¡Hola personitas! Después de un tiempecito, aquí he vuelto con un nuevo capítulo. Tengo que agradecer con una gran sonrisa y un cariño especial a dos personitas: Ashabi y Blossom Lu.

Ashabi n.n ¡muchísimas gracias por dejarme un review tan entusiasta!, me alegré demasiado cuando te leí, muchas gracias por tomarte el tiempo y presentarme tu opinión que me motivó muchísimo en apresurarme a actualizar, muchas gracias n.n. Me encanta que te hayan gustado los OC, me emocioné muchísimo cuando leí esa parte en tu review xD. He aquí una respuesta un poco más breve que la que te he dado por mensajito jeje, pero quería mencionarte en el capítulo, muchas gracias n.n.

Blossom Lu ¡que alegría es volver a verte en otro review!, muchas gracias por tus lindos reviews, especialmente me encanta leer tus teorías, es tan genial, me emociono muchísimo n.n. Concuerdo contigo con Lisa, por eso ella está creciendo poco a poco en cada capítulo jeje. Muchas gracias por darte el tiempo de escribirme tus opiniones y que me motivan muchísimo, muchas graaciaas n.n. También te he visto por mi página de Facebook y otra sonrisa me provocaste jajaja, ¡Gracias!

Bueno después de darme este espacio también tengo que agradecer a todas las personitas que leen esta historia y que la siguen capitulo a capitulo, ¡Muchísimas graciaaaas!, espero que les guste mucho este capítulo que me apresuré en actualizar jeje. Creo que nunca antes había escrito tanto en una introducción jajaja. Bueno ya los dejo con la historia y espero que la disfruten:).

Capítulo 6

Mishima Narra

— ¡¿Cómo es posible que no comprendas?! —mencionó Satoru mirándome después de dos horas de explicaciones sobre lo básico de crear páginas nuevas para lograr algo que no recordaba.

—Lo siento—mencioné deprimida pero a la vez enojada por su poca paciencia pues en un principio Satoru me había explicado los conceptos lentamente pero luego deducía que mágicamente se quedarían en mi memoria tan rápidamente.

—No hemos pasado del paso 4 —suspiró justo después y se tocó la frente, el gesto que solía notar en personas que estaban agotadas.

— JAJAJA, déjala Satoru—mencionó Yumma que disfrutaba vernos pues le parecía realmente cómica la situación— Mishima tiene otro ritmo, su memoria es distinta a la nuestra — Se levantó del sofá y se acercó a nosotros mirando con interés la computadora — Se inicia con lo básico Satoru, tú le estás enseñando programación de códigos, son varias claves, mejor inicia con algo más sencillo.

—Como encender la computadora…—mencionó Satoru sarcásticamente.

Miré mi reloj, muy pronto serían mis clases de defensa personal. Me cambié en la habitación que me habían cedido la noche anterior. No sabía si debía despedirme de ellos antes de irme, después de todo no sabía si éramos amigos o solo personas que se necesitaban momentáneamente y que muy pronto tomarían caminos diferentes.

—Me marcho…—comenté antes de salir del departamento de 27 y 30.

—Que llegues con bien— dijo Yumma con una sonrisa.

—Cuídate en el camino— añadió Satoru segundos antes de que yo cerrara la puerta al salir.

Mientras caminaba mi mente le daba vueltas a la nota depositada en mi cuarto el día anterior:

"Muy pronto nos encontraremos, ansío ese día Lisa Mishima.

Que tengas dulces sueños."

¿De quién era esa carta? ¿Encontrarnos? ¿A qué se refería? ¿Cómo habían entrado a mi departamento? Todo era demasiado extraño. Tal vez no tenía motivos para esconder aquella nota a Satoru y Yumma, pero algo dentro de mí creyó que debía conservarlo en secreto.

— ¡Mishima concéntrate! —comentó Oyuki, mi instructora de defensa y pelea arrojándome una patada que esquivé agachándome rápidamente— No sé por dónde esté tu cabeza pero en una pelea no tienes el lujo de distraerte, un solo momento basta para que te venzan —Siguió arrojándome golpes en los que traté de defenderme, uno de ellos casi me derriba pero ella se detuvo antes de que me tocara.

