Hogar.
Por Alisse.
Capítulo VI.
Para la gente común que estaba dedicada a la lucha en contra de los villanos, e incluso para aquellos que poseían algún tipo de súper poder, fuera el que fuera, luchar contra velocistas podía ser una verdadera tortura, en varios sentidos. Sus rápidos movimientos (a velocidades que llegaban a ser absurdas para algunos cuantos), la dificultad de no saber qué posibles movimientos realizarán e incluso la frustración de no ser capaces de golpearlos ni de casualidad, causaban que muchas veces, aquellos que luchaban en contra de ellos se desconcentraran de tal manera, que terminaban perdiendo la lucha. Muchas veces sólo por la frustración que sentían a ratos.
Batman siempre le decía, desde que había comenzado a ser su protegé, que para luchar en contra de un velocista, se debía ocupar la cabeza y no la fuerza bruta (era lo que muchos no lograban entender). Ahora, años después de haber escuchado lo mismo una y otra vez, que estaba luchando en contra de dos Zoom (considerando que uno ya era una tragedia), Dick no podía pensar en otra cosa que lo que le había dicho su mentor, tratando así de poder terminar con aquella lucha que parecía eterna.
Wally, Barry y Bart prácticamente los habían sacado a un lado, incluso se dieron el lujo de hacer lo mismo con Superman, que por supuesto no se veía nada contento, puesto que para su defensa se sabía que podía alcanzar casi la misma velocidad que Barry.
-Por favor- les había dicho Wally, al darse cuenta que ellos no estaban dispuestos a seguir sus instrucciones de buena gana -Pongan en un lugar seguro a mis hijos... se los pido por favor...- eso fue lo que dijo antes de volver a luchar en contra de los velocistas de amarillo.
Artemis miró a los demás, dándose cuenta que ninguno se sentía contento con la decisión de los velocistas sobre lo que ellos tenían que hacer. Pero entendía lo que Wally les había pedido, eran sus hijos, después de todo.
-Debemos aprovechar el que están distraídos- dijo Tigress, comenzando a avanzar hacia los niños, que continuaban acostados sobre el piso. Su avance fue detenido por el agarre fuerte de su brazo y, al mirar, se dio cuenta que había sido Superman. Al mirar sus ojos, vio que éstos estaban de color rojo, seguramente examinando a los niños.
-¿Está todo bien?- preguntó Dick, llegando junto con ellos y observando el lugar donde los bebés estaban. Superman esperó unos momentos para contestar, ya que podía notar algo extraño, pero no estaba muy seguro de saber qué era.
-Hay... un tipo de energía que los está rodeado- dijo Superman, frunciendo el ceño -No logro identificarla...
-¿Será un campo de fuerza?- preguntó Tigress, sintiendo a su alrededor los vestigios que la pelea de los velocistas estaba dejando en el lugar. Desde su lugar, las ráfagas no se distinguían bien, pero sí eran capaces de sentir algo de las voces de Barry, Bart y Wally, así como el sonido de los puños y las patadas que se daban a cada instante. En cierta forma, estando ahí, en fuego cruzado entre una pelea entre velocistas no le tranquilizaba demasiado.
-No estoy seguro- contestó Superman, dudando sobre cómo actuar -Pareciera que la energía proviene de ellos mismos.
Tanto Dick como Artemis quedaron viendo confuso al superhombre, sin entender bien a qué se refería.
-¿Es seguro que los toquemos?- preguntó Dick, temiendo hacerles algún daño si es que actuaba con imprudencia.
-Tenemos que probar- fue lo que dijo Superman, acercándose a los bebés. Tanto Dick como Artemis estuvieron tentados de seguirlo, y en parte comenzaron a hacerlo, pero con un solo gesto de Superman, les dio a entender que no deseaba que ellos lo hicieran, en caso de ser peligroso.
-¿Y si es una trampa?- preguntó Tigress, no del todo conforme con la orden de Superman.
-Yo soy el invulnerable- contestó con humor el kriptoniano. Nightwing y Tigress se quedaron mirando.
-Hay que estar atentos- fue lo que dijo él, encogiéndose de hombros.
Antes que cualquiera de los dos alcanzara a agregar cualquier cosa más, Superman se había acercado a la niña y, al momento de tocarla, notó cómo su pequeño cuerpo fue rodeado por rayos y energía que parecía provenir de ella. Pocos instantes después, ocurrió lo mismo con el niño, que no estaba muy lejos de su hermana.
