No diré mucho sobre esto, al principio pensaba ponerlos juntos como un Arco entero, pero me vino a la mente hacer esto, poner uno o dos capítulos extra antes de que inicie otro Arco del canon.
Espero que les guste.
Modo de lectura:
—No es lo que esperaba, pero estoy satisfecho —Diálogos.
—"Uf…, casi la jodo" —Pensamientos.
[No sé cómo puedes ser inteligente y estúpido a la vez] —Ddraig.
—'Regresa, entonces veremos qué hacer' —Llamadas.
Sin más dilaciones, empecemos.
XXXXXXX
El Sekiryuutei de la generación más poderosa.
Capítulo Extra 1: Orígenes
XXXXXX
El destino es inevitable, pueden pasar eones en espera pero siempre llega, sus inicios y finales pueden ser modificados por las acciones que sean realizados en su travesía pero jamás evitarse pues el mundo, el universo y el tiempo así lo desean.
Protegido por una fuerza que jamás puede ser destruida, muchos han intentado quebrarlo y terminaron fallando rotundamente.
Aquellos seres con una vasta sabiduría no hicieron nada para evitarla, ellos saben que cuando llegue el momento lo mejor sería no involucrarse en asuntos en los que nada tienen que ver.
Sin embargo de entre todos esos seres, existe uno que supo que debería aportar algo de ayuda y eso los llevaría a un mejor mañana, un futuro que podría ser destruido si algunos de todos los participantes importantes en este destino muere o se va por mal camino.
Y hoy, veremos el inicio de uno de los participantes importantes, sin embargo la sangre que corre por sus venas es de una ascendencia accidentalmente creada por el desliz de un hombre.
Lo que no sabría nunca ese hombre era que ese pequeño desliz habría cambiado al mundo.
Pero…
¿Cuál es ese destino que se menciona?
Ciertas personas deben encontrarse para progresar, pero lo que pase luego de encontrarse es incierto ya que su destino solo es encontrarse y no va más allá, por lo tanto las cosas se desarrollarían de una manera buena o mala…
Lo que pase primero.
XXXXXXX
Era tarde, la luna ya estaba en cielo estrellado, eran aproximadamente las nueve y media de la noche del 14 de Abril y una familia de tres personas estaban en un automóvil mientras iban en la carretera que estaba bastante vacía.
—Kaa-san…, ¿Ya llegamos? —Preguntó una voz infantil con sueño.
La travesía había sido larga para el infante, su energía ya estaba drenada desde hacía ya tiempo luego de haber estado en casa de sus abuelos e iban de regreso a su casa en Kioto.
La madre del niño era una mujer hermosa, de pelo castaño oscuro y ojos verdes, sus facciones faciales eran extranjeras y a simple vista podrías decir que es Europea, su complexión era delgada y refinada.
Anneliese Hyoudou anteriormente Ambrosius cuando estaba soltera.
Su esposo era un hombre japonés bastante alto, llegando a medir 1.79m y era atractivo, igualmente de cabello castaño solo que más claro que el de su esposa y ojos ambarinos.
Gorou Hyoudou, conoció a Anneliese en la universidad cuando se fue al extranjero con una beca de estudios.
Y al final su niño, su hijo y fruto de su amor.
Issei Hyoudou, un niño enérgico e inteligente, siempre con una sonrisa en su infantil rostro, de cabello castaño oscuro de parte de su madre y ojos ambarinos casi dorados por parte de su padre, quien estaba en estado somnoliento sentado en la parte trasera del automóvil.
El niño en sí era muy lindo, principalmente porque parecía extranjero pero mantenía unos toques japoneses en su rostro, sus padres y sus abuelos paternos decían que se volvería lo que muchos denominan un "Niño Bonito" o simplemente sería un joven muy atractivo para cuando él creciera.
Anelisse miró a su hijo.
—Ise llevas haciendo esa pregunta todo el camino, en vez de preguntar eso mejor duérmete, cuando lleguemos te despertaré —Anneliese dijo un tanto cansada al infante.
