6-Una pequeña visita del futuro
***Diario***
Acabo de despertarme en mi dormitorio sin saber al final como llegue aquí, no se al final si lo que hablamos Harry y yo por la noche al final fue uno de mis alocados sueños, o algo que de verdad paso.
Mi cuerpo esta adolorido, y esta cadena en mi cuello sigue vibrando en contra mi pecho y se ha vuelto bastante irritante.
Aunque ayer adelante bastante en mis asignaciones en las clases y cosas que he tenido atrasadas, revisado mis horarios de clases. Me hace sentir mal que no me pueda mover mucho, que no pueda confiar mucho.
Hoy me siento mas débil de lo que me sentía ayer, y quizás nunca lo admita a nadie mas que a mi misma el hecho de que quizás me debo tomar las cosas con mas calma, mi cuerpo se siente frágil, mi piel se ve mas pálida de lo normal, casi con un tono verde que me preocupa, y mis pecas normalmente color canela se ven casi transparentes.
Por primera vez en mi vida me siento vulnerable... débil, y el solo pensamiento ante tal palabra me produce coraje. La soledad no creo que ayude a lo que estoy sintiendo, las muchachas salieron temprano esta mañana, me dijeron que iban tarde a clase de pociones con Snape y el solo pensamiento ante una detención las hizo salir mas rápido de lo normal. Zoey aun no habla mucho conmigo, a pesar de que su mirada se ve preocupada cuando se posa en mi.
Me debo ver terrible.
Al menos anoche no tuve ninguna pesadilla...
De pronto frente a la cama de Ginny quien aun estaba cubierta en sus cobijas rojas, la habilitación estaba ligeramente helada aquella mañana, aparecieron dos pequeños elfos domésticos, con ojos grandes color amber y trapos sucios que formaban pequeños vestidos, eran elfas.
-Traemos desayuno a la mas pequeña de los Weasley's -dijo una con voz aguda, la que era mas alta y con nariz mas larga y afilada, un poco de cabello negro como el carbón se dejaba ver detrás de la bandana que rodeaba su frente.
-Siny y Julie fueron primero a la sala común de Gryffindor pero no consiguieron a la pequeña Weasley ahí -siguió la misma elfa, la otra mas pequeña se escondía detrás sujetando con fuerza una bandeja llena de bizcochos, panques, pan y el delicioso aroma a pan recién horneado y mantequilla hizo que el estomago de Ginny se moviese con fuerza.
La pelirroja no se había dado cuenta la hambrienta que estaba hasta ese momento.
-La profesora Mcgonagall nos puso la tarea de alimentar a la mas...-
-Pequeña de los Weasleys – dijo Ginny terminando lo que la elfa estaba diciendo, recordando la conversación que había tenido con Harry la noche anterior, sintiéndose molesta de que esa era la forma en la que todos parecían verla. La sombra de todos sus hermanos, ignorando el hecho de que ella era probablemente mejor que todos en hechizos, quidditch y la mejor estudiante entre todos, sin contar a Percy.
-Me pueden llamar Ginny si lo desean... todo esas palabras para dirigirse a mi, no es necesario -las dos elfas intercambiaron una mirada nerviosa, ambas claramente no estaban cómodas con lo que Ginny les acababa de pedir.
Así que ambas dejaron la comida en la mesita de noche y al final de la cama y con una larga pausa ambas recogieron cualquier cosa que estuviese tirada a un lado de la cama de la pelirroja quien protestando fue ignorada por las dos pequeñas elfas que se desaparecieron con un puff, llevándose con ellas ropa sucia de la apenada pelirroja.
La mañana paso lentamente para Ginny aquel viernes, pero la pelirroja recibió una visita a las diez que la alegro bastante, era la pelicastaña Hermione Granger, y una de las mejores amigas de Ginny.
Hermione olía a canela y azúcar y traía en sus manos una montaña de libros que cubrian parte de su rostro.
-Algún día te vas a lastimar la espalda Hermione -dijo Ginny sin poder contener una risita mientras se levantaba con lentitud de su cama y Hermione colocaba con cuidado la pesada montaña de libros sobre el baúl de la pelirroja.
-Bueno conociéndote las tareas de las clases no te van a mantener ocupada por mucho tiempo... así que te traje un poco de todo para que expandas tus conocimientos -Hermione le sonrió a su amiga con calidez antes de abrazarla con fuerza -que bueno verte caminando y con una sonrisa Ginny, te extrañe un montón... los muchachos aveces son insoportables y siempre extraño nuestras charlas -
-Ya se... - dijo Ginny suspirando -este imprisionamiento me va a volver loca! -
Hermione le sonrió y la siguió a sentarse en su cama, ambas disfrutando un poco el silencio en aquella habitación.
