LAKEWOOD – ILLINOIS 1958
La miro quitarse la camisa al pie del lago, desnuda era aún más hermosa, la luna delineaba su cuerpo justamente por donde sus manos se pasearon antes y cubriéndose cuanto podía giró para mirarlo antes de meterse de un tiro al agua, salió más adentro del pequeño pozo que hacía el río sonriendo, él se acercó como inducido y se deshizo de la ropa, toco el agua, no era como para que le sonriera del modo en que lo hacía..
-Llego hasta ella titiritando - está fría, estas loca – Dijo sonriendo, aunque la noche fuera cálida y la brisa refrescante el agua estaba helada – me engañaste, dijiste que estaba tibia
-Se acercó y lo abrazo – está bien Albert, eres un bebito
-¿Bebito? – la tomo de la cintura y sus senos se pegaron a su pecho – calentemos esta agua mi hermosa chica – la beso y ella enredo sus piernas en su cintura, el agua se hizo soportablemente fresca o comenzaba a aclimatarse
-¿Mejor? – pregunto enrollada en su cuerpo
-Muchísimo mejor así, ahora no saldremos hasta parecer viejitos arrugados – volvió a besarla – cásate conmigo Candy, cásate conmigo mañana mismo
-Acariciando sus labios miro sus ojos – ¿de verdad? ¿Mañana mismo?
-Si por favor, sé mi esposa, mía para siempre, ¿te casarías conmigo?
-Si – rió – me casaré contigo mañana lo prometo príncipe
-¿Lo prometes? – aún dudaba de su respuesta – no es broma, vamos a el registro de Lakewood está cerca del centro del pueblo y nos casamos, es tanto como llenar formas y serás mi esposa
-Si...- respondió rápidamente – me casaré contigo Albert – sonrío
-Y cuando lo miro con esa sonrisa que lo dejaba siempre sin aliento supo que era lo que más quería - Entonces prepárate porque este verano serás la señora Andrew – beso su rostro entero lleno de felicidad y luego un beso en los labios profundamente decidió que volverían a ver de cerca el cielo...
-Aquella mañana la dejo cerca de su casa, ella no quería ni pensar en lo que inventaron las chicas a sus padres pero les costó despedirse, un beso y otro hasta que reunió el suficiente valor para bajar del auto y poner rumbo, entro sigilosa subiendo las escaleras pero no pasó desapercibida por su madre a la que se topó cuando entraba a su habitación y ella salía de la suya
-¿Hija, como estuvo el baile?
-Bien mamá – dijo queriendo huir de una conversación
-¿Bien? ¿Solo bien?... ¿En donde estuviste anoche? – preguntó insistente
-En el baile del festival – contestó rápidamente
-Su madre se acercó y la miro a los ojos – eres mi hija Candy, te conozco y nunca me mentiste.. ¿Empezarás a hacerlo?
-Mamá yo...
-Está bien, no me lo digas ahora.. No estoy preparada para saberlo... – suspiro y le sonrió moviendo la cabeza en negación – tu padre cree que se quedaron a dormir en casa de Tina... ya eres mayor... Y sé que sabes lo que haces...¿toda una aventura eh?
-Pues... – bajo la mirada mordiéndose el labio para no sonreír – ¿lo hablamos luego?
-¿Candy?... Quiero que confíes en mí - su hija asintió y con una sonrisa apenas perceptible la dejo ir
Entro a su habitación y se sentía en las nubes, se dejó caer en su cama abrazando al León suspirando. El también parecía abstraído, soñando despierto con el momento en volverla a tener entre sus brazos, a la hora en la que entraba la familia entera estaba desayunando sin el. Adicionalmente un agregado miembro, le sorprendió que lo miraran de ese modo y su tía que seguramente había llegado durante la noche lo observaba entrecerrando los ojos, todos se le quedaban mirando pero ninguno se atrevía a hablar, los chicos se reían entre dientes y su padre tenía esa mirada cómplice
-Dio los buenos días, se acercó a su tía y la beso en la mano – ¿pasa algo? -Preguntó en medio de su letargo
-Nada tío, solo nos preguntamos si volveríamos a verte – sonrío Stear
-¿Porque? Estoy aquí...
