Buenas buenas… sé que después de un año de tardanza tal vez no quieran saber nada de mi (sin contar que tengo otra historia más en mis espaldas) La verdad, había perdido el interés y la inspiración para continuar la historia, pero me encontré con una canción que… por Dios… ha hecho que mi mente diera fin a esas vacaciones que tenían y se pusiera a trabajar a mil. Por ahora no les diré el nombre de la canción… aunque dentro de poco lo deberé revelar para una de las partes que sé, les hará saltar de emoción cuando la lean.
Preparándome para la artillería de tomates, espero que la actualización pueda absolverme de toda culpa.
Nos vemos abajo!!!
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Capítulo #6
Ideas Perversas
-"Inuyasha!!"
Bajó rápidamente las escaleras de la casa que lo conducían a la sala. En un charco de sangre, con el ojo derecho morado y un impacto de bala en el pecho, se encontraba en el suelo el hermano mayor de Sesshomaru, Inuyasha.
Se acercó al cuerpo de su hermano, se agachó quedando a su estatura y tomó sus signos vitales, dándose cuenta de que aún vivía. Miró en ambos lados del lugar, izquierda y derecha, pero no la encontró por ningún lado. Sabía que ella era la responsable de ese ataque.
-"Kagome" soltó un gruñido mientras buscaba en el bolsillo de su pantalón el celular.
Agarró como pudo a su hermano, cuidando de no golpearlo más y herirlo más de lo que ya se encontraba. Una vez que ya lo tenía bien sujeto, abrió la puerta de su casa, encaminándose al carro que se encontraba en el garaje. Lo depositó en los asientos traseros para mayor comodidad y luego se sentó en el puesto de conductor, lo llevaría al hospital más cercano que encontrase, pero todo con tal de no formar un escándalo y llamar la atención de las autoridades.
Dio una última mirada al asiento trasero para ver a su magullado hermano, arrancó el motor del carro y una última idea se cruzó por su mente antes de salir a la calle solitaria:
La buscaría para matarla, pero no como antes que era una simple amenaza, ahora terminaría con lo que había empezado hace mucho.
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Una oleada de frescura la recorrió al sentir como el agua caliente le relajaba sus músculos, aquel líquido divagando por aquellos cabellos azabaches, bajando sin contemplaciones, haciendo un recorrido entero por su cuerpo femenino. Sin dudas necesitaba un baño, y cómo no si se había impregnado con un poco de la sangre del mayor de los Taisho.
-"Me imagino la cara que tuvo que haber puesto Sesshomaru." la joven mujer comenzó a restregar su cuerpo entero con jabón de melocotón, dejando su olor por toda su anatomía, limpiando los restos de sangre que aún quedaban en ella. –"Me va a odiar, pero ni siquiera fui yo el que hirió a su hermano…"
Se metió dentro de aquel chorro de agua, llevándose el jabón que estaba en su cuerpo y parte de sus recuerdos.
Ella sabía quién había herido a Inuyasha, pero si ella lo delataba nadie le iba a creer a ella. Entonces, ¿qué caso tendría ponerlo al descubierto si nadie le haría pagar justicia?
Salió de la ducha, envolviendo su cuerpo con la toalla. Secó su cuerpo y empezó a vestirse con parsimonia.
Una costumbre que tenía desde hace dos años era vestirse en el baño, uno nunca sabe cuándo te harán una visita en tu casa para saldar cuentas, y era mejor estar preparados antes que morir en el intento.
Peinó sus cabellos azabaches mientras se veía en el espejo. ¿Cómo seguiría su hermana? ¿Estaría Sango haciéndole compañía? ¿Sesshomaru sería el responsable del ataque… o tal vez podría ser…?
Claro que era él.
¿Cómo nunca se le pudo pasar por su cabeza? Él la odiaba con todo su alma, era obvio que era el responsable de todo. Rogaría a Dios (si realmente aun podía hacerlo) que Sesshomaru no le hiciera nada… o su cacería con aquel imbécil se complicaría.
-"Que tonterías estoy pensando." se reclamó frente al espejo, acomodando su chaqueta negra para ir de cacería. –"Ese canalla se arrepentirá de haberse cruzado en mi camino."
Un mal presentimiento la embargó. Algo andaba mal. Volvió al espejo del baño y abrió el botiquín de medicinas. Sacó varias navajas y las forró con tela negra para no hacerse daño. Se las metió en la parte trasera de su pantalón, un lugar donde jamás sospecharían.
Miró su reflejo nuevamente. El malestar cada vez se acrecentaba en su pecho. ¿Qué significaba todo eso? No quiso seguir pensando y abrió la puerta.
-"Maldición." susurró en voz baja.