-Hemos estado muy preocupados por ti... Ron, Harry... -
Ginny decidió ignorar el comentario, no quería recordar lo poco que recordaba de su conversación con Harry y el hecho de que quizás había pasado todo en su cabeza... para variar.
-No sabes quien... bueno, quien pudo haberte envenenado? -Ginny negó con su cabeza y noto que su cadena vibraba en su pecho nuevamente y al bajar sus ojos pardos noto que la luz azul iluminaba su piel pálida.
-Entonces eres una de mis niñeras? -Hermione sonrió ampliamente asintiendo con orgullo.
-Ron nos dijo que ibas a odiar la idea, pero yo creo que es excelente... simplemente nos da una ventaja en saber que estas bien... -
-Yo estoy bien -le aseguro la pelirroja, Hermione levanto una ceja.
-Yo estoy segura de que tu quieres creerte eso, pero yo tengo años de experiencia con Harry y puedo reconocer los síntomas de testarudez en ti también -Hermione se detuvo un segundo y siguió -cuando Harry vino a contarnos lo que te había sucedido …-
-...Pasamos noches en vela buscando cualquier antídoto que no fuese aquel que es casi imposible de conseguir– Hermione tomo una de las manos de Ginny sus ojos se llenaron de lagrimas sin embargo aun la sonrisa estaba en su rostro - pero solo hay una cura, parece ser sangre de unicornio, mezclada con la de un pegazo blanco y unas hojas que solo se encuentran en el mundo de las Hadas… -
-...Yo solo estoy agradecida de que alguien, quien sea que fue este gentil ser, te ha dado este antídoto, sin embargo la duda esta en quien, la misma pregunta que va a quien te hizo esto? Harry esta especialmente preocupado porque dice que tuvo un sueño muy extraño la noche en que te dieron la cura -
-Un sueño? -Ginny sintió una punzada en su corazón, recordando el que ella tuvo en la enfermería, o el que tuvo en la madriguera.
Hermione asintió.
-El soñó que el mismo del futuro venia y le decía que encontrara la llave para salvar el mundo mágico -Ginny palideció, su corazón se acelero dentro de su pecho -una llave llamada Teroh -Hermione negó con la cabeza pensando que aquel sueño era simplemente desquiciado.
-Y que mas...? -pregunto finalmente la pelirroja con falta de aire, sintiendo que un rompecabezas que había estado quitandole el sueño era resuelto frente a ella, la emoción encontrada era demasiado embriagante y la pelirroja estaba tratando de no levantarse a brincar y gritar.
-Bueno... le dijo que si no conseguia esta fulana llave su felicidad se vendría abajo, porque el Teroh era su verdadero amor… -dijo Hermione abrió los ojos complementa mente y apretó los labios en una linea –yo creo que Harry esta volviéndose loco con preocupaciones, pensando que el destruirá el mundo... que le mataran al amor de su vida, que se yo –
-Destruirá al mundo? -
-Según las antiguas mitologías mágicas, el Teroh, era la llave para salvar en un futuro al mundo mágico y que reencarnaría en una persona, es muy extraño, sabes, en el libro en el que lei que es el Teroh decía que esta persona moriría antes de salvar todo lo que se conocía como la tierra mágica, ya que la persona que la liberaría nunca lo hizo, o sabia que lo tenia que hacer, y que caería en una depresión grande al saber de su muerte, creo que se volvería un mago oscuro o algo por el estilo, y el mismo acabaría con todo…-
-Oh –fue lo único que pudo decir Ginny, muchas de sus dudas se habían aclarado.
-Pero eso es solo un mito Ginny –
Ginny había palidecido tanto que se podría confundir con la pared del cuarto fácilmente, inflo los ojos y abrió la boca, ella era la llave, y seguramente el Harry del futuro era el que le había estado escribiendo, por eso ella no lo podía ver, por eso no le podía decir quien era, y a la persona a quien ella tendría que salvar era Harry, y una persona trataba de hacerle daño, era porque ella era la que salvaría al mundo mágico.
-Te pasa algo Ginny? –pregunto Hermione preocupada.