Gorou rió ante tales palabras, ya que a pesar de lo amorosa que su esposa es, tiene muy poca paciencia cuando preguntan lo mismo varias veces.
Pero de momento tendría que mantenerse tranquilo y no reír mucho debido a que se encontraba conduciendo de noche y, que aunque hay poco tráfico vehicular no debía distraerse.
Issei se frotó los ojos ya a punto de dormirse, pero seguía observando fuera de la ventana a las estrellas.
—(Bostezo) Shi Kaa-san —Dijo el castañito bostezando.
Anelisse volvió su mirada al frente, pero notando que frente a ellos venía un camión.
Espera…, eso no era un camión.
Venía demasiada rápido.
Anelisse y Gorou entrecerraron los ojos debido a lo intenso de la luz, pronto se dieron cuenta de que era aún más brillante de lo que debería.
—¡Cuidado! —Gritó la mujer al hombre.
Gorou frenó y dio una vuelta muy brusca, la luz pasó rozando al lado de ellos.
Pero jamás se esperaron a que el auto se volcara.
(¡CRACK!) (¡CRASH!)
Los sonidos de la estructura del auto rompiéndose y los cristales sonaban y no hubo siquiera tiempo para gritar.
Cuando Issei despertó sintió el dolor más fuerte que jamás había sentido en toda su corta vida…, además de que se percató de que se encontraba de cabeza, su vista borrosa a cada parpadeo se aclaraba muy poco.
Estaba totalmente desorientado y todo daba vueltas.
Pero solo escucho unas voces.
—¡Vamos deprisa hay que sacarlos del auto! ¡La mujer está en grave estado! —La voz de un hombre fue escuchada por Issei.
¿La mujer?
¿Acaso su madre estaba grave? ¿Que significa eso?
Su mente pequeña aún no comprendía palabras muy complejas, después de todo solo era un niño de 4 años.
De pronto sintió que alguien lo estaba jalando, su cuerpo cayó y alguien lo sacó del auto.
—¡Tenemos a niño!..., Pero la mujer está demasiado grave, hemos detectado fractura del cráneo y de piernas, y su pulso es demasiado lento… —Fue la respuesta de uno de los para-médicos.
Para Issei su vista ya casi clara, ya no daba vueltas solo un tanto desenfocada.
—El niño y el hombre están bien solo se encuentra inconsciente…, su esposa debió recibir el mayor daño de ambos —Logró escuchar el infante.
¿Daño? ¿Su Kaa-san estaba lastimada?
Él empezó a ver claramente y vio que el auto de su padre estaba allí pero volcado y cuando vió a su madre que estaba en una camilla e inconsciente y empezó a entrar el miedo a su corazón.
—¡Kaa-san! —Gritó Issei desesperado mientras trataba de zafarse del agarre de la persona que lo tenía.
Pero su cuerpo empezó a doler y su cabeza volvió a dar vueltas y al final todo se oscureció.
Y no sabía que esa noche su madre jamás volvería a despertar.
XXXXXXX
No tenía idea de cuánto tiempo había estado parado en ese lugar y no le importaba, ya nada le importaba si su madre ya no estaba.
Ese día había sido oscuro y ventoso, no había llovido pero estaba nublado, era como si el cielo se estuviera aguantando las ganas de llorar.
Ambos castaños, el infante y el adulto estaban frente a una tumba que parecía recientemente sellada.
Hoy era 16 de Abril y para Issei era su cumpleaños número 5.
Ambos castaños estaban en total silencio, pero el infante tenía una mirada vacía, aún no quería creer que su madre la mujer que más quería en esta vida estuviera muerta, incluso si estaba frente a su lápida..
Ambos se encontraban con vendas en algunas partes de su cuerpo, lo que decía que hacía muy poco estuvieron en el hospital.
Cuando volvieron a casa solo comieron Pizza, su padre ni siquiera le había dirigido la palabra desde el hospital y cuando lo veía lloraba un poco para luego desviar su mirada, él no sabía el por qué de esto, pero solo quería que su padre le dijera que todo iba a estar bien o que su madre volvería más tarde.
