Siento por tardar tanto ._. Bueno, algo es mejor que nada~
Warning: Contienen un montón de estupideces por culpa de su pobre salud mental por parte de la autora(?) xD
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Arthur se despertó, aún un poco somnoliento.
Al principio no recordaba nada de la anterior noche pero, poco a poco, todos los recuerdos empezaron a llegar a su mente.
-¿Te has divertido, my honey?
-Co...que...tu...yo... ¿¡POR QUÉ!?
-¿Tu también querías, no? -dijo el americano con una sonrisa deslumbrante, la cual hizo ruborizar aún más al europeo.
-Bloody wanker... -un escalofrío recorrió su espalda.
-¿Tienes frío? -le tendió su chaqueta y la manta con la que el anglicano se había escondido el día anterior- Eso pasa por no ir lo bastante abrigado, Artie.
-S-shut up, idiot. - se acurrucó un poco- Es culpa tuya por ha-hacerlo aquí.
-Pero si eras tú el que insistía. -prosigió el estadounidense- Además, te dormiste justo después y no pudimos hacer nada más.
-N-No es culpa mía, bloody jerk. -sus mejillas empezaron a sonrojarse cada vez más- M-Me dejaste exhausto y sin poder moverme maldita sea. Seguro que tengo un montón de agujetas por quien-sabe-donde.
- Oh, my sweet, ¿cómo puedes ser tan molesto y mono a la vez? -dijo, mientras acariciaba sus mejillas y el inglés seguía insultándole por lo bajo.- Well, tengo que irme, ya va a ser hora de abrir mi preciada cafetería y aún tengo todo hecho un desastre y... -el menor lo miraba con ojos de cachorrito con la cara toda roja como un tomate, el ojiazul suspiro, mostrando una pequeña sonrisa- Bueeeeeno me quedaré con mi princesita inglesa.
-N-no soy tu pr-princesa... -replicó, mucho más colorado.
-Claro que no, eres mi querida princesita gruñona cejona inglesa. Es muuuy diferente...
-Bloddy jerk...
- ¿Y yo soy tu querido Hero, OK?
- Más bien eres el estadounidense obeso amante de las hamburguesas.
-Y de las princesas gruñonas inglesas.
-¿Quieres dejar eso de una puñetera vez?
-Oh, mi princesita se ha enfadado~ -la agarra por la cintura- Tranquila, no te dejaré ir nunca. El Hero siempre estará a tu lado para protegerte.
-Maldito gordo americano... -se separó de él, ergiéndose malhumoradamente- Por si no lo sabes soy un hombre hecho y derecho, -dijo, con autosuficiencia- por lo eres tú la rechoncha princesa que está en apuros y que un gran caballero inglés tiene que ayudar y salvar todos los problemas y penurias.
-¡Protesto! -exclamó el ojiaii
-Por el gran Capitán América, ¿NO TIENES INTERNET EN TU CASA?
-¿Para que querría yo Internet? Todo lo que atesoro está en estos libros -apuntó con ambas manos a las estanterías- Yo no necesito eso para na-
-¡Esto es peor de lo que pensaba! -el estadounidense sacó un móvil de su chaqueta- Tengo que llamar a Kiku ahora mismo -tecleó rápidamente, de memoria- ¿Si, Kiku? Soy yo. Estoy con un chico que parece que padece el 9497-F... Si yo tampoco sé como puede vivir así... Estoy en la librería vieja, cerca de la pizzería Vargas. Te veo luego, chao~ -colocó otra vez el móvil en su sitio- Ya está todo listo Artie~
-¿Se puede saber a quién llamaste, motherfucker?
-A mi BFF, mi amigo del alma.~
-¡¿Y se puede saber por qué le has llamado!?
-¡Para que te ayude en tu superaventura!
-Wha-?
El menor no pudo acabar de formular la pregunta, ya que de la nada apareció una especie de ninja al lado de Alfred, quien apenas se asombró de ello:
-Hello, Kiku~ -saludó, con una gran sonrisa deslumbrante- ¿Qué tal todo?
-Muy bien, Alfred-san. -respondió el asiático, entrecortadamente- ¿Pu-puedo hacerle una pregunta, por favor?
-Of course, Kiku.
-¿P-podría d-decirme por que está de-desnudo, si no es mucha molestia?