-Hermione, tu sabes donde esta Dumbledore en este momento? –pregunto Ginny casi sin pensarlo –Harry, tengo que hablar con Harry! –ni siquiera sabia con cual de los dos Harrys quería hablar primero, pero ya todo era tan claro… todas las dudas se habían despejado en su mente-
-Que!?, pero para que? –pregunto Hermione confundida.
-Solo dime! –dijo Ginny parándose de la cama buscando su diario.
-Bue...bueno, si es así, Harry esta abajo en la sala común con Ron, y Dumbledore a de estar en el Gran Comedor , puedes pedirle a Harry el mapa del merodeador para saber con seguridad -
Ginny no espero mas, solo salió del dormitorio y bajo las escaleras rápidamente, al verla, los dos jóvenes se pararon y caminaron hacia ella, ya que ella venia bastante blanca.
-Harry, necesito hablar contigo! –le dijo, agarrando al joven de cabello azabache por la mano y alejándolo de su hermano, sin recordar que la noche anterior habían discutido, aquellos sentimientos de inseguridad habían desaparecido.
-Que sucede Ginny? –pregunto Harry, estudiando el rostro pecoso de la pelirroja, asegurándose de que estaba bien, Hermione venia corriendo por las escaleras, con cara de confusión.
-Harry... –dijo lo miro a los ojos, se veía tan preocupado, ella era su verdadero amor y el todavía no se había dado cuenta, algo muy adentro de si no le permitía decirle al chico que tenia al frente todo lo que sabia.
La pelirroja presiono los labios., quizás se había apresurado mucho embriagada por la nueva información.
-Recordaste algo? –pregunto frunciendo el ceño -fue ese idiota de Ravenclaw, lo sabia! -
Ginny lo miro perpleja y negó con la cabeza.
-No, no es eso, no recuerdo como me envenenaron -Ginny hizo una pausa -pero recuerdo a alguien en la enfermería... alguien que creo que me dio el antídoto y...-
Pero en ese momento cuando Ginny pensó que iba a decirle a Harry una pequeña parte de lo que sabia, pensando que quizás el armaría el resto del rompecabezas solo, ambos fueron interrumpidos por Zoey, Claudia y Diana que acababan de entrar a la sala común, las tres corrieron hacia Ginny.
-Ginny, pociones es simplemente demasiado difícil sin que tu estés ahí para explicarme que hacer –dijo la morena quien se acercaba y abrazaba a la pelirroja con fuerza -no me hagas esto de nuevo... no puedo con la preocupación!-
-Discúlpame... –dijo la pelirroja pero una sonrisa se dibujaba en su rostro.
Harry sin embargo no estaba muy feliz por la repentina interrupción del grupo de muchachas, las palabras de Ginny recorriendo su cabeza confundiendolo mas, el puso una de sus manos en su quijada y sus ojos verdes viajaron a Ron y Hermione quienes los observaban de lejos.
Ron consiente de no acercarse al grupo que recién había llegado, tratando de evitar una pelea innecesaria con Hermione.
-Cuando puedas volver a clases regulares... no me vuelvo a separar de ti ni un momento...–dijo Zoey dramáticamente haciendo que Ginny se riera suavemente, la morena abrazo nuevamente a la pelirroja –puede que te maten! –continuo horrorizada.
-Si no lo haces tu primero –dijo Harry con una risita mientras Zoey soltaba a Ginny que se había comenzado a poner morada.
El grupo hablaron de las clases y las cosas que Ginny se había perdido aquella mañana, la pelirroja estaba tan feliz del cambio de actitud de Zoey que ni siquiera le incomodo el hecho de que Diana estuviese allí con ellas.
-Sebastian estuvo preguntando por ti -dijo finalmente Zoey con una sonrisa bailándole en sus labios gruesos -nos mando a decirte que aun esta esperando por tu respuesta...-
Ginny se sonrojo intensamente de pronto y la mirada de Harry se ensombreció mas.
-Y eso nos hizo preguntarnos que era lo que había pasado que nos perdimos -dijo Claudia imitando la expresión que tenia Zoey.
Ginny paso su mirada a Harry, sintiéndose incómodamente consiente de que el estaba ahí escuchando, y pensando que seguramente Claudia no sabia lo que había pasado entre ella y su hermano del alma.
-Bueno... em... Sebastian me pregunto si quería ir al baile con el, eso es todo -
-Eso es todo!? -Zoey dio un grito que resonó el la sala común haciendo que Ginny diese un pequeño brinco en su lugar -el es nada mas y nada menos que un guapo sin un defecto! -
-Y le dijiste que lo ibas a pensar? -pregunto la voz de Diana, Ginny arrugando su nariz pensó lo poco que aquella voz pertenecía a ese cuerpo y espanto la idea de su cabeza.
