Título: "¿Verdad ó Consecuencia?"
Notas del Capítulo: ¡Hola! Nunca escribí un Fanfic acerca del juego "Verdad o Consecuencia" (tampoco lo jugué, bah... si... pero mejor dejemos este tema para "Notas de la autora") ni tampoco escribí acerca del juego de La Botellita (ese que haces girar la botella y te das un beso) son los únicos juegos que conozco. & bueno, tenía muchas ganas de escribirlo, así que acá esta. Quiero aclarar algunas cosas,así que antes de olvidarme las explico.
En este cap. Van a aparecer Matt, Mello y Near.La investigación de Kira también va a aparecer.Al igual que la Death Note.Por eso seguro se les va a ser "raro", porque ellos (los tres sucesores) aparecen en la saga cuando L ya no está. Por eso traten de tomar esto como un cap. para disfrutar y no para decir cada 2x3 "WTF!" ¿Si? No lo quise poner como Universo Alterno, porque no da, ya que la Death Note está y todo eso. ¡Oh! Antes de que me olvide ewè;; va a ver un leve MattxMello x3~ Aunque no se bien la personalidad de Matt u.u así que perdón si cometo OoC
Notas de la autora: Konnichiwa ^-^;; bueno... como ya les dije nunca jugué "Verdad o Consecuencia" bah si ._. ¿O no? *piensa* Aaaa~ no lo recuerdo, creo que nunca. Ahora si, yendo a otro tema, no se si voy a seguir con esta colección por el tema de que quiero empezar a escribir sobre Matt, solo diré eso ;D Aún no se, pero... creo que si u_u así que lo lamento y espero que este cap. Sea único :3
Disclaimers: Death Note al igual que todos sus personajes utilizados en estos capítulos no me pertenecen, sin ánimo de lucro. (Si me perteneciera Matt sería UNICAMENTE mío *o* o haría trío con Near y Mello, L y Light se quedarían solitos así que preferirían hacer pareja al darse cuenta de lo que sienten ^-^ y Matsuda se quedaría con Sayu :3)
Advertencias: Lime (Gooooomenasaiiiii T.T dije que iba a ser lemon ewè; pero no lo hize ._. & dudo hacerlo ya que no se _o~ Solo espero que les guste ^^U)
Light entró a la habitación K2801 en la que se encontraba Ryuuzaki, Mogi y Matsuda realizando la investigación acerca de Yotsuba.
— ¡Hola Light!—Saludó el policía más joven.
—Hola Matsuda-san, por favor... siéntese, no hay necesidad de levantarse. —Indicó amablemente el recién llegado.
—Hola Light. —También saludo Mogi, con lo que Light sonrió y asintió.
Se dirigió hacia donde se encontraba el pelinegro y se sentó al lado de él con pereza, no estaba con ganas de pensar y L lo notó.
—Mmm... Light-kun, creo que es mejor que descanses. —El de tez blanca dejó de prestar atención a la caja cuadrada que emitía luz, para mirar a su compañero. —Aprecio mucho tu ayuda, pero últimamente he pensando en que es mejor que te dediques aún más en la universidad.
—¡¡Ryuuzaki!! N-no puedo hacer eso, sabes que el caso de Kira es más importante que la universidad. —Mintió actuando perfectamente.
—Me temo que si, Light-kun. Pero prefiero dejar este caso a mi persona, en vez de a un niño como a ti, que necesita concentrarse en sus estudios. —El castaño torció la boca y se levantó de su asiento, verdaderamente molesto.
— ¿¡Un niño!? Me va perfectamente en los estudios. ¡¡No me vuelvas a llamar "niño"!!
—En fin. —Light se molestó aún más por su actitud. —Creo que es mejor que descanses, he pensado en hacer una reunión para distraerme un poco.
— ¿R-reunión? —El asombro hizo que se olvidara temporalmente el enojo. — ¿A qué te refieres con reunión?
