Bueno aquí está el siguiente capitulo, espero que os este gustando la historia, el próximo capitulo lo subiré el jueves, muchas gracias por todos los comentarios y sin mas os dejo con el capitulo =)
Gates las dejo a ambas acomodas en la casa de Beckett, entre las dos sentaron a esta en el sofá.
-¿Quieres que te prepare algo para comer?- pregunto Martha sentada a su lado, Kate lo único que pudo hacer fue sonreír, se acordaba la fama que tenia la veterana actriz en la cocina y la verdad es que no era muy buena- Bueno, si quieres mejor pedimos algo para comer.
-Sera mejor que pidas solo para ti, yo no tengo hambre.
-Pero te tienes que tomar el medicamento y no te lo puedes tomar con el estomago vacio, tienes que comer algo Katherine.
-Tengo el estomago cerrado Martha.
-Bueno, pues esperemos un rato, quizás te entre algo de hambre, ¿quieres que ponga la televisión un rato?
-Mejor que no, seguro que solo están hablando del atentado, y la verdad es que no me apetece escuchar nada sobre ese tema.
-¿Entonces qué quieres hacer? ¿Te traigo algún libro y lees un ratito?
-No, mejor cuéntame cómo te va todo Martha , cuéntame algo para que olvide mi vida ahora mismo, para que olvide que no tengo pierna, por favor.
-Vele- dijo Martha agarrando la mano de Katherine- Pues justo después de irte a Washington me dieron un papel para un teatro, y ¿a que no sabes de qué? De protagonista, el teatro se lleno, y recibí buenísimas críticas, el teatro estuvo 6 meses y ahora estoy intentado conseguir otro papel. Alexis está sacando matriculas en todas las asignaturas, es la mejor de su promoción y…- pero se vio interrumpida por el llanto de Kate.- Querida ¿Qué ocurre? ¿Qué he dicho malo?
-Nada, Martha, no has dicho nada, soy yo que soy una completa idiota- cuando se tranquilo un poco mientras Martha le acariciaba la mano, volvió a hablar- ¿Me acompañas a la habitación? Necesito descansar un poco.
-Claro- Martha se puso de pie y le tendió la mano a Beckett y con esfuerzo tiro de ella y le acerco la silla, y se sentó.
-Gracias
-No es nada mujer- dijo mientras empujaba la sillita camino de la habitación de Kate, una vez allí la ayudo para que se tumbara en la cama- ¿quieres que te ayude a cambiarte de ropa? Estarás más cómoda.
-No, así está bien, gracias por todo Martha, de verdad gracias.
-Nada cariño- contesto acercándose y dándole un beso en la frente.- Cualquier cosa que quieras llámame, estaré en el salón.
No sabe cuánto tiempo se llevo tumbada en la cama, sin moverse, sin mirar si tenía la pierna o no la tenía. Habían pasado 3 días desde que se la cortaron y aun no se había visto sin ella, cuando las enfermeras la llevaban al baño ella no se miraba la pierna, no sabía si podía ser capaz de verse así, tan débil, tan vulnerable. Y sin quererlo empezó a llorar, por fin estaba sola, en su cama, en su casa, y podía llorar agusto, sin tener a dos enfermos al lado, con sus respectivos familiares, ay los familiares, aparte de que le faltaba una pierna, y de que tenía un brazo con quemaduras, también había comprobado que su corazón seguía igual que hace un año, roto. Ver a Castle le había animado su estancia en el hospital, era obvio. Antes de entrar en el quirófano, le dio un beso, un beso que le dio la fuerza suficiente para querer seguir con su vida. El problema es que Castle estaba con su ex mujer, y que esta estaba gravemente herida. Ay la vida, las desgracias nunca venían sola, y todo eso sin contar que a lo mejor no volvía ver a sus compañeros, no compañeros no, hermanos. Uno estaba en coma, y solo Dios sabe cuando despertaría y Espo seguía en estado crítico, luchando por vivir, aferrándose a cada posibilidad de poder conocer a su hijo en algunos mese, de poder ser feliz junto con Lanie, y el pequeño o pequeña que viniese en camino. Mientras Beckett pensaba en todo eso, y lloraba, escucho a Martha hablando con alguien, por teléfono, dedujo ya que no se escuchaba a nadie responder.
