Muchas gracias por sus comentarios... Anita Misaki…. también quieres el papel the number one, concedido, y al contrario es un honor para mí tener seguidores tan fieles... Mil gracias =3, aquí les dejo el siguiente capítulo disfrútenlo!
CAPITULO 6
Han pasado varias semanas desde que nuestros jóvenes amigos ingresaron a la secundaria, las eliminatorias de distrito están a la vuelta de la esquina, y por supuesto que los equipos se preparan para dar su mayor esfuerzo en esta competencia, entre ellos el Nankatsu que es uno de los equipos favoritos para ganar las regionales, sino también el torneo Nacional. También ha sido un poco complicado para las nuevas asistentes de entrenador quien tienen que lidiar con casi todo el equipo de futbol, especial Ishizaki quien no pierde oportunidad de molestar a las jóvenes en cada ocasión que se le presenta.
-Buen día Sanae-dijo un muy animado Tsubasa
-Te ves de muy buen Humor esta mañana Tsubasa-kun-dijo Sanae
-Es que ya pronto comenzaran el torneo de distritos y quiero jugar futbol, ya no puedo esperar más-exclamo el chico con su habitual sonrisa.
-Tsubasa-kun nunca cambiaras verdad? Eres un fanático del soccer, vaya que no tienes remedio-dijo la chica
-Te equivocas, hay otras cosas en las cuales también pienso-dijo el chico guiñándole un ojo…-debo irme a entrenar nos veremos después y Tsubasa se alejó dejando a la chica confundida.
-Que habrá querido decir Tsubasa- pensó la joven
-Sanae… vamos apúrate o llegaremos tarde al entrenamiento-le gritaba Yukari a la distancia.
Mientras en otra parte de la ciudad Natsuko Ozora iba de compras estaba muy animada pues pronto seria cumpleaños número 13 de Tsubasa y quería hacerle una gran fiesta a su pequeño futbolista, como ella lo llamaba así que aprovecharía que su hijo estaba en la escuela para comenzar con dichos preparativos y de pronto se encontró con Sonomi y Hikaru Nakazawa padres de Sanae, al verse ambas mujeres se saludaron efusivamente.
-Buenos días Natsuko como has estado-dijo Hikaru Nakazawa
-Muy bien vaya es bueno verte, Sonomi me conto que habías salido de la ciudad por cuestión de trabajo-dijo Natsuko
-Ehhh! Si la verdad es que el trabajo me absorbido mucho, pero me alegra estar en casa nuevamente-cometo el Sr Nakazawa
-Vaya Natsuko y que te trae por aquí, no me digas que viniste de compras-dijo Sonomi
-Acertaste, pues dentro de unos días es cumpleaños de mi hijo Tsubasa, y quiero hacerle una gran fiesta hace mucho que no le celebro un cumpleaños, el año pasado pues con eso del cambio de casa y el torneo, pues realmente no se dio la oportunidad de festejarle-dijo Natsuko
-Si me permites Natsuko, nosotros podemos ayudarte con los preparativos ¿Qué dices?-dijo Sonomi sonriente
-Muchas Gracias Sonomi, Hikaru se los agradezco me cae de maravilla su ayuda.
-Jeje es lo menos que podemos hacer por el capitán de nuestro equipo gracias a su talento el equipo gano el torneo Nacional, aquí entre nos soy una fiel admiradora de tu hijo, pero no se lo digas a mi Sanae, porque si se entera me mata, con eso de que ella solo puede apoyarlo-dijo Sonomi
-Como que ella sola lo apoya?… de que hablas Sonomi! ¿ acaso tu hija y Tsubasa están saliendo?-dijo Hikaru totalmente desorbitado.
-Que dices Hikaru claro que no…. son solo amigos, además tu hija ya está creciendo algún día tendrá novio y tendrás que dejar de proteger a tu princesita-dijo Sonomi calmando a su esposo.
Natsuko sonreía divertida al ver la cara de sufrimiento de Hikaru, como si fueran a quitarle su mayor tesoro, pero recordó que aquellos dos niños ya no lo eran y prefirió no decir nada de lo que Tsubasa le había contado acerca de Sanae, no quería ni imaginarse si Hikaru se enterara de dicha escenita que protagonizaron ambos chicos hace un par de meses.
"Vaya… como me gustaría Sanae para mi hijo…definitivamente espero que un día terminen juntos".-pensó Natsuko.
Mientras en la secundaria del Nankatsu la tarde caía y el arduo entrenamiento de los chicos había concluido ahora se decidieron a descansar pues estaban muy agotados, la mayoría de los jugadores ya están en los vestidores listos para partir a sus casas excepto por Tsubasa que aún continuaba pateando a la portería.
-Vaya es que Tsubasa no sabe cuándo parar-dijo Ishizaki
-Deberías aprender un poco de él y tener más espíritu combativo, ya que me temo que en lo que se refiere a futbol estas frito Ishizaki-le dijo una Yukari divertida
-Oh vamos preciosa, deberías ser más amable conmigo, mira que yo soy el corazón del equipo y sin mí no ganarían, más respeto por favor, mira que yo me desvivo en halagos para ti y tu me tratas como una chancla vieja no es justo voy a llorar..-dijo Ryo haciendo puchero
-Hayy.. Ishizaki en primer lugar no me digas preciosa que no soy tu novia… en segundo lugar eso de que eres el corazón del equipo.. ja.. yo diría que eres el hígado del equipo y tercero si te trato como chancla vieja es por qué te lo mereces-dijo la chica sonriendo.
