AIME MOI
Amame
CAPITULO VI: En el Umbral
Sakura noto que de su costado derecho emanaba una fluida y constante cantidad de sangre. Recorrió con dos dedos la herida percatándose que fácilmente podría introducir uno de sus dedos. Extrañada, porque de ningún modo la gran Godaime hubiera podido pasar por alto semejante lesión, tanteo con su mano el mueble hasta dar con una gaza, la mojo sin mirar y presiono su costado quedando al instante empapado de sangre.
Repitió la operación dejando esta vez la compresa, hurgando entre los cajones hasta dar con una botella con un líquido azulino que lo vertió en sus temblorosas manos sin apartar su mirada de la herida que ahora había manchado hasta su pantalón; retiro la comprensa y aplico ambas manos sintiendo al instante como un abrasador calor corría a través de ellos introduciéndose en la carne.
Estuvo varias veces tentada a retirar sus manos, alejarlas de esa quemazón y sumergirlas en un líquido frío. Lejos de su deber como medico, su propio e insistente deseo de ayudarlo como tiempo atrás él lo había hecho con ella, la alentó a soportar su propio dolor.
Solo hasta que ésta sano casi por completo Sakura se dio el lujo de sonreír a medias, paso el dorso de su mano por su frente limpiando su sudor, para después recoger el pañuelo y cambiarlo por uno nuevo junto con la fresca y cálida agua que sustituyo para limpiar con peculiar ternura la sangre que había manchado todo su costado.
Para cuando termino el agua nuevamente se había teñido de rojo y, la kunoichi comenzó a sentir por primera vez en esa larga noche un constante dolor muscular. Paso el resto de la noche velando el ahora apacible rostro del genin.
Las primeras horas de la mañana habían quedado con rapidez atrás, ahora Sakura podía escuchar el continuo ir y venir de las enfermeras, se puso de pie y una vez que se aseguro que su paciente no despertaría salió del cuarto. Recién recordaba que Lee había pasado también la noche en el hospital y consideraba una descortesía no ir a visitarlo, así que para cuando la alegre voz del ninja le autorizo el paso coloco sobre su ya cansado rostro una alegre sonrisa.
-"Sakura-san, así que es verdad lo que me dijeron las enfermeras, pasaste aquí la noche"- Dijo con su habitual jovialidad extraña para esas matutinas horas.
-"Lee-san ¿Cómo siguen tus heridas?. Siento no haber venido antes pero Tsunade-sama me pidió que cuidará de Neji-san"- Explico a modo de disculpa la pelirosa, apartando su culpable mirada de los sinceros ojos del chico.
-"Y como se encuentra Neji. Yo estoy bien Shizune curo mis heridas pero Tsunade-sama me obligo a quedarme aquí"-
Sakura lo miró agradecida, admirando su continuo entusiasmo y la preocupación que mostraba por su compañero antes de prestar atención a su condición.
-"Él... parece que no va a despertar aún, su cuerpo sufrió heridas severas pero lo que me preocupa es su mente, toda la noche manifestó signos de agotamiento como si hubieran absorbido psicológicamente su poder físico"-
Continuo hablando sin darse cuenta que sus dudas iban aflorando a la par de su provisional diagnostico; se disculpó con Lee al percatarse de sus cavilaciones, él simplemente agito su mano sin mostrar enfado alguno.
-"Lee-san podrías contarme por favor que fue lo que les paso"- Pidió con un débil tono de voz inyectado tanto por la duda como por el temor de saber que había pasado.
-"Nuestra misión tendría que haber durado solo una semana, Tsunade nos pidió que investigáramos los acontecimientos en una villa cerca del país de la Hierba y como la Hokage sospechaba ese lugar había sido una base científica, experimentaba mutaciones humanas y Tenten encontró registros de genética avanzada, pero aparte de restos en descomposición y la instrumentación no hallamos mas.
Realmente una desgracia, ninguno de nosotros hubiera llegado siquiera a imaginar que existieran mentes tan trastornadas para desarrollar ese tipo de experimentos, a los tres nos causo un gran impacto encontrarnos con todos esos cuerpos desmembrados, otros modificados quirúrgicamente y algunas ornamentas y cuerpos acartonados por la descomposición, en cada una de ellas se podía apreciar el dolor y la muerte agonizante que les depararon eso sujetos.
Aunque creo que Gai-sensei se hacía una vaga idea de a quien pertenecía esa base porque durante todo el trayecto nos pidió estar alertas, insistió a Neji que usará su Byakugan todo cuanto pudiera y él permanecía despierto las pocas horas que nos dejaba descansar. Al quinto día de nuestra jornada de regreso percibió algo que nosotros no fuimos capaces de detectar, nos pidió a Neji y a mí que rodeáramos a Tenten y la protegiéramos, ambos asentimos, no fue necesario que nos lo pidiera porque ambos cuidábamos continuamente de ella. Incluso por las noches Neji la obligaba a dormir cerca de él.