—Lo lamento, iré por agua—mencioné.

— ¿Todo está en orden? —preguntó mientras caminaba por mi botellón con agua.

—Sí, no ocurre nada—añadí con una sonrisa.

Regresé a la zona de combate, Oyuki se veía pensativa, me miraba con interés. Lanzó los primeros tres ataques y me defendí con éxito.

—Cuando llegaste por primera vez, algo había en tus ojos que me hizo pensar…—mencionó esquivando una patada mía— Tu mirada estaba dispersa, no te concentrabas en lo que querías…—me sorprendí ante sus palabras y por un instante me distraje por lo que terminé en el suelo acolchonado, Oyuki me ayudó a levantarme— Pero conforme pasaron los días empecé a notar un cambio en ti, lucías más decidida, más comprometida, como si recobrarás energía poco a poco…

—Yo…—intenté decir pero la pelea continuaba con más intensidad y con mucha dificultad lograba esquivarla.

—Pero luego surgió algo que captó mi atención, no eras honesta… — era mi turno de ataque, me di la vuelta rápidamente para arrojar una patada con más fuerza que ella detuvo con su mano—Tu cuerpo y tus palabras se comportaban distinto…—seguí atacando con más fuerza, pues su nivel de defensa era tan alto que parecía que nada lograría a pesar de mis golpes (usando unos guantes blancos, no de boxeador, que eran muy ligeros y que evitaban que ella o yo nos lastimáramos en combate) — A pesar de tu sonrisa que aparentaba que "todo estaba bien", que "no ocurría nada", tu cuerpo se movía rápidamente…—Oyuki se agachó para evitar un ataque — Es decir que a través de tu cuerpo liberabas tus sentimientos verdaderos, en combate, lo que sientes realmente, se muestra….— me agaché y lancé una patada donde la punta de mi pie tocaba el piso y que normalmente se usa para tirar a tu oponente pues la patada es tan baja que golpea los talones y lo hacen caer, y sorprendentemente eso ocurrió, Oyuki cayó al suelo acolchonado – Así que, aunque no me digas lo que ocurre, basta un entrenamiento para entender que ahora "no todo está bien" ¿cierto?

—Analizas mucho a las personas —mencioné tomando su mano para que se levantara.

—Es que eres un caso especial, algunas personas suelen decir lo que sienten mientras pelean, mira…— señaló a un joven luchando contra su entrenador.

— ¡Hey! ¿Viste eso? Casi te derribo— rió el joven de ojos verdes y cabello blanco mientras esquivaba un golpe— ¡Ganaré! — la expresión en sus ojos lucía decidida y justo después tomó al entrenador por su espalda y lo arrojó al suelo— ¿2 de 3? — había una sonrisa energética en su expresión.

—Pero tú dices algo que no va con tus movimientos, y en días como hoy, es mucho más evidente— afirmó Oyuki.

Era increíble que ella detectará algo en mí, antes que yo misma, pero era verdad, esa escuela era uno de los mejores lugares de entrenamiento en Japón, y gracias a Shibazaki tenía la oportunidad de ir. Era muy evidente la calidad tan alta del lugar, especialmente porque sus entrenadores eran profesionales, y se daban cuenta de esos pequeños detalles.

Tomé mi celular y le marqué a mis contactos cercanos para recordarles lo que les había dicho la noche anterior y esta mañana, que tuvieran cuidado, de preferencia no estuvieran solos y que me llamaran si algo ocurría. Quería asegurarme de que estuvieran bien todos, después de todo si esas personas sabían dónde vivía y trabaja suponía que sabían información de mis personas cercanas.

—Tranquila Lisa, sí, ya me lo comentaste, han habido robos y quieres que tenga cuidado, tranquila—Yuriko rió— ¿Yuki? Hoy me pidió salir temprano de nuevo, al parecer tenía algo importante qué hacer, le dije lo mismo que a ti, que me repondría las horas la siguiente semana.

Después de su llamada le marqué a Yuki, no contestaba, le marqué de nuevo, y seguí de esa manera hasta que obtuve 10 llamadas sin respuesta de su parte. Mi corazón se aceleró con velocidad, ¿qué debía hacer? Eran las 3:00pm. ¿Le habrían hecho algo?