-Pues eso tiene remedio, se mi novia y asunto arreglado, que te parece quieres tener el honor de ser la novia del gran Ishizaki Ryo-dijo el joven con ojitos de perrito faldero
-El día que lluevan ranas ese día… te diré que sí, mientras tanto no seas un hígado quieres y anda vámonos ya que es tarde-dijo la chica jalando de la oreja a Ishizaki sacándolo del lugar ante la mirada divertida de los demás miembros que miraban expectante la escenita de esos dos.
Mientras en la cancha de futbol solo quedaba Tsubasa, los demás ya se habían retirado a sus casas, estaba muerto y decidió concluir con el entrenamiento, pero había algo que no le dejaba tranquilo, y es que desde hace unos días había comenzado a sentir un dolor en la pierna que se había lesionado durante el partido de la final contra el equipo del Meiwa y eso le tenía un tanto preocupado, no quería que sus compañeros se enteraran, el dolor era más intenso de pronto sus pensamientos fueron interrumpidos por una voz que tanto le gustaba oír.
-Tsubasa-kun aun estas aquí pensé que te habías ido con los demás-dijo Sanae
-Sanae! Que haces aquí? Creí que ya no había nadie-dijo Tsubasa sorprendido
-Es que estaba terminando de guardar los balones y demás accesorios cuando termine ya no había nadie y por eso supuse que ya todos se habían retirado, pero que te pasa sucede algo malo-le cuestiono la chica.
-Oh! No es nada.. no te preocupes-dijo Tsubasa
-No.. yo te conozco Tsubasa-kun algo ocultas, somos amigos verdad… cuéntame que te pasa-dijo la chica insistente.
-Está bien, pero júrame que no se lo dirás a nadie, voy a confiar en ti, Y Tsubasa le mostro la lesión que tenía a Sanae.
-Pero Tsubasa-kun esta inflamado, así has estado entrenando, porque lo hiciste, sabes que puede empeorarse espera aquí enseguida vuelvo-dijo la chica
-Sanae adónde vas-le grito el joven
Minutos después Sanae llego con un botiquín de primeros Auxilios y se dedicó a vendarle la pierna al chico quien solo podía contemplar a la chica tiernamente ahí estaban los dos solos nuevamente, podía ver como la chica se esmeraba en vendarle la pierna, estaba agradecido por tenerla cerca siempre, era como si cada vez que el estuviera en apuros ella llegase a salvarlo, no podía dejar de sentir lo que sentía, ese tiempo que paso ,las cosas entre ellos no había cambiado, seguían siendo los mejores amigos, aunque en el fondo sabía que existía algo más que los unía.
-Listo Tsubasa-kun termine, quiero que me prometas que si te sigue doliendo le dirás al entrenador, no quiero que algo malo te ocurra-dijo la joven mirándolo a los ojos.
-Te lo prometo, no te preocupes, estaré bien-dijo el chico mirándola tiernamente.
-Bueno es mejor que no vayamos o nos quedaremos a dormir aquí-dijo la chica
-Espera por favor… Sanae-dijo el joven tomándola de la mano… creo que hemos estado postergando una plática pendiente que tenemos tu y yo no crees-dijo el chico
-A que te refieres Tsubasa-kun?-dijo la chica fingiendo demencia.
-Tu sabes?… a lo que paso hace un par de meses en el rio?-le dijo Tsubasa
-Yo creo que eso ya quedo olvidado-dijo la chica
-Para mí no ha quedado olvidado Sanae, lamento como reaccione ese día, la verdad fue algo que ni yo mismo se cómo explicar, te debo una disculpa por haber hecho lo que hice yo no…, pero fue callado por uno de los dedos de la chica sobre sus labios.
-Yo sé que tu sentiste lo mismo…que yo Tsubasa, no fue algo que ninguno de los planeara, solo se dio en el momento… fue algo que los dos quisimos hacer, no tienes por qué disculparte, yo también correspondí al beso y sabes que no me arrepiento de haberlo hecho, no se ti tú te arrepientes pero yo no….. y no termino la frase cuando se vio nuevamente envuelta en los cálidos labios de Tsubasa que le hicieron dejar de hablar y concentrarse en esa bella escena, nuevamente se dejaron llevar por ese momento mágico, ninguno de los dos quería deshacer ese beso, pero les hacía falta respirar, por fin fue Tsubasa quien tomo la iniciativa y termino el beso, mirando a Sanae a los ojos se veía tan bella pues el reflejo de las luces la hacían ver realmente hermosa, Totalmente sonrojado tomo aire y mirando a Sanae le pregunto:
- Te puedo acompañar a tu casa-le dijo el Joven tomándola de la mano
-Claro que sí! Vamos-dijo la chica tomándole el brazo y recargando su cabeza sobre el hombro del chico.
FIN DEL CAPITULO.