Finalmente después de avanzar toda la mañana, que no lo parecía porque el bosque era tan denso que nos resultaba fácil perdernos Gai-sensei nos hizo frenar alzando una mano, tomando a Tenten con la otra para protegerla del ataque que habían dirigido a ella. El desacato de Neji le costo caro, aún contra toda advertencia de nuestro maestro de escondernos él se arrojó de lleno contra nuestro enemigo.
Nos tomo un tiempo rastrearlo, porque sin su Byakugan solo nos valíamos de nuestro instinto. Fuimos atacados por varios hombres que aunque su aspecto era fiero supimos que Neji estaba con su líder, así que Tenten y yo cerramos la retaguardia dándole el tiempo suficiente a Gai para que fuera tras él.
Cuando les dimos alcance Gai-sensei había apartado con un brusco movimiento a nuestro compañero, Tenten corrió a auxiliarlo porque lo vimos caer como si fuese un costal de arroz y, por su grito supe que no se encontraba muy bien. Y tan pronto como Maito nos indico la retirada cogimos su cuerpo y nos alejamos del intruso; porque incluso cuando no tuve la oportunidad de combatir con él, pude ver que no era un oponente ordinario.
Ninguno salió bien librado nos acercamos hacia una rivera donde Tenten atendió nuestra heridas y, por mas intentos que hicimos para reanimar a Neji, seguía como en un trance. Gai-sensei nos dijo que se debía a una técnica ilusoria que habían usado aprovechando el único punto ciego y sensible del Byakugan. Pero la verdad es que ..."-
-"La verdad es que nuestra maldita misión fue un fracaso, que la estupidez de Neji le costo caro y que todo fue gracias a ti Haruno Sakura"-
La aludida abrió desmesuradamente sus asombrados ojos cuando Lee fue cortado bruscamente por la mujer que se encontraba recargada en el marco de la puerta con sus brazo cruzados y una pierna sobre el marco, mirando retadoramente a la oji-verde.
Ladeo su rostro, mostrándole a la castaña que no entendía sus palabras. Tenten camino hasta ella y señalándola con su dedo índice acusadoramente le grito.
-"¡Porque Neji nunca había actuado como un loco hasta que te conoció a ti y tu patética historia de abandono y frustración!. Porque nada de eso hubiera pasado si hubiera obedecido las ordenes de Gai-sensei en lugar de lanzarse como un desquiciado solo porque escucho el nombre de..."-
-"Basta Tenten, Sakura-san no tiene nada que ver; tu mejor que nadie sabes que él rara vez hace caso de los consejos de Gai-sensei. Neji vio en él a un oponente fuerte y no midió las consecuencias"-
Y no le quedo mas remedió a la kunoichi que aceptar en contra de su voluntad el regaño de su compañero. Le dedico una mordaz mirada a la pelirosa y se marchó de ahí.
Sakura le dirigió una seca sonrisa para agradecerle al chico su apoyo y sin saber que mas decir solo atino a agregar.
-"Le enviaré un mensaje a Tsunade para que venga y pueda darte de alta. Ven a despedirte por favor"-
Lee se mostró muy animado ante la idea de alejarse de ese sanatorio, le respondió animado a la chica y la despidió con un efusivo movimiento de mano.
La joven medico avanzó todo el trayecto hasta donde estaban las palomas mensajeras en autómata sin ser capaz de separar las satíricas palabras de Tenten y la culpabilidad sin fundamentos que ésta había logrado imprimir en ella.
Respiró hondo y sacudió toda su repentina pereza y cansancio acumulado antes de entrar de nuevo a la habitación de Neji. Miró el reloj antes de volver a sentarse y vio con pesadumbre que era casi medio día y él continuaba como cuando había ingresado ayer por la noche, aunque el hecho que sus extrañas heridas hayan dejado de sangrar logro animarla un poco.
Tomó su cepillo y con infinito cuidado comenzó a cepillar el castaño cabello del genio, en su primer intento miró con cierto temor a sus ojos, ocultos tras sus párpados esperando que reaccionará y la mirará una vez más con su contrastante mirada sincera y fría.
Sus verdes ojos no tardaron en llenarse de lágrimas y su corazón de desesperación, aunque no lo quisiera aceptar las palabras de Tenten la habían herido, imaginó que tal vez estuviera en lo cierto y fuera su culpa que Neji estuviera ahora en ese estado. Ella lo había distraído de sus entrenamientos, él había sacrificado varias horas de sus días para enseñarle lo que tendría que haber aprendido en la Academia, pero que por su comportamiento de chiquilla enamorada nunca lo hizo.
