DISCLAIMER: Los personajes usados en este fic son propiedad intelectual de la mangaka Rumiko Takahashi. La lista de besos es parte de la actividad del foro ¡Siéntate" Por un puñado de besos. La idea del fic es de autoría propia.


Sexta entrada:
Confesiones incómodas.


Ya llevamos un buen rato en el parque, la verdad es que el ambiente está tenso porque InuYasha sólo responde de forma cortante e irritado cualquier intento de plática por parte de Kagome, incluso le lanzó un "¿por qué mejor no te largas con ese niñito, Hojō?" en un momento, ante lo que ella no supo cómo reaccionar y sólo le gritó que era un idiota. Ahora, todos nos encontramos en silencio, los cuatro sentados en el césped, Miroku junto a mí e InuYasha, junto a Kagome. De pronto, el ojiazul se apoya en mi hombro, se nota incómodo con la situación, igual que yo.

— ¿Qué tal si rompemos este ambiente? Estoy un poco harto de su inmadurez — me murmura en el oído, para luego enderezarse y mirarme esperando una respuesta, yo asiento levemente —. ¿Platiquemos sobre algo?

Kagome y su amigo lo miran, ella parece aliviada de que él rompa el silencio, en cambio InuYasha sólo posa sus ojos en los suyos, sin demostrar mayor interés.

— Bien, ¿y sobre qué vamos a platicar?

Kagome lo medita sólo un par de segundos antes de soltar la idea: — El otro día te pregunté sobre besos… ¿has besado ya a alguien?

Su mirada está fija en mí, y no sólo la de ella: Miroku se acomoda para poder verme mejor, levantando una ceja con curiosidad. No puedo evitar que mis mejillas se sonrojen, esto no es algo que quiera relatar precisamente en estos momentos. Sin embargo, los ojos de mi amiga son insistentes, así que suspiro resignada y, rehuyendo de la mirada del ojiazul, decido comenzar el relato.

— Sí, lo he hecho… Bueno, fue por accidente. — Noto cómo Miroku levanta ahora ambas cejas al escucharme, InuYasha me mira de reojo y Kagome parece aún más emocionada. — Hace quizá un año… ¿Recuerdas a ese chico del instituto, Kuranosuke? Pues, cuando llegó a la ciudad y me preguntó el camino a la estación, en un momento cuando me daba vuelta para despedirme, él también lo hizo y nos besamos…

Recuerdo ese día, estábamos en una esquina en la que nuestros caminos se separaban. Él acababa de llegar a la ciudad y no se ubicaba, por lo que se acercó a mí y me pidió orientación. Cuando ya estábamos por seguir cada cual nuestro camino, me di vuelta para despedirme y él quiso hacer lo mismo, dando como resultado que nuestros labios se encontraran. El contacto duró unos segundos de sorpresa, fue cálido y suave, y terminó bruscamente conmigo avergonzada y él pidiendo disculpas, pero sin rastro de inseguridad más que el sonrojo leve en sus mejillas. Desde ese día, que se acerca a nuestra escuela una vez por semana y me invita a salir. A veces lo acepto, es un buen chico y me divierto un poco con él, aunque cada vez que intenta llevar las cosas por otro camino, lo evito. Quizá sea hora de considerarlo mejor…

— Él se ve un buen muchacho y se nota que le interesas. Lástima que no haya sido algo tierno y romántico…

— Supongo que no todos los besos pueden ser así…

— ¿Y has besado a alguien más?

— Pues… no, supongo que la próxima vez será distinto. Espero que sí sea algo romántico…

— Que cursis son ustedes.

Obviamente InuYasha no pudo dejar de soltar su comentario antisocial. Mi amiga comienza a regañarlo, él responde poniendo caras desinteresadas y hasta un poco burlescas, pero me percato de que ya no está tan arisco como al principio, lo que puede considerarse un avance. Al parecer, puede que ellos dos se lleven mejor de lo que esperaba, y eso me emociona y me hace feliz por mi amiga.

De pronto, mi móvil suena: es mi padre, que me recuerda que hoy debo volver temprano a casa. Me disculpo con ellos para irme, Miroku insiste en acompañarme, es difícil negarme porque somos vecinos, por mucho que diga que quiero ir sola igual seguirá la misma ruta, así que al final termina caminando a mi lado, ambos en silencio por varios minutos, hasta que estamos lo bastante lejos del parque y de los muchachos y él decide hablar.

— ¿Por qué mentiste?

— Yo no…

— También te has besado conmigo. — Tan directo como siempre. Niego con un gesto, pero él sigue: — ¿Lo olvidaste?