—Pues, invitaré a Mello, Near y Matt... unos amigos míos del lugar en donde me crié; no me gusta que haya tanta gente a mi alrededor.
El de ojos marrones dudó, ¿Estaría con un grupo de superdotados? Ajá... se veía aburrido. No los conocía y tampoco quería hacerlo, sería horrible que la personalidad de aquellos fuera igual que a la del detective. Horrible y estresante.
—No lo se. Creo que tengo otras cosas que hacer.
—Pero no te he dicho el día. —L sonrió llevándose el pulgar a la boca.
—Oh... —"Maldito"
—Será el sábado, así que tienes dos días para arreglar tus cosas.
—No se si podré el sábado.
—Light-kun, por favor, ve. Es a las once de la noche. No creas que todos son iguales ami, talvez Near... pero tiene aire más angelical, por así decirlo. Tiene 13 años. Otro de los chicos se llama Mello tiene 15, al igual que Matt.
—Pues, ¿Significa que estaré rodeado de niños dotados freaks, al igual que la persona mayor que se supone que será la más responsable pero no lo es para nada, ya que es un adicto a los dulces?
—Es una pregunta bastante larga Light-kun, pero... si.
—Genial. Ahí estaré. —Contestó irónicamente, volteando a ver a la pantalla de la computadora a ver los resultados de los criminales muertos por ataques al corazón esta semana que, obviamente, el ya conocía porque había sido él quien los había producido.
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Hacia frío en la calle, por lo que prefirió abrocharse la campera.
—Oye Light. ¿Es necesario que vayas tres veces a la semana al hotel de L? Es estresante estar allí tres horas sin poder comer ni una sola manzana.
—Podrías irte hasta una verdulería y robar una de por ahí.
— ¿Me crees capaz de eso? —Preguntó inocentemente.
—Agh, no se que haré. —Dijo para si mismo. —No quiero estar rodeado de niños estúpidos; lo único que falta es que aparezca Misa en la habitación y mi día va a estar completo.
Ryuk rió socarronamente y le dio una mordida a la manzana que tenía en manos. — ¿No piensas matar a alguien hoy?
Light no respondió y abrió la puerta de la entrada de su casa, el tiempo había pasado rápido y ya había llegado.
Sayu, sentada en el sillón, lo saludó con su habitual sonrisa y luego siguió viendo la televisión; "Todo está demasiado aburrido" Pensó molesto, siempre era la misma rutina: Levantarse, irse a la universidad, investigar aún más el caso de Kira, llegar a su habitación, matar con la Death Note, estudiar, dormir. Ahora que lo pensaba, él era el culpable de aquella rutina cansadora; nunca le había preocupado no tener diversión en su vida, la clasificaba como "No Necesaria"; pero ahora sabía que se había equivocado.
Caminó hacia su habitación con paso pausado, ¡Kami! Por primera vez en ese día quería que fuese sábado, iría a esa estúpida fiesta aunque se arrepintiera el resto de su vida. Se sentó en su cama (una vez que había llegado a su cuarto), y no en la silla frente al televisor como lo solía hacer siempre, se recostó y fue cerrando los ojos lentamente.
—Light. —Escuchó decir su nombre a un lado de la habitación, ya que aún estaba dormido no pudo distinguir bien la voz, por lo que supuso que era su shinigami.
—Cállate Ryuk. —
—No soy Ryuk, Light-kun. — ¿L? ¿Qué hacía L en su habitación? Aunque, bueno... se podía esperar de todo con el detective.
El castaño se levantó de la cama y prefirió quedarse sentado en una de las esquinas. Para su sorpresa, Ryuuzaki se encontraba al lado suyo.
— ¿Qué haces aquí? —Preguntó con notable confusión.
