Ese día despertó dispuesta a salir de allí y, en cuanto vio a la enfermera, se levantó de su cama y caminó hasta ella, preparándose para el discurso de Madame Pomfrey de que tenía que descansar, y guardar reposo, y muchas cosas más.
- Madame Pomfrey...em.- Se cortó enseguida al ver la cara de la enfermera al verla levantada.
- ¿Pero que se cree que está haciendo Weasley? Vuelva ahora mismo a su cama.
- Pero yo quería pedirle precisamente...mire ya me encuentro perfectamente y me gustaría que...- Esta vez fue la enérgica voz de la enfermera lo que la cortó.
- No, no, no, de eso ya hemos hablado y definitivamente usted necesita descanso.
Le costó mas de media hora y una precisa revisión de cada parte de su cuerpo el conseguir que la dejara salir de la enfermería esa misma mañana. Después de pasar por la torre de Gryffindor para recoger las cosas que necesitaría para las clases de ese día, la pelirroja se encaminó al aula de Transformaciones, clase que compartía con Hufflepuff, suspiró relajada, con Mcgonagall y los Hufflepuff sería una clase bastante tranquila.
- Adelante.- Se escuchó la voz de la profesora cuando llamó a la puerta.- Oh, buenos días señorita Weasley, pase y siéntese por favor.
Al salir de la clase todos tuvieron que volver a apoltronarse en la puerta, porque el pasillo estaba repleto de estudiantes que gritaban y se empujaban entre si, todos queriendo llegar al pequeño patio al que se salía por uno de los lados de ese pasillo.
- Uno de los gorilas de Malfoy...- Oyó Ginny que decía un chico a su izquierda, mientras se abría paso.
- ¿Quién es el otro chico?- Escuchó la voz horrorizada de una niña un poco más atrás.
Ginny no consiguió ver nada porque cuando se estaba acercando al final del tumulto de estudiantes, la profesora Mcgonagall la echó a un lado, igual que a otros compañeros, y se deshizo de, como pudo comprobar Ginny al verlo salir, Crabbe y otro chico Slytherin mas joven que parecía bastante excitado con la situación. Cuando la multitud se dispersó la profesora había desaparecido con el chico que estaban humillando y la chica se fue camino del Gran Comedor a tratar de averiguar de quien se trataba, preocupada de que fuese alguno de sus amigos.
En cuanto localizó a sus dos amigos un poco más allá en la mesa de Gryffindor se tranquilizó un poco y se dirigió hacia ellos.
- Chicos, ¿no sabéis lo que ha pasado en el patio de transformaciones?
- Claro.- Dijo Neville con el ceño fruncido.- ¿Quién no va a saberlo, si ese idiota va presumiendo por ahí?
- ¿Quién era?
- No te preocupes está bien.- Neville sonrió con tristeza.- Era Zacharias Smith.
Ginny se sintió un poco mal al notar que en realidad eso no le preocupaba en lo mas mínimo, Zacharias había estado en el ED y debían preocuparse por él, pero el saber que no había sido algo grave hizo que se sintiera bastante mejor, más de uno de ellos le tenía ganas al Hufflepuff desde hacia tiempo, no era algo tan malo. Se dejó caer en el banco al lado de Neville y vio que su amiga lo miraba con el ceño fruncido y, de repente, pasó su mirada a ella.
- Neville está preocupado por no sé qué.- Luna hizo un gesto despreocupado con la mano y Ginny miró al chico.
- ¿Pasa algo?
- No es solo que...bueno es que no se que nos vamos a encontrar cuando salgamos de aquí por las vacaciones y estoy un poco preocupado.- Susurró bajando la cabeza.
- Oh...pues seguramente a mi me tendrán encerrada en mi habitación todas las vacaciones.- La pelirroja sonrió con tristeza, intentando animar al chico.
- Yo quería ir con mi padre de vacaciones a buscar algún animal por ahí.
Neville y Ginny giraron las cabezas hacia Luna, sorprendidos, no estaba la situación para irse de vacaciones, precisamente.
- Em, bueno, pues yo no sé que haré. Supongo que me quedaré en la mansión con la abuela todas las vacaciones.
Ginny se pasó los siguientes días pensando en eso. Estaba contenta de poder ver a sus hermanos de nuevo, bueno, no a todos sus hermanos. El problema era que sabía que no podría estar con ellos o con sus padres ningún momento, ellos estarían muy preocupados con la Orden. Se sentía un poco egoísta al pensar que los quería a todos en casa con ella, pero es que se le oprimía el pecho al imaginarse con su madre, las dos angustiadas, esperando por la llegada de los demás de alguna peligrosa misión. Esa sería una navidad muy extraña, estaba acostumbrada al jaleo, las bromas de los gemelos, las quejas de Ron por el usual jersey...Esa sería la primera navidad desde hacía varias que pasaba sin Ron y sin Harry.