— ¿Mishima? —preguntó el chico de cabello blanco que había visto combatir minutos atrás.

— ¿Sí? —lo miré dudosa.

—Oh, lo lamento no me he presentado- sonrió de manera gentil mientras se secaba el sudor del rostro con una toalla blanca, los entrenamientos eran exhaustos- Mi nombre es Takuma Nabiki — Lo miré extrañada, su nombre no me era familiar y nunca antes lo había visto en la escuela de combate, entonces a pesar de presentarse, todavía no comprendía quién era o qué quería — Cierto, no sabes quién soy, bueno soy parte del equipo especial que ahora participa en una investigación con el detective Shibazaki.

— ¿Equipo especial? —pregunté confundida, ¿él era parte de la investigación del Plan Atenea?

—Sí, los demás llegarán después, pero por ahora quería conocerte, al parecer eres un punto clave en la investigación— mencionó y su frase la relacioné inmediatamente con la nota dejada en mi departamento: Muy pronto nos encontraremos, ansío ese día Lisa Mishima".

— ¡Fuiste tú! El que me dejó la nota en mi departamento— su rostro mostró impresión y confusión.

— ¿Una nota? No fui yo ¿alguien te dejó una nota? ¿Cómo la ocasión anterior en tu trabajo? —añadió de manera pensativa.

— ¿Cómo sabes eso?

—Ya te lo dije, ahora soy parte del equipo de investigación, ¿tienes la nota? —preguntó y dudé, no sabía si podía confiar en él.

—La tengo…— contesté por algún motivo. Me llegó un mensaje de Yuki: "¿Lisa? No puedo esperar más tengo que verte, es ahora o nunca… te espero en el edificio Kirashi", Yuki nunca me llamaba Lisa, siempre Mishima, mi segundo nombre, algo estaba mal en ese mensaje ¿qué ocurría? Antes de darme cuenta estaba corriendo hacia ese lugar, si era una trampa, o si no lo era, de cualquier manera encontraría respuestas, y por ahora lo único que quería era saber si Yuki estaba bien.

— ¡Mishima! —Nabiki corrió a mi lado— ¿Qué ocurre?

—Es Yuki…—mencioné y por algún motivo no me hizo más preguntas.

Satoru Narra

—Oye ¿por qué la dejaste ir sola? —preguntó Yumma mientras salíamos del departamento.

—No está sola…— cerré la puerta.

Mishima Narra

— ¿Siempre eres tan imprudente? — Nabiki rió mientras corríamos, y en el momento en que estaba por ir hacia la derecha en dirección hacia el edificio Kirashi, él tomó mi mano y fuimos hacia la izquierda.

—Oye…-mencioné mientras él me guiaba.

— Iremos al departamento de tu amigo— Tomó su celular y le marcó a alguien— ¿27? Sí, tranquilo, todo está bien, ¿puedes decirle a Shibazaki que lleve un equipo al edificio Kirashi?, posiblemente encontremos algo interesante ahí.

— ¿Satoru? —pregunté.

—Ah, sí, hablé con él ayer por teléfono, me recomendó que entrenara en ese lugar, ahora veo que me llevó ahí para cuidarte, sí que me engañó—siguió riendo— Bueno ¿es por aquí no?

— ¿Cómo sabes dónde vive Yuki?

—He leído bastante sobre ti, y eso incluye a tu gente cercana.

—Pero el mensaje, venía de su celular…—mencioné cuando logramos ver la serie de departamentos donde Yuki vivía.

—Hacker, es evidente o tal vez…—se detuvo y miró pensativamente.

Subí las escaleras y toqué la puerta bastante fuerte porque quería verlo lo antes posible.

— ¿Mishima? —Yuki sujetaba a un bebé de aproximadamente un año.

— ¿Ah? — estaba impresionada.

—Él es mi sobrino, de hecho estoy cuidando a mis sobrinos—una pequeña niña rubia se asomó a la puerta también, lucía apenada y se escondió detrás de la pierna de Yuki— ¿Qué ocurre? ¿Todo está bien?- me preguntó-

—Tu celular… me llegó un mensaje extraño— mencioné.