-Bueno... ese día estaba pensando en otras cosas -dijo Ginny incómodamente, sus ojos dirigiéndose a Harry quien fruncía el ceño.
-Pero le dirás que no, no es cierto? -Harry hablo con tono serio, ignorando el hecho de que estaban rodeados de las amigas de la pelirroja.
-No se Harry, aun no he decidido cual sera mi respuesta... -Ginny trato de sonar calmada pero obviamente fue poco exitosa al respecto, Harry pudo notar en el rostro pecoso de la pelirroja que estaba apunto de explotar nuevamente y el sin pensarlo mucho tomo su mano y la alejo del grupo, Ginny simplemente se dejo llevar, sintiendo su corazón latir con fuerza mientras el nerviosismo la invadía.
-Ginny es peligroso que vallas al baile con el, después de todo fue la ultima persona con la que hablaste antes de que te envenenaran -hubo un silencio sepulcral y Ginny tuvo que hacer un esfuerzo para no decirle a Harry que no se metiera en sus decisiones, después de todo lo que el moreno acababa de decir tenia sentido y aquello solo le molestaba mas.
Así que la pelirroja no respondió nada, sintiéndose un poco usada y molesta por el hecho de que Harry no pudiese pensar que quizás Sebastian de verdad estaba interesado en ella como su pareja para el baile, o quizás estaba mas molesta consigo misma por pensar que aquello tenia sentido, después de todo un hombre como Sebastian no podia conseguirla tan atractiva de la noche a la mañana.
-Bueno aun no he tomado mi decisión, y tendré en cuenta lo que dices... -
Harry presiono los labios en una pequeña linea, sintiendo que aquella respuesta no era suficientemente afirmante para tranquilizarlo, y la cadena que colgaba en su cuello palpitaba sobre su pecho, como si aquello fuese el corazón de Ginny, latiendo con vida.
-Porque no vas conmigo? -dijo Harry en un impulso, su rostro aun preocupado y los ojos de Ginny se abrían de par en par mientras su corazón se detenía en el momento. Sus orejas palpitaban, su manos sudaban.
Hubo un momento en el que euforia recorrió el cuerpo de la pelirroja, ese era el momento que había estado esperando por tanto tiempo, y entonces aquella sonrisa fugaz que había aparecido en su rostro se desvaneció tan rápido como había aparecido.
-Harry... me estas pidiendo que valla a el baile contigo solo para evitar que yo valla con Sebastian? -Harry presiono sus labios, su mente un poco neblinosa como para pensar en que decir mientras el ceño de la pelirroja se fruncía -yo prefiero ir con alguien que de verdad quisiera ir conmigo, no porque es una tarea o algo por el estilo!-
Ginny dirigió su mirada a las muchachas que permanecían en el mismo lugar observándolos curiosas, Zoey le sonrió picaramente y Claudia parecía estar tratando de no sonreír y hacer la situación incomoda para ambos, las dos pensando en que Harry estaba celoso y quizás le estaba preguntando a Ginny para ir al baile juntos.
Pero la mirada de Diana era diferente, sus ojos se cruzaron con los de la pelirroja quemando su alma, aquella mirada que Ginny pudo jurar que estaba impregnada con envidia y rabia, y aquello mas que confundirla ligeramente la lleno de terror.
Y desde ese segundo Ginny no confiaba en la pelinegra.
Su mente estaba llena de información, pensando en que quizás no responderle un si o un no a Harry en aquel momento era la mejor idea, pues el solo pensamiento de decirle que no a el hombre de su vida era una idea desquiciada... pero al fin y al cabo, en aquel momento el baile era poco importante para ella.
-Bueno, yo me despido -dijo Ginny luego de un momento de silencio, pensando en la lechuceria y en su imagen mental de la forma en la que el Harry del futuro se veria -ya he pasado mucho tiempo encerrada en esta torre -
Harry levanto una ceja y sus labios se abrieron para protestar cuando Hermione y Ron llegaban hacia ellos, ambos habían escuchado las ultimas palabras de Ginny y se acercaban curiosos.
-Para donde tienes que ir Ginny? -pregunto Ron, con ambas cejas levantadas y rostro preocupado -tu aun estas muy débil y sabes bien que no puedes estar saliendo-
-Bueno... -dijo Ginny algo exasperada, sintiéndose como una prisionera, claustrofobica de aquellas paredes de piedra, las cortinas de terciopelo rojas que caían sobre los ventanales, el sonido de muchos estudiantes quienes en el calor de aquella habitación jugaban y hablaban animados.