—Light-kun... —Lo llamó, pero éste no respondió y parecía dispuesto a no hacerlo, por lo que siguió. — ¿Sabes? Lo esencial es invisible a los ojos. —El castaño abrió los ojos como platos al no comprender, es decir... conocía ese dicho, pero ¿Qué tenían que ver con...? ¡Con nada! Kami, no podía estar referido a nada porque la situación era extraña y un poco embarazosa. —Light-kun... —Lo volvió a llamar... —Lo esencial es invisible a los ojos y tú lo sabes, será mejor que te des cuenta de que hablo antes de que lo pierdas.
—No entiendo nada de esto. —Fue lo único que dijo. Pero Ryuuzaki no respondió. — ¡Ryuuzaki! Me podrías hablar, ¿Sabes? Ryuuzaki, Ryuuzaki... Ryuuzaki.
— ¡Light despierta! —El recién despertado hizo una mueca de fastidio y fue abriendo los ojos lentamente, para encontrase con Ryuk haciendo de mucama despierta niños. Ja que divertido se vería. —Jajajajajaja, lo siento... no puedo evitarlo, pero has estado diciendo "Ryuuzaki, Ryuuzaki, Ryuuzaki" toda la maldita noche, muchacho. No sabía esa parte de ti.
— ¿E-esa parte de mi? —Repitió sin entender aún.
—Y yo que pensaba que eras inteligente... pues vamos, que hemos perdido todo un día.
— ¿Cómo que todo un día? —Preguntó exaltado.
—Claro, has faltado a la universidad y dentro de quince minutos tienes que estar con los otros, me dijiste que "No te olvides de que, si alguna vez llegara a suceder un imprevisto y se viera la posibilidad de no poder llegar a ir a la investigación, por favor... ¡Haz todo lo posible para que vaya, quieras o no!" Así que acá estoy cumpliendo.
El castaño no respondió y empezó a cambiarse lo más rápido que pudo, ¡Diablos! ¿Cómo se había podido quedar dormido? Tsk, o mejor dicho... ¿Acaso había sido un sueño, nomás? La habitación... Ryuuzaki... ahora que lo pensaba, si parecía un sueño, aunque lo más raro fue la frase "Lo esencial es invisible a los ojos". Cuando estaba en ropa interior (ya que se había sacado la ropa para ponerse una nueva) escuchó su celular vibrar y lo entendió sabiendo que seguramente sería su padre.
—Hola papá.
— Hola, este... Ryuuzaki me vino a decir que te avisara acerca de que lo del sábado se iba a pasar para hoy a la misma hora a la que vas siempre.
— ¿Hora de siempre? No entiendo, es decir...
—A la hora en la que vienes todos los días para el caso de Kira.
—Oh, está bien. Nos vemos. Adiós. —Light cortó el teléfono, maldiciendo nuevamente al pelinegro, creyendo que ya se le iba a ser costumbre.
Se dio la vuelta, iba a pegarse una ducha, se sentía pegajoso y sucio.
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No sabía lo que hacía ni porque. Y aunque había dicho que prefería ir a esa estúpida fiesta, se estaba arrepintiendo. Se sentía nervioso, y aún más al no saber el porque. Esta semana ya no sabía el porque de las cosas y eso lo aterraba, ¿Estaba empezando a perder de a poco su inteligencia? ¡No! No podría manejar el Nuevo Mundo de una manera incompetente, talvez solo estaba exagerando las cosas y lo que necesitaba era descanso ó, lo que creía mejor, diversión.
Ya estaba frente al hotel de Ryuuzaki, tocó timbre y al minuto pudo escuchar una voz totalmente desconocida para él.
—Pasa. —Algo simple, pero que lo desilusionó, ¿Por qué? Aún no lo sabía.
Una vez frente a la puerta de la habitación Q703 le abrió la puerta un niño con ropa blanca (que se parecía al estilo del detective, ya que la ropa era más para "entre casa") al igual que su cabello, unos hermosos ojos negros y una cara regordeta que le recordaba demasiado a un ángel. Era Near.
—Hola, supongo que eres Light Yagami, un gusto... pasa. —Reconoció esa voz, había sido la misma que le había atendido en el portero. Light no respondió y solo se limitó a asentir con la cabeza.
