=MR. COCONUT'S CHRONICLES=

-Las Crónicas del Sr. Coco: El Asiento de Oro-

ADVERTENCIA: Este Fic NO ES una parodia de las Crónicas de Narnia y tampoco pretende ser un Crossover entre esta Saga y Total Drama. Simplemente me limite a tomar los títulos de aquella Heptología para nombrar los capítulos de mi Fic. Están debidamente advertidos.

DISCLAIMER: Total Drama no me pertenece. Es propiedad de Tom McGillis y Jennifer Pertsch. Así mismo, los nombres de los libros de la Saga de las Crónicas de Narnia pertenecen a C. S. Lewis y no a mí.

TIEMPO-ESPACIO: Futuro diez años posterior a la temporada Revenge of the Island. Se insinúa que algunos campistas murieron en el capítulo final de Total Drama World Tour.

PUNTO DE VISTA: Son siete capítulos… según el protagonista del pecado, el POV varía. Ejem… narrado por Gwen y Tu-Sabes-Quien (¡Noah! Porque un cameo no basta…)

ADVERTENCIA PARA LECTORES: Puede contener escenas a las que su susceptibilidad moral se vea afectada.

ADVERTENCIA PARA LOS FANATICOS DE GWEN: No los obligo a leer este fic, y este episodio seguramente es el que más esperaban… De veras, no quiero dañar la susceptibilidad de nadie…

ADVERTENCIA PARA FANÁTICOS DE TOTAL DRAMA EN GENERAL: ¿Querían sangre? Muajajajaja…

"El Sobrino del Mago"/"La heredera del Reality"

"El León, la Bruja y el Ropero"/"El Uber-Geek, la Type A y la Insane"

"El Caballo y el Muchacho"/"El Canino y su Maleante"

"El Príncipe Caspian"/"El Príncipe Carter"

"La Travesía del Viajero del Alba"/"La Travesía del Viajero Wawanakwa"

"La Silla de Plata"/"El asiento de Oro"


-¡Jaja…! Aquí va-decía Owen-. Veo con mis ojitos… algo acaramelado.

-¿Caramelos?-respondió Duncan.

-¡Jajaja! Correcto de nuevo. Bueno, es su turno Señor Coco…

-¿El sabe que es una fruta, verdad?-pregunté, incrédula.

-¡Suficiente!-dijo Heather con hartazgo-. ¡Me canse de este juego! No puedo seguir con ustedes porque todos están locos...

-Lo dices como si tú no-se burló Duncan.

-¡Yo soy la única que queda en este programa con una pisca de cordura!

-¡Ja! Y eso lo dice la chica que cambia de amigas con más frecuencia que yo me cambio las medias-contestó el delincuente.

-Y eso si no es muy frecuente, por cierto. ¡Al menos yo sé lo que hago!-se jactó la chica.

-¿Lo sabes?-me levanté, sin poder creer lo que había oído-. ¡Hola! ¡Ninguno de nosotros está en la competencia porque los productores piensan que estamos muertos, lo que significa que moriremos en esta condenada Isla!

-¿En serio?-Owen comenzó a desesperarse-. ¡Ahhhhhh!¡Por todos los cielos, vamos a morir y ni siquiera he tenido una cita, ni me agarrado de manos ni he cumplido ninguna de mis fantasías-Owen-lo-menea, en las que bailo…!

-¡Ahhhh, deténgalo!-suplique, antes de que mi cerebro estallase de la frustración. Heather se levantó y le metió un plátano en la boca para callarlo.

-Gracias…-murmuró el grandote, tras tragarse la fruta-. Chicos, ¿Saben lo que debemos hacer?

-¿Correr por nuestras vidas y dejarnos atrás a ti y al Señor Coco?-preguntó Duncan con sarcasmo.

-Noooo…-aseguró Owen-. Debemos confesar nuestros pecados…

-Ahhhhhh… ¡No!-dijo Heather, molesta.

-Oh no, en serio, confesé todos mis pecados y se sintió grandioso-sonrió Owen-. ¿No quieren limpiar sus conciencias a antes de morir?

