Capitulo 6: ¿Porque tienes miedo?
...
-Nerdanel...
Aun era joven, muy joven cuando conocio a Feanor. Los dias de gracia para ambos llegaron a su fin. Muy poco se habian podido ver. El rechazo de parte de ella, cuando le veia o cuando el iba en su busqueda, era por verguenza.
Se miro en el espejo. Tenia el rostro desencajado, y palido. Su piel se habia vuelto sin color y fria, y se veia desganada. Su vientre habia formado una pequeña redondez, que habia tenido que dejar de usar sus tunicos pegadas a su cuerpo, y ponerse ropa angosta. Era primeriza, habia que entenderla, no queria hacerle daño, pero no sabia como correria con el problema que tenia sobre su vientre.
-Feanor
-¿Que te esta pasando? ¿Acaso ya no quieres casarte conmigo?-. El principe llego detras de ella, entrelazando sus manos. Dejo que pequeño besos en su cuello. La elfa se removio y se alejo de el.
-No lo hagas
-¿Porque no? ¿Que sucede? Quisieras decirme?-, le hablo con voz desconcertadamente enojada.
-Fui una tonta-susurro, alzando la orejosa, por habia tenido pesadillas por las noches y haber llorado tanto. Tenia mucho miedo.
-Ya no te quieres casar conmigo?-. El rostro de Feanor se entristecio.
-Feanor, yo no...
-Dimelo si no quieres, entendere, somos jovenes aun-
-No digo que no quiera casarme contigo, solo que...-, entrelazo su mano y tomaron asiento en la cama. -Hay algo que tengo que enseñarte. -, tomo una caja que habia debajo de su cama y se arrodillo frente a el. De la caja tomo un pequeño zapatito para un bebe. -Esto es lo que me tiene preocupada.
Feanor tomo la botita que su prometida le entrego. No era para nada tonto, como para ver las indirectas. Se preocupo, estaban metidos en que grave problemas. No era el mucho tiempo que a ella se le iba a poder tapar la pequeña redondez.
Ella tomo su mano y lo acerco a su vientre. Esta duro e inchado. La elfa cerro los ojos preocupada y quiso llorar, pero solo se trago las lagrimas. Temia que el rompiera el compromiso y la dejara a su suerte con su embarazo.
Feanor solto su mano, y escondio su rostro entre sus manos. Sabia claramente que ese gesto, era porque estaban metidos en grave problema. Y lo estaban.
-Adelantaremos la boda entonces-
Nerdanel alzo mirada con felicidad, al menos habia una luz en todo ese problema. Queria al bebe, claro, porque era su hijo, el fruto de ese amor que tenia con su prometido. Feanor la levanto y cuando ubo de sentarse en la cama, se arrodillo frente de ella y le abrazo el vientre besandolo.
-Mi hijo-. Dijo todo risueño, acariciando la zona abultada. -Gracias Nerdanel-. El principe le miro con esperanza y mucho amor. Beso sus manos y luego beso sus labios.
Feanor arre costo su cabeza contra el hombro de su esposa, mirando a sus hijos estar celando a Silmarien a todo esos elfos que saludara. Despues de años atras, No planearon el nacimiento de sus hijos y no pasaba mucho tiempo, cuando ella ya estaba embarazada.
-Pienso que no disfrutamos a nuestros hijos-, la delicada voz de Nerdanel, resono contra los cabellos del principe.
-¿Porque lo dices? Pienso que los hemos vivido todos esos años que han yendo creciendo.
-No pasaba ni tres años cuando ya estaba embarazada Feanor-
-Lo se, lo se..., pero es bueno, que sea asi, tenemos siete hermosos hijos, que nos aman como nosotros a ellos...