-Y son las 10 de la mañana Albert – resopló su padre
-¿No están desayunando apenas?
-No, solo acompañamos a la Tía Abuela con un postre – respondió Archie también sonriendo
-¿En donde estabas Albert?, no son horas de llegar, ¡pero ni cuenta te has dado de la hora! – exclamó severa su tía
-Lo lamento tía no sabía que llegabas y estaba... En la cabaña
-Eso sí que es clasificado – comentó Stear como un chiste
-Elroy Andrew que no se le escapaba nada miro a todos sus sobrinos y pregunto – ¿solo?
-Elroy deja ya al muchacho, no es un niño sabe lo que hace – lo miro de reojo – ¡espero! – sonrío
-¡Ya! Veo que mis queridos sobrinos contaron una historia – los miro de una forma que dejaron de sonreír – voy a descansar un rato nos veremos en el almuerzo – dijo serio y salió del salón
-Stear y Archie más les vale que empiecen a hablar – sentenció Elroy
-Confidencialidad Familiar tía – dijo Stear bromeando y luego entre dientes le comentó a Archie – ¿te diste cuenta? No habrá dormido nada o sigue soñando
-Revolvió unas cosas en su habitación, busco en un cofre, luego en otro y por fin encontró lo que buscaba, lo miró con gesto tierno y lo apretó contra su mano, "mañana" se repitió con una sonrisa.
NUEVA YORK – 1964
La música sonaba alto, la rockola pequeña zumbaba y la hacía bailar haciendo la maleta, no quería pensar más nada, no sabía porque de pronto había hecho aquel espectáculo en el parque, porque había llorado de esa manera, dedujo que era rabia, llego a casa se comió todos los pastelitos de la nevera entre sollozos y luego se calmó.
Cuando comenzó a hacer la maleta iba metiendo cosas que no necesitaba, la deshacía y la volvía a hacer, solo eran unos días, volvería a su vida normal en una semana, se masajeó la sien mientras tarareaba la canción y se movía, llevaba unos pantalones acampanados y una cinta en la frente, Raquel estaría por llegar, no termino de decirlo cuando sonó el timbre, al recibir a Raquel como siempre ésta la miro con aprobación, ya no se veía tan destruida y hasta estaba bailando, no entendía porque. El descarado de Noel se atrevió a llamarla y después de soltarle al muy idiota hasta el mal que padecería hasta el día de su muerte, él se dedicó a lloriquearle pidiendo su ayuda para recuperarla, le contó todo el incidente del parque con lujo de detalle y le preguntó por el tal Albert
-Raquel le contó de la llamada obviando como le había llamado a su ex – ¿estás bien? Después de esa descarga con despojo de rosas deberías estar no se...
-¿Liberada? – ladeó la cabeza
-Asqueada...fue horrible según cuenta él, ¿que fue lo que pasó en realidad?
-Me saco de mis casillas, me dijo que se casaría conmigo, será para seguir poniéndome cuernos con la nómina femenina entera del hospital – resopló – obviamente le dije que no, creo…. bueno en resumen
-Más bien le dijiste que lo odiabas... y lloraste, él dijo que nunca te había visto llorar
-¡Si.. Ya! me descontrolé Ra... Recuerdo el episodio como un ataque de ira pero, bah.. Es bueno para que la Sangre drene y fluya – sonrío
-Si... Ya Veo – la miro frunciendo los labios - ¿entonces está todo listo para que regreses al pueblo del verano?
-Deja las ironías Ratoncita, está todo listo salgo mañana, el vuelo sale a las 11 me da tiempo de sobra para llegar a la casa y cambiarme para la gran cena, aquí tengo el itinerario de los días que dura la boda, no sabía que para casarse duraban días...
-Tomo la hoja y la leyó en voz alta – cena de recepción de invitados, picnic otoñal al día siguiente para el almuerzo, al otro día los juegos tradicionales y un día libre antes del gran día – soltó una carcajada – imagina que puedes hacer ese día libre ratoncita, recorrer el lago, visitar la cabaña del bosque y suspirar en el muelle – volvió a reírse pero Candy la veía con los ojos entrecerrados – bueno ya, solo un poco de humor negro
-No quiero tu humor negro, deberías venir conmigo Ra.. No quiero ver pasear todo el día a Albert con su...pareja, no quiero pasar el tiempo recordando cosas que quisiera olvidar
-¿Ahhh, pero como sabes que el tiene una pareja?
