor.

-Si entrenadora?- preguntó.

-Quiero que rompas la red, te he visto jugar en el Manchester, espero que hagas lo mismo aquí, y si se te ocurren planes locos como el que hicieste en tu último partido no dudes en llevarlo a cabo- finalizó sonriendo de medio lado.

-Como te enteraste?- preguntó sorprendida.

-oh yo lo sé todo, además un chico de seguridad te escuchó y cuando sucedió exactamente lo que planeaste no dudó en expandirlo por la red- La morena no tenia ni idea de que se había expandido el rumor, aunque le inflaba el ego que su plan haya salido tan bien.

-Por supuesto. He hablado con Mik por lo que ella ahora es mi secuaz en la cancha- afirmó sonriente- pero solo aclaro algo, si la pelirroja hueca que tenemos como capitana no me pasa el balón yo misma le voy a ir al tobillo-

-Me gusta tu actitud Berry, y no te preocupes que si hace eso yo misma la mando a las duchas- Sue le palmeó la espalda deseándole suerte y la morena emprendió camino hacia el túnel donde se encontraban sus compañeras listas para entrar al campo. Solo estaban esperando a que el presentador termine de nombrar a las jugadoras rivales para presentarlas a ellas. Rachel era la última en salir, por lo que se acomodó contra una pared cerrando los ojos para escuchar los cantos de la multitud.

-nerviosa?- oyó preguntar a Mik.

-Ansiosa, quiero patearles el culo- comentó chicando los cinco con su amiga.

-Así se habla amiga!-

Las jugadoras eran interrumpidas por el presentador que comenzaba con la arquera y luego con las defensoras, centrales, y así sucesivamente nombrando a cada una de acuerdo a la posición en la que se desempeñaba.

Solo quedaban Karen, Mik y Rachel las tres delanteras de la formación 4-3-3 de Sue.

-Ahora con ustedes la capitana! Karen Platz con la camiseta numero 9!- se escuchaban los aplausos para la capitana que salía con aire arrogante.

-Bien, recibamos a Micaela Galucci nuestra numero 11!- La joven jugadora salía aplaudida mucho más fuerte que la capitana y riendo al escuchar los silbidos de Rachel detrás de ella.

-Y ahora, señoras y señores, recién llegada del continente Europeo, campeona de la UEFA Champions League, coronada como la Jugadora Mas Valiosa, recibamos a Rachel Berry con el número 10!- el presentador no escatimo en alabar a la morena quien salía a la cancha saltando dos veces sobre su pie derecho y tocándose el corazón con su palma derecha (era un ritual que hacia en todos los partidos, algo así como una cábala) la multitud estalló en aplausos y silbidos, siendo la más ovacionada de todo el equipo. Ella levantó sus manos saludando a los hinchas antes de ocupar su lugar en la cancha.

El sorteo se había dado a favor del equipo visitante por lo que ellos comenzaban sacando desde la media cancha. El silbato del árbitro dando el inicio del partido hizo a Rachel moverse rápidamente en busca de la pelota, o por lo menos apurar a sus oponentes.

Luego de 5 minutos de juego con la pelota muy trabada sobre la mitad de cancha entre ambos equipos la morena decidió intervenir, desplazándose hacia atrás, como si jugara de central y no de delantera. Una de sus compañeras hizo mal un pase regalándole la pelota al equipo contrario pero antes de que la jugadora pudiera hacer más de cinco metros corriendo hacia el arco, una pequeña morena pasó junto a ella barriendo en el piso quitándose la pelota para ponerse de pie rápidamente y comenzar un contrataque. La multitud aplaudía la acción de la delantera que casi volvió hacia su propia área para robar la pelota. Rachel rápidamente le paso el balón a una de sus compañeras y corrió hacia adelante, haciendo una buena pared entre las dos y dejando tres jugadoras en el camino. Mientras corría levanto la cabeza para ver a Mik sola sobre la izquierda, sin pensarlo dos veces le tiró un pase largo habilitándola y comenzó a correr a toda velocidad hacia el área. Al ver que su amiga había sido bloqueada por dos jugadoras impidiéndole lanzar el centro, la morena retrocedió unos metros mostrándose libre para un pase. Mik lanzó la pelota hacia el otro lado de la cancha, el cual Rachel controló sin problema y eludiendo a dos defensoras se abrió un paso hacia la el costado para patear el balón con su pierna izquierda (ella es zurda aunque puede patear correctamente con ambos pies) desde afuera del área sorprendiendo a las defensoras y a la arquera cuando el balón se coló sobre el ángulo más alejado, y terminó rebotando dentro de la red.

-GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!- todo el estadio se levantaba a festejar mientras Rachel corría hacia el lateral donde se encontraba Mik levantando la parte delantera de su camiseta y colocándosela detrás de su cabeza, dejando a la vista una remera blanca con una clara inscripción en ella: "Soy Rachel Fucking Berry Bitches!".

Decir que la multitud estaba enloquecida era un eufemismo, todos coreaban el nombre de la jugadora mientras observaban su remera tan badass. Sus compañeras llegaron a tiempo para tirarla al suelo antes de lanzarse sobre ella haciendo una montaña humana. Cuando las jugadoras salieron de encima suyo Rachel corrió hacia el palco de sus amigos e hizo una reverencia antes de lanzar un guiño, viendo a una enloquecida Santana gritar su nombre.

El juego se reanudó, ambos equipos querían la posesión del balón y se lanzaban con todo para conseguirlo. Luego de unos 15 minutos de llegadas al arco y pelotas pasando cerca, la morena dirigía nuevamente el ataque de su equipo. Armando una jugada preparada ella le pasó el balón a la pelirroja para luego amagar correr y esperar el balón de vuelta, antes de lanzarlo hacia Mik que corría sobre la banda izquierda libre. Cuando la capitana le devolvió el balón, la morena giró sobre la pelota esquivando a una jugadora contraria y le lanzó el pase a su amiga, quien ágilmente esquivó a una defensora e ingresó en el área, pero antes de que pudiera patear al arco otra defensora le impidió el paso, obligándola a jugar el balón hacia atrás, el cual fue recibido por Rachel. Ella intuyó el movimiento de su compañera y amagando una bicicleta logró pasar el balón entre medio de las pernas de la defensora hacia Mik, quien con mucha potencia mando la pelota al fondo de la red.

-GOOOOOOOOOOOOOOOL!- otra vez el público estallaba y Mik saltaba al mejor estilo koala sobre la morena.

-Bien hecho cariño- Rachel felicitaba a su amiga.

-Fue gracias a ti, yo solo hice la parte más fácil- la chica de pelo castaño se reía mientras Rachel le palmeaba el culo- y ya deja de tocarme el culo Berry!- gritó deshaciendo el abrazo.

-jaja ya te gustaría a ti que pusiera mis manos sobre tu cuerpo- bromeó la morena pasando un brazo sobre los hombros de su amiga antes de despeinarla un poco.

Finalmente luego de otros 25 minutos más 2 adicionados, las jugadoras se fueron al vestuario durante el entretiempo. Algunas estaba agotadas, habían corrido bastante durante la primer etapa, sobretodo Rachel que cada vez bajaba más seguido a ayudar a sus compañeras. A lo largo de los primeros 45 minutos había recibido faltas de todo tipo, desde codazos cuando saltaba a cabecear hasta una plancha sobre su pierna derecha. Ahora uno de los masajistas del equipo estaba trabajando la zona afectada de su pierna, para evitar una lesión. Ella solo se tiraba agua sobre la cabeza tratando de refrescarse.

-Muy bien chicas, vamo arriba pero no quiero que se confíen, hay que salir a ampliar el resultado!- gritó Sue antes de dar algunas indicaciones a la defensa y felicitar a Mik y Rachel por los goles.

-Rachel estas para seguir?- preguntó la entrenadora.

-Como nueva coach! Todavía tengo hambre de gol- comentó poniéndose de pie para ir hacia el campo a jugar los últimos 45 minutos.


