6. Preguntas sin respuesta.
.
.
.
Despertó al sentir los rayos de sol reflejarse en su cara, abrió débilmente sus párpados y se encontró una bandeja con el desayuno preparado encima de la cama. Empezó a comer hasta que el ruido de la puerta abrirse le interrumpió.
-¿Qué tal dormiste princesa? -un tic en el ojo de Sasuke se hizo visible delatando su terrible enfado al oír esa palabrita. Su hermano siempre intentaba picarle y lo peor de todo era que lo lograba.
-No tan bien como tú -espeto desganado a lo que Itachi aprovecho para lanzarle una sonrisa y acercarse, sentándose en el borde de la cama.
-Me encanta tu buen humor -ironizo el mayor depositando su mano en la mejilla ajena y fijando su mirada -Es necesario que hablemos -agrego más serio de lo normal.
-¿Otra vez con tus estúpidas mariconadas? -soltó Sasuke terminando de tragar y echando a un lado lo que quedaba de comida -Me voy.
Itachi lo cogió del brazo y lo apretó, negó con la cabeza atrayéndole hacia él.
-No logro entender porque te comportas así conmigo -le susurro -Pero no pienso permitírtelo.
El menor le empujo con fuerza consiguiendo que Itachi intensificara su agarre, llegando a dañarle. Sasuke lanzo un gruñido quejándose del maltrato.
-¡Suéltame jodido idiota! -grito lanzándole una mirada de rabia.
-¿Me quieres?
Se esperaba algo así de él, desde que había entrado por la puerta sabía con que intenciones lo hacía. Pero no pudo evitar que su cara mostrara su asombro ante la pregunta. No contesto y su silencio se alargo hasta que su hermano volvió a hablar.
-¡Contesta! - de un movimiento violento tiro al Uchiha menor al suelo y se deposito encima -¡Contéstame porque ya no aguanto un segundo más! -gotas empezaron a resbalar de sus oscuros ojos mojando el pecho descubierto de Sasuke.
-No... -su voz resonó en los oídos de Itachi como puñales ardientes. Sasuke se dio cuenta de que eso había dolido pero no tenia otra contestación en ese momento -No lo sé -contesto finalmente -¡Y ahora déjame!
-Está bien -pronuncio algo desilusionado pero tampoco esperaba más. Sabía perfectamente como era su ototo y lo mucho que le costaba reconocer sus sentimientos, aún más tratándose de su hermano mayor -Te dejare en paz -se levanto aún con lágrimas las cuales oculto entre sus rebeldes cabellos negros.
-Siento cosas -dijo de repente Sasuke atrayendo toda la atención de Itachi que ya estaba por salir de su habitación -Naruto...-se callo al darse cuenta del error que había cometido al nombrarle y lo corroboro al ver la cara de Itachi.
La impotencia y rabia podía palparse en los ojos del mayor al oír ese nombre. No lo conocía pero realmente empezaba a odiarlo o quizás ya lo hacia. ¿Cómo un chico salido de la nada podía crear tanta confusión en la mente de Sasuke? ¿Cómo se atrevía a cruzarse en medio? Preguntas a las que no encontraba lo único que estaba seguro era de que ese tipo debía ser muy bueno y muy atractivo para lograr provocar a su hermano de esa manera.
-¿El prostituto? -cuestiono con asco.
-¿Celoso? -devolvió la pregunta Sasuke notando enseguida lo mucho que fastidiaba a Itachi al hablarle de él.
-Sí.
Como no estarlo si ya bastante le costaba esconder todo ese cúmulo de sentimientos como para que ahora que por fin se lo había confesado viniera otro e intentara quitarle lo que más le importaba.
-No tienes porque estarlo ni-san, seguirás siendo mi celoso hermano mayor -se burlo Sasuke.
-Esto no es un juego -se acomodo sus cabellos y el menor volvió a presenciar esa mirada ahora más calmada y firme, tan habitual en él -Tu actitud de duro no va conmigo y lo sabes -afirmo seguro de sus palabras -Me basta tan solo acariciarte así... -pronuncio en un deje de voz rozando sus labios -Y tocarte así...-Sasuke se avergonzó enseguida pero lejos de rechazar sus caricias se quedo inmóvil dejándose hacer -Tu piel... -los dedos de Itachi recorrían cada rincón de su tez pálida -Tu olor...-ronroneo cerca de su oído aspirando la fragancia masculina y fuerte que desprendía Sasuke -Tu boca...-
Lo beso con toda la desesperación que salió a flote en ese momento, quería demostrarle todas las ganas locas que tenia de él. Porque solo él y nadie más conseguía esos efectos en su cuerpo, envolvía su mente y atrapaba su corazón. Ya no había vuelta atrás, ahora lo sabía del todo...Se había enamorado perdidamente de su hermano pequeño...
-Itachi...-el aludido le miro con sorpresa al escuchar su nombre. Hacia mucho que no se lo oía decir a Sasuke.
-¿Qué pasa? -pregunto entre extrañado y preocupado.
El menor se limito a señalar su entrepierna como si con ese movimiento lo dejara todo claro y así era. Itachi suspiro y sonrió con superioridad. Rápidamente se deshizo de los pantalones que traía y empezó a masturbar el miembro despierto de su ototo.
-Te excitas muy fácilmente -rió -Debe ser la edad, tienes las hormonas muy alteradas, hermanito pervertido.
