Capitulo 5

Estoico el Vasto

Lentamente fue abriendo sus ojos. Todo se veía borroso, así que tuvo que volver a cerrar los ojos para poder aclarar su vista.

Podía sentir algo cómodo y tibio debajo de su cuerpo.

Nuevamente volvió a abrir sus ojos. Ahora veía todo con más claridad.

El estaba recostado en una cama y una delicada sabana cubría su cuerpo.

Miro su alrededor lentamente para no marearse. Su casco estaba encima de un mueble y a su lado, sentado en una silla, estaba el hombre de barba roja que había visto anteriormente.

Hipo ahora estaba bien despierto.

Se levanto muy rápido de la cama, en eso sintió que todo comenzaba a dar vueltas y por poco cayó al suelo, pero afortunadamente, el hombre que estaba a su lado había logrado mantenerlo de pie.

Cerró los ojos y espero hasta que el mareo pasara, y cuando eso sucedió el hombre lo ayudo a sentarse en la cama.

–Tranquilo, ya todo está bien –tranquilizo el hombre al ver que el muchacho estaba tenso, pero hipo no respondió. Su mente estaba un poco nublada.

–veo que no has comido bien en dos días. Déjame traerte algo de comer… -el hombre miro a hipo. Este tenía los labios resecos –y también algo de beber –agrego y con eso salió de la habitación.

Hipo seguía un poco confundido. No recordaba con exactitud lo que había ocurrido, trataba de recordar, pero cuando lo hacia su cabeza comenzaba a dolerle, posiblemente por la falta de alimento.

Muy pronto la puerta volvió a abrirse y el hombre llego con un plato de comida y un vaso de agua. Poco tiempo después de que el hombre le entregara la comida a hipo, este ya se la había acabado toda.

–Sí que estabas hambriento –dijo el hombre conteniendo una risa.

–Discúlpeme –dijo hipo avergonzado –muchas gracias por la comida –el hombre solo le sonrió –apropósito… ¿Quién es usted?

–mi nombre es Estoico. Estoico el Vasto –dijo ofreciéndole la mano a hipo quien acepto cortésmente.

¿Estoico?, claro. Estoico el Vasto, el jefe de Berk. Ahora lo recordaba. Su padre le había hablado mucho de él.

Flashback

Hipo tenía 7 años. Estaba sentado en un rincón del salón donde su padre estaba teniendo una reunión para la organización de una batalla a Berk.

Después de que la junta había acabado Alvin se había quedando dando vueltas en el salón.

–ese maldito de Estoico me las pagara de una vez por todas. Por haberme desterrado de Berk.

Lentamente se levanto del suelo y se acerco con cuidado hacia su padre.

–papa ¿Quién es Estoico? –pregunto hipo con timidez esperando que su padre no le gritara por entrometerse en sus asuntos, pero sorprendentemente, nada de eso paso.

Alvin miro a su hijo. Tenía un cuerpo pequeño y débil. Sabía que llegaría el día en que su hijo se volvería el próximo líder de los parias y para entonces hipo debería volverse un verdadero paria aunque eso era poco probable.

Hipo siempre había sido curioso, pequeño, débil e indefenso. Hipo podía ser muchas cosas, pero un paria no era. Pero Alvin se encargaría de eso.

El se encargaría de hacer fuerte a ese niño, cueste lo que cueste.

Hipo aun lo miraba con mucha curiosidad.

–Estoico es el hombre que me desterró de Berk –dijo seriamente con los brazos cruzados en la espalda

–y… ¿Cómo es él? –volvió a preguntar hipo ahora con más confianza

–él… él es peor que el resto de los vikingos. Terco y… tonto. Puede ser que su apariencia te engañe. Un hombre fuerte y robusto, imponente. Pero en el fondo, y me refiero muy en el fondo, es sensible y compasivo, pero si se traiciona su amistad, te hace lo mismo que a mí. Te destierra –por como lo decía su padre, Estoico no parecía peor que él. Alvin lo miro fijamente al rostro y prosiguió –si yo no destruyo Berk, llegara el día en que tú tendrás que hacerlo y más vale que vayas preparándote para ese día.

Fin del flashback

Entonces él era el hombre del que tanto le hablaba su padre. El hombre que había intentado matar a chimuelo… ¡CHIMUELO!

¿Dónde estaba su amigo? ¿Estaba bien? ¿Estaba herido?

– ¿DONDE ESTA CHIMUELO? –hipo no se dio cuenta de que había gritado.

– ¿quién es chimuelo? –pregunto Estoico confundido

–El dragón que estaba a mi lado cuando llegue aquí –Estoico no dijo nada durante un tiempo.

Hipo comenzó a preocuparse.

–por favor, dígame que él esta bien.

–yo… -Estoico no sabía que decir.

–Por favor, él es mi mejor amigo –las lagrimas amenazaban con salir de los ojos del chico.

– ¿a qué te refieres con que es tu mejor amigo? –Interrogo –él es un dragón, y no solo cualquier dragón, es un Furia Nocturna. Esa bestia no tiene ningún sentimiento.

–De eso se equivoca. Chimuelo no es malo, ni ningún otro dragón, y se lo puedo probar –Estoico lo miro con una ceja levantada. ¿a que se refería?


Lamento si me tarde, pero aquí esta el siguiente capitulo.