-Y que celan a Silmarien-, Nerdanel rio, al ver los rojos pomulos de sus hijos, al ver al coqueto elfo que le conversaba animadamente. -Se parecen a ti, de celoso-
Feanor rio y beso los labios de su esposa. -No, ellos son mejores que yo Nerdanel y tu lo sabes. Mira a Maedhros, tuvo todo el amor cuando nacio, y nos desviviamos para darle todos sus caprichos, hasta que llego Maglor, otro espiritu de fuego al que mimar. Pense que Maedhros se pondria celoso, como mi amigo Taurion, se ponia celoso cuando sus padres mimaban a su hermano, pero Maedhros no es asi, tiene un gran corazon, sera un gran rey, y tiene amor por sus hermanos
-Y por Silmarien-, agrego la princesa de Tirion.
-Si-, ambos miraron a la elfa para luego mirar a su hijo. -Harian bonita pareja. Es como vernos a ambos. -, beso sus manos.-no hay duda que sus celos son extremistas. -, Maedhros encargo a un guardia que siguiera a la elfa que se iba con el elfo, hacia el pueblo de Tirion.
-Maedhros, ven aqui, hijo mio-. Nerdanel le llamo y se sento derecho, entrelazando su mano con la de su esposo.
-Digame-, hizo una leve reverencia con la cabeza.
-Sabes bien que no me gusta que lo hagas, soy tu madre, no una extraña-, dijo Nerdanel, palmeando el suelo para que su hijo tomara asiento. -Te gusta Silmarien?-
No pudo evitar el rubor en sus mejillas pecosas, que solo hizo que el principe soltara una carcajada. Feanor miro a su hijo negando.
-Si te gusta, ¿Porque no hablas con ella? Dile lo que sientes, hijo, no se quedaras sin habla por decir la verdad. -, Feanor se sento derecho y miro a su esposa-. Tienes que hacer lo mismo que hice con tu madre.
-Mmmm..., ¿Besarla? Eso fue lo que hizo. Temo que me rechaze y se aleje de mi, porque me gusta, se sentiria incomodo y no quiero eso. -Maedhros se quedo pensativo.
-No hijo, mira, tu padre no exactamente me beso, bueno...-miro a Feanor y rio. -lo hiciste Feanor, poco hablaste. Pero tu padre fue poco a poco, pasaba tiempo conmigo, mucho tiempo, ibamos de paseo a distintas partes de Valinor, y poco a poco nos fuimos conociendo. Yo me enamore, y si en verdad no lo hubiera querido, no le hubiera aceptado el beso, a pesar que es un principe, hubiera terminado con la mejilla roja, le hubiera pegado, pero no lo hice, porque lo acepte.-Nerdanel acaricio el rostro de su hijo, inspeccionando su rostro. Era hermoso. -Tienes belleza, no creo que se resista a tu belleza. -"Ni yo a la de ella madre"-quiso decir, pero solo sonrio. -Si haces lo que digo, ella encontrara en ti amor, quizas..., puede que ella le intereses.
-Habla con ella-
-¿Yo?-
-Si, preguntale si siente algo por mi-
-No lo creo, no creo que vaya a decirme que siente algo por ti, soy tu madre y sabra que te lo dire.
-Hazle alguna pregunta similar, algo-
-Esta bien hijo, lo hare-
Los gemidos llenos de dolor se apagaron y el llanto de un bebe fuerte, resono por la habitacion. Ambos jovenes soltaron lagrimas, al escuchar el alarido de su bebe. La pelucita cobriza brillo sobre el pecho de Nerdanel. Beso la coronilla cobriza y miro a su bebe, para luego mirar a su esposo.
-Es hermoso-, apenas pudo lograr decir algo. Esta cansada, muy cansada, y su respiracion estaba acelerada.
Feanor le abrazo y miro a su hijo. Escondio su rostro en el cuello de su esposa, llorando como un niño y besando las mejillas de su bebe y la de su esposa. Estaba feliz, su esposa vivia y era fuerte, y su bebe era hermoso y fuerte, habia nacido muy bien. El espiritu de Feanor revoso en alegria.
-Maedhros-,susurro la elfa, acariciando la cabecita de su bebe, que comia con rapidez, tenia hambre. -Tienes mucha hambre.
