Corazón de Mago

Por Pryre-chan

Los Personajes De Harry Potter No Me Pertenecen

Son de J.K Rowling

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Capítulo Seis

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Abre los ojos lentamente asegurándose de que Draco este dormido. El no necesita dormir, aunque puede fingir hacerlo muy bien, estudia el pelo rubio platino, las cejas, pestañas y la tersa piel, es interesante pensar en la combinación correcta para lograr crear a ese ser.

"¿Un ángel?" había pensado el original cuando lo había visto la primera vez e incluso su mente infantil creyó que era un ser fantástico de los muchos que le había comentado Hagrid.

Pero para él, Draco parecía una animal de exhibición, como aquella pitón que vio…que el original había visto de niño, allí en una caja de cristal enroscada sobre sí misma, llamativa y lejana, haciendo todo lo que se esperaba que hiciera, actuando como debería hacerlo, pero con una mirada que insidia en que si te acercabas demasiado…te mordería.

Toca su piel suave, al menos eso cree, su sentido del tacto no es del todo bueno, pero lo compensa con una buena visión, por lo cual estudia con detenimiento sus rasgos masculinos, sin la contorsión absurda de asco se ve bien, lo atrae de la cintura con facilidad, es apenas centímetros más bajo, aunque a él lo hicieron más alto del original, aunque, que él sepa nadie se ha dado cuenta de ello.

Suspira y le agrada hacerlo, la sensación de llenar su pecho con aire y poder controlar el ritmo de su salida le fascina, poco después le escuchar gemir entre sueños, entonces rememora con facilidad uno de los recuerdos fijos que tiene almacenado, solo hace falta pensar en ello para que se reproduzca en su cabeza como una película. En ella hay una chica joven, llora y moquea. Las emociones que siente del recuerdo son nerviosismo e indecisión seguido de una fuerte convicción.

Y el beso llega.

A Harry no le agrada del todo aquel recuerdo, más que nada por lo difícil que fue de interpretarla y estudiarla durante su adestramiento para fingir ser el original Harry Potter, tardo días enteros en llegar siquiera a una leve interpretación y a relacionarlo con otros eventos. Su instructor, el profesor Snape, se había sentido insatisfecho con el los primeros intentos y había tratado de explicárselo en varias ocasiones.

Por ese entonces su tutor le había asignado su propio nombre y le había hecho entender las cosas más desde el punto de vista de un observador, facilitándoles las cosas.

Evan. Así le llamaba en la soledad, era claramente un juego de palabras, pero gracias a eso el se había sentido una persona, alguien individual, alguien único, alguien.

Le gustaba ese nombre y le gustaría también que Draco lo llamara de esa forma.

Los labios de Draco se abrieron y suspiraron totalmente hundido en su sueño hipnótico, con despacio le levanto el rostro y lo acerco a él, las emociones del recuerdo con aquella joven se quintuplicaron, lo que creía era bueno, se acercó más queriendo darle un beso.

Pero se detuvo, sería más divertido ver su reacción estando despierto, así que el por el resto de la noche se dedicó a velar su sueño. Casi al alba lo levanto de la cama y la llevo a la suya, arropándolo.

-Oye Malfoy- le susurro con un extraño sentimiento-¿Puedes llamarme Evan? Es mi nombre, lo único que no se lo debo a "El" ¿podrías llamarme así?-

Sabía que sus palabras no serían escuchadas, pero no perdía nada en decirlas.

Pronto. Más pronto de lo que imaginaba, amaneció y la enfermera lo insto a volver a su habitación para prepararse para las clases. Harry obedeció mirando discretamente sobre el hombro como la mujer mayor despertaba a Draco que remoloneo en su cama antes de abrir los ojos y empezar a arrugar el ceño.

Más tarde y terminando encantamientos lo vio caminar por el pasillo acompañado por un par de miembros de su casa, llevaba puesto el traje de Quidditch y una escoba en la mano, se veía concentrado mirando al frente sin dejar que nada lo distrajera.

-Harry ¿me oyes? Tenemos que ir a la biblioteca-

-Yo…tengo que ir a otro lugar Mio, los alcanzare luego- Harry se tocó el pelo nerviosamente y quiso escurrirse rápidamente por un costado, pero la castaña fue más rápida lo tomo del brazo

-Falta poco para los exámenes y no hemos estudiado adecuadamente –

-Harry no me dejes solo en esto- le rogo en un susurro la voz del pelirrojo de sus amigos

Harry sabía que debía ceder, que el verdadero Harry lo haría, sabe que dejaría de lado sus planes e intereses e iría con sus amigos aunque no tuviera verdadero interés, sabe que tenía que ver a los ojos a la castaña y bajar la mirada, sonreírle al pelirrojo para darle a entender su silencioso apoyo

Pero no hizo eso.

