Isis paseaba por la Sala Común más que nerviosa, eran las doce menos cinco y ya había sido retirada de dos clases, Vuelo y Pociones de Primero, el profesor Slougrn, su padrino, la había pasado directamente a quinto haciéndole un examen sorpresa, que Isis había superado con un Excelente, por lo que la esperaba los martes y los jueves de tres a cinco, pero de tres a cinco esos días tenía Encantamientos con Flitwick, su cabeza era un auténtico caos, tendría que conseguir los horarios de Slytherin para ver si podía ir con ellos, y pedirle permiso al profesor, había pensado en los slytherin porque no compartía con ellos la clase de encantamientos y además conocía a Helen.
A menos dos minutos salió corriendo por el retrato dispuesta a no llegar tarde a Defensa con la profesora Galatea Merrythought, pero tropezó con un alumno de quinto, un muro infranqueable para ella, por lo que rebotó del cuerpo cayendo estrepitosamente al suelo. ¡Por Dios!, que su pequeño trasero se resentía de cada golpe.
- ¿Por qué ese ímpetu, pequeña?- un chico moreno de gafas se sujetaba el estómago, en donde había recibido el golpe de la bala Black.
Isis lloraba en silencio aún sentada en el suelo.
- ¿Te has hecho daño?- se preocupó James sentándose a su lado.
- Voy a llegar tarde otra vez, estoy teniendo el peor día de toda mi vida, y se supone que tendría que estar feliz por estar aquí. Me han dejado exenta de las clases de vuelo, me han pasado a quinto en pociones y ahora voy con defensa, mi peor asignatura y llego tarde. Esta tarde tengo clase de transformaciones y a la profesora McGonagall no le caigo nada bien, ella me metió en el equipo de Quidditch.¡No puedo más!- estaba fuera de sí, tenía los nervios a flor de piel, y había pagado el pato James. Le asestó un fuerte puñetazo en la mandíbula y salió corriendo de nuevo por el retrato, bien pegada a la pared para no tropezar con nadie más.
Llegó tarde a defensa como había vaticinado y la retaron a un duelo con Helen, el que perdió estrepitosamente, pero Galatea la vio lanzar hechizos de desarme con gran precisión por lo que le pidió que acudiese a las clases de quinto, pues los hechizos eran de séptimo, pero su habilidad no, así que la puso en un curso intermedio, y es que Galatea daba prioridad a los duelos, pero que no se dejase las clases de tercero, su nivel. Por lo tanto terminó a la una con dos asignaturas de más.
Su horario se iba complicando cada vez más, Galatea la esperaba los miércoles de tres a cinco y los viernes de diez a doce, por el viernes no tenía problema, pero los miércoles le coincidía con transformaciones. Su cabeza ya era un auténtico caos. Las lágrimas amenazaban por salir de sus ojos y derramarse por el suelo, y encima tenía que conseguirse los libros de tercero, o crearse apuntes con los de la biblioteca.
Se dirigió directamente al comedor, tenía que hablar con su profesora de transformaciones y comentarle el lío en el que se hallaba inmersa.
- Perdone, ¿Podría atenderme un momento?- le pidió educadamente acercándose a la mesa de los profesores.
- Señorita Black, mis tutorías con su curso son los viernes a las siete de la tarde, coméntemelo ese día.- le respondió la profesora. El problema ya se había extendido por todo el colegio.
Regulus miraba a Sirius sin poder creérselo, éste se encogió de hombros. Por algo ser hechicera tras muchas generaciones varoniles era algo casi sagrado, las niñas que nacían magas bajo ese sino eran realmente poderosas.
Isis estampó los puños en la mesa de los profesores, haciendo tambalear todos los platos.
-No puedo esperar toda la semana- dijo con los dientes apretados.
-No es este comportamiento adecuado para una señorita.
-Entonces no me catalogue como tal, necesito saber como voy a estar el miércoles por la tarde en dos clases a la vez, pues tengo defensa de tercero y transformaciones con usted.
- Señorita Black, debería saber que con la magia todo es posible.
- Salvo la muerte.
-Salvo la muerte- acertó a decir la profesora.- ¿Me está amenazando?.
El corazón de la niña dejo de latir por unos segundos, comenzó a ponerse azul y cayó redonda sobre la tarima de los profesores.