Al entrar pudo ver a otros chicos más, uno estaba demasiado ocupado jugando un videojuego. Era pelirrojo, usaba goggles y parecía tener ojos verdes; era delgado y se encontraba fumando un cigarrillo.
Había otro niño sentado al lado del freak. Su cabello era rubio y lacio, le llegaba hasta el cuello. También era delgado y, en vez de fumar un cigarrillo como el pelirrojo, se encontraba comiendo una barra de chocolate. "Menuda compañía" Pensó.
—¡¡Liiiiiiiiight!! —Unos brazos delgados y finos se apoderaron de su cuello, haciendo que se cayera hacia atrás. — ¡Misa a extrañado demasiado a Light! —Chilló sobre él. Matt se rió entre dientes y masculló un « patético »
—M... Misa, sal de arriba mío en este instante. —Ordenó.
— ¡Lo siento Light! Pero te he extrañado mucho estos días. —Tsk, el dolor de cabeza se iba a incrementar aún más.
Se levantó del suelo con la ayuda de Misa que miró apenada pero feliz al castaño. Light solo cerró los ojos, sería un día muy complicado.
—Light-kun, creo que ya has visto a Near, Mello y Matt. Misa te he dicho que no puedes estar aquí.
—Es linda, me podría acostar con ella. —Bromeó el pelirrojo sin quitarle la vista a su juego.
La rubia miró sorprendida a Matt y le tiró un libro molesta, mientras le gritaba "¡Pervertido!" y subía rápidamente a su cuarto.
—Dime la razón por la cual me tengo que quedar aquí y no irme a mi casa maldiciéndote en el camino. —Advirtió el castaño.
—No lo se. Nunca dije que iba a ser entretenido, ellos vinieron porque no suelen salir mucho en donde viven y, cuando les pregunté si querían venir, no lo dudaron ni un solo momento.
—Es obvio, acá me dejan fumar.
— ¡Deja de hacerlo, maldito imbécil! Te morirás antes de que te des cuenta y no lloraré cuando esté frente a tu tumba. —Gritó el rubio lanzándole uno de sus chocolates.
—Si lo harás, me quieres demasiado como para hacerlo. —Le respondió este sobándose el lugar en donde había caído el dulce de su mejor amigo. —Bueno, bueno. Juguemos a algo, ¿Si? Que esto resulta estresante.
Mello lo miró con enojo, conocía a Matt y sus juegos no eran nada inocentes. Seguramente elegiría uno de esos juegos pervertidos en los que había que desnudarse o besar a alguien... ¡Y el no quería besar a nadie!
El pelirrojo caminó por el salón, se sacó sus goggles dejando ver unos hermosos ojos verdes. Sonrió y, como si estuviera anunciando un espectáculo, dijo: Juguemos a verdad o consecuencia.
L abrió los ojos aún con el pulgar en la boca, sabía que su tercera opción (por así decirlo) era un poco lanzada, así que podría imaginarse cualquier tipo de juego. Por su parte, Near que había estado bastante callado armando un puzzle, imitó la reacción del pelinegro.
Recordaba perfectamente el día que había jugado con Matt a ese juego, y había sufrido la mayor humillación de su vida. No quería jugar de nuevo... y obviamente no lo haría.
— ¿Verdad o consecuencia? Ese juego es para... niños. —dijo Light con una mueca de fastidio.
—Para nada. Si lo jugamos a mi manera, esto no será un juego de niños tontos.
—Yo no jugaré a ese juego. —Hizo saber el peliblanco. —Y tú sabes porque Matt. Definitivamente no.
—Yo, por primera vez en mi vida, concuerdo con el blanquito. —Near le dedicó una mirada de odio al rubio, odiaba que lo llamara así. —Tus juegos son sucios, Matt.
— ¡Oh, vamos! No sean maricas. No son sucios, ¿Si? Son divertidos. —Rogó el de ojos verdes para que jugaran. —Vamos, chicos. Será divertido y nadie sufrirá humillaciones que puedan traumarlos. —Bromeó.
