Disclaimer: Los personajes pertenecen a Takeshi Konomi.
-.-Extranjero-.-
—So… —continuó, Kevin. Dejó la lata de refresco después de dar un sorbo—. Eres la novia de Ryoma.
—S-Sí —respondió Sakuno, dubitativa.
—Es cómico —se rió por lo bajo—. He estado jugando tenis con él estos días y no lo mencionó en ningún momento.
—Como decirlo… —Se acomodó el flequillo del cabello ansiosa, y prosiguió—: es algo entre Ryoma-kun y yo… y bueno, no creímos que sea conveniente.
—Me lo esperaba del desconfiado de Ryoma —rió, nuevamente—. I ruined your hiding plans —comentó en ingles que había arruinado sus planes de escondite.
—¿C-Cómo?
—Yo me entiendo. —Volvió a tomar de su refresco.
Sakuno arrugó la nariz. Le supo mal la falta de tino de su compañero de mesa.
Siempre tuvo problemas con la asignatura de inglés, y la frase corta que pronunció Kevin sólo era una prueba más de ello. Lo que pudo entender fue el "arruiné" y "planes", ya que fue fácil de interpretar y que le dio pistas para saber a lo que se refería. Kevin había arruinado los planes de tenía con Ryoma, y lo peor de la situación, era que el muchacho no parecía muy feliz con su presencia. Podía sentir su actitud déspota y malhumorada.
Mentalmente pidió que su novio apareciera lo antes posible.
Un año había trascurrido desde que Ryoma y ella se convirtieran en novios. Él decidió establecerse en Japón por un buen tiempo, sin otra idea que no fuera afianzar más relación que comenzaron. Ambas vidas se combinaron perfectamente entre las citas, los estudios, el trabajo y principalmente el tenis. No tuvieron nada de qué quejarse, disfrutaron de su noviazgo y se mantuvieron en aquella rutina. Sin embargo, su novio era una persona reconocida en el tenis a sus veintidós años, y las propuestas de torneos en otro país, no se dejaron esperar. Le pregunta surgió como balde de agua fría, ¿seguir o abandonar la relación?
La respuesta llegó rápido y con simpleza. Ryoma se negó a asistir a cualquier torneo si no fuera con ella; lo que terminó en la escena de los dos subiendo a un avión rumbo a un país extranjero, como si se tratara de vacaciones. Todo fue tan repentino que no tuvo tiempo de avisar en casa, como si el pasaporte que sacara unas semanas atrás, apareciera en su cartera como por arte de magia. Si regresaban a Japón en ese instante, seguro su abuela ya habría dejado una orden de captura contra Ryoma.
Una semana exactamente transcurrió desde que Ryoma y ella llegaran a Estados Unidos. Sí. Se había fugado de casa con su novio.
Tal acción ameritaba medidas drásticas, por lo cual acordaron no hablar acerca de su presencia en ese lugar porque Ryoma tenía muchos compañeros de equipo y diversos contactos en aquella ciudad. Todo debía fluir como si él hubiera llegado solo para participar en el torneo, y cuando concluyeran las tres semanas, se iría rumbo a Japón. Un plan a prueba de tontos que se echó a perder ese día, cuando salió tarde del apartamento que compartían, con la sola idea de encontrarse con Ryoma en el restaurante que pactaron, y lo principal, sin el teléfono móvil privado para poder ubicarlo. Su despiste le costó no encontrarlo en el establecimiento.
Sin esperanzas y con la falta del idioma principal de ese país, se encontró a Kevin, que logró reconocer en una de las mesas tomando una soda. A pesar de no hablar con él cuando estuvo en Japón, tuvo que vencer su vergüenza y pedirle el favor que se comunicara con su novio. No tuvo otra opción. Al escuchar el nombre de Ryoma, hizo la llamada sin quejarse, y le avisó que llegaría en cualquier momento.
Ahí se encontraba ahora, esperando que su novio llegara. Tendría que disculparse con él por haber malogrado el plan, pues ahora Kevin sabía de su presencia ahí. Si no hubiese hablado con él, aún seguiría tratando de hablar inglés, que no le iba muy bien.
—Es raro que alguien como Ryoma tenga novia —expresó, confiado —, los tenistas tenemos muchos torneos a los cuales asistir, y al final, todo queda en relaciones esporádicas.
Su interior no se equivocaba. Esa persona le caía muy mal con sólo verlo.
—Ryoma-kun no es así —aseveró, notoriamente molesta.
—¿En serio? —manifestó con sarcasmo—. Tonterías. Debemos aprovechar el tiempo que estamos en nuestra mejor condición física, y una relación, siempre será una distracción.