—No ha encendido desde hace horas, creo que posiblemente algo le ocurrió, ¿quieren pasar? — contestó.

—Sí por favor, ¿puedo ver tu celular? — preguntó Nabiki.

—Claro— afirmó Yuki, una vez que entramos vimos juguetes en el suelo, sin embargo lo demás estaba bastante ordenado, mi amigo le dio su celular a ese chico de cabello blanco.

—Sí definitivamente, ¿puedo hacer algo con él? — preguntó.

—Sí— Yuki seguía con el pequeño en brazos y le sorprendió que Nabiki se dirigiera a la salida y dejara caer el celular al suelo desde tres pisos de altura.

— ¡Hey! Oye eso…—mencioné mientras Yuki seguía en shock.

—Hackeado a ese nivel puede rastrearte y hasta grabar lo que escucha, no tiene arreglo—contestó.

— ¿Quién hackearía mi celular y por qué?

—Esa es una buena pregunta que tristemente no tiene respuesta, sin embargo lo bueno es que puedes pedir que te den otro celular en la central de policía, posiblemente le hagan caso a tu petición— Nabiki tomó un peluche de oso y delicadamente tocó el rostro de la niña con él haciéndola reír.

—Ni lo había terminado de pagar— Yuki suspiró justo después.

—Lamento esto—mencioné deprimida por lo que había ocurrido.

—No te preocupes- me dirigió una sonrisa— No es tu culpa— añadió pero sabía que sí lo era, lo había involucrado en mis problemas.

—Bueno tenemos que irnos, pero veo que tienes un teléfono fijo, si algo ocurre llama a la policía—Nabiki salió del departamento.

— ¿Qué podría ocurrir? —preguntó preocupado.

—Nada, no pasará nada.

Una vez que salimos del edificio me sentí una buena para nada, si Nabiki no hubiera estado habría caído en la trampa, todo estaba realmente mal, nunca pensaba con lógica, recordé ese momento en que fui atrapada por Five, le había ocasionado muchos problemas a Twelve en ese momento. Tal vez lo mejor era que dejara de insistir en ser parte del equipo de investigación, como había dicho Satoru, solo los retrasaría.

—Hey Mishima, puedo saber lo que piensas con tal solo una mirada, no debes sentirte así, solo eres una estudiante que terminó involucrada, es normal que no sepas qué hacer en situaciones así, no es como si fueras una policía o algo por el estilo— mencionó.

Lo sabía, no podía ayudarlos, y lo que más me dolía es que la principal razón por la que quería apoyar era porque sentía que Twelve y Nine estaban dentro de esa investigación, era una sensación extraña como si ellos estuvieran en ella, participando desde una distancia lejana, era una idea tonta, pero en verdad lo sentía.

Cuando llegamos a la oficina de Shibazaki no me sorprendió la mirada furiosa con la que Satoru me recibió, además de que Yumma no estaba en la oficina, solo nosotros cuatro.

— ¿Encontraron algo? — preguntó Nabiki.

—No, el edificio seguía abandonado, como siempre lo ha estado— contestó el detective.

—Yo, iré por algo de agua— mencioné sintiéndome culpable por no haberle dicho nada a Satoru.

Bajé las escaleras, tomé un cono de papel que servía para colocar el agua y poder beber de ahí, en ese instante vi llegar a Yumma, no me miró para nada a pesar de pasar a mi lado.

—Yumma…—comenté.

—Pensé que nos estábamos llevando mejor…—contestó sin dejar de caminar y luego subir a la oficina.

—Lo eche a perder de nuevo— me senté en una silla y cubrí mis ojos con mi brazo, podría llorar de lo terrible que me sentía.

Pasaron unos minutos y el primero en bajar fue Nabiki, me sonrió desde lejos y cuando estuvo cerca se sentó a mi lado.

—Creo que has perdido la motivación para seguir en la investigación ¿cierto? —preguntó.

—No estoy en la investigación, quise entrar pero no me dejaron, y ahora puedo entender por qué— mencioné.

— ¿Mishima me prestas tu celular? — preguntó y afirmé dudosa pero se lo di, en ese instante lo dejó caer en el suelo y luego lo colocó en un vaso de agua.