-Nelyofinwe-. Feanor tomo una mano de su hijo. Su piel era tan suave y rosadita como la de su esposa. Se parecia a la familia de su esposa. Sus ojos azules y sus rasgos eran como ver a Mahtan. Solo su nariz y la forma de su rostro que se le parecia a el.
-Russandol-murmuro Nerdanel contra los poquitos cabellos de su bebe, besando su cabecita cobriza. -Maitimo. -beso sus deditos, y profundizo su mirada en la de su bebe. Se le vio la pequeña muequita que sonreia. -Te gusta, tus nombres, mi bebe.
...
Dejo la cama. En silencio se vistio sin quitar la mirada del cuerpecito que habia debajo de la sabana. Dormia tranquilamente. Peino sus cabellos, y dejo una nota antes de desaparecer de los aposentos.
Se dejo caer aun lado de su hermano. Cerro los ojos y sonrio para si mismo, sonrojandose en el momento de recordar la noche anterior. No podia creer que eso habia pasado, pero paso, despues de tanto juego, ya habia dejo parte de su inocencia aun lado, y habia arrazado con lo que tenia al frente, que se le entregaba facilmente.
Le dolio la cabeza.
Su hermano le miro y le toco su hombro.
-¿Que te sucede Turgon? ¿A donde habias estado toda la noche? Papa pregunto por ti, creo que te castigara por irte sin avisar.
-No importa-. El elfo abrio los ojos mirando a su hermano Fingon. -Estoy bien, lo que tenia que hacer ya no hice, no importa ya, si me castiga o que.
Se levanto y se fue antes de que su hermano le preguntara algo. Fingon le siguio con la mirada, era extraño ver a su hermano comportarse asi. Y no paso mucho tiempo, cuando se le veia mucho con Finrod, yendo y viniendo, siempre estaban solos, cuando podian. Hasta que les llego a todos que ellos dos, compartian amorios. Se amaban, y solos les apoyaron, aunque sabian que eso estaba mal, porque eran primos. Pero como familia se apoyaban todos. Y poco a poco empezo a sugir los amorios que se habian escondio por años.
Pronto eran los muchos que se levantaban en las camas de sus amantes por las madrugadas o en el dia. En la casa de Fingolfin y de Finarfin, se veia todo el tiempo, mientras que en la casa de Feanor, solo se veia a una despertarse por la mañana. Nunca hubo tratos, porque ella temia. Temia a quedar embarazada, primero se dijo que se iba a casar, para abrirse y tener algun bebe.
...
-Silmarien, ¿Puedo?-. Una cabeza cobriza aparecio por la puerta de sus aposentos. Sonrio y le dio pase. Habia estado tejiendo esa tarde lluviosa, hacia mucho frio y prefirio quedarse en sus aposentos. -¿Quieres que te ayude?-, Nerdanel tomo asiento a al frente, en el suelo, recargando su espalda en el marco de la puerta del balcon. Silmarien paso los hilos, y las agujas.-¿Para quien es?-
-Para mi-
Nerdanel asintio, conocia las medidas de la elfa, porque a medida de los años, habia ayudado a hacerle vestidos para ella, hasta que le enseño a ella hacer sus propios vestidos.
-No has crecido? ... algun tributo no te ha crecido o sigues igual?-
-Igual que estos tres meses, Nerdanel-
Comenzo a tejer, y se quedaron en silencio, centrando cada una sus pensamientos, en la tela y en su trabajo. Nerdanel penso en que podia empezar a decirle a Silmarien, para sacarle alguna informacion sobre su hijo. Se mordio los labio y miro a la elfa que estaba concentrada en su trabajo. Suspiro y siguio con su tejido. Haria su pregunta y punto, se dijo mentalmente.
-Silmarien...-empezo a decir.
-Digame
-Habra alguien en el reino que te guste?... ya sabes, creo que con la edad que tienes, deberias ir ya formandote para tener esposo e hijos.
-Bueno...-, la elfa suspiro y le miro con esos ojos plateados, que le hacia ver la verdad. -Hay alguien, en especial que me atrae mucho, pero no creo que sea lo suficiente para esa persona. Como sabras solo soy una elfa sin experiencias en distintos temas y el es..., diferente, no es ingenuo como yo, tiene mas conocimientos abiertamente, pero no se..., me atrae, pero no se si el lo hace.
