Este un capitulo un poco Triste. Ahora Kotomi tiene mas edad por lo cual los escritos tienen palabras un poco mas profundos que en los anteriores capítulos La historia iba un poco lento pues quería crear el ambiente de una familia amorosa. Espero que disfruten del capitulo.
El diario de Kotomi
Capítulo 5: Solitaria desgracia.
Querido diario: tengo mucho tiempo que no escribo, la última vez tenía 7 años ahora tengo 11. Según noto la última vez que lo hice fue en aquel día, ese día tan malo que todos los días es mi razón de sufrir. Estoy tratando de olvidar eso, pero se me es muy difícil. La consejera de mi escuela me dijo que el escribir ayuda a desahogarse y a calmarse. Pues aquí voy, hace 4 años que no escribo en este diario. A veces lo leo para recordar los buenos momentos que pasé con mis padres y con Tomoya-kun.
Puedo notar que lo último que escribí, fue cuando tocaron la puerta el día de mi cumpleaños. Pues aquí voy:
Mi corazón estaba muy preocupado por lo que había ocurrido con papá y mamá, lo último que les dije fue que los odiaba. Lo había dicho porque estaba enojada, no fue mi intención hacerlo. Cuando abro la puerta, la noticia que recibo es lo peor que he escuchado en toda mi vida.
Un hombre con un sombrero un traje marrón estaba tocando mi puerta, decía ser mi padrino y un buen amigo de papá, y me preguntaba si podía entrar. Pero yo no lo recordaba, no creo haberlo visto antes. Le dije que no podía abrirle pues mis padres me dijeron que no le abriera a extraños. Entonces el me respondió con una cara de preocupación: entonces, ¿así que todavía no sabes lo que les ha pasado a tu padre y a tu madre?
Calmadamente le dije que no, moviendo mi cabeza de un lado a otro. El me lo contó todo:
-''tus padres tenían una conferencia muy importante, así que tuvieron que viajar a último minuto en avión. Sin embargo, dentro del avión hubo más turbulencias de las esperadas. La torre de control estaba pidiendo que buscaran un sitio para aterrizar pero el avión ya había entrado en el océano. Al parecer todo se calmó y todos los pasajeros se tranquilizaron. Pero por confiarse de que todo se había calmado, al parecer se descuidaron y continuaron el viaje. No fue hasta 10 minutos después cuando una explosión de una de las turbinas hizo que el avión cayera en picada hacia el mar''.
Yo estaba asustada, no podía creer lo que él me estaba contando, era horrible. Mi corazón latía a mil, me estaba sofocando con mi propia respiración. Lagrimas salían de mis ojos a mares, la angustia y el temor era algo incontrolable. Mientras yo no podía creer lo que estaba ocurriendo el siguió diciéndome:
-''lo lamento mucho, tus padres estaban en ese avión. Yo me siento muy mal pues los profesores ichinose…ellos…tu padre Koutarou y tu madre Mizue eran muy buenos amigos míos''.
Observé que aquel señor botaba un par de lágrimas por sus ojos, me preguntaba si era cierto lo que él decía o si solo estaba actuando. Al ver sus lágrimas aunque pocas puede que si era su amigo como solía decir, pero:
-''De verdad, lo lamento muchísimo. Tus padres tenían unos documentos muy importantes en su maletín, y estos se hundieron en el agua. Por la ciencia necesito saber si el guardó alguna copia aquí en su casa, tal vez en su escritorio. Esos informes son muy importantes para el resto del mundo, y necesito conseguirlos''.
Cuando escuché eso entonces empecé a llorar a gritos altos y cerré la puerta con fuerza en su cara. Mi corazón estaba destrozado, me agaché en el piso justo en la puerta y me recosté de ella. Tapé mis oídos con mis manos y solo le gritaba mientras lloraba: ''¡Fuera! ¡Fuera!
Lo que pensaba era que ese hombre era una mala persona pues quería llevarse algo muy importante de papá. No podía creerlo, me dolía el pecho de tanto llorar. Mis lágrimas se estaban volviendo más saladas de lo habitual. No solo les había dicho a mis padres cosas de las que estoy arrepentida con todas mis fuerzas, sino que si eso era cierto, nunca los volvería a ver ni tampoco podría disculparme con ellos. Lo que más deseaba era ver de nuevo las caras de mamá y papá.