Dejó que la última mecha chocolate cayera sobre las blancas sábanas, sollozo pausadamente mientras observaba como su semblante continuaba sin mostrar signos de recuperación y sin estar segura de porque lo estaba haciendo bajo lentamente su rostro hasta estar a pocos centímetros del suyo y rozó sus cálidos y rozados labios contra los frío e inertes labios de Neji. Presionó aún mas los suyos y descubrió con dolor que muy seguramente él no sintió lo mismo que ella.
Restregó sus ojos y río a medias. Desde luego que él no había sentido lo mismo que ella, Neji se encontraba inconsciente, no había respondido a ningún estímulo y su beso no tendría porque haber sido la excepción. Después de todo Sakura estaba segura que siempre cometía el mismo error; ladeo su rostro reclamándose por ese pensamiento, por primera vez comprendía que sus actuales sentimientos no se comparaban en nada con lo que alguna vez creyó haber sentido por Sasuke.
Itsumo sugoku jiyuu na anata wa ima... - Tu siempre has sido libre, pero ahora...
Kono ame no naka donna yume wo oikaketeiruno - En esta lluvia ¿Qué sueño estas persiguiendo?
Dokokade kodoku to tatakainagera - Mientras luchas en la soledad
Namida mo gaman shiterundarou - Tu retienes tus lágrimas
Hitori demo daijoubu to anata mo watashi to onaji - Piensas que estas bien solo, eres igual a mí
To omawari bakari dakedo naze ka kono michi ga suki de - Puede ser el camino más largo, pero por alguna razón me gusta este sendero
Shiawase da toka ureshii toki wa - Cuando estoy contenta o me siento feliz
Anata no koto wo omoidasukara - Es porque estoy pensando en ti
Iroazaya kara kisetsu wa kitto - Seguramente esa debe de ser la razón.
Había perdido la noción del tiempo e incluso había dejado de sentir. Lo último que recordaba fue el penetrante y torturador dolor que sintió cuando de la nada habían atacado su único e inverosímil punto débil. Después de eso su mente alcanzo a percibir como su cuerpo se desplomaba falto de voluntad.
Antes, estaba seguro que se encontraba en medio de la nada lo poco que percibía era una constante cortina negra. Pero lentamente había comenzado a percibir cada una de las fibras de su cuerpo, cierto era que dolían y ese dolor abrasaba cada una de sus células con fuerza pero era mejor a seguir abandonado en la nada. El frío que cortaba sus entrañas iba perdiendo fuerza ante la oleada de calor que por momentos sentía más fuerte, justo cuando sentía que su vida lo abandonaba.
Y ahora ese constante murmullo comenzaba a tomar forma, los anteriores contactos de otra persona los reconocía como tiernas caricias y la vigilante mirada que lo había acompañado todo ese tiempo le evocaba un solo nombre, trato de pronunciarlo pero aún se le dificultaba coordinar su cuerpo con su mente, en su lugar sus ojos comenzaron a abrirse lenta y pausadamente captando de forma inmediata la habitación del hospital.
Giro con esfuerzo su rostro a su derecha y, justo como había imaginado ahí se encontraba ella. Sentada a su lado con su singular vestido rosa y su largo cabello recogido en una trenza que caía sobre uno de sus hombros, sus manos descansando en cada una de sus piernas. Descubrió con gran pesar que su imagen desvariaba de la que había imaginado, sus ojos estaban cerrados y aún en su estado podía ver los finos hilos que sus lágrimas habían dejado en sus mejillas, la había escuchado cantar y su voz le pareció que sonaba dulce y melancólica, pero había dejado de hacerlo y apretaba sus labios como si quisiera reprimir alguna otra emoción.
La miro en silencio un rato mas, grabando en su memoria cada uno de los detalles que encontraba nuevos en ella. Hasta que finalmente Sakura se atrevió a abrir de nuevo los ojos topándose con su meticulosa mirada, reprimiendo casi al instante el fuerte impulso de ponerse de pie y arrogarse a los brazos del recién despierto Hyuga, en su lugar tomo entre las suyas la mano que Neji le había tendido y apretó con fuerza sobre su pecho.
-"¿Sakura, te encuentras bien?"-
La confusión abarco por un instante el rostro de la chica; que irónico que fuese el primero en hablar. Desde luego que no estaba bien, había pasado días con el alma en un hilo y que decir de esas últimas horas cuando lo único que podía hacer por él era utilizar sus mediocres poderes curativos, porque si antes pensaba en darle una sorpresa a Neji con su ahora bien dominado jutsu, durante la noche, mientras realizaba su labor medica encontró que aún debía exigirse mucho más y no conformarse con sanar a unos cuanto, si en definitiva le costaba ayudar a los que le importaban.