-Lo leí por ahí, no es que me importe solo.. No quiero sorpresas
-¿Una semana para casarse? No gracias y sabes que no puedo tengo que trabajar, las vacaciones largas se las dejamos a las jefas, las niñas bien que son médicos
-Bueno, según Patty es necesaria toda la semana por reunir a toda la familia y no sé qué tradicional, pensé que te casabas solo un día y ya – dijo ignorando la puya, Raquel era así, era lo que más le gustaba de ella su sinceridad
-¿Como tú? Cuando tú lo hiciste solo les bastaron unas horas ¿no? Y no necesitaron a su familia, ni juegos, ni banquetes para ser felices..
-Se tocó instintivamente la cadena dorada del cuello que siempre llevaba oculta y se sobresaltó – yo... No estoy casada Ra.. Yo nunca me casé ¿está claro?
-Si tú lo dices – se encogió de hombros – ¿yo que sé de bodas? Además casarse un verano o casarse en otoño, una hora o una semana, terminaste emparentada con esa familia
-Se cruzó de brazos – es lo que no entiendo como Patty terminó por casarse, ella no creía en el amor, y justamente con Stear – chasqueo la lengua - solo serán unos días los soportare y volveré a mi vida normal
-¡Tu vida normal es un asco! – rió a todo pulmón
-Ya lo sé y eso no se lo diré a nadie, menos a mi padre o me casará inmediatamente con uno de sus socios – dijo riendo también - pero al menos me satisface trabajar en la clínica, me gusta lo que hago
-Si, todo el día y las noches ahí, tu vida laboral es un éxito, es la personal en la que fallaste, ¿en donde está tu verdadera felicidad?
-La felicidad...
-Si ya.. ¡ya!, no existe es una condición positiva... Bla bla bla... No eres feliz, de hecho creo que nunca te he visto rebosar de dicha solo fingirla
-Fingiré no haber escuchado eso...
-Solo una vez vi la felicidad en tu rostro, cuando me contaste de Lakewood y de él
-Ra... Fue solo una ilusión un amor de verano
¿Fue?... seguro y fue el amor de tu vida
-¡Bueno basta de tonterías! tomemos algo y bailemos – subió el volumen y bailo con su amiga sonriendo
-Raquel le bajo volumen y la tomo por los hombros – no tapes el sol con un dedo Candy, te quiero muchísimo y quiero que llegues allá orgullosa, con una sonrisa que parezca de felicidad y hermosa, que él sepa lo que perdió, que cuando regreses su recuerdo ya no te pese y él se arrepienta de lo que te hizo hasta que se muera, que le quede claro que ya no puede hacerte daño
LAKEWOOD – ILLINOIS – 1964
La villa se llenaba de gente.. Los Cornwell y los Andrew, toda la familia estaba allí habían cruzado un continente para la gran boda de Stear, Albert pasó del alboroto de la estancia a el despacho con impaciencia, le incomodaba cada vez más estar en ese lugar, se sentía tan vulnerable y los recuerdos se hicieron más latentes al llegar, los lugares que recorrieron... Lakewood guardaba muchos recuerdos, el pueblo, el muelle, la Villa, las horas se hacían lentas, quería verla, la vería ese día, quizá ya estaría allí tan cerca, ese lugar volvía a reunirlos después de tanto tiempo, había querido volver tantas veces pero siempre se repetía que no debía, se forzó a permanecer lejos pero en su mente jamás se fue, cerró los ojos cuando el recuerdo le causó dolor, entro en el despacho, se sirvió un whisky doble y se reclinó mientras lo saboreaba, George entro dejando el ruido y alboroto afuera
-Es una locura afuera, ¡oye! Este lugar es muy bonito es como un paraíso perdido y relajante, América siempre me gustó – se sentó frente a él – ¿no es muy temprano para beber?
-Quizá, pero la ansiedad me ahoga, a mí no me relaja nada estar aquí, nunca he sido muy paciente, por fuera estaré bien pero me desespera
-¡Hombre pero si no eres tú el se casa! – rió – ansiedad de...