Heather, Duncan y yo nos miramos, dudando de aceptar o no la propuesta. Cuando vi que los otros se quedaban mudos, decidí tomar la iniciativa. Cuanto antes lo soltase, mejor.

Después de todo, ¿Qué podía haber hecho yo que un delincuente y la Reina de la Maldad no pudiesen superar?

PERO GWEN ESTABA EQUIVOCADA…

Y con Harold, Sierra e Izzy como únicos testigos, el Sr. Coco comenzó a narrar la tercer y última historia, de una aventura que ya estaba por terminar…


PERSPECTIVA DE NOAH

-¡Agr!-chilló Courtney-. ¡Ese Alejandro me las pagará!

"¿Es que nunca me voy a deshacer de estos lunáticos?"-me lamenté-.

Trent, la Señorita Exploradora, lo que quedaba de Ezekiel y yo, volvíamos de lo que era un interminable viaje en lancha desde el Campamento Wawanakwa hasta el Puerto de Muskoka.

-Poderes mentales, ¿Quién lo hubiera dicho?-reflexionaba Trent-. Ese Alejandro sí que lo tenía todo previsto, ¿Verdad?

-¡Lo que ese canalla no tenía previsto-se exaltó Courtney-, es el Estudio Jurídico con el que se acaba de entrometer! ¡Lo voy a encerrar en Alcatraz por el resto del siglo!

-De todas formas, ya tiene bastantes años encarcelado, ¿no?-interrumpí-. ¿Y crees que Ezekiel o Izzy puedan declarar en su contra? Nadie los tomara en serio…

-¡No entiendes estas cosas, Noah! ¡La sola prueba de que Ezekiel esté vivo apoya nuestra declaración!

-¿Y luego que harás? ¿Qué Sierra cuente ante la Corte como Cody le reveló su muerte en una fantasía?-sonreí al ver que se quedaba sin argumentos. Me encanta desestabilizar a las personas.

-Lo importante es que todos estamos a salvo-aseguró Trent, rompiendo el silencio-. Ya veremos qué hacer con Alejandro más adelante, ahora nuestro objetivo es encerrar a Ezekiel…

-¡Por eso te quiero tanto!-para mi horror, Courtney se levantó a besar a su esposo. Un desenlace ideal para la escena sería que el Zeke despierte y nos asesine a todos, pero parecía ser demasiado bizarro para ser cierto.

-¿Saben una cosa?-dijo Courtney, deshaciendo el abrazo con Trent-. Como que acaba de darme mucha curiosidad el pecado de Gwen…-sonrió con picardía-. ¿Será muy tarde para volver?-.

Trent la miró sin decirle nada y mantuvo el rumbo fijo hacía el Puerto de Muskoka. Courtney sacó su PDA, molesta, y empezó a redactar su demanda contra Alejandro. Yo extraje de mi mochila un suplemento de enigmas y comencé a resolver Sudokus. Y tú, mi buen lector, me permitiste romper la cuarta pared para presentar, de una vez por todas, el tan postergado peor pecado de Gwen…


PERSPECTIVA DE GWEN

¡Suficiente! Si nadie va a contar nada, entonces tendré que comenzar yo…

No me siento nada cómoda reviviendo esta historia… De hecho, es algo que hace tiempo intento olvidar. Pero bueno, ya saben que uno no puede escapar del karma… Tarde o temprano tendré que pagar por mis actos.

Y supongo que, asumiéndolo ante ustedes, es una buena forma de empezar a redimirme…

En fin… La Gwen que conocen, en definitiva, hace poco tiempo que existe. Antes tenía otro aspecto, otro pensamiento, otra forma de vida… incluso tenía otro nombre… Dejé todo eso atrás, junto al secreto de mi historia, porque quería comenzar de nuevo, desde cero… Sólo quería una segunda oportunidad… y esta vez comenzar a hacer las cosas bien…

Para que realmente entiendan de qué rayos les estoy hablando, les voy a comenzar cómo comenzó todo…

Nunca fui muy sociable. En la primaria, eso podía aceptarse. Simplemente sacaba buenas notas, me pasaba los recreos dibujando y no asistía a las fiestas de los cumpleaños de ninguno de mis compañeros. No es que yo no disfrute la compañía de los demás. ¡Al contrario! Me encantaba dibujar a mis compañeros… Simplemente, es que siempre me parecía muy estúpida la continua necesidad de romper el silencio. Estando conmigo misma aprendía y entendía mucho más de lo que horas con mis superficiales compañeras podían ofrecerme. Y es que el silencio me recordaba a la muerte sepulcral… ¿Dije que me recordaba? ¡Nunca estuve muerta realmente!