—Tsk, siempre es lo mismo. —Dijo por lo bajo el menor aceptando luego, al igual que Mello. — ¿Juegas L? —El de tez blanca dudó, no sabía de que trataba aquello... pero quería descubrirlo. Y lo haría, por lo que aceptó seguido de Light.
—Bueno, a ver... pónganse todos en ronda. —Indicó el freak. —Mmm... Ahora usamos esta botella y será así. Obviamente aremos girar la botella. Cuando se detenga, el pico de la botella indicará a quién le tenemos que preguntar "Verdad o consecuencia" esto lo vamos a elegir todos a excepción de la persona a la que se le tiene que hacer esa verdad o consecuencia. ¿Se entendió?
—Matt, eres pésimo explicando.
—Calla Mello, si lo entendieron bien y si no se joden.
— ¡Matt!
—Calma Mello. Ok, no se joden, Mello les explicará, ya tiene practica. —Rió burlonamente haciendo que el éste se sonrojara.
Pronto empezaron a jugar y las consecuencias y verdades no eran muy divertidas que digamos (porque cada vez que algo "zarpado" iba a salir de la boca del pelirrojo, Near y Mello lo callaban de inmediato).
—Es aburrido.
— ¿Ven? Les dije, mi querido amigo Light me apoya. —Dijo Matt. —Hagan girar esa cosa de nuevo.
La botella apuntó a L.
— ¿Verdad o consecuencia, L? —Preguntó el peliblanco.
—Verdad. —Respondió con curiosidad, era la primera vez en esa noche que le tocaba.
—Pues... ¿Te...? —Antes de que pudiera terminar la frase Matt se le adelantó.
— ¿Te masturbas?
—¡¡Matt!! —Gritaron sus compañeros. —Eres un imbécil, ¿Cómo vas a preguntar eso?
—Si.
— ¿¡Qué!? —Preguntaron (o mas bien gritaron) los chicos –incluidos Matt y Light- a escuchar la respuesta del pelinegro.
—Si, es algo normal. No se porque se asombran al ver que yo dije eso.
Light se sorprendió, la respuesta era ¿Extraña? ¿Rara? Fuera lo que fuera, L la respondió y lo dejó con la boca abierta por el hecho de que pensaba que lo esas cosas lo hacían un grupo de personas... un grupo al que L no podía entrar.
Mello entendió que el pelinegro no sería el único en tener que responder, seguramente Matt se le agarraría con todos.
—A ver, Near te ha tocado. ¿Verdad o consecuencia?—Preguntó Mello.
—Consecuencia. —Mello le hizo una señal con la mano a los demás para que se acercaran, una vez cerca les dijo. —Una consecuencia para el blanquito.
— ¡Qué no soy blanquito, maldita sea Mello! —Gritó por detrás.
—Bueno, bueno... díganme una consecuencia.
—Que te de un beso, Mello. —Bromeó el pelirrojo, con lo que recibió una mirada de odio de parte de su mejor amigo. —Vamos Mello, que todos sabemos que lo deseas.
— ¡Qué te calles, idiota! —Gritó lanzándole una barra de chocolate por segunda vez. El de ojos verdes gimió por el dolor y suspiró cansado. — ¡No me besaré con el blanquito!
— ¡Qué no me digas "blanquito", demonios! —Gruñó el albino.
—Pues, entonces dale un beso Mello, que esto se empieza a tornar aburrido y pesado. —Dijo. —Aparte es un juego, ¿No? No tiene gracia que no quieran hacer nada del juego. —El rubio hizo una mueca de fastidio y se fue acercando lentamente al menor, éste empezó a adquirir una tonalidad carmesí en su rostro.
— ¿Q-qué crees que haces? —Preguntó tartamudeando, mientras se iba retrocediendo.
