Aviso

La mayoría de los personajes de este anime "Candy Candy" pertenecen a Mizuki e Igarashi y TOEI Animation; pues yo al igual que todas ustedes solo los tomamos prestados para escribir nuestras historias con ellos.

La siguiente historia está escrita solamente con el fin de entretener, es totalmente salida de mi imaginación y cualquier parecido con otra es pura coincidencia


Mansión Callagan, Chicago, agosto 9 de 1819

Kate en ese momento se encontraba bailando en medio del salón con un caballero muy distinguido, estaba muy nerviosa pues esa noche iban a realizar su plan con Esteban, se sentía ansiosa y feliz por la locura que iban a hacer; pero no se iba a retractar su decisión, ¡Oh por Dios, estaba que no cabía de la felicidad!, pensaba mientras ampliaba más su sonrisa y al tiempo que giraba un pensamiento de que algo no iba a salir bien se cruzó por su mente, lo desechó en ese mismo instante, afirmando para sua adentros que nada podía salir mal, pues todo estaba listo para su fugada.

-¿Kate estas aquí conmigo? – preguntó una voz varonil, sacando a Kate de sus ideas.

Kate alzó la vista para ver a su compañero de baile y en ese momento se encontró con la mirada escrutadora de William Albert Ardley a quien le sonrió en ese momento ocultando cualquier información que delatara su rostro. No era que le preocupara que lo supiera, pero Esteban y ella acordaron no decírle nada a nadie. Era un secreto entre ellos dos y pues le emocionaba tener otro aparte de su romance.

Había conocido a William unos meses atrás en una fiesta, al principio cuando se conocieron se comportaban de una manera muy cortes entre ellos, pero conforme pasaban los meses y las fiestas en donde seguidamente se miraban fueron dejando las reglas de sociedad y poco a poco se fueron convirtiéndo en amigos, en verdaderos amigos más cercano a hermanos, aunque no lo parecía.

Mucha gente murmuraba por allí que tenían un romance secreto, no obstante ella y William sabían bien que entre ellos dos no podía ni iba ver nunca algo. William no la miraba como a una mujer a quien amar y entendía perfectamente que ella amaba a otra persona, aunque ignoraba quien era, además ella le había confesado en una ocasión que lo miraba como al hermano mayor que nunca tuvo y pues a él no le molestó en absoluto.

Kate recordó la cantidad de veces que Esteban le había reclamado por estar con William en la mayoría de fiestas, ella con mucho amor le había prometido que entre ellos no y nunca podía haber algo.

Se ruborizo al recordar hasta donde había llegado la promesa de amor ese día, esa hubo sido la primera vez de ambos.

-¿Kate?...– volvió a decir Albert de manera fraternal.

Kate volvió de alzar la vista a William, noto que él había tomado más vino de lo normal o mejor dicho cada que estaba con un grupo de personas y brindaban por algo, se le hizo raro puesto que él era muy recatado con respecto al vino o bebidas alcohólicas, en una ocasión él le había dicho que después uno despertaba y no se sabía que había pasado; le pareció chistoso en ese momento y todavía le hacía gracia.

Un presentimiento de que era por una dama que se encontraba así llego a ella. Se preguntaba si él no tenía por allí a una mujer a quien amar y entregar su corazón. En una oportunidad se lo preguntó, pero él como mucha caballerosidad le afirmó que no.

Ella no lo creía, sin embargo en algún futuro cuando se pasara el escándalo de ella y Esteban, lo investigaría y cuando lo supiera se aseguraría de que estuvieran juntos. Se dijo así misma al tiempo que finalizaba la pieza de baile y William la escoltaba a donde se encontraba su hermana.

-Kate querida –saludó Cora con entusiasmo a su hermana una vez que William la hubo dejado con ella –. Serías tan amable de acompañarme al jardín –le dijo mientras tomaba dos copas de champan.

Kate hizo caso a su hermana y la siguió al jardín, una vez afuera Cora le entregó una copa de vino diciéndole.

-¡Salud, por mi futura boda! –celebró Cora con entusiasmo, al momento que chocaba su copa con la de su hermana.

Kate sé quedó de una pieza al escucharla pues como toda hermana no deseaba hacer algo así, pero ella amaba a Esteban con todo lo que tenía.

Cora la observaba con una amplia sonrisa –. Esperemos que todo salga bien –anunció con fingida voz dulce mientras le acomodaba un mechón de pelo tras la oreja de su hermana quien tenía la vista baja por no saber como reaccionar ante esa situación.

...

Después de un rato Kate se encontraba en el salón de nuevo junto a sus padres y William, faltaba sólo una hora para lograr su cometido con Esteban.

Pero al cabo de unos diez minutos Kate empezó a marearse y a sentirse desubicada, el señor Callagan quien en ese momento estaba hablando con William, se fijó en como su hija empezaba a decaerse.

-Kate...hija, ¿estas bien? – preguntó su padre con preocupación.

-No –respondió Kate sincera –¿puedo retirarme a mi habitación?

Cora quien desde lejos miaraba todo con expectación se apresuró en sus pasos llevando consigo a un caballero, estaba a unos diez pasos cuando escuchó la voz varonil de alguien.

-Señor Callagan, permítame llevar a Kate a su habitación – Habló Albert, élambién se preocupó y sorprendió al ver el estado de la muchacha.

El señor Callagan hizo una venia de cabeza, por lo que William escoltó a Kate fuera del salón acompañados de una criada.

Cora sólo observaba con fascinación como estaban sucediendo las cosas, pensó en que su plan no pudo haber salido mejor, pues había amenazado a la criada que acompañaba a los muchachos para que los encerrara en la habitación luego de que se adentraran; por otra parte también sintió un poco de lástima por William, no era su intención involucrarlo a pesar de haberse percatado como él se había sobrepasado de copas, nunca había pasado por su mente, es más ya había encontrado al candidato perfecto para la ocasión.

Nunca fue tonta sabia bien que entre su hermana y y su prometido había algo mas allá de l lazo familiar que ahora los uniría, ella no iba a dejar que Kate se saliera con la suya esta vez, suficiente era con todo lo que sus padres le permitían; ella no estaba dispuesta a que se llevara a Esteban no era que lo amará, pero en algo tenía que fastidiar a la joven y recordarle que de todos sus caprichos uno no logró conquistar. Por eso había escogido esa noche para la ocasión más al ver el rostro pensativo de Kate cuando hicieron el brindis en el jardín, supo que su plan no podía esperara más.

Pero en cuanto a William, allí ella no podía meterse, razonó con satisfacción mientras su boca se curvaba en una gran sonrisa maliciosa, eran cosas de la suerte.

Adentro de la habitación de Kate, una vez que la criada cerrara la puerta, William se dispuso a llevar a Kate a la cama, la llevaba en brazos ya que la joven en las granas estuvo a punto de caerse.

Cuando la hubo acostado trato de quitar los brazos de la dama que alrededor de su cuello, pero justo en ese momento sintió los labios de la muchacha rozando los suyos, lo cual lo sobresalto; no era que estuviera borracho, estaba muy consiente que entre ellos no podía pasar nada. Sin embargo al sentir los labios en su cuello y sus manos femeninas ya sobre su camisa avanzando con maestría. No pudo resistirse más

Sucumbió… y se dejo llevar por la pasión del momento.

Continuará...


Disculpen que lo publique cinco horas despues de anterior, pero no me pude aguantar para mañana.

Feliz Noche