—Ryoma-kun se preocupa mucho por mí —defendió—, y también toma muy en serio su entrenamiento, por eso participará en el torneo.
—Eso lo sé. —Tomó un sorbo más de su bebida, y siguió viéndola fijamente—. La pregunta sería, ¿te parece bien de esa manera?
—No entiendo a lo que te refieres. —Cerró los ojos unos segundos, tomó aire, y añadió—: Es la elección de Ryoma-kun. Yo estaré para apoyarlo —aseguró.
—¿Así de simple? —se burló —. Sólo me parece que Ryoma tiene para más. Es decir, concentrarse en su entrenamiento y no perder el tiempo por ahí.
Se quedó pasmada por la acusación. Ella era muy calmada, pero por alguna razón estaba perdiendo la paciencia con el muchacho de cabellera rubia.
—Ryoma-kun se toma muy en serio su entrenamiento. Yo confío que no perderá —explicó con voz determinada—. No pienso que tener una relación sea una distracción, por lo contrario, es una motivación para seguir. Estoy segura que podría vencerte en cualquier momento.
Se cubrió la boca al sentir que dijo algo muy directo sin proponérselo. Pensó que el muchacho seguiría con sus falsas acusaciones o hasta se ofendería por haberlo calificado, literalmente, de perdedor. Sin embargo, sólo escuchó su risa burlona.
—¿P-Por qué te ríes? —se quejó indignada—. Si tienes algo contra mí…
—Cálmate. —Detuvo su risa—. It was joke.
—¿Qué?
—Que sólo fue una broma. —Ventiló su mano delante de ella para que no le prestara atención—. Dime algo Sakuno, ¿hacen más como tú en Japón? —preguntó en una media sonrisa sarcástica—. Dada mi condición, creo que no me vendría nada mal conseguir producto extranjero.
—¿Eh?
Su actitud determinada se le fue entre los dedos, y su lado avergonzado salió a flote. Si quería entender lo dicho por Kevin, tenía que repasar nuevamente las palabras porque había un mensaje escondido; sin embargo no le dio tiempo.
Una voz más resonó cerca de la mesa.
—¿Qué demonios crees que haces?
La voz de Ryoma sonó de una manera siniestra y fría, que tuvo que voltear el rostro hacia él para verificar a quien dirigía el mensaje. Lo vio acercarse a grandes pasos hacia ellos, y se detuvo exactamente al lado de Kevin.
—Calma, Ryoma. —Kevin levantó los brazos hasta el pecho, colocando las manos como si bloqueara un ataque directo de su compañero—. Sólo conversábamos mientras llegabas. Te llamé, ¿cierto?
—No mencionaste que estabas con ella.
—A cualquiera se le puede pasar algo de información.
—Que conveniente.
—Si no me crees no es mi problema.
Su cabeza fue de un lado para el otro, siguiendo las palabras de cada uno, y no le gustó la sensación de frío que viajó por la piel. Sintió a Ryoma totalmente ofuscado como si se fuera a lanzar encima de Kevin.
Tuvo que intervenir antes que se congelara más el ambiente.
—Lo siento, Ryoma-kun —interrumpió—. Yo fui quien olvidó el móvil en el apartamento.
—¿Qué le hiciste? —Ryoma fue directo y preciso contra Kevin.
—¡Hey! No hice nada malo. —Se rió por lo bajo—. Veo que viniste a vacacionar y viven juntos… parecía raro que no lo sospechara.
—No es algo que te importa —dijo, fríamente—. Te conviene quedarte callado.
—¿La conozco? —respondió con sarcasmo.
Sakuno no supo que pensar, pero se sintió aliviada al saber que Ryoma arreglara el inconveniente. Suponía que era la relación entre rivales que existía entre ambos, para que aceptara no hablar de su presencia en ese país. Lo único que esperaba era que las aguas se tranquilizaran y pudieran olvidar este altercado. De todas maneras Ryoma estaba practicando contra Kevin para el torneo.
Al sentir la mano de Ryoma contra la suya, le siguió el paso hacia el pasillo principal del restaurante.
—Ryoma —llamó, Kevin—. ¿Where did you get her? —preguntó en dónde había encontrado a Sakuno.
—Non of your business —respondió Ryoma, aludiendo que no era de su incumbencia.
—Hate you.
—Same here.
Sakuno se sintió más confundida que antes. Sólo entendió que Kevin lo odiaba y Ryoma sentía de la misma manera. Aunque le preguntó sobre las anteriores frases, dijo que le explicaría después.
Debía repasar sus libros de inglés nuevamente.
-Fin-
N/A: Siento que me pasé con este Oneshot porque incluí en un país extranjero, idioma extranjero, y Kevin quiere una extranjera XD Espero que se haya entendido.
¡Gracias por leer!