Como sea, en la preparatoria todo siempre se vuelve más difícil. Si no haces un grupo de amigos pronto, quedarás excluido indefinidamente de todas las clases. Y no era algo que me importara, estudiar sola era sencillo, lo difícil era recordarlo. Por eso me hice amiga de Gwendolynne…

No era una chica como las demás. Era lista, pero no se tomaba las cosas del modo racional. Su mente siempre estaba abierta a nuevas ideas.

-Puedes creer en la existencia de cualquier cosa, mientras no puedas demostrar que no existe-solía decir a menudo.

Una de las cosas que más me gustaba de su amistad, era regresar del fin de semana, que ella me relatara sus aventuras y luego poder dibujar todas las cosas fantásticas que ella soñaba.

De veras que la quería mucho… Nos entendíamos a la perfección… Y éramos tan unidas que ya circulaban rumores de que nosotras éramos pareja… ¿Pueden creerlo? ¡Jajaja!

Lo cierto es que ya no quería pasar mi tiempo con alguien más aparte de ella. Tan así era, que nuestros compañeros nos empezaron a dejar de lado. Pero, ¿Qué importaba? Estar con Gwendolynne me hacía feliz…

No digo que la culpa haya sido de Tony, pero desde que él llego, todo se derrumbó.

Lo conocimos en la Biblioteca. Las cosas con Gwendolynne estaban más… candentes de lo habitual, dado que ella me estaba contando cierta fantasía erótica que había soñado la noche anterior… Bueno, teníamos mucha confianza entre nosotras, así que nos manoseábamos inocentemente-o quizás no tanto- por encima del uniforme sin culpa alguna… Éramos jóvenes e inexpertas… Pero Anthony si podía interpretar eso como… ¿Cómo se dice? ¿Escena Yuri?

-¡Wowowow! ¡Debí traer mi filmadora!-había dicho aquel muchacho, sorprendiéndonos con las manos en la masa (y algo más)-.

-¡Esto no es lo que parece!-dijo Gwendolynne, ruborizándose.

-¡Lárgate, idiota!-le dije yo. El desconocido venía vestido de negro hasta los pies, llevaba el largo cabello negro atado con una colita, y tenía tachas plateadas en todo su atuendo. Era bastante atractivo, aunque con aires de arrogancia.

-¡Calma! ¡Es un mundo libre! No tengo prejuicios ni nada-afirmo Tony-. Es más, por mi pueden hacerlo donde quieran, siempre y cuando me permitan mirar un poco…

-¡Eres un cretino!-dije, riéndome. El desconocido me agradaba-. Nosotras no somos pareja, ¿Sabes?

-Claaaro, son "amigas con derecho".

-¿Y eso que significa?-preguntó Gwendolynne con ingenuidad.

-"Con derecho a roce"-le susurré al oído, poniéndola más roja y luego me dirigí al muchacho-. Oye, ¿Quién eres? ¿Por qué no nos dejas en paz?

-Mi nombre es Anthony Simmons, pero pueden llamarme Tony-se presentó, sacándose una galera imaginaria ante nosotras-. Y claro que no me conocen, pero yo a ustedes sí.

-¿De qué estás hablando?-le preguntó mi amiga.

-He soñado con conocerlas desde hace tiempo… Verán-Tony se acercó a nosotras en tono confidencial-, suelo tener recurrentemente sueños proféticos referidos a un grupo de chicas muy misteriosas…

-¿De veras?-Tony había dicho lo suficiente como para eclipsar la atención de Gwendolynne. Pero a mí no me convencería tan fácil…

-¡No me digas! ¿Por qué todo esto me suena a patrañas?

-¡No seas así! ¡Abre tu mente a nuevas experiencias-me regañó Gwendolynne-. Explícate, por favor-le pidió a Tony-.