La enfermera se levantó veloz y se acercó a la niña, le tomó el pulso, débil pero rápido.
Isis estaba ardiendo.
- Hay que llevarla a la enfermería.- advirtió Madame Pomfrey.- Rápido.
Isis pasó dos horas inconsciente, la enfermera logró bajarle la fiebre y le curó las heridas de la espalda.
-Ya está consciente- informó la enfermera en la puerta de la enfermería.
-¿Qué le ha pasado?- quisieron saber los hermanos Black, a la vez.
- Digamos que… su magia ha alcanzado un nuevo nivel, se suele establecer fijo a los once años, por eso empezáis a trabajar con ella a esa edad- aclaró el director de la escuela- Isis ha sido entrenada desde más niña.
Los hermanos asintieron, los Black comenzaban a entrenar a sus hijos a los seis años, con pequeños hechizos, si veían avance pedían un instructor, un profesor particular, Isis comenzó con profesor particular a los cinco años de edad, llevaba cuatro de preparación.
- Creemos que la señorita Black tiene un nivel de séptimo en todas las materias, pero no podemos avanzarla más de cinco cursos, nos llegó el informe de su profesora particular, haciendo hincapié en que necesitaba crecer para poder hacer efectivos los hechizos de defensa. A partir de ahora la señorita Black es alumna de quinto, se va a llevar una diferencia de siete años con sus compañeros, será trasladada al cuarto de sus compañeras de quinto. No se preocupe señor Black, será como una hermana pequeña para ellas, por eso no terminó en Slytherin, las serpientes se la hubiesen comido, estaba predestinada a ser Griffyndor. Eso sí, acudirá a las clases de defensa de tercero como preparación física y jugará a Quidditch desde este año, ya tenemos la autorización de su padrino. Él mismo le comprará la escoba recomendada por Wood.
Sirius asintió, Regulus se sobrecogió, él iba a participar en la selección ese año, optaba a bateador.
- ¿En qué posición jugará?- quiso saber el hermano serpiente.
-Cazadora- respondió Sirius.
Dumbledore asintió con la cabeza, Regulus negó pesadamente.
- Creo que no me presentaré a las pruebas, si entra ella no sería capaz de intentar derribarla.
- Reg, es uno de tus sueños, entrar en el equipo de tu casa, por algo te compraron la escoba. Además, tú lo has dicho, intentar derribarla, hoy la he visto volar, es muy rápida, creo que podrá sortear las bludger de cualquier golpeador ágilmente.
- Ella tiene buen corazón, y por mi es capaz de dejarse alcanzar, no quiero hacerle daño.
- No te preocupes, ya la amenazaré yo de alguna manera, no se dejará alcanzar si sabe lo que le conviene.- y su hermano mayor le guiñó un ojo.
Los dos hermanos esperaban ver salir a Isis con lágrimas en los ojos, pero la niña que salió les sobresaltó. Iba radiante.
-¿Contenta?- preguntó la serpiente.
- Tranquila, ya he solucionado lo del horario, me han dado la solución, y por cierto no tengo que coger optativas al tener defensa de tercero, bueno, sólo Cuidado de Criaturas Mágicas. Los libros dicen que me los cambiarán, que el miércoles los tendré y que si necesito ayuda puedo consultarles en cualquier momento, así que supongo que soy alguien importante y no sólo por ser de sangre pura.
Siguió caminando hacia el comedor dejándose a sus dos hermanos mayores anonadados, se habían quedado quietos ante las palabras de la niña. Aquella chica daba miedo, más incluso que su prima Bella.
- Si se convierte en defensora de la sangre te mato Reg.
-Si se convierte en defensora de la sangre me pego un tiro- respondió su hermano.- No le quites los ojos de encima, Bennet intentó engatusarla diciéndole que era hija de muggles.
-¿Qué?
-Como lo oyes, no te preocupes, me encargaré de destrozarle el corazón, nadie salvo yo se mete con Isis.
- Es nuestro enlace, si no te odiaría por ser una vil serpiente.
- Lo sé, por eso tiene todo mi respeto. Pero me da miedo, es demasiado inocente.
-No puede vivir en una burbuja de cristal toda su vida- le dijo Sirius comenzando a caminar hacia el comedor.