Pero nada de eso, solo una mirada y las únicas veces que le hablaba era para cuando pedían comida…
[Mocoso...] —La voz en su cabeza inició sus susurros desde el día que despertó en el hospital y le dieron la noticia de su madre.
Ahora él sentía que estaba loco por escuchar algo que no existe.
Se sentía solo y vacío, lo único que quería era que su madre lo despertara y le dijera que fue una pesadilla y que todo estaba bien para que le diera un abrazo.
Él seguía negándose a la dura verdad, porque aún necesitaba a su madre, que le enseñara muchas cosas como cocinar ya siempre le llamó la atención hacer eso o simplemente le enseñara a dibujar o lo que sea.
Lloró el primer día hasta que las lágrimas se negaron a salir de nuevo y se quedó dormido.
—Issei voy a salir, no le abras a nadie mientras no estoy —Dijo su padre detrás de la puerta de su habitación que estaba entreabierta.
Issei solo asintió sin decir absolutamente nada.
Gorou cerró la puerta.
(DAKUN)
De nuevo solo y no sabía cómo sentirse con esa sensación extraña que afloraba cada vez más en su pequeño corazón.
Las horas pasaron y pasaron, su padre se había ido el día de su cumpleaños sin decirle nada o siquiera revolver su pelo.
[Hey, mocoso…] —Esa estúpida voz se estaba volviendo molesta.
—Cállate y déjame solo... —Fue lo que le contestó el infante a la voz en su cabeza.
Casualmente luego de decir eso la voz dejó de llamarle.
—Voy por algo de co-(GYYOOOOU) —Issei no pudo terminar de hablar por el sonido de su estómago.
Era tarde y tenía hambre, bajó a la cocina a buscar algo para comer, pero lo que encontró fueron unos plátanos y pan junto a jugo de durazno.
Era curioso, sentía como si le estuvieran diciendo que se los comiera y eso hizo, jamás lo había saboreado de esa forma, era lo más delicioso después de las manzanas.
Luego de haber saciado su hambre estuvo dando vueltas a la casa, necesitaba distraerse porque el silencio lo estaba desesperando.
Recordó cómo su madre le dijo que tenían una biblioteca, por un momento estuvo a punto de llamar a su madre a que le mostrara la biblioteca…, pero su mente le recordó la tumba que habían visitado en la mañana…, y no terminó lo que iba a decir.
Por lo que simplemente entró a echar un vistazo.
Ya sabía leer pero solo entendía palabras más simples, pero le fue suficiente para poder leer los cuentos que ahí habían.
Por lo que leyó hasta terminar varios cuentos, sin embargo habían algunos libros raros, eran cosas de algo llamado ciencia y física, tenían cosas con números y símbolos que él no podía entender por más que lo intentara.
Su padre le había dicho que si no entendía una palabra siempre podría buscar en el diccionario y encontrará la respuesta, pero que si no estaba allí que siguiera buscando. Si bien no entendió mucho de lo que le dijo lo único que aprendió fue buscar respuestas de lo que no sabes.
Y para poner eso en práctica busco el libro llamado diccionario, pronto lo encontró y se dio cuenta de que estaba ordenando por letras y eso lo hacía bastante más fácil para él. Sin embargo solo se confundió más de lo que ya estaba de por sí, todas las respuestas tenían un lenguaje mucho más complejo y no podía entender esas palabras.
Sin saber qué más hacer simplemente dejó la biblioteca, habían cosas ahí y él quería saber qué eran todas esas cosas y el simple hecho de no poder entender lo frustraba haciendo que se sienta tonto.
Cuando vio por la ventana observó el cielo, dándose cuenta de que era ya de noche. Volvió su mirada a la biblioteca que estaba vacía y luego de nuevo al cielo.
Sus ojos de nuevo se llenaron de lágrimas y algunas de ellas corrieron por sus mejillas.