El grito de dolor de ambos bebés se escuchó por todo el lugar.
Wally estaba concentrado luchando en contra de Hunter, pero tenía que admitir que el otro era más rápido que él, por lo que le costaba mucho mantener el ritmo de la lucha. El pelirrojo estaba tan shockeado por cómo el otro había conseguido sus poderes, que aún no era capaz de comprender bien la funcionalidad de los mismos.
Se había dado cuenta que el otro era diferente a los velocistas que ya conocía, su misma dificultad de conectarse con el presente, llegando al punto que le era muy complicado el comunicarse con los que estaban en esa línea temporal. En esos momentos le hubiera gustado tener a Jay o a Max a su lado, ellos conocían lo bastante bien la Speed force, como para poder comprender qué era lo que pasaba con Hunter.
No estaba seguro de cómo le estaba yendo a Barry y a Bart, pero esperaba que pudieran arreglárselas con Zoom, sin contar que había una alta posibilidad que ya se conocieran más durante los años que él había estado en la otra dimensión.
-¿Por qué estás haciendo esto, Hunter?- le preguntó Wally, a la vez que trataba de rechazar los golpes que el otro le daba.
-Nooo lo entiendessssahora…- le contestó como pudo el otro, sin dejar de atacarlo un momento, ni siquiera para dejar de hablar –Teeestoyyy haciendoun meejjjjor heerroooe…
Con el ceño fruncido por las palabras que acababa de escuchar del policía, Wally trató de entender a qué se refería. ¿Un mejor héroe? ¿Involucrando a sus dos bebés lo harían un mejor héroe?
-Estás loco- murmuró Wally, sintiendo la rabia crecer dentro de él al momento de ver la sonrisa que se formaba en el rostro de Hunter. Todo esto te ha dejado completamente loco…
Fue en esos momentos que pudo escuchar el grito dado por los dos bebés y después de procesar lo que podía estar ocurriendo, sintió que su corazón se detenía. Rápidamente, volteó hacia donde estaban los niños, dándose cuenta que Superman estaba con ellos, hincado a su lado, pero con una expresión de nerviosismo, confusión e incluso miedo que lo hizo sentir aún más temeroso aún. Trató de acercarse a ellos, pero fue interceptado por Hunter, que por más que trató de dejarlo atrás, éste no cedía.
-¡Quítate!- gritó Wally, ya desesperado por el actuar del otro.
-Esssss porrtiiii- dijo Hunter y Wally tuvo que enfocarse en sus hijos para aguantar los deseos que tenía de golpearlo.
-¡¿Qué ocurre, Superman?!- Barry y Bart fueron capaces de acercarse a los bebés, ubicándose al lado del Hombre de Acero, que miraba la escena sin saber qué hacer. Ambos velocistas se habían olvidado completamente de Zoom, que pareció no importarle.
-No lo sé…
-¡Iris, Jai!
-Tranquilo ahí, West, esto recién comienza- escuchó a su lado, dándose cuenta que Zoom estaba con él, evitando que llegara a ellos.
-¡¿Qué les hicieron?!- Wally pasaba su vista entre los niños y Zoom, tratando de darse cuenta de cada uno de los detalles que pasaban a su alrededor.
-Nosotros nada- contestó Zoom, extrañamente haciéndose a un lado y sin dejar de sonreír. –Esto de verdad iba a pasarle a tus hijos, Wally… tarde o temprano…
Sin querer escuchar más, Wally se dirigió hacia donde estaban los pequeños, esta vez sin ser molestado por ninguno de los dos velocistas vestidos de amarillo. Se hincó a su lado, notando cómo ambos de un momento a otro habían dejado de llorar, pero la energía seguía rodeándolos, sin dejar sus cuerpos.
-¿Qué ocurre?- Nightwing y Tigress se acercaron a ellos, observando todo de cerca pero a una distancia prudente, inseguros de cómo intervenir en todo el asunto.
Fueron necesarios unos cuantos segundos más para que finalmente se dieran cuenta de lo que estaba ocurriendo, pero el primero que fue capaz de decirlo fue Superman.
-¿Están… creciendo…?- preguntó Superman, sorprendido y aún sin atreverse a tocarlos.