- Tampoco es necesario hacerla andar sobre ascuas, cuando tenga dieciocho dará miedo enfrentarse a ella.- y ahí estaba Regulus imaginándose el futuro.
- A mi empieza a darme miedo ahora…
- Bonita frase para un león.¡Venga ya! Pero si es una niña de nueve.
-Sí, una niña de nueve en quinto, cinco años adelantada.¿Crees que ya lo sabrán nuestros padres?.
- Yo no lo voy a decir, pero ya lo sabe todo el colegio, y estoy seguro que Bella y Narcisa también. Creo que esta vez será Narcisa quien lo diga.
-Así que no fuiste tú.
-No, fue Bella quien avisó en qué casa había quedado, hablé con ella esta mañana.
-¿Hablaste?- inquirió su hermano mayor señalando el labio partido de su hermano.
-¡Venís o qué?- Isis se había dado la vuelta y golpeaba impacientemente el pie sobre el suelo.
- Ve con ella- le dijo Regulus- no es bueno mostrar camaradería entre nosotros, se supone que no defendemos los mismos ideales.- le dio un suave golpe en la espalda y Sirius salió a la carrera.
Cuando el hermano mayor estuvo al lado de la niña la agarró con fuerza de la mano y la arrastró hacia su sitio en la mesa de Griffyndor.
-Esta es Isis, es mi hermana, cazadora de nuestro equipo y reciente alumna de quinto, por lo que tiene todos los derechos de los de quinto, entre ellos visitar Hogsmade en las salidas de los fines de semana- presentó Sirius a la niña, se sentó en el banquito y sentó a su hermana entre James y él.
-¿Ya estás más tranquila?- le preguntó el chico de gafas- Te enseñaré a dar puñetazos si quieres, más que nada para evitar que te rompas la mano. Soy el buscador de tú equipo. Tú hermano es bateador, y tu otro hermano va a hacer las pruebas este año para su casa.
- ¿Aquí en Howgarts no hay secretos?- quiso saber la niña.
- Sí, son los primeros rumores que llegan, si no quieres que se sepa algo no lo ocultes, intenta pasar desapercibida- le explicó Patricia, la chica que empezaba a tontear con su hermano mayor.
- Es buen consejo, peque- afirmó el moreno de finos rasgos.
- ¿Y eso como se logra?- quiso saber la niña.
- Pues hablando lo justo, no dándote a conocer, no gritando, no ganando puntos para tu casa, manteniéndote apartada de los grupos populares, no siendo la protegida de Sirius, Remus y James- y allí estaba aquella pelirroja de ojos verdes enumerando un montón de normas diametralmente opuestas a la situación actual de Isis.
- Pues lo voy a tener difícil- le cortó la rubia- yo no me cayo cuando no estoy conforme con algo, he ganado más puntos hoy para Griffyndor que el resto de nuestros alumnos juntos, yo no suelo gritar salvo que la gente pase de mí, llamo la atención por mi estatura y por lo guapa que soy, es una marca distintiva de los Black, somos bellos, soy arrogante y no me gusta que me digan lo que tengo que hacer. Lo del equipo no lo puedo rechazar, no lo elegí yo, ya estoy dentro, y lo de moverme con grupos populares… por ahora me muevo sola, no me ha dado tiempo a conocer a mucha gente, y la única que conocí me mintió, así que estoy algo dolida y reacia a conocer a más chicas. Esta mañana quedé mal con Ruth de segundo, y habrá corrido la voz de que soy defensora de la sangre, así que no creo que me pueda hacer amiga de ellos, no soy propensa a meterme en duelos y no suelo pegar a nadie- alguien carraspeó incrédulo- digo que no soy propensa a pegar a nadie salvo que esté fuera de mis casillas y ese alguien esté demasiado cerca. Lo siento, James- se disculpó la niña.
James sonrió y le hizo saber que no había sido demasiado duro el golpe.
- Es que no te quería pegar a ti, estabas en el peor sitio en ese momento. Ándate con ojo cuando quiera sacudirte pues no saldrás de rositas.
El chico comenzó a reír escandalosamente, recibiendo la atención de los alumnos de las cuatro casa.
-¿Te estás burlando de mí?- preguntó Isis enojada, su voz había subido un par de tonos.