—(Snif) —Con la manga de su camisa se las secó.
Dos días, dos días le llevó aceptarlo, aceptar el que su madre jamás volvería a sonreírle, que jamás le daría un beso
de buenas noches en su frente, que jamás le volvería a leer un cuento o lo ayudaría a aprender, que jamás…, podría volver a decirle a su madre que la quería mucho.
Él lo sabía, sabía que ya no estaba y lo sabía perfectamente. Pero su corazón no quería aceptarlo y esas lágrimas que soltaban sus ojos casi dorados eran la aceptación de ese doloroso hecho.
Ya no queriendo seguir llorando allí se fue a bañarse a como pudo y agradecía que las cosas estuvieran en el suelo porque de haber estado en la repisa hubiera tardado en bajarlas sin lastimarse.
Al final de ese día fue a su cuarto a dormir y tratar de no dejar que la tristeza lo llene, cuando levantó su almohada para acomodarla pudo divisar un objeto plateado.
Un Relicario de plata, el infante lo tomó y lo abrió sin saber que se podía, viendo una imagen y otro espacio en donde debería ir otra que estaba vacío.
Cuando lo vio lo que estaba allí no pudo aguantar la abrumadora tristeza y felicidad que le trajo ver la imagen allí.
Era una pequeña foto donde su madre lo estaba abrazando mientras tenía una sonrisa maternal y él estaba sonriendo.
Recordó ese día había sido el año pasado, habían ido a un festival y ellos se habían divertido mucho y al final su madre lo abrazó y su padre les tomó varias fotos durante el transcurso del día hasta que la noche cayó.
Jamás olvidaría ese día…
—(Snif) kuh…, uhhhh kaa-san… uhhhhuhh —Abrazó el Relicario con fuerza, como si esta se fuese a ir y se empató con sus sábanas.
Lloró hasta quedar dormido…
XXXXXXX
El tiempo pasa y consigo vienen los cambios.
Para Issei no era diferente ya que, los cambios eran notorios, su padre se había vuelto aún más distante de lo que lo había sido antes, ahora ni siquiera le prestaba atención, un día Issei le pidió libros infantiles para aprender más y él se los dio, pero jamás le ayudó o siquiera le dijo cómo iniciar.
Otra cosa era que su padre estaba demasiado tiempo fuera de casa y a veces llegaba a casa con un fuerte olor que él no sabía que era y lo único que podía escuchar luego de que él llegara a casa eran sonidos en el baño e Issei sabía que estaba vomitando.
5 meses se fueron volando y como no podía ir a la escuela decidió aprender él solo, empezando por pedirle libros a su padre que cuanto menos él se los compraba, pronto empezó a extender su conocimiento en diversas áreas y su lenguaje era más complejo y completo.
Aún extrañaba a su madre y eso se daba a conocer por cosas como observar su Relicario cada que quería ver a su madre o veía las fotos de los álbumes.
Sin embargo lo más impresionante de ello era que estaba en proceso de aprendizaje en la cocina, siempre comía cosas que si bien le gustaban no quería comerlas todos los días, por lo que decidió aprender a hacer comida, no está demás decir que quemó mucha comida y algunos utensilios de cocina, pero ahora lo estaba dominando un poco.
Hoy era 17 de septiembre su padre dijo que iban a salir lejos y que alistara una maleta grande, eso fue raro para Issei porque su padre apenas y le daba algo de su tiempo y hace apenas un mes atrás había estado llegando más temprano, pero se mantenía en su celular e Issei no pudo evitar sentirse apartado, olvidado o simplemente como si fuese nada.
Pero aún así emocionado fue a empacar algunas cosas, siempre que iban a algún lugar lejano su madre siempre metía cosas importantes como cepillo de dientes y shampoo junto a otras cosas para limpiarse, mucha ropa y otras cosas. Issei como buen niño que es e hizo las maletas pero con unos añadidos ya que sintió la necesidad de meter los álbumes de fotos y lo hizo. Tenía que decir que no era una maleta grande pero apretado todo pudo entrar en la pequeña maleta.