Después de todo había descubierto que la admiración que sentía hacía el shinobi no se debía solo por su fuerza o técnicas, si no a su determinación y sus ganas de superarse a si mismo, haciendo de lado el reconocimiento de terceras personas, buscando única y exclusivamente su propia aceptación y auto satisfacción.
Pero aún tendría que pasar un tiempo antes de que escuchará esa declaración, sobre todo porque Sakura eludió su pregunta.
-"¡Despertaste!. ¿Cómo te sientes Neji-san?"-
-"No muy bien, en realidad recuerdo muy poco de lo que paso, y tu Sakura ¿porque estas aquí?"-
Si ella había eludido su primera pregunta, él bien podría hacer lo mismo y ocultarle a la shinobi que lo mas cercano a una experiencia real que hubiese sentido, eran sus suaves manos recorriendo suavemente su cuerpo e incluso podría apostar que llego a sentir los sedosos labios de la kunoichi sobre los suyos.
-"El día que saliste a la misión dije que esperaría tu regreso, lo hice, pero cuando volviste estabas inconsciente, así que lo mejor que podía hacer era curar tus heridas y esperar a que despertarás"-
-"Haz vuelto a llorar, había olvidado con que facilidad lo hacías"-
Sakura se había mostrado renuente a encararlo una mezcla de pena y dolor comenzaban a oprimir con fuerza su pecho y estaba segura que tontamente sus ojos volverían a llenarse de lágrimas en cualquier momento, miro de soslayo al genin pudiéndole ofrecer únicamente una lánguida sonrisa.
Neji Hyuga era un tipo exigente, no se conformaba con poco y existían pocas cosas que lo satisfacían o hacían feliz, muchos apostaban que esas cosas se limitaban a unas cuantas, que incluso se podían llegar a contar con los dedos y sin mucho exagerar llegaban a sobrar. Lo que nadie sabía era que entre esos sucesos sobre-naturales figuraba la sonrisa de cierta kunoichi.
Decir que apreciaba dicha expresión podría llegar a considerarse mentira, aquel gesto de felicidad y gozo se había convertirlo sin saberlo en uno de sus mayores tesoros, incluso había llegado a celar a todo aquel individuo que recibía esa calidez por parte de la pelirosa.
Pero en definitiva aquel intento de sonrisa no podría figurar como aquella por la cual el joven genio de los Hyuga había llegado incluso a desvariar noches enteras, sintiéndose como un pobre humano mortal condenado a sufrí los embates de los tan afamados sentimientos, emociones que el como genio y ninja había aprendido a suprimir a muy temprana edad y, que nunca había llegado a sentir por otra persona.
Aunque claro esta que el odio y anhelos de aniquilar al Souke era una emoción que nunca supo como controlar, pero aquello le daba poder y lo volvía prácticamente un ser indestructible, en cambia ahora lo único que le dejaba aquel gesto era una inexplicable debilidad y un indiscutible deseo de permanecer mas tiempo al lado de aquella mujer que lo hacía sentir tan diferente a como solía ser.
Suspiró complacido de que la voz de Sakura lo sacará de aquellas ideas confusas y comprometedoras.
-"Lee-san me contó una parte de lo que les pasó, deberías de cuidarte más, en unas cuantas semanas empiezan los exámenes de selección a chunin y Tsunade-sama te ha propuesto como su favorito"-
-"Tendremos que trabajar más duro si queremos aprobar esta vez"-
-"Estoy segura que no representará ningún problema para ti, en cuanto a mí..."-
-"Seguro haz mejorado, por lo menos curaste bien mis heridas"-
Para ambos resulto reconfortante poder habar de cuestiones tan sencillas y transitorias, dejando que lentamente sus preocupaciones pasaran a un segundo plano, relajándose por un instante sin hacer caso a las exigencias del corazón o a los reclamos del ya fatigado cuerpo de cada uno.
-Continuara-
Lady-Scorpio, Tanitta, neferetc, SakuraCefiro, KAKAxPAMExNEJI, rossmery, lizharuno, tsunade25, chinauzumaki.
En realidad aprecio todos y cada uno de sus comentarios, me alegra que la historia les este gustando y la disfruten, cuando en realidad la idea surgió casi de la nada y para mí amiga, además la idea original ha ido sufriendo algunos cambios, de lo contrario creo que hubiera terminado hace mucho.
Espero que no hayan tenido que esperar muchos días para ver la actualización, pero este semana estuve haciendo trabajos finales y fue lo que me quito tiempo para actualizar. Así que una disculpa.
Por último aclaro que la canción se llama Saikou no Kataomoi de Tainaka Sachi, es el ending de un anime llamado Saiunkoku Monogatari, y la verdad se escucha muy bien. La traducción es en su totalidad mía, así que si le encontraron algún error háganmelo saber. Además me gusto porque me recordó un tanto a los sentimientos de Sakura y Neji en este fic.
-Sherrice Adjani-