-Dudas-, reflexiono la elfa. No le habia dado alguna pista, tenia que preguntar mas. -¿Quien es ese elfo? Claro si puedo saber.
-Solo te dire que lo conoces con la palma de tu mano, es mas viejo que yo, y sus ojos son diferentes a los de sus hermanos. Me quiere y mucho, pero no me ha dado ese algo que me haga saber si esta interesado en mi.
¿Quien? ¿Quien?. ¿Quien era ese elfo del que ella hablaba? ¿Y que ella conociera como la palma de sus manos? Al unico que conocia era a Feanor, y temio que ella se refiriera a su marido. Pero dijo hermanos tambien y que le queria mucho. Se quedo pensativa, quien..., miro entre sus hijos y noto que el unico que tenia los ojos diferentes era, Maedhros.
-Maedhros, mi hijo, te gusta?-solto de un pronto.
No pudo esconder el sonrojado de sus mejillas, solo bajo la cabeza para centrar su mirada en el tejido.
-Dime, Silmarien, con confianza, no le dire nada-
-Se que lo haras-. La elfita alzo la mirada y sus mejillas estaban rojas. Y en sus ojos, habia decepcion.
Nerdanel solto los hilos y se acerco a ella, tomando sus manos. -Mi hijo..., me lo dijo, esta enamorado de ti. Me envio a mi, para saber que si tu lo estabas, y se que si lo estas, puedo ayudarlos, ambos se quieres, ¿Porque no estar juntos?, Maedhros no fue como Feanor que me beso de un pronto y me dijo que gustaba de mi, me tomo por sorpresa, porque pensaba, que el siendo el hijo del Rey, jamas se enamoraria de una humilde escultura, hija de un Herrero, pero mira donde estoy, me case con el y le di siete hijos. Yo sin embargo y Feanor, le daremos bendiciones en donde esten enamorados, los apoyaremos en todo, lo unico que necesitan los enamorados, es alguien que los apoye, y yo lo hago, me gustaria que fueras esa pareja, de mi hijo, y te quedaras junto a el.
Por lo que vio Nerdanel en la mirada de la elfita, aun habia inocencia, era solo una niña, pero a su edad, ya ella habia estado por esperar a su bebe, Maedhros ya se habia creado, y ella estaba tratando de esconderlo, hasta que se caso, y se quito un peso de enzima. Entendio porque su hijo la cuidaba tanto de los elfos que estaban detras de ella. Queria que ella probara de todo lo que le deparara la vida, cuando se casara. Le lastimaria mucho verla sufrir como otras elfas que se embarazaban sin el padre de la criatura a su lado, quien pudiera cuidarla.
...
Nerdanel se sento en lecho improvisado, con los sentidos embotados. Le dolia mucho la cabeza y estaba mareada. La noche anterior habia sido uno de los mas extraños de su vida. Miro el lugar en el que estaban. Cerro los ojos, para poder aclarar la vista que le daba vuelta. Habia botellas de toda clase de fuertes bebidas, ropas regadas por todas partes, y suciedad. Entre cerro los ojos. ¿Como habian llegado ahi?, se volvio a Feanor, que aun seguia dormido, sin sabana. Se sobo la frente y a penas pudo levantarse. Se tambaleo teniendose que recargar contra la pared rocosa. Se mordio los labios, y abrio los ojos, aun sintiendo sus extremidades dormidas. Como pudo se agacho y tomo la sabana del suelo, se tapo con ella y salio al exterior, estaba perdida, ¿Donde estaban?, Miro a ver si encontraba algo de civilizacion, pero no, no vio nada. Agudizo su oido, pero lo unico que esuchco fue el canto de los pajaros.
-Feanor-, susupiro pesadamente.