—Hey…— me interrumpió.

-Un virus se transfiere con facilidad, así de igual es para los hackers encontrar caminos, tu celular por recibir ese mensaje ya no es seguro, toma…-me entregó uno nuevo, era una versión antigua pero tenía las funciones indispensables.

—Gracias- mencioné.

—Mishima olvide preguntarte ¿sabes quién es la persona que le manda esa información a Satoru? —preguntó.

—No sé realmente esa información, y no creo que sea conveniente tener esta conversación— hacía segundos estaba aliviada y ahora me sentía nerviosa.

—Entiendo, supongo que nos veremos de manera más constante, pero si alguna vez quieres hablar conmigo de algún tema en particular, te dejaré mi tarjeta— me la entregó y se dirigió hacia la salida.

Su pregunta me hizo pensar, había leído en los reportes que Satoru había descubierto lo del Plan Atenea a través de un mensaje, pero no sabía que éstos continuaban, y menos aún quién era esa persona. Bueno de todas maneras no era, ni sería, de mi incumbencia, no después de demostrar que me engañaban con facilidad y solo ocasionaría problemas.

— ¿Nos vamos? —preguntó Satoru, quité mi brazo de mi rostro y encontré a ambos a mi lado. Caminamos hacia el departamento. Silencio.

— Lamento lo que ocurrió— mencioné pero no hubo respuesta, solo otro silencio incómodo y luego ambos empezaron a conversar, como si yo no existiera.

Yumma Narra

Llegamos al departamento. Mishima entró como un ente en pena, se veía realmente deprimida, me hubiera gustado haberle dicho algo en ese momento. Entendía que el principal motivo por el que Satoru estaba enfadado y yo también, era que ella no nos había pedido ayuda, no nos había dicho lo de la nota que 27 había encontrado en la mañana y que esperaba que Mishima le contara sobre ella y así pensar en algo los tres, convirtiéndonos en un equipo y así incluirla en las investigaciones, además de que así ella estaría segura y nosotros tranquilos. Ese tal Nabiki había conseguido que ella le contara lo de la nota, lo cual hizo enfadar a Satoru aún más, ella confió más en él que en nosotros, teníamos razón para estar enojados.

— ¿Oíste lo que dijo Shibazaki? El equipo de investigación tiene que viajar, tenemos que ir donde está el equipo especial porque es ahí donde se cree se está llevando a cabo el Plan Atenea, esa es la principal razón por la que Nabiki llegó primero, además de que quería reunir información por su parte—mencioné sentándome en el sofá.

—Sí, creo que es mejor de esa manera— contestó—Me he estado preguntando ¿Qué es lo que planean al querer obtener a Mishima? Esta es la segunda vez que le ponen una trampa.

—No tengo idea, tal vez ella sepa algo que les interesa— comenté.

— ¿Cómo qué? —preguntó.

—No estoy seguro, según los registros cuando los chicos estaban vivos le dijeron muy poco a Mishima sobre su estancia en el Plan Atenea.

—Tal vez no es algo que ya sepa, sino algo que pueda hacer…— comentó y no entendí a lo que se refería- En cualquier caso hay que protegerla.

— ¿Lo dices porque esa persona te dijo que lo hicieras o porque quieres protegerla?— pregunté.

—Porque quiero hacerlo— afirmó y me sorprendí.

—Entiendo, yo también no quiero que algo le suceda.

Mishima Narra

Cuando desperté noté que eran las 12:00am, el cielo estaba oscuro y supuse que los chicos estaban dormidos, salí de la habitación y logré notar a Satoru recostado en el sofá café, ese lucía menos excéntrico que el sofá naranja de Yumma, me imaginé que él estaba en sueños pero me equivoqué, estaba despierto.

—Hola—mencioné mirándolo— Me quedé dormida, no pensé que pasaría tan rápido el tiempo…- estaba nerviosa porque no sabía si Satoru me volvería a hablar alguna vez.

—Mishima…no nos dijiste de la nota y tampoco pediste nuestra ayuda, pero cuando un extraño aparece fácilmente le cuentas todo—sus palabras me sorprendieron.

—No fue así, es solo que no creí relevante mencionarlo, y cuando el mensaje me llegó… bueno yo…me asusté y actué sin pensar—contesté.