Luego de 5 minutos me acerqué a la ventana y observé el maravilloso y hermoso atardecer que mi padre siempre contemplaba. Mire a los cielos con lágrimas, deseando que regresaran mis padres. Dije: ''seré una niña buena, nunca más diré nada egoísta. Estudiaré mucho. Leeré muchos libros y seré muy lista''.
Deseaba que regresaran, quería que volvieran a mi vida. Llorando y rogando seguía diciendo eso, pues era algo que haría orgullos a Papá y Mamá.
Cayó la noche y no me quedo más que prender la televisión, puse las noticias para ver si hablaban sobre aquel accidente. Efectivamente:
-''El accidente ocurrió cuando se dirigían en avión a los Estados Unidos para una conferencia, adelantando sus plazos. Se ha mandado un equipo de salvamento, pero a juzgar por la zona del siniestro, la posibilidad de que hayan habido sobrevivientes es ínfima''
Escuchaba los noticiarios decir eso, y yo solo podía poner mi almohada sobre cabeza. No estaba segura de si quería escuchar eso o no. El simple hecho de no poder pedirle disculpas era algo que me atormentaba en ese momento y aún ahora. Lo último que les dije fue que los odiaba, siendo ellos tan buenos padres.
Dicen que escribir me ayuda a desahogarme, más de lo que lo he hecho, no lo creo. Aunque me sigo sintiendo como una gran inútil, lo único que consigo es manchar con lágrimas el papel en el que estoy escribiendo.
Ese día el teléfono sonó varias veces y yo seguía con la esperanza de ver a papá y mamá. No tenía fuerzas para tomar el teléfono. Corrí de un lado a otro por la casa, con esperanzas de verlos. Mi habitación, la cocina, la sala, su cuarto, gritando: ''Mamá, Papá ¿Dónde están? Seré buena''.
El despacho de papá fue el último lugar en el que entré, siempre me habían dicho que no entraran así que fue mi último recurso. Vi aquel sobre manila encima del escritorio pensé que ese era el documento que quería aquel hombre malo, algo valioso para papá. Pensé que por culpa de aquello mi padre y mi madre murieron. No tenía sentido que algo así fuese tan importante. No me importaba el resto del mundo que aquel hombre malo se estaba refiriendo. Lo único que quería era ver a Papá y Mamá.
Tomé una caja de fósforos que mi padre usaba para prender su pipa. Y prendí el papel en llamas. No me quedaba más que caer al suelo y seguir llorando. Lloraba a mares, no podía creer lo que estaba pasando. Me lo merecía. Mi corazón latía rápido de inquietud y mis lágrimas no cesaban.
Recordaba esos cuentos e historias que me contaban, recordé aquel viaje a la playa que hicimos aquel caluroso verano, las hermosas flores que mi madre me mostraba, los abrazos que recibía a la hora de dormir, y ese beso de buenas noches. Nunca volverán, se han perdido y ahora son recuerdos que nunca volveré a vivir.
Esperaba para un futuro, aquel día en el que mi padre me mostrara sus conocimientos científicos del mundo, que me enseñara a conducir cuando tuviera la edad, que me acompañara hasta el final en el día de mi graduación, que se preocupara por mí cuando que le presentara a mi primer amor, y que me acompañara al altar en el día de mi boda. Todas esas eran ilusiones que no se volverían realidad, porque soy una niña mala.
Deseaba que un futuro, mi madre me enseñara a cocinar, me mostrara lo bonito que era el amor, que me consolara cuando llorara por alguien que me guste, que me diera los mejores consejos. Todo son ilusiones que no se harán realidad. Mi mundo se derrumbó en cuestión de horas.
Mientras lloraba, no me estaba dando cuenta que el fuego de aquel sobre manila estaba pasándose otros objetos, como el escritorio de papá, y pasó a quemar toda la habitación. No sé porque lo había hecho. Quemé un sobre muy importante para el mundo, y para mamá y papá. Acababa de cometer otro grave error.
Agradezco a todos por sus comentarios. Por favor comentar para así animarme y sacar los caps mas rápido De verdad me alegro con saber que a muchos de ustedes les haya gustado.