Su padre estaba abajo esperándolo y tenía una sonrisa en su rostro.
—Vamos Ise, saldremos a un lugar bonito en las montañas un amigo mío me dijo que hay muchas cosas geniales cerca de ahí —Las palabras de Gorou provocaron que el niño sonriera de manera infantil y emocionada.
Habían estado alejados y este viaje los uniría de nuevo.
Un fin de semana padre e hijo en un bonito lugar en la naturaleza, acampando mientras su padre le contaba historias.
El trayecto fue aburrido, Issei tuvo que dormirse para no solo ver un paisaje igual, él sabía que cuando estuvieran cerca los paisajes se pondrían más bonitos.
Cuando llegaron se dio cuenta de lo apartado que estaba, no había personas ni señalamientos.
Empezaron a arribar al monte por un camino mientras Gorou cargaba la maleta de Issei.
El castañito estaba alegre iban a pasar un buen fin de semana.
Cuando llegaron a un sitio alto dejaron las cosas en un lugar que parecía haber sido usado hacía algún tiempo ya que las marcas del camino eran muy notorias, por lo tanto si se podía usar.
Habiendo descansado un rato el padre de Issei revisó sus bolsillos en busca de algo.
—Maldición no traje los fósforos…, Ise espera aquí y no te vayas a ir a ningún lado oíste —Habló Gorou con severidad.
Issei puso una expresión confusa.
—¿A dónde irás Tou-san? —Preguntó Issei.
Gorou le sonrió.
—Iré por los fósforos que olvidé en el auto, ya regreso —Dijo Gorou mientras se marchaba.
Issei se quedó observando a su padre irse del sitio, no pudo evitar agradecer no estar solo en el mundo ya que tenía a su padre con él y, realmente no estaba seguro de poder soportar estar totalmente solo sin nadie a su lado, incluso si la mayor parte del tiempo no se encuentra.
Ya estaba empezando a caer el ocaso y Gorou no regresaba e Issei estaba empezando a desesperarse y los sonidos de la naturaleza daban mucho miedo.
—Tou-san ya vuelve por favor…, tengo miedo —Dijo Issei para sí mismo, se encontraba sentado de forma que abrazaba sus piernas.
[No volverá…, ese sentimiento que percibí me decía que no soportaba tenerte] —Dijo la misma voz que hace algún tiempo había dejado de hablar.
Isse se sobresaltó.
Mirando alrededor y sin encontrar absolutamente nada, recordó la voz que había sonado en su mente ya hace tiempo, pero esas palabras apenas y eran susurros a comparación de estos, que son palabras claramente audibles.
—No es cierto, Tou-san jamás me abandonaría —Dijo el infante con seguridad.
El ser en su cabeza suspiró.
El ser dentro del infante sabía que iba a ser lo mismo de siempre y ya estaba harto de lo mismo, de esa estúpida maldición.
Cómo odiaba tratar con mocoso como él, así que hizo lo más sensato que se le podía ocurrir.
Decirle las cosas a como son y sin medir sus palabras.
[Mocoso ese hombre ya se fue, su aura hace mucho que ya no se encuentra en este sitio, además nadie se tarda tanto tiempo por algo tan estúpido como los fósforos, acéptalo enano, te dejó a tu suerte en este sitio] —Pronto la inseguridad llenó a Issei.
Sintiendo muchas cosas, el infante le respondió.
—¿Por qué eres tan malo? Tou-san me quiere, él no puede abandonar a su hijo —Dijo Issei con severidad, pero el miedo del abandono estaba allí presente en su voz.
[Sí, sí puede y eso hizo. Lo mismo pasó con tu madre, sigues queriendo negarlo pero en el fondo sabes que no te necesita en su vida, estorbas, gastas recursos que pueden invertirse en otras cosas, la única persona que podría soportar a un enano molesto como tú ya está muerta] —Dijo el ser con una seriedad tan fuerte que Issei no pudo evitar llorar.