Wally sintió que una escalofrío recorría su espalda, mientras que en su cabeza pasaban miles de pensamientos sobre lo que podría estar ocurriendo y cómo poder ayudarlos. Para su horror, sus bebés ya no tenían seis meses cada uno, sino que parecían de un año… y lo peor era que no se detenía, continuaban y continuaban creciendo.
Cabello, manos, piernas, su cuerpo, todo crecía con una rapidez que le erizaba la piel.
El pánico llegó a él cuando se dio cuenta que Iris comenzaba a verse transparente y parecía que en cualquier momento traspasaría el suelo.
-¡Irey!- sin pensar en las posibles consecuencias que podría tener su acción, le tomó la mano a la niña, concentrándose en las vibraciones de su hija y acomodándose a ellas, evitando así que traspasara el piso.
Tratando de no rendirse al pánico, trataba de comprender qué era lo que les estaba pasando, mientras continuaba estabilizando las vibraciones de Irey y no dejaba de observar a Jai. Para su tranquilidad, al lado del pequeño estaba Barry, observando con atención en caso que le ocurriera lo mismo o algo parecido que a su hermana.
Para entonces, los demás se habían repuesto de su sorpresa.
-¿¡Qué fue lo que hicieron?!- gritó Artemis a los velocistas de amarillo, a la vez que apretaba sus puños y trataba de controlar su rabia. Ambos velocistas continuaban mirando la escena en silencio, sin acercarse a los héroes.
-Nosotros, nada- contestó Zoom, sonriendo levemente y encogiéndose de hombros, con un gesto de fingida inocencia. –A diferencia de los hijos de Barry, los hijos de Wally están conectados con la Speedforce de una manera especial, más peligrosa, si lo quieren decir de alguna manera específica.
-¿Speedforce?- sintió Wally que su tío murmuraba.
Si bien Wally estuvo tentado a exigirle a Zoom que fuera más específico en sus palabras, no tenía que pensar demasiado en lo que el otro le había dicho. La Speedforce, que no era otra cosa que la fuente de poder de los velocistas (de TODOS los velocistas, independiente del universo que fueran), había sido heredada por sus hijos y, lamentablemente, la forma que tenía de manifestarse era con ese crecimiento sin control que tenían en esos momentos.
Un año, dos años, tres… Wally se sentía desesperado y lo único que deseaba era que se acabara y terminara de una vez, que no siguiera tocando a sus hijos y no lo hiciera nunca más.
No supo cuánto había pasado, lo había sentido como una eternidad… que así como había empezado, repentinamente, así mismo terminó. En frente de él estaba Iris Jessy, su pequeña que hacía unos minutos tenía seis meses y que ahora parecía tener cuatro. Lo mismo había pasado con Jai, que incluso parecía un poco más pequeño que Irey.
Wally de pronto sintió que sus piernas no lo podían sostener, a la vez que caía pesadamente sobre el piso, de rodillas y tratando de comprender qué había ocurrido con sus bebés.
Sintiéndose impotente ante todo lo que había pasado con sus primos, Bart se volvió furioso hacia Zoom, dispuesto a atacarlos en cualquier momento.
-¿¡Qué fue lo que hicieron?!- les gritó el muchacho de un futuro lleno de desgracia. En su voz se notaba la desesperación e impotencia que sentía, sobre todo al observar la sonrisa burlesca de Zoom.
-Ya les dijimos que nosotros no fuimos- replicó Zoom, su voz aún burlesca. -Es su conexión con la Speedforce, no es nuestra responsabilidad... es un poco complicado todo esto, ¿no, Wally? ¿Te has puesto a pensar en qué pasará si cada día crecen unos cuantos años? ¿Cuántos años podrían vivir tus hijos, Wally?
El pelirrojo había comenzado a temblar, inseguro por las preguntas que le estaba haciendo Zoom. Trataba de no escucharlo ni pensar en lo que el otro le decía, pero el temor de lo que le estaba diciendo fuera realidad.
-¿Qué harías Wally?- continuó hablando Zoom, lentamente, haciendo que Wally se sintiera cada vez peor con cada pregunta que hacía -¿Si ellos cuando despierten mañana tengan cincuenta, sesenta años? ¿Serías capaz de explicárselos, cómo ellos envejecen mientras los demás parecen estar igual?
-No lo escuches- por primera vez desde que todo había pasado, Barry habló y, como siempre, le ayudó a Wally a pensar mejor y a tranquilizarse. -Pensaremos en algo, eso no pasará... no dejaremos que tus hijos mueran- le decía con seguridad.