—Cumpliendo las normas del juego, idiota. Ahora... ¡Deja de retroceder! —Near le hizo caso al instante, estaba muy nervioso y avergonzado por lo que haría, o mejor dicho, lo que le harían.
Lo más raro de todo es que no tenía una pizca de molesto al saber que quién lo iba a besar sería la persona con la que menos se llevaba en el orfanato, con la que más tenía peleas y, sobre todo, que era... hombre:como él.
Cuando se dio cuenta, el rubio estaba solo a centímetros de él, pudo ver como invadía su espacio personal, hasta sintió como una sensación húmeda invadía sus labios. Se quedó anonado tratando de analizar la situación, ok... no tenía que acudir al pánico, solo era un hombre metiendo su leng- ¡Oh, dios! Mello estaba metiendo su lengua dentro de su boca, era un beso nomás... ¡No explorar su cavidad bucal!
—E-esto, Mello... ya puedes soltarlo.
—A-ah, y-yo esto... lo si-siento... ¡Pero es que sino seguramente Matt mediría que le diera un buen beso y no fuera debilucho! Y, y, y, no lo querría besar dos veces, mejor sacármelo de encima una vez. —Mintió exitosamente, pero logrando, sin darse cuenta que el peliblanco sentía una punzada de decepción en su pecho.
—Se, claro. A ver... —Matt volvió a girar la botella, apuntando a Light. — ¡Bien! Por fin juegas, ¿Verdad o consecuencia?
—Verdad. —Contestó sin preámbulos, estaba muy cansado y estresado como para ponerse a pensar que cosas podrían pasar por la mente pervertida de aquel chico.
Los demás volvieron a juntarse a elegir la mejor "verdad" para el castaño, uno minutos después de discutir, L se acercó hacia el de ojos marrones y le dijo:
— ¿Te gusta alguien, Light-kun? —El joven estudiando arqueó una ceja, ¿Qué clase de pregunta era esa? Mmm... Seguramente Matt no habría sido (¿Había que explicar el por qué?); el detective tampoco, por lo que había visto apenas había movido los labios; ¿Mello? Ó ¿Near? Seguramente uno de esos dos... Near era el más inocente. «Seguramente fue el» Pensó.
— ¿Qué clase de pregunta es esa? —Contestó.
—Jo, te dije Mello, tu pregunta es estúpida. —Le dijo Matt, ganándose un golpe en la cabeza. — Oh... lo siento. —Se disculpó por primera vez en toda la noche (produciendo una gran confusión para el rubio) —Aún así, no has respondido Light, hazlo. —El estudiante parpadeó, ahora que se hacía esa pregunta mentalmente no lo tenía en claro... había una persona, pero no estaba seguro.
—S-No, no me gusta nadie.
—Bien.
Elle vio re reojo a su compañero de investigación, aquel "S-no" no era muy convencedor. El inconciente de Light había querido decir "Si", pero su parte conciente (que al parecer, pensaba rápido) dijo un "No" al instante.
Mientras tanto, la botella volvió a girar apuntando a Matt, que con ansias gritó: ¡Si! Por fin, elijo consecuencia. Y por favor, nada de consecuencias estúpid-
—Bésate con Matt. —Sugirió (o mejor dicho –por el tono de voz que utilizó- ordenó) el menor.
— ¿Qué? —Preguntó el pelirrojo sorprendido.
— ¿Quién diablos te has creído, Near? ¡El no me besará! —Advirtió el rubio.
—Cierto, Matt es tan cobarde. Obliga a los demás a hacer cosas que el no se atreve, que basura. —Mello sabía lo que estaba haciendo Near, podía ser que fuera menos impulsivo que él y con más iniciativa que el propio Near... pero en juegos así nunca perdería (y menos con Near).
Rogaba a todos los dioses porque Matt se diera cuenta de que era una "trampa" del albino, para que al besarse cayera tan bajo que Near siempre tendría con que burlarse. ¡Qué se diera cuenta, maldición!
— ¿Qué se puede esperar de una persona así? Yo si me he besado con Mello; que lástima que tú no.—Siguió atacando el de tez blanca.