—¿!Por qué dices esas cosas!? ¿¡Que te hice!? (Snif) uhuuu…,(snif) ¿Porque…, (snif) no me-mejor no t-te callas?..., (snif) —Issei se rompió en llanto.
Lo sabía, sabía que había sido demasiado bueno para ser verdad.
Pero…, ¿En serio era inútil? ¿Era inservible?, ¿Realmente estorba en la vida de su padre, a tal punto de dejarlo tirado en medio de la nada?
Issei empezó a entrar en pánico.
—No, no, no no ¡no nononono! !Nooooooo!, ¡Issei ha sido un buen niño!, ¿¡Por qué me dejas!? ¡Ya sé seré mejor, seré más atento, seré más inteligente, pero no me dejeeees Tou-saaaan! —Gritó Issei en pánico, llorando y sin saber qué hacer salió corriendo a donde sea que lo llevara lejos de ahí.
Los sonidos de aullidos y otros más siniestros se escuchaban e Issei se tapó los oídos para no oírlos.
Corrió y corrió, sus pies lo llevaron lejos del sitio hasta llegar a una pendiente, un lugar donde había una caída espantosa y que si te caías por error…, simplemente no la volverías a contar.
Hizo lo que su mente le dijo que hiciera…, que dejara de vivir, que ya dejara de sufrir más y se acercó a la orilla de esa horrorosa caída que lleva a la muerte.
¿Por qué seguir viviendo en un mundo donde nadie jamás te va a recordar?
¿Por qué vivir en un sitio donde nadie te necesita, en donde estorbas?
¿Qué había hecho él para merecer eso?
—(snif) kuh… —Lo pensó, pensó si arrojarse sería la mejor opción.
La vida siempre da tantos giros y al final nos termina sorprendido con lo que nos trae.
Sin darse cuenta una enorme aura roja lo rodeó mientras él tenía los ojos cerrados, estaba enojado con el mundo por arrebatarle a su madre y por darle este destino.
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Azazel es un hombre tranquilo y despreocupado hasta cierto punto, pero también es una de las mentes más brillantes en el mundo sobrenatural y tiene una obsesión con coleccionar muchas cosas hasta tenerlas todas.
Esta vez se encontraba en Kioto tranquilamente mientras iba a un puesto de comida, hoy era su "descanso" y también habló con la líder de Kioto para pasar unos días allí tranquilamente.
—"(suspiro relajado) este ha sido un buen día, ojalá hubiese alguna chica linda por aquí para pasar el rato mientras bebemos Sake" —Esos eran los pensamientos que tenía Azazel y se encontraba bastante alegre por despejar su mente y poder relajarse.
Sin embargo…
Volteó a un lugar en donde se sabe que es un monte, allí había un Aura algo pequeña pero él sabía perfectamente que aún estaba latente así que por lo tanto aún no estaba totalmente desbloqueada, se sentía como retenida de algún modo.
Le pareció algo curioso e interesante, no todos los días encuentras un gran poder latente en una persona común.
Así que rápidamente desapareció de entre la gente y se dirigió hacia el lugar en donde yacía aquella aura interesante.
Antes de echarse a volar puso un hechizo de invisibilidad y extendió sus alas, así emprendiendo vuelo.
Cuando llegó poco tiempo después se encontró con un niño, era algo extraño que un niño "común" estuviera merodeando por una monte o montaña por sí solo, también habían maletas al lado del infante.
Al ver mejor su rostro se dio cuenta de que el niño estaba de lo más confundido y estaba llorando con una tristeza impresionante, también pudo observar que había abandono y luto en los ojos del pequeño.
De alguna manera el niño parecía estar escuchando a alguien.
—¿!Por qué dices esas cosas!? ¿¡Que te hice!? (Snif) uhuuu…,(snif) ¿Porque…, (snif) no me-mejor no t-te callas?..., (snif) —El niño rompió en llanto aún más de lo que estaba ya.