-No estaría tan seguro- dijo Zoom otra vez, esta vez largándose a reír -¿Qué dice la historia de este Flash? Quizás tengas que empezar a despedirte de...
-¡Cállate!- sin poder controlarse más ante las provocaciones de Zoom, Wally se lanzó en contra de Zoom sin siquiera poder pensar lo que estaba haciendo, golpeándolo tan fuerte que el otro salió disparado hacia atrás debido a la fuerza del impacto. Hunter, que observó tranquilo la escena, recién en ese momento habló.
-Noooolllo entiendessss ahora- dijo Hunter, mirándolo desde el lugar en el que estaba. - Wally, pero todo esto essss pooor tu bien.
Antes que Wally alcanzara a gritarle que estaba loco y que se dejara de hablar estupideces, Hunter se había ido y con él se había llevado a Zoom. Sin querer hacer ningún movimiento más respecto a ellos, caminó hacia donde estaban los niños y volvió a hincarse junto a ellos, tapándose el rostro con las manos y resistiendo a duras penas los deseos de gritar.
Dick, Artemis y Bart estaban aún tan sorprendidos por lo ocurrido con Wally, que no fueron capaces de moverse y mucho menos decir algo. Fue Barry quien nuevamente se acercó a su sobrino, aquel que pensaba que había muerto hacía cinco años, pero que finalmente había estado en otro lugar.
-Wally...- el rubio puso una mano en su hombro y esperó hasta que el pelirrojo lo mirara para continuar hablando. -Vamos a la Atalaya, tenemos que ver si es que esto fue causado por ellos e intentar saber cómo detenerlo en caso que se repita...
-No tiene que ver...- murmuró Wally, mirando a los niños. -Zoom tiene razón en lo que dijo... fue la Speedforce, lo pude sentir.
-¿Qué es la…?- comenzó a preguntar Bart, pero una sola mirada de Barry detuvo la pregunta a la mitad. –Después nos explicas…- murmuró luego el chico, algo incómodo por la situación.
-Wally, lo de los niños, estoy seguro que...- comenzó a decir Barry, pero el pelirrojo negó en repetidas ocasiones, interrumpiendo a su tío.
-Es la Speedforce, la pude sentir en ellos…
-Wally- esta vez, la voz de Superman fue calmada y lo suficientemente fuerte como para llamar la atención del otro. Al observarlo, Wally se dio cuenta que en sus manos tenía ropa para los niños -Toma, vístelos y vamos a la Atalaya, ahí podremos pensar las cosas con más calma.
-Sí... vamos...
De las cosas que más detestaba desde que había conocido el héroe que había en Wally, era el tener que quedarse con la incertidumbre de lo que estaba pasando en otros lugares en donde Wally estaba luchando en contra de enemigos que en más de una ocasión eran más fuertes que él. Jamás podría acostumbrarse a ese sentimiento angustioso de temer una simple llamada llena de malas noticias y dolor que podía recibir en cualquier momento.
Estaba integrada al mundo de los súper héroes desde que había conocido el secreto de Wally y mucho más cuando llegaron a la otra dimensión, en donde fueron acogidos con los brazos abiertos por los miembros de aquella Liga de la Justicia, por lo que sabía de héroes que no habían vuelto de sus misiones dejando a sus seres queridos atrás (lo ocurrido con Vixen aún estaba en su memoria, fuerte y doloroso) y lo peor, se repetía una y otra vez desde que Wally se había unido a la Liga y se demoraba demasiado en volver a la casa, por ejemplo.
Pero ahora tenía que reconocer que era muy diferente, afuera estaban sus bebés también. Aquellos dos locos que habían causado todo, se habían llevado a sus hijos pequeños. No podía sentarse y simplemente esperar, estaba demasiado inquieta y asustada, por lo que cuando Wally se demoro demasiado, finalmente se levantó y se dedicó a recorrer la Atalaya.
Había estado en la Atalaya en la otra dimensión y se dio cuenta de la diferencia que había entre ambas, que eran muchas, la verdad. Una vez que Wally había sido herido seriamente, Clark dejó que ella se quedara con él hasta que estuviera mejor. Gracias a Batman fue que le permitieron quedarse hasta que estuvo completamente sano. Nadie fue capaz de decir que el Caballero de la Noche tenía cierto favoritismo por Linda y Wally, lo que no quitaba que todos lo pensaran.
