Una navidad sangrienta
La trampa
Seto había tardado, una hora y media en trasladarse a la casa de los Motou. Al llegar se sorprendió por la pequeña tienda cerrada que habitaba ahí.
Fue solo, no quiso que ninguno de sus colegas entraran a la casa, su mirada seria y gélida rodeaban el lugar. No dio ni un movimiento hasta pasado 10 minutos, analizo con cuidado cada parte de la casa.
Aun recordaba con temor, la cruzada de miradas con el preso. Tenia esa angustia clavada dentro de él mismo, a tal efecto que por las noches recordaba aquellos ojos que le impactaron desde el primer momento.
Pudo disuadir sus pensamientos, y se encamino hacia la puerta de los Motou con pasas sigilosos, y toco el timbre. El sonido lo perturbo un poco, solo de imaginarse que en pocos minutos las miradas chocarían de nuevo.
Una señora de cabello castaño abrió, y de inmediato se dio cuenta que la policía había llegado, los dejo pasar, el joven Seto Kaiba, dijo que sólo quería hablar con Yami un momento.
Seto se dirigió a la habitación, abrió la puerta, y se encontró con una escena que le mareo por un segundo.
Yugi cuidaba de Yami, al parecer había estado en vela toda la noche, las ojeras daban a notar que no cerro los ojos en ningún instante, y por lo visto tampoco se movió.
-Yami aun sigue dormido, espere un rato y se levantara- Dijo con mucha ternura Yugi.
Seto se enterneció un poco. Salió del lugar y espero tranquilamente en el sofá de la sala, la señora Motou, se dirigió a darle un tasa de cafe, que el acepto con cordialidad. La mirada seria se fue disipando a medida que el se relajaba.
Yami Motou bajo la escaleras, aunque parecía tener mucha fortaleza, dentro tenia una angustia que no lo dejaba en paz.
Saludo a Seto con la mano, este le correspondió, la sala era amplia, sus paredes parecían estar carcomidas por los años, los muebles aunque eran realmente cómodos, se notaba la vejez en ellos. Seto se dio cuenta que la casa era muy humilde, y que la tienda parecía ser cerrada temporalmente, al parecer la familia Motou pasaba por una crisis económica.
Yami se sentó al frente de Seto, y este comenzó hacer preguntas.
-Yami Motou, estas implicado en los asesinatos seriales, pero no se a demostrado que hayas sido el autor de dichas muertes. Acaso eres el que ayuda al verdadero asesino?- Alcanzo el café, y tomo un sorbo, mientras eludía la mirada con Yami.
-No, yo no recuerdo que paso ayer, la verdad solo vi a una joven acercarse a mí, pero no recuerdo muy bien quien era, al parecer me conocía, su nombre... Su nombre... No lo recuerdo, a pasado mucho tiempo y la poca luz que habitaba en el lugar no me dejo ver, a aquella mujer de peculiar personalidad- Dijo un poco confundido.
Seto poseía poca paciencia, y sabia que si no iba a cooperar, Yami seria enviado devuelta a la cárcel y seria juzgado como autónomo de los asesinatos.
-No quiero recurrir a la violencia, pero si no colabora, será de nuevo trasladado a la comisaría- Dijo Seto, esta vez clavando sus ojos fríos con los Yami.
-Se equivoca!- Pronuncio con exaltación no se nada de los asesinatos en serie, ni de aquella joven.
-Con que es una mujer!, y tú la estas encubriendo!- Dijo del mismo modo que Yugi; exaltado.
-Una mujer... Su voz...- Se comenzó a marear.
-Sí, una mujer, como era? Recuerda, no nos escondas nada, puedes salvar muchas vidas con esto-
Yugi se sintió mareado, y por un segundo recordó aquel beso, que al mismo tiempo sentía que no era para él.
-Esa mujer... No se... Esa mujer... Es igual...a Te...-Dijo, antes de que todo a su alrededor haya cambiado en forma difusa, y sintió como su mente revolvía los recuerdos con mucha particularidad. De pronto su cuerpo cayó al piso. Yacía en aquel lugar frío, mientras que de lejos Yugi se apresuro a ayudarlo.
-No siga oficial, dejelo descansar, su frágil mente no lo soportara- Dijo Yugi.
Lo llevo cargando hacia arriba, mientras Seto, dijo que iba a volver.
Aquella tarde sus oficiales y él, empezaron investigaciones profundas, pasaron todo el día en la casa quemada a las fueras de la ciudad central de Domino. Los cuerpos quemados y los que habitaban escondidos en la tierra fueron expuestos a la morgue.
