FRECUENCIAS
[Multichapter]
Registro 6: she's crying
Kagura no vuelve a la Yorozuya el día de Navidad. Otose le regaña, diciéndole que es culpa suya por haber hecho sentir mal a la niña y Catherine le echa más sal a las heridas burlándose de él. La única que está de parte suya es Tama, quien le asegura que la ausencia de Kagura se debe a probablemente a causas externas fuera de su control.
Pero no importa cuántas culpas le eche Otose o cuántas veces Tama lo consuele, Gintoki no puede escucharlas porque tiene un mal presentimiento asentado en el pecho y no sabe si hacer algo sobre ello o no hacer nada en absoluto. Al final pasa el día sin que él pueda hacer nada o sin que se decida a hacerlo. Se da excusas tales como que no sabe siquiera donde vive Kagura y que seguramente está atendiendo asuntos propios, de esos que no ha querido contarle y que mantiene tan herméticamente sellados en su interior.
Es Año Nuevo, las primeras horas del primero de enero cuando Gintoki se deshace de sus estúpidos pensamientos y sale a buscarla bajo el oscuro cielo de la madrugada. Escucha los sonidos de los festivales, los niños riendo y las parejas susurrándose promesas tanto a la eternidad como al viento. Los fuegos artificiales empañan el cielo de humo y colores. Todo es tan alegre y tan festivo. Todo parece alegría y diversión. Todo parece ser perfecto, excepto porque Kagura no está y cuando Gintoki la encuentra, ella está debajo de un puente, con la cara empapada de sus propias lágrimas, las manos y la ropa llenas de sangre. Sangre que no parece ser de ella.
¿Qué ha estado haciendo esa niña todo este tiempo?
Preocupación.
Frecuencia final:
N veces hasta Año Nuevo.
[FINAL DEL REGISTRO 6]
[Notas y aclaraciones]
No sé si lo hayan notado (o yo lo haya dicho con anterioridad), pero el registro de frecuencia sobre las emociones/sentimientos al final de cada capítulo pertenecen a Gintoki y no a Kagura, dado a que todo el fanfic está construido desde la perspectiva de Gintoki.
Nos leemos después.
¡Besos embarrados de Nutella para todos!