-Pues…-sonrío satisfecho-. Tampoco es que sea tan fácil de explicar… La verdad, estas… chicas, son como… ¿Cómo llamarlas? ¿Divas?

-¿Divas?-dijimos Gwendolynne y yo al unísono-.

-Divas-repitió-. Estoy seguro de que son tres… Y tengo ante mí a dos de esas chicas… Una eres tú, Gwendolynne-le susurró al oído a mi amiga. Luego hizo lo mismo conmigo, diciéndome:-. La otra eres tú, Stephanie.

-¿Cómo sabes nuestros nombres?-me sorprendí.

-Les repito que llevo tiempo soñando con ustedes…-dijo Tony misteriosamente, y luego añadió-. Viaje desde lejos para conocerlas…

-¿Y qué pretendes con nosotras?-dijo mi amiga, poniéndose seria.

-Completar esa misión a la fuimos destinados…


PERSPECTIVA DE NOAH

"Definitivamente, estoy condenado a hacer esto por el resto de mis días".

Courtney nos había arrastrado hasta la delegación judicial más cercana en Ontario. Trent aún tenía maniatado al Zeke, que permanecía inconsciente, mientras su esposa protestaba para obtener no sé qué tipo de permisos burocráticos. Parecía que la cosa se ponía sería-y por lo tanto, aburrida-.

Y cuando estaba a punto de mandarlos a todos al demonio por hacerme perder mi valioso tiempo, recibí una llamada. Era de Katie.

-¿Hola?

-¿No-h?

-¿Katie? ¿Eres tú?

-¡Ne-amos que -os ayu-!

-¿Qué dices? ¡No entiendo nada!

-¡Es-mos en -ligro!

-Oye, Katie no escucho nada de lo que dices…

-¡-ather –ta -ligro!

-¿Qué dijiste? ¿Heather está en peligro?

-¡El -lvio! ¡A-andro!

-¿Alejandro? ¿Dónde estás, Katie?

-¡En -l -s-dio de la -ucuela!

-¿En el estudio de la Secuela? ¿Alejandro está allí?

-¡-surate, -os -nará…!

-¿QUÉ? ¿Katie? ¿Estás ahí?

-¡-!

-¿Hola? ¡Hola!-la llamada se había cortado. Sin entender muy bien lo que estaba haciendo, tome mis cosas y salí del recinto.

-¡Hey! ¡Viejo, espera!-Trent me tomó del hombro-. ¿Adónde vas?

-¡Al Estudio de la Secuela! Acabo de recibir una extraña llamada de Katie. Parece que ella y Heather están en peligro…

-¿Qué? ¿Qué dices que dijo?

-Y Alejandro logró escapar… Es todo lo que pude entender…

-¡Cielos! ¡Iré por Courtney!

-¡Date prisa! ¡No creo que tengamos mucho tiempo!


PERSPECTIVA DE GWEN

Y así fue como las cosas cambiaron de manera radical.

Tony estaba todo el tiempo con nosotras. Su presencia nos había cautivado, al igual que esa "misión" de la que poco nos hablaba, ya que a su vez él tampoco sabía mucho de que se tratara… O al menos eso era lo que nos decía. Lo cierto era que ni Gwendolynne un yo podíamos apartar la mirada de aquel sujeto. Tony nos hablaba como si nos conociera de toda la vida, además de que nos trataba como si de verdad fuésemos sus "Divas".

El curso recibió al recién llegado con mucha curiosidad. Era un personaje tan enigmático que todos querían conocerlo. Pero él no apartaba la vista de las posibles "Divas" que pudiesen estar a nuestro alcance.

Una tarde, un extraño presentimiento nos llevó a los tres a asistir al partido de basquetball del equipo de nuestra preparatoria. Tony sonrío con alegría al ver al equipo de las porristas. Sin percatarse de lo extraña que podía parecer su actitud, saltó al campo de juego para dirigirse a una chica en particular, que no destacaba por su belleza ni por su destreza…

La chica reaccionó instintivamente cuando lo reconoció. Gritando de alegría, corrió a abrazar a Tony. Gwendolynne y yo nos miramos sin entender nada, acercándonos a donde ese par se habían apartado del campo de juego.