Deseó jamás haber abierto la puerta. Era mejor y seguro continuar en la ignorancia, que enfrentarse a la persona que estaba en su habitación.
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-"¿Cómo se encuentra? Y por favor doctor, quiero saber la verdad." rogó una castaña sentada al lado de una camilla de hospital. Una mujer pelinegra descansaba en la cama con respiración regular.
-"Joven, tranquilícese." sugirió el señor que no pasaba de los cuarentas. –"Ella está bien. Gracias a Dios que la bala no le dio en algún hueso."
-"Pero no comprendo. ¿Por qué debe quedarse una semana en el hospital?" preguntó la castaña mientras apretaba los dientes en sus labios. Estaba paranoica por lo sucedido.
-"Yo había sugerido mantenerla esta noche en observación y dependiendo de cómo reaccionase, la mandaría a su casa. Pero su hermana me dijo que era más seguro mantenerla aquí. Dice que nadie podrá atender a la joven, ya que ella tenía que viajar por tiempo indefinido." explicó el hombre mientras se rascaba la nuca. –"También me dijo que ella se haría cargo de los gastos del hospital, así que no se preocupe."
-"¿Un viaje?" repitió Sango sin entender bien lo que realmente pasaba. Algo se estaba saliendo de su cauce natural. Algo no andaba bien… las cosas estaban empeorando con tanta rapidez.
-"Ah, la joven me dijo que le pidiera a usted que se encargase de ella" señaló a Kikyo con el dedo mientras volvía a mirarla con seriedad. –"Dice que usted es la más capacitada para cuidar de ella por ahora. También me dio esta nota para que se la entregara.
El hombre sacó de su bata blanca un papel doblado en cuatro. Se lo tendió mientras abría la puerta de la habitación.
-"Si necesita algo, puede llamar a una de las enfermeras." se despidió el hombre mientras su cuerpo pasaba por el umbral de la puerta.
-"Gracias." articuló como pudo mientras abría la nota.
Su caligrafía no era clara, tenía muchos tachones. No era una carta larga, mas las pocas palabras que contenía la ponían en alerta.
Sango. No dejes que Kikyo pase una semana en el hospital, la pueden localizar y terminar el trabajo que dejaron inconcluso. Escapa cuánto antes con ella, Ayame y Miroku, tengan cuidado y no saquen dinero de nuestra cuenta… pueden rastrearlos para saber el paradero de ustedes.
Puede que por algún tiempo no nos veamos… digamos que estaré cazando al bastardo que le hizo daño a mi hermana.
No le cuentes nada a Kikyo hasta cuando creas conveniente que lo sepa. Diles a los muchachos de la banda que desaparezcan hasta nuevo aviso, ¡te dejo a cargo!
Ruega para que sobreviva y no me maten. Si llego a respirar, buscaré la forma de cómo llamarte sin que nadie se dé cuenta.
Los quiero. Kagome
P.D: quema la nota y no le digas a nadie lo que has leído hasta cuando estés muy lejos de aquí. Recuerda, las paredes tienen oídos.
Maldición. ¿Qué estaba pasando? ¿Por fin se desataba la masacre que tanto había esperado que pasase desde hace dos años atrás? ¿Por qué en ese momento? ¿Por qué en el cumpleaños de su mejor amiga? ¿Kagome sería capaz de matar a Sesshomaru? Porque estaba más claro que el agua que el responsable de todo eso era él.
-"Vaya regalo de cumpleaños." suspiró mientras se sentaba nuevamente en la silla. Sacó su celular y buscó el número de Miroku. Cruzó los dedos para que este contestara.
El primer timbrazo. Una voz masculina contestó desde el otro lado del auricular.
-"Miroku, necesito que vengas al hospital." fue lo único que dijo antes de colgar.
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-"¿Qué haces aquí?" preguntó a la defensiva la azabache mientras adoptaba una posición de pelea.
-"Vaya bienvenida que me das." respondió el platinado mientras se levantaba de la cama. Sonrió con sorna y un estremecimiento recorrió el cuerpo de la azabache. –"No sabía que recordaras a la perfección el día en que tu y yo dejamos de ser amigos… es más, no tenía idea que me consideraras un Adonis."
Kagome palideció al escuchar esa comparación. Solo había una forma de enterarse de eso.
-"Tampoco sabía que tu corazón me pertenecía." continuó el platinado mientras la acorralaba contra la puerta del baño. Los ojos ámbar de Sesshomaru brillaron de manera misteriosa.
Kagome no notó eso. Su diario estaba a un lado de la cama, como si jamás lo hubieran tocado. Miedo y rabia la embargaron mientras dejaba sus pensamientos de lado para concentrarse en el presente. La musculatura del platinado la tenían prisionera contra la puerta.