Mientras tanto en el palco central.

-Q viste ese golazo de la enana? Y el pase de caño que tiró?- Santana estaba emocionada.

-si San, fue increíble- comentaba la rubia algo preocupada por la plancha que le habían dado a la jugadora.

-Puck idiota ya que eres su mejor amigo porque no la hiciste venir antes al club? Hubiéramos ganado muchos más campeonatos- la latina encontraba una razón para pelear con el chico del mohawk.

-No fastidies Satanás, ella estaba bien en Inglaterra jugando para uno de los equipos más importantes del mundo. Alégrate que decidió venir a jugar aquí, pese a que tenia ofertas del Barcelona, el Real Madrid y el Milan- soltó arrepintiéndose al instante, se suponía que eso no se debía saber.

-QUE?- gritaron todos a la vez.

-humm…eeh…se supone que yo no debía decir eso- murmuró Puck nervioso.

-pero lo dijiste, ahora explícate- exigió Santana, los demás asintieron.

-eso, ella tenia muchas ofertas importantes y mucho más millonarias de la que hizo con el club, pero habló conmigo pidiéndome opinión y yo le conté sobre el equipo y la mala temporada pasada, a su vez le hable de Beth y sobre lo mucho que la extrañaba y ella finalmente decidió venir para acá, para conocer a mi hija, conocerlos a ustedes y mejorar el rendimiento del club…-

Todos se miraban atónitos, sintiendo las emociones brotar en su corazón. La morena había venido a ayudar al club, teniendo la oportunidad de jugar en equipos mucho más importantes y de mayor calidad. Se dieron cuenta de la gran persona que tenían como amiga.

-Puck no se si abrazarte o golpearte- dijo la latina rompiendo el silencio.

-Porque?- preguntó el rápidamente.

-Abrazarte por traer al enano al equipo o golpearte por hacerla rechazar jugar en el Barcelona, Real Madrid o Milan, esos son de los mejor equipos del mundo, la misma Rachel es una versión femenina de Messi, es totalmente loco- respondió mirando hacia el campo donde veían ingresar a la jugadora charlando con Mika.

-Lo se pero tu no has visto su cara cada vez que iba a visitarla y luego de unos días tenia que volverme, o su actitud badass encubriendo un gran Whinnie the pooh. Ella estaba cansada de las estúpidas mujeres acercándose a ella por fama y dinero, esta bien, ella tiene su fama de rompecorazones, pero de 10 historias sobre ella, solo la mitad deben ser ciertas, el resto son personas al azar que no tienen ni puta idea de quien es realmente Rachel Berry. Y yo conozco una gran cantidad de jugadores de esos clubes, y he visto en lo que terminan convirtiéndose. En arrogantes seres que juegan por dinero y no por amor al deporte, y Rachel no es así- Pick estaba sin filtro, defendiendo sus acciones y a su mejor amiga/ hermana/ jewbro. –Yo solo quería tenerla aquí conmigo…-susurró suavemente.

-Me dejaste sin palabras- murmuró Quinn sintiendo su corazón agitarse cuando la morena lanza un beso hacia ella.

-Ven aquí grandulón- Santana conmovida envolvió en un abrazo al muchacho.

El momento se cortó con el sonido del árbitro indicando el inicio del segundo tiempo. Pateando para el otro lado, Rachel se encontraba con el balón debajo de su botín, meditando sus opciones de pase. Rápidamente envió el balón hacia el otro lado de la cancha, comenzando a armar la jugada.

El tiempo corría y los chicos observaban el partido lamentándose con dos pelotazos de la morena que dieron en el palo o fueron sacados por el arquero. El marcador seguí favor de los Galaxy y luego de ver a Rachel siendo golpeada repetidas veces por distintas jugadoras Quinn estaba mordiéndose el labio nerviosamente. Ella sabia que tantos golpes iban a dejar a la morena toda magullada.

