Disclaimer: Todos los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, excepto mi queridisimo Aaron.

N/A: Gracias a los rr. Espero que les guste este nuevo capitulo a todos, me hacen muy felizz...^^. Por supuesto que sigue, esto está recién empezando.

- Claro- murmuró ella con una estaca en el corazón, él creería que ella estaba jugando. Tenía que arreglarlo, pero no sería tan fácil con Aaron allí, solo rogaba porque no hiciera una tontería.

Tanya se encargó de contarle asolutamente todo el viaje con lujo de detalles a un preocupado Aaron ya que en las historias usualmente Irina estaba ausente completamente, todo parecía muy sospechoso y extraño porque su favorita no acostumbraba a salir sola, salía con Tanya...cuando se hablaban porque ahora tenían una guerra de la que la rubia no parecía estar enterada.

- ...entonces Irina salió corriendo como una loca fuera del hospital...-decía Tanya en ese momento.

- ¿Que ella que?- Aaron salió de su ensimismamiento.

- Eso, se fue- recalcó ella- frente a todo el mundo. ¿No se puede comportar como un vampiro normal?- preguntó al tiempo que rodaba los ojos.

- Si fuera un vampiro normal, bebería sangre humana, soplona- le respondió la voz de la rusa mientras se calzaba el abrigo de Aaron.

- ¿Donde vas?- preguntó el vampiro con el entrecejo fruncido.

- Voy a dar una vuelta- respondió ella visiblemente agitada. Por Dios, que lo encuentre...,pensaba Irina, Edward la observó un instante.

- Pero acabas de dar una vuelta con Aaron- rebatió Tanya.

- Tengo calor- pronunció al tiempo que cerraba la puerta con fuerza. Tanya y Aaron se observarón con preocupación.

- ¿Crees que esté bien?- preguntó el moreno.

- Si, de que está bien, lo está. Que sea bueno lo que hace para estar así, no tengo ni la menor idea, hermano.- contestó ella levantandose para hablar con su amado Edward. Aaron se quedó pensativo.

OoOoOoOoOo

Estaba sentado en la misma roca que semanas antes había abandonado, en aquella piedra había observado una estrella. Se sentía tan desdichado que no habían suficientes rocas en la playa para lanzar al mar. Tomó un puñado de arena y lo lanzó con furia contra el aire, pero una ventisca hizo que le cayera de vuelta en los ojos. Bufó con hastio y se dejó caer contra la arena boca abajo. ¿Como la había llamado esa sanguijuela?, Muñeca, le había dicho que siempre iba a amarla. Hasta ahí todo estaba bastante extraño y empezaba a molestarle que alguien más amará a SU Irina. pero lo peor de todo había sido la respuesta de ella: También yo, principe. ¡¡Desde cuando existen los principes!!, él era una sanguijuela asquerosa, no el valiente del cuento, porque ella lo llamaba así. Era inconsebible que esto estuviera ocurriendo, ¿como fue a caer en las garras de esa...se obligo a pensarlo...arpía?, entonces su corazón se sintió completamente roto, otra vez. Se tapó la cara con las manos, solo se escuchaba el sonido de las olas que rompían con la costa nocturna. De pronto un olor dulzón le llegó de lleno, un olor que no era la de su rusa. Se giró rápidamente para ver una sombra con un abrigo negro y largo, entonces recordó donde había olfateado ese aroma, era ese chupasangre que amaba a Irina, empezó a sentir el animal que llevaba dentro y en dos segundos se había convertido en lobo desgarrando su ropa, embistiéndo violentamente contra él. Entonces la vió con el pánico surcando sus dorados ojos, salió de fase para abrazarla contra si, ella estaba casi al borde del llanto.

- ¡ Casi me matas de un susto!- le recriminó contra el hombro del muchacho.

- Perdoname, no te vi, creía que eras...- entonces recordó porque se le había lanzado encima, se apartó de ella violentamente. Irina lo observó de arriba abajo, ya que él no traía ni una sola prenda encima, una sonrisa burlona se extendió por sus fríos labios.- ¿que es tan gracioso?- preguntó él.