-Oye, Tony-dijo Gwendolynne, molesta-. ¿Quién es… esa?-¿Acaso detecté celos en su voz?

-¿Qué quién es ella?-Tony estaba más emocionado de lo habitual-. ¡Es una de ustedes! ¡Ella es Clarissa, una de las divas!

-¡Así es!-asintió Clarissa emocionada-. ¡Chicas, de seguro creerán que estoy loca! ¡Pero ya había soñado con todos ustedes!

-Cómo que cada vez esto tiene menos sentido…-murmuré.

-¡Claro que no lo tiene!-Tony me miró a los ojos, sonriendo-. ¡Stephanie, me extraña de ti! ¡La vida no la entienden aquellos que tratan de encontrarle un sentido, sino los que nos dejamos llevar por el propio misterio de nuestra existencia!

-Aún así… Ni siquiera sé quién eres tú, cómo es que sabes tanto acerca de nosotros ni lo que quieres hacer con todo asunto de las Divas del que tanto hablas sin decirnos nada…

-¿No crees que deberíamos hablar ya con Duende Cadáver?-le preguntó Clarissa a Anthony-.

-¡No veo por qué seguir postergando el asunto!-Tony nos tomó de las manos a Gwendolynne y a mí y nos condujo a un rincón aún mucho más oscuro. Susurró algo al oído de la porrista, que asintió con la cabeza sin dudarlo. Luego repitió la pregunta con Gwendolynne, obteniendo el mismo resultado, tras lo que se dirigió a mí.

-Stephanie…-me susurró al oído con elegancia-. ¿Aceptas renunciar a todo lo que creías saber sobre el mundo, a descreer de lo imposible y a ti misma?-. Lo miré a los ojos, y susurré de manera casi inaudible un "Claro que sí", aunque ya no tenía idea de lo que estaría a punto de hacer… Simplemente había llegado el momento de dejarse llevar… Lentamente, lo tomé del rostro y lo besé.


PERSPECTIVA DE NOAH

Trent, Courtney, Ezekiel-aún maniatado en el asiento trasero del auto-, y yo, nos dirigíamos a toda velocidad al Estudio de la Secuela, en la zona céntrica de Ontario. No teníamos idea de lo que podíamos encontrarnos allí. Courtney no paraba de enviar mensajes en la PDA, frustrándose cada vez más y más. Peor aún, Zeke continuaba inconsciente, como una amenaza que podía despertar en cualquier momento.

Trent ingresó el coche con gran destreza al estacionamiento del Set, y los tres salimos a explorar el lugar, atentos a la menor señal de ruido posible.

A medida que recorríamos los pasillos del Estudio, acercándonos más y más al sector de lo que era la Secuela en sí, escuchamos el ruido de una mujer llorando.

-¿Oyen eso?-susurró Trent.

-Creo que es…-Courtney dudó un instante-. ¿Heather?

Con gran cautela, ingresamos a la Sala Principal, que estaba a oscuras… Había un destello que brillaba a lo lejos, y el llanto se iba intensificando al dirigirnos hacía él.

Y cuando traspasamos esa puerta, vimos de donde provenía. Heather lloraba a los pies de Alejandro, en la cima del volcán de Hawaii. La grabación se repetía una y otra vez, hasta que estuvimos lo suficientemente cerca como para que el televisor se apague frente a nosotros, a la vez que la puerta se cerraba con violencia.

Sin atrevernos a darnos vuelta, podíamos saber con certeza a quién pertenecía aquella sonrisa diabólica que nos sonreía en la oscuridad…


PERSPECTIVA DE GWEN

De la mano de Anthony, y con Clarissa y Gwendolynne detrás, los cuatro nos dirigimos al hogar de Duende Cadáver. Vivía en una zona lúgubre y peligrosa, en las afueras de la ciudad. Cuando nos recibió, su sola presencia me impacto. Llevaba el pelo largo teñido de un delirante color lila. Además de que su vestimenta claramente la identificaba como miembro del Club Gótico. Ahí fue cuando también caí en la cuenta de que Tony no era más que un gótico con habilidades sociales. Tony se desanudó la coleta para el cabello, rebelando sus rizos rebeldes, oscuros y abundantes…

-Duende Cadáver…-saludó a nuestra anfitriona, besando su mano-.