-No, no ha comido nada en todo el día.- Que va, se hace la dormida cada vez que entro en su dormitorio- No, tampoco se quiere bañar- No Richard, no vengas- Vale cariño, adiós
Era él, Castle. Estaba preocupado, y Kate lo entendió, si fuera al revés ella estaría igual, pero ellos ya no estaban juntos, ya no podía preocuparse el uno por el otro, ella había decidido romper la relación, no quería una relación a distancia, y tampoco quería que Castle dejase todo y se fuese con ella, y después de romperle el corazón al hombre que más había amado, este seguía preocupándose por ella. Es demasiado bueno, pensó.
No estaba muy segura si habían pasado minutos o algo más de una hora cuando llamaron al timbre pero no llego a escuchar quien era, supo que estuvo hablando con Martha y después noto como alguien se acercaba hacia su habitación y le llego el olor a comida china, ese dulce olor a comida china, su comida favorita. Escucho como alguien abría la puerta, pero no vio quien era porque estaba de espalda a la puerta.
-Hola- y la escucho, su voz, era él, venía a mejorar su día, y a la vez a emporarlo, lo echaba tanto de menos. Noto como la cama se hundía y como ponía un brazo en su hombro y se acercaba para hablar- te he traído comida china, tienes que comer algo Kate- podía notar su aliento en su nunca, y le dio un tremendo escalofrió. Ella decidió girarse para quedar cara a él.
-No tengo hambre- dijo mirándolo a los ojos, a esos ojos azules que tanto le gustaban, esos ojos que podía hacer que su pulso se disparara y que se sonrojara. Castle se dio cuenta que se seguía llorando
-Eh, no llores, ¿Qué te he dicho? Todo va a salir bien Kate, de verdad, no tienes porque llorar vale, eres una mujer fuerte, has salido de situaciones malas, y vas a salir de esta, me tienes aquí ¿vale? Te voy a ayudar- dijo sin poder dejar de mirar eso ojos, mezcla perfecta entre color miel y color oliva, perfecta combinación.
-No, no te tengo- y sus lágrimas seguían en caída libre para desembocar sobre sus labios, dejándole un sabor salado en la boca.- Tienes que estar en el hospital, con Meredith, con Meredith y con tu hija, no aquí conmigo, ellas te necesitan Castle.
-¿Y tú no?
-Pero yo no soy nada tuyo, tienes que estar con tu familia.
-Siempre serás algo para mi Kate, siempre. Así que deja de decir tonterías y come, necesitas comer para poder tomarte los medicamentos, y hasta que no comas no me pienso ir.- dijo mientras sacaba la comida y se la pasaba a ella, él también se saco un bol para él.
-Gracias- dijo ella sonriendo
-Siempre – y ambos empezaron a comer en un completo pero cómodo silencio, intercambiado miradas de vez en cuando. Cuando acabaron Castle saco de una pequeña bolsa los medicamentos que se tenía que tomar Beckett, le dio 6 pastillas y le dijo que se la tomara, y así hizo, luego le pidió que le tendiera el brazo, y empezó a quitarle la venda que tenia cubriéndole su brazo quemado.- esto quizás te duela un poco, eso me ha dicho Lanie.- y empezó a frotarle la crema por el brazo, viendo como Kate se quejaba y hacia muecas de dolor- lo siento, pero tenía que hacerlo, estas siendo una enferma muy buena ¿eh? Ahora ven, que te tengo que ayudar a quitarte los pantalones.
-¿Qué? ¿Para qué?- pregunto alterada
-Para cuarte la cicatriz, hay que curártela dos veces al día, esta mañana te la curaron en el hospital y ahora lo hare yo.
-No, no me los voy a quitar.
-Vamos Beckett, que ya te he visto en ropa interior más veces.
-Sí, pero no me has visto sin pierna, y no me vas a ver.- sentencio.
-Vamos Kate, no me voy a asustar, créeme.
-No Rick, me niego a que me veas así.
-Venga Kate, no digas tonterías, te tengo que curar la pierna.
-Que no Castle, que no me voy a quitar los pantalones, y que no me vas a ver así, dame que me curo yo misma.
-No, la doctora ha dicho que te lo tiene que curar alguien, además necesitas ayudas para quitarte los pantalones.
-Pues, llama a Lanie.
-¿Te valgo yo?- dijo Martha desde la puerta que había acudido a escuchar la conversación- Lanie no puede ayudarte, y mas con todo lo que tiene encima- y empezó a acercarse a la cama donde estaban los dos- Anda, sal de la habitación Richard.- y este sin más salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí.
No podía ver a Kate así de mal, no podía, la seguía queriendo demasiado como para no sufrir viéndola así, y sin más se sentó en el sofá y él también comenzó a llorar como hacia un año, siendo el mismo motivo que hace un año: Katherine Beckett
Espero que os haya gustado, espero vuestros comentarios =D