-Tengo que ir a la lechuceria -dijo -hay varias cartas que recibí en la enfermería y quiero mandarles mis respuestas -
Los tres intercambiaron una mirada fugaz y Ginny puso ambas manos en sus caderas perdiendo la poca paciencia que aun le quedaba.
-Miren, yo se que ustedes se están tomando a pecho esto de el 'guardián' y todo el cuento, pero yo me siento bien... con suficientes fuerzas para ir a la lechuceria, ademas si paso un minuto mas en esta torre me voy a volver loca -
Y si en efecto la pelirroja se veia un tanto desquiciada en aquel momento, con los ojos bien abiertos y y cabello algo despeinado.
-Esta bien, no iras sola... yo iré contigo -dijo Hermione y su mirada dura le mostró a la pelirroja que no había nada que pudiese decir para evitar esto.
-Harry te molesta si uso a Hedwig para mandar mi carta? -
-No, esta bien... puedes usarla -Sus ojos verdes estaban fijos en ella y Ginny sintió un escalofrío recorrerla ante la intensidad de su mirada, pensando en todas aquellas fantasías que había tenido desde pequeña... Harry ella bailando en el gran comedor, el sugetandola contra su cuerpo y un beso cálido al final de la noche.
-Vamos? -la voz de Hermione la despertó de sus trance y asintiendo y sin mas las dos salieron de la sala común de Gryffindor a los pasillos helados del castillo.
Ambas caminaron hablando de lo que acababa de pasar , incluyendo el hecho de que Harry sospechaba en Sebastian (lo cual Hermione parecía estar de acuerdo con), el que Harry la había invitado al baile, y la mala vibra que Ginny sentía de parte de Diana.
-Quizás solo sientes eso porque la fastidiosa esa tiene el ojo puesto en Harry... no se, yo no la veo así tan inteligente como para planear todo esto Ginny -
-Pero la voz... es como si no le perteneciese a ese cuerpo... ademas tu te acuerdas de haberla visto antes? -
Hermione pareció pensarlo por un momento.
-Yo recuerdo haber hablado con Diana varias veces en la sala común, pero antes tenia el cabello castaño... y no se, no llamaba tanto la atención -
Ambas caminaron en silencio por un rato mas pensando.
-Le diré que no a Sebastian para el baile... yo nunca se lo admitiría a Harry, pero yo también siento que no puedo confiar en el y lo que Harry dice tiene todo el sentido del mundo -
Hermione le sonrió calidamente a su amiga y puso su mano en el hombro de la pelirroja.
-Si tiene sentido, pero el seguramente sabía que tu ibas a llegar a esa decisión sola, Harry lo que estaba era celoso – Ginny levanto una ceja mas que la otra y negó con la cabeza, sin embargo esta vez una sonrisa se dibujo en su rostro pálido.
Por primera vez sintiendo que aquello podía ser cierto.
La lechuceria no era un lugar agradable, el olor era bastante fuerte y habían pájaros de todos los colores y tamaños en cada esquina, ambas no tardaron en visualizar a la lechuza de Harry quien las miro y ululo alegremente cuando ambas se acercaron a ella y acariciaron su cabeza.
Ginny saco de su mochila varias cartas que repartió entre otras lechuzas de la escuela, pero a Hedwig le dio una nota en especial.
***nota***
Querido Harry,
No sabes como me alegra al fin saber que eres tu quien me ha estado escribiendo esas notas, hoy lo he descubierto, y Hermione me a ayudado mucho, no se si fue que tu dejaste todas estas pistas para que lo supiera o fue solo por error, igual lo agradezco, necesito que nos veamos, hablar contigo del asunto, es muy delicado y lo entiendo... también quiero que sepas que no he dicho a NADIE acerca de esto, y que así seguirá siendo...
Ginny Weasley
Ginny tomo a Hedwig y le dio el pergamino enrollado y suavemente le dijo bien cerca de "su oído"
-Llévasela al otro Harry, al del futuro por favor, es muy urgente –en ese mismo instante la lechuza salió de la habitación dejándolas a las dos solas.
***Diario***
Finalmente estoy de regreso en mi cuarto, Hermione y yo fuimos por una caminada luego de mandar mis cartas y estuvimos hablando de todo un poco, ella cree que yo debo empezar a venir a los entrenamientos que tienen ella, Harry y Ron por las noches, que simplemente me aparezca ahí y demande aprender.