Azazel no pudo evitar sentirse curioso acerca del niño, estaba escuchando a alguien y sabía perfectamente que no era esquizofrenia, ya que el aura del niño tenía algo peculiar algo así como una energía irregular y él mejor que todos sabía exactamente lo que era.
Un [Sacred Gear].
Por lo tanto estaba hablando con quien fuera que estuviese en la conciencia del [Sacred Gear].
—No, no, no no ¡no nononono! !Nooooooo!, ¡Issei ha sido un buen niño!, ¿¡Por qué me dejas!? ¡Ya sé seré mejor, seré más atento, seré más inteligente, pero no me dejeeees Tou-saaaan! —Gritó el infante en pánico, llorando y sin saber qué hacer salió corriendo.
El Gobernador de los Ángeles Caídos siguió al niño, aparentemente su padre lo había abandonado en este bosque, eso incluso para él era algo muy cruel de hacer por una persona.
Él no tenía hijos y no planeaba tener alguno propio, tampoco entendía lo que era ser abandonado por un padre ya que él se fue por propia voluntad de su hogar por vivir los placeres carnales que el mundo humano podía ofrecer.
Al ver que el niño de pelo castaño se detuvo él también lo hizo, pero mantuvo su vista en el sitio, un acantilado.
Sabía que si el niño saltaba no habría marcha atrás.
—(snif) kuh… —Vio que el pequeño lo pensó, estaba a punto de arrojarse al vacío y así morir.
Su mente le decía que lo ayudara y no porque tuviese un [Sacred Gear] sino porque un niño no se merecía un destino así, no merecía desperdiciar su vida de esa forma.
—"Realmente soy un blando" —Pensó suspirando mentalmente.
Salió de su escondite y se acercó un poco al niño, pero al hacerlo vio como un aura roja rodeó al niño, un aura que él conocía muy bien.
—"Esa es el Aura del Dragón Emperador Rojo, el Dragón Celestial…, Ddraig" —Pensó el Cadre con sorpresa y algo de conmoción, un niño que ya había despertado su poder latente…
Entonces eso explicaría que estuviese escuchando algo, tal era la compatibilidad con su [Sacred Gear] que podía escuchar la voz del Dragón Galés.
El niño estaba por lanzarse, pero Azazel intervino.
—¿Qué haces en este lugar, niño? —Preguntó el Ángel Caído.
El niño se sobresaltó y cayó de trasero al suelo.
—¿Q-Quién e-eres (snif) tú? —Preguntó el niño con miedo y muchas emociones presentes en su pequeño ser.
Azazel se recostó en un árbol.
—Solo alguien que pasaba por aquí, pero no has respondido mi pregunta —Sonrió Azazel.
Issei solo bajó su cabeza.
—Ibas a tirarte ¿No es así?..., ¿Por qué? —El rostro de Azazel estaba con solemnidad.
A ojos del niño parecía como si él comprendiera lo que estaba pasando.
—¿Qué caso tiene…? —Contestó el niño.
El caído alzó una ceja en confusión.
—¿Hmm? —Azazel ladeó su cabeza un poco.
El niño continuó.
—¿Qué caso tiene seguir…, si nadie te va a recordar? (snif), ¿Qué caso tiene seguir viviendo en un lugar donde nadie te necesita, donde solo estorbas?..., ¿Que caso tiene (snif) seguir si no tienes motivos para hacerlo?..., ¿¡QUE CASO TIENE VIVIR SI ERES-!? —El niño no pudo continuar por lo que sentía.
Era…, cálido y reconfortante, él sabía lo que era y solo una persona lo hizo antes de que nadie lo volviera a hacer hasta ahora, su madre fue la última en hacerlo y ahora esta persona desconocida lo estaba haciendo.
Un abrazo.
Azazel abrazó al niño, que estaba estático por la acción.
—Si nadie te recuerda ahora entonces hagamos que te recuerden…, si te sientes un estorbo entonces te mostraré a hacer las cosas…, si no tienes un motivo entonces te daré uno o te ayudaré a buscarlo…, y si te sientes nada te ayudaré a ser algo —Dijo Azazel mientras sentía que su Yukata estaba empezando a empaparse con las lágrimas del infante.