-Anthony…-murmuró la chica sin entusiasmo-. ¿Quiénes son esas?

-No lo creerías sino te lo cuento…-se emocionó el sujeto-. ¡Ellas tres son las Divas!

-Pfff, no me hagas reir-dijo Duende Cadáver con sorna-. Si ellas son las Divas, entonces yo soy Blaineley Stacey Andrews O'Halloran…

-¿A qué te refieres?-dijo Tony sin comprender.

-Olvidalo… Esas chicas, ¡Mira como se ven! ¡Ni si quiera parecen ser góticas!

-Es que no lo somos-afirme.

-Aún-me corrigió Tony-. Stephanie, querida, te dije que debías renunciar a muchas cosas para conocer la verdad…

-¿De qué verdad estás hablando? ¿Alguien quiere explicarme que rayos está sucediendo?

Y recibí un fuerte golpe en la cabeza, vi las estrellas y caí inconsciente…

Cuando reaccioné, Gwendolynne estaba sobre mí, tratando de despertarme...

-¡Gwen!-dije, conmocionada-. ¿Qué… estás haciendo?-. Gwendolynne acariciaba mi rostro con extraña dulzura…

-Stephanie, no puedo permitir que esto pase…

-No entiendo… ¿De qué hablas?

-Tony… No sé que pretende, pero tengo un mal presentimiento…

-Lo sé, siento lo mismo… No estoy segura de que quiere de nosotras, pero ya que estamos aquí, lo mejor será averiguarlo…

-No me refiero a eso…-miró hacia otro lado, incomoda-. Me refiero a lo que pasa entre él y tú-. Sonreí aliviada… Así que sólo se trataba de eso…

-No tienes de que preocuparte… No hay nada entre nosotros… Sé que te pusiste celosa, amiga, pero él es todo tuyo…

-Pero si yo no lo quiero a él… te quiero a ti…-y mirándome a los ojos, Gwendolynne me besó suavemente en los labios…

-Gwen…-pero la chica continuaba besándome, acariciando mi cabello y mi cuerpo… Y no creo que sea pecado dejarse llevar por el amor…

-Vaya, vaya vaya…-Tony estaba en la puerta del cuarto donde nosotras estábamos haciendo… eso. Nos miraba con frialdad, y llevaba puesto un largo manto oscuro, encapuchado-. ¿Ya acabaron con su escena yuri? ¡La función debe comenzar!

Completamente avergonzada, me dejé arrastrar por Gwendolynne y Clarissa hacía donde Duende Cadáver nos estaba esperando. Estaba mareada, no sabía qué era lo que iba a pasar…

La habitación estaba completamente oscura, salvo por el Brillante Asiento de Oro donde Duende Cadáver reposaba como en un trono.

Tony sirvió unos tragos de una bebida espesa y nos dio de beber…

-¡Por las Divas!-brindó Tony, sin beber su copa.

-¡Por las Divas!-repitieron Clarissa y Gwendolynne…

-Por las Divas… -me sonrió Duende Cadáver, obligándome a beber esa pócima…

Y todo se volvió nebuloso y no pude recordar nada más…


PERSPECTIVA DE NOAH

Asomándose tras las cortinas, y encendiendo las luces, Blaineley reveló su presencia.

-¡Tu!-dijo Courtney indignada.

-Yo-repitió quien nos había congregado allí.

-¡Eres una…!-comenzó Trent, siendo rápidamente interrumpido.

-No creo que quieras repetir esa frase-sonrió. Tenía un arma-. Es interesante ver los efectos que pueden causar unas cuantas cintas de video… Cayeron en mi telaraña…

-¿Qué pretendes de nosotros?-alcancé a decir.

-Sólo digamos que aprovecharme de esta desafortunada situación…-Blaineley se paseó por la habitación-. Verán, todos creen que Alejandro y Ezekiel están detrás de esto… Nadie sabrá que fui yo la que acabe con ustedes…

-¡Blaineley, tú no eres capaz de hacernos daño!