-Volver a verla, tenerla cerca, escuchar su voz – suspiro - George solo quiero saber que.. que está bien, yo estoy contando los minutos pero lo más probable es que a ella no le agrade mi presencia, necesito saber...
-¡Ya lo sabes! Te di un informe – dijo serio – lo suyo duro un suspiro Albert, además seguro que viene con su prometido, no estarás obsesionado con...
-Se levantó del sillón y camino con el trago en la mano – lo nuestro fue lo más real que he vivido, fue intenso y fue amor, no me importa en lo más mínimo con quien esté
-Pero se acabo... Mira no quiero saber por qué, sólo espero que al verla te des cuenta que estuviste adorando a un recuerdo todos estos años y te decidas a ser feliz con Sarahí
-Sarahí... – sonrío irónico – ella me dio a elegir y elegí George, aunque te lo explique nunca lo entenderás, nadie lo entendería
Pisar el pueblo de Lakewood fue tener un montón de sentimientos revueltos, su adolescencia paso por cada espacio y de todo tenía un buen recuerdo, hasta que aparecía el último verano que pasó allí, si pudiera borrarlo, pero no quería eliminarlo totalmente de su vida porque también había sido el más bonito, miro el cielo, nubes grises, no le pareció raro... Con tal de que no lloviera para la boda todo iría bien, miro el reloj, desastre... Su vuelo se había retrasado, el tren también, pasó más de dos horas para llegar y ahí estaba con una hora justa, claro llegaría con su maleta a casa y sería rápida, la cena era en villa de los Andrew, ¿como no?. Entro corriendo a la hermosa villa de su familia, como la recordaba, nada había cambiado, siguió entre saludos cariñosos a la servidumbre
-Niña que no llega – le dijo Tata cariñosamente
-Lo sé Tata, el vestido es ese así que me daré un baño y...
-Si.. si corra, ya todos están allá
En la villa de los Andrew las mesas estaban dispuestas y en 15 minutos comenzaría la cena, Patty estaba abrazada a su futuro esposo y miraba el reloj
-¿En donde está Stear? ¿Será que se arrepintió o si le pasó algo?
-No pasa nada Patito ella va a llegar – le susurró – todo saldrá bien, como lo planeamos, tranquila.
Las mesas rectangulares se alineaban con asientos asignados en el salón de mármol, en una punta estaban los padres de los novios seguidos de padrinos y madrinas, en el centro los familiares cercanos y otros invitados y en la otra punta los novios, Stear le pidió a su tío Albert que se sentara a su lado, Patty se estaba impacientando y sus padres preocupados por la falta de su hija mayor, los padres de los novios dieron la bienvenida a los invitados a la próxima unión entre sus hijos y dieron las gracias por compartir ese momento tan importante, Patty junto con Stear hicieron lo propio, el novio con su inusual carácter gracioso, despreocupado hizo reír a la congregación y Patty alargó un discurso de bienvenida y felicidad, de cuando en cuando miraba la puerta, ella tendría que llegar, llego la cena en platos elegantes con champán de bebida, entonces se abrió la puerta y Candy se paralizó en la entrada al ver a esa cantidad de gente que la miraba, su hermana dio un salto y se levantó, que linda estaba, ¿como es que dejó que pasara tanto tiempo?, se miraron con ojos cristalizados y se aferro a ella con ternura, hacia un par de años que no se veían, solo hablaban por teléfono, en Navidad pasada ella estaba con Stear y la anterior Candy se quedo con Noel, la abrazo y Patty acunó su rostro mirándola de arriba a abajo con emoción
-Se giró hacia las mesas abrazándola y la presento – para los que no la conocen o recuerdan – rió - esta es la persona que faltaba a mi lado, mi hermana, la doctora Candice White
-Se sonrojó y observó como todos se levantaban de sus asientos solo para recibirla, se inclinó a modo de saludo y disculpa mientras Patty la arrastro hacia la mesa – siento llegar tan tarde todo se retrasó – le susurró
-Lo importante es que estás aquí
La acompaño a saludar a sus padres que la recibieron con un abrazo largo y luego le fue presentando a todo mundo adicionalmente de saludar a los conocidos y familiares, al final de la última mesa Patty la arrastraba y Stear ya estaba de pie
-¡Vaya, vaya! Mi preciosa cuñada, ¡ya se! Me veo un poco diferente pero por si no me recuerdas...
