Titulo: Losing the virginity

Pareja: SasuSaku, mas adelante se vera si agrego mas parejas.

Rating: "M" así es contiene lemon, que incluiré mas adelante, si sos una persona sensible, te recomiendo que te abstengas a continuar leyendo.

Disclamer: Los personajes de Naruto no me pertenecen le pertenecen ha Masashi Kishimoto yo solo los uso como mero entretenimiento sin fines de lucro. La trama de este fic si es mía y no soporto el plagio.

Summary: Una vez iniciada la guerra contra Konoha y a horas de la batalla final, Sasuke es retenido en la guarida.

-No podrás utilizar tu nuevo Sharingan hasta que no cojas con una maldita mujer-Interrumpió Madara antes de que la situación se fuera de sus manos.

-¿Y bien Sasuke? el tiempo se acaba ¿La rubia explosiva, el par de atrevidas gemelas, o la inocente morocha?

-Por su puesto que lo es, ahora elije o lo haré por ti.

Con parsimonia casi dolorosa, elevo su dedo índice y cuando iba a señalar a la chica que escogería, unos fuertes gritos se escucharon fuera de la habitación

-¡Bastardos juro que cuando me libere de estas cadenas voy a desfigurarles tanto su asqueroso rostro que no querrán volver a salir nunca mas en sus asquerosas vidas!

En un segundo a otro la puerta del salón salio volando, una fuerte patada había sido la causante. Del otro lado se encontraba una muchacha de peculiar cabello color rosa y ojos color esmeralda, tratando de ser contenida aquella monstrual fuerza por cuatro Ninjas.

-Sakura- Ordenó el Uchiha menor, solo oír su nombre con esa gruesa y varonil voz fue el remedio para que la chica dejara de poner resistencia. Abrió desmesuradamente los ojos, al tiempo que el dedo índice de su compañero se posaba en ella.

-Sasuke- susurró impresionada.


¡Ayuda! ¡Aaahh Que alguien me ayude, quiere violarme!—Escuchó los gritos desesperados y se angustió, quería ayudar pero no sabia como, corrió hacia la puerta y de manera desesperada ejerció presión sobre el pomo, intentando vanamente abrirla.

Acercó su oído a la madera con el fin de oír que era lo que estaba sucediendo fuera, oyó un lastimero quejido, la voz de la muchacha se sentía estrangulada, pero se aterró al oír a un hombre gritar con la intención de matarla.

El ruido de lo que parecían ser huesos romperse y el pobre quejido de la mujer la alarmó e inconcientemente su cuerpo se alejó de la puerta, llevó ambas manos a su boca intentando contener el grito de angustia, se sentía inútil, y el sabor a indignación la asqueo. De no poseer su chakra bloqueado, habría hecho volar esa puerta hace mucho tiempo.

Caminó hacia la cama y se sentó en pose de indio, llevó ambas manos a su rostro y con ellas lo tapó completo, intentó concentrarse en la manera de escapar, mas el ruido de lo que parecía ser una explosión la hizo saltar de su lugar, observó nuevamente la puerta y en su lugar solo se encontraban pedazos de ella, siguió el rastro de piezas hasta dar con el otro lado de la habitación, los restos de maderas esta vez estaban mezcladas con rastros de sangre, y a medida que su mirada se acercaba a el extremo de la habitación casi llegando a la pared los salpicones se volvían charcos, la mesa ratona y la silla a un lado le dificultaban la vista, quiso levantarse pero sus piernas parecían gelatina, le temblaba todo el cuerpo, acomodó los mechones de pelo de manera frenética detrás de su oreja y con ayuda del cabezal de la cama se incorporó, sin levantar los pies del piso y arrastrándolos se acercó.

Lo que solo eran dos metros de distancia a su objetivo se convirtieron en tortuosos e interminables pasos. Ahogó una exclamación de terror al notar la cabellera rubia pintada de rojo, su cuerpo había perdido la silueta, lo que mas se asemejó a la imagen que sus ojos presenciaban fue al papel que una persona hace una bola y lo tira al cesto, esta pobre muchacha había pasado por lo mismo. El impulso de su cuerpo pudo más que ella y terminó vomitando, se dejó caer al piso mientras miraba perdida un punto fijo.