-Te sorprendería todo lo que ya hice en el pasado…

-Escúchame, Blaineley-Trent se acercó, cauteloso-. Tú no quieres matarnos en realidad…

-¡No sabes lo que quiero, Trent! ¡Nadie tiene idea de todo lo que tuve que pasar!

-Ve al grano, ¿Quieres?-se molestó Courtney-. No tenemos todo el día…

-¡Lo que quiero es recuperar mi fama!

-No veo la relación entre recuperar tu fama y traernos hasta este lugar-murmuré.

-¡Ah, pues para mí está muy claro!-dijo Blaineley con suficiencia-.Me han hecho el favor de traer con ustedes a ese tal Ezekiel…

-¡Nosotros lo capturamos!-dijo Courtney, comenzando a entender las intenciones de Blaineley-.

-Ah, pero eso no es lo que sabrá la prensa… Ellos creerán que lucharon valientemente contra esa bestia, a la que logré vencer, pero sin llegar a tiempo para salvarlos…

-…-mire a Trent y a Courtney-. ¿Hablas en serio?-. Blaineley estaba perpleja.

-¡Por supuesto que hablo en serio!

-Pues me parece una idea bastante estúpida…


PERSPECTIVA DE GWEN

No era yo, no era ella. Éramos una sola. La muerte al fin me había alcanzado… Iba a purificarme…

Pero yo no quería morir… Tenía tanto para hacer. Así que hice lo que pude por deshacerme de ella…

Corrí con mis sombras persiguiéndome…

-¡Stephanie! ¡Ven a mí!

-¡Nooo!

¡No me llames así! La encapuchada me perseguía, esquivando mis ataques… No ganaba nada huyendo. Me di vuelta, dispuesta a enfrentarla…

-Stephanie… Tú sabes lo que quieres

¡Cállate! ¡Déjame en paz!

Tome la cuchilla del Segador y la apuñalé.

-¡Si!-gritaban a coro mis sombras…

-Ste…phanie…

¡Muérete! ¡Déjame vivir!

La Muerte se bajó la capucha. Tenía mi rostro…

NO…

-¿Qué has hecho…?

¡NO!

-¿Te volviste loca?

¡NO, NO, NO!

-Mierda, está muerta… ¿Qué hacemos ahora?

NO, ESTO NO PASÓ, YO NO FUI, YO NO LO HICE

-Tranquilízate, no sabíamos los efectos de esa pócima…

-Carajo, la matamos…

¡YO NO LO HICE!

-Si lo hiciste… Mataste a Gwen…

-Tú mataste a Gwen…

-¡Asesina!

-Debemos esconder su cadáver…

-¿No vamos a entregarnos a la policía?

-¡Fue un accidente, ellos entenderán!

-Claro que no entenderán…

-No tengo ganas de pudrirme en la prisión por esto…

-Deshagámonos del cuerpo, entonces…

-¿Tú qué dices, asesina?

Las sombras me rodearon, mientras todo a mí alrededor se hacía visible, dejándome ver el cuerpo sin vida de mi amiga Gwen…

...


PERSPECTIVA DE NOAH

Completamente desquiciada, esa mujer se acercó a nosotros con gesto amenazador.

-¡Ahora todos sabrán que yo fui la que los salvó de Ezekiel!

Blaineley intentaba arrancar de la pared uno de los parlantes, dispuesta a partírnoslo en la cabeza a cualquiera de los tres…

-Oye, Mildred, no creo que eso sea una buena idea…

-¡Cállate Noah! ¡Yo sé muy bien lo que hago!

Pero no era cierto. Blaineley logró arrancar el parlante, y por un segundo sonrío satisfecha…

-¡Ahora verán…!

Pero la estructura del Afhtermath se vino abajo, y Blaineley cayó por la grieta que ella misma había causado.

-Rayos, con todo lo que le había costado recuperarse de su accidente…

No nos costó mucho reducir a Blaineley entre los tres y arrastrarla de nuevo con nosotros fuera del Set. Por supuesto que íbamos a encerrarla por ese intento patético de asesinarnos, para que aprenda de los verdaderos presidiarios cómo cometer un auténtico homicidio.

