Capítulo 6
"Departiendo del Origen"
Willy y su compañía estelar se encontraban caminando con rumbo al Cuarto del Chocolate. Ahí el ambiente era más cálido y agradable, en comparación con el inclemente clima gélido que sacudía las calles de la ciudad.
-Disculpa, mi nombre es Willy Wonka, pero si lo deseas puedes llamarme Willy, puedo preguntar ¿cuál es el tuyo?
-Sahira Agash, o sólo Sahira si quieres.
-¿Qué es este lugar? preguntó Sahira al entrar a aquel enorme entorno.
-Es un cuarto muy importante, pero para que te diga lo que hago aquí necesitas saber otras cosas, si no, te sería difícil de comprender, después de todo tu no eres de este planeta. -Le respondió Willy, firme pero amablemente.
-Oh, está bien- dijo la joven.
Perfecto, dime entonces, ¿de dónde vienes?- le cuestionó Willy
-Vengo de una planeta que espero que halla quedado bastante alejado llamado Dorabia Infinita. Digamos que soy alguien... que "se salió de control"
-¿Eres una rebelde?- expresó Willy con interés
-Más o menos, verás yo, nunca conocí a mis padres mi vida la recuerdo de finales de mi infancia hasta lo actual, lo único que conozco y recuerdo es que yo vivía en una base militar científica, y fui objeto de todo tipo de proyectos y entrenamientos.
Era un poco extraña al resto de la gente de mi planeta, pero sin embargo sobresalía en diversas disciplinas...yo, umm, ¿sabes? no deseo hablar de esto... es más quiero olvidarlo todo. Y tarde o temprano deberé partir.
-De acuerdo, le dijo Willy
-Prefiero que tú me digas donde estamos, ¿qué es lo
que haces? y ¿porqué no podemos salir?
-A ver estamos en le planeta Tierra, y aquí hay mucha gente, algunos son buenos y otros son malos, la mayoría sólo es molesta, y yo soy, ejem, bueno, talvez te suene extraño, pero yo soy un "chocolatero" -Willy dijo esto con sumo orgullo y alegría impresas
en sus palabras-
-¿Chocolatero?, je je ¿Qué es eso?, ¿eres alguien importante? porque pareces vivir en un palacio rodeado de súbditos...¿hay más cómo tú? -Le dijo Sahira notablemente interesada y divertida.
Ambos se encontraban cómodamente sentados entre los árboles, calabazas y pequeñas setas de dulce que había esparcidos por todo aquel fabuloso jardín de verde pasto, enmarcado por su cascada y río de chocolate...
-No puedo creer que no sepas lo que es el chocolate -Le dijo Willy, en un tono de broma que parecía compadecerla
-Pues no, lo siento pero no lo conozco.
Algunos oompa loompas pasaban cercanos o lejanos absortos en sus tareas de pizca y cultivo de dulces en aquel prado de mundo de fantasía, de vez en cuando reían, o platicaban entre sí cosas que sólo ellos comprendían.
Sahira los miraba fascinada, ya que ella conocía otras formas de vida pero ninguna como aquellos diminutos y leales seres, que parecían estar hechos del mismo material que proveía la cascada.
-Pues mi deber como chocolatero será iniciarte en el exquisito placer de degustar lo que mi fábrica e ideas producen.
-Perfecto, a ver, dime entonces ¿qué es esa sustancia que huele tan bien y que arroja la cascada?
-Pues ese es el chocolate precisamente. Ven vamos a acercarnos un poco.
Willy buscó con la mirada y enseguida encontró un oompa loompa al que le pidió que trajera una cuchara-muestra, siempre las tienen a la mano para sacar chocolate del río y constantemente estar checando su calidad.
-Ah, gracias, aquí está.- Dijo Willy
Sahira se acercó un poco más y willy sacó una muestra, dándosela a probar...
-Mmhh estó está delicioso, sabe...dulce, creo que
nunca había probado algo como esto.
-Claro, los chocolates Wonka son los mejores del mundo, y por lo visto de todos los sistemas solares también...y ¿sabes porqué???, ¿sabes porqué??? ¡Por la cascada!, la cascada es lo más importante, bate el chocolate, lo mezcla y lo hace ligero y espumoso... por cierto que ninguna otra fábrica del mundo mezcla el chocolate por medio de una cascada. Yesa, es toda la verdad indiscutible. Terminó de decir Willy.
-Vaya pues si me lo dices así te creeré. Jeje,- Le dijo Sahira, sorprendida, realmente comenzaba a sentirse fuera de peligro, aunque siempre sentía el inminente temor de la persecución.
-Entonces aquí, en mi humilde fábrica, me dedico a hacer dulces, pero sobre todo chocolates, que después vendo y distribuyo por todas las tiendas del mundo, o al menos de la gran mayoría. Y este recinto también es mi hogar.-Le dijo Willy.
-Ahhh!, ahora las cosas me quedan un poco más claras.
-Pero, por ahora ya es algo tarde, vayamos a cenar algo.
-Si creo que tu delicioso chocolate me abrió el apetito.