-Para nada, Isis- intentó tranquilizarla Remus- Es que suenas igual que Sirius cuando te enfadas, nos hace gracia, simplemente.
-Es mi hermano,¿no?- se encogió de hombros y comenzó a devorar la comida, igual que comía Sirius, la diferencia es que ella tragaba antes de responder cualquier pregunta, y se ayudaba con el jugo de calabaza para ayudarse el paso de la comida por la garganta.
-Chicos son las tres menos cuarto- dijo Remus mirando su reloj y levantándose de la mesa.
Los de quinto se levantaron de inmediato, había que llegar hasta los invernaderos, a Isis le dio tiempo a coger una tableta de chocolate antes de que su hermano la arrancase del asiento y se la llevase a rastras.
Se metió la tableta en el bolsillo de la túnica, junto a su varita y un paquete de pañuelos de papel, corría detrás de los amigos de su hermano para poder llevar más o menos el mismo ritmo.
Cuando llegaron a los invernaderos aún faltaban siete minutos para la clase, Isis tarareaba una canción, Sirius hizo sonar la música sin letra.
-Canta Isis- le pidió su hermano.
Isis cerró el puño como si llevara un micrófono.
- Si desentono no os riáis- pidió la niña.
Los merodeadores sonrieron y se sentaron en las piedras que había a la salida de los invernaderos. Los acordes de guitarra sonaban fuertes y altos, Isis seguía el ritmo con el pie. La guitarra dio paso a la letra, esta vez era acompañada por una voz melosa de la niña. Isis se acompañaba de gestos mientras cantaba, dando énfasis a la letra.
Ya no sólo los merodeadores miraban lo bien que cantaba y bailaba la niña, sino todos los alumnos de las casa que estaban en quinto.
"He creado un ángel verde y gris que se pasea de noche no lo puedo ver,
Está donde la luz que dicen que hay, donde terminan los sueños de la realidad,
Donde se escapan los niños si no quieres más,
Donde se alzan los gritos de mi mitad,
He creado un ángel verde y gris
A veces le hablo bajito por si está
Le busco por la calle al caminar
A veces le echo de menos si tú no estás
A veces tengo que hacer de tripas corazón
A veces tengo que huir porque no puedo más
¿En que estrella estará? Para cuidar de él, me pasaré la vida sin dormir
¿En qué estrella estará? Mi dulce corazón, porque me roba la vida, la razón
Dime quien vendrá a ocupar su lugar ¿Por qué mis sueños se rompen de golpe?..
Aha Aha! Aha!!
Donde terminan los sueños de la realidad, donde se ahogan los gritos de mi mitad..
¿En que estrella estará? ¿En que estrella estará? ¿En que estrella estará? Para cuidar de él, me pasaré la vida sin dormir, ¿En qué estrella estará? Mi dulce corazón, ¿Por qué me roba la vida, la razón?.
Dime quien vendrá a ocupar su lugar ¿Por qué mis sueños se rompen de golpe?
¿En que estrella estará? Para cuidar de él, me pasaré la vida sin dormir, ¿En qué estrella estará? Mi dulce corazón, ¿Por qué me roba la vida, la razón?.
Dime quien vendrá a ocupar su lugar ¿Por qué mis sueños se rompen de golpe?
Ah!AH!AH!
Quiero irme con él."
Se hizo el silencio, la gente no se atrevía ni a aplaudir, todos estaban estupefactos, incluso la regordeta profesora Sprout se había quedado sin palabras, y es que aquella niña cantaba como los ángeles.
A unos metros de la niña alguien comenzó a animar con:¡Otra!.¡Otra!, luego más voces se unieron a la súplica, ya pasaban unos minutos del comienzo de la clase, pero incluso la profesora era una de las que gritaba entre el gentío con ¡Otra!.
Sirius le sonrió a su hermana pequeña y se puso a su lado.
"I
don't want a lot for Christmas
There's
just one thing I need
I don't care about the presents
Underneath
the Christmas tree
I just want you for my own
More than you
could ever know
Make my wish come true
All I want for Christmas
is you."
Aquí
bailaban los dos hermanos al ritmo de la música.