Sinceramente no ha funcionado en el pasado, no creo que funcione ahora.
Por otro lado me siento agotada, mi cuerpo se esta quejando de tanto movimiento y todo me duele como si me hubiesen estado torturando con una maldición prohibida.
Hoy vi a Sebastian de lejos en el Gran Comedor, y a pesar de que Hermione me seguía dando codazos debajo de la mesa, mi propia inseguridad me impidió ir a hablar con el y decirle que no iba a poder ir al baile con el, por que? Porque no confió en el.
En este momento estoy tan cansada que siento que estoy batallando contra dormirme y perder la oportunidad de recibir mi respuesta del Harry del futuro, pero no puedo mas...
Buenas noches.
Era un cuarto con tres chicas en el, solo una, no podía conciliar un sueño lo suficientemente profundo para que nada la despertara, muchas cosas la preocupaban en ese momento, ya se había despertado 6 veces en la noche y apenas eran las 2 de la mañana.
Una corriente de aire entro en el cuarto, haciendo que Ginny abriera los ojos de nuevo, lo primero que vio fue cada uno de sus lados, en los cuales se encontraban sus dos mejores amigas dormidas.
Pero esta vez hubo algo que llamo su atención, la ventana estaba abierta, ella que se había levantado ya varias veces y la había visto cerrada la ultima vez, se levanto de la cama y camino hasta esta con mucho silicio para no despertar a las demás, el piso estaba increíblemente helado, tomo el marco de la ventana y cuando lo iba a cerrar un cuerpo apareció a su lado.
Ginny abrió los ojos de par en par, no podía gritar, no quería gritar, siempre había estado al lado de ella, y no se había dado cuenta, tenia una capa muy vieja en su mano... debía ser una capa de invisibilidad... Ginny iba a decir algo pero una mano se poso en sus labios con delicadeza y la figura que estaba al frente de esta le negó con la cabeza, ella supuso que no podía hablar.
La tomo por el brazo y la acerco hasta el, quedaron a muy corta distancia, el corazón Ginny comenzó a palpitar muy rápido, era el, era el! la había ido a buscar, eso tenia que ser un sueño... Cerro los ojos y los volvió a abrir cuando la persona se había alejado de ella, no estaba en el castillo, estaba en... En un bosque?
Miro a su alrededor, no conocía aquel lugar, estaba en un bosque, lo sabia... porque habían árboles por todos lados, de increíble altura, y a unos aproximadamente 3 metros no se veía mas, era muy oscuro, y Ginny no alcanzaba a ver sus pies por la espesa neblina que había en el suelo del mismo.
-Estamos en el bosque prohibido? –pregunto muy apenada sin poder mirar a la persona que estaba frente a ella.
-No –dijo, su voz gruesa resonó en sus oídos y un escalofrió recorrió su cuerpo, era su misma voz... pero diferente.
-Ah, Harry... –empezó a decir esta pero el la interrumpió.
-Ginny, te estas cuidando? –pregunto acercándose muy preocupado.
-Eso creo... no se si me estoy cuidando, porque no se de quien me tengo que cuidar –dijo mirándolo, lo detallo, sus mismos ojos, que aunque estuvieran a oscuras los vio tan claros, con un deje de preocupación, el cabello igual que siempre, desordenado, aunque se le veía un poco mas largo y algo mas despeinado, le llevaba una cabeza exacta, y se veía mas fuerte, sus labios, su rostro perfecto... y la cicatriz, si ahí estaba, en la frente, no se había movido, tenia una túnica negra que no permitía ver detrás de ella.
-Pero es que no puedo decirte de que te tienes que cuidar... me estaría metiendo mas de lo que ya lo he hecho... –dijo bajado su mirada, no tenia los lentes... donde estaban?
-Pero Harry, intervenir poco, intervenir mucho... cual es la diferencia? –dijo Ginny sin entender.
-Mucho Ginny, de eso depende el futuro, lo tienes que descubrir sola... ya te he dado muchas pistas –dijo alzando la mirada encontrándose con unos ojos color almendra que lo detallaban, le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.
A pesar de ser Harry frente a ella, aquella sonrisa estaba llena de una oscuridad que ella no conocia.
Estuvieron un momento en silencio, donde solo se escuchaban los insectos de aquel extraño bosque.
-Porque has venido Harry? –pregunto Ginny al fin.
-Porque de ti depende el futuro –respondió luego de una pausa.