-Te recuerdo Stear además tengo una fotografía bellísima como recuerdo e invitación a su boda – con una sonrisa lo abrazo – y a partir de ahora, el hermano que nunca tuve – le lanzó un guiño
-No sabes lo que significa para nosotros que estés aquí, hermana - le devolvió el guiño sonriendo
-Ya, ya... Me van a hacer llorar, el maquillaje se arruina y se arruinan las fotografías – dijo Patty emocionada – ven tú estarás a mi lado
La llevo a su asiento pero antes se detuvo en seco, frente a ella estaba él, por dios que no le hacía justicia su recuerdo, ni aquel recorte de periódico, el tiempo lo que hizo fue mejorarlo en todo, sacudió pensamientos inútiles y desvió la mirada hacia su hermana a la cual condenó, Patty como si nada le presento a George y saludo a Archie quien le sonrió, a Albert solo lo miró pero apartó enseguida la mirada, al final tomó asiento, silencio absoluto, nadie habló y él la miraba hipnotizado desde que la viera aparecer en el salón, era aún más bella de lo que pensaba, su cabello era más corto si y ese hermoso vestido de hilo y encaje verde agua solo acentuaba su cuerpo de diosa y el color de sus ojos, el verde de Irlanda, su corazón volvió a latirle tan fuerte que quizá podrían oírlo, estaba sola, no venía con el cardiólogo, tal vez la información no era correcta, apartó la mirada en cuanto sus ojos se encontraron pero se preguntó si aún...
-¿Como estas Candy? – le preguntó pero le dolió al hacerlo
-Ella no lo miró.. no podría, las piernas le temblaban, y sujetaba la servilleta muy fuerte en su regazo, no podía ser posible que a pesar del tiempo seguía haciéndole sentir tan tonta con solo escuchar su voz "recuerda! orgullosa, que nadie ni siquiera él se de cuenta que aún te afecta" se obligó a mirarlo y contesto un simple – bien gracias
Sus ojos se quedaron anclados a los suyos, su corazón dio un vuelco, con nadie nunca pudo sentir algo así. Dejó escapar el aire pero no se le ocurrió que decirle, era lo que se temía, aún la adoraba, nunca dejó de quererla. Comieron en silencio y de vez en cuando levantaba la mirada para verla, Archie a su lado le distraía para que no fuera tan evidente, ella hablaba con los novios preguntándoles de los preparativos pero ni un segundo lo miró, ¿lo estaba ignorando o no le importaba que estuviese allí?
-Me imagino lo absorta que has estado estos años en la clínica, ya era hora que te dieras un respiro – mencionó Stear
-Si, bueno... Estoy algo automática – tomo más champán – pero ya vez que rápido pasó el tiempo y mi hermanita va a casarse, es fantástico. Pero desde que me lo dijo me pregunto cómo fue que se conocieron, quiero decir ahora
-¡Ah clarooo! Es que en realidad nos conocimos el último verano que pasaste en Lakewood hace seis años ya – mencionó Patty
-¡Es cierto! lo recuerdas tío estuvimos alguna vez todos aquí en una misma mesa – se dirigió Stear a Albert - el último verano en Lakewood ¿que sería de nosotros sin el?
-Ambos volvieron a mirarse pero Candy contestó antes que pudiera decir algo – eso ya pasó hace mucho, no vamos a ponernos a recordar cosas, yo no lo recuerdo ya tanto – forzó una sonrisa
-Pues yo sí lo recuerdo y muy bien – dijo Albert sin quitarle la mirada de encima – puedo contártelo día tras día
-El resentimiento comenzó a aflorar - No me interesa conocer los detalles de un verano cualquiera – dijo sin mirarlo
Se sintió de pronto como se tensó el ambiente, Paty y Stear solo se quedaron expectantes al igual que George al lado de Candy y Archie del de Albert, se miraron a los ojos con un recelo que llevaba años acumulado, como si el tiempo los hubiese detenido en el instante en que se dejaron de ver y reanudará en ese momento, con un reproche que estaban guardando, nadie se atrevió a moverse durante un minuto y para ellos el resto dejó de existir
-¿Cualquiera? - resopló indignado - habrá sido para ti pequeña porque para mí fue el único que desearía repetir mil veces, aunque me pese
-Abrió los ojos de par en par y ríó irónica – ¡que lindo! El señor de las 1000 promesas, discúlpeme que no le crea – se miraron desafiantes
-George interrumpió el hielo que se respiraba para distraer de lo que se podría convertir en una discusión bastante acalorada – yo tengo entendido que Patty y Stear se conocieron o se reconocieron en Chicago, ¿Candice hace mucho que no veía a su familia?