-"Eso fue hace tanto." respondió la azabache mientras lo empujaba con fuerza. No lo movió mucho, pero le sirvió para escabullirse de él. –"Fue mejor abrir mis ojos y darme cuenta de quién eras realmente."
-"Es una lástima que pienses así de mí." le habló mientras se preparaba para encestar el primer golpe.
La golpeó en su estómago. El aire se le escapo por unos momentos mientras trataba de aguantar el dolor. La azabache le lanzó un puñetazo mientras trataba de correr hacía la puerta.
Error.
El platinado jaló la cabellera azabache, reteniéndola y cacheteándola.
-"Nadie que me golpea vive para contarlo." amenazó Sesshomaru mientras sacaba una pistola de su parte trasera del pantalón. La volteó para poder ver su cara.
-"Me convertiré en la excepción." aseguró Kagome mientras lo miraba con frialdad y le pateaba las espinillas. La pistola cayó al suelo sin activarse. La cara del platinado se contrajo un poco… solo un poco porque volvió a abofetear a la azabache. Sangre empezó a derramarse desde sus labios, corriendo por su barbilla hasta perderse en su vestimenta. –"Eres un miserable."
Trató de sacar una navaja de su pantalón. Hundió el arma en el cuello del platinado. Una sonrisa de burla apareció por parte de la azabache.
-"Estas a mi merced." Sentenció la azabache mientras le metía un rodillazo en sus testículos. Sesshomaru soltó un pequeño quejido mientras soportaba el dolor y el impulso de tirarse al piso.
-"No lo creo." le tumbó la navaja y tomó su cuello con ambas manos. Lo apretó para ahogarla, la alzó y la estrelló a la pared mientras la culpabilidad lo corroía por dentro. Se sintió mal al verla ahí, lanzándole patadas cada vez con menor intensidad de fuerza.
La azabache trató de empujarlo con los pies, pero él era más fuerte. Intentó buscar otra navaja en la parte trasera de su pantalón, pero sus manos desistieron y enterraron sus uñas en los brazos fornidos del ambarino.
Estaba a punto de perder la conciencia, pero continuaba luchando para poder inhalar una vez más el oxigeno que se escapaba de su cuerpo. Sus manos, diminutas en comparación a las del platinado, dejaron de aruñarlo y tocaron el rostro pétreo. Él se sorprendió por el acto, pero no dijo nada, apretó con más fuerza. Las manos femeninas se detuvieron en sus pómulos, los acarició como pudo mientras hacía amagos para no perderse en la oscuridad que la buscaba. Sesshomaru no resistió ese gesto, suavizó el agarre del cuello para no dejarla sin respirar y se abalanzó hacía sus labios.
Una corriente eléctrica recorrió el cuerpo de ambos. Ella estaba estupefacta. Él se sentía complacido por lo que había hecho. Manteniendo el agarre con menos fuerza, acercó más su cuerpo mientras que con la otra mano la tomaba por la cintura. Ella trató de gritar pero él fue más rápido e introdujo su lengua. Los sentidos de la azabache se bloquearon, no sabía que hacer.
Una parte de ella quería entregarse de lleno a aquel beso.
Su otra parte, quizás la más sensata, quería salvar su pellejo.
Lo besó como si se le fuera la vida en ello, él la apretó más a la pared mientras recorría las curvas de la azabache.
Ella supo que era la oportunidad que había estado esperando. Mordió con fuerza los labios del platinado. Éste la soltó con rapidez. Kagome le pisó el pie derecho mientras empezaba a correr y cerraba la puerta.
-"Estuvo cerca." susurró la azabache mientras bajaba la escalera de dos en dos. Se saltó tres escalones y odió en ese mismo momento usar botas. Él la iba a encontrar sino apresuraba su carrera.
-"Lo dudo." fue lo último que escuchó antes que la negrura la alcanzara por completo, consumiéndola en la inconciencia.
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-"¿Qué haremos ahora?" preguntó desde la oscuridad un hombre de larga trenza.
-"Esperar a que se maten… o por lo menos que la traiga para torturarla." concluyó el otro hombre viendo a través de la ventana.
-"¿Crees que Sesshomaru será capaz de matarla?" cuestionó incrédulo a las palabras de su amigo. –"Es algo a lo que yo no apostaría."
-"No la matará, pero la traerá y la mantendrá cautiva por un tiempo. Se le ocurrirá algo para torturarla, y cuándo la haya matado, lo mataremos a él." el hombre de ojos rojo-óxido se giró para mirar a su amigo. –"Y así será como nos haremos del poder de las bandas."
Una sonrisa surcó por ambos rostros. La perspectiva del futuro no era nada mal… siempre y cuando las cosas salieran como ellos necesitaban que pasaran.