— ¡Voy a matarte a ti también!—El bramido lleno de odio y rencor la alertó. Levantó su rostro y sin poder controlarlo se le escapó un grito de horror, parado frente a ella se encontraba un hombre de cabello naranja y el sello maldito esparcido en mas de la mitad de su rostro, la mirada cínica que le estaba dedicando le provocó escalofríos en todo su cuerpo, volvió su atención en la muchacha que yacía en el piso y entendió lo que había sucedido o por lo menos una parte.

— ¡Escucha, tranquilo, puedo ayudarte soy doctora y si me dejas tomar una prueba de tu sangre podemos…! Intentó tranquilizar, pero el grito nuevamente de el se lo impidió

— ¡Calla maldita, voy a matarte!—Se arrojó de manera desesperada y violenta sobre ella, preparó su puño, ese golpe por lo menos iba a desfigurarle el rostro y prefería que la matara y no sobrevivir para recibir más de ellos.

¿Morir aquí, bajo ese enfermo y en este apestoso lugar…? ¡De ninguna manera querida, haz algo, tus amigos te necesitan!

Era verdad, no podía rendirse sin dar pelea, sin fuerzas ni técnicas se paró como un verdadero Ninja, levantó su rostro y lo encaró, sabia que no tenia oportunidad frente al golpe que se le venia cada vez mas cerca encima, pero si moría, lo haría luchando, con o sin su chakra.

Pero a solo centímetros de su rostro lo que parecía ser un escudo de serpientes detuvo el ataque, el gran hombre al ver fallido su intento, volteó bruscamente. Parado frente a el se encontraba un hombre con su rostro cubierto de por lo que parecía ser una capa, sin importarle quien fuera se abalanzó sobre el también con un bramido casi animal, mas este en un rápido movimiento se colocó detrás de el, y de un certero golpe lo noqueó.

— Vaya, te has vuelto una corajuda pequeña Sakura, me sorprendes.

— Kabuto—Siseó su nombre con asco

— ¿Sabes?, aun no logro explicarme el odio tan aparente que Sasuke kun y tú me tienen. — Indagó con falsa expresión inocente.

— ¿Será porque eres un bastardo?—Respondió mientras se alejaba lentamente de el.

— No te apresures, no vengo a lastimarte, todo lo contrario.

— ¿Y por que debería confiar en ti? Estas del bando contrario de Konoha, trabajas con Madara y como si fuera poco intentaste matar a Naruto—Reprochó observándolo con desconfianza.

— Mm… Es verdad, intente matar a Naruto en una ocasión, pero eso fue haca mucho tiempo—.Explicó mientras se acercaba a la cama y tomaba asiento – Aunque no es verdad que trabajo con Madara, si lo he hecho durante un tiempo, pero ya no me sirve— Argumentó sin dejar de observarla.

— Se mas explicito—Pidió tensa, no se creia nada de lo que aquel hombre le decía.

— ¿Qué no entiendes muchacha? Madara ya no me sirve, por lo tanto me iré.

— Entonces no le veo el motivo para que sigas parado frente a mí y no te hayas largado ya de este lugar.

— Sakura, Sakura… Sakura, siempre tan lista, aun recuerdo que solías ser la mas inteligente junto al flojo de Nara en la academia. Hay un motivo por el que todavía siga aquí, y ese eres tú.

El desconcierto en el rostro de la pelirrosa se hizo notorio, ahora entendía menos que antes.

— ¿Yo, que puedo tener que pueda llegar a servirte?, si quieres información sobre Konoha deberás saber que tendrás que matarme, no pienso decirte nada que perjudique a mi aldea, maldito—Amenazó colérica por la desfachatez de el.

Una carcajada se escapo de sus labios escamosos—No quiero información de tu aldea querida, se lo suficiente como para hundirla.

— ¿Podrías ser mas claro?, me esta hartando tantas vueltas.

— Claro, me interesa el hijo que traes en tu vientre—Respondió mientras observaba la zona abdominal de ella.

La observó sin perder detalle del rostro de asombro de la muchacha, su boca era similar a la de un pez fuera del agua, quería hablar pero no encontraba algo coherente que decir.

— ¿Qu-que estas diciendo, co-como mierda, que locura estas diciendo?—No lograba reaccionar ni ordenar el mar de pensamientos que le fluían en su mente de manera descoordinada.