-Parpadeó para calmarse volviendo a la realidad y dirigir toda su atención a George – si, hace dos años a Patty, Mamá y Papá me visitaron en Nueva York en Navidad, al resto hace siglos
-Pero antes de eso nada de nada primero sus estudios y luego la residencia y especialización en esos años se consolidó en la clínica – comentó Patty – se fue a Chicago luego del verano y trabajo con el Tío Martín hasta que comenzó a estudiar y la perdimos – contó con una mueca
-No me perdieron solo... Estaba concentrada en la universidad – miro a los novios – ¿así que en Chicago?
-Si – Stear tomó la mano de su novia y la miro dulcemente – de hecho ella me vio a mi, lleno de polvo y tierra – sonrío – es que estaba probando uno de mis inventos – entonces quiso ayudarme y...
-Y explotó... luego surgió la conversación, pero no fue hasta la segunda cita que nos dimos cuenta que ya nos conocíamos del verano maravilloso, el verano más especial que vivimos – concluyó Patty mirando a su hermana dirigiéndole especialmente esas palabras
El ambiente se expandió y se empezaron a mover los invitados, Se acercó uno de los amigos de Stear a la mesa con una silla y la colocó entre Candy y la novia
-Patty perdón, pero nunca nos dijiste que tenías una hermana tan bella, ¿la tenías escondida de nosotros?
-¡Claro que no! Ella sola se escondió del mundo
-¿Y eso porque? La belleza no se esconde así nada más, ¿podríamos bailar luego?, por favor señorita – junto las manos en una súplica - ¿porque no está comprometida cierto?
-Gracias pero... No, no voy a bailar esta noche, el viaje ha sido largo quizá en la boda
-¿No va a matarme ningún novio o su marido entonces?
-No tengo novio – soltó rápidamente
-¿Como puede ser eso posible?... ¿Entonces es casada? – miro a George a su lado
-Ella giró y lo miró con una sonrisa divertida – No tengo tanta suerte – contestó George al caballero
-La manía de llevarse la mano hasta la cadena no la dejaba en paz, cada vez que le preguntaban si era casada, era absurdo – no, jamás me he casado – afirmó más para ella
-Pues me debe un baile es un honor conocerla doctora - concluyó el hombre besando su mano, antes de volver a su asiento
-Albert sentía la impotencia bullir en su interior como agua hirviendo – ¿así que Jamás se ha casado doctora White? - Ella lo miró intensamente y él devolvía la mirada - ¿estás segura? - entonces noto cómo se humedecían sus hermosos ojos, se estremeció y quiso arreglarlo todo, se estaba saliendo de control
-Jamás...entiendes Albert Andrew – tiro la servilleta en la mesa llena de rabia, apartó la silla disculpándose con el resto y llevándose la copa de champán
El quiso ir tras ella, ¿pero qué derecho tenía? había pasado el tiempo pero lo había olvidado con solo su presencia, se tocó el puente de la nariz y tomó toda su copa de un trago
Patty apretó la mano de Stear con preocupación y el puso una mano despreocupada sobre el hombro de Albert, se levantó con su novia de la mesa y comenzaron a recorrer el salón. George lo miró con los ojos abiertos reprobatorios
-Sí que fue intenso lo de ustedes, ya me doy cuenta, ¿qué demonios pretendes? porque lo único que logras hasta ahora es hacer que te odie, tienes razón no entiendo nada
-Eso es algo que es mejor no entender – murmuro Archie – el amor en verano es intenso
Hola a todas, gracias por sus mensajes es divertido como van construyendo la historia... esta vez hubo una sorpresa y mas preguntas... pronto se alcarara todo ahora que se han reencontrado...Hasta el Proximo Capítulo