-Debe ser tu cuerpo perfecto -esta vez fue la cara de Itachi la cual se encendió ante ese comentario y un pequeño rubor se mostró en ella.
-Calla -le corto tratando de mantenerse sereno pero con Sasuke era imposible. Joder ni siquiera el sabia como, pero cuando lo tenía entre sus brazos su cabeza volaba y su piel reaccionaba por si sola. No conseguía controlarse ni tampoco quería -Shhh...-volvió a acallarlo depositando su dedo en los labios del contrario.
Sasuke lo lamió sensualmente, gesto que hizo que Itachi se encendiera aún más si podía. Los gemidos no tardaron en salir de la boca de Sasuke al sentir su erección enterrada dentro de la boca de Itachi y ahora estaba devorándola ansioso. La saliva de este resbalo por la comisura dándole un toque terriblemente irresistible, siguió en su trabajo de propinarle placer mientras se deleitaba en los sonoros ruidos del menor.
-¡Qué bien lo haces ahh! -pronuncio una voz ronca -Niisaan...¡No parees! -sus ojos empezaban a entrecerrarse y su vista se nublaba a medida que Itachi aumentaba el ritmo -¡Ahh síi..máaas!
Antes de que llegase al clímax Itachi se separo sútilmente y le sonrió despojándose de su ropa. Desde hacia rato empezaba a sentir una calor sofocante y necesitaba liberarse como sea.
-Espera...-pidió al menor al ver su cara de enfado tras haberle dejado a medias -Dame placer tú también -agrego seductor - Lo necesito...
Sasuke bufo y tras unos segundos de silencio accedió, pensándolo bien tampoco era justo que solo él disfrutara del momento, también quería escuchar gemir a Itachi. El miembro de este estaba tan o más despierto que el suyo propio, lo que le sobresalto pero no dejo que su hermano lo notara.
Estaban los dos sentados, desnudos en el suelo, uno en frente del otro, mirándose con lujuria. Sus bocas entreabiertas soltabas suspiros ahogados, anhelantes de perderse entre los labios del otro. Empezaron a masturbarse mutuamente, cada uno rozaba la erección contraria, contagiándose jadeos, caricias y espasmos. Se acercaron aún amás haciendo chocar sus frentes, reflejándose en los ojos negros del otro, besándose sin control. La semilla de ambos no tardo en descargarse saliendo disparada en un orgasmo demasiado fuerte como para que reprimirse. Un grave gemido aviso de que habían llegado al éxtasis.
-Ven... -dijo el mayor entregándole la mano a Sasuke para ayudarle a incorporarse, quien no dudo en aceptarla. Lo deslizo hasta la cama con suma delicadeza, su cuerpo estaba sudoroso y su respiración aún agitada, mas eso quedo en segundo plano para centrar toda su atención en el chico que tenía al lado -Eres tan guapo... -soltó inconsciente. Al darse cuenta de lo que había dijo se arrepintió.
Sasuke sonrió arrogante y contesto orgulloso.
-Más que tú -vacilar y provocar a su hermano también era una de sus aficiones preferidas. Le encantaba sentirse superior a él, aun cuando en la cama siempre acababa sucumbiendo y volviéndose sumiso al chico de coleta.
Itachi tan solo lo abrazo sintiendo una vez mas ese cuerpo fuerte pero a la vez débil entre sus manos. Poder protegerlo de esa forma le hacia sentir seguro y pensaba que Sasuke también compartía ese mismo sentimiento ya que no rechazaba sus caricias. Entrelazo sus dedos en los mechones azabaches. Olían a él, eran suaves como él, eran perfectos como él. No pedía más al mundo si podía pasar todos los días como hoy, amándole en silencio, entregándole parte de sus mimos, no pediría más...
En la cabeza del menor otra clase de pensamientos se colaban en su mente, unos que por mas que quería no lograba evitar. Pensaba en cierto rubio, en que estaría haciendo en ese preciso momento, en si estaría con otro chico que no fuera él...Le molestaba darse cuenta que quería tenerlo controlado las 24 horas del día y no podía. Se maldijo por lo bajo al verse envuelto en tan desesperante situación, pero dejo pasarlo, al menos por ahora.
Se sentía tan bien, tan tranquilo y relajado, notaba la respiración de Itachi rozar su mejilla dándole un tibio escalofrío. Podían pasarse horas mirándose sin decirse nada, no había necesidad de palabras...¿O quizás si?
-Idiota -exclamo Sasuke sin venir a cuento. Quería oír la atractiva voz de su hermano y no había encontrado palabra mejor para llamar su atención.
-¿Siempre eres así de directo? -ppegunto curioso aunque sabía la respuesta de antemano. No había nadie que conociera mejor a Sasuke que su hermano mayor.
-Solo cuando quiero que me hagas caso -si por algo destacaba el azabache, esa era su sinceridad y atractivo.
Itachi no pudo mas que sonreír bajando sus manos hasta la pecho de Sasuke, lo acaricio entreteniéndose en cada marca, en cada músculo bien formado. Volvió a sonreír esta vez de manera juguetona. Podía ser el ser más despreciable y borde con la otra gente, solo su hermano conseguiría arrancarle esas muecas de felicidad. Paso su lengua por el cuello desnudo del menor haciéndole temblar.
-¿Qué pasaría si ese idiota te quisiera dentro y fuera de la cama, y tú le correspondieras?