Se deshizo suavemente de la mano que lo sostenía y miro a los ojos de la joven bruja, le sonrió porque debía.

-Debo hacer algo, los alcanzare luego- repitió con un carraspeo temiendo no haber modulado bien su voz, pero giro sobre sus pies y camino rápidamente por el pasillo. A cierta distancia estudio sus alrededores, por si algún maestro había visto la interacción. Casi siempre lo estaban vigilado en caso de cometer un error, pero al parecer no había nadie, debía compensar a los Gryffindor más tarde.

Con cuidado de no ser visto se dirigió al campo de Quidditch viendo a lo lejos como entrenaban los Slytherin bajo el mando del Malfoy. Se escondió entre algunas tribunas para no ser visto y estuvo observando el vuelo irregular y determinado de los magos. Pero más que nada se vio observando al rubio, sentado en su escoba con la espalda recta, firme e inalcanzable, elegante hasta en eso, gritaba órdenes y comentarios, varias amenazas y gruñidos, volando en círculos suaves alrededor del campo.

Harry anhelo, a la distancia. Esa libertad que mostraban, el libre albedrio de ir donde desean incluso en los aires, el cielo azul y las nubes.

Bueno, ya había renunciado a ello tras intentarlo infinidad de veces. Simplemente él no podía volar, simplemente no era un mago. Pero se negó a que aquel sentimiento cohesivo lo inundara y desterró los recuerdos tristes que querían ocupar su mente, el no está aquí para sentir pena.

Estaba aquí para ver volar a Draco.

Sus recuerdos de los partidos que jugaron juntos son cortos y concisos, las suficientes para demostrar su rivalidad y animosidad, aunque Harry también sentía en ellos melancolía, ligera y oscura, como el trago de un vino burdo.

-¡Muévanse par de idiotas!- escucho el grito y sonrió fácilmente sin la necesidad de analizar la intensidad, la forma y el tiempo que debía hacerlo. Y le gusto. Pasaron un par de horas hasta que Draco lo notara escondido entre las tribunas, aunque no estaba seguro si había sido así, ya que solo le había visto fijamente un segundo.

La práctica termino y todos se retiraron a las duchas, Harry espero, quería hablar con Draco. De cualquier cosa, ya lo pensaría en el momento. Cuando el ultimo jugador salió entro en las duchas, que el recordara nunca había estado allí, pero fue fácil seguir el sonido de la única ducha abierta. Ahí en el fondo del salón en uno de las cámaras individuales cubierto con una hechizo sencillo que cubría con un velo nebuloso a su ocupante. Para cualquiera hubiera sido un duro impedimento, pero Harry tenia buena vista, así que fácilmente penetro esa capa.

El cuerpo era delgado y esbelto, ligeramente musculado, pero proporcionado en los lugares correctos y más pálido que la cara y las manos.

Se sentó en la banca frente al cubículo esperando que terminara y desviando la vista ocasionalmente, sabía que no era correcto verlo fijamente, pero hacerlo le transmitía un nuevo sentimiento que no sabía clasificar, en sus memorias no encontraba alguna referencia previa y no sabía cómo actuar. Así que no hizo nada en especial.

Se quedó viendo y esperando, cuando la ducha se cerró, un tiempo largo después, la vaporosa nube que lo cubría se dispersó mostrando un cuerpo envuelto en una toalla.

Draco dio un brinco y abrió la boca como si gritara, pero no emitió ningún sonido, vacilante paso a su lado y empezó a cambiarse secándose rápidamente con un movimiento de varita, Harry no lo vio fijamente, notándolo incomodo, pero vio de reojo el rostro y cuello rojos.

-¡¿Qué quieres?!- le grito

-Solo venía a hablar un poco, no quería incomodar- y era verdad -¿Estudiaste para los exámenes?-

El rubio no contesto de inmediato

-Si-

-Yo también, aunque el examen práctico es un problema, quizá tenga que romperme algo para saltar el examen-

Draco dio un respingo

-¡Pues rómpete la cabeza!- grito para salir a pasos largos, tomando su ropa y no su escoba.

Harry se quedó sorprendido un momento, pero luego tomo la escoba y lo siguió, luego ya tendría tiempo de estudiar ese comportamiento ilógico.

-¡Malfoy!- Le grito cuando pasaba el gran campo. Pero el otro no se volteo a verlo, por lo que corrió para darle alcance