"I
don't want a lot for Christmas
There
is just one thing I need
I don't care about the presents
underneath the Christmas tree
I don't need to hang my
stocking
There upon the fireplace
Santa Claus won't make me
happy
With a toy on Christmas day
I just want you for for my
own
More than you could ever know
Make my wish come true
All
I want for Christmas is you
You baby
Sirius
se dedicaba a las segundas voces, mucho más graves que la voz
principal, y con los tonos más bajos, pues a Isis le era imposible,
con los altos no tenía ningún problema, pero para ella llegar a un
Re era prácticamente imposible.
I
won't ask for much this Christmas
I won't even wish for snow
I'm
just gonna keep on waiting
Underneath the mistletoe
I won't
make a list and send it
To the North Pole for Saint Nick
I
won't even stay awake to
Hear those magic reindeer click
'Cause
I just want you here tonight
Holding on to me so tight
What
more can I do
Baby all I want for Christmas is you
You
Baby
All the lights are shining
So brightly everywhere
(So
brightly everywhere)
And the sound of children's
Laughter fills
the air
(Laughter fills the air)
And everyone is singing
(oh
yeah)
I hear those sleigh bells ringing
Santa won't you bring
me the one I really need
Won't you please bring my baby to me
Oh,
I don't want a lot for Christmas
This is all I'm asking for
(all
i'm asking for)
I just want to see my baby
Standing right
outside my door
Oh I just want him for my own
More than you
could ever know
Make my wish come true
Baby all I want for
Christmas is
You
All I want for Christmas is you baby
All I
want for Christmas is you baby. "
-¡Se acabó!. No pienso cantar más, ahora que cante otro, o mejor a clase.
- No fastidie, señorita Black, con lo bien que nos lo estábamos pasando todos. Bueno, como sabrán este curso veremos las raíces y plantas mágicas más usadas en pociones, pues les voy a decir algo, con la música conseguimos que estas maravillosas plantas usadas crezcan más deprisa, por lo que ¡Griffyndor 50 puntos!- Sirius sonrió a su hermana, había mejorado mucho desde la última vez que la oyó cantar, en Navidad del curso pasado, justo esa misma canción.- Y a las plantas les gusta el rock, ¿No sabrá alguna, señorita? Se juega cien puntos para su casa.
Isis cerró los ojos y asintió con la cabeza.
"No es que me emocione otro amanecer, es que es el primero en que me vienes a ver, es que yo ya no quiero verlo sola otra vez, es que sola no tiene gracia ni placer… ¡Un, dos, tres y…!
Cuando tus ojos se fijan en mi, y tu amiga aventura sin salir de aquí, y te mira y no puedo para de reir, porque se que tú eres lo mejor que yo vi, pídeme lo que quieras y diré que sí, pídeme una tontería pero nunca"
"No me faltes nunca, yo tengo derecho a ser feliz.
No te vayas lejos, lejos es muy lejos para mí.
¿Dónde vas?¿Volverás? Dime que me llevarás,
Quiéreme, bésame, déjame tu huella al amanecer…"
"Desde que estas cerca me siento mejor, desde que te conozco estoy mucho mejor, se que puedo amarte todavía mejor, quiero que me ayudes con la investigación, si me caigo al suelo ya no siento el dolor, si te beso y bebo no distingo el sabor"
"No me faltes nunca, yo tengo derecho a ser feliz.
No te vayas lejos, lejos es muy lejos para mí.
¿Dónde vas?¿Volverás? Dime que me llevarás,
Quiéreme, bésame, déjame tu huella al amanecer…"
"Cuando tus ojos se fijan en mi, y tu amiga aventura sin salir de aquí, y te mira y no puedo para de reir, porque se que tú eres lo mejor que yo vi, pídeme lo que quieras y diré que sí, pídeme una tontería pero nunca"
"No me faltes nunca, yo tengo derecho a ser feliz.
No te vayas lejos, lejos es muy lejos para mí.
¿Dónde vas?¿Volverás? Dime que me llevarás,
Quiéreme, bésame, déjame tu huella al amanecer…"
Y ahí terminó Isis totalmente despeinada por los votes que había dado mientras cantaba, y el resto de la clase muertos de la risa.
Patricia, Lily y Ann miraban a la niña con infinita ternura, aquél ángel de ojos azules estaba incrementando el marcador de su casa vertiginosamente gracias a la petición de uno de los chicos que más descontaban puntos, con Isis las demás casas lo iban a tener realmente difícil, salvo que tuviese la niña la misma alma que su hermano mayor, que no era difícil, porque todo había que decirlo, pero Sirius tampoco conocía la vergüenza.