Faltando 5 minutos para el cierre del partido y suspirando al salvarse de que les metan un gol, las jugadoras del Galaxy arremetieron contra el arco contrario con un ataque liderado por la morena, quien jugó hábilmente con Mik haciendo una pared y eludiendo a dos defensoras, cuando solo quedaba el arquero ella lo esquivó pero alguien manoteó su pie, haciéndola caer al suelo de cabeza. Todo el mundo festejó cuando el árbitro cobró penal a favor la delantera y expulso a la arquera.

Con un último cambio, el equipo visitante sacó una delantera para poner una arquera.

Rachel se acomodó frente al punto de penal, girando un poco el balón en sus manos antes de colocarlo suavemente sobre el césped. Ella se giró para mirar hacia el palco de sus amigos, lanzando una señal de saludo militar a Puck.

-oh mierda ella lo va a hacer- se lamentó él.

-Que cosa?- pidió Sam.

-La apuesta, va a ganar la apuesta- se lamentó. Todos en la sala lo miraron esperando una explicación por lo que él procedió a explicarles rápidamente.

Flashback

Puck y Rachel se encontraban jugando al Call of duty en la play 3 en la casa de la jugadora mientras bebían unas cervezas. Al ser vencido por cuarta vez el chico pidió cambiar de juego y decidió poner el Pro Evolution Soccer 2012/13.

-Un juego de fútbol? En serio?- se quejó Rachel.

-Shh cállate, tu solo tienes miedo- respondió el eligiendo un equipo para jugar.

-Voy a parearte tanto el culo Puckerman!- comentó ella eligiendo al Manchester City, mientras que Puck eligió al Barcelona.

Luego de 10 minutos jugando el muchacho le hizo un penal a Agüero en el juego, por lo que la morena deicidio dejarlo un poco en ridículo cuando al patear el penal apretó un par de botones y el jugador en la pantalla tiró la pelota en un globo suavemente, venciendo al arquero de Puck.

-Toma eso amigo!- festejó ella.

-Fue solo suerte, de seguro el jugador esta manipulado o le agregaron algo. Además haces eso allí pero nunca te eh visto hacer algo loco cuando pateas un penal- dijo burlándose de ella- eres tan básica, arriba al ángulo, abajo contra el palo, al medio fuerte, siempre lo mismo-

-Cuando quieras apostamos Puckerman, el próximo penal que me toque patear haré algo loco y tu cerraras la boca!

-Bien apostemos! Si no lo haces, o haces algo loco pero erras el penal me tienes que dar tu moto por un mes- exigió él aprovechando el amor de la morena por su moto.

-Bien, si yo gano vas a estar manejando un mini cooper rosado con tapizado de felpa en el interior durante un mes sin excusas!- si él se atrevía a querer usar su moto, ella lo haría sufrir avergonzándolo.

Él dudó, un auto rosa con felpa tan de Barbie era algo muy humillante, pero él quería usar la moto.

-Trato!- ambos se dieron la mano para sellar el pacto.

Fin del Flashback

No me digas que apostaste contra Berry? Eres idiota amigo? Ella siempre gana- Sam había hecho una apuesta en la sala de juegos contra la morena sobre cuantas madres con niños era capaz de conseguir para que le den su número, a lo que la morena consiguió al menos 20 números telefónicos distintos y Sam tuvo que limpiar su departamento una semana entera para que ella le diera vacaciones a su ama de llaves.

-Lo sé, pero ella mandó la señal del saludo, ahora va a hacer algo maravilloso o algo muy estúpido- dijo él mirando expectante hacia el campo.

Todos observaron a la morena agacharse y acomodar el balón nuevamente antes de dar un solo paso hacia atrás observando a la arquera. Cuando el árbitro le dio la orden, ella con un movimiento rápido de talón levantó el balón en el aire y con una tijereta golpeó fuerte el balón, clavándose en el fondo de la red, dejando a la arquera parada sorprendida en el mismo lugar en el que se encontraba antes de que el árbitro diera la orden.

-GOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!- todo el mundo gritaba.

-Ella lo hizo! La maldita hizo un jodido golazo!- gritaba Santana gritando con la hinchada.