Tratando de pasar desapercibida por los demás héroes en el satélite, se dedicó a recorrer el lugar, consciente que no estaba correcto lo que estaba haciendo. Definitivamente tanto tiempo de estar con Wally, le había pegado algo de su hiperactividad.
Lo que más le había gustado era el jardín, realmente genial. De ahí, lo que definitivamente la hizo detenerse fue la imagen holográfica de Kid Flash, de Wally. Por la fecha, se dio cuenta que fue instalada por su desaparición.
Linda no pudo evitar quedarse en ese lugar, observando la imagen del que en la actualidad era su novio. Wally, desde la imagen, le sonreía mientras estaba de pie. Mirando a su alrededor, pudo notar que también estaba Blue Beetle, Ted, una chica que supuso era Tula o Aquagirl y, el que pensaba, era el segundo Robin, Jason Todd, muerto por el Joker. Después de considerarlo un tanto, pensó que si seguía estando su imagen en ese lugar, no había ocurrido el tema de Ra As Gulh y el Pozo de Lázaro, junto con el fiasco de Red Hood... lo que no era para nada malo, de verdad.
-¿Qué haces aquí? Tendrías que estar descansando- escuchó Linda y, al voltear, pudo notar que Black Canary se dirigía hacia ella, caminando con seguridad. En esta dimensión nunca había tenido la oportunidad de hablar con ella, pero en la otra, en cambio, como era novia de Ollie (y este era bastante cercano a Wally), de vez en cuando solían compartir. Linda sonrió a medida que la otra se acercaba a ella.
-No puedo quedarme quieta mucho rato - replicó Linda, diciendo con algo de vergüenza -Mucho menos cuando ellos están allá afuera y la verdad es que estoy demasiado nerviosa como para quedarme quieta- terminó, diciendo lo último más rápido, soltando unas pequeñas risas, a lo que Dinah sonrió.
-Me imagino que sí... no podría esperar menos de ti, considerando que estás con él- ante eso, Linda se largo a reír, divertida.
Las dos se quedaron en silencio y sin ponerse de acuerdo, ambas volvieron a mirar la imagen de Wally, de Kid Flash, en frente de ambas.
-Supongo que ya no lo necesitamos- dijo Canary, suspirando y sonriendo levemente -Cuando pasó lo de su... "muerte", aunque Wally se había retirado, fue un golpe duro para todos.
-Me imagino que sí... aunque no quiera admitirlo o no se da cuenta, Wally es más importante para los demás de lo que él piensa- comentó Linda, pensando en lo que había pasado cuando en la otra dimensión Wally fue asesinado. Si bien Canary estuvo tentada a preguntar por sus palabras, Linda habló primero -¿Han sabido algo de ellos?
-Aún nada... lo siento...- contestó la rubia.
-Está bien- suspiró Linda, sonriendo levemente -No es tu responsabilidad y la verdad es que estoy agradecida que nos ayuden.
-¿Esperaban otra cosa?- preguntó Canary, sorprendida por las palabras de ella. Linda se tomó su tiempo para contestar.
-La verdad no sabíamos qué esperar- contestó Linda, mirando nuevamente al Wally en frente de ella -Creo que una parte de ambos esperaba reproches y reclamaciones cuando volviéramos, si es que volvíamos en algún momento.
-¿Intentaron regresar cuando estaban allá?
-Por supuesto, durante mucho tiempo- contestó Linda.
-Entonces no creo que deban haber reproches- sonrió Canary y antes que alcanzara a decir algo mas, los tubos zeta fueron activados, anunciando la llegada de los héroes que habían salido hacía unas horas a luchar.
-Son ellos...- murmuró Linda, sintiendo que su estómago se retorcía del miedo que sentía.
-Vamos- le dijo Canary, guiándola para encontrar el lugar en que finalmente podría ver s sus hijos.
Otro capítulo! wiiii!
Eso que le pasa a los bebés de Wally sí ocurre en el cómic, pero en el primer momento quedan de unos diez años Irey y ocho Jai (sí, quedan disparejos)
Para los que leen el cómic y saben que después del famoso Reboot y los New 52, Wally West desapareció y no sabíamos si iba a volver a la historia de Flash o no en algún momento. Bueno, para los que no saben, ¡vuelve! Y soy feliz, de verdad. Se supone que su historia será algo diferente, pero ya qué! Se supone que en abril lo introducirán.
Como sea, hasta la próxima.