— No, pensé que tú sí — no es algo que me guste recordar, la verdad —. Tan rápido como lo hicimos.

— Claro que no, no podría olvidar un beso con alguien a quien veo todos los días. Y no fue un torpe beso por accidente como el de ese tal Kuranosuke…

— Bueno, tú comenzaste aprovechándote de la situación…

— Y tú correspondiste. No recuerdo que haya sido un mal beso, ¿o sí?

La verdad, no lo fue, aunque sí me sorprendió. Yo me había quedado encerrada en casa, sola y él escuchó mis gritos, ayudándome a destrabar la puerta, la que se abrió de golpe provocando que cayera sobre mí, sus labios rozando los míos. Recuerdo la sensación, los nervios y cómo él se aventuró a cortar la distancia, uniendo nuestros labios para mi sorpresa. El beso fue cálido, cariñoso y hasta gentil, un poco inseguro al principio, pero lo sentí cargado de sentimientos, por lo menos por mi parte. Para mí no era un simple beso casual, quería recordarlo como algo especial, no como una anécdota pasajera que se sumara a mi experiencia besando. No tengo una lista de besos ni besados y para mí, un beso así tiene un significado.

— Dijiste que había sido algo especial. Te creí, hasta que te vi con esa chica sólo unos días después…

— Eso no significa que no lo haya sido…

— Sí, tan especial fue que quisiste probar con alguien más a ver si sentías lo mismo y terminaste siendo un adicto. ¿Verdad?

— Sango, sabes que ella me gustaba…

— Me quedó bastante claro, igual que todas las que le siguieron. Pero deja de darme explicaciones, ¿para qué? Ahora intentaste seducir a Kikyō, ¿quién será la próxima? Sólo continúas incrementando tu lista de conquistas. ¿Todas son especiales?

No espero su respuesta, hemos llegado a mi casa así que entro haciéndole un gesto con la mano y cierro la puerta en su cara, dejándolo con lo que sea que fuese a decirme, en la boca. Voy hasta mi habitación y me encierro, tirándome en la cama para abrazar mi cojín y soltar un par de lágrimas por el recuerdo: cuando eso ocurrió, a mí me gustaba Miroku. Era un amor bobo de niña, él era el chico amable y considerado que yo admiraba y con quien jugaba y compartía mucho de mi tiempo, éramos muy amigos. Ese beso me había hecho ilusiones, pensé estúpidamente que significaba algo. Pero, así como nacieron las esperanzas, se rompieron de golpe cuando lo vi besando a una de sus compañeras de clase. Desde ese día, que comencé a alejarme de él. Intentó que siguiéramos igual que siempre, trató de explicarme lo que había pasado, pero yo no podía ver nuestra amistad de la misma forma y comencé a ser hostil con él, un modo de protegerme y ocultar lo que sentía, hasta que ya se me hizo natural ser así y ahora su presencia de verdad me irrita.

Un poco más calmada ya, inhalo profundo y me limpio las lágrimas, volviendo a pensar en mi amiga. Kagome está muy ilusionada con InuYasha y sería muy egoísta de mi parte no seguir ayudándola si ha logrado un progreso, aunque sea mínimo como el que tuvo hoy. Tendré que esforzarme y compartir momentos con Miroku, a pesar de todo lo que pasó. Ya fue hace casi dos años, supongo que es hora de superarlo e intentar volver a ser su amiga. Ambos crecimos y maduramos, creo que podemos – que puedo – dejar eso en el pasado. Ya es tiempo de hacerlo.


Palabras: 1296 sin incluir disclaimer ni notas.

Prompt: Beso accidental.


¡Ta-dá~! Aquí está el hecho, la causa, razón y circunstancia del odio de Sango hacia Miroku. Yo también estaría molesta, no lo dudo, aunque me sorprende lo insistente que es él. Creo que es algo muy suyo, Miroku no es de los que se rinda fácilmente con algo. Menos si se trata de Sango - aunque, siendo sinceros, yo tampoco me rendiría con semejante mujer ajajaaja aunque creo que de adolescente debe haber sido mucho más cascarrabias y celosa - y ya vemos que por lo menos logra acercarse a ella. Aunque creo que no le resulta mucho, sólo consigue que ella recuerde más lo que hizo y le reproche todo. Pero, ¡vamos, Sango! Se nota que te interesa, por algo estás así de molesta aún, ¿no, picarona?

Muchas gracias por pasarse a leer, en especial a quienes comentan: Nuez, Mor y aby2125. Amo sus reviews, aunque creo que se los digo bastante seguido xd

Nos leemos en la siguiente entrega :)

Besos y abrazos apretujados~

Yumi~