- Solo me dí cuenta que no traes nada puesto- comentó ella restandole importancia.

- Ah- dijo él amargamente.

- Sabía que te enojarías, así que te traje una polera y jeans- dijo ella feliz entregandole las prendas. Jacob la observó anonadado, ¿porque sabría ella que estaría enojado?, tomó la ropa y se la puso. Se hizo un silencio incomodo en el que él esperaba que Irina dijera algo, y ella se limitaba a observarlo, como se notaba que estaba celoso y enojado, era por Aaron.

- ¿Que quieres Irina?- dijo él al fin, le molestaba ese estado de escaneó al que ella lo sometía.

- Que me des un beso- respondió ella, haciendo que él agitara la cabeza confundido.

- No- dijo Jake en un susurro- ¡No!, espera un segundo- se volteó hacia ella que se encontraba en medio del bosque sentada con el abrigo de Aaron encima.- ¡¡Tú tienes un novio sanguijuela!!- le recriminó mientras le mostraba el abrigo que ella tenía en su nariz.- ¿Que estás haciendo aqui?- fue casi una suplica. Irina rió con fuerza.

- Aaron no es mi novio- respondió acariciandole la mejilla.

- ¿ah, no?- respondió él desconfiado.- ¿Entonces quien es el chupasangre?.

- Mi hermano- respondió ella.

- Oh, claro que si: Siempre te amaré, muñeca, también yo, prinicpe- los citó con amrgagura provocando que la rusa riera con más fuerza.

- Siempre me ha llamado muñeca porque vengo de Rusia y soy muy bella, por él me tendría en una caja de cartón.- comentó la castaña mientras Jake relajaba un poco el semblante.- Y yo le llamo principe porque era heredero al trono español- concluyó Irina con su explicación, se acercó a Jake y le dió un frío beso en los labios.- ¿Ya no estás enojado?- preguntó abrazandolo por detrás.

- Estoy bastante confundido- aceptó él, rascandose la cabeza.

- No importa, solo sé que estabas muy celoso- se rió ella.

- No es cierto- se obstinó Jake, Irina alzó una ceja- Bien, un poco.

- ¿un poco?- preguntó.

- ¡Mucho!- declaró él tomandola por la cintura y besandola de lleno en la boca.- Te quiero mucho.

-Yo Te amo- dijo Irina tan sinceramente que sus ojos se anegaron en ese mar de lagrimas heladas, lo amaba esa era la verdad y siempre lo supo desde que lo vió. Amaba a ese lobo de pies a cabeza, como hablaba, como la besaba, como se sentía protegida por él. Cerró los ojos y una roja lágrima escapo de sus ojos cayendo en el césped del bosque. Jacob quedó totalmente anonadado, no habían palabras para describir lo que sentía, en realidad si; eran dos.

- También yo- dijo él quitándo las lágrimas del rostro mármoleo de Irina que amenazaban con salir, luego ser rió nerviosamente e irina lo siguió mientras se besaban con una risilla de haber dicho por fin lo que sentían, eso nunca fue un juego siempre estuvieron destinados a estar juntos. Ella lo empezó a besar con una urgencia inhumana, lo soltó para que pudiera respirar para luego volver a besarse con desesperación, bien sabían que cada segundo podía ser el último en su amor prohibido. La pasión empezó a inhundarlos por completo, él tenía las manos por dentro de la blusa de Irina y poco a poco la ropa empezó a molestarles, el bosque se lleno del amor y la lujuría de dos seres completamente inhumanos, ¿Cuanto más duraría este amor escondido?, habían muchas preguntas pero ninguna de ellas importaba en lo más minimo, solo eran ellos dos entregandose el uno al otro sin prejuicios ni orgullo, se quemaban y derretían como la primera vez que se besaron.

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Fin.

Espero que les haya gustado...^^

Tomatazos y sugerencias...todo se acepta.

¿Que pasará ahora?....chin chin chin. Nada más que decir.

Los amooooo.

Magic Kisses

See you Soon.

V.B Cullen Weasley.