— Escucha Sakura, el tiempo se nos acorta y debemos salir cuanto antes de aquí, no tardaran en darse cuenta de los destrozos.

— No iré a ningún lado contigo—Informó mientras observaba la puerta hecha añicos al solo unos pasos de ellos—.Estas equivocado, yo no llevo un bebe en mi vientre, de ser así…

— De ser así deberías perder tu virginidad con un hombre ¿No es cierto?

Ella lo miro con terror, Aquello era una vil mentira, no podía ser cierto, Sasuke le había dado anticonceptivos en la infusión, aparte ¿Por qué Sasuke querría un hijo con ella? No había manera.

— El no querida, pero si Madara—Respondió al entender lo que su rostro expresaba.

— ¡No!—Gritó—Eso es mentira, el me dijo que eran anticonceptivos—Se defendió.

— Porque es lo que le dijeron a el también, le mintieron al igual que a ti. Escucha es solo cuestión de minutos en que lleguen aquí, debemos irnos ahora, en el camino te explicare lo restante—Apresuró, si no salían de allí en ese instante, después iba a ser mas dificultoso escapar, mucho mas si Madara se entrometía.

— Te dije que no voy a ir a ningún lado contigo.

— Podría sacarte a la fuerza pero no lo voy a hacer, si esa es tu elección, bien por ti—Se levantó y se encaminó a la salida, no sin antes agregar.

— Quedara en tu conciencia la muerte de tu querido Sasuke kun—Una vez finalizado emprendió su camino, mas la voz llena de duda de ella lo detuvo.

— ¡Espera!—Pidió asombrada—. ¿Qué quieres decir con la muerte de Sasuke? El no va a morir ahora que tiene los ojos de Itachi.

— Es verdad… No va a morir, mientras que Madara no se interponga, pero ahora que tiene a un nuevo Uchiha en camino, ya de nada le sirve tu querido amado.

— No puede ser, n-no, esto no puede estar pasando—Sus ojos aguados comenzaron mirar hacia todos lados intentando encontrar una respuesta coherente a lo recién dicho por el.

— Tienes dos opciones Sakura, la primera, quédate aquí y se parte de la muerte de Sasuke, Madara te necesitará hasta que des a luz a ese pequeño Uchiha, una vez que lo hagas se deshará de ti. Dos muertes que podrías haber evitado, imagínate a ese pobre niño sin sus padres, estarías repitiendo la historia de Sasuke, la única diferencia es que la asesina ahora serias tu.

— ¡Cállate! No sigas por favor—Las lagrimas le empañaban los ojos, se dejo caer sobre el piso, mientras ejercía presión en sus puños y lo golpeaba fuertemente—.¿Cuál es la segunda opción?

Ante lo recién mencionado, el solo sonrío con victoria plasmada en sus labios.

— La segunda opción es que me acompañes, ven conmigo, de esta manera ni tu ni Sasuke morirán, pero el niño se quedara sin padre, por lo menos de sangre, ya no volverás a tener contacto con el, claro esta. Por otro lado, Madara seguirá necesitando a Sasuke al quedarse sin el niño. Elije rápido, nos quedan menos de dos minutos, vienen hacia aquí.

Al oír que se acercaban la desesperación la embargó y atinó a decir lo que estaba en sus manos en aquel momento.

— Promete que no tocaras a mi hijo ni a Sasuke—Pidió rendida ante la cruel situación.

— Te lo prometo—Contestó mientras se acercaba a ella, se inclinó a su altura y la rodeo con ambos brazos, en segundos desaparecieron en una nube oscura.


Perdón por el retraso. Muchas cosas en el medio. Y de verdad... perdón U_U. Voy a intentar subir con mas frecuencia, espero que les guste el capitulo.

Ay ay ay, Sakura ¿En que te metiste?

Sasuke... Cocodrilo que se duerme, es cartera. No descuides algo tan importante como lo sera tu razón de vida.

Kabuto, no corres, vuelas.

Y por ultimo y no menos importante. ¿Como reaccionara Madara cuando se entere de su caído plan?

Uf, que problemático, diría Shikamaru.

Besotes enormes. Los quiero.

We see the next time.

Bludtula.