— ¡Yo si puedo hacerlo!
— ¿Sabes, Matt? He aprendido que hablas mucho, pero haces poco.
— ¡No le hagas caso, Matt! —Gritó Mello.
—Claro, dile a tu noviecita que te salve. —Bromeó. Sabía que odiaría que otro besara a Mello (aunque todavía no sabía el porque), mataría a quien lo hiciera; pero con el pelirrojo sería diferente, era tan obvio que sentía algo por su mejor amigo.
— ¡Ya vas a ver! —En un movimiento rápido y brusco, el de ojos verdes se abalanzó hacia Mello, sin dejar que éste reaccionara para poder impedirlo, y una vez en el piso –por que se habían caído- lo besó.
Mello abrió los ojos de par en par, sorprendido por la acción que acababa de tomar su mejor amigo; estaba petrificado (y no tenía nada que ver el hecho de que Matt estaba sobre él, impidiendo que se moviera), cuando pudo recuperar la cordura lo empujó de inmediato.
— ¿¡Qué diablos has hecho, pedazo de jodido subnormal!? —Se limpió la boca, estaba muy molesto.
—L-lo siento, y-yo Hem... no lo he hecho apropósito, Mello. Lo s-siento. —Estaba apenado, por más que lo había disfrutado. Sabía que Near lo único que quería era que disfrutara de aquel momento, pero él siempre sería un objeto al que el rubio podría utilizar siempre que quisiera y jamás gustaría de alguien como el; es decir... Ese beso no significaba absolutamente nada, ya que Mello no lo había disfrutado ni un poco como él.
— ¿"Lo siento"? Me largo. Adiós.
— ¡Vamos, Mello! No te vayas. —Pidió Near.
—Si, lo haré. Esto es el colmo.
—El solo cumplió las reglas del juego.
— No. No es así, el cumplió la consecuencia que tu le dijiste. Yo pensé que la teníamos que tomar entre todos. —Se dirigió hasta la puerta que daba a la salida del departamento.
El pelirrojo se quedó sin saber que hacer, sabía que seguramente se le pasaría y serían amigos como siempre; Mello lo olvidaría, estaba seguro. Pero, por más que quisiera quedarse allí, quería su perdón ahora y no después; «Maldito Mello, haces que sea una persona completamente diferente a la que soy. Me las pagarás.» Pensó el de ojos verdes, mientras se dirigía hasta donde se encontraba su amigo.
—Mello, vamos, no seas así con migo. Lo siento, enserio... —Se empezó a molestar un poco, no sabía porque Mello actuaba de aquella forma, ¡Ni que hubiera hecho algo tan grave como matar o robar! — ¿Por qué te tomas todo tan enserio? Es decir, ¿Tan grave es lo que hice?
—No es eso, ahora déjame ir. —Mello abrió la puerta dispuesto a irse. Matt no le impidió la salida, pero después de que se fuera él también salió.
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L, Light y Near habían mirado la situación sorprendidos, no sabían que hacer, ¿Se quedarían allí todo el rato hablando?
—L, lo siento, pero creo que me iré a la habitación que me has asignado. Voy a hacer unos puzzles, hasta luego.
—Adiós. Nos veremos mañana. —Le devolvió la despedida el pelinegro.
—Hasta luego. —Contestó el castaño.
Near (con aire perezoso) se levantó del suelo y salió del departamento en el que se encontraban Elle y el estudiante.
—Pues, creo que yo me iré a mi casa, Ryuuzaki. —Light también se levantó, como minutos antes había hecho el albino.
—Oh... ¿No te puedes quedar un rato más? —Preguntó el de ojos azabaches con cierta tristeza en su tono de voz.
—Pues... —Miró al piso, tenía muchas ganas de irse a su casa, descansar y a la mañana siguiente escribir nombres en el Death Note, pero por otra parte... —Está bien. —Aceptó. No le haría daño quedarse un poco más de tiempo.