Sus familiares los reconocieron, y escucho los lamentos, y perdidas de las personas. Aunque la mayoría de todos ellos, habían tenido una vida de lujuria y también pecaminosa. Las mujeres muertas, eran simples prostitutas, que poseían un cuerpo voluptuoso, por la cirugías infligidas.
Por otra parte lo que mas llamo la atención, fue el reporte de una joven desaparecida. La cual, no llevaba, según los reportes previamente analizados, una vida liberal, mas bien era recatada y se caracterizaba por su buen empeño en el colegio.
Aquel día, se excavo profundamente, y se encontró, algo parecido a un sarcófago, la joven fue hallada sin vida, pero, sus ojos no estaban en aquel cuerpo, sus ropas blancas, que denotaban pureza estaban manchadas de rojo, y en una nota, que habitaba en la tumba, decía:
"La discordia de los sentimientos humanos, siempre son buenos desde un principio, pero la maldad habita por medio de las otras personas"
-Que demente pudo hacer esto...- Pronuncio Marik, encargado de las investigaciones seriales.
Vio aquel cuerpo sin vida, fue el único que no se encontró en condiciones desagradables, los demás estaban en estado de putrefacción, nadie sabia como los vecinos no se habían sofocado con el hedor de aquellos cuerpos.
Marik, examinaba previamente el cuerpo, antes de enviar a la morgue, para encontrar alguna pista con el autor de esos crímenes, pero eran tantos cadáveres en estado de descomposición que no aguantaba el olor.
Por ratos intentaba descansar, pero sabia que debía ser rápido, porque los cuerpos no dudarían mucho mas. Y para su mala suerte, el tiempo estaba en contra, en cualquier momento, el asesino podría atacar de nuevo, y la mayoría de los presos huyeron sin dejar rastro alguno.
No encontró nada, era muy astuta, parecía que hubiera nacido para esto.
Seto nuevamente se encolerizo, pero sabia que era una mujer, lo tenia ahora bien en claro, y sobretodo, sospechaba de aquella joven que inculpo a Yami, aunque nadie la recuerde claramente.
El perfil, según los que recuerdan esa escena, era de una joven de ojos azules, que brillaban en la noche, lo demás no pudo ser visualizado.
Pronto irían a visitar a los del vecindario. Seto fue el encargado de preguntar. Según las personas aquella casa había sido deshabitaba, y le pertenecía a la familia Garden. Pero que según lo que tenían entendido, todos murieron en una masacre, hace diez años atrás, en navidad. La única hija que tuvieron, fue hallada muerta, con el rostro deformado.
Las investigaciones de aquella casa, se profundizaron, intentaron averiguar datos sobre la familia. El encargado de esa área era Bakura, él cual fue llamado por Seto a su oficina.
Su personalidad era muy juguetona, así que siempre molestaba a Seto.
-Oh! el gran Seto Kaiba necesita de mi ayuda para resolver este caso- Rio, mientras que Seto, lo vio con enojo.
-Cambia esa cara de serio! Que hasta los muertes se pueden asustar- Rio con mucha mas fuerza, mientras que los compañeros que estaban cerca, intentaban contenerse la risa, aunque fue inevitable, se oía apenas, pero Seto estuvo atento a eso.
-De que te ríes Marik!- Dijo, mientras que una vena roja se le notaba en la parte derecha de la frente.
-De nada mi jefe!, De nada...- Avanzo rápidamente.
-Necesito que me hagas un informe sobre la familia Garden, escuchaste bien Garden- Dijo Seto, como siempre, con su singular seriedad.
-Esta bien Seto, estará listo dentro de dos días- Menciono Bakura-. Aun debo concluir con el informe de las investigaciones seriales.
-Mas vale que te apresures- Dijo Seto dejando el lugar.
Yami estuvo en reposo toda la tarde, mientras que Yugi lo paso cuidando.
-Yugi ya esta poco a poco recordando- Dijo el verdadero Yami.- Si lo recuerda va intentar detenerme, por eso debo actuar rápido, antes que sus recuerdos lo hagan agonizar de nuevo, y su mente se vea afecta. Tea ella es la culpable de todo esto, debe desaparecer, no dejare que te toque Yugi, no nuevamente.
Yugi se despertó un poco mareado, se intento levantar, pero si no hubiera sido por Yami, él hubiera caído de nuevo.
-Reposa Yami- Dijo Yugi.
-Hermano, me a dolido demasiado la cabeza- Dijo, mientras frotaba con su mano sus cabellos, intento relajarse.