Nunca había visto tan feliz a Courtney. Tenía tantas demandas para enviar la Corte, que le esperaban muchos meses de audiencia para resolver todos esos casos. Y eso la hacía feliz.

Trent me miro, preocupado.

-Oye, Noah… ¿Cuál crees que fue el peor pecado de Gwen?

-No lo sé… ¿Llevar ese corte de cabello?-me reí en silencio hasta que vi que no le causó gracia.

-Viejo… Tu chica es aquella que está enjuiciando a esa anguila resbalosa con su PDA… Es ella en quién debes pensar… Gwen se acabó, esta con el ex delincuente, ¿Okey?

-Tienes razón, Noah...

-Siempre la tengo-le sonreí. Pero mi sonrisa se fue desdibujando rápidamente a medida que recordé un detalle… Por todos los cielos, ¡Qué estúpidos fuimos!

-Trent…-estaba pálido-. ¿Dónde está?

-¿Qué? ¿De quién hablas?

-¿Dónde está Ezekiel?

Trent me miró con cara de puntos suspensivos, sin saber que decir…


PERSPECTIVA DE GWEN

Duende Cadáver alzó su cuchilla, dirigiéndose hacía Tony.

-¿Juras guardar en secreto lo que ha pasado esta noche, dejar atrás todos tus recuerdos, tu vida, tu nombre y abrazar tu identidad gótica para el resto de tus días?

-Sí, juro-Duende Cadáver le hizo un pequeño corte en el dedo índice.

-¡Por la sangre de Gwendolynne, firma y sella este pacto para pasar a la nueva vida!

-¡Por la sangre de Gwendolynne-juró Tony-, ante ustedes jura el hermano Segador!

Duende Cadáver se dirigió a Clarissa, repitiendo el ritual.

-¡Por la sangre de Gwendolynne-juró la chica-, ante ustedes jura la hermana Marilyn!

Y entonces Duende Cadáver se dirigió hacia mí, repitiendo la pregunta, dejándome jurar y cortándome el dedo índice.

-Por la sangre de Gwendolynne… Ante ustedes jura la hermana Gwen…

Así sellamos nuestro secreto. El Club Gótico se deshizo de ella… No me pregunten cómo… Simplemente, sucedió…

Desde entonces, ellos tres siempre están conmigo, recordándome el precio de tener que llamarme Gwen…

-Cielos… No sé qué decirte-murmuró Duncan-.

-¿Qué se le puede decir a una asesina?Eso que hiciste no tiene perdón.

-¡Lo sé, lo sé! ¡Cómo quisiera olvidarlo!

Owen vino a abrazarme, y lloré amargamente en sus enormes brazos…

Y aunque Heather y Duncan también contaron sus historias aquella noche, nada había sido peor que lo que yo había hecho…


Y AHORA YA LO SABEN

Dijo la Voz del Sr. Coco en nuestras mentes.

ES DEBER DE USTEDES EL ELEGIR QUE HACER CON ESTOS SECRETOS EN SU PODER

-Yo no…

-Sierra, no tienes porque hacer nada que no quieras…

-Lo sé, Harold. Lo sé… Pero yo empecé esto, y yo debo terminarlo.

Tomando al Sr. Coco, Sierra lo llevó de regreso hasta la Isla de los Huesos, pensando en todo lo que había pasado en tan sólo tres días…

Harold se despidió de Izzy, y abandonó el Santuario de los Alteregos, que ya no podía llamarse así, ya que todos ellos habían muerto…

Luego se reunió con Sierra para esperar el regreso de Courtney y sus compañeros, que debían regresar por ellos… Pero, ¿lo harían?

Y en algún lugar, lejos de allí, Alejandro Burromuerto se reía, completamente loco, mientras su hermano José lo torturaba psicológicamente. Engatusar a Blaineley, su última gran jugada… Una excelente distracción para permitir que Zeke logré escapar… Aunque él no viviese para verlo, uno por uno, todos iban a caer… Y está vez, se aseguraría de que nadie podiese evitarlo.


¡ESTA HISTORIA CONCLUIRÁ!

Las Crónicas del Sr. Coco: La Última Página