— ¿Por qué me tiene que llegar un mensaje para saber que algo te ocurre y no me puedo enterar porque tú me lo digas? — preguntó en voz baja y no logré escuchar lo que quiso decir.

—Sobre Nabiki simplemente estaba ahí, no es como si lo hubiera llamado para que me ayude—mencioné.

— ¿Pensaste que podrías tú sola? —el color de sus ojos iluminados por el brillo de la luna hacía más evidente su heterocromía. Mi silencio fue mi respuesta — Lamento decirte que no importa cuántas clases de combate hayas tenido, no puedes enfrentarte a varias personas tú sola y menos querer resolverlo sin ayuda de nadie.

Me sentía decepcionada, pero no de Satoru sino de mí. Mis piernas perdían su fuerza, eso solía pasarme cuando estaba muy nerviosa. Satoru se levantó del sofá y camino hacia a mí, me dio dos palmadas en la cabeza como gesto de que me tranquilizara, se había dado cuenta de la manera en la que me sentía.

—No puedo obligarte a que confíes en nosotros, pero espero que alguna vez lo hagas— mencionó y me voltee rápidamente.

—Eso quería saber…—dije sin pensar— ¿Sí somos amigos? —el rostro de Satoru se llenó de impresión y luego se empezó reír.

— ¿No es obvio? Pensé que lo era—comentó controlando sus risas— Somos amigos— Mis ojos se llenaron de lágrimas, no entendía la razón, pero suponía que era porque me sentía feliz, y una parte de mí ahora se sentía en confianza, como parte de ese lugar— En serio eres especial Mishima— Satoru tomó mi brazo y me llevó hacia él, entonces me abrazó.

Pasaron los minutos y ambos nos sentamos en el sofá.

— ¿Nunca se detienen tus lagrimas? — preguntó sarcásticamente y con una sonrisa, reí ante su comentario.

Satoru Narra

—Hey qué estoy viendo ahí— era la voz de Yumma y que estaba recargado en la pared— ¿Es la formación de una nueva pareja? — se burló de nosotros y tanto ella como yo nos alejamos unos centímetros, no entendía por qué ese comentario no me fue indiferente, de hecho podría decir que era lo contrario.

—Mishima no deja llorar, parece que tiene un mar dentro de ella— comenté levantándome para buscar algo de beber.

—Entonces yo también quiero escucharlo…—dijo Yumma acercándose a Mishima y por alguna razón no me agradó la poca distancia que tenían sus rostros— Di que recurrirás a nosotros cuando lo necesites, y que lamentas haberle pedido ayuda a Nabiki antes que a nosotros.

— ¿Por eso estaban tan enojados? —Preguntó ella sorprendida— Pensé que era por los problemas que les causé— ambos suspiramos, no podíamos creer que eso fuera lo que ella pensara.

—Mishima…—me apresuré a decir pero Yumma me interrumpió.

—No nos importa cuántos problemas haya o lo que ocurra, siempre y cuando estés a salvo ¿entiendes? — comentó diciendo justo lo que también pensaba. Los ojos de la chica se llenaron de lágrimas de nuevo. Yumma rió levemente— JAJAJA, es verdad, tienes el océano pacifico dentro de ti.

Tiempo después me preparé para descansar, realmente ese día había sido agotador.

— ¿Mishima irá con nosotros? —preguntó Yumma.

—Sí —contesté— Puede que ella encuentre a alguien importante en ese lugar…

Y llegamos al final de otro capítulo, espero les haya gustado n.n. Cada día se incrementa la relación entre Mishima, Satoru y Yumma. Un nuevo personaje hizo su aparición, Nabiki del equipo especial de investigación:). Además habrá un viaje hacia un nuevo destino, ¿qué les esperará? ¿a quién se refiere Satoru? Dudas que pondrán resolverle en los siguientes capítulos n.n.

Personitas muchísimas gracias por leer y seguir la historia capítulo a capítulo, espero sus reviews con mucha emoción n.n.

Me despido, no sin antes y como siempre, desearles un hermoso día, tarde, noche o momento donde estén leyendo esta historia :).

¡Nos leemos pronto!