Los días pasaron con normalidad, o lo que era normal entonces, y llego el día de volver a casa por las vacaciones. ¿Quién le iba a decir a la pelirroja esa mañana cuando despertó, que ese día iba ser tan horrible para ella? ¿Quién le iba a decir que ese día se llevarían a una de las personas que había pasado a ser tan importante en su vida?
Se encontró con Neville en la Sala Común por la mañana, los dos con sus baúles, y salieron para ir a buscar a Luna. En cuanto la encontraron se les unió en silencio y los tres caminaron hasta el vestíbulo, donde los Carrow vigilaban la salida de los estudiantes.
- Que pases una bonita navidad Weasley.- Le susurro Alecto con una sonrisa burlona al pasar por su lado.
Sintió que su amiga tiraba de su brazo y las dos se lanzaron tras Neville, caminando rápidamente hacia los carruajes que los llevarían a la estación. Ginny se fijó en los animales que tiraban de ellos, los había visto cuando entraron a la escuela al principio de curso. Desde final del curso pasado podía verlos, desde que vio morir a aquel mortífago asesinado por su compañero rubio. Antes tenía curiosidad por esas criaturas, ahora deseaba dejar de verlas de una vez.
Sintió que la mano de Luna que la agarraba se sujetaba con mas fuerza y se giró para ver porque su amiga se había quedado rezagada. Un mortífago que llevaba mascara la había agarrado fuertemente por el otro brazo y tiraba con fuerza de ella. Antes de que pudiese hacer nada otro mortífago la había cogido a ella y la sujetaba, separándola de Luna.
- Lovegood, ¿verdad?- el mortífago que tenía a Luna sonrió con sorna.- Lo siento bonita, pero tu padre nos está dando muchos problemas.
-¡Luna! ¡Suéltala desgraciado!- Lo único que Ginny consiguió fue un fuerte golpe en la cabeza por parte del otro mortífago.
De repente un rayo de luz chocó contra el que sostenía a Luna y el otro soltó a Ginny para girarse y encarar a Neville. Ginny sacó su varita y se plantó frente al que antes sostenía Luna, mientras Neville luchaba con el otro. El mortífago se batió contra ella y logró alcanzarla varias veces, dejándole cortes en varias partes del cuerpo, pero Ginny también luchaba con destreza y esquivaba la mayoría de los hechizos, alcanzándole con otros. Pudo ver de reojo que Neville ahora se batía con dos mortífagos, pero su atención volvió a su contrincante cuando una maldición le dio de lleno en el pecho. Callo al suelo con un jadeo ahogado, pero rápidamente se levantó cuando vio que el mortífago se cargaba a Luna, inconsciente, a la espalda y empezaba a correr hacia la verja para desaparecerse.
- ¡No, Luna! ¡Desmaios! ¡Reducto!
Sintió que las lagrimas amenazaban con salir cuando vio, impotente, que ninguno de sus hechizos había alcanzado al mortífago, aún así siguió corriendo esperando poder llegar hasta ellos antes de que atravesaran la verja. Gritó ,furiosa, cuando vio al mortífago desaparecer con su amiga y las fuerza se le vinieron abajo al girarse y ver a los otros dos mortífagos derrotar a Neville y golpearlo cuando ya estaba en el suelo. Giro la cabeza cuando oyó algo a su izquierda y lo último que sintió fue como si una navaja afilada le cruzara toda la parte izquierda del rostro.
Despertó y lo primero que vio fue el rostro preocupado de Seamos encima de ella. Se enderezó y miró a su alrededor. Seamos y ella misma estaban en uno de los lados del compartimento del tren mientras que Lavender y Parvati estaban en el otro cuidando de Neville. La pelirroja se frotó la sien y recordó todo lo que había pasado, giró el cuello tan deprisa que podría habérselo roto.
- Luna...
Seamos negó en respuesta a su pregunte silenciosa y la pelirroja se hundió en su asiento, tapándose la cara con las manos. Esas navidades serían un infierno.
Notas de autora: Bueno esta vez he tardado mas(bastante mas :S) pero pork estaban los examenes finales del trimestre i habia k studiar. Si os a gustado, lo he escrito yo...si no, lo subió mi perro cuando no me daba cuenta XD. Spero k os aya gustado en serio. Bss