-Señorita Black- comenzó la profesora Sprout- le encargo el crecimiento y el entretenimiento de mis plantas, como se ha saltado dos cursos, si quiere aprobar este deberá venir mínimo una vez a la semana a cantarles y animarlas.
Isis la miró con la boca abierta, la cerró y dispuesta a replicar la orden como buena Black se acercó a su profesora.
- Profesora Spru, yo no he pedido que me adelanten dos cursos, no es justo que sólo tenga que venir yo.
- Sprout, me llamo Sprout- le contestó la profesora, el resto de la clase se tragó la risa- puede venir acompañada siempre que quiera, y a la hora que quiera, pero si mis plantas se deterioran por la falta de música le descontaré los cien puntos finales que pretendía otorgarle.
Isis afirmó con la cabeza.
La profesora hizo pasar a todos, Sirius no se separó de su hermana en ningún momento, aún así la niña terminó embadurnada de arcilla de arriba abajo antes de terminar la clase.
Cuando la profesora dio por terminada la clase, los cuatro merodeadores se giraron para ver el aspecto de la pequeña.
- Pero…¿Qué has hecho?- le recriminó su hermano mayor.
- Nada- contestó la niña espolsándose la tierrilla de la capa- yo estuve aquí todo el rato, mientras vosotros llenabais las macetas, ni siquiera he podido tocar la tierra, no se como ha pasado.
- ¿Qué le habéis hecho?- preguntó una molesta pelirroja acercándose a la niña para observarla, por más que intentaban sacudirle la tierra esta no parecía dispuesta a dejar la capa de la niña.- ¿La han hechizado?.
Isis se quitó la capa con desesperación y la arrojó al suelo, como si llevara la peste.
-¡Noooo!- gritó desesperada al ver como su capa se convertía en cenizas.- ¡Haz algo, tete!.
- ¿Tete?- preguntó Peter riéndose.
- Isis no me llames así aquí, te lo dije en casa- contestó Sirius con voz de ultratumba.
- Mi túnica- lloraba la niña desconsolada. Miró a su hermano y salió corriendo de los invernaderos.
- Está claro que no conoce las ilusiones- se oyó una voz siseante desde el fondo del invernadero. Allí había un grupo de slytherins partiéndose de la risa.
Sirius conocía perfectamente esa voz, era la de su prima Narcisa y la acompañaba su novio Malfoy.
-Sois demasiado crueles, tan sólo es una niña- le espetó Patricia- Y es tu prima.
- Ya, pero es una Gry de mierda, no ha tenido la suficiente fortaleza para ser buena Black, sigue los pasos de su traidor hermano, por lo que no se lo voy a poner nada fácil. Que crezca ya que es tan lista.- respondió la morena.
- A ti lo que te pasa, prima, es que le tienes envidia, porque siempre ha sido la más bonita de las tres, ni siquiera Bella es tan guapa.- le recordó Sirius.
- ¿Sabes primo? La tía se estará comiendo sus propias entrañas al saber que está contigo las 24 horas al día, se la vas a desnaturalizar- le espetó arrogante la morena.- Si hubiese sido de mi casa aún tendría algo de cariño de los tíos, pero siendo de la tuya sólo le falta a Orion enterarse que no le debería haber dado su apellido, aunque quizá fue la tía quien le puso el suyo, como son los mismos. ¿O es que nunca te has preguntado porqué sois morenos y ella es tan dorada?.
Sirius tragó con fuerza, realmente nunca se había preguntado eso, su hermano y él tenían el pelo negro azabache y su hermana rubio dorado, no platino como los Malfoy, pero si clarito. Y los ojos azules, como el aguamarina, y no grises como los hermanos Black, su madre también los tenía oscuros, azul-grisáceo, pero no tan grandes como los de Isis.
- Sirius- empezó Lily- nadie en mi familia salvo yo tiene el pelo pelirrojo, mi hermana es rubia al igual que mis padres y te puedo asegurar que soy igual de hija que ella. Lo único que me distingue de mi hermana es que yo soy bruja y ni mis padres ni ella lo son.