No era la primera vez que el le hacia eso. Ya muchas veces el los habia perdido. Aunque el primer lugar que encontrase cuando estaban tan calientes, alli pasaban la noche o la tarde, hasta que despues que todo se despejara, volvieran en si, encontrando que estaban perdidos o si no estaban cerca del pueblo. Pero la ocacion, era que nunca habia recorrido esos lugares.
-¿Podrias traer esa sabana, aca? Muero de frio-
La elfa se volteo y miro a su amante con el ceño fruncido. -¿Donde me metiste Feanor? ¿A donde estamos? Nunca habia venido por estos lugares.
-¿No lo conoces?-
Feanor se levanto, y acerco a su amada a el, quitando la sabana del camino. Pego sus pieles y beso sus labios.
-Tirion esta abajo, nosotros estamos en la montaña-
Tomo sus labios nuevamente, tomando con sus manos las muñecas de su prometida, para no dejarla ir. Termino cediendo y se abrazo a el, alzando una pierna, rozando la intimidad que ya estaba despierta. El paso dos dedos por su zona intima, acariciandola, haciendola estremecerse. Ambos se dieron placer, hasta que ella acabo sobre los brazos de su prometido, que la pego contra la pared rocosa, y enrollo sus piernas alrededor de su trasero, apretandolo a ella, para sentir con todo su miembro que le invadia por completo, haciendole gritar todo lo que podia.
No recordo cuantas veces lo hizo con Feanor, desde la ultima vez que se cuido, pero ya estaba el pequeño bebe dentro de ella. La noticia le cayo como un balde de agua. Un bebe ahora que estaba prometida a el?... ¿Porque? ¿Porque?..., pero el se hizo cargo de ella y de su bebe. Pero se llevaron que reprenda del Rey que quiso matar a su hijo por ocultarle la verdad. Se sintio ofendido, porque su hijo no habia confiado en el.
Maedhros nacio apunta de mentiras, hasta que hubo nacido que dijeron la verdad al rey.
...
-Aredhel, no tengas miedo, todo se solucionara. Solo tienes que tomar esto.
Alzo su rostro que estaba empapado de lagrimas, mirando el liquido espezo azul que habia dentro del vaso.
-¿Que me pasara si lo todo?-, dijo nerviosa mirando el liquido.
-Solo sera sangre lo que botaras, dolera un poco, pero es ahora o nunca, ¿No quieres tener ese bebe..., seria la ruina para ambos, somos familia, no podemos estar juntos como se debe.
-Esta bien, Celegorm, lo hare-. La elfa tomo todas sus fuerza y se bebio el asqueroso y amargo liquido, que le hizo sentir nauseas. -Espero que sirva, o si no, estamos en problema.
-Solo ten Fe, Aredhel, no me pongas nervioso.
Dias mas tarde. Bañandose un liquido rojo se deslizo por su muslo hasta sus pies. Se asusto. Liquido tras otro se iba deslizando por sus piernas y poco a poco sus piernas se llenaron de sangre y un dolor le quemo por dentro, haciendola que terminara llorando en el suelo con dolor. Le dolio, era un dolor como y te estuviera cortando la matriz por completo, temia que se desangrara, pero al momento que termino de echar sangre, vio los cuagulos y lloro. Lloro con dolor, a pesar de todo, le dolio botar una vida, pero no tenia mas remedio.
-De esto temia, te lo dije Celegorm, primera vez que lo hago y mira la consecuencia y el dolor por lo que tuve que pasar-, reprocho pegandole en el pecho, llorando descontroladamente. -Un ser tuvo que sufrir por mi gran estupidez de haberle acostado contigo.
-No deberias temer, por tres meses hemos pasado juntos, y apenas solo tenia un mes de embarazo, por un mes nunca sucedio, porque dejaste de cuidarte. -Le reto el principe, tomando sus muñecas para que no le siguiera pegando en el pecho. -Solo calmate, podras cuidarte hasta que decidas embarazarte.
-¡No lo hare, nunca lo hare!-, le grito la elfa, alejandose de el. -¿Porque tienes miedo? ahora te respondere tu pregunta, por tener que abortar a un bebe!-le miro con mucha colera, que termino en los brazos del principe que le apoyo en el momento.