-Solo por eso? –pregunto decepcionada, esperaba que le dijera algo como en los cuentos de Hadas.
-No Ginny, no pareces entender la magnitud del asunto –dijo Harry cerrando los ojos –lo destruyo todo Ginny, todo...-
Hubo un silencio...
-No puede ser, pero como? –pregunto Ginny sin comprender.
-No se como fue, paso de repente, salí al patio y te vi ahí tirada, inconsciente, me entro una desesperación horrible, te lleve a la enfermería y al día siguiente la enfermera salió a decirnos que no podrían hacer nada por ti, que la única cura era muy costosa, y cuando tus padres la lograron conseguir era muy tarde –la voz de Harry se quebró y al abrir los ojos estaban vidriosos –a los pocos meses una oscuridad me invadió... y ya nada me importaba, quería conseguir todo a como diera lugar... y en ese momento llego Voldemort, y me ofreció lo que no pude negar, y al poco tiempo, ya era invencible...-
-No te preocupes Harry, ya paso –dijo Ginny abrazandolo.
-No lo entiendes Ginny, todavía estas en peligro, yo lo se... tienes que cuidarte, por ti, por en mundo mágico, por nosotros... –lo ultimo hizo que Ginny se separara de Harry y lo viera a los ojos, había dicho...
-Por nosotros? –
-Si –dijo Harry con dulzura tomándole la quijada de la joven –no sabes cuanto desee ver tu cara todos los días, era lo que mantenía mi alma viva.
Ginny no aguanto mas y comenzó a llorar, eso no estaba pasando, Harry le estaba diciendo todas esas cosas en ese momento... pensaba, los pensamientos atravesaban su cabeza velozmente:
Ahora que hago? Me quedo así? Que me dirá? Que va a hacer? Pero a pesar de que quería hablar, decirle que todo estaría bien ninguna palabra salían de sus labios, el nerviosismo la invadían y controlaban su cuerpo.
-Es que fui tan ciego Ginny, después cuando desperté de mi trance, fue porque una noche entre a las ruinas de la madriguera, y encontré entre tus cosas el diario... el que te regale en tu cumpleaños, y embarque en un viaje a descubrir la forma de viajar en el tiempo... una forma que me permitiese viajar muchos años atrás e impedir que el mundo mágico volviese a caer en la oscuridad...-
-Las ruinas? –pregunto Ginny aterrorizada.
-No me hagas contarte por favor –dijo Harry.
-Tu... tu...?- Ginny dio un paso atrás y Harry comenzó a negar con la cabeza su rostro llenándose de preocupación.
-La oscuridad me consumió lentamente, como una enfermedad... y luego se convirtió en una pandemia, todos los que me rodeaban se volvían fríos, y perdían su personalidades... como zombies, esclavos de mi -
-... primero fueron Ron y Hermione, luego poco a poco tu familia, todos comenzaron a caer, en esta oscuridad que cubría al mundo, al momento yo no sabia que era mi subconsciente haciendo de marionetas a los que yo amaba... y así me aislé y la soledad se volvió mi compañera -
-Yo quiero que sepas Ginny que me siento terrible, siento como si tuviera un Dementor a mi lado siempre, y apesar de que esa neblina que cubría mi mente no esta ahí... siempre hay oscuridad en mi, memorias de cosas horribles en el pasado... el futuro si algo te pasase a ti -
-Déjalo así –dijo mientras le limpiaba las lagrimas –no eras tu, yo no podría nunca molestarme contigo, porque te amo-
Harry tomo a Ginny por la cintura y la atrajo hacia el y sus labios chocaron con los de ella con los de ella, en un beso dulce que poco a poco se prendía con el fuego de tantas emociones, la suavidad del movimiento de su lengua la embriago, sus manos fuertes bajaban por sus brazos posándose en sus caderas, atrayendo-la hacia el.
Pero en un momento se alejo rápidamente de ella.
-No, esto no puede haber pasado Ginny, discúlpame, me deje llevar –dijo muy apenado llevándose la mano derecha a la cabeza.
-No te preocupes yo también –dijo Ginny sin sentirse arrepentida, pensando que hubiera preferido que se quedaran así toda la noche.
-Es que siempre estuve esperando que esto pasara, durante cinco años –dijo mirándola a los ojos.
-Yo durante siete –dijo sonriéndole y este le devolvió la sonrisa.
-Has que me de cuenta de que te quiero... por favor –le dijo Harry a Ginny con una mirada picara.