Todos festejaron menos Puck, que ya se imaginaba dentro del auto rosa manejando por la ciudad o yendo a los entrenamientos de su equipo.

-Rachie lo hizo mami! Yo quiero ser como ella cuando sea grande!- gritaba Beth saltando de alegría, que desde el primer tiempo no hablaba, mirando atentamente como su jugadora favorita era golpeada durante el partido.

-Si ella lo hizo cariño- respondió la rubia con una enorme sonrisa- ella es Rachel Fucking Berry- susurró la rubia sintiendo mariposas en su estómago y haciendo una mueca cuando las compañeras de equipo de la morocha la abrazaban y besaban en las mejillas muy cerca de la boca. Hasta Sue la abrazó antes de sonreír negando con la cabeza y volviendo a sentarse en su butaca para esperar a que el partido termine.

Al pasar los 3 minutos adicionados por él árbitro el partido finalmente terminó mientras el público coreaba el nombre de Rachel a todo pulmón. Beth quería ir corriendo a saludar a la jugadora por lo que Quinn la acompañó pero antes de que pudieran ingresar al campo un guardia de seguridad las frenó. La niña gritó el nombre de Rachel llamando su atención hasta que la jugadora le hizo una seña al hombre para que las dejaran pasar y en menos de un minuto tenia a la pequeña colgada en sus brazos.

-Rae estuviste genial!- gritaba emocionada.

-Gracias pequeña! Viste el gol que te dedique?- preguntó sonriente.

-Era seña era para mi?- preguntó con los ojos brillantes.

-Por supuesto cariño- la jugadora besó la mejilla de la niña quien le sonreía abiertamente.-le gusto el juego princesa?- preguntó a la rubia mayor.

-Debo decir que me sorprendiste, tienes a Messi escondido en tu cuerpo o algo?- bromeó la fotógrafa.

-nah solo fuimos separados al nacer- respondió siguiendo la broma la jugadora.

-Asique "Rachel Fucking Berry"?- preguntó la rubia con una ceja alzada.

-No te olvides de Bitches- agregó la morena bajando a Beth para mostrar su remera.

-ingenioso…- respondió la rubia con la mirada sobre los pechos de la jugadora en vez de las letras de la remera.

-es parte de mi encanto badass nena- Rachel respondió con una sonrisa pícara. Rápidamente se sacó la remera del equipo para ponérsela a Beth que aceptó encantada.

-Yo quiero ser jugadora de futbol como tu Rae- la niña dijo con la camiseta puesta, la cual le llegaba casi a las rodillas.

-Y lo serás pequeña- respondió ella sacándose su remera blanca.

-Que haces?- preguntó la rubia mirando a Rachel quien se quedó en un sujetador deportivo negro.

-Darle las remeras de la victoria a mis dos rubias favoritas- respondió ella entregándole su remera estampada a Quinn- perdón por la suciedad, no tuve tiempo de lavarla- agregó guiñándole un ojo.

-Gracias- respondió feliz la fotógrafa.

-Me tengo que ir a bañar y estirar, si quieren podemos cenar esta noche?- preguntó la morena lanzando una mirada hacia sus amigos que la miraban desde el palco.

-Claro, nos vemos más tarde y felicitaciones- la rubia se acercó para depositar un beso en la mejilla de la jugadora pero Rachel le tomó la cara y la beso en los labios suavemente antes de dejarla ir.

-Creo que me lo merecía- ella dijo sonriendo feliz. Sin importarle que todo el mundo haya visto el beso o los fotógrafos hayan tomado sus fotografías, ella era feliz.

Quinn la miró mientras se iba hacia los vestuarios, lanzando un suspiro feliz y una sonrisa.

-me gusta Rach para ti- le dijo Beth sorprendiendo a su madre.

-Q dime por favor que el enano te mando la remera badass para mi- pidió la latina emocionada.

-Lo siento San, pero me la dio a mi- respondió sacándole la lengua a su amiga.

-Maldita rubia, cuando se descuide se la voy a robar- murmuró Santana haciendo reír a Britt que le dio un suave beso en los labios.