-Voy a ver agua, no te muevas, en este estado no debes moverte-
El verdadero Yami, bajo las escaleras encontrandose con su abuelo y su madre.
-Como se encuentra?- Dijeron al unísono ambos.
-El esta bien, sólo que temo...- Dijo Yami.
-Lo se Yami, hemos fingido todo esto muy bien- Decía su madre.- No se cuanto mas, podremos ocultarlo.
-El tiempo es lo que menos tenemos, Tea esta obstinada en matarlo- Dijo Yami.
-Ella jamas entenderá- Pronuncio su abuelo.
-Como quieres que entienda eso, esa psicópata!- Dijo Yami.
-No la culpes, tu mas que nadie, te quisiste hacer cargo de ella- Dijo su abuelo mientras que Yami agacho la cabeza.
-Pero no pensé, que fuera capaz de tal barbaridad de niños- Dijo Yami.
-Recuerdo aquella imagen claramente- Dijo la señora Motou.- Todo empezó con animales, los mataba sin misericordia alguna, tampoco tenia algún resentimiento. Su padre le enseño a matar muy bien, pero aquel día al ver a Yugi empapado de sangre, no tuve mas opción Yami- pequeñas lagrimas se asomaron a su rostro.
-Calma mamá, es mejor que no recordemos eso- Dijo Yami.-Tu mas que nadie sabes que ella fue influenciada por su familia.
-El pasado de esa familia es tan oscuro!, es mejor que nadie averigüe de los Garden!- Pronuncio exaltada, pero aun se aferraba a su llanto.
-No es culpa nuestra, quitate eso de la cabeza- Dijo Yami.
-Pero hijo no entiendes... Tu padre... Él...- Yami le tapo la boca con la mano.
-Es mejor que ni Yugi se entere de eso... Aunque ustedes también trataron de ocultarme ese secreto, y hacerme pasar por Yugi- Dijo Yami.
-Yugi no debe de saberlo por ningún motivo!- Dijo su madre.
-Así será...- Yami se fue por el vaso de agua.
Al llegar a la habitación de Yugi, le dio el vaso de agua.
-Yugi...-dijo su hermano, mientras que Yami, fingía nuevamente ser Yugi.
-Dime hermanito-
-E tenido muchas pesadillas. Ultimamente, siempre me veo manchado de sangre, y también en mis sueños pienso que soy tu, una niña dulce se me acerca con un cuchillo, y me apuñala, o mas bien diría que te apuñala a ti, es muy confuso...-
-Yami, no digas eso, como puedes pensar que eres yo!-
-Es que se ve tan real, que pareciera, como si y fuera tú, y tú seas yo, no se si me entiendas, creo que me estoy volviendo loco, hasta pensé que aquella joven que me amenazo en la celda, era la misma que la del sueño!, aunque en esa celda la recordé, ahora ya no, creo que invente todo!-
-Eso no puede ser, es sólo un sueño, recuerda Yami, un sueño no es real- Se acerco y le dio un beso en la frente.-Ahora descansa, para que mañana puedas decirle al oficial lo que viste, y no confundas las cosas por favor Yugi.
El verdadero Yami se marcho a altas horas de las madrugadas, su único objetivo era Tea. Ella era su principal problema, y con astucia esta vez la iba a combatir.
Paseo por todos los lugares que solían estar juntos, pero no la encontró, fue a las casas deshabitadas y tampoco estaba ahí, el único lugar que le quedaba eran en aquellos callejones.
No la encontró y se rindió, se fue a su casa pensativo, con el cuchillo en la mano. Entro a su hogar donde Tea lo esperaba.
-Me buscabas?- Decía Tea.
-Que haces aquí?- dijo enfadado.
-Yo de ti no hablaría así- Se acerco junto a Yami, y lo beso en la mejilla.
-Yami la boto al suelo y tomo el cuchillo-
-No hagas eso- Dijo Tea sonriendo.- Si no quieres ver morir a tu familia no lo hagas!, ni creo que quieras despertar a Yugi.
-A que te refieres?-
-Entra a la cocina y lo sabrás...-
Yami entro lentamente, y se vio horrorizado ante tal escena.
SayoriSakura: Bueno se que demore un poco, pero yo en navidad ni año nuevo paso en mi casa, asi que no pude escribir este capitulo, pero agradezco a todos los que han seguido leyendo mi historia, y espero que sigan así. Aquí les dejo este capitulo espero y sea de su agrado. No se olviden de dejar review :3 y que tengan un Feliz 2012.
Sayonara!