-Por que lo dices? –pregunto esta tratando de poner una voz seria aunque tenia una sonrisa plantada en la cara.
-Vamos... –dijo el poniendo la cara como si fuera muy obvio –no quisiera perderme de esos besos un minuto mas!-
Ginny soltó una carcajada pensó rápidamente puso ambas manos en su rostro mirando a su alrededor, sabiendo que no era inteligente hacer mucho ruido en un bosque, especialmente con Mortifagos a derecha y siniestra.
-Vamos no juegues –dijo Ginny en un susurro –tengo una pregunta... recuerdas a Diana? -Harry asintió – alguna vez la miraste de otra forma? -
-No, nada, ella me seguía a todos lados... –Harry se había puesto serio.
-Ginny, no le digas a nadie de que sabes que yo estoy acá, me puedes escribir cuando quieras, yo te seguiré escribiendo, pero no se lo menciones a nadie -
-Ni a Dumbledore? –pregunto.
-No, a nadie... –dijo Harry –prométemelo Ginny -
-Te lo prometo –dijo Ginny alzando su mano derecha –
-Y recuerda, cualquier cosa, nos comunicamos por cartas, no se te olvide Ginny, comunícame todo-
-Si Harry, tranquilo –dijo Ginny.
-Bueno, ven acá –le dijo Harry acercándose a ella y abrazándola, una pequeña sonrisa de medio lado se dibujaba en su rostro.
-Harry, espera un momento –pidió rogativamente Ginny mientras dos ojos verdes esmeralda se clavaban en los suyos.
-Que sucede Ginny? –pregunto paciente.
-Harry, no quiero despedirme de ti... no puedo quedarme contigo esta noche? –pregunto.
-Ginny, yo quiero tanto como tu que te quedes junto a mi –dijo dulcemente apartando un mechón que esta tenia en el rostro –pero no creo que pueda contener mis deseos de estar mas que cerca de ti... si pasaras conmigo toda la noche, créeme lo he intentado y me es casi imposible, no besarte o acariciarte -
-Entonces no te lo impidas –dijo mirándolo a los ojos mientras este le sonreía.
-Nunca me lo perdonaría Ginny –dijo dándole un beso en la mejilla –no me obligues a obedecer a mis instintos...-
-Bueno –dijo Ginny bajando tristemente la mirada –te he decepcionado verdad?
-Eso nunca, oíste, nunca mas lo vuelvas a pensar, yo nunca podré dejar de amarte –dijo dándole esta vez otro beso mas cerca de los labios.
-Entonces no me digas que no –
-No puedo decirte que si –
-OK –dijo Ginny bajando la mirada de nuevo –vamos pues -
Harry se quedo un rato pensando, y le subió la cara a Ginny con una de sus manos, acercándose lentamente dándole un beso, que luego se transformo mas apasionado, poso sus manos en la cintura y Ginny comenzó a acariciar su espalda y en menos de un segundo Ginny ya no tenia mas frió, un calor extraño había recorrido su cuerpo.
La sensación le agradaba, es mas, nunca se había sentido tan bien, quería que Harry la siguiera acariciando, ya que las caricias de este se habían hecho mucho mas profundas, pero todo paro en el momento.
-Ginny, te deseo, con todas mis fuerzas, pero no puedo –dijo muy despacio –no podría dejarte en este lugar, me querría quedar acá, amarrado a ti, o llevarte conmigo...-
-Te entiendo –dijo Ginny sintiendo sus piernas temblar, lo entendía muy bien, ella querría vivir eso con el, pero no seria lo mismo vivirlo con el Harry del futuro y luego con el del presente, no seria lo mismo.
Harry llevo a Ginny a la habitación de chicas, eran las 5 de la mañana, ya dentro de poco amanecería, ya la noche estaba mucho mas clara, y las ideas de Ginny también, tenia claro en ese momento que esa noche había sido la mejor entre todas.
Harry no dijo nada pero se acerco lentamente y dejo un pequeño beso en la comisura de los labios y sin mas lo vio desaparecer.
Ginny se fue rápidamente a la cama, y se acurruco entre las cobijas, recordando con lujos y detalles cada una de las caricias que hacia unos pocos minutos habían estado recorriendo su cuerpo, olvidando esa noche todos los problemas que tendría la mañana siguiente.
Hola! Los capítulos se ponen mas largos cada vez y me tardo mas y mas agregando y arreglando cositas aquí y allá.
Para los que se preguntan Harry del futuro tiene 22 años!.