Issei había querido oír esas palabras de su padre, las había estado esperando y jamás llegaron. Pero este hombre salió de la nada y le dijo todo aquello que anhelaba escuchar.
Azazel deshizo el abrazo y se quedó hincado a la altura del niño sonriendo.
—Entonces ¿Qué dices? ¿Vendrás conmigo? —Preguntó el Caído.
—K-Kaa-san me dijo…, (snif) que no confiara en extraños —Cuando el castañito mencionó a su madre pudo observar la tristeza de esas palabras y ahora sabía que ella ya no estaba en este mundo, el mundo de los vivos.
—Entonces era una mujer muy sabia, de hecho no debes hacerlo, pero no te preocupes no te haré nada malo —Trató de tranquilizar al niño.
Pero el infante no lo hizo y se notaba duda en sus ojos.
—¿Cómo sé que no me harás algo malo y me abandonarás? —Cuestionó el niño al Caído.
—No lo sabes pero confía en mí, no lo voy a hacer —Contestó el Caído.
El niño extendió el meñique de su mano derecha.
—¿Lo prometes? —Preguntó el castañito.
En sus ojos había algo de esperanza, Azazel sabía que cuidar a un niño era mucha responsabilidad y tendría que enseñarle a hacer las cosas por si no estaba él presente y tampoco lo iba a dejar a cargo de nadie que no sea de confianza.
Así que él tenía que ser aquel que diera el primer paso.
Con su propio meñique selló la promesa.
—Lo prometo… —Dijo Azazel sonriendo genuinamente.
El infante sonrió con tanta alegría que lloró de nuevo en felicidad esta vez.
—A todo esto…, ¿Cuál es tu nombre? —Preguntó el Caído.
El niño lo miró.
—Me llamo Issei Hyoudou ¡Estoy a tu cuidado!..., Um…, ¿Cuál es el suyo? —Dijo Issei.
El Cadre sonrió aún más.
—Me llamo Azazel y soy el líder de los Ángeles Caídos —Dijo Azazel extendiendo sus alas tan negras como la noche.
Issei se sorprendió tanto que se desmayó.
—Mierda, olvidé que aún no sabía nada…, meh le explicaré después —Azazel cargó al niño en sus brazos y antes de empezar a surcar los cielos nocturnos rápidamente fue a recoger las maletas del niño.
En pleno vuelo volvió su mirada al niño.
—Tú no te has dado cuenta del poder que yace en tu interior y habita dentro de tí, tu propio poder. Pero igualmente de entre los trece tipos, la tuya junto a su rival son las únicas coronadas como "Celestiales" y "Emperadores", de entre todos sus portadores ¿Cómo te enfrentarás a lo que te depara la vida? —Dijo Azazel para aquel niño dormido.
Sabiendo que el ser dentro de Issei lo estaba escuchando.
—¿La dominación continuará o tú serás aquel que la doblegue? —Él no tenía idea de que esas palabras eran grabadas por el [Sacred Gear] del niño y tampoco lo sabía aquel ser.
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JODER…, me gustó cómo quedó esto, así que también espero que les haya gustado a ustedes…
El pasado resuena en futuro como ecos que ayudan a superar o martirizar a aquellos que están en una encrucijada.
Éste es el inicio de Issei y lo que marcó su vida, por lo que siento que no hay mejor título que Orígenes.
Quería que vieran que Ddraig e Issei no siempre se llevaron bien como lo hacen actualmente e incluso era bastante cruel con Issei.
Si llegaste a esta parte, quiero decirles que estos capítulos tendrán el Título "Extra" para que sepan que es del pasado de Issei y serán subidos entre los interludios de los Arcos y son ordenados, eso significa que el siguiente extra es la continuación del anterior extra, espero que no sea confuso.
Sin más que agregar, este fue Alex
Nos leemos luego.