Un toque a la puerta los alertó.
-"¿Qué pasa Kagura?" gritó un furioso Naraku mientras se alejaba del gran ventanal.
-"Sesshomaru ha regresado." informó la mujer de cabellos negros y ojos carmesí.
El hombre de cabello trenzado alzó una ceja, dejando en claro la poca importancia que le daba a la noticia.
-"¿Y?" continuó el hombre de ojos rojo-óxido.
-"Tenemos compañía." finalizó la mujer, dando media vuelta y saliendo por el mismo lugar en donde había entrado.
Otra sonrisa se asomó por la comisura de los labios de Naraku. Su plan no podía ir más a la perfección.
-"¿Decías, Bankotsu?"
Un bufido se escuchó por parte del trenzado. Ambos salieron del lugar, listos para lo que empezaría.
-"¿Listo, futuro jefe?" preguntó el ojiazul a su acompañante.
-"Como nunca antes lo había estado." respondió.
La toma de poder sería como quitarle un dulce a un bebé.
Con la única diferencia que tendría que matar a algunos cuantos que se le cruzasen en el camino… incluso a sus amigos…
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Respondiendo a los reviews:
fallennagel: Hola amiga!!! Hace buen tiempo que dedicaba un poco de tiempo para actualizar, no tengo excusas… tal vez el no tener la inspiración adecuada. Si, Naraku tenía que joder el encuentro… y también la amistad que estos dos tenían en el pasado. No sé que te parecerá la actualización pero espero que sea de tu agrado!!
azul: Hola amiga!!! Gracias por tus buenas vibras. Sé que estoy muy desaparecida por estos lares pero tengo la esperanza de ser disculpada con la actualización jejeje…
Mmm… espero que no hayas perdido el interés de la historia y que este cap sea de tu agrado.
NollasBlack: Hola amiga!!! Me alegra mucho que te haya gustado la trama. Sí, sé que al principio le falta como más balas o desangramientos, pero ya veré que le hago para el futuro. Por el momento, espero que este cap sea lo suficiente bueno como para recompensar tanta espera.
Kikuyo-Sama: Hola amiga!!! En verdad agradezco tu apoyo, no sabes cuanto me alivia saber que por lo menos no me rellenarás de tomatazos (aun guardo esperanzas jajaja XD!!) Como verás, Kag no es la culpable de la condición de Inu… ni tampoco Sessh es culpable de las condiciones de Kikyo… más adelante se resolverá todo este revoltijo.
Por el momento estoy cruzando deditos para que guste este nuevo cap.
Vampire Star: Hola amiga!! Sé que las cosas no se ven como serias, estoy viendo como corrijo esa parte (al igual que las partes donde debe haber algo de sangre y algunas muertes) Creo que me he familiarizado un poco más con los melodramas que con este tipo de historias, pero haré mi mejor esfuerzo para mejorarla.
Si tienes alguna corrección o sugerencia que hacerme, me encantaría que me la hicieras llegar.
Sweet_arlequin: Hola amiga!!! El factor sorpresa, nunca falla. Bueno, la carne es débil… creo que queda muy claro en este cap, siento que me faltó un poco de balas, aunque lo visualizo para el futuro… ya veremos como me las arreglo.
En cuanto a los caps largos… vamos a ver si los puedo hacer. Verás, a veces siento que es mejor dejarlos cortos que largos (porque puedo dejarlas ciegas jejeje!!)
Espero que la espera sea recompensada con este cap, si lastimosamente no lo logro, ya sabes cómo hacerme llegar algunos tomatazos (ruego a que no pase!!)
mechiikagome: Hola amiga!!!! Eres tu la autora de esa historia??? Por Dios, hace tanto que la leí en un foro… no recuerdo en cual, creo que era CemZoo, no la pude terminar porque no la actualizaste..
Me alegra mucho tenerte por aquí, espero que no hayas perdido el interés y que te guste la actualización. Ya sabes, por ahí nos leemos!!!
Karina Natsumi: Hola amiga!!! Es un gusto tenerte también por acá. Me alegra mucho que te haya gustado la historia y espero que te agrade la actualización de la misma. Nos vemos!!
También mis eternos agradecimientos a aquellas que me agregan a sus alertas & favoritos. Muchas gracias por su apoyo!!!!
También a todas esas personas que siguen la historia, aquellas que no mandan reviews, pero que están al pendiente de cada actualización.
Para finalizar, pido la comprensión de ustedes para que me puedan esperar en mis actualizaciones, haré un gran esfuerzo para organizarme y poder escribir lo que mi atormentada mente se ingenia jejeje…
Sin más que decirles, deseándoles una buena semana.
Besos y abrazos helados de Géne!!