—Light-kun, veras... hace tiempo quiero decirte que: Me gustas. —Finalizó seriamente.
El castaño abrió los ojos como platos, no sabía que hacer. Ryuuzaki lo había dicho de una forma tan inesperada y extraña, que no sabía como reaccionar. Se tensó aún más cuando vio al de ojos azabaches acercarse a él y empezar a besarlo con pasión. Para Ryuuzaki era tocar el cielo besar aquellos labios que tanto anhelaba.
Quién sabe porque, pero el castaño empezó a corresponder ese toque (aunque al principio se había negado rotundamente). El pelinegro empezó a colar una de sus manos –derecha- por debajo de la remera del menor; gimió al sentir la fría mano de L sobre su acalorada piel, y susurró: — ¿Sabes lo que estás haciendo? —Ryuuzaki sonrió y se separó violentamente de Light. Una de sus manos se apoyó rápidamente sobre el pecho del de ojos marrones y lo empujó hacia atrás, haciendo que cayera sobre la alfombra.
—Definitivamente. —Respondió mordiendo su oreja, para luego lamerla de arriba hacia abajo.
Light hizo una mueca de desagrado, definitivamente no era virgen, había ido con unos amigos a un burdel... obviamente, era solo sexo nada de "Hacer el Amor"; por lo que esas mordeduras y demás cosas no había experimentado jamás. Elle miró a los ojos al castaño y le sonrió, como si le quisiera transmitir un "Todo está bien".
Lentamente, fue dirigiendo la mano que anteriormente se encontraba sobre su pecho, hacia dentro del los jeans. Light gimió un poco excitado... le gustaba aquel movimiento que producía la mano de L sobre su miembro (aunque no lo tocaba directamente, ya que estaban los boxers).
—No te preocupes, Light-kun. Cuando quieras parar, me detendré.
En ese momento, el joven Yagami lo recordó, recordó el sueño que había tenido hace unos días. "Lo esencial es invisible a los ojos" le había dicho L en el sueño; ahora lo entendía. Ryuuzaki había sido esencial para él todo este tiempo y él nunca se había dado cuenta.
Esa noche pudo disfrutarla tranquilo.
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Un joven de cabellos blancos, que se encontraba acostado sobre una cama –de las que en total eran tres- (ésta se encontraba a la derecha) no había podido dormir en toda la noche. En la cama siguiente –la del medio- un joven rubio se encontraba totalmente rojo por los gemidos y gritos, que había tenido que presenciar toda la noche. El último, de cabellos pelirrojos y ojos verdes, se encontraba totalmente excitado por lo que acababa de imaginar.
—Y-yo nunca creí que... —Empezó a decir Near. —Tendría que escuchar cosas así.
—Me siento totalmente avergonzado. —Dijo Mello.
— ¿Avergonzado? Pues... yo me siento excitado. —Dijo Matt. — ¿Quieres hacer eso con migo, Mello? —Bromeó, ganándose un golpe. —Y hacemos trío con Near... ¡Auch! No me golpees, blanquito. Auch.
*Aparece sentada detrás de un escritorio*
Mitsuko:- Konnichiwa nwn;; Soy Mitsuko *o* Tengo 13 años & vivo en Argentina ^-^ Este va a ser mi primer & último programa en esta colección de OneShots x3
Matt:- Hola ._. Hem *empieza a fumar* a ver, acá dice que te gusta estar en roles yaoi o_Ò;; leer FanFics de ¿¡MATTXMELLO!? ¿¡Y QUE MATT SEA PERVERTIDO!? O_O *Tic en el ojo*
Mitsuko:- Juju ^^U;; te amo Matt x'3 *Lo abraza*
Matt:- e_è vámonos .-. Deja el crack (droga xD) Mitsuko xD te hace mal (?)
Mitsuko:- -_- Ah! Lamento no haber respondido sus Reviews o comentarios que me dejaron aparte, prometo ponerme al día…
*Se apaga todo*