-¿Desnudo? -el americano dirigió su mirada abajo para ver que, efectivamente estaba sin ningún tipo de ropa que le cubriera- Entonces si yo estoy desnudo, tu también lo estás, no Arti~e. -el inglés empezó a taparse con la manta y sonrojarse a modo de respuesta.
-¿Q-quiere decir que ustedes dos...?
-JAJAJAJAJAJAJAJAJA, si. -su cara se torno seria e inmediatamente cogió por un brazo, apretándolo para sí- Voy a casarme con el y nadie me lo quitará nunca.
El pelinegro, al escuchar esas sinceras palabras, no pudo más que emocionarse, sacando su cámara para hacer "fotos útiles en el futuro"; el inglés empezó a insultar y a enfurruñarse con el rubio.
-¡¿Se puede saber por qué has dicho eso?! -gritaba mientras se sonrojaba- ¿Nos conocemos desde hace un par de semana, y ya quieres ca-casarte conmigo? ¡¿Quién te crees que eres, bloody wanker!? N-no es que no te quiera solo es que, solo es que...
El mayor lo abrazó, mientras le decía al oído.
-Tranquilo, Artie. Haremos las cosas como tu quieras; solo quiero, solo quiero que no estés con nadie más que conmigo. No me importa la opinión de los otros, con tal de que tú estes feliz a mi lado...
Sus ojos brillaban de énfasis, pero su cara se veía seria y dominante, como si quisiera que su receptor estuviera seguro de que sus palabras eran puras y verdaderas.
-S-serás ñoño -masculló el ojiverde- Por si no te ha quedado claro, estaré a tu lado siempre, s-i-e-m-p-r-e. -empezó a acariciar su mejilla- Nunca podré amar a nadie que no sea a tí, mi obesito americano -el estadounidense contrajo un poco sus cejas, pero no le paró- Desde que te conocí, solamente fluye una cosa en mi cabeza, y eres tú. -se tapó la boca, apresurado a no decir más, hasta que, unos segundos después, volvió a destaparla- I´m sorry, ahora soy yo el que estoy dicien-
Interrumpiendo sus palabras, el ojiazul aproximó sus labios a Arthur, besándole larga e intensamente. Al acabar, ambos se fundieron en un abrazo, mientras las últimas palabras de Alfred seguían en el aire, dulces y melancólicas.
- No me importa nada más que nuestro amor y, por encima de todo, lo que haría yo por ti.
...
Kiku se dirigió a una cabina no muy lejana allí. Tenía el móvil, pero la llamada que tenía que ser lo más secreta posible, nadie podía enterarse de ella.
-¿Nihao? -dijo una voz, al otro lado del teléfono.
-¿Yao? Soy yo, tengo lo que me pediste aquí.
-¿Y, que, era cierto? ¿Es verdad que-
-Si, por ahora tus contactos parecen fiables. Al parecer, Alfred se ha encaprichado con ese británico que me dijiste. -el japonés recordó como, hacía escasos minutos, estaba allí con ellos con una sensación de soledad, mientras ellos seguían a lo suyo, haciendo caso omiso- Tengo lo que querías, pero te va a costar mucho...
-¿Así que lo conseguiste? ¿Tienes las fotos?
El asiático se preguntó como podía ser tan idiota. ¿No se había dado cuenta de que le había contestado hacía apenas unos instantes?
-Si, Yao. Tengo las fotos: besándose, abrazándose, acariciándose. -sacó un pequeño disco de su cartera- Y también tengo el vídeo de la cámara de seguridad.
-Excelente.
-Lo único que no entiendo es, ¿por qué no has venido conmigo? Tu deberías ser tú quien tendría que preocuparse de el, no yo.
-Como su primo tengo que quedarme al margen de todo esto. Además, tenía que hacer unas pequeñas cosas...
- ¿Mirar los doujinshis que te mande?
-...
-Me lo imaginaba. Bueno, me marcho que esta vez tengo que ir al pizzería Vargas. La señorita Elizabeth me a pedido que vigilara muy de cerca a su hermanastro Feli por, ejem, asuntos confidenciales.
- Yo seguiré con lo mío, adios Kiku.
- Sayonara -dijo el japones colgando el teléfono y dirigiéndose al restaurante.
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Pues esta aquí el capi~ no se muy bien por que he metido a Kiku y Yao pero yo quiero esas fotos *0*
Nos vemos en el siguiente capitulo y espero vuestros reviews~~
